CUANDO A LA HISTORIA SE LA RECONTRUYE CON SEMIVERDADES, CUALQUIER ANÁLISIS POSTERIOR TERMINA SIENDO FALSO.

Observaciones de Pedro del Arrabal al texto LA CRISIS DEL CAMPO, UNA CONSECUENCIA INEVITABLE DE LA MACROCEFALIA ARGENTINA Escrito Por Enrico Udenio

Así titula su artículo este autor en su blog “Los Anteojos del Tata” (muy gauchesco) de dirección:http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/. Si bien es cierto que llego a compartir algunas de las formulaciones que don Enrico hace -de manera muy técnica a cuestiones que son de índole total y absolutamente políticas- respecto al fuerte paternalismo que Buenos Aires ejerció y ejerce sobre el resto del país, tanto sea en materia política como económica, me parece poco serio hacer un análisis tan lineal de la cuestión.

De algo sí estoy seguro, con don Enrico vemos las cosas de manera diferente por culpa de los Anteojos. Evidentemente tenemos distintos “tatas” (me refiero a lo ideológico). De todos modos, me imagino que esto no nos impedirá mantener interesantes intercambios virtuales.

Siempre es importante definir desde que vereda uno esta viendo la escena social. Para comenzar, don Enrico se refiere a la vieja disputa por el control aduanero entre el interior y Buenos Aires. Tendríamos que empezar aclarando que la cuestión del manejo de los asuntos aduaneros centralizado en Buenos Aires fue un ideal Unitario 100 % (estructura política conformada por grandes cipayos, y ¡tontitos pa’ echarle el ojo a las cajas fuertes!) defendido con uñas y dientes por estos señores y en concomitancia con intereses Ingleses. Además, la cuestión FEDERAL no se limitaba a una negociación de coparticipación de los ingresos aduaneros, (aunque comparto con usted la importancia de los mismos) sino a una visión política de Nación -muy distinta a la de los señores del puerto que miraban allende los mares-, y más emparentada con la unidad Latinoamericana; visión integradora que compartieron San Martín, Bolivar, Felipe Varela, Manuel Ugarte, Juan Domingo Perón, entre tantos otros.

Pero me tomaré un pequeño trabajo. Trataré –sin muchas pretensiones y sin pedantería alguna, simplemente porque no me da el cuero- de analizar algunos de los aspecto que usted desbroza en su artículo. Hacerlo de todo, sería medio cansador.

Dice usted:

-“Cuando, a partir del colapso socio económico que se produjo a fines del 2001, los precios internacionales y los términos del intercambio comercial externo favorecieron a los productos primarios, el sector agropecuario tuvo un fuerte crecimiento. En 1992, se producían treinta millones de toneladas de granos y se exportaban tres mil quinientos millones de dólares. Diez años después, la producción sobrepasó los setenta millones de toneladas y las exportaciones alcanzaron los diez mil millones de dólares.”

-¿Por qué no aclara don Enrico que las retenciones en ese período eran “CERO”, eliminadas completamente por el menemismo?

-El gobierno nacional comenzó a gravarlas elevando los porcentajes de los impuestos en forma paulatina hasta provocar la sublevación de los pueblos del interior del país dos meses atrás.

-¿Le parece tan mal gravar impositivamente a los que tienen tanta riqueza gracias a las políticas sectoriales de aquella época y a costilla de una des-industrialización del país, algo que trajo consigo desocupación y hambre a vastos sectores la población en general.?

-Además, ¡No le parece un poco exagerado don Enrico eso de la sublevación! ¿No cree usted que se trató de una “sublevación” muy bien armada “mediáticamente”, bien al estilo Adrián Suar, excelentemente trabajada por los medios televisivos del pool Clarín (no le vamos a quitar meritos) al que luego de armado el zafarrancho se le colgaron los otros canales de TV. Digo esto porque me cuesta imaginarlo a usted trabajando para la Señora de Noble. ¿O sí?. Debería estar informado de los sobrados antecedentes que existen en esta materia. ¿Usted vio, en serio, alguna góndola vacía? ¡Yo, no! Y creo que los dos vivimos en la misma ciudad.

-“Además de considerar abusivos los porcentajes de retención a sus exportaciones, los productores agropecuarios denunciaron que se trataba de impuestos que el gobierno nacional no repartirá entre las provincias. Esta situación dejó en evidencia tres hechos significativos: el primero, la fuerte exposición pública de que la Nación no coparticipa esa riqueza con las provincias que la producen; segundo, la constante migración de sus pobladores hacia Buenos Aires por carecer de esperanzas de progreso para sus pueblos; y el tercero, que después de 150 años el país se encuentra con factores de dominación económica similares a las que utilizaba el gobierno de Buenos Aires para poder someter a las provincias en la primera mitad del siglo XIX. Me refiero concretamente a la recaudación aduanera.”

-Coincido con el primer señalamiento respecto de la distribución de los ingresos en términos coparticipables, un mal de vieja data No así en la segunda. La migraciones y desapariciones de pueblos enteros del interior del país se deben pura y exclusivamente a políticas de don Alfredo Martinez de Hoz en la última dictadura militar y luego a las políticas Cavallistas del menemismo. ¿Usted sabía que Josecito Alfredo era considerado la oveja negra de la Flia Martinez de Hoz por mal administrador? ¡Y fue ministro de economía de la Nación! ¡Que me cuenta! ¿Se olvidó de que Dominguito Cavallo fue, además, el responsable de la estatización de la deuda externa contraída por los privados (licuación de pasivos si lo quiere en términos técnicos) en la última parte (1982) de aquel gobierno militar?

-Por otro lado, las razones de determinadas migraciones internas tienen otras raíces en muchos caso muy diferentes a las que usted menciona. En ocasiones, muchas de ellas estuvieron asociadas al desarrollo industrial que se daba en los centros urbanos, en otras a la necesidad de supervivencias y/o por situaciones puntuales de males historicos); pero para que usted lo entienda mejor, le recomendaría leer a don Arturo Jauretche.

-En cuanto a la tercera, ¿¡Qué visión tan llamativa tiene de la primera mitad del siglo XIX!? ¿No le parece que está mezclando bíblias con calefones en un período donde se desarrollaron, no solo las guerras por la independencia sino también los primeros intentos de organizar la Nación, chocando sin muchas vueltas, diferentes formas de entender qué sociedad se quería y/o pretendía para este país? ¿Usted cree que los argentinos, desde su génesis como argentinos, viven pendientes de las cuestiones técnicas relacionadas con la distribución de los ingresos aduaneros? ¡También hay otras cosas tan importantes como esas! Además, y en realidad, ¿Por qué emparenta los actuales males con los de la primera mitad del siglo XIX? ¿No le parece que la cosa empezó en la otra mitad, que arrancó en 1862, y duró hasta 1943?

“A partir de la pacificación del país en 1880, (¿De qué pacificación habla, don Enrico? ¿Y la revolución del “90”?) aún sobrellevando varias e importantes crisis, se produjo un fuerte crecimiento económico impulsado por el desarrollo de la ganadería y la aparición de la agricultura.”

-¿Por qué no lo llama por su nombre, ¡“proyecto del 80” mi querido Enrico! ¡No es una mala palabra, a pesar de que a muchos no nos guste aquel proyecto! ¡Existió! Y si tenía algo de valioso, era casualmente la palabra “proyecto”. Algo que hace 50 años no tenemos. Y cuando uno no tiene proyecto propio está en el proyecto de otro,generalmente proyectos inperiales.

-“Es bien conocida la frase “granero del mundo” que da cuenta de su ascenso en el contexto internacional hasta llegar a ser el séptimo país más rico del planeta”

-¡Sí don Enrico, así pensaban los conservadores de la época! La Belle Epoque Argentina donde la oligarquía iba a Paris llevando la vaca en el barco para que el nene tomara leche fresca, y de paso, a tirar manteca al techo, mientras acá la gente se cagaba de hambre (perdón por la vulgaridad).

-“En los años previos a la segunda guerra mundial, los inmigrantes europeos veían, en la Argentina de aquel momento, a una nación con una perspectiva de desarrollo económico comparable a la de los Estados Unidos, Canadá o Australia.”

-¿¡La Década Infame don Enrico!? ¡Qué época de m…! ¿O no le parece así? ¿O se olvido de don Roca (hijo) y su famosa frase de “ser la perla más preciada de la corona británica”? ¡Que época de cipayismo, don Enrico!

-Además ¡No le parece un poco exagerado eso de los inmigrantes! Los que huían de Europa eran algo así como nuestros actuales cartoneros, pero de la Europa de la época. Se trataba de gente, seres humanos que habían quedado afuera del nuevo sistema impuesto por la revolución industrial. En Europa no los querían. Si no se venían para estos lares, se morían de hambre, literalmente.

“En mi último ensayo, “La hipocresía argentina”, relato cómo, aunque resulte increíble, el país quiso crecer de espaldas a su principal riqueza: la producción agropecuaria expandida en su extenso territorio.”

-¡No creo que esto lo esté diciendo en serio don Enrico! Me lo imagino mucho más inteligente. Se lo acepto como un simple juego de disquisición intelectual. ¡Pero más que eso, NO!

-“Sus políticos se hicieron cargo de renegar de ese sector y desvalorizarlo con los conocidos argumentos, no exentos de cierta validez, del “injusto intercambio de nuestros productos primarios por los productos industriales extranjeros”, o de la necesidad de frenar los abusos de poder de la oligarquía terrateniente.”

-Pero ahora se lo está intentando hacer y una vez más miren como reaccionan los muchachos de la SRA. Hasta usan a los pequeños productores para sus fines.

-Con su acción política, los funcionarios desalentaron constantemente las inversiones en el sector y no supieron aprovechar los excedentes de riqueza, que el campo producía, para construir una industria de excelente tecnología, como sí lo hizo Australia, una nación con grandes extensiones territoriales y similares características climáticas y productivas que la Argentina.”

-Coincido con usted en la falta de aprovechamiento de los excedentes de riqueza. Pero eso se debe a la carencia de un proyecto de país. Y es eso lo que está en discusión en este momento, ¿no le parece? ¡El modelo don Enrico, el modelo de país!

-Además eligió mal el ejemplo ¿Se olvida -expresamente- que Australia junto a Canada y Nueva Zelanda forman parte de la Commonwealth blanca (hoy bien disfrazada) donde han arraigado democracias parlamentarias que reflejan con gran fidelidad el modelo metropolitano (británico) y operan como colonias económicas de Londres?

¡En fin don Enrico! ¿Lo dejamos ahí como decía el finadito? Es evidente que nuestros “Tatas” tenían anteojos de muy diferentes graduaciones. ¡Vaya uno a saber cual era más miope! Seguramente el tiempo lo dirá.

Hasta cualquier momento Don Enrico

pedro-del-arrabal-y-el-pocho3

7 Responses to CUANDO A LA HISTORIA SE LA RECONTRUYE CON SEMIVERDADES, CUALQUIER ANÁLISIS POSTERIOR TERMINA SIENDO FALSO.

  1. Podría contestar y rebatir punto por punto, salvo dos de ellos en los que estoy plenamente de acuerdo, pero considero que, efectivamente, tenemos visiones diferentes (no puedo decir ideologías porque el peronismo no conforma una ideología política y económica como lo son el marxismo, capitalismo, fascismo y el anarquismo) y me cuesta mucho debatir con alguien que constantemente califica como cipayos, tontitos, zafarrancho, imperialistas, etc. a los que accionaron de manera diferente a sus ideas.
    Lo que sí, voy a aclarar lo siguiente:
    1) Cuando los historiadores dicen sobre la pacificación argentina en 1979, se refieren a que finalmente terminaron las constantes guerras civiles que asolaron el país desde 1810.
    2) No trabajo para Clarín, sino todo lo contrario. Tengo vedado ese medio porque en mi libro “Corazón de derecha, discurso de izquierda” (2004) escribo sobre todos los beneficios que obtuvo el grupo ecnómico con la pesificación asimétrica. Lo que ganó económicamente con los gobiernos de Duhalde y Kirchner, fue inmenso.
    3) Finalmente, cuando usted dice que pueden ser “exageradas” mis expresiones sobre la inmigración durante la década del 40, peca de falta de conocimiento. Yo soy inmigrante y llegué al país en 1948. Mi familia y otras familias amigas no eran los excluidos del “nuevo sistema industrial” ni nos moríamos de hambre. Por supuesto, como consecuencia de las dos guerras mundiales todo era muy dificil (algo que nunca vivió Argentina pues recordemos que murieron -directa e indirectamente- más de 70 millones de seres entre ambas guerras) pero el empuje de los que emigraríamos en elegir entre la Argentina, Estados Unidos y Australia como lugares de destino, se debió fundamentalmente a dos motivaciones: un lugar de paz alejado de la zona de constante conflicto (ya en aquellos años se hablaba en Europa como que era inminente el desencadenamiento de una tercera guerra mundial) y una nación que tuviera un fuerte desarrollo económico. Y la imagen de la Argentina en esos años era la de la década del 30, asociada a un país que estaba entre los de mayor desarrollo del mundo. Se que ésto entra en conflicto con su visión (“la década infame”) o la de Jauretche, pero la vida (y el hombre por ende) es así: siempre tiene dos caras, la buena y la mala. Y las ideologías fueron inventadas por los hombres por lo que no pueden ser muy diferentes a lo que son ellos mismos. Por ello, como es un problema humano y no ideológico, todo buen análisis debería partir de la base que el otro opuesto también tiene una parte de la razón, la lógica y la justicia del momento.
    Mis saludos.

  2. Releyendo el comentario me di cuenta que salió 1979 en lugar del año que correspondía: 1879.

  3. Mi muy estimado Enrico Udenio:
    Para empezar don Enrico, agradezco a Ud. que se haya tomado el trabajo de contestar algunas de las observaciones que yo hice en mi artículo referido al suyo.
    Antes que nada quiero aclararle que su repuesta me transmite la sensación de que:1) no leyó bien cada una de mis observaciones, 2) producto de lo anterior hay un entrecruzamiento de fechas por lo que me parece que hablamos de momentos distintos de nuestra historia, 3) Su condición de inmigrante llegado en plena época del peronismo muestra la bondad de mi tierra para con todos los hombres de buena voluntad que quieran vivir en suelo argentino. Soy descendiente de inmigrantes y nativos, y siento mucho orgullo por mi condición de tal, y 4) El hermoso final que le dio a su texto de respuesta se contradice con la ciertamente despectiva referencia que hace del peronismo en tanto ideología por un lado y en su imposibilidad de debatir con alguien que usa los calificativos de cipayo, tontitos, etc, etc para aquellos que “accionaron” (espero que en realidad haya querido decir “piensan”) de manera diferente a sus ideas, por el otro.
    Pero voy a empezar por esa reflexión que usted hace al final de su respuesta y que me resultó muy interesante.
    Sabiamente usted sostiene que: “las ideologías fueron inventadas por los hombres por lo que no pueden ser muy diferentes a lo que son ellos mismos.” Muy cierto don Enrico. Somos humanos, y como tales, seres –en algunos casos- capaces de arrojarnos a los brazos de actos heroicos movidos por los sentimientos más nobles, algo que engrandece la condición humana; y en otras ocasiones mostrar las vetas más miserables que nos suelen acompañar, asociadas más a lo instintivo y perverso. Nobles genios y miserables seres, todo en una sola especie. ¡Algo en cierto modo maravilloso, No?!
    De algo estoy seguro, y se lo quiero transmitir para que no vaya a pensar que soy un capitalista del conocimiento (aunque son muy pocos los que tengo, pero sólidos, suelo socializarlos). Yo me formé en la educación Argentina y fue ella la que me enseñó a pensar tal como lo hace Usted ahora. Tuve que desprenderme de aquella formación histórica “mitrista” (y la de todos sus seguidores y alter egos), adquirida en términos escolásticos, para poder conocer la verdadera historia de mi pueblo. Lógicamente que uno sabe a qué atenerse cuando elige este camino de la “Historia No Oficial”. Me encantaría que pudiera rebatir punto por punto mis señalaciones (¡Sí! Ya sé que se escribe señalizaciones o se puede usar señalamientos; pero como soy de la periferia y encima transgresor me gusta inventar palabras. No me cuido mucho en las cuestiones morfológicas.¿Puedo Don Enrico?) Por ahí hay asuntos que desconozco. Siempre estoy dispuesto para el aprendizaje. Esto va por eso de que “cuando los historiadores dicen…”. ¿A cuales se refiere? En cuanto a lo de las guerras civiles que asolaron a nuestro país entre 1825 y 1859 (porque en ese período se las podría ubicar) hay mucha tela para cortar porque muchas son las lecturas que se pueden hacer de los diferentes intereses contrapuestos, incluso entre las nacientes provincias del interior. Pero que había dos bandos bien diferenciados, de esto no hay ninguna duda: Unitarios y Federales. No sé con cuales simpatizará usted, pero mi corazón es federal. ¿Habrá alguna formula científicamente europea, o elaborada en alguno de los países centrales de la gran aldea global, porque los de la periferia pareceríamos que somos incapaces, para definir sentimientos?
    Ahora bien, cuando hablo de “cipayos”, usted bien sabe a qué me refiero. Sabe que está relacionado con eso que le salió de su subconsciente –sin querer naturalmente-, el “accionar” (no el pensar) de entrega de riquezas nacionales a intereses ultramarinos, algo que llevaron adelante ciertos personajes históricos. Lo de “tontitos” fue un elogio mas que un insulto para muchos de esos personajes.
    Por otro lado, yo respetaré siempre –repito- siempre sus ideas, no así su soberbia. Que el PERONISMO para usted no sea una ideología por el simple hecho de no haber salido de una mente Europea, o porque no reúne las condiciones, o no se encuadra dentro los parámetros científicos establecidos por la escolástica centroeuropea para ser una “ideología”, tira por la borda lo que sostiene al final de su respuesta. Muy sectario lo suyo. Debería tomarse el trabajo de leer “La Comunidad Organizada” y abrir su cabeza para entenderlo desde nuestra propia realidad.
    En cuanto al Pool Clarín, yo no le hago ninguna imputación personal de relación con el mismo, y para que no quedaran dudas se lo pregunté. Y usted lo respondió. Mi opinión respecto de “Clarín” coincide con la de mi amigo “El Fierro de Martín” que publicó en su blog nuestra revista el 11 de mayo pasado y se titula “Disputa Clarín-Gobierno Nacional”, nota a la que puede acceder cuando usted guste. El Pool Clarín crece como lo hace la impunidad de su dueña. Los periodistas que trabajan en los medios del Pool ¿no lo saben? ¿Son cómplices por omisión? ¡Y son colegas. ! Qué situación jodida don Enrico ¿No? No todo es tan lineal.
    Y acá llego al punto 3) de su devolución. Usted habla de su llegada al país. Y lo hace desde su condición de inmigrante. Se siente tocado por mi comparación con los cartoneros. Mi referencia puntual hace hincapié en una política que nace con Alberdi “Gobernar es poblar”
    allá por 1870/1880, y que se extendió hasta mediados de 1930. Coincide con la Belle Epoque europea (1870-1914). Mucho de nosotros provenimos de esos marginados europeos que llegaron de ese continente que no los quería. Y este bendito suelo los cobijo y también les permitió pelear por su dignidad. “Objetivamente” (no es un invento mío) la década Infame fue tal porque se trato de un período donde unos señores gobernaban para unos pocos y las ganancias se las repartían entre esos pocos. Que los de afuera nos califiquen de “país maravilloso” y nos coloquen entre los 7 países más ricos del mundo porque simplemente éramos excelentes proveedores de materia prima dentro de la división internacional del trabajo impuesta por los países industriales, no garantizaba el desarrollo nacional ni el bienestar de sus habitantes. ¿A qué desarrollo se refiere Usted cuando habla de esa época? ¿A las incipientes industria sustitutivas que surgieron por necesidad a partir del cierre de exportaciones europeas por la 1ra guerra mundial? ¡Si a eso le llama desarrollo! Analice la cuestión desde los intereses nacionales, y si es marxista desde los intereses populares, y creo que me comenzará a dar la razón.
    Luego usted habla de las guerras que sufrió Europa y que lo obligaron a alejarse de su terruño en busca de un poco de paz y ante la posible iniciación de una 3ra guerra. ¿Será por las razones que expuso Hermann Hesse?: -“Los europeos son pueblos belicosos” -decía el alemán. Y no veo que se haya equivocado. Usted vino huyendo de la segunda guerra; luego dice que no hay que olvidar que murieron directa e indirectamente 70 millones de personas entre las dos guerras. Pierda cuidado que nunca nos olvidaremos de eso por dos motivos: 1) el humanitario y 2) la colonización cultural y pedagógica. Y esta segunda se la explico tomando su afirmación de que “en cuestión guerras es algo que Argentina nunca vivió”. ¿Se olvida usted, don Enrico, de las guerras que padeció esta parte del globo por la conquista y colonización de este continente donde también está Argentina? Los Europeos (porque no se puede hablar de Españoles, Portugueses e Ingleses únicamente) masacraron a 90 millones de personas de los pueblos originarios que habitaban esta parte del mundo entre 1500 y 1600 ¿O los Indios –como los llamaban- no eran personas? Entonces ¿cuál fue el mayor genocidio?
    Como podrá apreciar don Enrico, hay mucha tela por cortar en la reconstrucción de nuestro pasado. Cuando yo hablo de semiverdades, me refiero puntualmente a las “omisiones” de datos que para nada son menores, y si hacen a la teoría de causa y efecto (o principio de acción y reacción, como más le guste). No fue mi intención ofenderlo ni nada que se le parezca, sino aclarar que si vamos a jugar con nuestra historia, seamos lo suficientemente leales y honestos al hacerlo. No escondamos datos ni lo omitamos si queremos ser serios.
    Un Fuerte abrazo y espero sus refutaciones para mi desasnamiento.

    Pedro del Arrabal

  4. Antes que nada aclaro que leí muy bien las observaciones suyas a mi nota “La Crisis del…” escritas fuera de este blog. Contestarlas en su totalidad en su espacio hubiera dado lugar a un comentario muy extenso (había mucho que aportar de diferente porque eran demasiadas las variables que usted abrió) por lo que decidí no hacerlo y me limité a comentar unas pocas frases.
    En su nueva reflexión, no terminé de comprender su disgregación sobre la palabra “accionaron”, porque al utilizarla me refería a las calificaciones que usted realizó hacia personas según haya sido su conducta o los hechos derivados de ésta, y esto está conectado con la acción. Por supuesto, toda acción está, generalmente y en el mejor de los casos, precedida por un pensamiento.

    Respecto a las sucesivas guerras civiles argentinas, no terminaron en 1859 con el retiro sorpresivo de las fuerzas de Urquiza, sino que continuaron hasta 1880, cuando se produjo el último de los enfrentamientos comandados por Mitre (con el apoyo del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Tejedor) en contra del entonces presidente Nicolás Avellaneda. Éste tuvo que mudar el gobierno nacional al interior, desde donde lograron vencer. El 30 de junio renunció Tejedor y la designación de la ciudad de Buenos Aires como la Capital Federal del país, desprendiendo su territorio de la provincia, dio por terminada la lucha militar entre federales y unitarios.
    Referente a mi posición en este tema, ya en mi último ensayo “La Hipocresía Argentina”, me ubico firmemente a favor del federalismo.

    Creo que siguen siendo despectivas sus palabras cuando aclara que “tontitos” es un elogio más que un insulto. No es éste mi estilo de diálogo. Es como si yo calificara a los que esgrimen un discurso “nacional popular” o “populismo nacional” con palabras insultantes o irónicas. Porque puedo asegurar, que hay mil maneras de mal interpretar esa postura política.

    Lo de las ideologías, no se trata de una determinante “centroeuropea”. Me remití al encuadre técnico con que se las cataloga mundialmente: Para clasificar científicamente una ideología socio-política-económica debe existir una combinación que sea verdaderamente determinante entre la clase social dominante, su relación con los medios de producción y las leyes que sostengan esta estructura, para que, de esta manera, se pueda no solo imponer el sistema, sino también mantenerlo con un desarrollo creciente. Por lo tanto, el reunir partes de distintas ideologías no determina de ninguna manera la construcción de una nueva. Ésta debe cumplir pautas de profunda coherencia entre su mecanismo económico y su estructura política, unidas ambas por un respaldo jurídico inconfundible. Durante la historia de la humanidad fueron sucediéndose los siguientes regímenes de trabajo en relación con el instrumento político de su dominio: la esclavitud determina la forma de producción durante la Edad Antigua; la servidumbre marca el signo del Feudalismo; el contrato libre asalariado y competitivo el del Capitalismo; el contrato compulsivo asalariado competitivo el del Fascismo y el contrato compulsivo asalariado no competitivo el del Marxismo. El peronismo incorporó el contrato compulsivo asalariado competitivo correspondiente al Fascismo, pero, al no tener conexión con la clase dominante (el ejército, el clero, el gran capital nacional y la oligarquía terrateniente), distó de ser un fascismo. Tampoco la relación entre el trabajo y la clase dominante logró enhebrar la coherencia indispensable para establecerse como una nueva doctrina ideológica sostenible.

    Respecto a “La Comunidad Organizada”, por supuesto que figura entre mis libros. Para intentar entender algo del peronismo su lectura es imprescindible. Ahora bien, una cosa es que sea material bibliográfico importante y otra que sea una biblia o dar por ciertas y verídicas las conclusiones a las que arriba.

    Respecto a mi referencia a las guerras mundiales, por favor Pedro, dejemos de lado las colonizaciones porque, si no, llegamos a la edad media, la inquisición, las guerras santas, o el Imperio Romano, por nombrar sólo algunos ejemplos. Las dos guerras mundiales del siglo XX son los eventos bélicos organizados de la historia que involucraron a la mayor cantidad de países.

    La Argentina fue un país poderoso en las décadas del 20 y del 30. Dejó de serlo después. Su declinación en términos económicos a moneda constante fue terrible como lo atestiguan claramente las estadísticas mundiales. No es este el espacio para escribir sobre las causas. Simplemente reitero la imagen positiva que proyectaba al mundo durante esas décadas.
    Cuando hablo de desarrollo lo hago en términos socio económicos pero ubicándome en el espacio y tiempo de la época. Lo del desarrollo “nacional” lo considero una contradicción discursiva. Todo desarrollo de una nación es siempre nacional, aunque existan múltiples intereses extranjeros dentro del mismo. Y que este desarrollo se vuelque lo más rápida y justamente en la población, es clave para que se sostenga en el tiempo.
    Mis saludos.
    Enrico

  5. ISABEL dice:

    ES CIERTO, FUE UN PAÍS PODEROSAMENTE EGOÍSTA CON SUS HERMANOS ARGENTINOS, RECORDEMOS LA SEMANA TRÁGICA, EL ESTABLECIMIENTO VASENA (SABÍA QUE TUVIMOS UN MINISTRO DE ECONOMIA EN EPOCA DE ONGANÍA kRIEGER VASENA NIETO DEL DUEÑO DE LA FÁBRICA. OH CASUALIDAD. EL PROBLEMA DE LOS OBREROS EN EL SUR Y LA MATANZA. EL OBRERO NO TENÍA NINGUNA DEFENSA. LAS FAMOSAS SEÑORAS DE LA CARIDAD ESPOSAS DE LOS TERRATENIENTES QUE NUCLEABAN NIÑOS EN ASILOS VESTIDOS DE GRIS. SI, TENÍAN UN PLATO DE COMIDA Y UNA TRISTEZA INFINITA . PADRES SIN DERECHOS LABORALES. MUJERES SIN DERECHO AL VOTO. HAY MUCHAS COSAS PARA DECIR. SI ARGENTINA FUE UN PAIS PODEROSO GRACIAS AL TRABAJO ESCLAVO QUE TENIA SOMETIDO A LA GENTE. ESE ES UN PAÍS RUINOSO NO PODEROSO. UD. ¿QUE PIENSA DE CHINA TAMBIEN QUE ES UN PAIS PODEROSO?

  6. ISABEL dice:

    CON RELACION AL PERONISMO LE DIRÉ, QUE LAS LEYES DE TRABAJO SE CONOCIERON A PARTIR DE SU INTERVENCIÓN. QUE LA INDUSTRIA LIVIANA,
    DIO TRABAJO A MUCHA GENTE. ¿QUE ES MÁS POSITIVO? HABLAR DE IDEOLOGÍAS QUE NO SOLUCIONAN LOS PROBLEMAS? O HABLAR DE ACCIONES QUE SI LAS SOLUCIONAN? YO ME INCLINO POR LAS ACCIONES. MUCHA GENTE ESTABA HAMBREADA AL LLEGAR PERON AL GOBIERNO. NO SABÍAN LO QUE ERA TENER UN PAR DE ZAPATOS. NO TENÍAN TRABAJO. pERON COMETIO MUUUUUUUCHOS ERRORES. OJALÁ HUBIERA SIDO PERFECTO. PERO QUIÉN ES PERFECTO UD. CONOCE A ALGUIEN ASÍ? CONOCE UN GOBIERNO QUE PUEDE SATISFACER LAS NECESIDADES DEL HOMBRE ? PORQUE UN GOBIERNO NO ES SEGUN EL PBI, O LA IMAGEN QUE TIENE EN EL EXTERIOR, UN GOBIERNO TIENE QUE HACER LO QUE DICE LA CONSTITUCIÓN Y SEGÚN PARECE ES MUY DIFICIL. LA HUMANIDAD LLEGÓ A LA DEMOCRACIA Y NO VEO QUE AYUDE MUCHO. UD. ¿QÚE OPINA?

  7. […] el “Tata” tenía serios problemas de “visión”, intenté mostrarle desde este blog que: “CUANDO A LA HISTORIA SE LA RECONTRUYE CON SEMIVERDADES, CUALQUIER ANÁLISIS POSTERIOR TERMINA SIENDO… (Ver nota en este blog de fecha 25 de junio de […]

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