¿POR QUÉ LOS “MEMOS” DECIDIERON INTERRUMPIR LA FIESTA; ALGUIEN SABE?

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura, de nuestra redacción.

“PERONCHO” PASÓ POR CATAMARCA DESCABEZANDO TÍTERES Y DESNUDANDO HIPOCRESÍAS

captura-de-pantalla-2016-11-25-a-las-10-47-05

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

La noche del 23 de noviembre escuché en boca de “PERONCHO”, ese más que interesante personaje del unipersonal que el periodista cordobés Emanuel Rodríguez sacó a pasear por el país presentándolo esta vez en Catamarca, preguntarse las razones de la interrupción de aquella fiesta popular (refiriéndose a la gestión kirchnerista), tan descalificada –campaña mediática mediante- por cuanto loro y ganso con creído pie de grue, pedigrí o pedigree anglo-francés ande circulando por tierras argentinas. Fiesta que lógicamente ellos también venían disfrutando pero que por colonización mental la comenzaron a ver como una orgía “descontrolada” que beneficiaba a casi todos los argentinos con esa “mezcla de hacienda” que evidentemente no era de su agrado; encima con olor “sudaca”. Y no se equivocaban, era el aroma de paraguayos, bolivianos, peruanos, chilenos que se habían sumado a la misma por el simple y solo hecho de pertenecer a la especie humana y porque la Constitución Argentina (liberal -1853-) asegura “los beneficios de la libertad no solo para nosotros y nuestros hijos sino también para todos los hombres del mundo que quieran habitar suelo argentino.”

Pareciera que para los “controladores” La Nación, Magnetto-Clarín, Macri, Lanata, Prat Gay, Bullrich (Esteban y Patricia), Pichetto, Gonzalez Fraga y todo el lumpenaje de clase media –bastante ignorante- que los acompaña y aplaude, los constituyentes del “53” se olvidaron de poner las excepciones: “menos latinoamericanos, africanos y asiáticos”. Ahora están aplicando la “justicia mediática” (muy eficiente y sin necesidad que intervenga el poder judicial) y actuando en consecuencia.

Se trató de un monólogo que simplemente se limitó a jugar con datos reales de la economía y la política actual –y políticos de toda laya- analizados sarcásticamente desde el sentido común y el humor: «Loco, si lo estabas pasando “bomba” … ¿por qué carajo te boicoteaste la fiesta? ¡No te tragues el verso de la otra “bomba”; ¡No existe loco; nunca existió.».

Además de refrescar memorias con la enumeración de datos históricos relacionados con acontecimientos traumáticos para el país y su gente protagonizados por nefastos personajes que aparecieron y reaparecieron de manera continua en los últimos 40 años, Rodríguez se encargó de desnudar esa supina ignorancia que pavonean por calles, plazas, bares o set de TV replicando clases de “economía para perejiles” que imparte PPT, viejos “tilingos de clase media” –o peor aun, sus hijos- hoy transformados en “repetidores de estupideces”.

Inevitablemente un monólogo de estas característica lleva a reflexionar sobre algunas cuestiones políticas que pegan de lleno en la vida y las elecciones de representantes que ciudadanos “eligen mediáticamente inducidos” de manera democrática.

Con tantas y reiteradas experiencias similares nadie en su sano juicio puede negar que en este país, históricamente y en términos políticos, han existido dos tipos de fiestas claramente diferenciadas:

a) Aquellas que se dan en escasas ocasiones, con cuenta gotas, y en las que suele participar el pueblo argentino en su conjunto, los que realmente hacen la grandeza de esta patria con su trabajo, pero también los marginados y los humildes recuperando para sí y por un tiempo, derechos y un poco de dignidad; disfrutándola. A estas fiestas unos infelices (imposibilitados de vivir y dejar vivir de manera feliz) sirvientes del capitalismo y los capitalistas la llaman “populismo”.

b) Y la continuada, históricamente –interrumpida solo por recreos “populistas” a modo de descanso de la Sra. codicia- donde el disfrute es para unos pocos.

Esta última es una fiesta para holgazanes capitalista que viven de la timba financiera y/o del sudor ajeno sin ningún cargo de conciencia. Se trata de “fiestas” con “empresarios extranjeros” como invitados especiales (simples buitres carroñeros) que a modo de gratitud por el gentil convite, “insertan” a los hombres de nuestra oligarquía agro-industrial en el mundo de los “negocios globales financieros off shore”, al tiempo que “ensartan” al pueblo trabajador sumiéndolo en la esclavitud.

A la fiesta populista de los últimos 12 años le “apagaron” la luz; è finita, game over. Un tilingaje social –en general analfabetos políticos- con su voto democrático a Macri –técnicamente respetable- bajaron la llave. Lamentablemente para ese “tilingaje”, a la hora de recuperar la luz se encontraron con una factura colgada en el interruptor con un aumento del 500% por el deficiente servicio recibido; pero dicen que la pagaran contentos porque las tarifas estaban muy bajas razón por la cual los ¿pobres? empresarios no pueden hacer inversiones. Macri ayudó a los empresarios de las energéticas; les “arrastró” unos bolsones por debajo de las rejas de las sedes centrales cargados con 19.000 millones de pesos (1200 millones de dólares) producto de la condonación de una monstruosa deuda fiscal que desde hace años estos “honestos” empresarios la vienen “bicicleteando”.

Bolsón contra bolsón, los de Lopecito son un “vuelto” a la par de los que Macri les tira a empresarios, a Caputo o su primo Calcaterra. Pero… Lopecito es el corrupto, Macri el justiciero para con los intereses empresarios. El tilingo medio, feliz con las estupideces que argumentan los funcionarios PRO y mientras mira gustoso cómo los poderosos chocan copas en cada brindis, comienza a descubrir qué, como el mes pasado no pudo pagar la factura, este mes tendrá que pagarla con intereses; que esa deuda con sus respectivos intereses la empresa jamás se los condonará. El tilingo paga contento todo porque la culpa es de la “pesada herencia” que dejaron los “chorros” Kirchneristas. El tilingo no llega a fin de mes con su sueldo que hasta el año pasado le alcanzaba, comenzó a padecer hambre y hambrea también a su familia, pero no deja de ponerle nafta al coche porque en tren, subte o colectivo viaja la grasa militante y él la detesta. Nunca supo por qué Lanata le dijo que vote a Macri pero él, feliz, ve todo los domingos PPT y disfruta constatar el festín de los poderosos.

El tilingo agita sus brazos al tiempo que grita ¡He… Yo los vote!!! Los poderosos no lo ven. El tilingo justifica: “No me ven porque están resolviendo tema más importantes; el más jodido es el de la “pesada herencia”. Los desclasados, los marginados, los trabajadores (no sus dirigentes) gritan “ entonces devuelvan la herencia”.

“PERONCHO” se retiró muy aplaudido.

Foto: Paco Uriarte (catamarcaactual.com)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: