DE POLITICOS, ANGELES Y DEMONIOS

C.A.B.A. Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional, de nuestra redacción

Disputa Randazzo -Scioli. Necesario punto de inflexión para el devenir político del Peronismo en el poder de la mano de la compañera Cristina Fernández de Kirchner.

PEDRO-DEL-ARRABAL-3Por Pedro del Arrabal

En política no existen ángeles; tampoco demonios; existen políticos; ni tan tan vírgenes, ni muy muy defloradores. Esto les cabe a todos los que militan en cualquier fuerza política dentro de nuestro territorio nacional. Ubicados en ese amplio rango lo mejor que podríamos hacer los que venimos de una vieja militancia de base dentro del peronismo y alrededores evidentemente sería blanquear nuestras convicciones ideológicas. Se es peronista o no se es; y eso no es un detalle menor ni nuevo.

Randazzo-Scioli

La disputa virtual –redes sociales- y mediática que se dio entre Randazzo y Scioli a nivel de partidarios de uno y otro volvió a reflotar miserias y grandezas dentro de esta militancia desde ya muy particular.

En primer lugar deberían aclararse algunas cuestiones asociadas al Peronismo.

Puede sonar autoritario, y hasta se puede “chicanear” con el adminículo de tener el “Peronometro”, pero existen premisas muy claras (no adaptables “circunstancialmente”) y conductas precisas establecidas por su creador que así lo determinan. Digo esto en función de las características de funcionamiento que Perón le dio a su movimiento desde el comienzo y que la gran mayoría del pueblo aceptó y adoptó como propias por sentirse cómodo y seguro dentro de esa metodología.

peron_0

Perón siempre se comunicó directamente con el pueblo; sin intermediarios. Cristina siempre se comunica con el pueblo; sin intermediarios.

No es responsabilidad de Perón que el pueblo argentino haya optado por elegirlo como su conductor; en todo caso fueron sus hechos y acciones en favor del mejoramiento de la calidad de vida de ese pueblo lo que los llevo a elegirlo. Lo mismo pasó con la compañera PERONISTA Cristina Fernández en el 2007; si en el 2011 la reeligió el 54% de la población como conductora fue por sus hechos y no por sus dichos. En todo caso se lo pueden facturar al pueblo por la elección, considerándolo como siempre lo hicieron, por derecha e izquierda: como un pueblo de boludos, tontos o analfabetos que nunca llegará a nada sin las directivas de “los lúcidos alfabetizados”. Lástima que estos últimos –según mi opinión desde ya- jamás se reconocerán como los “colonizados mentales” que son, razón por la cual creo que el pueblo no les da bola. Lucidos=“civilizados”, pueblo=“bárbaro”; esto les suena ¿no?

Si las ideas clasistas y socialistas bajada de los barcos con esa masa inmigrante, la mayoría de ellos excluidos, marginados por la revolución industrial –finales del siglo XIX y comienzo del XX- (que los estaba haciendo vivir en aquella Europa situaciones muy similares a la de nuestros cartoneros y hurgadores de basura de la era menemista) no lograron penetrar en las clases marginadas socialmente de nuestro país fue porque los dirigentes que decían representarlos a nivel partidario preferían las tertulias intelectuales a ponerse al frente de las luchas y demandas laborales y populares. Como ya dijimos en otra oportunidad contestando una errada aseveración histórica de Forster sobre el 17 de octubre como hecho casual y fortuito; ese acontecimiento histórico se dio en ese momento de la mano del conjunto del pueblo encarnado en la clase trabajadora que pedía por Perón para que continúe con su tarea reivindicativa, y no antes, porque nunca antes tuvieron un conductor político serio a la hora de actuar. Las ideas pueden ser fantásticas pero son solo ideas si no se las concreta. Perón las concretó. Por eso el pueblo es peronista.

Por respeto a ese pueblo que muchos decimos equivocadamente representar en pensamiento, debemos blanquear todos y cada uno de los gestos y actitudes que nos llevaron en algunos casos, a unos mantenernos fieles a los dictados del conductor, y a otros pretender que Perón se adecue a sus dictados. Pienso que sería nuestro mejor y más sano aporte en términos patrióticos. El peronismo no nació con la aparición de “las formaciones especiales” a fines de los “60” y en los “70”. Tampoco dichas formaciones –que no fueron nuevas ni originales- son las únicas responsables del regreso del Gral. Perón. Sostener eso es irrespetuoso para con todos los compañeros que dejaron girones de vida -y la vida- en la resistencia peronista después de septiembre de 1955. Sobre los “70” se podrán hacer muchas lecturas y conjeturas pero los hechos concretos de aquellos años no permiten variadas interpretaciones ni habilita a nadie tergiversar la historia adecuándola a sus intereses e intensiones sin caer en la vergonzosa experiencia mitro marxista sobre su manipulación, algo que dicen detestar pero que en los hechos se suele seguir practicando. De ese período objetivamente debemos reconocer dos cosas: 1) Los actores y testigos dentro del propio peronismo fueron muchos de un lado y del otro (por consiguiente los relatos siempre serán verdades a medias). 2) Todo ocurrió mientras el pueblo esencialmente peronista respetaba las directivas de su conductor y miraba las disputa por espacios de poder que soberbiamente dirimían oscuros intereses jugando de peronistas por derecha y por izquierda.

Nadie en este país y en gobiernos Peronistas en el Poder cercenó libertad de elección ideológica alguna proscribiendo su práctica. Simplemente porque era una estupidez. Que siempre hubo -y hay- personajes, en este caso que quisieron ser más peronistas que Perón, y que antes hayan pretendido ser más Rosistas que Rosas, que  cometieron abusos de autoridad, no es propiedad exclusiva de Rosas ni del peronismo; es un mal humano universal cualquiera sea el movimiento político. Con Guantánamo por derecha, o preguntarles a los viejos rusos que vivieron en URSS sobre el Kremlin, la KGB y los Gulag por izquierda alcanza. Algo evitable por decisión política y en salvaguarda de la condición humana, ¡Seguro que sí; desde ya!!! Sin embargo el peronismo fue proscripto por 18 años primero y 7 años después, la segunda a fuerza de hacer desaparecer compañeros a través del asesinato. En la primera oportunidad –“55”- con acuerdo de partidos de derecha e izquierda en esa rara alianza que logró hábilmente construir la oligarquía con el brazo armado y asesino de la “libertadora” y también de la mano de universitarios e iglesia reaccionaria conducidos ideológicamente por viejos políticos conservadores. Sobre esa realidad, ningún partido de las “izquierdas democráticas” salió a repudiar, tampoco a defender esa libertad conculcada a todo un pueblo. No casualmente un mismo partido de izquierda (PC) decide acompañar a la dictadura militar en el golpe del “76”, donde el pueblo argentino volvió a ser vilipendiado.

Nadie en este país está impedido de defender un ideario socialista. Que no pocos de nosotros y el pueblo en general no comulgue con ellas por sus características eurocéntricas quizá pueda ser una de las razones. Hasta el día de hoy parecería que nos sentimos más cómodo dentro del peronismo. Obviamente esto puede ser -para ciertos “iluminados de izquierda”- un error, pero por el momento aparece como una decisión y como tal digna de respeto. ¿O NO? Acá nadie impide a nadie admirar y adherir al ideario socialista universal como la panacea histórica de sociedad justa. Pero los peronistas no somos partidarios por ahora de ninguna “internacional” y menos de la globalización porque la entendemos como una herramienta de dominación diseñada por el norte imperialista. El Peronismo busca la Revolución Justicialista orientada hacia la consolidación de la etapa Continental, teniendo como meta final la Universalización.

En cuanto a los que prefieren el camino socialista y la libertad de la que gozan para difundir sus políticas , la prueba está en que es totalmente visible en la actualidad la existencia de diversas izquierdas y ultra izquierdas, cada una con sus teorías e interpretaciones de la realidad nacional y que, paradójicamente tienen hacia dentro fuertes enfrentamientos entre ellos por posicionamientos en cargos legislativos dentro del sistema calificado por ellos mismos como “democrático burgués” –tremendamente vilipendiado en lo discursivo- pero por lo visto lindo para acomodar a jerarcas partidarios. Después de varias décadas de perseverantes marchas, piquetes y otras yerbas, no logran convencer al grueso de la población de las bondades de su ideario.

También están las “Izquierdas Nacionales” de cuyas filas surgieron mentes brillantes que respetaron y acompañaron al peronismos sin perder su identidad. Pero lamentablemente hubo partidarios de la “Patria Socialista” que ocupando espacios propios del peronismo quisieron imponer sus criterios políticos hasta querer disputarle la conducción política del movimiento al propio General Perón.

Ciertas historias machaconamente se repiten como dando otra oportunidad para que algunos se rediman

Por ejemplo: Nadie hecho a nadie de la Plaza de Mayo en 1974; como nadie le dijo a Randazzo que baje su candidatura. Perón llamó imberbes a la conducción de Montoneros y ellos dieron la orden de retirada de la Plaza a sus columnas. Doy fe de eso porque estuve ahí. Cristina blanqueo su beneplácito con la elección de Zannini por parte de Scioli como su vice y solo se limitó a mostrarle a Randazzo que la candidatura a la Gobernación de la Pcia. quedaba a su disposición pero… como antes, la soberbia en el compañero pudo más y se retiro de todo.

No es la primera vez que pasa algo así. Algunos –por ahí confundidos diría Perón- se acercaron al peronismo pensando hacer de la construcción política nacida con la revolución del 43 y creada por el General Perón como movimiento político que revolucionó la historia argentina, la versión vernácula -pero con raíz y parámetros eurocéntricos- del socialismo. La titularon “La Patria Socialista”. Hoy, otros, quieren hacer del “Kirchnerismo” la instancia superadora del Peronismo. La operación consiste en condicionar a Cristina para que no se aparte de sus dictados teóricos revolucionarios y menos aún cuestione sus propuestas de nombres y hombres.

Cristina siempre dijo ser peronista y con el tema Randazzo, ellos siente que el peronismo (Cristina) los volvió a “cagar” como en el “73” (Perón); y no faltan los nuevos “imberbes” en las redes sociales que repiten como loritos argumentos falaces. Pregunta ¿El peronismo debe dejar de ser tal para satisfacer los caprichosos “ideales” de los aspirantes al “socialismo puro”, que puesto en practica serían los primeros en rajarse del país socialista? ¡Más seriedad muchachxs!!!

Fueron muy pocos los que entendieron que podía existir un “socialismo” criollo (Peronismo; y hasta Chávez lo entendió así) de características propias y con singularidades, quizá muy particulares en sus definiciones simples y sencillas para el modo de hacer política. Mal pueden hablar muchos que dicen ser militantes de la causa nacional(entre ellos no pocos nostálgicos que desde la soberbia no quieren asumir errores pasados, tampoco cuestionar hacia dentro las grandes cagadas cometidas por la conducción militar de sus agrupaciones) cuestionando la conducción de Cristina; menos aún en términos de que estarían “tragandose sapos” como lo hicieron en los “70”. Lo conveniente sería bajar los cambios hasta volver a la humildad desde una sola y simple pregunta: ¿por qué no blanquear la propuesta política de la “Patria Socialista” de cara a la sociedad y competir por afuera del FPV y del peronismo probando suerte? Si tienen la “posta” sobre los verdaderos deseos políticos del pueblo argentino, se me ocurre pensar que eso sería más honesto. Pero por favor, paren de dar lecciones políticas a través de mediocres comunicadores de izquierda encaramados en medios oficiales y programas “numerales” que solo sirven para hacer lo que hicieron siempre: jugar para los intereses oligárquicos.

El pueblo argentino, mayormente peronista, hoy tiene conductora y ella es Cristina Fernández de Kirchner. ¿Al pueblo le gusta que lo conduzcan? ¡Y sí! ¿Cuál es el problema? Lo que se dio con Scioli-Randazzo dejó en claro que en política no existen ángeles; tampoco demonios; existen políticos. Los que se den por aludido con esta reflexión se pueden sumar al movimiento nacional sin condicionamientos, o seguir el camino propio buscando aceptación popular pero tomando conciencia que ese juego político es de sumo agrado para intereses monopólicos mediáticos, empresariales, financieros, oligárquicos e imperiales. Anque deberían tener en claro que las Patrias Socialistas no se construyen con caprichitos. Randazzo y Scioli no son otra cosa que políticos emergentes de nuestra inoperancia política para ofrecerle a la Conductora alternativas más acordes a los objetivos del proyecto político; más haya de lo que hizo o dejó de hacer la Cámpora. Pero eso no es culpa de Cristina, en todo caso es una deuda nuestra, que la militancia tiene para consigo misma y con la Patria.

peronevanestorcris

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: