¿INDEPENDENCIA O DEPENDENCIA?

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En un día que pudo ser de celebración para el pueblo y terminó siendo un celebración privada de la entrega a la dependencia de los intereses nacionales y populares por parte de las autoridades nacionales.

Captura de pantalla 2016-07-09 a la(s) 10.27.28

Captura de pantalla 2016-07-09 a la(s) 10.48.24

Pobres son aquellos que fueron –y van- a las escuelas públicas para aprender a ser “argentinos”, a respetar  “próceres” que, en general, formaron parte de la antipatria a lo largo de nuestra historia. Los pobres van a las escuelas públicas para aprender a defender la patria, que no es su patria sino la patria de otros; niños y adolescentes, en su inocencia, no saben ni preguntan (está prohibido preguntar) quiénes son esos “otros”; tampoco se enterarán jamás por qué esos “otros” son los dueños de algo (nuestra tierra) que están comenzando a sentir como su Argentina y que también son los dueños hasta de sus vidas y las de su familia.

Los  pobres van a las escuelas públicas para aprender a cantar canciones patrias y agitar banderitas con los colores belgranianos que deberían ser azul y blanca. Sin embargo, a los niños les dan otra con los colores “celeste y blanco” (mitrosarmientismo), que es la que usó esa antipatria de “próceres de busto” en su lucha contra el caudillismo bárbaro y verdaderamente patriota del interior de nuestra Gran Nación (Artigas, Varela, Peñaloza, Benavidez, Leandro Gómez).

Bandera Argentina 1

Los pobres van a las escuelas públicas y aprenden a cantar un himno dedicado a un instigador de asesinatos de nuestros caudillos (el “padre del aula”) y prometen lealtad a esa bandera “celeste y blanca” que no es la de su patria sino la de la patria de esos “otros”; una “patria privada”. Los pobres van a las escuelas públicas donde comienzan a asumir una responsabilidad para en caso de guerra, ser ellos los que pongan el cuerpo en defensa no de sus intereses, sino de los intereses económicos de esos “otros”.

Los argentinos pobres tienen deberes, nunca derechos. Si existe un Estado que piensa las fechas patrias (bicentenario del “Grito de Mayo”) como una fiesta popular, para esos “otros” es un “DERROCHE”. Los pobres no se pueden divertir a costa de “dinerillos” que se les “quita” a los ricos “evasores de impuestos”.

Por eso, el presidente –gobernador de la Caba- celebró aquel bicentenario con sus “exclusivos” amigos en el “Colón”. Esos “otros” nunca se mezclan con la “chusma” que disfrutaba de la alegría popular ahí, afuera, a escasos metros. Las cámaras de TN y Canal 13 mostraron a los pobres cómo se visten los ricos y dio a conocer sus “finos gustos”.

Los niños ricos van a escuelas, colegios y universidades privadas para formarse no como argentinos, sino como individuos “útiles para sí” y para un régimen donde el concepto de patria está por debajo del “yo-individuo”, que es lo que los exime de todo compromiso y responsabilidad con un destino social y/o nacional. Los yo-individuos son eso, seres sin otra patria que la de sus intereses materiales. Por eso no van a la guerra; porque para su “racionalidad individual” es incomprensible dejar la vida por una causa que no sienten de su pertenencia, ya que para ellos no existe destino común; eso suena a comunista o peronista; buscan cualquier “ista” que les sirva como justificativo para el descompromiso con el destino social o nacional.

Cinco días separan dos festejos por independencias nacionales: 4 de julio, Día de la Independencia de “la madre patria de esos otros” que corrieron a la embajada norteamericana a festejar gritando junto a gringos, agradecidos por tanto cipayismo, “VIVA LA PATRIA”.

9 de julio, día patrio para nuestra ARGENTINA; fecha que bien podría ser un día de festejo popular para recordar nuestros 200 años de independencia, como fue aquella Semana de Mayo del 2010, cuando 4 millones de almas argentinas que colmaron la avenida 9 de Julio (¡qué paradoja de nombre y fechas para un contraste!) esperaron las 0 horas del día 25 para cantar a todo pulmón el orgullo de ser ARGENTINOS LIBRES. Hoy nos tendremos que conformar con un festejo austero en términos populares, sin “derroches innecesarios”; festejos sólo limitados para los que pueden y tienen dinero gracias a ser artífices de nuestra nueva DEPENDENCIA.

Los festejos patrios de los pobres volvieron a ser considerados “derroche populista” que atenta contra los intereses y festejos de los ricos, que son los únicos con derecho a festejar; porque los ricos son individuos para quienes las fechas patrias sólo son señalamiento de absurdas efemérides cuando de la Argentina se trata y a los pobres los engañaron durante 12 años haciéndoles creer que eran lo que no son. El 9 de julio del 2016, los pobres volvieron a ser habitantes de un país dependiente, para felicidad de los pocos ricos que viven de esfuerzos ajenos.

A los pobres sólo nos queda para celebrar dentro de este miserable presente la humilde posibilidad de gritar sin que se note mucho, para evitar que nos metan en cana o nos repriman:

¡VIVA NUESTRA VERDADERA PATRIA, CARAJO! ¡Y VIVAN NUESTROS VERDADEROS PATRIOTAS: JUAN CHELEMÍN Y  FELIPE VARELA!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: