ELECCIONES 2015. LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, De nuestra redacción

DISTINTOS COSTADOS DE UN NECESARIO ANÁLISIS SIN TANTA INTELECTUALIDAD DE POR MEDIO.

Sicioli-Zannini

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Por Pedro del Arrabal

1.-LA CUESTIÓN “TOLERANCIA”

Mucho se habló de “intolerancia” y se le pidió y pide  a todos los  funcionarios gubernamentales nacionales que sean más “tolerantes”. Los que lo hacían –y hacen, fundamentalmente desde la oposición- direccionan su pedido hacia el gobierno nacional peronista de Cristina Fernández de Kirchner. El pedido ¿era fundamentado según algunos gestos y actitudes bastantes visibles?  Sin ninguna duda que sí. Además de esto ¿Existían razones valederas? Indudablemente NO. Simplemente se basaban en la negación de Cristina a cambiar las políticas sociales que había prometido y que la decisión popular expresada en el 54% de la votación presidencial del 2011, avaló. O sea Los medios monopolizados y la oposición llaman “intolerancia” al respeto por la palabra empeñada de una candidata. Había sido elegida para dar cumplimiento con lo prometido pre electoralmente a sus votantes.  Desoyó  a una minoría caprichosa enraizada en medios de comunicación hegemónicos quienes pretendían y pretenden imponer decisiones y la agenda política, económica y social en cuanto al manejo de los recursos del Estado. Los opositores no tenían argumentos, repetían palabras de otros.  Una clase media ¡muy beneficiada en estos últimos 12 años! a quienes los medios hegemónicos llamaron “la gente”, un eufemismo utilizado de manera genérica para dar mayor volumen a los que supuestamente detestaban la  “intolerancia” del gobierno nacional,  funcionaron como  eco de la demanda mediática y se encargaron de potenciarlo en cada movilización cacerolera, Nismanniana, etc, etc.  que hubo.

Pero… la perseverante tarea pedagógica mediática dio resultado. Los guarismos electorales son más que elocuentes.

Ahora poco importa que paradójicamente   fueran en esas manifestaciones donde aparecieran las más claras manifestaciones de “intolerancia”  hacia el gobierno nacional elegido democráticamente, siendo este último el que sorprendió a todos por su alto nivel de “tolerancia”. Los idiotas útiles eran azuzados desde los medios Clarineros y las redes sociales para que salieran a las calles a mostrar su indignación de la forma que fuera, incluido el desmán buscador de represión y quizá alguna muerte para tirarlo en la vereda de Balcarce 50, algo que gracias a la mesura del gobierno nacional, nunca se dio (a Dios Gracia). En aquellas marchas “alfanuméricas” se podían escuchar desde calificativos como “Puta”, “Hija de Puta”, “Yegua”, “Mal parida”, “Kretina” para la Presidenta, hasta pedidos de que alguna enfermedad se la lleve al otro mundo mezclados con morbosos pedidos a Néstor (su esposo) para que se la lleve junto a él,  al tiempo que no pocos festejaron la muerte del ex mandatario tan perversamente como cuando una enfermedad se llevó a María Eva Duarte de Perón.  Luego cayó en la volteado el “boludo” de Máximo Kirchner porque no hablaba y se la pasaba con la Play station, hasta que hablo y pasó a ser un “peligro nacional”.

Ninguno de los “tolerantes” se privo de manifestar libre y abiertamente su nivel de “intolerancia” a voz de cuello y/o a través de carteles que quedaron escrachados en las redes sociales. Los que lo hacían no eran otros que los buenos alumnos de  mediocres comunicadores –entre ellos Lanata- que en nada se diferenciaban ni diferencian de tantos “progres” de tiempo pasado (Patricia Bullrich por caso y el más vergonzoso, de montonera a ser actualmente sirvienta del imperio) que siempre cambian de bando según sea las circunstancia y/o el costo que le fijan a sus almas para vendérsela el mejor postor. Otro “Monto” como Galimberti puede sumarse a la lista. Van de “izquierda a derecha” sin inmutarse y con el verso de ser defensores de la “República” y de las “Instituciones democráticas”; instituciones que dejan de ser tales cuando no se adecuan a las caprichosas demandas de sus mandamases.

La predica mediática dio resultado, Los números electorales así lo demuestra.

Ninguna de las maniobras manipuladas por Clarín fueron más allá del manejo panfletario mediático esparcido por todo el país a través de su impresionante red medios y canales de cable, radios y medios gráficos que de manera monopólica controla a través de Papel Prensa. La fuerte influencia del CEO de Clarín sobre la Corte Suprema y no pocas Cámaras y jueces permite que el expediente de la causa “Papel Prensa” duerma cajoneado un sueño eterno; que La Nación evada impuesto sin preocuparse mucho ya que las cautelares son una herramienta muy eficaz; que la Sociedad Rural se quede con el predio de Palermo sin problema alguno aunque su compra haya sido una estafa al Estado. Del mismo modo y con una rapidez asombrosa, expeditivamente esa misma Corte falla a favor del CEO mencionado en una causa contra un periodista opositor. Es claro que el control casi total de medios informativos le garantiza impunidad en su accionar. Ninguno de los bolazos lanzados mediáticamente,  su veracidad  se pudo comprobar judicialmente. Nisman se murió y a su cadáver intentaron tirarlo en la vereda de la Rosada. El fracaso fue aparente.

Este resultado electoral demostró la eficacia de la prédica.

Su principal candidato – Mauricio Macri-  jamás cuestionó ni reprocho las “intolerancias” puestas de manifiesto en las marchas de los demandantes de “tolerancia”. Por el contrario, se enancó sobre los insultos y  dijo sin ruborizarse que “la gente” pide un cambio. Jamás explicitó que cambio pidió –o pide- esa “gente”. Todo lo que hizo el gobierno nacional –según él y los caceroleros- estuvo mal. Las elecciones primarias le demuestran al candidato del PRO que mucha de esa gente no coincide con su apreciación. Su titiritero Duran Barba decide cambiar (para ser coherente con el nombre de la alianza) la estrategia pre electoral y le obliga a Macri a reconocer que todo lo que hizo el gobierno no está mal (aunque a todas las leyes las votaran en contra por orden de él) y que va a mantener todo e incluso mejorarlo. Intenta venderse como peronista. Todas jugadas de último momento  que parecían hechas demasiado tarde ya que “tanto cambio previo” el oficialismo pensó que la  previsibilidad  se esfumaría junto  al aire de sus globos de ensayo  y de campaña. Pero no fue así y los resultados electorales de ayer dan cuenta de lo contrario.

Es evidente que desde el oficialismo, ciertos personajes “entendieron” el mensaje de Cristina según sus habituales lecturas de la realidad y no pocos de ellos comenzaron a regar  “macetas” equivocadas y al resto del jardín popular con agua con glifosato para eliminar peronistas molestos. Así nos está yendo en materia electoral.

2- CLARAS SEÑALES CLARAS

Desde hace algunos años Cristina viene constantemente haciendo una gestión de gobierno de claro tinte PERONISTA. Hechos y no palabras ni promesas. Pero de ahí para abajo los combates entre egos comenzaron a esmerilar la credibilidad del trabajo de la compañera presidenta. Todo comenzó con la aviesa intención de los autos considerados creadores del “Kirchnerismo” de imponerlo como la instancia superadora del Peronismo. El que no es “Kirchnerista” es traidor. Yo soy Peronista y seguí a Néstor y hoy a Cristina porque los sentí y siento COMPAÑEROS PERONISTA.  Primeras señales.

10 de diciembre del 2011. Cristina asume por segunda vez la Presidencia de la Nación. Este cronista desde las 11 de la mañana hasta las 14,30 recorre caminando por Av. de Mayo el trayecto que va de Plaza de los Dos Congresos hasta Bolivar en Plaza de Mayo. A lo largo del recorrido las veredas permanecen separadas de la Av. por un vallado metálico. Detrás de los vallados no más de 60 o 70 curiosos por cuadra contando los de ambos lados; por las  10 cuadras que demanda el recorrido no más de 700 personas en total. Frialdad que impactó mal en mi alma militante. Tampoco distinguía carteles de sindicato alguno salvo los de siempre que vienen prendido desde hace rato: SADOP y los de Victor Santamaria del Suterh.  Las cámaras de la TV pública enfocaban únicamente la muchedumbre de jóvenes de la Cámpora y Descamisados agolpados  frente al Congreso siguiendo por pantalla gigante el discurso presidencial. Por tercera vez recorría la Av. rumbo a Plaza de Mayo cuando veo que los curiosos se alborotan. ¡Viene Cristina! ¡Viene Cristina! Y si… parado en Piedras y Av. vi pasar a la compañera presidenta saludando con su mano sacándola por la ventanilla del vehículo a esa mínima concurrencia. Esperanzado y con mi cámara lista me dispuse a ver pasar las columnas de trabajadores dada la magnitud del acontecimiento. NADA. Ni una sola columna obrera. Solo desfiló frente mío una columna de Descamisados de cuadra y media de largo y detrás de ellos una gran columna de La Cámpora de unas 4 cuadras de largo. El aspecto de los militantes “camporista” no era casualmente el de defensores de un Movimiento Nacional y Popular. Alguien me reto por esta observación; pero en mi interior y como viejo militante pensaba: “Si tiro un Chasqui Bum en medio de esta columna, estos pibes, del susto, salen todos de raje y llorando”. Regreso con felicidad a medias. Néstor y Cristina habían logrado enamorar a los pibes de clase media, pero parecía que Cristina estaba espantando a los de la clase obrera. Fue un acto sin olor a Peronismo. Frustración sobre mis espaldas, cabeza gacha y regreso silencioso.  Algo no estaba funcionando bien. Me quede con una mala espina pero con la esperanza de ser yo el equivocado.

En los tres años posteriores el enfrentamiento con la dirigencia obrera se fue acrecentando. Volvió el viejo discurso contra la “burocracia sindical” y nadie del oficialismo hablaba de la burocratización hacia en interior del gobierno que con marcado sesgo de soberbia en cuadros Camporista iban apareciendo a diario. Si Clarín daba protección mediática a las mafias de derecha, los programas oficialistas lo hacían con los muchachos del gobierno pero con un nivel de obsecuencia que comenzaba a asquear.

Con Feinmann bajando subliminalmente línea antiperonista desde Canal  Encuentro y 678, con Forster determinando quienes son los pensadores nacionales a los que él recurriría para escribir la nueva historia, la cosa fue tomando un cariz  cada vez más alejado del peronismo. Señores como los mencionados trabajaron denodadamente para que los 17 de octubre de los años siguientes pasaran lo más desapercibido posible. Y lo más triste es que lo consiguieron. Hace 8 días fui con mi mujer a reencontrarme con la masa peronista en nuestra Gloriosa Plaza de Mayo. Estábamos a 7 días de las elecciones presidenciales y pensé que la masa obrera iba a hacer una demostración de fuerza peronista para que la oligarquía se vuelva a asustar. No ocurrió. Me pregunté, ¿Qué está pasando?  Salvo un “mercado persa”, no había nadie en la plaza que es nuestro símbolo. Algunos jóvenes tratando de experimentar con sus “patas” en una fuente qué habían sentido aquellos militantes del 17 de octubre de 1945 fue lo más llamativo.

La última semana previa a la elección nacional la cosa estaba demasiado calma. “Anticipo de tormenta” pensé. No me equivoque. Escuche a muchas ratas discursear antes de emprender la retirada por los tirantes.

Para los peronistas hubo señales más que claras. En la Matanza, las PASO mostraron que muchos peronistas –no se si convencidos- dieron  su voto a Massa. Nadie leyó este mensaje. Hablo de un distrito, de la 3ra sección electoral que define una Elección Nacional. La primera lectura  del resultado del domingo pasado que puedo hacer  como militante peronista, es que el peronismo de la Matanza  apoya a Scioli sin retaceos pero corta boleta para gobernador. Con Scioli se juega la Patria, con Fernández no se juega nada más que un desubique ideológico del candidato que se dice peronista pero elige mal acompañante. Y  hace sentir su parecer. El peronismo es así. No necesita de “lucidos” orientadores.

Criteriosamente el Negro Dolina, días pasados, hizo una acertada reflexión: El Kirchnerismo no hubiese sido posible sin el peronismo; no habría existido en otro partido”.  Parece que estas cosas, por simples, resultan inentendibles para los “iluminados”.

 El compañero Fernando Musante posteo anoche quizá en medio de su bronca: “De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha cuando es diestra, de la izquierda cuando es siniestra. Mario Trejo

Lo interesante es cómo las cosas comienzan a aclararse solitas. Dos posteos posteriores cuyos nombres me los reservo por respeto dicen: Fernando, me parece que el FPV no perdió por una izquierda siniestra.

Otro le contesta: -No perdió por una izquierda siniestra pero si por lo siniestro de la izquierda. Y lo más siniestro de la izquierda es su vanidad. Un buen baño de peronismo puede hacer que olamos mejor. Es decir: olamos a pueblo y no a cenáculo cartabiertiano. ¡Basta de cazar en el zoológico! ¡Basta dé auto premiación! Que devuelvan las llaves de la calesita!!!

Desde nuestra publicación un compañero agregó: “Me encantó eso de “que devuelvan la llave de la calesita”. Difícil que lo entiendan porque “soberbia mata militancia” (eso creen ellos) Ja, ja, ja.”  Y completó: “Coincido contigo en eso de: “Basta de cazar en el zoológico”!!! ¿Forster, Aguini, Sebrelli, Sarlo, Romero nos tienen que enseñar adónde está el pensamiento nacional y como debería ser el peronismo? ¡Que se dejen de romper las bolas!!!”

Perón y Evita permanecen en el corazón del pueblo porque ese pueblo vio y sintió el amor hacia ellos de estos dos grandes de la historia nacional, amor que desplegaron en actos de justicia social porque eran los humildes, los  descamisados y los grasitas los únicos merecedores de semejante premio.

Evita nunca se preocupó por quedar bien con los “clase media”. El Peronismo no nació para eso. Perón nunca gobernó para quedar bien con los terratenientes ni grandes industriales sino para mejorar la calidad de vida del pueblo, dentro de una PATRIA justa, libre y soberana.

Los “clase media” como buenos “tilingos” aspiran a ser grandes burgueses. Los hoy grandes industriales que nacieron gracias al IAPI del Primer gobierno Peronista luego se juntaron con la oligarquía para hacer el septiembre negro de 1955 y la posterior explotación de la clase trabajadora.

No hay nada nuevo bajo el sol histórico. Lo nuevo son los brujos “saicobolch” con sus lecturas globalizadas funcionales –siempre funcionales- a los vendedores de espejitos de colores. ¿Compradores?  Esa híbrida clase media que históricamente nunca supo dónde estaba parada.

Cristina intenta hacer lo mismo desde una nueva forma de peronismo. Esta sola. Scioli no es Cristina. Cristina no es todo el peronismo. El peronismo necesita una conductora como Cristina, Cristina debe volver a retomar la conducción del movimiento obrero organizado como lo hizo Néstor en su momento. Los de la Campora  pueden ser buenos pibes pero no tienen  historia dentro del peronismo y si mucha soberbia (eso no es conducta de peronista).

La calle fue perdida por la militancia peronista y ganada por el Macrismo. La calle fue y deberá ser siempre peronista. Allí nació el Peronismo.

Si queremos ganar las presidenciales de Noviembre el peronismo debe volver a ganar la calle.

Una respuesta a ELECCIONES 2015. LA ÚNICA VERDAD ES LA REALIDAD.

  1. María dice:

    Impecable como siempre amigo Martínez¡¡¡¡ claro como el agua, a ganar la calle nuevamente ¡¡¡¡

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