“FORMAR OPINIÓN PÚBLICA ¡¿ES UN NEGOCIO?!”

27 mayo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, se nuestra redacción.

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

El colega y compañero Ariel Magirena levantó un posteo asociado al modo de entender el rol de periodismo y los medios de comunicación más que relevante dado los tiempos que corren y la responsabilidad que les/nos cabe. Los que hacemos periodismo a la vez somos ciudadanos y por ende nos cabe actuar con responsabilidad dentro de… y para la comunidad donde estamos inmersos; más sabiendo que lo que hacemos, está forjando algo (conciencia y pensamiento crítico, o por el contrario, pensamiento errático, inservible en lo personal pero muy funcional a ciertos y en ocasiones perversos intereses) desde un lugar de poder (el 4to).

La cuestión surgió a partir de unas desacertadas apreciaciones vertidas por el candidato a la presidencia Alberto Fernández en un reportaje publicado por Tiempo Argentino en relación al rol de los periodista y los medios.

Con claridad meridiana la letrada Graciana Peñafort salió a “observale” errores conceptuales del candidato, según lo recogido por la Nak&Pop de la red del “pajarito” (twitter).

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Pero vayamos por parte. ¿Qué dijo Alberto Fernández (Tiempo Argentino 26/05/19)?:

-Estamos en un Estado de Derecho. Y todo el mundo sabe que yo siempre pensé, siempre lo dije, que el Grupo Clarín no debía acceder a Telecom. Se lo decía a Kirchner cuando era Jefe de Gabinete. Ahora, bueno, la verdad es que compraron el Grupo Telecom y el Estado Nacional convalidó absolutamente todo. Y cuando eso ocurre los derechos empiezan a adquirirse. Y empieza a haber derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana. No tiene mucho sentido. Además, si el Grupo Clarín, como consecuencia de esto, tiene alguna posición dominante o alguna posición para-monopólica o cuasi-monopólica, se resuelve con las leyes de Defensa de la Competencia y de Defensa del Consumidor. Y esas son las leyes que tenemos que utilizar para ver si el Grupo Clarín incumple algunas de esas cosas. Pero no se resuelve eso con la ley de Medios. La Ley de Medios puede ser una gran herramienta si es que queremos multiplicar voces, y si queremos promover algo que, recuerdo, en esencia es un negocio. Porque ese fue uno de los errores de la Ley. Cuando la Ley dice que un tercio del espectro debe estar en manos de ONGs y de entidades sin fines de lucro. Porque no podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial. No es posible eso.

“-El error es pensar que puede una ONG tener una radio y competir con una radio que tiene una capacidad de contratación de locutores, de periodistas, de músicos, infinitamente mayor. Porque entonces nosotros creamos dos radios pero hay una que concentra la atención del público. Eso es el resultado de no advertir que los medios de comunicación son negocios.En la sociedad moderna son un negocio. Hay proyectos alternativos, muy respetables, que ojalá se desarrollen y ojalá crezcan. Ustedes saben que siempre he apoyado lo de Tiempo Argentino pero que se hacen con mucho esfuerzo y en medio de una selva, en la que las desigualdades son muy grandes. La ley de Medios no sirvió para aquello que quería servir. Sin embargo, sí sirvió para algo en lo que sí ganó claramente: que es la batalla cultural. O sea, se instaló en la sociedad el quién es quién en cada medio. Por eso, cuando hoy alguien lee Clarín sabe lo que está leyendo. Cuando lee La Nación sabe lo que está leyendo. Cuando lee Tiempo Argentino o Página/12 sabe lo que está leyendo. Cuando mira C5N sabe lo que está mirando y cuando mira TN sabe lo que está mirando. Y si uno elige creer en eso, es un problema de cada uno.Esa batalla la ganó la Ley de Medios. Cristina la ganó con creces. Por eso, muchos de esos grandes medios han perdido toda credibilidad. Toda credibilidad.” Hasta aquí lo más saliente de los dichos A.F. a T.A.

GRACIANA

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Graciana Peñafort (abogada como Alberto Fernández) –según lo recogido por la Nak&Pop- le aclaró al candidato presidencial algunos puntos por twitter:

La comunicación NO es negocio; es un derecho.

Disentir en un tema no significa que desconozcamos lo importante que es que estas elecciones las gane el peronismo. Y vos sos nuestro candidato.

La comunicación refiere no solo a un derecho individual, sino también a un derecho colectivo, sostener que es solo un negocio, le quita entidad como derecho. Me sorprende que no sean los periodistas los primeros en discutirte eso. Si aceptamos que la comunicación es solo un negocio, los periodistas dejan de ser personas con una función social y democráticamente relevante, a ser vendedores de galletas o de detergentes. Lo que quiero señalar es que la comunicación NO es negocio. Es un derecho. La ONU ha dicho que la libertad de información era la piedra angular de todas las libertades y un derecho humano fundamental. Meros comerciantes de información.

Concordando con las apreciaciones de Graciana, me parece que el candidato presidencial, obnubilado por las luces de la candidatura, esta vez no encontró el tarrito para embocar su “pi pi” y guitarreo feo sobre un tema. Con el mismo derecho que él tiene de expresar sus ideas, yo puedo decir que en esas ideas abundan contradicciones que a futuro pueden resultar peligrosas para el caso de llegar a la presidencia.

Veamos:

Sostener que (el grupo Clarín) “compró el Grupo Telecom y el Estado Nacional convalidó absolutamente todo. Y cuando eso ocurre los derechos empiezan a adquirirse. Y empieza a haber derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana.”  cuando el hecho en si mismo está viciado cuanto menos de nulidad ética y moral, parece un tanto desafortunado. Fernández sabe que la decisión política del actual Estado en manos de un delirante que comete atropellos a cada paso y que permitió que el beneficiado (Magnetto) concretara la operación para consolidar una posición dominante, con fuerte presión sobre el gobierno que con operaciones mediáticas instaló para controlar el poder desde lo institucional, es a todas luces arbitraria y compulsiva. Según el criterio de Fernández entonces la apropiación de “Papel Prensa” por parte del mismo grupo fue “legal” porque la convalidó el Estado, y poco debe importar que haya sido un Estado “dictatorial”. Estoy convencido que Fernández sabe la diferencia entre lo legal y lo legitimo. Sabe que en los tiempos que corren todo lo que el gobierno PRO volvió “legal” desde una posición dominante partió de una perversa decisión política y que oponerse políticamente a algo perverso es tan legitimo aunque conlleve una falta de respeto por esa “legalidad” impuesta. No todo lo legal es legítimo y viceversa cuando de ética y moral social se trata. «Lo “justo” (el cumplimiento de las leyes) es en realidad una imposición de los gobernantes en vistas de su propia conveniencia.» decía en los diálogos que aparecen en la República de Platón, Trasímaco de Calcedonia concepto que estaba en consonancia con lo que pensaba anteriormente Anacarsis de Escita; 400 años antes de Cristo.

Este gobierno “impuso” que las cuentas off shore para esconder la evasión fiscal en “paraísos” son legales en tanto considera que la legalidad impositiva es ilegitima y vuelve legítima la evasión. Lamentablemente este criterio, el actual gobierno no lo vuelve válido para el resto de los argentinos ya que el 80 % de la población paga “impuestos a las ganancias” y debe padecer los abusos tarifarios y la desbocada inflación en los artículos de primera necesidad al solo fin de cubrir la interminable codicia de los formadores de precios y así sostener un Estado que permite la gran vida a funcionarios y alcahuetes gubernamentales y a sus poderosos amigos. Siguen endeudándonos y timbeando financieramente con los dinerillos prestados para luego fugarlos y/o evadirlos. Lo hacen en nombre del Estado Argentino. Podrá ser legal pero políticamente es absolutamente ilegítimo. Y lo que rige la vida en comunidad es casualmente la política, madre de todas la decisiones finales.

Peor aún. Sostener como lo hace Fernández, que en materia comunicacional y para enfrentar una “posición dominante o alguna posición para-monopólica o cuasi-monopólica, se resuelve con las leyes de Defensa de la Competencia y de Defensa del Consumidor.” es aceptar que la información es una mercancía más. Y por lo visto es su convencimiento: “recuerdo, (la comunicación) en esencia es un negocio. No podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial. No es posible eso. Los medios de comunicación son negocios. En la sociedad moderna son un negocio.

Es claro que el hombre (nuestro candidato) debe ser un entendido en cuestiones legales pero por lo visto no así en cuestiones de política comunicacional. Digo política comunicacional porque el tema es eminentemente político y nos atañe a todos como comunidad. No creo tampoco que Alberto Fernández desconozca esta cuestión lo cual me genera –por lo menos a mí- más de una duda. Si la comunicación es un negocio y en ese negocio todo vale (incluidos relatos ficcionales y mentirosos vendidos como reales y ciertos, sin prueba fehaciente alguna), e incluye lo que pondré más abajo como ejemplos, es claro que el primer perjudicado esta siendo y lo seguirá siendo él. En otros términos, ¿todo el perverso desarrollo desplegado no solo por Duran Barba y Marcos Peña sino por legisladores y funcionarios PRO en complicidad con sicarios del periodismo al servicio de intereses monopólicos de información, en materia de construcción de relatos mediáticos que quemaron la cabeza de gran parte de la población con imágenes en puestas en escenas y actuaciones circenses mediáticas desde hace más de 8 años contra el anterior gobierno y sus funcionarios, fue todo legal porque se trató de un simple negocio? ¡Sin ninguna duda que fue un negocio! Pero ¿Para quién? ¿Quién compró la basura mediática? Fernández ¿se siente bien y justifica que mediáticamente le vendan pescado podrido? Fernández ¿no sabe porque a la prensa y a los medios de comunicación en general le llaman “EL 4TO PODER”?

Cuando Fernández sostiene en ese reportaje “La ley de Medios no sirvió para aquello que quería servir. Sin embargo, sí sirvió para algo en lo que sí ganó claramente: que es la batalla cultural. Esa batalla la ganó la Ley de Medios. Cristina la ganó con creces. Entra en una flagrante contradicción. 1) Si el tema es cultural, la cultura en este país nunca fue negocio. ¿Ganó entonces el anti negocio? ¡Humm; no lo creo. 2) La batalla cultural-educativa la ganó Clarín (junto a sus cientos de medios a lo largo y ancho del país) y La Nación. Y fue por goleada frente a la educación formal. Sino no se entendería porqué está Macri en el gobierno y porqué la grieta está agrandada y exacerbada. 3) Se equivoca Fernández al querer contar los pollos antes que nazcan. Faltan algunos meses hasta las elecciones. El poder de fuego mediático está intacto y con artillería más actualizada en materia de plataformas, gracias casualmente a eso que él define como: “…derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana. No tiene mucho sentido En la sociedad moderna (los medios)son un negocio.

Evidentemente para Fernández y en comunicación lo que importa no es el contenido sino el envoltorio del producto. Si el consumidor se da cuenta después de haberlo comprado que el producto es basura… que se joda. ¿Y el Estado Fernández? ¿Correrá en defensa del consumidor y contra Clarín y a La Nación con la ley de defensa del consumidor? Suena bastante descabellado ¿No?

Fijese como operan hoy, incluso contra usted, estos “negociantes”:

Stornelli- La Nacion

La difusión de nuevas escuchas telefónicas entre ex funcionarios presos y operadores políticos reforzaron que el kirchnerismo sabía de la denuncia por extorsión contra el fiscal Carlos Stornelli nueve días antes de que la causa comenzara en el juzgado de Dolores.

Los diálogos, dados a conocer este domingo por el programa La cornisa que conduce Luis Majul, PPT, de Jorge Lanata,…. 

Las escuchas pertenecen a intervenciones telefónicas legales ordenadas en la causa que investiga al presunto narcotraficante Mario Segovia y también se encuentran registradas en la denuncia iniciada por Elisa Carrió, Paula Oliveto y Mariana Zuvic en el tribunal de Dolores sobre la existencia de una operación del kirchnerismo para desacreditar la causa de los cuadernos.

Anoche trascendieron 12 audios. El primero data del 19 de enero (nueve días antes de la denuncia) y le siguen otros tantos de días posteriores en los que se habla sobre la denuncia efectuada, de la reacción del juez Ramos Padilla y del impacto mediático esperado. El último audio es del 9 de febrero.

Los áudios que aparecen en el subrayado son “legales”  y además son viejos y pertenecen a otra causa que no tiene nada que ver con Ramos Padilla; pero La Nación eso no lo dice. La basura informativa ya está circulando. El juez debió destruir esas grabaciones pero no lo hizo y manos extrañas le hacen llegar el “material” a Carrio, Oliveto y Zuvich (la amenazadora) para iniciar la operación de encubrimiento a Stornelli y en contra del Juez Federal de Dolores.

INFOBAE-LANATA

 

 

 

 

 

 

LANATA 1

Lanata; el principal responsable de que hoy este Macri donde está; que hoy sigue operando para su amo Magnetto porque ambos son buenos negociantes, mira la pantalla y le dice a los televidente:

“Ustedes saben que no soy un tipo solemne. Me visto como Piñón Fijo y ejerzo el sentido del humor como una de las formas de inteligencia. Trato de que este programa y los otros que hago sean divertidos en medio del bajón que son las noticias. Pero hay una cosa que para mí es importante: trato de no ser frívolo”.

“Me parece que la frivolidad en un país como este, con un tercio de la población por debajo de la línea de pobreza, es una falta de respeto. A ver, señores. Los está mirando un país que no llega a fin de mes, gente que posterga todo el tiempo sus sueños y personas que no saben qué va a ser de su futuro y después ustedes, los ‘candidatos’ (así, haciendo los gestos de comillas), se preguntan apesadumbrados por qué la gente no cree en ustedes. ¿Se miran cada tanto al espejo? ¿Cómo voy a creer en un candidato que anteayer puteaba a su vice y hoy la acompaña?”

¿Cómo voy a creer en otro que no nombra a quien lo va a acompañar? Y hay un partido que quiere que un candidato se baje porque creen que pierde… ¿Puedo creer en otro que solo habla de consenso y solo aceptar ir él (a elecciones)? ¿Consenso con quién? ¿Y en uno que todos dudan de qué lado está?”.

La gente puede ser ingenua pero no es tarada. Se da cuenta de lo que ve y lo que se ve es un conventillo, un puterío. Que digan lo que quieran, pero háganlo. Sean serios. Hay chicos mirando todo esto. Hay viejitos que vivieron estafados y están mirando todo esto. Hay laburantes mirando todo esto. No le pidan tanto a los que ven la fiesta desde afuera. No sean frívolos, tengan un poco de respeto”.

Luego lo reproduce InfoBae

CLARÍN-FERNANDEZLA NACION-FERNANDEZ

Usted, Alberto Fernandez, ¿cree que esta puesta en escena no es comparable con su visión de las comunicaciones como negocio? Ese sesgo vendido como ecuanimidad por parte de Lanata presentándose como lejos y ajenos de toda responsabilidad de lo que le pasa a la gente, presentándose como defensor de pobres y desvalidos que no aparecieron de la nada porque que él ayudó a generarlos como parte de un gran negocio donde Lanata facturó cifras bochornosas; es lo que usted por lo visto no alcanza a ver; o lo justifica que es peor. Está a tiempo para recular. No pierda de vista que es un candidato a presidente de un futuro gobierno Nacional y Popular.

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ANGELELLI, GUARDIAN Y EJECUTOR DE SECRETOS CONCILIARES

30 abril 2019

La Rioja, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestro enviado especial

MARTIRES RIOJANOS

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Para poder entender el cómo y por qué los mártires riojanos llegan a ser beatificados, primero se debe conocer, aunque sea de manera somera, la historia de la iglesia católica como institución universal, sus leyes y objetivos.

El desconocimiento por parte del hombre común del significado y sentido de palabras como “concilio”, “derecho canónico”, desconocimiento muy presente en muchos creyentes que solo se mueven por una cuestión de fe, resulta hasta cierto punto comprensible. En sus fantasías estos términos juegan como mágicos y solo asociados a lo metafísico. Nada más alejado de la verdad y de la realidad terrenal. Concilio es una asamblea de autoridades religiosas donde participan obispos y otros eclesiásticos, hombres comunes que optaron por practicar y predicar el amor al semejante, a la justicia social, a la solidaridad, fomentando la hermandad entre los hombres, valores inculcados por Jesús, aquel que dijo ser el hijo de Dios hecho hombre en esta tierra.

En este caso, los concilios a los que me refiero están organizados por la Iglesia Católica. En ellos se delibera sobre materias doctrinales y cuestiones disciplinarias. Cuando es Ecuménico la participación se abre a representantes de todo el mundo.

Uno de ellos fue el Concilio Ecuménico Vaticano II (lugar donde se desarrolló). Convocado por el Papa Juan XXIII (1962-1965), en principio lo presidió él mismo hasta finalizar su primera etapa –otoño de 1962-. Las tres sesiones siguientes que concluyeron en 1965, fueron convocadas y presididas por Pablo VI, su sucesor. En este Concilio estuvo Angelelli, el que luego sería Obispo Riojano.

Si bien es cierto que el poder eclesiástico tradicional y conservador enquistado en el Estado Vaticano, logró finalmente torcer -en partes- las resoluciones finales que surgieron de aquel encuentro, no es menos cierto que en ese Concilio aparecieron figuras extraordinarias como la del arzobispo brasileño Hélder Cámara, aquel que inmortalizó la frase: “Cuando doy comida a los pobres, me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.

muralesangelelli

El “Vaticano II” fue un concilio pastoral, no dogmático. De esto da cuenta “GAUDIUM ET SPES” aquella CONSTITUCIÓN PASTORAL que surgió en aquel encuentro y del cual extraigo algunos conceptos para entender la pastoral social que llevó adelante Enrique Angelleli, acompañado por el sacerdote profeso de la orden de frailes menores Carlos de Dios Murias, el presbítero y misionero francés Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera, todos ellos asesinados por la última dictadura militar; hoy gracias a la gestión del Papa Francisco, Beatos de la Iglesia católica:

“Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente más humano que no encuentre eco en su corazón…     Es la sociedad humana la que hay que renovar.”

“Al proclamar el Concilio la altísima vocación del hombre y la divina semilla que en éste se oculta, ofrece al género humano la sincera colaboración de la Iglesia para lograr la fraternidad universal que responda a esa vocación. No impulsa a la Iglesia ambición terrena alguna. Sólo desea una cosa: continuar la obra misma de Cristo, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido.” Enrique Angelelli respetó esto; se alejó de la pompa eclesiástica, renunció en vida a todos los símbolos del poder eclesiástico y se puso a caminar a la par de los pobres, a servir al pueblo pobre, al pueblo humilde riojano, pueblo injustamente castigado por el sistema imperante donde prevalecía la injusticia social. Angelelli trató de llevar un poco de dignidad para esas vidas tan castigadas por el olvido de gobiernos, de egoístas clases sociales, vidas explotadas por el poder económico.

Pero esta decisión tomada por Angelelli tiene que ver con algo muy especial que ocurrió en aquel cónclave Vaticano II. Hélder Cámara fue uno de los proponentes y signatarios del Pacto de las catacumbas, un documento firmado por cerca de 40 padres conciliares el 16 de noviembre de 1965, después de celebrar juntos la Eucaristía en las Catacumbas de Domitila en Roma. Entre esos 40 curas estuvo Enrique Angelelli. En ese pacto los curas firmantes se comprometieron a caminar con los pobres asumiendo un estilo de vida sencillo y renunciando a todo símbolo de poder.

Entonces, la beatificación de los cuatro mártires riojanos que se dio en esa conmovedora ceremonia que tuve la suerte de vivir y experimentar el pasado el 27 de abril en la hermana provincia, al pie del cordón del Velasco, presidida por el cardenal Gionvanni Angelo Becciu, enviado especial del Vaticano, una vez más no fue un hecho casual y fortuito. Es la resultante de aquel pacto conciliar secreto que firmó el Obispo riojano junto a Hélder Cámara y que Angelelli juramentó respetar y ejecutar diariamente con su voto de pobreza cristiana sin dejar de lado nunca ese pelear contra el sistema que sea buscando un poco de dignidad humana para los pobres, para los que menos tienen, para los sufrientes que padecen la indiferencia humana frente a todo acto de injusticia social.

Angelelli - El Papa (2)

Tampoco fue un hecho casual y fortuito que esta bendición celestial bajada de la mano de un Papa argentino como Francisco se haya dado como un canto de esperanza exclamado desde este NOA rebelde y federal, cuna de Güemes, Facundo, Varela y el “Chacho” Peñaloza prorrumpido como señal de alerta al ver sobrevolar sobre la Patria vientos destructivos y traidores desde hace algunos años. La rechifla generalizada de la multitud ante la sola mención del nombre de la vicepresidenta de la Nación presente en la ceremonia da cuenta de quién es quién en estás horas aciagas para nuestro pueblo que con fé y devoción fue a agradecer a los cuatro mártires riojanos. La rechifla no fue un signo de violencia, un acto de barbarie, fue un soplido multitudinario lleno de indignación frente a una oprobiosa gestión de gobierno –el nacional- que hizo de la burla sobre desgracias ajenas un constante comunicacional.

No quiero dejar de expresar el orgullo que me produjo escuchar y saber de la presencia de la gobernadora de mí provincia, compañera Lucía Corpacci en tan magno acontecimiento. Fue una hermosa brisa refrescante para alguien que estaba trabajando, registrando el histórico momento bajo un otoñal pero ardiente sol riojano.    


LOS PASOS DE UN MAL DANZARÍN DENTRO DE UNA TRAGEDIA TEATRAL

23 abril 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional, de nuestra redacción.

MACRI BAILANDO

FOTO MIAPor Victor Leopoldo Martinez

Macri, como presidente que intenta gobernar un país, es un pésimo danzarín y peor actor. El ballet (remedo de gabinete) que lo secunda –por obsecuencia o estupidez congénita- imita pesimamente sus pasos. Conclusión, la puesta en escena hecha gestión de gobierno no solo excede el grotesco sino que supera cualquier límite de perversión audiovisual y de maltrato social. Macri gobernando es la torpe versión de una extraña mezcla de Freddie Mercury y Maximiliano Guerra (pido perdón al eximio bailarín argentino por usarlo para este ejemplo) que de manera improvisada intenta cantar una melodía que desconoce mientras baila algo que pretende ser fusión de clásico con malambo; entonces mezcla un fauette con un repiqueteo; o un arabesque con el quebrado con desplazamiento; o un développé con un saltado quebrado “haya”. Así son sus pasos dentro de una pésima coreografía que él encima acompaña con una mala actuación. Así son las explicaciones que brinda sobre sus decisiones gubernamentales.

Escuchar a Macri contestar preguntas periodísticas con sus habituales e incoherentes asociaciones de supuestas ideas a las que les suma ridículas comparaciones, es un sacrificado ejercicio intelectual para cualquier humano. Peor aun cuando cual deteriorado arlequín quiere parecer populachero en materia de lenguaje y ante una pregunta asociada al hambre que padece la población él responde con cara de circunstancia: “Me angustia que haya chicos que no tienen para comer pero antes convivían literalmente con la mierda. Hicimos cloacas”. Macri se parece mucho a esa mamá de familia muy pobre del cuento de Facundo Cabral que cuando su pequeño hijo le dice: -“Mamá, quiero caca”, la madre le contesta –“No hay”.

Cuando Macri utiliza la palabra “mierda” pensando que es el lenguaje propio de los pobres, de los humildes, no se diferencia de “Lilita” Carrio que alguna vez manifestó para hacerse la “popular” –“Como me gusta comer un choripán con las patas sobre la mesa”-. O un Martín Cabrales que le dice a los periodistas: -“Pónganse contentos: tienen asado y vino”. Ellos piensan y sienten así; despectivamente. Creen que pobreza es sinónimo de ordinariez. Creen ser diferentes y superiores al resto de los mortales cuando en realidad son más miserables y mediocres que aquellos que pretenden denigrar.

Así las “cosas” (término amado por el presidente) y según Macri, una familia del segundo cordón del gran Buenos Aires (o de pueblo del interior del país), con el hijo sentado en su letrina conectada a una red cloacal esperando que le salga algún desecho de su trasero, (cosa rara ya que viene comiendo salteado y difícilmente tenga algo para expulsar -ni fuerza para ir al colegio tiene-), le debe agradecer al Sr. presidente por la cloaca y el asfalto que pasa por frente de su precaria vivienda. O sea, los pobres que ahora son más pobre por decisión de ellos, deben contentarse con los favores que en formato migajas ellos tiran. Y disfrazan las migajas –las cloacas por ejemplo- con falsa retórica que aduce cuidado por la salubridad de la población como si el hambre que esa población padece no fuera un flagelo asesino y/o productor de otras enfermedades.

En realidad no son favores. Las cloacas y el asfalto son simples y jugosos negocios que los amigos del presidente hacen con el Estado gracias a la intermediación hecha decisión política de Macri. Para estos caso poco importa el hambre de la gente.

Están convencidos que con un imaginario relato de algo que desconocen la gente se convencerá que el hambre que hoy padece por falta de trabajo tiene su razón de ser; que volverá a ser feliz y será compensado dentro de 10 o 20 años cuando recupere el trabajo que para entonces será ¿genuino? porque será producto de las “reformas estructurales” que para bien de él y del país, ellos están llevando adelante. Si alguien le espeta que difícilmente esa persona llegue viva para entonces, seguramente Macri le dirá que ellos le garantizarán un buen cajón para el entierro gracias al invalorable ¿trabajo? que lleva adelante el Rabino Bergman en cuestiones ambientales y cuidado de bosques proveedores de madera.

Esta farsa operística italiana transformada en un grotesco, en una espantosa opera ballet versión argentina interpretada por Mauricio Macri con un ballet que pretende que el pueblo argentino baile su coreografía, ya no emociona a nadie. Parecería que Dios, que es argentino y por primera vez decidió atender en el interior profundo de nuestra patria sintió que esta puesta en escena debe llegar a su fin. Vox Populis, Vox Dei (La voz del pueblo es la voz de Dios). Que así sea. Amen.  


LOS MEJORES CORRUPTOS DE LOS ÚLTIMOS 100 AÑOS

21 abril 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Mensaje de Pascuero 2019

*“Si hubiera sabido” ¿o “si hubiera escuchado”?*

Eduardo de la Serna

Por Eduardo de la Serna (Cura Opción por los pobres)
Una de las cosas que se ven, escuchan o leen cada vez con más frecuencia en estos días es “yo no sabía”, o “no me imaginé”, o “me desilusionó”, o “no creí qué”… Todas referidas a la debacle nacional a la que nos sigue llevando inexorablemente el gobierno (o des—) de Cambiemos. Y se me ocurre pensar.
Una de las características que los estudios bíblicos reconocen de los profetas es que “saben leer la realidad”. Los profetas no son sujetos o sujetas que adivinan o intuyen el futuro, sino quienes leen desde Dios el presente. Veamos: la historia de Israel (tal como se leía entonces, por cierto) reconocía que a medida que el pueblo olvidaba a Dios, Dios lo olvidaba a él; y entonces, los pueblos vecinos los despojaban, oprimían o incluso, esclavizaban.
 
• Por eso la idea de “este sí es un buen camino” o, por el contrario, “por este camino nos estrellamos” es característico de los profetas. 
• La idea de mirar la realidad: “si oprimimos a los pobres, si nos desentendemos del huérfano o la viuda” nos disolvemos como pueblo de hermanos, que es lo que debiéramos ser. 
Esa es la mirada de los profetas. El gran estudioso judío Abraham Herschel afirma que la característica de los profetas es su “simpatía” con Dios (del griego _syn_ = con; _pathos_ = sentir). Los profetas sienten lo que y como siente Dios ante la realidad, positiva o negativa. Entonces, decir, “si seguimos por este camino nos vamos a estrellar” no es hablar del futuro, sino del pasado. Es haber mirado la historia del pueblo con la mirada puesta en Dios y puesta en el pueblo. Y saber las consecuencias obvias del obrar de tal o cual manera.
Decir que alguien se sorprendió, o se decepcionó con lo que está haciendo el gobierno argentino (y tantos otros neoliberales de América Latina) es haber sido (¿y seguir siéndolo?) un ciego que no quiere ver, o un sordo que no quiere oír. Simplemente.
Desde que asumió el gobierno de Cambiemos el grupo de Curas en Opción por los Pobres lo dijimos a quien quisiera oír. Durante todo el año 2016 escribimos cartas quincenales “al pueblo de Dios” señalando y alertando lo que estaba ocurriendo y lo que iba a ocurrir: ¡esto mismo que hoy está ocurriendo! ¿Fuimos adivinos? ¡De ninguna manera! ¿Sabios y expertos politólogos? ¡Tampoco! ¿Profetas (en el sentido bíblico, no en el sentido habitual)? ¡Sin duda! Bastaba con mirar la historia, bastaba con tener un oído en el Evangelio y un oído en el pueblo. Con escuchar los dolores que ayer le provocaron los capataces de Egipto. 
Es cierto que uno escucha hoy a periodistas (o los que fungen de tales; más de uno, en realidad, operadores del modelo), o a curas que hasta “ayer” hablaban de “la realidad” que hoy se manifiestan sorprendidos, decepcionados, “no me imaginé” … Y “dan ganas” de responderles varias cosas. A algunos periodistas se les puede recomendar que pasen al así llamado periodismo deportivo (que vende bastantes globos, así que una mancha más no le hace nada al tigre). A algunos curas se les puede recomendar que renuncien a los cargos o suplementos y se dediquen a escuchar los clamores de su pueblo, o – para decirlo con metáforas francisquistas – que tengan “olor a oveja”. Insisto, los curas opp desde que empezó el neoliberalismo remozado de Macri y sus huestes, los mejores corruptos de los últimos 100 años (ya no son 50… por la inflación, quizás) señalábamos que rumbo a esto íbamos. Es cierto que no faltaron las voces (muchas que ahora dicen “si hubiera sabido”) nos cuestionaron, nos criticaron y dijeron que hacíamos política, etc… “Un oído en el Evangelio y un oído en el pueblo” repetía el Pelado Angelelli, ese que no murió en un accidente (como decían los eclesiásticos amigos del poder… es decir, que se metían en política, pero en “otra política”). Ese oído en el pueblo le da raíces al Evangelio; ese oído en el Evangelio propone la utopía del Reino de Dios al pueblo. El gran teólogo luterano Karl Barth afirmaba que hay dos lecturas que un cristiano no debe dejar de tener cada día: el evangelio y el periódico (claro que Barth no se refería a Clarín, o La Nación, por cierto… era inteligente). Es que, sin escuchar el sufrimiento de las víctimas, y escucharlo con los oídos de Dios, lo que digamos no será de parte de Dios, sino de parte del “poderoso caballero”, ese Don Dinero que ya Jesús nos avisaba que el que sirve al Dinero, odiará a Dios (o viceversa). Desde ese “lugar” es lógico “estar sorprendido”, o “decepcionado”.
Dan ganas, como decía, de repetirles: “nosotros te avisamos”. Pero ahora no es cosa de pedir esa autocrítica a los ciegos y sordos voluntarios. Ahora es cosa de decirles que escuchen al pueblo… a ese que ayer podía encender un ventilador en verano, o comer un asado cada tanto, o dar leche (leche de verdad) a sus hijos en su propia mesa… Aunque fuera fruto de un “plan” sus hijos comían (y sus padres compraban). Quizás escuchando al pueblo (sintiendo, pathos) entiendan de otro modo el Evangelio. No está mal, al menos, para esta Pascua.

No se puede tapar el Sol con las manos

15 abril 2019

La Rioja, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Derechos Humanos

POCHO 2

Por Delfor “Pocho” Brizuela-Secretario de Derechos Humanos de la Pcia. de La Rioja,

El paupérrimo y vergonzante veredicto del tribunal oral federal de La Rioja en el juicio de causas acumuladas, conocido como Mega Causa II, da la impresión que estamos asistiendo, a la restauración de la impunidad encubierta, con fallos y desarrollos de audiencias, donde el valor probatorio del testimonio desgarrador de las víctimas, es relativizado y colocado en un cono de sombras de duda y desconfianza.
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Esta nueva y peligrosa impronta, de algunos tribunales federales penales, como en este caso, parece adaptarse a la realidad de los tiempos que corren, animados por un sentido lábil, liviano y cargado de un relativismo insípido, que le ha impreso el gobierno nacional, a los derechos humanos, especialmente en lo concerniente a las políticas públicas de Memoria-Verdad y Justicia.
En primer lugar hay un claro retroceso y regresión, con el amparo y la complicidad de los poderes dominantes y hegemónicos, desde manifestaciones públicas de funcionarios, indiferencia y nula difusión, con la lógica del cerco mediático, de muchisimas de los canales  de comunicación masiva, pasando por la inacción o relajamiento de instancias de  compromiso institucional, como el respaldo a la Unidad Fiscal de Lesa humanidad, la comisión Interpoderes de Seguimiento de las causas de Lesa Humanidad y los diversos programas y estrategias administrativas, que potenciaban y jerarquizaban una politica de estado.
Todo esto está reducido a una minima expresión o brilla por su ausencia.
En segundo lugar, el Negacionismo,  puesto en la cancha, por actores encumbrados del gobierno de Cambiemos, y varios de los sectores que representa  Macri, caracterizados por sus posiciones reaccionarias y procesistas, e incluso antidemocráticas, que encuentran el clima propicio para mostrarse activos en militar el olvido, o la justificación, a veces solapada, a veces manifiesta, del Terrorismo de Estado, que por supuesto lo verbalizan con algún eufemismo, para sepultarlo como palabra y como concepto. 
Van en esta linea argumental, dichos impregnados de causalidad y desprovistos de una pretendida ingenuidad: “los derechos humanos son un curro”, ” lo que pasó en la guerra sucia”,  “no hubo un plan sistemático, hubo excesos”, ” Lo de los 30000 desaparecidos  no es cierto”, ” reunión de familiares de genocidas con autoridades nacionales”…..
La tercera consideración, es la permisividad de los tribunales, en distintos juicios de lesa humanidad, del cual una muestra más, es el último realizado en La Rioja; respecto a la insistente batería de preguntas de las defensas de los imputados, respecto a la militancia y actividad política de los testigos víctimas, invirtiendo la naturaleza del juicio, que no juzga a lxs testigxs, sino, como es obvio, lo hace con los imputados.
A esto se suma, que en varias de las absoluciones, casi masivas, de la Mega Causa II, la razón esgrimida, es el beneficio de la duda, que es un principio válido en los procesos penales, pero que en causas de Lesa humanidad tiene que ver con la valoración del tribunal, de la prueba testimonial que tiene una envergadura probatoria especial, pues se trata de víctimas de un plan sistemático, que se ocupó en su accionar, de borrar y desaparecer pruebas documentales.
Por eso, el testimonio de la víctima, unidos al de otras víctimas, guardando coherencia interna, es prueba irrefutable, y de acuerdo al veredicto, desconociendo aún los fundamentos, todavía no provistos, parece que no.
Finalmente, se infiere, cuestión que quedará confirmada con el acceso a los fundamentos en general, y las razones de los votos de cada miembro del tribunal, en particular; que se ha usado de criterio exculpatorio y absolutorio, la polémica doctrina del “error de prohibición”, que en los hechos enjuiciados, constituye la vigencia de una Obediencia Debida tácita, legislación inexistente, por haber sido anulada de nulidad absoluta, por ser un atajo jurídico viciado de impunidad manifiesta.
Es escandaloso, desde lo ético y jurídico, que alguien torture, provoque tormentos, allane, detenga personas, porque su superior no se lo prohibió expresamente y entonces, el sujeto de la acción, a todas luces aberrante y delictual, tenga la presunción de que es licito: Esto es una barbaridad, desde cualquier punto de vista.
Gracias a la historia  y a la lucha del pueblo, especialmente de los genuinos y ejemplares organismos de DDHH, la adversidad, provocada por los “bolsones” de impunidad que subsiten, incluso en la Justicia, ha sido motivo, y lo será en este caso, para redoblar el compromiso y recorrer los caminos judiciales e institucionales, incansablemente, hasta agotar las instancias, para que los pilares de Memoria- Verdad y Justicia no cedan, al derrumbe que quieren consumar los fantasmas del Olvido, la complicidad y la impunidad.
Pues la Memoria, la Verdad y la Justicia, lo que no tienen, es remedio.

Escribió la “representante” de Dios en este “Valle de lágrimas”.

16 marzo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO,  Derechos humanos.

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

En una nota publicada el 1 marzo de este 2019 por el diario “La Capital” de Mar del Plata y firmada por María Lilia Genta (hija del militante “nacionalista” ultraderechista  católico “armado”  y furibundo antiperonista, acompañante de la “Libertadora” del 55, Jordán Bruno Genta) titulada “Historia de un presunto Martirio”, la autora expresa su contrariedad por la decisión de la Santa Sede y su máxima autoridad El Papa Francisco de beatificar a el obispo Enrique Angelelli (que rigió la diócesis riojana entre 1968 y 1976), los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera (todos ellos colaboradores del obispo) a quienes la Santa Sede ha declarado muertos por odio a la fe según decreto pontificio” (sic), decisión  del Vaticano dada a conocer el 8 de junio del pasado año. 

La nota es larga y tomaré lo que yo considero importante para los fines de la presente. Sin embargo y por respeto profesional no quiero cometer el mismo error que comete la Genta induciendo al lector pero esta vez en sentido contrario. Al final del presente artículo  encontrarán los lectores  la nota completa de María Lilia Genta para cotejar, comparar y sacar sus propias conclusiones.

Por empezar quiero aclarar que dicha nota es reproducción  de una columna de opinión escrita para un medio claramente ultra católico llamado “Que no te la cuenten” (cuyo logo se puede apreciar a continuación y su web es : http://www.quenotelacuenten.org/2019/03/01/angelelli-historia-de-un-presunto-martirio-i-maria-lilia-genta/). 

Que no te la cuenten 1

Esto nada tendría de importante en un país que tiene dentro de sus principios constitucionales la libertad de expresión, si dicha columna limitaba su  publicación  al medio original cuyo target de lectores profesan las mismas ideas y sentimientos de la autora. Evidentemente el diario La Capital de la ciudad balnearia (medio comunicación masivo que no reproduce algo así sino tuviera la clara intención de “formar opinión”) ideológicamente comulga con el pensamiento de la Genta.

Claramente todo lo expresado en la misma tiene una connotación ideológica (mal que le pese a la autora ya que estoy usando similar criterio para la caracterización). La identificación político-ideológica que se haga de todo aquel sector social o comunidad nacional que reivindique la justicia social y la dignidad humana como de “izquierda” y por ende merecedora de su satanización, solo es posible por provenir  de una postura político-ideológica opuesta, o sea  de “derecha. En este último caso y en términos políticos se podría decir que los de “derecha” aspiran a todo lo contrario; eligen y defienden el estilo de vida liberal- capitalista que incluye entre otras “joyitas”  las perversas desigualdades que su accionar  genera y  con las que deben “resignarse” a  convivir en el mundo terrenal los maltratados por el capitalismo   si realmente quieren  ganar el “paraíso en el cielo” después de ser banquetes de anélidos en un cementerio.[1] 

Que una de las partes niegue que ambas posturas sean ideológicas en nombre de la “Fe” que practican  es un absurdo que solo puede servir para justificar barbaridades –contrarias incluso a los mandatos cristianos en este caso- realizadas por fanatismo e ignorancia (que incluye el “conocimiento” con negación de algunos hechos por conveniencia y/o necedad; o sea “hacerse el burro”).

Muestras  de barbaridades cometidas  con la bendición de la “derecha”  eclesiástica a la largo de la historia de la humanidad (Las cruzadas; La ¿Santa? Inquisición; las masacres de pueblos originarios  llevadas adelante por los conquistadores de América hechas bajo la bandera de la cruz, negra historia por el cual el Papa Francisco tuvo el coraje de pedir PERDÓN en su visita a Bolivia; el bombardeo criminal del 16 de junio de 1955  en plaza de mayo asesinando cientos de civiles e hiriendo a miles de personas realizado por aviones que llevaban pintado en sus alas “Cristo vence”; ni que hablar de aquellos “Capellanes” y Obispos que acompañaron a torturadores de la última dictadura militar en mesas de tormentos ) no son casualmente muestras de cordura, racionalidad y menos aún una demostración de “Fe”.[2]

Dichos en términos psiquiátricos, los desequilibrios emocionales  que por fanatismo producen muerte no pueden ser justificados por una cuestión de “Fe”. “Fe” no es sinónimo de “fanatismo”; sean estos de derecha o de izquierda.

¿CÓMO RESOLVER CONTRADICCIONES?

Voy  a comenzar el análisis cotejando párrafos del texto de la nota de Genta con sus respectivas “notas al pie”.

Para fundamentar su teoría negadora de merecimientos en relación a la beatificación del obispo Angelelli y los “curas”, la Sra. Genta manifiesta: “El hecho ha causado estupor y no poco escándalo entre quienes conocen las circunstancias históricas que rodearon las muertes de los pretendidos mártires. Se han elevado varias peticiones a la Santa Sede, debidamente documentadas, en favor de una suspensión de la medida; no han faltado las súplicas dirigidas al Vicario de Cristo rogando se deje sin efecto semejante beatificación; dos obispos argentinos (ambos eméritos) han manifestado públicamente su oposición [1].  Y en la nota al pie se puede leer lo siguiente: [1] “Nos referimos al Arzobispo Emérito de La Plata, Monseñor Héctor Aguer y al Obispo Emérito Castrense Monseñor Antonio Juan Baseotto…   Monseñor Baseotto, en carta fechada el 12 de octubre de 2018 y publicada en varios medios nacionales afirmaba: «…Claramente, si hubiera sido muerto por los militares (Angelelli), no habría sido por su Fe, sino por su compromiso con las fuerzas de izquierda, entonces operantes en La Rioja…»”

Veamos:

La sola utilización del término “hubiera” por parte del “monseñor” para justificar un posible asesinato lo coloca en una muy mala posición para ser –como dice ser-  un hombre de la “fe cristiana”. La  laica  autora de la nota  no hizo otra cosa que tirarle un salvavidas de plomo.  

¿Cómo puede considerarse a sí mismo “cristiano” alguien que…?:

1) Acepta ser  “obispo castrense”, o sea la pata religiosa de un grupo militar dictatorial  que desprecia la vida de otros humanos por las razones que sea y…

2) Que una de las razones esgrimidas por “monseñor” sea la supuesta no fe de la víctima habilitando su asesinato por parte del  grupo a quien él bendice las armas criminales.

Estás paradojas con las que el poder eclesiástico cristiano viene conviviendo desde hace casi 17 centurias en relación a los fines terrenales que ellos mismos se adjudicaron,  las ponen de manifiesto en cada oportunidad que pueden los miembros del clero católico en ese  afán permanente existente en algunos por codearse con el poder político-económico en cada lugar del planeta y en otros tratando de que el valle no termine inundados por las lágrimas que la injusticia social ocasionada por los poderosos contra los más desprotegidos.

Pero en el texto existe una contradicción más flagrante todavía. La manifiesta a continuación: “Cualquiera que conozca medianamente lo sucedido en Argentina (y en Hispanoamérica) durante las décadas de los años sesenta y setenta sabe perfectamente que se trata de una historia radicalmente falsa. La verdad es muy distinta y es necesario decirla (O sea, la representante del reino celestial en este valle de lágrimas tiene la “posta”; y esa posta es la siguiente). Lo que ocurrió en aquellos dramáticos años es que el comunismo internacional con sede en la Unión Soviética y con el indiscutible apoyo de la Cuba castrista desató en prácticamente la totalidad del territorio hispanoamericano lo que se llamó la Guerra Revolucionaria….  cuyo objetivo antes que la conquista del territorio apuntaba a la conquista de la población y a la toma del poder por vía armada a fin de imponer la utopía de un «socialismo nacional» de neto corte marxista, ateo y totalitario(Y… ¡Si! Contrastado con la practicidad que en los  hechos ha mostrado la explotación del hombre por el hombre llevada adelante por el capitalismo de manera salvaje –y porqué no, apátrida también-, claro que sacarse semejante yugo de encima y sin recursos a cualquier sociedad se le  torna utópico. Claramente el capitalismo no es totalitario a la hora de la distribución de la riqueza que produce el trabajador; al contrario, es selectivo. Lo que el capitalismo  “totaliza” es la pobreza y la miseria;  en esto también es “totalitario”)   Pero este cuadro de situación no estaría completamente descripto si a todo lo dicho no se agregara la decisiva participación de un componente eclesial que sumó una cuota nada despreciable de activa colaboración ideológica y armada a la acción de las fuerzas revolucionarias del comunismo….

Que no te la cuenten 2

Este es el punto fundamental, el que se omite con demasiada frecuencia cada vez que se examina la época que estamos analizando, el punto, en suma, que la jerarquía católica argentina hasta el día se ha negado a revisar [2]  Y en la nota al pie aclara ([2] Nos referimos a los pronunciamientos y documentos oficiales de la Jerarquía. Ha habido varios obispos (muy pocos)  que, a título personal, no sólo han reconocido esta realidad sino que la han denunciado pública y valientemente) O sea para la Genta son valientes los que reafirman su parecer, el resto está contaminado por el ¿comunismo?

LOS MÁRTIRES

¡Póngase de acuerdo! O las dos son válidas para una justificación de la violencia, o ambas son deplorables; más aún en  los casos donde se “fabricaron” pruebas para “satanizar” supuestosíenemigos de un lado  mientras que del otro lado las pruebas de las atrocidades padecidas son demasiado evidentes. La clase “pudiente” y los terratenientes  riojanos  fueron los que rebautizaron a Angelelli como “satanelli” o el “obispo rojo”. ¿Se animaría la Genta a rebautizar a monseñor Plaza y a Von Wernich como los “Lucifer Negros” del catolicismo?

Las pruebas de las masacres en campos clandestinos cometidas durante la última dictadura existen y están a disposición de cualquier ciudadano con los respectivos lugares señalados por las víctimas sobreviviente… ¿Cuáles son las pruebas  que Ud. Sra. Genta tiene para demostrar que “Angelelli y los curas” colaboraron de manera ideológica y armada con las fuerzas revolucionarias del comunismo? ¿La foto de una misa dada por Angelelli donde aparece un trapo detrás que dice “Montoneros”?  Yo estoy trabajando fílmicamente el tema y en mis investigaciones me encontré de casualidad con el “travieso” (ya entradito en años)  que colocó aquel lienzo que aparece en la foto. “Lo hicimos por joder” me dijo. Ni siquiera era miembro armado de lo que usted llama “fuerza revolucionarias comunistas”; era un simple militante peronista simpatizante de aquella estructura y que en Bs. As. los llamaban los “montoneros carajo” por el cantito que siempre usaban en las movilizaciones.

Pero sigamos:

La Genta luego continua su “deducción” del siguiente modo:Pero sin la consideración de este punto es imposible entender el verdadero sentido de la vida y aún de la muerte de Angelelli y de otros que como él siguieron los pasos extraviados de lo que, con aguda precisión, se llamó la Iglesia clandestina[3]. Y en la nota al pie escribe: ([3] La expresión fue acuñada por Carlos Alberto Sacheri quien en 1970 publicó un libro con ese nombre. Al igual que Jordán B. Genta (asesinado en octubre de 1974) Sacheri murió en un atentado terrorista en diciembre del mismo año. Ambos denunciaron la ofensiva revolucionaria del comunismo en Argentina en aquellos años: Genta principalmente en el plano político y cultural, Sacheri en la Iglesia. En una carta hecha pública en 1975, sus asesinos declaraban explícitamente que habían sido asesinados por su condición de “soldados de Cristo Rey”.)

Este disparate hecho argumento no resiste la más miserable investigación histórica.  El propio cristianismo, en su nacimiento,  se movió en la clandestinidad por casi tres siglos. Pero además y de vuelta leemos a la representante terrena del “reino celestial” fijando cuáles son los pasos correcto y cuales los pasos extraviados.

Para terminar voy a intentar  poner las cosas en su lugar (el de la lógica y la racionalidad). Los “salvavidas de plomo” que les tiró  la autora a sus referente para reafirmar su postura tampoco resisten ningún análisis  incluso realizado desde la “fe”.  Bastan las siguientes preguntas para uno de sus referentes. ¿Cómo puede hablar de “fe” un supuesto “pastor terrenal” de ovejas (y encima “castrense”) que detesta a cualquiera de las otras ovejas que no quieren unirse a su rebaño porque AMAN  la libertad y prefieren NO ser domesticadas y menos obligado a profesar otra “fe” que NO sienten? ¿Quién lo habilitó para que decida y justifique asesinatos  de ovejas que él considera descarriadas y las ubica en la “izquierda”?  ¿Jesús, Jehová, la madre que pario a cristo? ¡Es evidente que en este planteo plagado de incongruentes argumentos no hay ninguna cuestión de “fe” sino y claramente un planteo IDEOLÓGICAMENTE TERRENAL!   Existen  diversas y variadas fidelidades en materia de “fe” en todo el planeta,  pero desde el punto cristiano  donde el precepto vital es el AMOR ENTRE LOS HOMBRES, es inaudito que uno de sus “pastores” justifique el asesinato. Cristo nunca  habilitó en su prédica  la aniquilación de otros humanos por cuestiones de “fe”. Una cosa es la “fe” y otra muy distinta es el fanatismo; sea este religioso o no. Digo esto porque considero que paradójicamente el “ateísmo”,  que no necesariamente se lo debe identificar únicamente con el “marxismo” (Galileo fue uno de los condenados de la inquisición del “Santo Oficio” por entregar a la humanidad su acertada teoría helio céntrica que pateaba el tablero de la Ptolomeica teoría geo céntrica de la que sea habían colgado los burócratas eclesiales para mantener en los creyentes el temor al creador “todo poderoso” y a su poder terrenal -ellos-). El ateísmo “no ideológico”   es otro modo de “fe”  asociado a la creencia que el hombre, como otra parte viviente de un todo,  es artífice de su propio destino sin que medien intervenciones divinas. Esto es tan respetable como cualquier otra idea porque son eso, ideas, abstracciones existenciales.  Estás creaciones imaginativas, con el tiempo pasaron a ser fenómenos culturales. ¿Y por qué me refiero a lo cultural? Rescatemos un ejemplo de la liturgia que nos brinda el propio catolicismo.  La propia oración llamada “Credo” pensada y elaborada por un humano  (no un “ángel”), en uno de sus párrafos sostiene que Jesús, luego de su muerte subió a los cielos y se sentó a “la derecha” de Dios Padre. ¿Por qué el autor/a de la oración decidió sentarlo a la “diestra” y no a la izquierda? ¿Quiso simbolizar que el lado izquierdo  del padre celestial era -y es- su parte maligna, siniestra? 

Estos “des-valores” hechos cultura y asumidos como “valoraciones” sociales están muy arraigados en las sociedades occidentales. Actuar bien es actuar por “derecha”,  actuar mal es actuar  por “izquierda”. Dar la “diestra” (la “derecha”) es un reaseguro de “honestidad”,  dar la izquierda  preanuncia intencionalidad “siniestra”. La bola mala en el billar tiene que tener color “negro”, la buena es “blanca”. Terminar explotado en el trabajo es “trabajar como negro”; si se está en condiciones de vida precarias sos un “negro de mierda que no quiere trabajar”.  Negro, pobre,  son sinónimos de peligro, y si encima demandan una paga más justa y un trato más digno en términos laborales, entonces  seguramente están contaminados  por ideas de izquierda, comunistas (o peronista) y por ende son “siniestros”.

Termino acá esta primera parte porque el texto, por las abundantes contradicciones que muestra y los absurdos argumentos utilizados para justificar aberraciones  humanas, no resiste un análisis pormenorizado y para eso en una segunda parte me explayaré sobre la cuestión legal en términos de los pasos judiciales que llevaron a los enjuiciamientos por asesinato..     

Notas

[1] A fuerza de ser sincero y con los padecimientos que está soportando el pueblo argentino  de la mano del impresentable gobierno de CAMBIEMOS, podría suponer que la Genta es Macrista ya que el ignorante y perverso presidente que el país hoy tiene no deja de pedir paciencia y fé en el futuro que con los antecedentes ni siquiera es como el “celestial”, aunque ambos sean incierto (que en el caso del gobierno de Macri todos tienen la  certeza de un futuro más miserable que el que nos está haciendo padecer desde  el 11 de diciembre de 2015  flagelando a la mayoría de la población con sus medidas de saqueo económico, quitándole el pán de cada día a gran parte de la sociedad.

[2] Luis Landriscina en uno de sus relatos costumbristas  manifiesta a propósito de las locuras de ciertos “evangelistas” (Las masacres a través del suicidio masivo ocasionada por el delirante pastor evangélico James Warren Jim Jones en Guyanas… o el otro caso en nuestro propio país: La masacre de  Lonco Luan, Neuquén, llevada adelante por  el pastor pentecostal  Ricardo Painetrú cuyo lema era «al mal se lo hecha a golpes de “Fe”») que dicen obrar en nombre de la “fe” cristiana   y rinden culto a la muerte invitando al suicidio colectivo o incitando al asesinato “no pueden llamarse cristianos”

ACÁ TRANSCRIBIMOS LA NOTA ORIGINAL ESCRITA POR LA Sra. GENTA

Angelelli. Historia de un presunto martirio

Por María Lilia Genta

De no mediar una vuelta atrás del Papa Francisco (cosa muy poco probable) o un milagro de la Virgen (que impetramos y esperamos) el próximo 27 de abril serán beatificados en la Provincia argentina de La Rioja el obispo Enrique Angelelli (que rigió la diócesis riojana entre 1968 y 1976), los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera (todos ellos colaboradores del obispo) a quienes la Santa Sede ha declarado muertos por odio a la fe según decreto pontificio dado a conocer el 8 de junio del pasado año.

El hecho ha causado estupor y no poco escándalo entre quienes conocen las circunstancias históricas que rodearon las muertes de los pretendidos mártires. Se han elevado varias peticiones a la Santa Sede, debidamente documentadas, en favor de una suspensión de la medida; no han faltado las súplicas dirigidas al Vicario de Cristo rogando se deje sin efecto semejante beatificación; dos obispos argentinos (ambos eméritos) han manifestado públicamente su oposición[1]; en muchos medios católicos (y aún en la prensa secular) se ha dado amplia difusión a las razones que fundan tales pedidos y súplicas. Pero hasta ahora la respuesta ha sido el silencio oficial del Vaticano o, en su defecto, algunas notas periodísticas aparecidas como las tres que publicara el portal oficioso de la Santa Sede Vatican Insider en sus números de los días 30 y 31 de octubre y 2 de noviembre pasados. Estos artículos, firmados el primero por Andrea Tornielli y los otros dos por Andrés Beltramo Álvarez, pretenden rebatir con argumentos insostenibles las sólidas razones que esgrimen quienes se oponen a esta beatificación que tanta inquietud y perplejidad ha provocado en amplios sectores católicos y aún seglares.

Va de suyo que quienes nos manifestamos contrarios a esta beatificación somos católicos que procuramos ser fieles a la Fe de nuestro bautismo, a Cristo, a la Iglesia, a la Tradición y al Magisterio. Lo hemos proclamado en cuanta ocasión fue preciso hacerlo. Además, y a riesgo de parecer inmodestos, no creemos que debamos rendir examen de ortodoxia. Sin embargo, los propulsores de esta descabellada beatificación nos han dedicado los peores calificativos. Según Monseñor Marcelo Colombo, ex obispo de La Rioja y actual arzobispo de Mendoza, somos “profetas del odio que en su omnipotencia se sienten dueños de este país”, “ideólogos de la seguridad nacional” y, al parecer, nos identificamos con “los poderosos” enemigos de “los pobres”; además, nuestras críticas resultan “trasnochadas, anacrónicas e irreverentes”. Para Tornielli, en cambio, representamos sectores católicos “alérgicos a ciertas enseñanzas de la Doctrina social de la Iglesia, en relación con la justicia social”. Tales falacias se comentan solas y son muestra evidente de la ofuscación ideológica que padecen los fautores de este curioso martirologio.

  1. En realidad, todo el proceso de esta beatificación responde, en esencia, a la asunción sin más por parte de ciertos sectores eclesiales, de una historia falsa o, mejor dicho, de una enorme impostura impuesta por una abrumadora propaganda en Argentina a partir de 1983, año en que cesa el gobierno militar y se abre paso a la sucesión de gobiernos democráticos. Esa propaganda ha sostenido invariable el relato de una “historia oficial” que consiste en afirmar que en Argentina hubo una terrible dictadura militar que asesinó, secuestró e hizo desaparecer a treinta mil personas absolutamente inocentes, comprometidas con las luchas populares por la liberación, en el marco de un enorme genocidio. La versión eclesiástica de este relato supone que hubo obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que se enfrentaron valientemente a la dictadura genocida (mientras la mayoría de la cúpula jerárquica se mantenía en silencio o colaboraba directamente con los militares) lo que significó, en algunos casos, la ofrenda de la propia vida. Así, en este marco, Angelelli era un obispo comprometido con la justicia social, dedicado a los pobres, fiel al espíritu del Concilio Vaticano II: un día, unos militares perversos decidieron acabar con su vida fraguando para ello un accidente automovilístico. Felizmente, tras varios años, la impoluta justicia democrática descubrió la verdad y condenó a los asesinos. Epílogo: Angelelli murió asesinado por odio a la fe; ergo es mártir y como tal es beatificado. Lo mismo cabe decir respecto de sus “compañeros de martirio”. He aquí, en síntesis, el relato en su doble vertiente secular y eclesial.

Pero esta historia no resiste la menor crítica. Cualquiera que conozca medianamente lo sucedido en Argentina (y en Hispanoamérica) durante las décadas de los años sesenta y setenta sabe perfectamente que se trata de una historia radicalmente falsa. La verdad es muy distinta y es necesario decirla. Lo que ocurrió en aquellos dramáticos años es que el comunismo internacional con sede en la Unión Soviética y con el indiscutible apoyo de la Cuba castrista desató en prácticamente la totalidad del territorio hispanoamericano lo que se llamó la Guerra Revolucionaria. Esta guerra, atípica, desarrollada a nivel continental bien que con las debidas variantes regionales y nacionales, fue sobre todo una guerra ideológica cuyo objetivo antes que la conquista del territorio apuntaba a la conquista de la población y a la toma del poder por vía armada a fin de imponer la utopía de un “socialismo nacional” de neto corte marxista, ateo y totalitario. Por tanto, una de las etapas de este proceso revolucionario consistía en la organización de un aparato militar guerrillero cuyo modus operandi era, en esencia, el terrorismo, al principio selectivo contra las fuerzas armadas regulares y, luego, indiscriminado contra la población en general. Cuanto decimos está plenamente documentado en los periódicos de la época y en multitud de estudios y de ensayos que pueden consultarse sin mayores dificultades.

Pero este cuadro de situación no estaría completamente descripto si a todo lo dicho no se agregara la decisiva participación de un fuerte componente eclesial que sumó una cuota nada despreciable de activa colaboración ideológica y armada a la acción de las fuerzas revolucionarias del comunismo. Este es el punto fundamental, el que se omite con demasiada frecuencia cada vez que se examina la época que estamos analizando, el punto, en suma, que la jerarquía católica argentina hasta el día se ha negado a revisar[2]. Pero sin la consideración de este punto es imposible entender el verdadero sentido de la vida y aún de la muerte de Angelelli y de otros que como él siguieron los pasos extraviados de lo que, con aguda precisión, se llamó la Iglesia clandestina[3].

Nos estamos refiriendo al grave impacto que tuvieron en la vida de la Iglesia, tanto en Argentina como en el resto de Hispanoamérica, las experiencias de la llamada Teología de la Liberación y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo que se inspiraba en ella. En ambos casos se trató de una gravísima desnaturalización del Evangelio que de mensaje salvífico ordenado a la vida eterna pasó a ser una suerte de utopía revolucionaria intramundana adoptando, incluso, la praxis y la hermenéutica marxistas de la revolución social. Con el propósito, en muchos casos noble y  bien intencionado, de ocuparse de los pobres y de dar respuesta a situaciones objetivas de injusticia en las sociedades hispanoamericanas, se sustituyó la auténtica doctrina social de la Iglesia por la temible utopía de un “socialismo cristiano”.

Sin duda que las turbulencias que siguieron inmediatamente a la clausura del Concilio Vaticano II y el estado de confusión generalizada en que quedó sumida la Iglesia en aquellos años contribuyeron de manera decisiva a la configuración de este fenómeno. De hecho, los promotores de este “socialismo cristiano” con su idea de “un hombre nuevo” -más próxima a la ideología marxista del Che Guevara que a la teología paulina- no hacían sino invocar el “espíritu del Concilio”. Este “espíritu” campeaba por doquier dejando a su paso un cúmulo de estragos y de ruinas. Es en este contexto eclesial -e insistimos en subrayar enfáticamente este punto- en el que se inscribe la activa participación de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos en las organizaciones guerrilleras armadas y en las organizaciones colaterales de superficie que constituyeron una vasta red mundial de apoyo a la subversión marxista.

De lo que se trató, en realidad, fue lisa y llanamente de la introducción de la dialéctica marxista en el interior de la Iglesia. Esta dialéctica fue creando falsas antinomias: integrismo versus progresismo, conservación versus renovación, poder episcopal versus autoridad papal, “iglesia de los pobres” versus “iglesia de los poderosos”, “el aire enrarecido, envejecido” versus el “aire fresco” , “estructuras eclesiales caducas” versus “nuevas estructuras eclesiales”, etc. Tales antinomias aparecían como oposiciones absolutas, sin dejar lugar a matices ni a integraciones en un constante avance hacia el enfrentamiento y la disyunción.

Por otra parte, esos mencionados sectores eclesiales, en ocasión fuertemente radicalizados, no se presentaban, en todo caso, como una parte o un carisma más dentro de la unidad de la Iglesia sino, al contrario, pretendían representar el verdadero rostro de la Iglesia jactándose de poseer una asistencia especial del Espíritu Santo el cual les acordaba ciertos carismas especiales para la realización de su misión profética para la transformación de la Iglesia, transformación radical tanto en lo dogmático como en lo pastoral. Esta suerte de “nueva Iglesia” debía prestar activa colaboración al marxismo (se daba por descontado que la humanidad avanzaba ineluctablemente hacia el socialismo) como condición indispensable de toda “encarnación” de los valores cristianos en el orden temporal. Se trataba, como ya dijimos, de una grave desnaturalización del mensaje cristiano; en efecto, el cristianismo no tenía ya por objeto la salvación sobrenatural de los hombres sino una salvación intramundana, inmanente y secularizada identificada con las propuestas más radicales de la revolución comunista.

  1. Pues bien, fue en este contexto que se desarrolló la actividad pastoral de Monseñor Enrique Angelelli desde los años iniciales de su oficio episcopal. Más aún, Monseñor Angelelli es una figura paradigmática que encarna como pocos este desgraciado compromiso de la Iglesia argentina con el proceso de la guerra subversiva marxista.

Son numerosos los hechos que avalan lo que decimos. Como Obispo Auxiliar de Córdoba es muy conocida su actuación contra el Arzobispo Monseñor Ramón José Castellano quien debió abandonar su cargo a causa de ciertas acciones de un grupo de sacerdotes y profesores del Seminario Mayor (del que era Rector el propio Angelelli), que llevaron a un profundo enfrentamiento en el catolicismo cordobés; Angelelli no sólo alentaba dichas acciones sino que las lideraba en su doble condición de obispo auxiliar y de rector del Seminario. En La Rioja, al frente de cuya sede episcopal fue designado tras los sucesos de Córdoba[4], su acción estuvo notoriamente signada por el tercermundismo y la teología de la liberación. Se rodeó, en efecto, de sacerdotes y laicos de inequívoca filiación tercermundista (que fueron desde el primero al último día sus colaboradores más estrechos) al tiempo que emprendió toda clase de persecuciones contra quienes no comulgaban con su línea pastoral. De esta misma época comienza a conocerse su cercanía y compromiso con las organizaciones terroristas como Montoneros. También son muy conocidos los duros enfrentamientos que protagonizó con amplios sectores de fieles que no admitían el giro ideológico que Monseñor Angelelli imprimía a su gestión. Los enfrentamientos fueron de tal calibre que la misma Santa Sede tuvo que intervenir.

El encargado de investigar la situación e informar a la Santa Sede fue Monseñor Vicente Zaspe quien elevó al Papa Paulo VI un informe que en nada respondía a la realidad que se vivía en la Iglesia riojana. En dicho informe se hablaba de la fidelidad de Monseñor Angelelli al Evangelio y al Concilio Vaticano II. Sin embargo se omitía un dato fundamental: se trataba de un Evangelio y de un Concilio distorsionados por la suma de todas las ideologías de izquierda, de inspiración tercermundista que gravaban pesadamente sobre la integridad de la Fe.

Todo esto constituye, sin lugar a dudas, una contra ejemplaridad respecto de lo que debe ser un genuino pastor católico a quien se le encomienda regir, instruir y santificar a su pueblo. Monseñor Angelelli, por desgracia, lejos estuvo de configurar en su vida y en su obra pastoral el ejemplo de un sucesor de los Apóstoles: ni rigió, ni santificó ni instruyó al rebaño que le fue confiado ya que con su acción sólo produjo confusión y desunión; y esto, independientemente de sus intenciones que permanecen ocultas para nosotros y sólo sujetas al inapelable juicio de Dios.

 (Continuará)

Maria Lilia Genta

[1] Nos referimos al Arzobispo Emérito de La Plata, Monseñor Héctor Aguer y al Obispo Emérito Castrense Monseñor Antonio Juan Baseotto. Monseñor Aguer, en carta dirigida al diario La Nación, con fecha 5 de agosto de 2018, sostenía, entre otras cosas: “¿Por qué no se declara el martirio del filósofo Carlos Sacheri, maestro de la Doctrina Social de la Iglesia, asesinado por el ERP a la salida de misa y cuya sangre salpicó a su mujer y a sus hijos? Sospecha: se piensa que Sacheri era “de derecha”, y en su libro La Iglesia clandestina había denunciado los errores del progresismo y la infiltración marxista en ambientes católicos. Su beatificación sería eclesiásticamente incorrecta”. Por su parte, Monseñor Baseotto en carta fechada el 12 de octubre de 2018 y publicada en varios medios nacionales y del exterior afirmaba: “Voy constatando en muchos cristianos bien formados que abrigan, como yo, una duda muy seria acerca de este supuesto martirio. Claramente, si hubiera sido muerto por los militares, no habría sido por su Fe, sino por su compromiso con las fuerzas de izquierda, entonces operantes en La Rioja y hoy, en el poder, al que han llegado muy hábilmente”.

[2] Nos referimos a los pronunciamientos y documentos oficiales de la Jerarquía. Ha habido varios obispos (muy pocos)  que, a título personal, no sólo han reconocido esta realidad sino que la han denunciado pública y valientemente.

[3] La expresión “Iglesia clandestina” fue acuñada por Carlos Alberto Sacheri quien en 1970 publicó un libro con ese nombre. Al igual que Jordán B. Genta (asesinado en octubre de 1974) Sacheri murió en un atentado terrorista en diciembre del mismo año. Ambos denunciaron la ofensiva revolucionaria del comunismo en Argentina en aquellos años: Genta principalmente en el plano político y cultural, Sacheri en la Iglesia. En una carta hecha pública en 1975, sus asesinos declaraban explícitamente que habían sido asesinados por su condición de “soldados de Cristo Rey”.

[4] En realidad, el objetivo de Angelelli era ser desginado Arzobispo de Córdoba en remplazo del defenestrado Monseñor Castellano. Pero la Santa Sede adoptó una decisión en cierto modo salomónica: nombró arzobispo de Córdoba a Monseñor Primatesta, a la sazón Obispo de San Rafael (Mendoza), y traslado a Angelelli a la sede de La Rioja, sede que asumió el 24 de agosto de 1968.

Saque el lector sus propias conclusiones.


EL FÉTIDO OLOR DE LA DESCOMPOSICIÓN

25 febrero 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, De nuestra redacción

foto mia 2

Por Victor Leopoldo Martinez

Nada ni nadie  está haciendo algo para sacar del estado de putrefacción en el que entraron las instituciones republicanas del Estado gracias a la llegada de sus “supuestos salvadores PRO”. Copados los  tres poderes republicanos constitucionalmente establecidos por “agentes del CAMBIO”,   diariamente estos nos exhiben  el nivel y grado de descomposición en el que los sumergieron.

Como los peces, la gestión PRO comenzó a pudrirse por la cabeza – el “ejecutivo”-.  Pero como peronista sería injusto con mi patria sino incluyo en este diagnóstico hecho a ojos vista a la “oposición” parlamentaria (los que se dicen “peronistas” incluidos) también. La mayoría de los “opositores”,  frente a las diarias afrentas al sentido común, al decoro y a la legalidad constitucional realizadas por la minoría  parlamentaria “PRO” que  viene “operando” como mayoría gracias a la complicidad de no pocos  de esos que juegan de “opositores”, jamás  se apartó ni siquiera un ápice de lo que fijan Clarín y La Nación como  lo “políticamente correcto”.

Al funcionariado PRO le importó e importa tres carajo lo “correcto, lo constitucional y lo legal” y viene maltratando salvajemente no solo a la población sino también a las propias instituciones republicanas. Mientras tanto  los legisladores  opositores siguen entretenidos buscando adónde está la falla “legal” que permite  a los “PRO”, dentro de la brutal ignorancia que generalmente los acompaña,  cometer con total impunidad tales abusos. El país, sus instituciones y el pueblo  en su conjunto se hunden en este fárrago de incoherencias gubernamentales  pero… los “opositores” actúan como si estuvieran en  una larga siesta, de esas que supuestamente permite soñar con  atenuar el temor que los persigue de ser otra víctima “carpeteada mediáticamente” con denuncias y causas fraguadas que como  engañadores  granos purulentos suele utilizar la corrupta gestión macrista vía manipulación de la información por parte de sus socios, los medios de comunicación monopolizados. El Parlamento es otro ejemplo del lamentable estado de descomposición en el que entró todo el sistema republicano de la mano de Mauricio Macri.

Ni que hablar del “poder judicial”; esa nobleza de la toga según el decir de Jorge Abelardo Ramos.

Macri, Angellici, Bonadio, Stornelli, Ercolini, D’Alessio, ciertas “cámaras federales”, Lilita Carrio + los operadores mediáticos tipo Joaquín Morales Sola, Bonelli, Majul, Del Moro, Los Leucos y el impresentable Nelson Castro, siguen accionando cual apestosas bacterias   acelerando la descomposición del cuerpo social e institucional. . El proceso es muy similar al que descompone un cadáver humano o de cualquier otro animal no racional. La putrefacción activa genera  gran pérdida de masa del cuerpo  y esta se acelera por la alimentación voraz de las cresas y la liberación de fluidos descompuestos en el medio ambiente.  Traspole esto a  la gestión y las medidas gubernamentales  macristas  tales  como la brutal transferencia de recursos a los sectores económicos más poderosos con la eliminación de sus pagos de impuestos y también las retenciones   además de la descomunal devaluación de la moneda que los benefició;  los monstruosos aumentos tarifarios, el aniquilamiento del aparato productivo con la consiguiente generación constante de desempleo; el congelamiento salarial… y el lector tendrá un tejido social en total estado de descomposición.  

PARA LA ULTIMA NOTA

¿Pero cómo y cuándo comenzó esto? Con la asunción de Mauricio Macri el 11 de diciembre de 2015. El Estado Nacional comienza a ser atacado por ratas con “Hanta”  e inicia su lamentable agonía y posterior e inexorable muerte.

Pero la cosa no termina ahí. Ahora queda  claro que el descontrol hecho gestión de gobierno resultó ser muy contagioso. Como los “ratones de campo” que no pierden su condición de “RATAS” cuando se muevan en “ámbitos urbanos”; hablo de esas ratas  que suelen trasmitir el “hantavirus” a través de su orín y  “heces”, los funcionarios “PRO” ya trasmitieron ese descontrol a toda su “hinchada”.  Las orinadas fuera del recipiente y las constantes defecaciones de todos los funcionarios “PRO”, todos de la mano de un bruto y torpe (pero no por eso menos perverso) empresario llamado Mauricio Macri, se trasladó a al sector del “medio pelaje ratuno” de nuestra sociedad; y este comenzó también a descontrolarse. Los  síntomas son más que evidentes. Frente  a tanta incoherencia  generalizada dentro de una gestión de desgobierno  que hace “agua” en todos los frentes y los inunda a ellos también, reaccionan como los eternos resentidos que son, no queriendo  asumir responsabilidad alguna del desastre  en el que estamos todos inmersos gracias a su voto y su individualismo. “Yo no lo voté pero el tipo nos liberó de la yegua y sus ladrones” es el pueril argumento usado para justificar su actual desgracia liberando a sus perjudicadores “PRO” de toda carga.  

Los hoy macristas,  que en realidad lo son circunstancialmente  ya que su procedencia los delata como los resentidos sociales de siempre,  solo saben vomitar su  antiperonismo y antipopulismo cada vez que abren la boca o actúan  en público.  Buscando seguir la estúpida tradición familiar de ser antiperonista al solo fin de conseguir ese tan ansiado lugarcito social “que hace la diferencia”, en otro nuevo intento por   ser aceptados por la alta y cipaya burguesía oligárquica nacional,   comieron y bebieron alimentos y bebidas previamente orinadas y defecadas por las ratas gubernamentales… y comenzaron a descontrolarse.

¿Muestras? Las absurdas justificaciones usadas por el tilingaje  para la violencia generalizada hoy existente en formato de represión, de persecución política, de encarcelamiento sin causa; la mirada indiferente del “medio pelaje”  para con el  incremento del narcotráfico con personajes “PRO” como principales protagonistas  y  sus aplausos para la especulación bicicleteril  financiera  manejada desde el Banco Central que facilita la fuga de divisas. A pesar de padecerlo también justifican el descomunal asalto tarifario y la anulación del Estado en su rol de contralor y regulador.  Se  está sumiendo a la sociedad toda en la desprotección; se está desarticulando todo el aparato productivo, incrementado el desconcierto, el odio y la desconfianza mutua entre todos los actores sociales; pero para el “tilingo”, esto forma parte de su mitómana normalidad.

Como siempre actúan todos los  cobardes, los operadores mediáticos que comenzaron a infectar  el cuerpo social para su descomposición con la desinformación y las mentiras hecha “opinión pública” hace ya 10 años, seguramente  se retirarán a “cuarteles de invierno” dejando el cuerpo estatal desmantelado y podrido para que del “muerto” se haga cargo el próximo gobierno que para desgracia de ellos puede llegar a ser nuevamente “populista”.

Lo que la sociedad no debe seguir haciendo –ya que en forma reiterada viene tropezando con la misma piedra-,  es perder de vista que el fin de la putrefacción activa siempre estará señalada por la migración de las larvas fuera del cadáver para pupar y luego volver con la misma energía descomponedora  satanizando a todo gobierno que tenga colores Peronistas y/o populista y se atreva  a tocar sus  mal habidas ganancias  y sus espurios intereses.

Pero lamentablemente para ellos se cayó  toda la parafernalia de  estupideces que crearon utilizando ese viejo y remanido odio de clase contra el peronismo los mayores delincuentes que en función de gobierno haya conocido el país. Todo el andamiaje mediático puesto a funcionar por un delincuente como Magnetto, mandamás del monopolizador grupo Clarín, que vienen siendo acompañado por el deteriorado diario La Nación  para operar sobre la opinión pública a la cual previamente  educaron   en el consumo de basura,  se está cayendo por el peso del propio muerto que ellos ayudaron a matar.  Pero los logros que alcanzaron en tan solo 3 años es algo que fue posible gracias a la mal educada sociedad por el sistema de educación formal, libre y gratuito que nunca fue revisada en materia de contenidos después de finalizada la última dictadura militar.

Que el presidente que nos desgobierna y encima sea el autor material del mayor endeudamiento externo en el menor tiempo posible que haya conocido nuestra historia  tenga la osadía de manifestar: “No está  bien vivir de prestado”  es el más claro ejemplo de los mensajes esquizofrénicos de un gobierno en descomposición.

Sobre el caso del coimero y falso abogado Marcelo D’Alessio, ¿se animará Magnetto poner las cámaras de  TN de manera sensacionalista y en los titulares Clarín imágenes de una hipotética –pero en este caso necesaria-  detención del fiscal Stornelli en pijama por el riesgo real que existe que entorpezca (algo que ya lo viene haciendo junto a Carrio, TN y Clarín)  la  causa por extorsión que lo involucran diversas pruebas, ninguna de ellas inventadas?

Suficiente daño estamos padeciendo como para no reaccionar en las próximas elecciones.