La demolición de los mitos

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y Educación.

Peronismo y Universidad

Por Iciar Recalde * Ensayista

45_tapa_libro_dercoliSupo cantar Don Arturo Jauretche promediando la década infame en proféticas estrofas: “Y en el recuerdo que pasa / me pregunto si mi raza / como ese fuego agoniza / ¡o si está ardiendo la brasa/ y hay que soplar la ceniza!”. La política universitaria del primer peronismo, de Julián Dércoli, forma parte de la producción intelectual de las jóvenes generaciones que durante los últimos diez años en la Argentina demostraron que aún era posible pensar en nacional. Posible, y además, imperioso y urgente. Porque, indudablemente, bajo la ceniza, en el subsuelo de la patria, tras décadas y décadas de aplazamientos, permaneció encendida la brasa, ya que no hizo falta sino soplarla para sublevar el fuego del revisionismo histórico y de la posibilidad de volver a diseñar una política nacional. Dércoli emprende la tarea con rigurosidad y espíritu crítico.

La historia de la universidad argentina corrió la misma desventura que la del país en su conjunto. El relato mitromarxista se impuso a sangre y fuego primero, y a través de las usinas de producción y reproducción del neocolonialismo, después. El golpe de Estado de 1955, respuesta brutal al ingreso de las masas populares a la política nacional tras el 17 de octubre de 1945, intervino violentamente las universidades, expulsando autoridades y docentes y dando por tierra con la legislación del período peronista. No obstante, gran parte de los estudios clásicos sobre la etapa retomaron la visión de los libertadores, falsificando la historia a través de una reivindicación solapada de la intervención cívico militar presentada como parte de un supuesto proceso de democratización cultural y política del país. Para el relato oficial existieron tres etapas fundacionales de la Universidad: el surgimiento del reformismo y de la izquierda universitaria a partir de 1918, la oposición de la FUA y de los docentes reunidos en la Unión Democrática al proceso que se inició con la revolución de 1943 y la “etapa de Oro” iniciada en 1955 con el proyecto “modernizador”. Por fuera de éstos, y en particular en referencia al período 1945-1955, se señala un enorme agujero negro sellado por el vacío cultural, el oscurantismo y la persecución política. Dércoli explica que el debate acerca de las vinculaciones entre la universidad pública estatal y la política forma parte de una discusión mucho más amplia que la meramente académica o de puro carácter científico. Estas instituciones y las prácticas de sus actores se vinculan de manera orgánica con las relaciones de poder del proceso histórico del cual forman parte. En síntesis: no existen instituciones ni sujetos por fuera de la batalla por la construcción de la nacionalidad. Es por esta razón que el autor propone el estudio de la historia de la universidad en vinculación al conjunto de fenómenos y procesos acecidos en el país, atendiendo especialmente al análisis de la legislación y de los debates parlamentarios del período peronista, demostrando así, de manera lúcida y metódica, que el peronismo tuvo un proyecto universitario definido, que en varios aspectos resultó de la fusión entre la tradición reformista y el nacionalismo popular revolucionario. Los postulados de la Reforma del 18 –extensión universitaria, becas, agremiación estudiantil, residencias estudiantiles, comedores, asistencia médica gratuita, universidad abierta al pueblo, equivalencia de títulos para los estudiantes latinoamericanos– fueron todas conquistas de la época de Perón. El proyecto académico y científico abierto en 1946 tuvo importantes desarrollos en el universo de las ciencias aplicadas y la tecnología, y el desenvolvimiento de las ciencias sociales y humanas coadyuvó a la formación de la sociología y de diversas disciplinas. Asimismo, la universidad se democratizó socialmente con la sanción de la gratuidad y con la eliminación de las restricciones al acceso que fueron aplicadas en el año 1949, lo que favoreció renovados vínculos entre los trabajadores y los sectores medios, cuestión anticipatoria del proceso político acaecido en décadas posteriores.
Fundamentalmente, el modelo universitario legado por el peronismo abogó por una mayor articulación entre los intelectuales, la producción de conocimiento y los problemas nacionales. Gran parte de los interrogantes abiertos en este volumen poseen enorme vigencia para la etapa de avances que experimenta la universidad y el sistema de ciencia y técnica en la actualidad. Sin lugar a dudas, para Dércoli, el fervor por el pasado no es entelequia ni abalorio, sino compromiso con el presente y por eso, la universidad argentina deberá contribuir a la consolidación de la soberanía cultural y científico tecnológica, basamento de la industrialización,  pieza clave de la independencia económica que transita nuestro país en el camino de la conquista de la segunda y definitiva independencia nacional que es nuestro desarrollo integral.

Título
La política universitaria del primer peronismo

Autor

Julián Andrés Dércoli

Editorial
Punto de Encuentro

* Autora de Intelectuales y país en la antesala neoliberal: Morir con Rodolfo Walsh para resurgir desandando caminos y del volumen en co-autoría con Aritz Recalde, Universidad y Liberación Nacional. Un estudio de la UBA durante las tres gestiones de gobierno peronista.

Publicado en Miradas al Sur

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: