11 de octubre, o el último día de libertad.

12 octubre 2016

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia; de nuestra redacción.

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Por Victor Leopoldo Martinez

Otro 12 de octubre; una fecha muy significativa porque en ese día, en aquella América de 1492 recién descubierta por una Europa convulsionada por la codicia de aquellos años, aparece el punto de inflexión en su historia, esa historia que a partir de aquel día de ese año, el viejo-nuevo continente y los pueblos que lo habitaban comienzan a padecer producto de esa codicia recién llegada a estos lares. Con su hediondez a cuesta, comunes delincuentes fueron sacados de las cárceles para que acompañaran a don “Paloma Portadora de Cristo” (Cristoforo Columbus) en su aventura demostrativa de la redondez de la tierra (algo que ya se sabía desde hacia miles de años antes -el profeta Ezequiel da cuenta de ello en la bíblia; que se crea o no en los dichos de los santos evangelios, no es harina de este costal ni tema de esta reflexión-, o las matemáticas de “Hipatia de Alejandría” que con sus extraordinarios y complejos formuleos que luego sirvieron a muchos matemáticos posteriores entre ellos Kepler,  daba cuenta de un Universo que rompía los esquemas cristianos -y sus testículos- razón por la cual terminaron asesinándola en nombre de Dios).

Todos los estúpidos cambios de nombres con la intensión de atenuar aquella bárbara conquista que hasta no hace mucho se celebraba como el “Día de la Raza” (luego reemplazado por “encuentro de dos culturas”, hoy “día de la diversidad cultural”) poco y nada sirven a los fines culturales e históricos. Menos aún ese ridículo paralelismo “civilizador-bárbaro” impuesto por los “civilizadores” de manera conservadora, simples delincuentes pro monárquicos (primero españoles, luego ingleses) que intentaron presentar algunos hechos propios de creencias ancestrales que formaban parte de la cultura de cada uno de nuestros pueblos originarios donde en no pocos de ellos aparecía el sacrificio humano (Aztecas por caso), como muestra de lo “bárbaro”. Y lo hicieron sin mirar la viga en el propio ojo ( las masacres producidas por la “inquisición” contra cátaros y albigenses en los territorios del sur de la hoy Francia a finales del siglo XII; la misma que las monarquías Aragonesas y Castellanas unidas implantaron en Europa a partir de 1478 y luego la trasladaron con su conquista a América junto a la esclavitud de negros africanos como el gran negocio de esos años –Mercado de Sevilla- practicada por Lucitanos)

Acá no hubo un “encuentro de dos culturas”; en todo caso hubo un aprovechamiento –la del “Paloma Cólon”- de la confusión reinante que produjo aquel encuentro en los pueblos americanos para pasarles por encima.

El actual rey de España, que como cachorro ignorante debería recibir la reprimenda paterna (tan bestia como el hijo; bah! como todo integrante de cualquier monarquía) con un “Por favor, porqué no te callas hijo y dejas de decir tantas pelotudeces, huevon”, se le ocurre reclamar ahora un pedido de perdón a los americanos por los muertos españoles que cayeron en aquella conquista. En 100 años (1500-1600), Europa (no fue solamente España) masacró con asesinatos y las pestes que trajeron a 90 millones de seres humanos en este continente que tenía una población desde Alaska hasta Tierra del Fuego cercana a los 120 millones de habitantes. El mayor genocidio en la historia de la humanidad.

Ahora bien, ¿se pueden trazar paralelos en base a estupideces? ¡Claro que sí!!! La solicitud del joven y estúpido monarca español resulta muy parecida a ciertos reclamos que hoy  hace Macri y sus secuases. En oportunidad del acto del 9 de julio de este año el presidente le pidió perdón al “tata” del actual rey, invitado  para la recordación del bicentenario de nuestra Independencia, en nombres de aquellos “angustiados”(¿?) diputados reunidos en Tucumán para independizarnos. Ahora Macri -igual que ignorante monarca-  le solicita  a los trabajadores y pueblo argentino mas humilde le pida perdón a nuestra oligarquía por haber pretendido vivir dignamente durante los 12 últimos años que finalizaron el 15 de diciembre de 2015. Prat Gay ya les pidió perdón al empresariado delincuente de península ibérica por haber osado el gobierno anterior recuperar las empresas que ellos nos habían robado. Colonización cultural de la más mediocre que le dicen.

Volviendo al 12 de octubre, tampoco se puede hablar de “Día de la Diversidad Cultural” cuando hoy, codiciosos empresario globalizados, a diario siguen despojando de sus tierras a pobladores descendientes de aquellos pueblos originarios, sumiéndolos en una espantosa pobreza en nombre del desarrollo y el progreso, dos aspiraciones que jamás contemplaron ni la inclusión de los verdaderos dueños de estas tierras –en materia de propiedad acá no hay discusión que valga para reconocer –o no- lo que fue y es un claro “choreo”- ni existe el más mínimo respeto por sus creencias y valores culturales. Todo fue –y es- avasallado y reemplazado por la cultura del individualismo, la codicia y el progreso llamada “civilización” donde el humo tapa nuestro futuro y la muerte nos espera a la vuelta de una esquina cualquier.

Nadie discute los aportes que pensamientos y formas culturales de otros lares hicieron a nuestra cultura para enriquecerla y producir eso que hoy somos; tan locos y genios como hipócritas. Pero también debemos ser conscientes que el pensar de nuestros hombres pocas veces fue valorado en su originalidad en esos otros lares por no coincidir con sus manuales; solo fueron aceptados aquellos que fueron respetuosos de sus dogmas lingüísticos y civilizadores.

En mi tarea educativa siempre traté de ser lo más ecuánime posible pero nunca censuré ni ahogue al indio que llevó adentro. Tuvimos entre nuestros antepasados grande héroes enterrados -a propósito- en el olvido, Chelemin por dar un nombre. Por eso creo, como lo hacia un gran amigo -Guillermo Magrassi-, que América todavía esta cubierta, encubierta, oculta, ocultada… si nos miramos hacia dentro, si nos miramos para y por dentro, recién ahí comenzaremos a descubrir América.

Somos libres cuando valoramos nuestra manera de ser, de estar, de sentir, de pensar, sin condicionamiento alguno. Por eso subtitulé mi primer trabajo bibliográfico publicado 1994 por Corregidor “11 de octubre o el último día de libertad”. José Iñe – un hermano Mocoví- me enseño que el ser y sentirse libre es propiedad de cada uno. Por eso hago y digo lo que pienso y siento.  

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A PROPÓSITO DEL 12 DE OCTUBRE -2015-

12 octubre 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia

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Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

En un día como hoy mucho se escribe respecto de la fecha. Es harto elocuente que no se trató de un encuentro entre dos culturas porque las evidencias indican que una le pasó por encima a la otra. Lo cierto es que resultó tan buena y beneficiosa para unos –los conquistadores europeos- y desgraciada para otros (los nativos americanos).

Desde mi humilde opinión siento que no se trata de estar en la vereda de los detractores de  la “historia negra de la conquista” alzada  de manera apologética por “pro indigenistas”, ni en la vereda de estos últimos. Se trata de tomar los hechos que se produjeron en nuestra tierra americana tal cual se dieron, en muchos casos registrados por los propios conquistadores, no pocos de aquellos registros hechos no sin un dejo de admiración por la entereza y decisión con que defendieron su cultura y dignidad nuestros pueblos. Porque son nuestros pueblos… ¡No!

Resulta una estupidez valorar como actos heroicos realizados por pueblos y lideres  únicamente  aquellos que se dieron allende los mares estudiándolos hasta en sus más mínimos detalles, porque eso también es una diferenciación entre “civilización y barbarie” optando por la grandeza de la “civilización”,  algo que indiscutiblemente forma parte también de la colonización cultural. Peor aún es hacerlo desconociendo los realizados por pueblos originarios en este maravilloso continente y hacerlo desde el lugar de “defensor de lo Nacional y Popular identificándose con posturas anti sarmientina”, llenándose la boca con discursos en defensa de la “chusma”.

No se trata de ser “Roquista” (por el Gral. Julio Argentino Roca y su Conquista del Desierto) o “anti Roquista”;  indigenista o anti indigenista porque eso es jugar con otra estupidez que solo alimenta las apetencias de los hijos y herederos de los que bajaron de los barcos en estas tierra con desmedidas apetencias y su codicia a cuesta; codicia que hasta el día de hoy la seguimos padeciendo. No por casualidad sino más bien por sabiduría popular, “Hacer la América” o “Cuesta un Perú” nunca fueron ni son frases casuales.

Por nuestras venas corre sangre india y europea, pero también negra, mulata, zamba, cuarterana, ochavona.

San Martín fue hijo y criado por Rosa Guarú, una india guaraní; Perón (Juancito Sosa)es hijo de Juana Sosa, una india Tehuelche; llevaron sangre india en sus venas. Si analizamos a estos dos hombres por sus conductas posteriores y desde la formación humana recibida, la educación que las madres de pueblos originarios daban a sus hijos sin lugar a ninguna duda era de una excelencia incomparable.

Descalificar la aseveración anterior sería tan torpe como quitar valor a los estudios freudianos que recalan en lo vivido en la infancia como modo de determinar ciertas conductas y traumas que se manifiestan en la adultez.

En fin, muchos datos más se podrían incorporar a esta discusión que reaparece de manera recurrente cada vez que se acerca una fecha como esta, pero la misma siempre resultara inconducente  por necedades interpuestas y termina siendo anodina con el argumento de ser decimonónica por hechos consumados.

Un Alcalde de Barcelona vino a estas tierras en algún momento a inaugurar un monumento a la gesta de Colón. El sentido común de aquel hombre le hizo decir a la hora de hablar lo  siguiente: “No los entiendo a ustedes, nosotros vinimos y les robamos todo, les matamos a todos y encima ustedes lo festejan”. De esto no hace mucho tiempo.

En esta ocasión quisiera rendir homenaje a hombres de mi pueblo que nacieron y vivieron en tierras norteñas, y de cuyas gestas y luchas heroicas nadie habla y la mayoría ni siquiera las conoce. Son nuestros héroes pero la mayoría elije a Spider-Man. Lo haré tomando palabras de un gran escritor Catamarqueño:  Joselin “El Indio” Cerda Rodriguez (1):

CHELEMIN

«…es aquí, en tierra diaguitas, donde estalla por primera vez en Amerindia, en proporciones gigantescas, la resistencia aborigen. No hay otra sublevación que tenga características de epopeya como la nuestra…

A todo lo largo de este largo continente que, como una excepción se extiende de un polo a otro, con inigualables matices, la resistencia fue unánime.

Pero aquí, repetimos, en el Collao Suyo del gran imperio del Tahuantinsuyo, se dio la más larga y porfiada resistencia cobriza a la conquista y colonización de las nuevas tierras. Más de un siglo duró la porfía y ocurrió un siglo y medio antes de la intentona heroica de Túpac Amaru y Túpac Katari en el Alto Perú que solo duró un escaso par de años; los imperios Azteca e Inca se derrumbaron en un abrir y cerrar de ojos.

En esta epopeya calchaquí, como la denomina más de un cronista, se destacaron con perfiles nítidos dos grandes conductores que, a su manera y siguiendo sus propias características, interpretaron y llevaron a la acción el desarrollo de los sucesos. Son los dos Juanes de nuestra historia: Don Juan de Calchaquí (D. Juan) y Juan de Chelemín (2).  Más de un siglo de heroica resistencia en la que el pueblo, con su instinto propio y sus actores anónimos, dieron la tonalidades que embellecen la postal que retrata las acciones.

Esos  actores anónimos son los detalles del conjunto, a veces pintados con subidos colores que, desde las sombras del tiempo y el silencio, emergen con sus propios matices y se destacan en el fondo flamígero del gran incendio con notas emotivas que empaña la visión por tanta heroicidad derramada en el vasto escenario calchaquí.

Es común que sintamos emoción leyendo relatos de sucesos lejanos y ajenos e ignoramos los propios, que aquí mismo, en estas tierras que nos pertenecen, enterrados en el olvido cómplice, tenemos mártires y héroes que podrían servir de guía y ejemplo para nuestros niños y jóvenes estudiantes…

… En una de esas ocasiones, cuando D. Juan pone sitio a Córdoba de Clachaquí, cuatro soldados españoles, burlando el cerco fueron a solicitar ayuda. Al pasar por Amaicha que había sido incendiada y destruida por don D. Gonzalo de Abreu, aquel sanguinario y cruel invasor español que se había acostumbrado a no tomar prisioneros en sus refriegas ya que a los quedaban vivos los pasaba a degüello aunque se tratara de niños y mujeres, los indios atemorizados se negaron a perseguirles. Eran solo 4 españoles que pasaban a pie sin que nadie les molestara. Esta actitud pasiva indignó a las mujeres ante la cobardía de los hombres. En esas circunstancias 3 indias jóvenes increpándoles la cobardía arremetieron furiosas con garrote en mano, contra los extranjeros. Airadas, furiosas, con vivos insultos los golpearon. Los soldados tomaron a risa esta actitud agresiva, pero cambiaron de parecer cuando vieron que la cosa iba en serio. Ante el ataque imprevisto desenvainaron sus espadas y con furiosos mandobles desgarraron  el vientre de las pobres mujeres. Aún así siguieron a garrotazo limpio, sosteniendo las tripas con una mano, hasta quedar exhaustas. Increparon, insultaron: “HUAÑUI PAJ PIÑAJ CUNA” (Muera el enemigo), “MACANACUI” (Guerra) y con tres alaridos salvajes se lanzaron al vacío. Las tres heroínas calchaquíes preferían morir así antes que ver su tierra sojuzgada.»

Notas:

(1) Fragmentos de la obra “Chelemin y su época” – Alción editora- del escritor Catamarqueño  Dr. Joselín Cerda Rodriguez.

(2) En las crónicas escritas por los conquistadores el nombre Chelemín aparece escrito de diferente manera. De ahí que yo, para mi película, usara el “Ctkhaeliemin”(ver: https://youtu.be/IMqEVTJF1V4 )