¿MURIÓ FIDEL CASTRO?

1 diciembre 2016

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

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Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

Corría los días de abril de 1961 y se realizaba la habitual Fiesta de la Virgen del Valle en la capital de mi Catamarca. Tenía yo 10 años y transitaba la peatonal Rivadavia (que tenía 2 cuadras, entre las calles Mota Botello y San Martín y de 18 a 21 hs.), cuando de pronto me encaran uno jóvenes que se identificaron como de “Acción Católica” pidiéndome que firme un papel para pedir a Dios que no ingrese el demonio comunista en América Latina. Ocho años después tome conocimiento que por esos día se había producido el intento de invasión a Cuba por parte del imperialismo Yanqui en Bahía de Cochinos, Playa Girón; intento que a DIOS gracias fracasó. Hoy recuerdo los versos de Silvio Rodriguez que con cruda franqueza y frente a la injusticia social plantea:“Y al que diga que me aguante debajo de una sotana, le encajo una caravana de sentimientos gigantes.”(1)

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Así comenzó mi vinculación sentimental con la historia de América Latina. Castro ya comenzaba a ser ese héroe para los que amábamos la Patria Justa, Libre y Soberana y para aquellos jóvenes que habíamos decidido abrazar con fuerza la causa libertaria que el peronismo representaba en nuestro país.

Entonces la respuesta que reciba la pregunta del título será la mejor herramienta para entender cómo y desde dónde se toma, se siente y se juzga un hecho que el común de los mortales lo toma de manera dolorosa pero a la vez con la necesaria resignación por ser algo naturalmente inevitable al formar parte de la existencia biológica humana. Murió físicamente FIDEL CASTRO.

Sin embargo la muerte de figuras como las de MARTÍ, SANDINO, IRIGOYEN PERÓN, EVITA, el propio “CHE”, VELAZCO ALVARADO, TORRIJO, CHÁVEZ, NÉSTOR KIRCHNER y ahora FIDEL CASTRO, con sus luchas y realizaciones políticas concretadas en vida, transforman ese cambio de estado material en algo más sencillo y noble; se reduce a una simple “desaparición física”. Sus conductas, acciones y concreciones políticas dejan esa impronta que los inmortaliza; siguen viviendo en el alma de los pueblos. En algunos casos hasta exceden el rol de grandes PATRIOTAS, trascienden fronteras y pasan a ser ejemplo para los luchadores de los pueblos oprimidos por cualquier imperio en cualquier parte del mundo.

Evidentemente Fidel Castro, como Perón, fueron PATRIOTAS, y como todos los grandes patriotas –ellos lo fueron- no morirán jamás. Solo mediocres cipayos festejan estos hechos en la estúpida creencia que “con la muerte del perro la rabia se acaba”. La estupidez de esta mediocridad radica en la ignorancia de dos cuestiones muy concretas: 1) “La rabia no es una enfermedad únicamente biológica y limitada a los perros; los hombre no son perros y la sienten. Y 2) La absurda negación que tienen para reconocer que son sus perversas acciones motorizadas por la codicia las que generan rabia en sus pares de especie.

Los hombres pasan; son sus ideas y acciones, si fueron buenas -o malas- para el resto de los humanos, las que perduran.

Son las causas que centralizan sus luchas en la defensa del respeto por la dignidad humana las que trascienden en el tiempo. Fidel Castro defendió esa causa con acciones concreta, claridad meridiana y un profundo amor por su patria. Para el cubano Castro es la Patria porque la patria nunca se arrodilla ante ninguna fuerza invasora extranjera. Para los gusanos de Miami la patria es un negocio y por eso se fueron; y por eso celebran su muerte.  

Quién no recuerda aquella pintada que decía “Viva el cáncer” tras la muerte de Evita; o el deseo de un “progre” como José Pablo Feimann que Perón muriera antes de regresar de su exilio; o más recientemente “Néstor, porque no te llevas a tu yegua también ” por la ex presidenta Cristina Fernández gritado por los “caceroleros”.

El denominador común que une a los que manifiestan estos deseos es el ser la parte mediocre de los ejemplares que conforman la especie humana.

Las oligarquías – en particular la nuestra- y los “tilingos que aspiran” conseguir ese status, constituyen el mayor flagelo para cualquier sociedad por su alto grado de ignorancia. El culto a la holgazanería hace el resto. Entonces no puede asombrar que un Rodriguez Larreta hable del “bajísimo nivel de desarrollo” de Cuba como país y que por eso “tanta gente se ha querido ir”. Solo un bruto de supina ignorancia puede desconocer las virtudes de un régimen que consiguió logros tan trascendentes en materia de salud, alimentación y educación por encima de los países más desarrollados del mundo, algo reconocido hasta por todos los organismos internacionales de Naciones Unidas hoy vigentes. Pero mas grave aun es hacerlo desde una gestión de gobierno como la suya y la de antecesor –el actual presidente Macri, otro ignorante elevado a la enecima potencia- que llevaron a la C.A.B.A. a tener el peor servicio de salud y educación de los últimos 10 años, llegando al extremos de tener hoy indigentes poblando sus calles esperando la misericordia de congéneres y de la buena voluntad de Dios.

Que otro bruto como el norteamericano pariente del Pato Donald -el “Tío rico” Trump- amenace hoy a sus votantes cubanos que viven en Miami para que “regresen a su amada patria” después de sus burdos festejos aclarándoles que si no lo hacen él los ayudará convenciéndolos con una patada en trasero, tampoco debe asombrar a nadie. Es el destino de los pusilánimes. Y vuelvo a esa recordada canción de Silvio en la parte que dice: Yo digo que no hay quien crezca más allá de lo que vale —y el tonto que no lo sabe es el que en zancos se arresta—. Y digo que el que se presta para peón del veneno, es doble tonto y no quiero ser bailarín de su fiesta.”

FIDEL CASTRO VIVE EN EL CORAZÓN DE LOS OPRIMIDOS DE LATINOAMERICA, PUES ENTONCES

¡QUE VIVA FIDEL!!!  

Nota:

(1) Fragmento de la canción “Yo digo que las estrellas” – Silvio Rodriguez.


EL DISCURSO DE GERVASIO SÁNCHEZ

17 marzo 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

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DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

El pasado 7 de mayo de 2008, el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez subió a recoger uno de tantos premios, el Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante la asistencia de un concurrido público, entre ellos estaban también la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa.

Pues bien, parece ser que no debió ser del gusto de tan ilustre público el discurso de Gervasio Sánchez, cuando éste subió a recoger el premio, condenando dicho discurso al ostracismo y olvido de toda la prensa.

Así que, como la gran mayoría de medios no han querido publicarlo, ofrezco este PowerPoint para que lo lean algunas personas más.

Cuando lo leáis, entenderéis el porqué no han querido darle publicidad.

Discurso de Gervasio Sánchez

Estimados miembros del jurado,

Señoras y señores:

Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.

Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.

No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”, al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.

Señoras y señores, aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.

Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad.

Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida” de Kenji Mizoguchi.

Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.

Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.

Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.

Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas
en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos. Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.

Muchas gracias.

La Foto premiada

Sofia Elface Fumo, con su hija Alia

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…y otras fotos de Don Gervasio

Sofia Elface Fumo

Febrero 1997

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con su hijo Leonardo

febrero de 2002

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Con sus dos hijos

marzo 2007

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Mónica Paola Ojeda,

quedó ciega y manca el 21 de febrero de 2003

tras la explosión de una mina cuando volvía del colegio.

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Mónica Paola Ojeda

en la actualidad.

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Sokheurm Man,

una mina le amputó una pierna

cuando volvía del colegio, en Camboya.

Tenía sólo 14 años.

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Sokheurm Man, con su mujer Nin Lin y su hijo.

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Actualmente trabaja en el Servicio Jesuita para los Refugiados y se encarga de documentar casos de nuevas víctimas de minas antipersona.

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Adis Smajic,

dos días después de la explosión,

Marzo de 1996

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Adis Smajic

en la actualidad, con su novia.

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Aquí Gervasio Sanchez, fotógrafo y periodista.

Probablemente no volverá a ver premiado

ningún trabajo suyo en España.

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