NUESTRA FORMACIÓN “ACCIDENTAL Y CRETINA”

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y educación

V.L.M. 3

Por Victor Leopoldo Martinez

Cuando en un artículo anterior escribí sobre “La batalla perdida”  y focalicé el tema en las reacciones que, por reflejo condicionado,  suelen tener los productos urbanos malformados y peor informados  por la pedagogía mediática  cuyos resultados quedaron a la vista de todos en las elecciones pasadas, quizá lo acoté en demasía al tema. El  problema es mucho mayor y más grave. Esto se puede percibir  cuando se extiende el tema a lo cultural  en un sentido  amplio  y en relación a la integración de no pocos sectores sociales ARGENTINOS. ¿Ejemplo? La  desatención y no cobertura para satisfacer mínimamente  necesidades básicas insatisfechas que padecen hermanos de pueblos originarios en distintas regiones del país; comprobar cómo las cuestiones lingüísticas las agravan. Ya di cuenta de esto en el capítulo “Aroma de Jarillal” de mi trabajo GUARDA-POLVOS que oportunamente levantaremos en pdf para que todo el mundo tenga acceso a él.

acto de Macri en Salta

Para entender puntualmente cómo operó el proceso de transculturación, y sin abrir juicio de valor sobre el mismo de manera irresponsable, solo basta con acudir a ejemplos simples y sencillos. La Crónica publicada por un diario salteño sobre una realidad puntual sirve como ejemplo. De él extraje un fragmento. El  subrayado (que me pertenece) lo hice porque me  parece que a nivel de contenido es lo más  relevante. La nota más que una crónica es un relato periodístico de alguien que siente el impacto de lo que esta viendo y escuchando. Cubre la noticia de la visita el presidente Macri a Salta justo el día que Cristina Fernández tenía que acudir a una citación judicial y una multitud  la acompañó. El pretexto para alejarse del escenario que ese día se transformó en el centro político del país fue la invitación del cuestionado y oportunista gobernador de Salta –Urtubey para  asistir  entre otras cosas a la entrega de diplomas de 5 egresados en enfermería. Los flamantes enfermeros pertenecen a la comunidad Wichís. El relato periodístico (cuasi perfecto) golpea de manera violenta en cualquiera que lo lee:

wichís 1

“Las paredes del predio municipal de Santa Victoria Este  tienen distintos murales en los que un robot – siempre el mismo- protagoniza distintas disciplinas. Juega al vóley, al tenis, boxea. La figura, que posee rasgos similares a los de un personaje de las Guerras de las Galaxias desentona con las chapas derruidas del mismo predio, las luces en mal estado y el piso lleno de tierra, pero sobre todo ese personaje de ciencia ficción contrasta con lo que sucede a 10 metros, donde el pasado se impone con el ineludible peso de la realidad: carpas precarias de lona donde se cocinan alimentos, perros famélicos, madres y niños descalzos sobre el barro.    

ENFERMEROS Egresados

Maximiliano Pérez (uno de los wichís egresados aclaro yo) dijo que quería ser enfermero porque muchas veces los integrantes de su etnia van a un centro de salud y reciben un mal diagnóstico, simplemente por el abismo que abren los idiomas. El médico no entiende los síntomas, el enfermo no entiende las recomendaciones. Dice que si no trabaja como enfermero, seguramente lo hará como pescador, o haciendo changas, que es lo que hacen los hombres de su etnia.  Hablando de abismos idiomáticos: en medio de la entrevista con LA GACETA, un joven porteño, organizador del acto, le pidió a los jóvenes wichís que le dijeran cómo se decía “felicidades” en su idioma, para que Macri pudiera finalizar así su discurso. Pérez dijo algo, el joven porteño lo miró. Le pidió que lo repitiera. Lo siguió mirando. Finalmente le pidió que se lo escribiera. El joven porteño se quedó unos segundos mirando desconcertado la hoja, hasta que se fue. De todos modos Macri  no optó por esta posibilidad
durante su breve discurso
.

wichís

Hilario Herrera, que vive en el paraje Vertiente, a 75 kilómetros de ese predio. “Al fondo, donde termina Salta, al límite con Formosa”, especifica. Y detalla cómo vive: “Nosotros no tenemos luz, no tenemos agua, por ahí, estamos tomando del río y el río está contaminado, siempre trae enfermedades”, dice.

Sobre el escenario los jóvenes son agasajados como héroes. Son puestos, en todo momento, como ejemplos a seguir. Ejemplos de superación. Ejemplos de sacrificio: uno de los jóvenes atravesó durante tres años, todos los días, más de 70 kilómetros en moto, para poder cursar.

Algunos abrazos entre los graduados los hacen ver no como héroes, sino más bien como sobrevivientes. Esos cinco egresados saben, de alguna manera, que son excepciones a una regla. Allí, sobre el escenario, con sus trajes, ni los flashes, ni los aplausos, ni las palabras de adulación los hace olvidar que pertenecen a los que están ahí afuera, con los pies descalzos sobre el barro.”

A esto me refiero cuando hablo de batalla perdida. Porque tenemos deudas sociales que durante nuestros 12 años de gobierno peronista no las saldamos en materia cultural y educativa; sea esto por incomprensión ontológica del ser americano por parte de las autoridades educativas, o porque los responsables de Cultura no entendieron antropológicamente ni la realidad física ni al hombre americano mas allá de las cuestiones folclóricas, o por lo que sea. Durante 12 años, cultura y educación  trabajaron como entes aislados uno de otro, como compartimentos estancos sin una visión del todo y con el manual del colonizador en la mano.

Esta realidad lacerante volcada en una excelente crónica nos desnuda en nuestros crasos errores; cometidos por negligencia, por ignorancia del estar americano, por limitar la producción de Rodolfo Kusch a ser un material más de estante de biblioteca,   por desconocimiento de la realidad que cotidianamente pisa a los verdaderos dueños de estas tierras y que hoy están  transformados en habitantes de decima de nuestro país; habitantes a quienes miramos con lastima en vez de sentir vergüenza por lo que no hicimos ni hacemos  por ellos y con ellos como hermanos que son.

Pasarán 4 años de gobierno neoliberal y estos argentinos seguirán  esperando y confiando solamente que sus hermanos de etnia no los olviden fagocitados por los valores de una educación que mas que occidental y cristiana parece ser –como dije en otra oportunidad- “accidental y cretina”.

Una respuesta a NUESTRA FORMACIÓN “ACCIDENTAL Y CRETINA”

  1. starosalh dice:

    Muchas provincias del norte siguen en estado feudal, los principales responsables son los gobernadores

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