YO, QUE NO SOY PERONISTA…

Belen, Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Elecciones Presidenciales 2015

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Por el Prof. Carlos Leiva (1)

En la versión cinematográfica de “Operación Masacre”, Julio Troxler uno de los sobrevivientes de la masacre asesinado luego por la Triple “a” el 20 de septiembre de 1974, parado en el basural de José León Suárez, reflexiona con estas palabras: “…entonces comprendí lo que era ser peronista”

Y ser peronista significaba lucha, persecución, muerte. También significaba conquistas sociales, movilidad social, soberanía nacional.

Los que lograban las conquistas sociales, los pobres, los desposeídos, los marginados, los “cabecitas negras”, habían encontrado en el peronismo, la organización política que desde el poder gestaba sus conquistas.

Pero cada una de esas conquistas, no era producto de leyes o decretos, sino de lucha, de sangre, de cárcel, de bombardeos sobre la plaza de Mayo, de torturas, exilios y persecuciones.

El peronismo-poder interpretó el reclamo popular. Pero también interpretó, que la Patria debía construirse desde el imaginario nacional, rompiendo la dependencia en lo que se pudiera, para que el país se transforme en verdadera Nación.

Para que los ideales de mayo de Libertad e Independencia se concretaran por fin sin el obstáculo de la oligarquía, servil siempre al imperialismo inglés y norteamericano.

Ya lo había intentado el Yrigoyenismo, pero fue golpeado primero por el “alvearismo” y finalmente por la oligarquía porteña cuando, dirigiendo a las Fuerzas Armadas dieron el primer golpe militar a la democracia en 1930.

Pero ese conjunto de ideas sintetizadas por los dos grandes Movimientos, tuvieron desde siempre un gran escollo: la incomprensión de sectores progresistas y la oposición feroz y sanguinaria de la oligarquía, del liberalismo y del conservadorismo, mimetizados en todos los partidos incluidos la Unión Cívica Radical y el propio peronismo.

   Pero a la hora de elegir sus blancos, no se equivocaron nunca, siempre las víctimas pertenecieron a los sectores populares.

El radicalismo, que fue una de las grandes fuerzas políticas hasta hace poco tiempo, vivió épocas de esplendor popular y épocas de derechización, hasta que empezó su debacle cuando fue copado por la derecha neoliberal, que terminó vendiendo la estructura partidaria, al PRO y prácticamente se disolvió en él .

El peronismo, pasó por todos los extremos, desde la ultraderecha asesina de la triple “a”, la hegemonía de la Juventud Peronista Revolucionaria, hasta el ultraliberalismo de Menem, que entregó el País a los intereses extranjeros, a través de la famosa política de “Relaciones Carnales” con EEUU.

Y siempre los procesos de tergiversación política del espíritu Nacional y Popular de los Movimientos Populares terminaron en catástrofe.

   La famosa Revolución Libertadora, que se impuso a fusilamientos sumarios, el Onganiato, el Proceso y sus treinta mil desaparecidos, el golpe económico asestado al gobierno de Alfonsín, el “menemato” con su segunda década infame.

   Todo esto no se enseña en la escuela. La historia contemporánea no llega al peronismo, ni analiza seriamente al Yrigoyenismo. Lo que se enseña aún es la historia fabricada a la medida de la oligarquía porteña, por Mitre.

Es que si aprendiéramos la verdadera historia, sabríamos que los enemigos siempre son los mismos y sus objetivos siempre son claros: Vender el país al mejor postor, despojar a las clases sociales más débiles y disolver la nacionalidad.

Hoy las clases dominantes y sus aliados mimetizados en todos los partidos encontraron un arma letal para atacar al pueblo: Los medios masivos de difusión formados por capitales multinacionales.

Esos medios diseñaron y produjeron a base de informaciones falsas y de informaciones ocultadas, una realidad catastrófica, para convencer a las mayorías que debíamos volver al neoliberalismo.

Qué se propone el neoliberalismo: Volver al país endeudado, en el que ellos consiguen préstamos internacionales para sus empresas y luego esa deuda se “nacionaliza” y la paga el país.

También pretende derogar todas las leyes que favorecieron a las clases bajas y medias: Asignación Universal, Paritarias, Jubilaciones actualizadas dos veces por año, etc.

Lo primero que harían, a través del economista estrella Melconián, discípulo directo y preferido de Cavallo, sería devaluar. Una devaluación significa una baja inmediata del salario real.

También quieren pagar la deuda espuria a los “fondos buitre”, para dejar al país sin reservas, creando la necesidad de un endeudamiento inmediato. Endeudamiento significa dependencia.

Por eso hoy, yo que no soy peronista, me atrevo a pedirle a los verdaderos peronistas, a los peronistas de abajo, a los que serán los primeros perjudicados por el neo liberalismo, que identifiquen bien al enemigo: No se pueden equivocar, más allá o más acá de lo que digan los dirigentes: No pueden votar por los intereses de la oligarquía porteña, no pueden votar por los radicales que vendieron su partido al PRO, no pueden votar contra los peronistas. La opción es de hierro:

Progresión democrática con desarrollo industrial, fortalecimiento de las empresas estratégicas YPF, Aerolíneas y Ferrocarriles, Independencia política y defensa de la soberanía nacional.

O

Lo que propone Macri: Apertura económica, destruyendo la industria Argentina generando desocupación. La desocupación es un objetivo fundamental, porque si hay poco empleo nadie puede pedir mejoras laborales ni en sueldos ni en condiciones de trabajo. Privatización de las empresas estratégicas,  es caer de nuevo en la absoluta dependencia, con el agravante de que en el caso de la energía, volveríamos a claudicar en el proyecto de autoabastecimiento, generando de nuevo la necesidad de importar.

Muchos peronistas de hoy, están convencidos de que si pierden, podrán ganar lugares en la interna partidaria.

NO ES ASI.

Si el peronismo pierde, pierde el país y los lugares en la interna importan poco y nada, ya que desde el llano, deberán remar contra todas esas políticas antinacionales y antipopulares, sin voceros, sin posiciones de fuerza.

Si el peronismo gana, la interna se puede dirimir en el campo de la política, con militancia, con presión real contra lo que no quieren y hasta con la posibilidad de ganar espacios que estén hoy en manos de otras corrientes internas. Si pierden, esos lugares no existirán.

Peronistas voten peronistas. No voten al enemigo. Basta de políticas basadas en la traición, recuerden el poder que obtuvo el pueblo peronista el día de la Lealtad.

Por favor sean leales a sus ideas, no a los falsos dirigentes.

(1) Profesor de literatura y ferviente militantes por la defensa de los  Derechos Humanos en Catamarca. Con una hermana desaparecida por la última dictadura militar, Leiva participó con su testimonio en el documental ficcionado dirigido por Victor Leopoldo Martinez “El Jardín de Juan Ctkhaeliemin” Film que da cuenta del trágico destino de su cuñada Nelly Yolanda Borda quien fuera secuestrada y desaparecida en enero de 1977.  

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