CUESTIONES CONCEPTUALES

30 junio 2019

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC,EL EMILIO, nota compartida.

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Por Victor Leopoldo Martinez

Veamos; el macrismo habla de “cambios estructurales”. En principio se podría entender que hablan de reemplazar viejas estructuras por otras nuevas. Y las tres dudas que se plantean automáticamente (por lo menos a mi) son: Cuales; por qué y para qué.

Vayamos por las primeras definiciones: ¿Que es una estructura?

Cuando hablan de “estructura”, me pregunto… ¿Entenderán que se están refiriendo a una determinada disposición, a un orden de las parte que conforman un todo? Me lo planteo del modo más rudimentario en razón de tener presente quién está al frente de Ejecutivo Nacional (sus extremadas limitaciones para el razonamiento más elemental más allá de su rara habilidad para los negocios), y que tiene a un operador periodístico como su ministro de economía. A ese orden primario y servil se le acopla además un sequito de empresarios especializados en “negocios” con el Estado desde hace por lo menos 40 años.

Pero voy a insistir con las cuestiones conceptuales. La sociología se mete con las cuestiones estructurales, en este caso sociales, estudiando las diferentes formas de vincularse que adoptan individuos y grupos sociales dentro de un sistema.

Pero en los tiempos que corren, la sumatoria de ciencias (interdisciplinariedad) es uno de los rasgos sobresalientes que ayudan a entender mejor las relaciones humanas y los juegos de poder que se presentan en disputa. Si uno extrae de la física que se estudia en Arquitectura o en Ingeniería Civil la razón de ser de una disposición, del orden que deben respetar los elementos actuantes en una estructura, está claro que lo hace en función de las cargas que deberán resistir esas partes para que el todo (la estructura) goce de estabilidad y equilibrio. Piense lo enterior señor lector en términos socio-económicos y verá cuan útil es esta traspolación; especialmente rescatando términos como “resistencia, estabilidad y equilibrio”.

Pero como este gobierno está conformado por integrantes de un viejo club de bandidos especializados en vivir de esfuerzos ajenos, a nadie puede sorprender que cuando hablan de “cambios estructurales” los mismos solo se acotan a buscar garantizarse en términos económicos la mayor rentabilidad posible con la menor inversión y el menor esfuerzo de parte de ellos. El reciente apagón y los reiterados cortes de energía son los más claros ejemplos de esto aspectos señalados(altísima rentabilidad obtenida gracias al descomunal incremento tarifario avalado gubernamentalmente por la gestión macrista y una nula inversión no preocupante para un Estado ausente por tener a los entes contralores en manos de “agentes operadores” de los propios empresarios prebendarios).

O sea, cuando el Macrismo habla de “reformas estructurales”, solo se está refiriendo a poner las relaciones técnicos- sociales al servicio de sus intereses y negocios.

¿Como piensa llevar adelante esos “cambios estructurales el Macrismo? Demoliendo con explosiones mediáticas controladas las columnas que en el actual sistema sostienen un régimen social medianamente justo pero que además ampara al trabajador que es el único productor de riqueza. Dinamitadas esas columnas, viene la reforma laboral que impondrá el nuevo régimen de esclavitud. Utilizando palabras del propio Macri, el relato bajado desde el oficialismo sobre la necesaria modernización de las condiciones laborales para estar a la altura de lo que ocurre en el mundo “es pura zaraza”. Pero la codicia de estos personajes no se detiene ahí; pretenden la vuelta al régimen de las afjp para incrementar sus ganancias con dineros ajenos (de los aportantes).

En síntesis, la cacareada reforma estructural solo se limita a acotar las demandas salariales de los que producen bienes y servicios estableciendo una nueva legislación que regule el vínculo patrón-obrero por un lado, y por el otro poder seguir obteniendo ganancia financiera con la administración de los fondos de retiro (jubilaciones). En pocas palabras, buscan regular la distribución de la riqueza de tal modo que el 70 % quede en manos de la clase parasita capitalista y el 30% restante se distribuya entre los que realmente la producen. O sea, una vuelta a las viejas estructuras de explotación del hombre por el hombre. Nada nuevo.

¿Se entiende de que hablan cuando demandan “reformas estructurales”? La simples incursión en cuestiones conceptuales desarman un relato dentro de la liturgia neoliberal, bastante inconsistente, pensada y armada para una sociedad que la suponen idiotizada.  

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UN “MANUAL” DE ANTIGUA ELABORACION Y MEDIOCRES ACTUALIZACIONES.

18 junio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

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Por Victor Leopoldo Martinez

Es común escuchar en el campo de la “oposición política” instalada en el parlamento nacional, o en boca del periodismo opositor afirmar : “Las reacciones y los argumentos PRO MACRI utilizados por funcionarios, medios adictos y periodistas sicarios para embarrar la cancha política o justificar decisiones gubernamentales son de «manual»” .

¡Y no están equivocados! ¡Son de manual! Pero reacciones de la clase política opositora que intenten contraponerse a esas maniobras, o ponerle al menos coto desde lo legal-institucional, no aparecen por ningún lado.

Cabe preguntarse: Las nuevas reglas de la política que muchachas/chos de la oposición se auto impusieron… ¿Les exige un “no confrontar”, un “no hacer olas”, un “no mover el avispero” un “no copar la calle” para no ser defenestrados por los “medios hegemónicos” públicamente y/o evitar que maten conciudanos -literalmente- P. Bullrich y sus fuerzas de ocupación? Los dirigentes peronistas ¿se comieron el verso “civilizador” de que hay que “actuar de manera políticamente correcta” según las reglas que impone el stablishment? ¿Es más importante llegar “ordenaditos” a octubre aunque el pueblo llegue con la dignidad humana avasallada diariamente por el piso? En una oportunidad Néstor Kirchner les dijo a los acreedores externos. “Los muertos no pagan”. ¿Porqué no traspolar el concepto y pensar por ejemplo: “Con un pueblo con moral baja por estar sin trabajo, hambreado y desnutrido y con un sistema productivo destruido será casi imposible cualquier recuperación. ¡Hagamos algo!?”. El PRO, al parlamento lo mantiene cerrado y la oposición se para en la puerta esperando que alguna vez lo abran!!! ¿Se justifica seguir soportando el daño a las instituciones de la república, al conjunto de los argentinos y a los intereses nacionales en pos de otorgar “gobernabilidad” a un grupo de delincuentes e inútiles que encima demandan un segundo mandato para continuar con sus perversiones, o piden al menos ese tiempo de tranquilidad que va hasta las próximas elecciones para finalizar sus fechorías?

El país y su pueblo entró en un cono de sombra el 11 de diciembre del 2015; el 16 de junio de 2019 y como aquel otro desgraciado 16 pero de 1955, el país se oscureció. El del “19” por un apagón padecido por gente indefensa; el del “55” por un criminal bombardeo contra gente indefensa. Del luctuoso y criminal día del “55” se sabe la cantidad de víctimas fatales; las víctimas del apagón del domingo pasado fueron 45 millones y de las fatales (que seguramente las hubo) jamás nadie se enterará. Se llegó al fondo negro del cono. El gobierno PRO se corre de cualquier responsabilidad sobre el desastre que ellos mismos están produciendo; los dirigentes opositores están “rosqueando” los lugares en las lista frente al inminente cierre de plazos. ¿Solo a los tilingos de clase media, el gobierno los maneja como estúpidos? Ningún dirigente opositor se lo pregunta.    

Es claro que a futuro la historia demandará por estos errores a todos, repito TODOS los protagonistas del presente. Pero ya será tarde; tarde hasta para querer enmendar las desgracias que viene soportando el grueso de la población en estos tiempo por el hecho consumado del macrismo en el poder. El tiempo se come la vida; las penurias y los malos tragos padecidos en un tiempo no se borran tan fácilmente con enmiendas futuras; daños sufridos en un período de nuestra vida nunca son compensados con bonanzas de tiempos futuros. Los daños siempre dejan secuelas físicas y psíquicas. Para daños padecidos alcanza y sobra con los que nos infringió e infringe  Macri.  

Macri Lagarde

Este desgraciado presente que padece el país se pudo evitar si solo se miraba a tiempo y sin soberbia los macanazos que se venían cometiendo entre el 2012 y el 2015. El peronismo le dio a la Dra. (como dice el “turco” Asís) en el 2011 el 54 % de aprobación para que siguiera haciendo peronismo. Se leyó mal políticamente aquel resultado. Se fue “limpiando” de peronistas la gestión del último gobierno para exhibir en la estantería a “técnicos y progresistas” que en la primera de cambio aparecieron “saltando el cerco” y presentándose como los “críticos de la primera hora de la autoritaria kirchnerista”. Un inmenso semáforo con su “rojo” titilante se encendió en las elecciones intermedias del 2013. La ceguera del poder les impidió verlo. En el semáforo del 2015 cancherearon y terminaron estrellando el “proyecto” de la mano de los que “abrían cartas” porque tenían la posta de lo que había adentro escrito por Scioli. El proyecto “carta-abiertista” era Randazzo quien en la primera de cambio saltó el cerco poniéndose al servicio de Macri-Vidal. Mas patético es el caso Bossio que ensucia sus pantalones cada vez que Magnetto-Macri le muestran una “carpeta”.   

Todo lo anterior forma parte de este lamentable presente.  

Nada de lo que está sucediendo en materia mediática, social, política, económica y judicial en este país puede sorprender a nadie. El consumo de politiquería (operaciones políticas basura y baratas) por gran parte de la clase media argentina es moneda corriente; algo habitual en una población que viene siendo domesticada desde hace largo tiempo para que su avidez cultural y de formación política se limite a consumir fantasías y posverdades fabricada mediáticamente. Hoy se llega al colmo de tener que presenciar la aceptación por parte del tilingaje que el “vivir” con el actual y degradado nivel de vida que padecen es un merecido castigo por los tiempos de bonanzas del que disfrutaron en el pasado inmediato.

Einstein dudaba que el universo fuera infinito, no así la estupidez humana a la cual consideraba ilimitada. Esas construcciones de “posverdades” difundidas mediáticamente y lanzadas con fluidez diariamente permitieron que por lo menos en este país Einstein tuviera razón.

Pero en términos políticos nada es nuevo. Infringir padecimiento es viejo. Es el modo y la forma de entender la política en su practica concreta; un estilo que tiene a un sector social que lo hizo propio desde hace tiempo. Todo fue posible porque siempre, repito SIEMPRE, ese sector social gozó de impunidad para hacerlo ya que su poder económico les permitió “comprar” conciencias y así blindarse para evitar cualquier accionar judicial. La justicia también se compra. Me refiero a esa oligarquía cipaya y soberbia que históricamente se movió y operó haciendo concordar sus espurios intereses sectoriales con los intereses del capitalismo financiero internacional, accionando de manera conjunta en el saqueo de la Patria y la explotación de nuestro Pueblo.

Una y otra vez dijeron y utilizaron el mismo y falaz argumento: “Llegan para poner «orden», acabar con la «corrupción y el robo» y «sanear» la economía nacional de los despilfarros populistas”; todo presentado de manera mediáticamente circense y como un “esfuerzo patriótico” de parte de ellos. La revolución del “30” contra Irigoyen; la del “55” a la que llamaron pomposamente «Libertadora» contra Perón; la del “76” calificada como “Proceso de Reorganización Nacional” nuevamente contra otro gobierno peronista; todas a través de sediciones militares (golpes de Estado alentados por los sectores privilegiados –esa oligarquía- de la sociedad).

Sin embargo en el 2015 llegaron por otra vía –la democrática- previa preparación de la opinión pública utilizando los mismos y recurrentes argumentos; en este caso el desastre populista “k”. Como en ocasiones anteriores dijeron que venían a traer el CAMBIO y llegaron de la mano de un empresario de muy dudosa moral. El personaje consiguió acceder a la presidencia estando procesado y tuvieron que sobreseerlo de urgencia para que pudiera asumir. La impunidad otorgada por los grupos económicos-mediáticos comenzó a servirle para poner en marcha un saqueo como los anteriores pero esta vez a cara descubierta.

A eso, el primer mandatario le sumó su incontinencia de autoritarismo y su marcada ignorancia sobre cómo funcionan las instituciones de la república. El nombramiento por DNU de 2 integrantes de la Corte Suprema eludiendo la responsabilidad del Congreso Nacional -bestialidad en estado puro- fue una de las burradas que le siguieron al comienzo del latrocinio iniciado el 11 de diciembre del 2015: a) devaluación de la moneda, b) quita de las retenciones a no pocos empresas extranjeras que operaban en el país, c) eliminación de impuesto a los ricos, d) justificación de la evasión impositiva quitándole ilegalidad a las empresas off shore en paraísos fiscales utilizaba hasta por el propio Macri para tener sus dudosas ganancias como empresario fuera del país liberándolas de toda carga impositiva. Transferencia de riqueza para su mayor concentración en pocas manos. Cuadro pintado con brocha gorda por el “mejor equipo de los últimos 50 años”, vendido mediáticamente como una obra “transparente”.

Todos los caso que se dieron a lo largo del tiempo, señalados mas arriba, fueron y son fenómenos políticamente reaccionarios , similares entre si, con aplicación de iguales “recetas” de ajuste para el conjunto del pueblo y “libertad absoluta” para espurios negociados con el Estado y/o con las multinacionales y la banca internacional, por parte del empresariado amigo y cómplices; operaciones que siempre terminaron afectando la dignidad y los intereses de trabajadores en general; rifando la riqueza nacional.

¿Cuales fueron las consecuencia posteriores de estos 4 engendros políticos señalados 2 o 3 párrafos más arriba? Al golpe del “30” le siguió la Primera Década Infame; al golpe del “55”, el “Plan Prebisch (o retorno al coloniaje dijera Jauretche); al criminal golpe del “76”, el comienzo de los grandes endeudamientos externos y el vaciamiento del país conseguido a sangre y fuego con la última dictadura militar como protagonista central pero en aquella ocasión usada como mano de obra para trabajos sucios y criminales mientras la misma oligarquía de siempre hacia sus grandes negociados. Con Macri volvieron los eternos delincuentes de guante blanco que operaron con aquella dictadura; los mismos que luego con Menem vendieron las joyas de la abuela y a quienes hoy ya ni siquiera les importa que sus guantes se muestren muy sucios en solo 3 años de salvaje y bárbara gestión Macrista.

He mencionado los más claros ejemplos históricos que dan cuenta de la similitud en un “modus operandi”.

Pero existe un agravante más; la “cosa Macrista” apareció mostrando la peor cara de esa parte de la sociedad conformada por esa oligarquía mediocre disfrazada de “patricios” a quienes esta vez se le sumó el tilingaje de clase media y media baja con aspiraciones burguesas. Desde ese 11 de diciembre del 2015 el Estado Nacional adquirió por primera vez en su historia el síndrome de los dictacráticos (dictadura de los “calificados” –el mejor equipo de los últimos 50 años- con disfraz “democráticos”), decidiendo en lo económico-político-mediático y judicial a su antojo. Implantaron de prepo una desastrosa gestión gubernamental que hasta les permitió animarse a justificar públicamente sus torpes y no por eso menos perversos errores con un simple “estamos aprendiendo sobre la marcha”.

Ahora queda claro (lamentablemente no para toda la población) que solo se trató de un club de empresarios y operadores financieros, todos ellos simples truhanes encabezado por el propio presidente Mauricio Macri. Estos personajes hicieron primar esa “viveza criolla” que nunca los abandona para llevar adelante la mayor depredación económica e institucional que el Estado argentino haya conocido y padecido a lo largo de toda su historia.

El daño ya fue hecho. El desastre es total en los términos que se quieran analizar y en los ámbitos que uno se decida auscultar. Ni siquiera la retirada quedó sin contemplar. De ahí el orden de la secuencia: mediática, social, política, económica y judicial. Los periodistas sicarios ya comenzaron a sacar el paragua antes que llueva victimizándose para asegurarse fuentes de trabajos sucios posteriores si es que el “populismo” regresa. ADEPA (Clarín y La Nación) iniciaron sus operaciones. Ahora se le sumó el FOPEA de Santoro-Sclauzero.

Lo grave está que la oposición política, hoy se presentan como un núcleo de incapaces inhabilitados para anticipar; menos prever y/o contrarrestar futuras maniobras, hechos concretos que a diario vienen hiriendo de muerte no solo a la población sino al Estado mismo en los cuerpos de todas sus instituciones republicanas y en sus soportes económicos-financieros. Hoy el pueblo argentino quedó a merced de las locuras de este engendro político llamado CAMBIEMOS. No es difícil inferir que lo seguirán haciendo hasta el 10 de diciembre de este año si es que ese día tienen que dejar el poder formal por decisión electoral. El poder real (el económico) estuvo y hoy está reasegurado a futuro; como lo estuvo siempre; y seguirá operando desde las sombras.

Seguramente son de “manual”. Pero hay que aclarar de que tipo de manual. Repito, el “modus operandi” no es original. El imperio norteamericano lo usa habitualmente en sus operaciones locales e internacionales. Copiarlo no demanda mucho trabajo. El stableshment siempre se caracterizó por ser “copiador”; la vanguardia lúcida de izquierda vernácula con su euro centrismo a cuesta nunca dejó de acompañarlo:

  • Operación mediática de preparación de la opinión pública con imputaciones sostenidas con falsos relatos para que el consumidor  aborrezca situaciones, actos, individuos o gobiernos hasta transformarlos a estos en enemigos públicos, con posterior enjuiciamiento y sentencia mediática de todos aquellos a los que hicieron víctimas por no acordar con las empresas periodísticas negocios beneficiosos para los intereses empresarios. .
  • El enjuiciamiento público-mediático tiene su correlato en operaciones judiciales llevadas adelante por el núcleo más corrupto del poder judicial encarnado en fiscales, jueces, jueces de cámara y hasta la propia Corte Suprema sobre quien se desarrolla la necesaria presión mediática por “operar” ambos de manera concomitante, buscando lograr la “vista gorda” de sus integrantes sobre estas espurias maniobras.
  • Persecución político-ideológica llevada adelante por el Ejecutivo (con escuchas y seguimiento interno por parte de los servicios de inteligencia) luego manipuladas mediáticamente para mayor impacto en la opinión publica contra todo legislador, juez, empresario, o ciudadano que no se avenga a prestarse para sus sucios juegos (ni el Papa se salva).
  • La pata política para la supuesta defensa del “republicanismo” en la denodada lucha contra la “corrupción política” (nunca empresaria) que llevan adelante los medios defensores de la “cacareada libertad de prensa” (que en realidad se trata de “libertad de empresa” para sus sucios negocios) la integran corruptos legisladores del parlamento nacional a quienes utilizan mediáticamente para sostener esas falsas denuncias señaladas más arriba y todo atropello legal que habilite cualquier tipo de operación política destructora de adversarios.
  • Todo lo anterior funciona como material distractivo (cortinas de humo) para que los más grandes y espurios negocios pasen total y absolutamente desapercibidos mientras se los ejecutan.  

El consumidor de toda esta basura político-mediática es solo una víctima confiada y engañada en su buena fe. Bien vale la pena recordar aquella historia que contó Jauretche en uno de sus trabajos, recordada por su nombre: “El chico de la bicicleta” (1) de donde podemos rescatar que la cuestión de la manipulación mediática tiene vieja data.

Nota:

(1) “El doctor Manuel Ortiz Pereyra, uno de los fundado­res de F.O.R.J.A., fallecido hace ya muchos años, dejó un pequeño libro, editado en 1926 ó 1927, que se titulaba «El S.O.S. de mi pueblo». Era hombre con mucho «estaño», do­tado de una notable inteligencia que le había permitido su­perar la solemnidad y el empaque, entonces anexos al tí­tulo universitario; había sido la suya una vida múltiple y agitada en la que había tocado los más variados niveles de la fortuna y de las actividades ciudadanas; además, Dios lo había dotado también de gracia.                      
Sobre esto de la información traía un capítulo titula­do “El chico de la bicicleta”. 
Comentaba allí la apariencia técnica con que los dia­rios presentan una página llena de cuadritos con letras y números diminutos, donde se habla de cotizaciones de la producción en mercados de los que el chacarero nunca oyó hablar y en medidas y precios de los que no tiene la menor idea. El chacarero, decía, se hace una imagen borrosa dón­de se embarullan Winnipeg, Ontario, Yokohama, Rotter­dam, con dólares, libras, yens, rupias, florines, tonela­das y bushells, todas palabras misteriosas para él. No en­tiende, pero está muy agradecido a los grandes diarios que se preocupan por ilustrarlo para la defensa del precio de la cosecha,  y supone que estos sostienen grandes oficinas llenas de peritos de toda clase, que le proporcionan la infor­mación.

No hay nada de eso, decía Ortiz Pereyra. Lo único que hay es un chico con una biciclet que va a buscar la página a lo de Bunge y Born o a lo de Dreyfus; es decir que la aparente información para el vendedor la proporciona el comprador. ¡Y hace tanto tiempo que vamos al almacén con el “Manual del Comprador” escrito por el almacenero! El último que se ha “avivado” es Raúl Prebisch.”


PERIODISMO… DE… ¿PERIODISTAS? ¡SÍ!

2 junio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

A LO QUE HACEN SANTORO, LANATA, WIÑAZKI, LOS LEUCOS, MORALES SOLA, Y EL RESTO DE SICARIOS CLARINEROS QUE PRACTICAN “GUERRA DE GUERRILLA PERIODISTICA” (táctica dentro del concepto de guerra de permanente) ; y de manera más mediocre y en minúscula, majul, feinmann, fantino, longobardi y/o algunos impresentables de “intratables” del canal América, ¿SE LE PUEDE LLAMAR PERIODISMO? ¡CLARAMENTE NO!

LOS SICARIOS

CARA DEL FIERRO DE MARTÍN

Por El Fierro de Martín

Por empezar quiero aclarar que esta reflexión no se hace en contra de la tarea periodística; menos aun contra colegas que enaltecen el deber de informar objetivamente a la sociedad, esencia de nuestra tarea. Los mencionados en el copete no son periodistas; son sicarios de EMPRESAS periodísticas; otros, perversos imbéciles a sueldo. En algunos casos tendrán título habilitante y el resto simples “comunicadores”, pero en los hechos no realizan tareas que estén mínimamente asociadas a la ética. a la moral y al mínimo decoro que demanda una profesión como la nuestra. Llamarlos así es una falta de respeto para una tarea tan rica en su nobleza intrínseca como es el verdadero periodismo. Los que dañan a la sociedad con información basura no pueden llamarse “periodistas”. Periodismo es informar puntualmente a la población sobre hechos y dichos que se producen dentro de la cruda realidad cotidiana; cubriendo un acontecimiento y consiguiendo testimonios y pruebas reales y verificables que faciliten constatar su grado de verdad; sin agregar aditamentos brotados de la subjetividad del periodista, tentación humana muy presente en seres sociales ávidos de protagonismo público (periodismo estrella) propio de los tiempos que corren.

Comenzar con esta aclaración solo lleva la intención de diferenciar la “paja del trigo”; y para hacerlo me tengo que correr del puritanismo profesional que practican algunos colegas soportando como ciudadanos que los personajes mencionados mientan descaradamente engañando a la sociedad. Me molestan los que se auto censuran a la hora de tener que dar nombres, marcar maniobras y manipulaciones realizadas por “esos colegas de otros medios” so pretexto de un “yo no critico a colegas”. No son colegas; son mercenarios. Ellos no dudan en “botonear”, escrachar, y difamar a todo aquel que se oponga a sus nefastos designios. Muchos colegas hoy están sin trabajo o maltratados en sus lugares por oponerse y/o desentrañar miserables gestos y acciones de personajes funestos como es el caso del sicario militante hoy PRO (mañana no se sabe), presidente de Fopea y Gerente de Noticias de la TV Pública Néstor Sclauzero, quien tiene la caradurez de decir como un fiel “militante alcahuete” del oficialismo: “El periodismo militante no es periodismo”.

Nosotros no somos solamente periodistas sino también ciudadanos, y como tales con responsabilidad social, una de ellas de cumplir con el deber de denunciar a deleznables personajes como los señalados anteriormente.

¿Existe el “periodismo de opinión”? Desde siempre; desde que se tomó conciencia del poder político que tiene un medio de comunicación en su rol de formador de opinión. Ahora bien, una “opinión” tendrá valor como tal si previamente se aclara que ese valor está imbuido de la lógica subjetividad que el emisor deja brotar al hacerlo; valoraciones que surgen de su formación socio-cultural; que, como tal, hace que esa opinión sea discutible en su grado de verdad o falsedad conceptual sin que esto genere odios encontrados, descalificación del que hizo la observación o su estigmatización demoniaca. Vaya como ejemplo lo siguiente. Jorge Lanata escrachó desvergonzadamente y sin pudor alguno a un colega como Fernando Borroni en su miserable programa PPT, por la simple decisión de operar contra todos aquellos que osen hacer algo que no le convenga a ese poder para el que hoy  Lanata trabaja de sirviente por una suculenta paga.

Dicho esto y aclarada la cuestión de la profesión, un operador mediático deja de ser periodista cuando actúa de determinada forma y en una determinada dirección sabiendo y siendo consciente que está siendo usado por un medio o una empresa periodística como una herramienta de manipulación y tergiversación de la información. Peor aún cuando se lo hace para obtener beneficios económicos; beneficios que pueden ser personales o sectoriales En nuestra tarea profesional es contra natura aplicar el criterio económico “costo-beneficio” por tener en nuestra manos la responsabilidad de informar con la verdad. Esa verdad no tiene precio y nunca es subjetiva porque la delimita el hecho concreto que se informa. Las interpretaciones de la información pasa a estar bajo la responsabilidad del que la recibe. Hacer lo contrario es cuestionable en tanto es llevado adelante a costa de desgracias ajenas; víctimas de la mala información; mas reprochable aun es cuando se lo hace igual sabiendo que un accionar servil y por paga es dañino socialmente. Actitudes similares en cualquier otra profesión merece la misma consideración.

Ahora bien, en esto último está la cuestión y la clave del deterioro moral por el que se desplaza la tarea de los sicarios mencionados en el copete. Sus perversas tareas se asientan en el constante “escrache” mediático de colegas, personas, legisladores, jueces, ex funcionarios del anterior gobierno e instituciones republicanas fraguando historias y teorías acusatorias sostenidas con pruebas fabricadas y solo con el uso de “potenciales” lingüísticos  al momento de argumentar; solo con la intención de ser vendidas con un alto grado de verosimilitud sabiendo que son hehos total y absolutamente imposible de verificar para el receptor. Sin embrago lo ejecutan sin pudor; les importa muy poco ser aviesos en el accionar. El consumidor mediático fue educado para comprar el envoltorio (el “titular”), dejando el contenido presente en el cuerpo de la nota (lo sustancial) de lado. Ellos lo saben y lo usan. La estupidez y la ignorancia generalizada es la herramienta más usada por estos personajes.

En otras palabras, fabrican y venden CALUMNIAS; venden periodismo basura a quienes previamente formaron para que consuman noticias basura.

Paradójicamente esto sicarios son consciente del valor deletéreo de sus espurias armas. Hablo de esas con las que pretenden instalar el pánico social; pero a la vez los horroriza pensarse víctimas a futuro del mismo dañino juego. El modo de operar de un “majul” -en línea con la política de terror que se baja desde la perversa usina del odio PRO oficialista en contra del anterior y posible futuro gobierno-, es un método terrorista; un terrorismo bastante berreta desde el momento que es armado con mediocres argumentos para nenes que no quieren tomar la sopa (por lo menos en el caso “majul”). Pero su bastardeo llega al extremo de denunciar de manera transferencial que su terrorismo no es tal; por el contrario, dice que terrorismo a padecer es el que le espera al país para el caso del regreso del kirchnerismo al poder; que él y sus bastardos colegas van a ser las seguras víctimas a futuro de estas prácticas que siente como lógicas, normales y “legales” en manos de ellos, y perversas dentro de una gestión peronista-kirchnerista. Traducido: el terrorismo practicado por los mencionados en el copete es un terrorismo bueno, angelical, surgido de almas bondadosas que con su información de la corrupción pasada hacen que el infierno ocasionado por la nefasta gestión del ignorante presidente, sea un bálsamo espiritual. Lo presentan como contraposición al terrorismo mediático que supuestamente llevará adelante desde el ministerio del “miedo y el terror” del futuro gobierno populista. Una sutil forma de ir preparando el terreno para sus futuras operaciones desde el lugar de víctimas perseguidas por decir “la verdad” en el caso de que el gobierno cambie de signo.  

Desde hace 10 años, el “todo vale” por un puñado de u$s a la hora de jugar de periodistas profiláctico en operaciones político-mediáticas pasó a ser moneda corriente dentro de los medios hegemónicos; con valor superlativo y hasta considerado colofón para una carrera meritocrática que incluso otorga “premiaciones” otorgadas por el stablishment; gestos que luego son  vendidos pomposamente como el fruto de una carrera exitosa del galardonado. Los casos Lanata-Santoro son los más sobresaliente.

Creo que este perverso accionar sicario practicado por la parte delincuencial que desarrolla sus “maniobras” en medios periodísticos del grupo hegemónico, merece una contra ofensiva futura basada pura y exclusivamente en quitarles entidad con solo ignorarlos. Si tienen que rendir cuenta ante la justicia por sus perversas acciones que tanto daño produjeron en materia de dolor y muerte en estos 4 últimos años donde gracias a sus aportes cómplices se encarceló y asesinó a gente inocente como Milagros Sala, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, Héctor Timerman, los 44 tripulantes del Ara San Juan, etc, etc, que rindan. Si tienen que ir a la justicia que sean juzgados con todas las de la ley y no al modo atroz que ellos usaron  amenazando con carpetazos fraguados, enjuiciando y sentenciando mediática y públicamente, operando mafiosamente desde sus medios hegemónicos y sin permitir  pasar por tribunal alguno a las víctimas de sus operaciones; al solo fin de cumplir con sus espurios fines comerciales.