El 17 de Octubre de 1945; “TODO ESTÁ GUARDADO EN LA MEMORIA”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia Argentina

17 DE OCTUBRE DE 1945- NACE PARA GLORIA DE AMERICA Y MUNDO LA MAYOR REBELIÓN DE TRABAJADORES DE UN PAÍS QUE JUNTO A SU PUEBLO SALIERON A LAS CALLES PARA RESCATAR A SU LIDER DE LAS GARRAS DE LA OLIGARQUÍA NATIVA Y LOS AGENTES DEL IMPERIALISMO. EL 17 DE OCTUBRE DE 1945, DE LA MANO DEL GRAL. JUAN DOMINGO PERON NACE EL JUSTICIALISMO, UNA DOCTRINA PROFUNDAMENTE HUMANISTA Y CRISTIANA QUE TIENE COMO SU MAYOR BANDERA LA JUSTICIA SOCIAL; SU PORTADORA SE LLAMÓ MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN “EVITA”, LA ABANDERADA DE LA LUCHA DE LOS HUMILDES, DE LOS DESPROTEGIDOS POR LA DIGNIDAD QUE LES HABÍA SIDO ARREBATADA.

¡GRACIAS GRAL PERÓN, GRACIAS COMPAÑERA EVITA POR TANTA ENTREGA Y TANTA BONDAD!!!

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Para EL ESQUIÚ.COM

Para aquellos que ignoran que “todo tiene que ver con todo” y se refugian en un academicismo abstracto se recomienda abstenerse de leer el texto que sigue.

El 17 de octubre no es una fecha más dentro de la historia nacional. Pensarlo de esa manera es caer en la simple tentación de tomar las cuestiones esenciales de nuestra comunidad nacional acotadas a una Argentina como país y como Nación en términos institucionales y territoriales dejando de lado nuestra identidad como pueblo hacedor de proyectos. Es transformar al 17 de octubre en otra fecha más de efeméride que se debe repetir sin sentido alguno y como algo anecdótico. En realidad esa fue y sigue siendo la intensión de los poderosos de este país a la hora de incidir en las “academias” –por ejemplo de educación- para determinar el nivel de importancia de los contenidos – por medio de su clasificación particularmente en el área de las Ciencias Sociales- decidiendo cuáles de ellos se deben priorizar y cuales son secundarios, arrogándose hasta el derecho de fijar de qué manera se los debe introducir en la cabeza de los párvulos.

Por casi 100 años (1852-1945) la verdadera historia fue así. El pueblo en general fue marginado de las decisiones políticas nacionales, provinciales y/o municipales y el esfuerzo del trabajador -verdadero hacedor de PATRIA-, fue manipulado en favor de los intereses de poderosos terratenientes latifundistas locales en contubernios con intereses foráneos (europeos- principalmente ingleses- o norteamericanos). Salvo aquellos maravillosos interregnos de gobiernos Irigoyenista, el resto fue siempre igual.

Entonces tomar el 17 de octubre de 1945 sin su significado político-social trascendental es como tomar los 19 días que duró el cruce de los Andes Sanmartiniano (del 19 de enero al 8 de febrero de 1817) como una simple gesta de un genial loco a quien se decidió llamarlo “padre de la Patria” porque el “vulgo” necesitaba cristianamente tener un progenitor para no quedar como el “hijo guacho” (utilizando un término de origen Quechua) de la historia.

Es de imaginar que tamaña comparación de mi parte, en este momento estará desatando la indignación y los desconsolados llantos de los chupa mortajas de íconos. De igual modo no será así para mis pares de “vulgo” del cual me siento parte, quienes seguramente lo tomarán como lo que realmente es, una lógica y audaz humorada sobre verdades reveladas; esas verdades que los tuvo casualmente a ellos –los del vulgo, los que fueron a Malvinas por tomar un ejemplo reciente- como verdaderos protagonistas de gestas.

¡Como comparar a un “tirano” con un “patriota”! dirán los primeros al borde de la exasperación.

Más allá de la utilización perversa que del término “Tirano” hicieron los defensores de intereses oligárquicos sobre las figuras de Rosas y Perón a lo largo del tiempo hasta llegar al etimólogo Mariano Grondona, este último nunca aclaró que la “tiranía griega” se dio en un marco de lucha; lucha de las clases populares griegas no solo contra los atropellos cometidos por la aristocracia y los sacerdotes monarcas, sino y muy claramente contra los privilegios de los que gozaban estos allá por el siglo V antes de Cristo. Grondona y tantos otros “intelectuales académicamente habilitados” hábilmente asociaron el término “Tirano” a lo despótico, lo dictatorial. Pero muy a pesar de ellos y de estas demoníacas acepciones, resulta interesante traerlo a colación.

Salvando no pocos aspectos para nada menores en tiempos y forma, San Martín recorrió un camino muy similar al que hizo el Griego Pisístrato (un “Tirano” ateniense con mucho respaldo popular) en materia militar; pero no se animaron a identificarlo como tal. Lógicamente al fabricado demócrata inventado por Mitre, Berni Rivadavia, quien se ajustaba más en los hechos a los tiranos griegos o sicilianos que nuestros intelectuales anti populistas toman de referencia y que además intentó usar a San Martín y su ascendencia en los sectores populares para reprimirlos con el pretexto de poner orden, por ser útil para otros fines se salvó de la volteada.

Carpani

Se pueden hacer miles de conjeturas histórico-lingüísticas más al respecto. Lo cierto es que el Genio político-militar de San Martín le permitió convencer a 5000 tipos para que cruzaran junto a él el coloso geográfico de América iniciando una empresa de liberación continental sin precedentes en la historia de la humanidad.

¿¡Cómo hizo!? ¿Era un ambicioso y brillante embaucador de perejiles?

Para buscar respuesta primero hay que ubicar la época en que se llevó a cabo aquella gesta con olor a hazaña; segundo no pasar por alto las cualidades políticas de San Martín entre las cuales hay que destacar dos por sobre el resto: sus dotes de líder y conductor político y los altos y nobles ideales que motorizaron su accionar; de otra manera no se podrían contestar las siguientes preguntas:

a.-¿En qué medida él representaba los ideales y anhelos de esos 5000 compatriotas que no dudaron en acompañarlo en su locura?

b.-¿Luchar por la dignidad de un pueblo es una locura?

c.-¿Esos 5000 héroes anónimos siguieron a un loco porque eran ignorantes?

d.-¿Tampoco eran conscientes que cargaban sobre sus espaldas el mismo anhelo de los casi 500.000 habitantes que tenían por ese entonces las Provincias Unidas del Río de la Plata, sin contar a los pueblos originarios?

e.-Los pueblos que hacen eso, ¿Son pueblos delirantes, idiotas?

Comparando aquello con Perón y el fenómeno de rebelión popular que se dio 130 años después

¿Tan distintos fueron los designios de aquellos locos comparados con los de los 300.000 obreros que constituían esa masa sudorosa que decidió ganar la calle, llegar hasta Plaza de Mayo, meter las “patas” en la fuente “pa’ refrescarlas” un miércoles 17 de octubre de 1945 buscando rescatar a ese líder que dos años antes había comenzado a dignificar sus vidas desde la Secretaria de Trabajo y Previsión llamado Juan Perón; ese que había sido encanutado por la oligarquía nativa?

La Gran Nación Suramericana no figuraría en los sueños de nadie si esos sueños que encarnaron Chelemin en el siglo XVII, Tupac Amaru II en el siglo XVIII, San Martín, Bolivar y Felipe Varela en el siglo XIX, Perón, Vargas e Ibáñez en el siglo XX; Chávez, Lula, Kirchner (Néstor y Cristina), Evo Morales, Dilma y Correa en los albores del XXI, no hubiesen sido sueños generalizados de pueblos que buscan su liberación.

Chelemín y Túpac Amaru II fueron guerreros y junto a San Martín, Bolívar, Perón y Chávez tuvieron dos cosas en común: fueron militares y sentían un profundo amor y respeto por el pueblo que les confió las armas para que defiendan su dignidad. Los pueblos, aún indefensos en logística bélica, nunca dudan en dar la vida por la dignidad humana de los colectivos, y lo hacen sin pedir nada a cambio y junto a aquellos que levantan la bandera de esa dignidad. Sin ella la vida poco sentido tiene. ¡Si lo sabrán nuestros 30 mil compañeros desaparecidos que juntos a los anónimos luchadores por nuestra independencia hoy, desde el más allá, disfrutan al ver que sus luchas no fueron en vano

Ningún hombre se puede sentir realizado dentro de una comunidad que no se realiza (Juan Perón).

El pueblo no se equivocó cuando acompañó a San Martín; tampoco lo hizo al confiar en el Gral. Perón; por eso salió a la calle aquel 17 de octubre de 1945 para decir “Con nuestra dignidad no se juega; queremos a Perón”.

Néstor Kirchner y la actual compañera Cristina Fernández levantan las mismas banderas y encarnan los mismos ideales de dignidad para los sumergidos y los postergados. La compañera Lucia Corpacci hace lo mismo en el ámbito provincial. Seguramente no habrá poder oligárquico ni monopolio mediático que pueda contra la decisión de un pueblo a mantener la dignidad recuperada. Un 12 de octubre pero 522 años después de la llegada de Colón, las etnias hermanas del Estado Plurinacional de Bolivia volvieron a reafirmar su apego por la dignidad recuperada de la mano de Evo Morales.

El 12 como el 17 de octubre no fueron ni son una fecha más. Nunca lo fueron a pesar de los vanos intentos de anular y/o negar el pensamiento popular. Los tiempos cambian pero como dice León Gieco “todo sigue y seguirá guardado en la memoria de nuestro pueblo”.

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