EL HOY Y EL AYER RECIENTE VISTO CON OJOS PERONISTAS.

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional.

LLEVA TIEMPO DIGERIR ESTA DERROTA ELECTORAL; FUNDAMENTALMENTE POR EL DESTINO QUE LE ESPERA EN EL FUTURO INMEDIATO A NUESTRA PATRIA Y SU PUEBLO. LAS CARTAS FUERON ECHADAS EL 22 DE NOVIEMBRE PASADO. SOLO INTENTO CON ESTE TEXTOS –QUE AUNQUE LARGO LO SIENTO NECESARIO EN SU EXTENSIÓN- DEJAR DE LADO LA BRONCA Y LA ESTÚPIDA IDEA QUE TODA AUTOCRÍTICA ES DESLEALTAD; MÁS AÚN  CUANDO ESTOY CONVENCIDO DE MI ETERNA LEALTAD PARA CON EL IDEARIO PERONISTA. QUIERO APORTAR IDEAS Y ASPECTOS CON LA SOLA INTENSIÓN QUE SIRVAN AL PROFUNDO DEBATE QUE NO POCOS PERONISTAS NOS DEBEMOS Y TENEMOS PENDIENTE. NO ES MI INTENSIÓN BAJAR LINEA SINO MÁS BIEN SEÑALAR  LO QUE EN MI MUY MODESTO ENTENDER FUERON CRASOS ERRORES, QUE POR EVITABLES SE PRESENTAN COMO MÁS GRAVE. ES UN TEXTO PARA MILITANTES Y MILITANCIA QUE NO BUSCA CONVENCER A NADIE, SOLO SERVIR –SI LO CONSIDERAN ÚTIL- PARA REFLEXIONAR; TOTAL  Y ABSOLUTAMENTE DISCUTIBLE Y LOS PARECERES  MATERIA OPINABLE PORQUE LLEVA LA CARGA DE SUBJETIVIDAD DEL SENTIR PERONISTA DE QUIÉN LO ESCRIBIÓ. GRACIAS A TODOS LOS COMPAÑEROS QUE LOGREN COMPRENDER EL PORQUÉ DE ESTE TEXTO. 

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Debo cerrar un año con un final doloroso.  Lo haré con honestidad y corazón peronista.

El peronismo es, ante todo, un sentimiento y como tal difícil de explicar; tan difícil como explicar el porqué del sentimiento americano que nos hace luchar día a día por defender nuestra identidad, tan vapuleada por esa colonización cultural eurocéntrica. Quizá por eso, hoy me duela más este “Cuesta Abajo” en la rodada; una caída que se pudo evitar. Y de vuelta ver y aguantar  miserias y mezquindades humanas en su regreso triunfal, para colmo de males encarnada en los “arribistas de siempre” que la juegan de peronistas cada vez que ven un resquicio para poder colar mordiendo algún cargo o banca.

Resulta difícil por un lado y lamentablemente fácil por otro analizar el porqué de esta elección por desandar caminos construidos con mucho esfuerzo (quizá ahí radique el valor de “esto no fue magia”) que comenzó a transitar desde las 0 hs. del 10 de diciembre del 2015 luego de decidirlo el 22 de noviembre una parte de la sociedad de nuestra querida Argentina, decisión que la va a afectar seriamente en general en tanto Nación con presencia soberana en el mundo, y a nuestro pueblo en particular en cuanto a su situación de dignidad y de recupero en algunos aspectos de su merecida Justicia Social, hoy en primera etapa de  avasallamientos de ambos, por el retorno triunfal de las políticas neoliberales, con consecuencias, a ojos vista, muy previsibles hasta para el más tonto de los tontos; y es esto último lo que  torna incompresible esta decisión expresada democráticamente; incomprensible como actitud colectiva. Que el hartazgo que puede haber producido algo de nuestro gobierno (llámese “forma”, “modo” de gobernar o comunicar) como pueril argumento y estúpida razón  para tamaña decisión parece no solo insuficiente sino más bien inconsistente y denunciadora de ignorancia. Pero esto tiene cierto grado de lógica.

Para uno que recorrió –y recorre- el país, la pauperización de la educación en los niveles primario y medio –con notebook regalada incluido- era y es alarmante. Las  luces rojas de advertencia que los peronistas las mostrábamos buscando evitar la catástrofe, ya se habían encendido hacia largo tiempo. Pero la soberbia de ciertos kirchneristas jugó en contra y cerraron sus ojos para no verlas, las puertas para que nadie ingresara a las “mesas chicas” de decisiones políticas; o las vieron y peor aún, las ignoraron.

Evidentemente desde el oficialismo algo –o todo- se comunicó en exceso y mal. Existieron graves yerros en  política comunicacional y educativa. El desconocimiento generalizado y en profundidad sobre el pasado histórico reciente (1976-2001) y los pilares económicos en los que  asentaron la oligarquía y los poderosos grupos económicos sus operaciones con el fin de expoliar al pueblo desde aquella última dictadura militar en adelante, es alarmante; como alarmante es la ignorancia sobre qué  pilares económicos fundamentales el Peronismo creó entre 1945 y 1955 una Nación Políticamente Soberana, con Independencia Económica y Justicia Social; contenidos básicos que no fueron enseñados en ningún establecimiento educativo.

Hasta la liturgia del peronismo paulatinamente fue dejada de lado y nuestros cipayos intelectuales –J.P. Feinmann por ejemplo- se regodeaban con la desaparición de la misma señalándolo como un gran logro (Diario La Nación); o un Forster para quien “el 17 de octubre fue un hecho casual y fortuito” y fue premiado con un cargo en una dirección cultural; O que un “Pacho” O’Donnell y un Pigna fueran los nuevos Felix Luna dando cátedra de Historia Nacional y se haya mantenido en el banco de suplentes a hombres de la talla de Norberto Galasso o Muños Azpiri.

De esta forma y con semejantes personajes resulta difícil para muchos jóvenes entender que el peronismo no pasa por una discusión teórica de su “valor científico” como doctrina económica; porque ni Perón, siendo su creador, se lo planteo como tal, y menos aún como algo prioritario. Solo le alcanzó con mirar y comprobar en manos de quienes estaban los resortes básicos de la economía nacional, cómo repercutían sus decisiones en el pueblo y los trabajadores, y cuál debía ser el rol del Estado para revertir eso de tal forma que esos trabajadores fueran la columna vertebral de un proyecto de Patria. Sentido común y práctico de la política.

Nadie podrá quitarles méritos a nuestros gobiernos de estos últimos años por todo lo hecho. En no pocos aspectos y por 12 años la política fue protagonista de las decisiones económicas en favor de nuestro pueblo solo comparable -a bastante distancia claro está- con el primer y segundo gobierno del Gral. Perón.

La recuperación del sistema jubilatorio, de las empresas del Estado rifadas por el menemato,  de la actividad productiva en casi todos los rubros especialmente para las pymes con la consiguiente generación de fuentes de trabajo, la estructuración del colchón social que significó la asignación universal y otras medidas en favor de los más desprotegidos (“medidas para que los pobres se reproduzcan; vagos de mierda” según el tilingaje de clase media), la dignificación salarial y jubilatoria, planes de viviendas, desarrollo técnico científico, el recupero de las paritarias libres para los trabajadores, una presencia soberana en cuanto foro internacional se participó denunciando las terribles consecuencias de las oprobiosas políticas financieras neoliberales con lecciones brillantes de nuestra ex presidenta, dan cuenta de la importancia de esta línea de gestión político-gubernamental, sin duda y a su manera, PERONISTA.

Que todo lo anterior no es poco en este mundo en plena crisis política, moral y económica, ¿Quién lo podría negar? Pero las jugadas financieras  de la cabeza del Imperio en el último año elevando las tasas de interés para atraer capitales, operatorias que están obrando nefastamente en la periferia global, era un dato que el palacio de hacienda no  podía o no debía ignorar; y si no lo ignoraron, peor aún  por no haberlo blanqueado en lenguaje simple y entendible y obrado en consecuencia.

Lamentablemente todo lo logrado se rifó en las últimas elecciones; más por disputas de egos dentro del kirchnerismo encuadrados entre otros y no pocos errores nuestros, que por aciertos ajenos (del Macrismo). Negar esto demandaría un alto grado de necedad  de quien lo haga –seguramente no será del viejo palo peronista-; y no pocos argumentarán, sin mea culpa alguna, con esas vacuas interpretaciones pseudo intelectuales de izquierda desde programas oficialistas donde los peronistas siempre tuvieron la entrada prohibida –que terminaron hartando al grueso de la sociedad en los últimos tiempos-, las razones del fracaso electoral. ¡Que el hartazgo fue producto de cierta manipulación del monopolio mediático! ¡Estúpido sería negarlo; pero más estúpido es no cambiar de estrategia ante tamañas y reiteradas evidencias!!! Con solo mirar los resultados en las PASO alcanzaba para que cualquier neófito se diera cuenta que algo a nivel candidaturas del FpV había funcionado a contramano del gusto de la gente en general y del votante peronista en particular básicamente en la Pcia de Bs. As. Pero otras señales ya habían aparecido allá por el 2011, cuando en el acto de asunción presidencial solo se vio militancia juvenil y ninguna columna obrera. Para un gobierno peronista no debió ser un dato menor.

La sabiduría de Perón

HABLO DEL HOY

Perón solía sostener palabras más palabras menos: “A un analfabeto le puedo sacar algunas ideas, pero a un bruto por más alfabetizado que este no le puedo sacar nada”. Lamentablemente es el caso del actual presidente de la Nación Argentina Mauricio Macri. Quizá esta última aseveración pueda resultar peyorativa, fuerte y hasta torpe, pero la realidad no indica otra cosa. Dentro del lenguaje soez que el tilingaje de clase media utilizó LIBREMENTE cada vez que se expresó públicamente para calificar a nuestra presidenta, llamarlo bruto al actual presidente es un elogioso sinceramiento al estilo del que su equipo quiere hacer con la economía nacional para ponerla al servicio de unos pocos de adentro y fuera del país.

Macri no gobierna ni gobernará esta Nación porque no está capacitado para hacerlo. En su lugar lo harán el mercado y sus operadores. El propio Macri lo remarcó en reiteradas oportunidades en la campaña electoral al referirse a sus “equipos” dentro de aquella letanía de buenas intenciones vacías de contenidos que enunciaba cual Pastor Evangélico Mediático. Los “fallidos” de los  que conformaban esos “equipos”, sirvientes que operaban para  grandes intereses económicos locales e internacionales lo anticiparon descarnadamente; hoy ocupan ministerios claves que se encargarán de la tarea “sucia” en contra de los intereses del  pueblo (“limpia y de reordenamiento económico” para el periodismo servil y alcahuete de dicho poder; o de cualquier poder que pague bien; y esto último también le cabe al periodismo obsecuente del oficialismo por más “sesudos señalamientos” que hagan marcando obvios errores –que no son ni obvios ni errores sino lógicas decisiones a favor de…- de la gestión Macrista).

El 22 de noviembre de 2015 volvieron a escena con una amplia sonrisa las reglas de juego del neoliberalismo económico que habían sido derrotadas y execradas por el 90 % de nuestra población en el diciembre negro del 2001; 14 años después vuelven de la mano de votos democráticos dados por esa clase media que había sido “estafada” por los banqueros de Cavallo y hoy, cual desmemoriados tilingos, vuelven a confiar en sus anteriores ladrones. Macri solamente cumple el rol de ese inútil empresario que en esta ocasión sirvió -por su “cara bonachona y perfil “fino”- para visibilizar una engañadora operatoria de grupos económicos.

Macri no entiende de otra cosa que no sea informarse si tiene aumento o disminución de ingresos en su cuenta bancaria cada fin de mes; y hasta eso se lo hacen sus empleados. Su cabeza terminaría agotada a los diez minutos si tuviera que hacer trabajar a una sola de sus neuronas.

La muestra más patética de esta aseveración fue  la escena donde luego de recibir banda y bastón de poder republicano, giraba en redondo preguntando ¿Y ahora qué hago? Ese “qué hago” no estaba relacionado con la continuidad de dicha ceremonia sino con la triste realidad de una persona que gritaba a los 4 vientos su pequeñez ante tamaña tarea que le habían encajado para satisfacer uno de sus tantos caprichos pero que ahora lo iba a desnudar en su incompetencia. Macri es Joda; vivió y vive para la joda (cara desde ya). No se le puede pedir más. Es una mediocre copia (en envase original europeo) de Menem (que vino en envase nacional con fea presentación) pero sin la astucia de aquel.

Macri es un producto; como tantos que ofrece el mercado. Además, un producto fácilmente instalable mediáticamente porque tiene poder económico para comprar lo que sea; y porque otros conocían su nivel de estupidez y los frutos en términos de negocios que una buena manipulación de los caprichos de su ego podían redituar. Es un caso similar al  de su alter ego en los medios: La “SU” Giménez a quien el periodismo le perdona todas su barbaridades hechas expresiones verbales por su condición de “Diva” (bruta pero “diva” al fin) porque “es buena” (como el pastor mediático Macri).

Con Macri llegan al control gubernamental de nuestra Nación, nuevamente la oligarquía agro ganadera y los poderosos grupos económicos para realizar los grandes negociados con garantía estatal (deuda externa) mientras entretienen a la perejilada que los votó con la timba financiera y recitados anodinos de “formulas económico-políticas anacrónicas” plagadas de sandeces en labios de los Bonelli, los Morales Sola, los Leucos, los Majul.

Macri nunca gobernó la ciudad de Buenos Aires porque nunca supo que es gobernar; a lo sumo se podría llegar suponer que el cuero le dio para administrar precariamente la ciudad; y lo hizo mal. Hasta  su  padre –Franco Macri- le teme como administrador. Que para que la gilada lo compre solo haya alcanzado con desplegar un paragua mediático de cobertura para sus defecaciones, no es un dato cualquiera. La gestión Macri en la C.A.B.A. solo se limitó a facilitar negocios para sus empresarios amigos gracias a la ayuda de “personajes” en ministerios claves del Estado provincial (la C.A.B.A. lo es)  sugeridos por dichos empresarios; el resto quedó reducido a realizar tareas de maquillaje (como parte de esos negocios. ¡Nada es gratis en el mundo empresario!) en una ciudad que tiene un grueso número de habitantes que ama el maquillaje que lo pueda semejar a los europeos o a los americanos del norte; porteños que nunca se sintieron ni se pensaron a sí mismo como argentinos.

Para los operadores instaladores de Macri lo anterior no fue un detalle menor. El segundo paso era expandirlo a las grandes urbes provinciales donde una porción importante de sus habitantes se quieren parecer a los porteños.

Culturalmente el porteño imita o compra productos extranjeros porque su nivel de colonización cultural y mental no le permite mirarse como creador de nada sino más bien repetidor de valores ajenos. De ahí su mirada de desprecio por todo aquello que cultural e intelectualmente pueda generar y producir el pueblo del resto del territorio nacional. Culturalmente hablando para el porteño la Argentina es Bs. As. y Bs.As. es el país. Esta es un realidad a la que ni siquiera nuestro gobierno  prestó atención; por el contrario, la alimento desde sus programas de obsecuencia oficialista donde solo había un relato y una sola visión de la realidad política nacional vista y analizada con ojos eurocéntricos y desplegada por sus “conductores porteños”. La actividad cultural e intelectual que se daba y da en el resto del país siempre fue mostrada como excentricidades de la barbarie. El triunfo de la lógica Mitro-Sarmientina primero y Mitro-Marxista luego resulta más que evidente a más de 100 años de su instalación.

En términos histórico, ni el más rancio unitarismo del siglo XIX se imaginó jamás que en los albores del siglo XXI volvería con tanta fuerza controlando la emblemática Ciudad Puerto, la Pcia. de Bs. As cuna de la oligarquía terrateniente y el control de todos los resortes del Estado Nacional para facilitar la liberación de la economía en favor de la oligarquía agro-ganadera-industrial y los grupos económicos concentrados.

Si algún elemento bueno se puede rescatar del nivel de inconsciencia que padece  Macri y que seguramente nunca diagnosticará el Dr. Nelson Castro, son los fallidos de ese inconsciente que en los hechos se transforman en pura y sincera declaración de sus deseos más íntimos. Macri cuando quiso mentir en sus divagues discursivos preelectorales nunca  pudo hacerlo porque los fallidos le afloraban por doquier.

El trabajo “Psicopalogía de la vida cotidiana” de Tatita Freud nos brinda muchos elementos de análisis. Las conexiones neuronales que se fortalecieron de determinada manera en el subconsciente de este  sujeto en una sola dirección a lo largo de su vida claramente operan sobre las reacciones de su mente emocional; el resto surge por reflejo condicionado. Macri no trabajó nunca, ergo difícilmente sepa cómo hacerlo, cualquiera sea la profesión, oficio o “irresponsabilidad” que asuma.

¡Si a 12 días de haber asumido ya pide vacaciones, qué podemos esperar de los 1448 días que todavía tiene por delante de gobierno!

Que un audaz ignorante como Luis Majul –como tantos otros “flanes” del periodismo acomodaticio y servil- encuentre virtuosismo e inteligencia en cada medida que toma Macri como presidente no hace otra cosa que corroborar el nivel de estupidez instalado en la sociedad a través de algunos comunicadores sociales (y de la estupidez presente en dichos comunicadores). No es menos cierto que Majul, columnista de La Nación, muestra el deterioro y nivel de mediocridad al que llegó, de la mano de los De Vedia, aquella “tribuna de doctrina” creada por don Bartolo Mitre quien al leer sus columnas desde su metafísica vida, seguramente se revolcará de vergüenza y odio en su tumba.

El trabajo mediático tiene larga data y sus resultados los vemos a nivel de comunicadores tanto como la instalación en el colectivo de que “los medios hacen y piensan por vos”; indudablemente la tarea fue exitosa. Pasar esto por alto o limitarlo solo a un enfrentamiento de intereses del gobierno con el grupo Clarín fue uno de los grandes errores; desnudó  la poca capacidad de análisis y creatividad de los operadores comunicacionales del kirchnerismo. Esta debilidad fue muy bien aprovechada por viejos zorros de la comunicación como Magnetto.

Quizá en esto último -en mi caso- encuentre las razones para comprender esta lamentable realidad en tránsito, y para ir tirando ideas que a los peronistas nos permitirían reflexionar de cara al futuro.

Para los del “palo” peronista esto no es nuevo sino más bien una vieja película que a ese sector social –clase media que ama el país “jardín de infante” de M. E. Walsh-  que como niños analfabetos imposibilitados para leer cualquier realidad, entretiene. Se deleitan con ver figuras y escenas una y mil veces por ser niños domesticados y fácilmente entretenibles. Es claro que para este sector social, ver ciertos personajes el 10 de diciembre  jurando con la mano sobre los santos evangelios seguir mintiendo como lo hicieron una y mil veces antes, es parte de un juego sado-masoquista muy placentero.

Por eso encaro esta segunda parte de la reflexión con lo que me resulta más difícil. Como peronista me cuesta entender que un gobierno que se movió fantásticamente en materia de gestión, poniendo la política y el Estado al servicio del pueblo haya descuidado tantos detalles tan evidentes a la hora de hacer política.

Yo-no-lo-invente-a-Peron-Enrique-Santos-Discépolo

HABLO DE LA GESTIÓN DE NUESTRO GOBIERNO

“Yo  no inventé a Perón”

Si algo quedó claro con el resultado electoral es que con cadena o sin ella, el pueblo no entendió que estaba pasando en concreto. Veía que el consumo por el consumo mismo engordaba a los de siempre en detrimento del resto que era comido por la inflación día a día. La inflación –que de por si no necesariamente es mala- se hacía sentir con mayor rigor casualmente en el sector asalariado ya que los resortes económicos se alejaban cada vez más del control estatal. Que a nivel salarial se había avanzado mucho en términos comparativos ¿Quién lo duda? Pero.. ¿Con eso bastaba cuando dichos resortes -claves de la economía- seguían en manos de timberos de las finanzas y saqueadores de riquezas?

El ex ministro kicillof podrá argumentar una serie de cuestiones técnicas para justificar las políticas económicas ordenadas por la Presidenta que él llevó adelante; pero lo cierto es que nunca pudo responder por qué se sacó de encima a Moreno (para todos los “progresista” un personaje impresentable porque sus conductas no se avenían a lo “políticamente correcto”, para colmo de males  era peronista y capaz de cagarlo a trompadas al propio Magnetto. Cuando a mediados de diciembre, 678 vio la espada sobre su cuello recién se les ocurrió invitarlo). Tampoco supo responder el porqué del encarecimiento de los combustibles (petróleo), el acero, el aluminio, los productos de origen petroquímico, vehículos, alimentos  e inmuebles, etc., etc., todos ellos desmesuradamente más caros en el mercado interno en relación a los precios internacionales. ¿Por qué nunca se animó a meter mano en la regulación de los bancos y entidades financieras que hicieron lo que quisieron con las tasas de interés cosechando fortunas? ¿Tan difícil era controlar la actividad financiera a través de una ley y medidas concretas? ¿En qué consistía el tan cacareado enfrentamiento con los grupos de poder económico concentrados? En más de una oportunidad,  la presidenta  manifestó que “los empresarios la están levantando con pala” gracias a su gestión que facilitó el  incremento del consumo. Ganancias, ganancias y más ganancias para el mismo sector de siempre que a partir del 10 de diciembre recibió la noticia que llego la hora de las super ganancias.  Entonces ¿dónde estuvo el control político de la economía? ¿Por qué no se volvió a las fuentes del peronismo en esta materia?

No me voy a detener en la gestión de Néstor a quien respeto y admiro como el peronista que demostró ser y que como pudo revirtió aquella situación de caos político, institucional y económico en la que habían sumido al país el menemismo y el posterior gobierno de la Alianza, y lamentablemente partió sin quererlo en el momento que más el país lo necesitaba .

Las medidas más audaces en materia de control estatal fueron tomadas por su sucesora y esposa. Mujer brillante si las hay, lo raro es que la compañera se cuidaba mucho de mencionar a Perón; quizá para no ofender al tilingaje “saicobolch” (dijera Capussotto) que se había acercado por izquierda y empoderado con uñas y dientes del FpV; y hasta agregaría al resto de la clase media de donde provienen los anteriores. ¿Era necesario dar examen diario casualmente a ese tilingaje? A partir de ahí el discurso dejó de ser peronista para pasar a ser… ¿kirchnerista? ¿Sirvió? ¿A quién votó la mayoría de los integrantes de ese sector haciendo gala una vez más de su nivel de inconsciencia? ¡A Macri! Gozaron de todos los beneficio en materia de servicios subsidiados, ignorantes de lo que eso significaba en el engranaje económico, pero a la hora de decidir optaron por el “Cambio”.

Y todo es político, todo está cruzado por decisiones políticas, hasta esa decisión de mantener a personajes que se sabía no tenían una relación casualmente amorosa con el peronismo. Por eso todo resulta muy raro viniendo de una compañera como nuestra ex presidenta, de una talla intelectual admirada cuando no envidiada por la mayoría de los políticos no solo locales sino de todo el orbe. Se entiende que conocía como nadie las claves de una gestión y el modo de conducción pre existente en un movimiento polifacético como el nuestro. Que vio y vivió los errores políticos de aquellos pocos dirigentes de izquierda de ciertas “orgas” que criticaban la burocracia sindical y en los hechos actuaban como burócratas ambiciosos de poder tratando de disputarle la conducción a Perón en los “70”; que viendo esto,  junto a su marido  sabiamente optaron por quedarse al lado del pueblo peronista bajo la conducción de nuestro líder: “… las juventudes que militábamos y que entrabamos en barrios, en universidades, en fábricas, lo hacíamos en nombre del peronismo, porque había una memoria histórica del pueblo respecto de Perón y el peronismo.”(1) confesó en un reportaje. Sobre aquel hecho histórico del 1 de mayo de 1974 donde Perón dejó en claro frente a su pueblo quién era el conductor de la Revolución Nacional, Popular Justicialista, nuestra compañera dice en mayo del 2014, frente a los jóvenes que estaban en los patios de la Rosada hablando sobre la juventud de los “70” y el supuesto “desencuentro” de Perón con ella: “… Un desencuentro que yo viví muy de cerca, cuando me peleé con varios compañeros porque era una de las que sostenía que la conducción de Perón no podía discutirse”. Ella sabe que esa versión atenuada que estaba dando era una semi verdad. Como  nadie nuestra ex presidenta sabe que no se trató de un desencuentro. Que la cúpula de Montoneros (y valga la aclaración ya que esa cúpula nada tenía que ver con todos aquellos compañeros militantes que cantaban “Montoneros Carajo” en las movilizaciones creyendo que sus “jefes” eran peronistas) tenían su propio proyecto que nada tenía que ver con el peronismo; que habían usado al peronismo y que el objetivo de máxima era disputarle la conducción a Perón para un proyecto autoritario que ellos habían decido llamar “Patria Socialista” (hasta con ejecuciones que costo la vida de compañeros peronistas considerándolos traidores por aceptar solo la conducción de Perón, ejecuciones decididas por la ¿justicia popular revolucionaria? encarnada por unos pocos loquitos).

Todo eso es parte de nuestra dolorosa historia de la cual tenemos que hacernos cargo.

Pero volviendo al análisis  del último tramo de gestión, hoy queda más claro que nunca que cuando nuestra presidenta hablaba de  su Trabajo para “los 40 millones de argentinos”,  a esos argentinos les resultaba tan ambigua como impersonal. Error no advertido. Perón hablaba con un lenguaje liso y llano y le hablaba “a cada trabajador”.  Macri hizo lo que le aconsejaron que haga; y lo aconsejaron bien. Priorizo el trato personal y le dio resultado.

¿Había necesidad de aceptar operatorias y repetir experiencias políticas pasadas de “orgas cerradas” cuando su responsabilidad como conductora le demandaba ampliar su campo visual político? Es claro que estaba al frente de una movida que en principio se había propuesto en el 2003 cambiar la historia padecida por el pueblo en los últimos 39 años recuperando las banderas del peronismo. Entonces…  ¿Qué buscaban los oportunistas de siempre cuando decidieron llamarlo “Kirchnerismo”? ¿Intentaban hacer la tan ansiada instancia superadora del peronismo? Porque eso se lo vio y padeció en cada operatoria política que decía venir del oficialismo. Pues acá estamos, sin el pán y sin la torta. ¿Adónde estuvieron los cuadros políticos “Campo-kirchneristas” en la campaña electoral? ¿Qué formación política tuvieron los pibes que gracias a Néstor volvieron a mirar con simpatía la política?

Y valen las siguientes aclaraciones que rescato como importantes para ser incorporadas en los debates que se avecinan.

Para el Peronismo no hay izquierda ni derecha por ser categorías importadas. Peronismo es sinónimo de pueblo justo y digno. Siempre tuvo y tiene como enemigos del pueblo a la Oligarquía, al capitalismo económico salvaje y a la antipatria (extendida esta última a los que atentan contra nuestra Nación, y contra la PATRIA GRANDE). Peronismo es cultura del trabajo solidario, es lucha contra la deshumanización en las condiciones laborales, es cuidado del medio ambiente, es elevar la calidad de vida del pueblo a través de cultivar y acrecentar en calidad y cantidad el capital humano nacional pensado esto como un servicio social. Lo dice muy clarito nuestra marchita.

¡Claro que existe una grieta! ¡Existió siempre; no la inventó Lanata! El “dogor” se cree muy vivo pero cuando él nació ya estaba todo inventado. Y es lógico que así sea porque en el orden nacional y desde que nació la Patria (mucho más evidente para las nuevas generaciones desde el 24 de marzo de 1976 en adelante) existen intereses contrapuesto; de un lado están los intereses del pueblo y los trabajadores y del otro  los de los grupos económicos concentrados; de un lado están los políticos que están dispuesto a servir al pueblo y del otro los que lo hacen para los interese económicos. Eso no significa que los poderosos sean tontos y no estén dispuesto a brindar una buena paga a no pocos dirigentes, comunicadores, etc., etc. que están en nuestras filas como 5ta columnas trabajando para esos poderosos. Nuestras izquierdas vernáculas históricamente terminaron dándose la mano con la derecha local; son muy raras y pocas las excepciones. El compañero Carlos Mujica los definía claramente: “son revolucionarios de libros, por eso nunca van a entender al pueblo ni al peronismo”.

Y en la confrontación con los poderosos,  difícilmente salgamos airosos si no hay una comprensión acabada del peronismo. Para lograr dicha compresión se debió caminar en otra dirección en materia cultural y educativa, cosa que no se hizo. Invertir en educación creando escuelas y universidades, dotando a las “cascaras” de todo el material que ¿necesita? sin definir primero para qué, qué contenidos se priorizarían en esa tan importante etapa de formación de educandos, fue un craso error ya que solo alimentó el cumplimiento de rutinas y el ritual de escolarización en el convencimiento de que así se educaba y eso igualaba oportunidades. Nunca se tocó el corazón del hecho educativo. Cuando el fin de un sistema educativo tiene como meta estratificar  la sociedad fomentando el individualismo, nada bueno se puede esperar de sus productos; menos conductas solidarias y comunitarias. El tratamiento pedagógico aplicado en establecimiento educativos desde hace 60 años es decididamente domesticante y de internalización del valor de las diferencias sociales a partir de establecer que el conocimiento es un bien capital con el cual se negocia y lucra.

El peronismo por principio siempre tomó el conocimiento con bien social, no como un bien capital al que se le pone precio. Nuestra educación sigue siendo libre y gratuita pero de los claustros de estudio siguen saliendo profesionales liberales de izquierda y de derecha (estructurados bajo premisas eurocéntricas) que paradójicamente aún hoy siguen comerciando con los conocimientos conseguidos gratuitamente gracias al esfuerzo de nuestro pueblo. Con deformaciones de esta naturaleza cultivadas y vigentes  dentro del sistema educativo –mientras los responsables del mismo, en estos 12 últimos años, no tuvieron el coraje de meter mano en los contenidos y sus correctas lecturas-, difícilmente se entenderá el devenir de la historia argentina en general y al peronismo en particular en su esencia; difícilmente tendremos profesionales comprometidos con una causa nacional y popular. Según  mi muy modesto entender, es en este punto donde encontraremos una de las razones del fracaso electoral de noviembre pasado. Que ciertos “técnicos” –un tanto miopes- vinculados a la gestión gubernamental trabajaran de la forma que lo hicieron no hace otra cosa que poner en evidencia que hasta ellos mismos son productos  de esa mal formación.

Y a la hora de actuar sacaron a relucir sus mezquinamente para que Scioli pierda en las últimas elecciones con la maldita idea –filo trotska- de que el fracaso de Macri abriría el camino para el regreso triunfal de nuestra ex presidenta con su propio “17 de octubre”. Una vez más salió a relucir el desconocimiento de nuestra historia política y el nivel de miopía de los que por izquierda siempre se acercaron al peronismo. Como ayer, hoy y siempre, para estos personajes la Patria es lo de menos. A Macri le alcanzan dos años para destruir lo construido en 12. Lo del empoderamiento, dicho esto en términos políticos, no deja de ser una simple chicana. Si no que alguien de esos “progres iluminados” que se pasaron bajando línea desde medios oficialista  expliquen por qué muchos de los beneficiados con la movilidad social ascendente  votaron a Macri (¡Acá, en la propia villa “31”; en la C.A.B.A!).  ¿Lo hicieron porque son negros y piensan como negros desagradecidos? Eso ¿No es pensar en términos de dadivas? ¿En qué se diferencia esto con lo argumento de “para que se gasta en esos vagos de mierda” utilizado por el tilingaje?

Por otro lado y para estos miopes, entre los enemigos del gobierno ¿estaban los trabajadores? ¿Acaso conocen a fondo la historia del pueblo peronista que a lo largo de su existencia padeció traiciones dirigenciales –políticas y gremiales- de los que se identificaban con la  “derecha” y de los que lo hacían con la  “izquierda”? Los sindicalistas: “Gordos”, “flacos” y más o menos pueden haber cambiado de condición social fagocitados por el neoliberalismo de los “90”, pasando de ser dirigentes gremiales que representaban a los trabajadores a ser empresarios gracias al aporte económico mal habido y sacado a los trabajadores. Pero  en esa nueva situación ya perdieron su condición de dirigentes de trabajadores  para pasar a ser patrón y pensar como tal. Moyano es dirigente del gremio camioneros, no el trabajador que anda subido a los camiones; sus hijos lo mismo. Esto no es nuevo y no lo descubrió Máximo Kirchner! Ahí tienen al hijo de otro “gordo” como Triaca ocupando el Ministerio de Trabajo de Macri.  Además los sindicalistas no son los trabajadores sino sus simples representantes? ¿Por qué nuestro gobierno se despegó de su columna vertebral confundiéndolos e igualando  las conductas de sus dirigentes con la de los trabajadores considerándolos enemigos del proyecto kirchnerista? ¿Porque los intelectuales de izquierda los tildaron de burócratas reproduciendo conductas pasadas? ¿Desde cuándo la línea política de la relación gobierno-sindicatos la fija un programa televisivo? ¿Qué papel jugó Tomada en este fracaso de relación con los trabajadores? Ahora resulta que un programa de masturbación ideológica en canal estatal es la patria misma que ahora hay que salir a defender? ¿Un símbolo de la libertad de expresión? ¡De acá! (dijera el “negro” Olmedo como lo diría cualquier “negro” de hoy en día). Voy a defender a muerte la verdadera libertad de prensa y opinión contra cualquier ataque que se haga sobre medios y/o los trabajadores de nuestro oficio, no aquellas experiencias que juegan para ciertos intereses personales o de “orgas” que en nada se diferencian en actitudes de las que suelen criticar en el periodismo de los medios hegemónicos.

Desde ese programa ¿no se trabajó acaso durante casi todo el 2015 en contra de Scioli? ¿Cuando se van hacer cargo de los miles de errores que tuvieron? Scioli podía -o no- representar los intereses de los trabajadores y los intereses nacionales aunque a muchos no les quedara en claro esto, y quizá se lo votó porque del otro lado estaba Macri en algunos casos y por lealtad peronista en el resto. Pero nadie puede dudar que con Scioli nuestra tarea hubiese estado más aliviada. Nuestra presidenta habló por cadena – o sin cadena- hasta el 18 de noviembre como si ella fuera la candidata. Error. ¡Era la presidenta de los 40 millones de argentinos! Pero también la conductora del PJ y responsable del éxito de nuestro candidato. La jugada falló porque evidentemente el 52 % no le dio bola. ¿Qué podía hacer Scioli? ¡Hasta soportó pasar por la mesa examinadora de los lúcidos de 678!! Y no le quedó otra que cargarse la campaña al hombro y sacarla adelante. Aun así los peronistas nos movilizamos en un último esfuerzo sin que se vieran “Cuervo y seguidores” en las inmediaciones. Evidentemente estaban “picoteando” en otro lado (¿armando las nuevas “mesas chicas” para los tiempos que se avecinaban quizá?).

¿Qué pasó para que nuestra brillante estadista se equivocara tan feo en política interna a la hora de conducir el frente que encabezaba en estas últimas elecciones? ¿Tiene algún sentido que todo lo hecho se vaya a la misma “misma” para probar el valor de lo hecho? Para los peronista ¿No está primero la Patria por encima de cualquier interés personal o sectorial?

Las explicaciones –un tanto tardías además de obvias- en materia económica que pueda dar un ex ministros de economía, hoy diputado nacional recientemente electo, en un parque de la C.A.B.A., organizado por la llamada “resistiendo con aguante” de Facebook para un núcleo –numeroso por cierto- un fin de semana, hablando sobre hechos consumados que se podrían haber evitado, no es un hecho político de valor significativo sino más bien –y además de otra simple “masturbación ideológica tardía- una terrible denuncia sobre esa realidad de deformación cultural y educativa que fue gravemente pasada por alto por nuestros gobiernos en los últimos 12 años (explicaciones muy similares a las elucubraciones interpretativas que por tan obvias – o descolgadas de panelistas de 678, Mocca por caso- terminan siempre por decir nada).

Los intelectuales de izquierda que siempre jugaron de “progres” se formaron y nutrieron desde y con la cultura porteña y por ende siempre despreciaron y desprecian a los intelectuales nacionales del resto del país si estos no piensan y elucubraban como ellos.

La batalla cultural se la venía perdiendo desde el 2010; no tenía el más mínimo acompañamiento desde lo educativo. La mediocridad de un pensar y hacer cultural nacional no se mide con vara eurocéntrica sino con ojos y mente americanamente abierta; al hacerlo en este último sentido se me ocurre pensar, podemos descubrir las mediocridades de los colonizados mentales; porque aunque ellos no lo crean, las tienen.

Con la distribución de notebook solo se logró que los que de otra manera no las tuvieran, accedieran a ella. ¡Y claro que no es poco! Pero el control de los contenidos lo seguían teniendo los medios; y los medios hegemónicos tienen asiento en Bs. As. desde donde se los digitan  según sus conveniencias ya que los habitantes de las grandes urbes del país del interior quieren parecerse a los porteños.

¡Miren si hacia dentro del peronismo tenemos temas para debatir!!! ¡Ni que hablar de las economías regionales en relación a la integración planteada desde proyecto Mercosur y en igual dirección en materia educativa, técnico-científica, de defensa regional, de mercado laboral común; algo que se multiplicará por 10 en su reconstrucción cuando volvamos al poder (porque volveremos, y de eso que nadie tenga dudas) ya que seguramente los “equipos técnicos” de Macri desbaratarán y/o directamente destruirán lo poco construido!!!

La futura conducción del PJ deberá ser discutida oportunamente previo análisis descarnado de lo mal hecho, para una correcta  fijación de objetivos de cara a la recuperación del poder político en el 2017 y 2019. Indudablemente a nuestra ex presidenta le sobran condiciones para conducir nuestro movimiento, pero deberá debatir  no pocos temas políticos dentro de esa transversalidad que tanto defendió Néstor, sin dejar afuera al movimiento obrero organizado. A la Campora le debe quedar claro que no es el peronismo sino más bien una simple e infima “orga”  ya no tan juvenil, con muchas ínfulas y poca humildad en su conducción y operadores. Se acabó el tiempo de las “mesas chicas dedocráticas”. Con Perón Todo, sin Perón construcción política transversal sin rosca escaladoras ni charreteras por portación de apellido u olfas de portadores. La primera tarea que los peronistas tenemos por delante es volver a recuperar el protagonismo de la clase trabajadora dentro de la política nacional; simplemente porque es la columna vertebral del Movimiento Nacional Justicialista que tiene como fin primero y último producir la revolución social donde la Patria sea construida por los que trabajan y para los que trabajan.

Por PERÓN

Por EVITA

Por una Cristina PERONISTA conduciendo el MOVIMIENTO NACIONAL JUSTICIALISTA.

¡VIVA LA PATRIA!

Notas

(1)Entrevista realizada por Hernán Brienza en septiembre del 2013.

2 respuestas a EL HOY Y EL AYER RECIENTE VISTO CON OJOS PERONISTAS.

  1. Nicolás dice:

    Con respecto a los contenidos educativos, no es fácil revisarlos y proponer para su enseñanza a aquellos que reivindiquen al ser nacional, el ideario y pensamiento propio alejando todo rasgo eurecéntrico. El escolar es un ámbito hostil, con muchos docentes tilingos reclamando neutralidad y objetividad en el proceso de enseñanza. Mucho más duro se pone cuando emulando ser fiscales moralistas, siguiendo la bajada de línea televisiva lanatera, te acusan de estar adoctrinando. Es un tema complejo, pero que es necesario transformar esta cuestión en la educación pública y popular. No puede ser que la educación que financia el pueblo luego, por ejemplo sus egresados universitarios, se atente contra de éste. Saludos!

    • revistaelemilio dice:

      Totalmente de acuerdo Nicolás!!! Te recomiendo que leas una serie de artículos que publicará el matutino EL ESQUIÚ.COM de Catamarca en las próximas semanas (10 en total) titulados “Juicio a la Educación” donde desgrane más puntualmente el tema. Gracias por tu aporte. V.L.M.

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