LAS MENTIRAS DE NISMAN Y LA JUSTICIA ARGENTINA

18 febrero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO

Stella Caloni - 30/07/12 - sed del PCPor Stella Calloni

Sentí la necesidad de escribir esto, por la inmensa tristeza que me produce que tantos (muchos compañeros de otras épocas) opinen sin saber de qué se trata esta falsa y escandalosa denuncia de un fiscal como Nisman; que nunca debió estar a cargo de la causa AMIA, porque fue parte de los desastres – no ingenuos sino impuestos por otros desde afuera – realizados por el Juez Juan José Galeano.

Si desde la misma noche del atentado EEUU e Israel determinaron que el acusado debía ser Irán, sin haber investigado nada. Era imposible hacer una investigación seria con semejante obstáculo.

Para recordar: EEUU e Israel ofrecieron un “testigo” en 1994. Ya nadie recuerda que Galeano salió disparado para Venezuela a interrogar al supuesto testigo Manoucher Moattamed, que se presentaba como un ex funcionario iraní, escapado de su país, algo que nunca fue y que nunca sucedió como se demostró. Tanto gasto, tanta información falsa, transmitida con grandes titulares. Era un testigo inventado por la CIA y el MOSSAD israelí, pero que al poco tiempo quedó totalmente desacreditado por sus mentiras, contradicciones y falsedades, después de crear también falsas ilusiones a los familiares de las víctimas.
Ahora ¡que poca memoria tienen algunos!, que olvidaron que se montó un juicio sin una sola línea de verdad. Un juicio escandaloso, acusando a unos y a otros, y como testigo Telleldín, delincuente que se ocupaba de descalabrar o luego vender autos robados. A quien Galeano, con aprobación de Rubén Beraja entonces presidente de la DAIA, entregó 400 mil dólares – en la cárcel donde estaba – para que mintiera y señalara a un iraní y a otros; incluso policías locales que tendrían cuentas pendientes, pero que como se demostró en el juicio oral nada que ver con este caso, y debieron se liberados.

Tantas y tantas mentiras – todo esto consta en la justicia y se puede leer en los diarios de la época – convirtieron al juicio en un desastre. A esto se agrega el robos de pruebas, que precisamente no acusaban a Irán. Esa justicia, para mantener la tesis de EEUU e Israel ha cometido tantos desatinos, que lograron la detención en Londres del ex Embajador iraní en Argentina Hadi Soleimapour en 2004, por el que se pidió la extradición.

Cuando la justicia británica solicitó las pruebas para dicha extradición, lo que mandó Argentina – la “justicia argentina” – no contenía ninguna. Porque no existen. Como resultado Londres debió pagar al funcionario iraní casi 200 mil libras esterlinas de indemnización, por haber detenido a este hombre, sin causa alguna. Está en todas partes. Estos sí no son inventos. En un principio hasta Interpol por esos mismos tiempos, devolvió un pedido de la justicia argentina, para una alerta roja por falta de pruebas.

En los últimos tiempos -y después de grandes cambios en ese organismo y presiones de los poderosos- se impuso el alerta roja, pero pregunten por las pruebas. ¿Qué pruebas mandó Nisman?. Pregunten eso. Porque si esas pruebas son el alegato de acusación a Irán que dio a conocer el fiscal el año anterior, es un escándalo. Letra por letra toma lo que EEUU e Israel utilizan como acusación, supuestos, medias verdades, prueba concreta ninguna. Intentar utilizar este cruento atentado con tantas víctimas, acusando a un determinado país al que quieren invadir desde hace tiempo, es tan criminal como el atentado mismo.
Aunque se sigue actuando sin pruebas concretas y se habla de un testigo C -por cierto también entrevistado en el exterior y provisto por los mismos servicios – este no ha podido entregar ninguna prueba.

Ningún país que se respete en el mundo va a entregar funcionarios, acusados por la CIA y el MOSSAD u otro servicio de inteligencia externo. Esos mismos servicios son los que realizaron la siguiente acción en el último tiempo (para citar alguna de las recientes): atacar a un barco de pacifistas que iba llevando medicamentos y alimentos a Gaza, donde un pueblo sitiado resiste permanentes bombardeos, intervenciones y matanzas. Ese barco fue asaltado en aguas internacionales por fuerza especiales israelíes; hubo 13 muertos y varios golpeados y torturados. La reciente difusión de un resumen- sólo un resumen- de las torturas y crímenes cometidos por la CIA, a la que hay que agregar servicios de inteligencia de los países europeos en la OTAN, impiden a cualquier país del mundo entregar a personas acusadas por estos servicios y sin prueba alguna. Esta no es una toma de posición. Esto está en la carta de Naciones Unidas.
¿Porqué el gobierno israelí no quiere que así como viajó la justicia argentina a Venezuela y a Europa para interrogar testigos falsos, fuera a tomar declaraciones a los acusados, en su propia tierra, en presencia de comisiones de veedores internacionales imparciales, como garantía de absoluta seriedad y respeto a la justicia?

El Memorándum surge de un trabajo paciente diplomático como un extraordinario gesto, que contribuye a la política internacional y a la solución pacífica de conflictos. ¿Será que escuchar a estos acusados podría poner en escena la verdad y no todo lo que se ocultó con presiones, dinero y demás en los juicios que se intentaron aquí?

Pero cuando se investiga se comprueba que todos los que han intervenido en atentados en el mundo, están ligados a los servicios de inteligencia de los países que como EEUU están decididos a controlar el mundo, con sus socios menores en una gobernanza global. Países que bajo el mando de la OTAN – cuyas acciones son ilegales y donde utilizan a miles y miles de mercenarios- quieren quedarse con los grandes recursos naturales. Como fueron mentiras las que utilizaron para invadir Afganistán, Irak o Libia; y las que ahora usan para intentar invadir Siria.


OBAMA Y LAS TOCADAS DE OREJA

13 febrero 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

Gentileza de Aldo Battisacco

Estoy cansado de viajar a Londres y Nueva York, para que yuppies de 30 años me digan lo que debemos hacer en Brasil, cuando ellos no saben dónde queda. Que hagan lo mismo con Obama“.

Lula Da Silva

Por Enrique Oliva

Los enormes y brutales errores de la política exterior norteamericana, muestran en sus últimos mandatarios una lamentable mediocridad política (por no decir inferioridad) sin sentido de responsabilidad ni justicia a la hora de tomar decisiones. Ninguno de ellos se exime de culpa por intervenciones militares con ventajas o por alentar y financiar otras contiendas utilizando mercenarios, pero cosechando también algunas derrotas nada decorosas. Todo movilizado por el egoísmo y la seguridad inspirada en un sentido de sociedad superior, infalible. Justifican los medios más despreciables para obtener fines también despreciables. Han sembrado odios en la seguridad de contar con la impunidad de la justicia temporal y el juicio de la historia que suponen escribirán ellos mismos. Fueron por petróleo para alimentar la fría máquina de hacer dinero. Mas la codicia, lleva a la ceguera.

Ahora desde gran altura, con aviones sin pilotos y sin pelotas en los comandos, cotidianamente se sigue sembrando muerte y destrucción. Con esas semillas, desde los escombros nutridos de sangre inocente fertilizante, la cosecha solo dará más odio, suicidas, vengadores,  “terroristas”.

Despreciar la memoria de los pueblos es un error, una deuda que perdura en las conciencias y el tiempo. Hace unos 3 años, desde un portaaviones atómico estacionado frente a las costas de California, el ex presidente George W. Bush anunció jubiloso al pueblo norteamericano que la misión de Estados Unidos en Iraq había concluido en “victoria total”. “El tirano está muerto e Iraq es libre” vociferó. ¿Y ahora qué?

El día de la asunción del nuevo presidente Barack Obama alentó esperanzas  a sus compatriotas, al gusto norteamericano: “somos y seguiremos siendo una gran potencia“. Y deliraron los aplausos en un mar de agitadas banderitas. Nadie se preguntó sobre el cómo y el  con qué. ¿Será más de lo mismo, nada entre dos platos?

Estados Unidos y sus cómplices están enfermos. El sistema hace aguas por  todos lados. De muchos rincones del globo crece la protesta con tocaduras de oreja y la presentación de facturas, incluso internas. Veamos algunos ejemplos.

Los 700.000 millones de dólares del “salvataje” dispuesto por George W. Bush para socorrer a bancos y empresas líderes, resultó una cifra tan fuera de lo habitual que no cabía en las computadoras de Wall Street. Hasta Barack Obama y su contrincante John McCain en la carrera a la presidencia, interrumpieron la campaña electoral para ir a Washington a votar el “salvataje” como senadores, que aun eran. La montaña de dinero regalada a los grandes bancos especuladores “para que dispongan de líquido, reiniciaran el crédito para así estimular la economía en bien de todos”. ¿Y cuál fue el resultado? Que los financistas no dieron créditos sin explicar dónde fueron a parar tantos dólares. ¡Y ahora se les piensa dar otro “salvataje” mayor! Todo a sabiendas que ese derroche será pagado por el pueblo norteamericano ya estafado con las hipotecas, y por los países del tercer mundo.

Una vez en funciones el primer mandatario negro de la historia yanqui, envió al Capitolio su Plan de Estímulo Económico pidiendo autorización para utilizar una cantidad de dinero superior al acordada a su predecesor: 920.000 millones de dólares. En la Cámara de Representantes (diputados), pasó rápido y sin problemas. Pero los mayoritarios republicanos en el Senado pusieron palos en la rueda. Interpretando la obstrucción, ciertos analistas independientes vieron la maniobra como una intencionada demostración de fuerza para doblarle el brazo a Obama, obligándolo a concurrir personal y patéticamente a suplicar aprobación. En realidad, la presión tuvo su efecto mediático, poniendo en evidencia que el presidente no tenía tanto mando. Al nuevo mandatario le hicieron ver que el real poder en Estados Unidos y el mundo, no está en la Casa Blanca

Este lunes 9 cuando se escribían estas líneas, se pudo ver por televisión a un Obama eufórico dando por aprobado su plan a votar mañana martes en el Senado. Repitió casi textualmente el justificativo del anterior proyecto burlado de Bush. “Fortalecer las finanzas”, “abrir créditos”, etc. etc.

A solo dos semanas de los impresionantes festejos de la asunción, Obama debió soportar las tristes escenas difundidas repetidamente por los medios, con desocupados en las calles, separados de la policía por vallas. El día coincidió con el anuncio oficial del record de parados ascendido al 7,6 %. Quizás no fue casual que las fotos más difundidas de demandantes de nuevos empleos eran hombres y mujeres negros. ¿Será un mensaje para recordarle al presidente que los más  grandes y tradicionales diarios norteamericanos tienen sus balances en rojo, con elevadas deudas, viéndose obligados a reducir gastos y rematar activos?.

En Suramérica y el Caribe también está padeciendo Obama críticas que sus allegados califican de “provocaciones” o “tocadas de oreja”. Fidel Castro, a pesar de sus primeras declaraciones esperanzadas con el nuevo presidente, ha lanzado una serie de ataques al quien repetidas veces llama “inquilino de la Casa Blanca”, como insinuando tu temporalidad, cuando él ha estado medio siglo en el poder y aun no lo suelta. Los calificativos lanzados desde Cuba, parecerían demostrar que en La Habana no se espera nada de Washington. Como menudean los opinólogos que interpretan la actitud de Castro como una operación mediática para mostrar lucidez y recuperar presencia e iniciativa política, De todas formas ha ganado en promoción, generando suspenso y especulaciones variadas, obligando a hablar de él. Y logró sus efectos, con una demorada foto de la mano de Cristina Kirchner que ha dado la vuelta al mundo acaparando pantallas y primeras planas.

La contundencia de las ideas expuestas por Hugo Chávez contra el “imperio yanqui”, ha obligado a Barack Obama a referirse a él con una frase: “Venezuela es un  problema para el desarrollo”.

Evo Morales no pierde la costumbre de ganar elecciones. Ya tiene promulgada la nueva constitución por él diseñada, destacando no haber precisado para ello la venia de Washington. Expulsó al embajador norteamericano, como a los miembros de la DEA y otros voluntarios “culturales” del mismo origen, por “intromisión en cuestiones internas”. Asimismo, impuso la obligación de visado para entrar a su país, en especial en reciprocidad por la misma medida vigente para los bolivianos en viaje a EEUU.

Y el pasado viernes 6, un cable de la agencia rusa Novosti, de Moscú, distribuido por la red Rebanadas de realidad, informaba que “Gazprom trazará un esquema para el desarrollo de la industria del gas en Bolivia“. ¿Intromisión en el “patio trasero”?.

Tanto Lula como Rafael Correas se han permitido despacharse con severas condenas al capitalismo salvaje financiero que el liberalismo busca resucitar en un vano intento de introducir algunas reformas  cosméticas para no cambiar nada. Y vale la pena repetir una frase plena de ironía del presidente del Brasil, pronunciada en el Foro Social de Belém días atrás, ante 10.000 delegados internacionales: “Estoy cansado de viajar a Londres y Nueva York, para que yuppies de 30 años me digan lo que debemos hacer en Brasil, cuando ellos no saben dónde queda. Que hagan lo mismo con Obama“.

Deben abrumar en estos días al presidente norteamericano los sabiondos consejeros y premios nobel económicos desacreditados por la impiadosa realidad, ante el caos del liberalismo. Pero Obama ha abierto el paraguas anunciando el viernes pasado que deben esperarse “decisiones difíciles”, referidas a Iraq y Afganistán. El primer tema lo considera el más urgente, y al segundo, más delicado pero a mayor plazo, según escribe Yolanda Monge desde Washington para El País de Madrid. En la nota se habla e insiste en un “ordenado” retiro de fuerzas norteamericanas en Iraq (142.000 soldados por ahora) en el término de 16 meses. La cifra no comprende a varios miles de paramilitares y contratistas que prestan servicios privados, a los cuales George Bush les quitó las inmunidades a partir del 1º de enero pasado. Lo de “ordenado” repliegue parece referirse a un mal recuerdo que fue el humillante escape de Vietnam donde los gorilas bajaban a trompadas de los últimos helicópteros a los vietnamitas que fueron colaboradores de las fuerzas de ocupación. Todo bien televisado.

Respecto a Afganistán no hay tampoco precisiones. Solo se ha adelantado un proyecto de incrementar con 30.000 soldados más a los 36.000 ya existentes en ese país devastado y con más de 2 millones de refugiados amenazantes en países vecinos. No se entiende este deseo de insistir en “tranquilizar” con el tiempo a los afganos, poseedores de una de las historias más impactantes de lucha contra infinidad de conquistadores que no pudieron instalarse seguros en sus tierras, incluyendo entre ellos a Alejandro Magno, 26 siglos atrás. El paso Kiber, frontera con Pakistán, ha sido de tránsito obligado para todos los conquistadores venidos del Este como del Oeste. Y allí siguen los afganos, en un territorio de 652.225 K2 (no hay en Europa otro más extenso) y más de 25 millones de habitantes. Pese a múltiples intentos del exterior por imponerles una religión, solo aceptaron el islamismo, que practica el 99 % de la población.

De Afganistán, los ingleses pueden darle a Obama mejores informes que los expertos del Pentágono, nombre del edificio donde estuvo el presidente el viernes 7, requiriendo “la pura verdad” sobre la situación militar en ese frente y en Iraq. Los británicos saben más por experiencia propia. Durante la guerra de 1842, tomaron Kabul y gran parte del país. Las guerrillas (terroristas los llamarían hoy) los fueron  desgastando hasta que su ejército de 14.000 cipayos y 1,700 ingleses debieron replegarse poco a poco hasta concentrarse todos en Kabul y allí encerrarse en la vieja fortaleza junto a la capital. Rodeados los invasores y asediados por el hambre, sin dar batalla decidieron las fuerzas de su Majestad salir de las murallas y emprender una retirada de 200 kilómetros para volver a la India, en lo que es actualmente la ciudad de Peshawar en Pakistán. Luego de atravesar un desierto, encararon los 57 kilómetros del estrecho sendero del paso Kiber, lleno de cuevas, precipicios y…cobras. (1) Los ataques sorpresivos de guerrilleros no dieron cuartel durante la travesía del retorno. Los asedios fueron tantos y decididos, que solo lograron regresar con vida dos soldados hindúes y el subteniente médico Vincent Eyre. Este último pudo escribir un informe militar con la historia del desastre.

ENRIQUE OLIVA

(1) El autor de esta nota conoce el trayecto de Kabul a Peshawar, por haberlo realizado en enero de 1980 por un único y angosto camino de cornisa del Kiber en un desvencijado ómnibus alquilado con otros 3 periodistas franceses.