ZONCERAS DE UN PENSADOR

2 enero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC (de nuestra redacción)

A los fines de ir poniendo las cosas en su lugar en materia cultural en este año 2015 de definiciomes político-electorales, creemos necesario volver a poner a consideración de nuestros lectores un trabajo de un compañero y columnista de nuestra publicación elaborado y publicado hace ya unos años. Por la perseverancia del personaje que se toma como referencia en algunos conceptos y a fines de actualizarlo, solo y en algunos párrafos hicimos algunos agregados de actuales opiniones del pensador -y según él “filósofo”-.

Se equivoca –y feo- José Pablo Feimann al confundir un expresión de deseo suya con lo que hoy sigue siendo una realidad –y muy vigente- en cuanto a la enseñanza de la historia en los establecimientos de educación formal. Por otro lado, y por ciertas apreciaciones que aparecen en su discurso, salta a la vista que él también fue otra víctima más de esta educación.

Por Pedro del Arrabal

INTRODUCCIÓN

Jugando con el control remoto de la “tele” buscando algo interesante para ver y despejar mi cabeza, pasé por el canal ENCUENTRO y ví a Feimann (José Pablo) hablando de un gran patriota de la Nación Latinoamericana, oriundo de la provincia de Catamarca, don Felipe Varela. Detuve la búsqueda y me quede a escucharlo.

a fein

Tengo entendido que la especialidad de Feimann es la filosofía, no la historia, y eso en esta oportunidad se notó. Aunque debo destacar que dio muestras, en la media hora que duró el programa, de manejarse en la dirección correcta en cuanto a lo ideológico (1), no así en lo que se refiere a su formación histórica y, consecuentemente a la información que brindaba, especialmente por las fuentes a las que en principio uno supone habría acudido para recopilar información. Esto hizo que, en algunos pasajes, esa información que él trataba de brindar no fuera tan buena, y en otros equivocada. De cualquier manera mostró tener mucho interés y curiosidad por los temas históricos nacionales y latinoamericano, y eso es de por si resulta muy valioso.

Se trató de una disertación que intentó ser clara pero…, lamentablemente, dejó más de la mitad de sus contundentes y algunas muy buenas afirmaciones sin las debidas explicaciones que las fundamenten. Y en historia estas cuestiones no suelen resultar detalles menores. Por el contrario, son fundamentales para dar vuelta una perversa realidad que por años se viene dando en su enseñanza desde el ámbito pedagógico.

 

¿HISTORIA DE LA EDUCACIÓN O EDUCACIÓN EN HISTORIA?

Jauretche (Arturo) hablaba con total conocimiento de causa de las cuestiones históricas y las zonceras que se introdujeron a través de la educación en el inconciente colectivo de nuestros paisanos y de los párvulos escolares “desde la más tierna infancia y en dosis para adulto” –decía.(2) “Buscaban hacerle creer que lo que ellos –los del vulgo, los laburantes- veían como «malo y jodido» para sus humanidades en realidad no lo era, ya que se trataba de un problema de ignorancia. Algo así como que la cuestión central se asentaba en la condición social de los trabajadores de “fuerza bruta”, quienes por motivos que ellos desconocían (¿?), no podían acceder a los «lentes correctos» que permitían visualizar adecuadamente la cultura y el progreso que significaban para la Nación y la Patria, las ideas que venía allende los mares. Y los que querían enseñar a ese vulgo el por qué de la explotación que padecían, argumentaban algo similar (porque nuestros obreros y laburantes no se parecían en nada a los obreros y laburantes europeos). Estos pedagogos de la “revolución proletaria”, en vez de resolver y tratar de revertir la explotación que los trabajadores locales padecían, se limitaban a « explicar académicamente» que la misma se debía a la ignorancia del laburante respecto de los saberes «doctorales sobre el significado de la explotación», saber que solo lo tenía la gente culta e instruida (o sea ellos, los intelectuales de izquierda de la época). Vaya uno a saber por qué no se daban cuenta que por esa explotación y su trabajo sin descanso ni horario, en realidad al pobre laburante no le quedaba tiempo ni para tener una noche el amor plena con su mujer y lo tenía que hacer rapidito y a las apuradas a la madrugada, antes de irse a laburar; menos le quedaría tiempo para leer un capitulo de “El Capital”. Pero esto, ellos no lo entendían. Se trataba de un defecto muy típico en el pensamiento de todos los «norteamericos Ghioldi» que deambularon a lo largo del siglo XX por todo nuestro país, especialmente en medios de comunicación, universidades y conferencias académicas donde se despachaban a sus anchas sobre los saberes revolucionarios, desparramando inocuas teorías, que como tales, y a los fines prácticos, solo servían a los intereses de los verdaderos detentadores del poder y a la derecha local. Con esto les alcanzaba para presentarse como “democráticos y tolerantes”. En realidad y para estos personajes se trataba de la esencia de ese saber. Era un saber foráneo que por su falta de adaptación y/o adecuación a nuestra realidad, solo servía para alimentar el cipayismo vernáculo a costa de la ignorancia de lo nuestro. Es aquí donde se debe buscar la naciente de una cultura de entreguismo por un lado y de infame explotación del hombre por el hombre practicado por los grupos de concentración económica y la oligarquía por el otro, algo que ellos no podían entender por la propia deformación sufrida; deformación de la cual en algún momento yo también fui victima. Eso lo digo en uno de mis trabajos.” –me dijo en un charla informal allá por marzo de 1974, siendo yo muy joven, uno de los creadores de FORJA. A esto, Jauretche (a él me refería anteriormente), genialmente lo llamó “colonización pedagógica”.

Feimann tiene a su favor y como justificativo para las presumibles y supuestamente no intencionadas omisiones que yo detecté en aquella disertación, lo tirano que es el tiempo televisivo. Es por eso que sin ser historiador siento necesario aclarar algunos puntos para completar su exposición y que la misma resulte más comprensible. Desde estas ciber páginas intentaré colaborar aportando ciertas aclaraciones sobre algunas cuestiones históricas, en la seguridad de que ayudarán a entender el por qué de tal o cual acierto o error en algunos acontecimientos y hechos, y las razones de muchos de los males que aquejaron al pueblo argentino.

LA HISTORIA OFICIAL

Feimann, aseguró en aquella oportunidad, y con énfasis “La historia oficial no existe más”. ¡Muy bello!… como expresión de deseo. Pero lamentablemente FALSO según lo indica la propia realidad. La historia oficial sigue vivita y coleando. Aun hoy se la sigue enseñando en escuelas y colegios de toda la República (y si hay excepciones las mismas son contadas con los dedos de la mano). Se trata de una historia que sigue estampada en textos escolares del primario y del secundario habilitados ministerialmente. Es la misma historia oficial que sigue siendo avalada por la “Academía Nacional de Historia”, pacata institución que no quiere en sus filas a hombres valiosos como es el caso de Norberto Galasso, por ejemplo. Pero no es casualidad; es la “Academia” que no quiere a Galasso en sus filas porque no está dispuesta a enfrentarse y darle la razón al más serio e importante investigador en la materia que este país haya dado en los últimos tiempos. Hacerlo implicaría desnudarse poniendo en evidencia todas las falsedades que ellos fabricaron. Jamás reconocerán estos señores que usaron perversos y alevosos errores conceptuales para construir la “historia oficial”. Me refiero a esos absurdos y obsoletos academicistas que se sienten patriarcas veladores de los altos valores históricos de la patria y los impresentables personajes que inflaron hasta transformarlos en hacedores de nuestra historia y sus mejores exponentes. Inescrupulosos academicistas que no dudaron en vender sus plumas escritoras a los intereses de turno, y ahora argumentan temer el descalabro generalizado dentro del sistema educativo para el caso que salga a la luz la verdadera historia, la realmente documentada. Que se descubra que la historia enseñada en establecimientos educativos oficiales fue una historia inventada, fraguada, para servir a los intereses de los poderosos de este país, a los intereses porteños como bien lo definió Feimann en aquel programa, no es un temor infundado.

Debo reconocer que como argumento humanitario, el temor por el descalabro en el sistema educativo ante tamaña revelación utilizado por estos academicistas podría ser comprensible y tener cierto valor. Con solo pensar lo desestructurante y traumático que podría resultar para maestros y profesores de historia descubrirse víctimas de un engaño y victimarios de inocentes educandos(niños, adolescentes y jóvenes)   a quienes les contaron una novela diseñada y escrita por un perverso personaje llamado Bartolomé Mitre, monumentalizado por la oligarquía porteña como “el padre de la historia”. Pero por otro lado sostener la continuidad de “la historia oficial”, hoy por hoy significa nada más y nada menos que sostener la continuidad de una perversión que sigue colocando piedras mentales en la cabeza de mujeres, hombres y niños de nuestro país impidiéndoles pensar libremente, pensar en y como argentinos y latinoamericanos que son; que somos, porque yo también fui una de esas víctimas.

Esto no es casual ya que favorece la mantención del actual Status Quo económico-social y los pedestales para sus “proceres historicos”. Lógicamente que esto terminará una vez más deteniendo la necesaria concientización del colectivo sobre la importancia de un proceso liberador en términos comunitarios y regionales.

Esto hace que lo primero, como argumento para no blanquear la verdadera historia, solo sea una perversa excusa.

Feimann habló (palabras más, palabras menos) de la historia Mitrista señalándola como la historia de una argentina construida e interpretada falazmente por los que se decían liberales porteño y trabajada en función de sus intereses. Una Historia escrita por el poder porteño. Absolutamente CIERTO.

¿FELIPE VARELA FUE LO QUE FUE GRACIAS A ALBERDI?

En otro momento de aquella disertación televisiva, Feimann se refirió a Varela reiteradamente con el mote que le asigno el unitarismo: “El quijote de los Andes”. Mezclados con otros conceptos sobre la supuesta ignorancia que acompañaba a los caudillos provincianos, rescató la famosa proclama Americanista del caudillo catamarqueño. Pero al hacerlo me trasmitía una intensión, a mi entender, contradictoria. Mientras elogiaba aquella proclama –que no leyó en ningún momento y usted señor lector lo podrá hacer al final de la presente nota-, adjudicó el contenido libertario de la misma a una supuesta y obligada lectura que Varela debió hacer de las obras de Alberdi. Destacó de este último -J.B.A.- la sólida formación adquirida ya que se había nutrido de, entre otros grandes pensadores universales, Descartes etc, etc. Dejó entrever que para él era imposible que Varela pudiera construir un texto de la envergadura de aquella proclama sin haber leído a Alberdi. Por lo menos a mi me sonó chocante y contradictorio con lo que venía sosteniendo hasta ese momento respecto del pensamiento porteño en particular, y la negación de un pensamiento provinciano original construido por afuera de las tradiciones escolásticas, algo que en general siempre fue el sustento del pensamiento porteño. Elogiaba el texto mientras menoscababa la capacidad de pensar del hombre del interior basándose en una realidad a todas luces cierta en determinados aspectos, la pobreza y analfabetismo por ejemplo, algo que existió y aún hoy existe en el interior del nuestro país. Pero lamentablemente confundió –como lo hacen muchos de sus pares- ignorancia con analfabetismo. Se puede ser analfabeto pero no ignorante. Los padres de Irigoyen eran analfabetos pero no ignorantes. La vida misma es una excelente escuela de aprendizaje que en la mayoría de los casos no requiere codificación especial alguna y solo alcanza con saber mirar para incorporar una infinidad de conocimientos y también belleza; esto lo sostenía criteriosamente Paulo Freire. Además se olvidó de lo que pueden los sentimientos. También se olvido de los conocimientos previos que existieron en estas tierras ante de la llegada de los conquistadores y colonizadores.

La obligada lectura de Alberdi que Feimann le adjudica a Varela me suena a una suposición surgida de un “fallido” por deformación intelectual; pero entendible viniendo de un hombre como Feimann. Según mi modesto y limitado entendimiento, es la formación euro-centrista –para nada criticable desde ya- por él y muchos otros recibida la que primó a la hora de emitir aquel juicio de valor. Esto hace prácticamente imposible que puedan imaginar a un hombre de estas tierras como un ser capaz de construirse y transformarse en un generador de pensamientos propios, originales, crear sin haber recurrido a la formación europea. Le pasa a la mayoría de nuestros intelectuales. Parecería ser que para Feimann es imposible que exista un pensamiento libertario surgido de experiencias de vida, ergo todo pensamiento que deje de lado los aportes formativos y culturales del colonizador carece de sustento teórico, o es ilógico e irracional. Como razonamiento y para el fuste formativo que él se autoadjudica parece demasiado zonzo. Feinmann se expresa sobre determinados temas como si el pensamiento hubiese tenido una sola cuna y un solo barrio donde se concibió como tal y eso estuvo en la vieja Europa. Curiosa valoración para un brillante intelectual como es su caso.

LA HISTORIA DEL PARAGUAY SEGÚN QUIEN LA CUENTE

Luego se refirió al Gobierno del mariscal Paraguayo Francisco Solano Lopez como un gobierno “novedoso y extraordinario” a la vez por su política de desarrollo nacional. Pero este logró Feimann se le adjudicó a la importación que Lopez hizo de “materia gris” europea (especialmente técnicos) quienes fueron –según él- los verdaderos artífices de aquel desarrollo. FALSO. Primero por ser un pensamiento típicamente Mitri-Sarmientista al cual se aferró la oligarquía vacuna local, y que él mismo intentaba descalificar en aquella disertación; y segundo porque lo cierto fue que Lopez mandó a los paraguayos más capaces a formarse en Europa para que trajeran aquellos conocimientos y los pusieran al servicio del desarrollo de su país y el mejoramiento de la calidad de vida de sus pueblo, algo que realmente había comenzado a concretar. Si no quería acudir a Galasso, con leer “Las Venas abiertas de America Latina” de Eduardo Galeano le hubiese alcanzado para estar informado al respecto, o leer a José Maria Rosas, a Ortega Peña, al “colorado” Jorge Abelardo Ramos, Methol Ferré; o ver el humilde documental realizado por esta revista titulado “Historias Vivientes” donde un abuelo cuenta esto mismo que yo estoy corrigiendo en él.

HEROICA PAYSANDU, YO TE SALUDO

Pero lo más grave en aquella disertación estuvo en ignorar el alto grado de conciencia regional que en aquella época ya existía y que llevó a Varela a escribir su fantástica Proclama Americanista (3). Me estoy refiriendo al hecho que desató la nefasta Guerra de la Triple Alianza, el criminal y bárbaro ataque que sufrió el hermano pueblo de Paysandú (nuestra propia “Guernica” para aquellos que muestran erudición contando detalles de la española y original y desconocen la masacre de Paysandú) a manos de la Flota Brasileña con respaldo anglo-francés y de nuestro Bartolo Mitre, quien facilitaba las bombas a aquella flota desde el puerto de Buenos Aires para la destrucción de ese bello lugar masacrando a su heroico pueblo. Urquiza siguió con sus traiciones y le facilitaba sus caballares a las fuerzas imperiales brasileñas. Mientras el traidor y cipayo uruguayo Venancio Flores del Partido “Colorado” asediaba la ciudad y a su población, quienes la defendian tenazmente guiados por el Gral Patriota Leandro Gomez, El Mariscal Francisco Solano López, cumpliendo con pactos anteriores acordados entre Uruguayos y Paraguayos para ayudarse y asistirse mutuamente, decide ir en ayuda del valiente pueblo de Paysandú. Pero en su sana intención cometió el error que le sirvió a Mitre de excusa para cometer la mayor felonía contra la gran Nación Latinoamericana en favor de los intereses del libre comercio propuesto por el imperialismo ingles; cruzó por territorio misionero (Argentino) para ir en ayuda de aquellos hermanos que estaban siendo aniquilados.

Cuando se cuenta la historia se la debe contar como fue, con la verdad, aunque sea dolorosa, y con la visión de ambos lados que es lo que le da sentido, valor, y facilita su comprensión.

ANTIPERONISMO CON RANGO ACADÉMICO

Hecha esta aclaración vuelvo a lo anterior. Esta desvalorización del pensamiento nativo, original, realizada por ciertos intelectuales de renombre, no es novedosa y su vigencia es bicentenaria. Ese desprecio estuvo siempre, pasó y pasa con todo lo relacionado al pensamiento nacional y latinoamericano. Una constante histórica que a ciertos defensores de la historia oficial los exime de culpa y cargo porque en realidad ellos también fueron victimas. La verdadera historia Argentina y Latinoamericana siempre estuvo ausente en las curriculas de contenidos de enseñanza primaria, media y universitaria.

Pasó y pasa en los profesorados de historia y en las universidades de hoy en relación al abordaje que hacen, por ejemplo, del peronismo, por tomar un ejemplo que me toca de cerca. Es un fenómeno que para muchos profesores resulta totalmente incomprensible ya que sus características no encajan en ninguna de las escuelas de pensamiento en las que fueron formados. Por consiguiente lo consideran atentatorio de las formas racionales con que conciben la “política”, el “pensamiento”, la “democracia”, una “revolución” o la “reacción”.

Dejando ya de lado la disertación de Feimann en Encuentro y para cerrar, puedo sostener sin temor a equivocarme que para todos los otros “señores” catedráticos universitarios y de profesorados, los fenómenos latinoamericanos son tan raros que merecen una relativa consideración, pero realizada desde un trato filo-peyorativo (“filo” para zafar del calificativo de “reaccionario” y/o “gorila” por un lado, aunque en realidad lo que siempre están buscando es quedar bien con los “antipopulistas” custodios del actual status quo académico). Me lo corroboraron, por un lado una estudiante del profesorado de Historia del instituto Alicia Moro de Justo quien me manifestó abiertamente que muchas de las cosas que en charlas informales yo le manifestaba ella las desconocía y/o en el profesorado no se las enseñaban. Por otro lado hace poco un joven alumno universitario que cursa Ciencias de la Comunicación en Sociales de la UBA definió a alguno de sus profesores como tipos “prejuiciosos” respecto del peronismo. ¡Brillante! Era la palabra justa usada inteligentemente por un pibe joven para realizar una síntesis sobre pensamientos y posturas académicas. ¡Y sí! Se trató de la sensación de un joven que carga con el estigma de ser y sentirse peronista por decisión y sentimientos propios ya que según él su viejo siempre lo había dejado optar libremente en cuestiones político-ideológicas. A este joven le resulta tan claro el “cuadrado” abordaje de sus profesores que lo definió de la siguiente manera: “Parten de juicios previos; juicios adquiridos en su formación; formación enciclopedista y repetitiva. Les resulta difícil tener criterios propios a la hora de pensar el peronismo. Repiten muletillas y discursos antiperonistas construidos por la oligarquía allá lejos y hace tiempo. Les cuesta darse cuenta que en este país es esa oligarquía la que avaló y avala, desautorizo y desautoriza el valor de cualquier pensamiento que se aproxime o aparte del por ellos fijado. Para eso pusieron –y ponen- sus más fabricadamente “notables hombres” en las Academias Nacionales: la de Historia, la de Moral, la de Educación o la de Ciencia”. remató aquel estudiante. Cuando uno escucha esto, siente que no todo está perdido. Que hay esperanza.

FINAL EN FORMA DE TANGO

Esta anécdota me trajo a la memoria el pensamiento y comportamiento revolucionario del cual yo hacia gala en algún periodo de mi vida, al comienzo de los “70”. Amigos y compañeros que provenían del marxismo me habían hablado tanto de la Revolución cubana y rusa, con admirable lujo de detalles que en algún momento hasta me llegue a imaginar que los obreros rusos y cubanos se levantaban a la mañana y antes de ir al trabajo –lo mismo que a la noche y antes de acostarse- leían y releían capítulos de EL CAPITAL. Que los fines de semana, en vez de descansar, los obreros rajaban para las asambleas fabriles o campesinas sin olvidarse de llevar un libro de Marx o Engel bajo el brazo (como el “Ole”) para leer en el camino. Y como un gil me comí el verso de que los “verdaderos obreros” nunca podían pensar en el placer del descanso después de romperse el culo laburando durante 6 de los 7 días de la semana; que no podían comerse un asadito y chuparse un vino, por puro placer nomás, porque el placer era una debilidad burguesa. Por eso conté al comienzo de este escrito de mi circunstancial charla con Jauretche y su lección de aquel día. Y cuando fui a Wilde por quinta vez, llevado por un descolgado revolucionario compañero de facultad, que no trabajaba en la semana por ser estudiante universitario mantenido por papá y mamá, pero que hablaba de los obreros como si hubiese laburado desde el mismo momento que su madre lo había parido, me dí cuenta de muchas de mis torpezas políticas. Fue un aprendizaje por ensayo-error. El que me llevaba era realmente un personaje. Lo hacía para que “bajara línea” en asambleas de obreros barriales porque según él yo manejaba bien el lenguaje “peronista” por ser “cabecita negra”, pero que por tener yo formación universitaria los podía concientizar del valor y la importancia de las revoluciones hechas por las clases proletarias. ¡Y yo como un gil de 20 años “disertaba” sobre lo que era la “Revolución (de paso metía “Peronista”) a laburantes peronistas que me escuchaban a los bostezos y con ganas de rajarse a la mierda para hacer algo más interesante. Hasta que uno dijo ¡Viva Perón carajo! Y ahí terminó todo, porque todos se retiraron sin disimulo alguno. Tiempo después me dí cuenta que era estúpido querer enseñarles lo que era explotación a los explotados, lo que era miseria a los miserables, lo que era despojo a los despojados y desposeídos, lo que debía ser y hacer el peronismo cuando sus padres lo habían disfrutado y se lo habían transmitido.

Y esto no lo vi ni lo aprendí en la facultad, pero me sirvió para entender más eso que maravillosamente el maestro Leonardo Favio llamó “Sinfonía de un sentimiento”.

Notas:

(1) Desde el punto de vista marxista lo ideológico está asociado a las elaboraciones y/o elucubraciones mentales donde se pone en tela de juicio lo religioso, el derecho, la moral de los sujetos; o de las sociedades si se lo toma desde la sociología..

(2)La gente utiliza la ideología para pensar y discutir sobre el mundo social y, por su parte, la ideología determina a su vez la naturaleza de tales argumentos y la forma retórica que adquieren

(3)Proclama:

¡Viva la Unión Americana!

“¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla.

Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener!
¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental!

Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas.
¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo.”

FELIPE VARELA.

 

 


DOS VIRTUDES ESENCIALES

9 mayo 2009

Se dice que cuando Dios creó el mundo, para que los  hombres prosperasen decidió concederles dos virtudes.

a.. A los suizos les hizo ordenados y cumplidores de la Ley.

b.. A los ingleses les hizo persistentes y estudiosos.

c.. A los japoneses les hizo trabajadores y pacientes.

d.. A los italianos alegres y románticos.

e.. A los franceses les hizo cultos y refinados.


Y cuando llegó a los argentinos.. ., se volvió hacia el  ángel que tomaba nota y le dijo:

Los argentinos van a ser inteligentes, buenas  personas y  ANTIPERONISTAS

Cuando acabó de crear el mundo, el ángel le dijo a Dios:
‘Señor, le diste a todos los pueblos dos virtudes y a  los argentinos tres.  Esto hará que  prevalezcan sobre todos los demás!’

Dios reaccionó y dijo:   Tienes razón….. bueno, como  las virtudes divinas no se pueden quitar… que los argentinos a partir de ahora puedan tener cualquiera de las  tres, pero la misma persona no podrá tener más de dos  virtudes a la vez. Así es que:

El argentino que sea ANTIPERONISTA y buena persona,  no puede ser … inteligente.

El que es inteligente y ANTIPERONISTA, no puede ser… buena persona.

Y el que es inteligente y buena persona,  no puede ser…. ANTIPERONISTA.
Es Palabra de Dios.

Si no envías ésto a todos tus contactos en menos de 5 minutos, recibirás un poster gigante  con la cara de LA GORDA CARRIO, MACRI, MARIANO  GRONDONA, LOS
GARCAS DEL CAMPO, BERNARDO NEUSTAD, LAS VIEJAS  DE BARRIO NORTE Y RECOLETA,ETC. .
Dios se apiade de tu alma !!!!!!.

Yo, QUE SOY ATEO, convicto y confeso, por las dudas lo mando.

Agrupacion Envar El Kadri – PR

¡NO TE OLVIDES!

DESDE EL 11 DE MAYO,

EL EMILIO

ESTARÁ EN

http://www.revistaelemilio.com.ar


CUANDO UN “CIVILIZAO EUROCENTRISTA” QUIERE DAR LECCIONES DE CÓMO SER PERONISTA A LOS “BÁRBAROS PERONISTA”. (1º parte)

6 abril 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! Desde el 11 mayo EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

A www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

Por Pedro delArrabal

Corrían los últimos días del mes de junio del 2008 –plena crisis desatada por los “hombres del campo”, más conocidos como “agrogarcas”-, y alguien me comentó de un blog reciencito salido del cascarón. Su nombre: “Los Anteojos del Tata” (:http://elmensajerodelotrolado.wordpress.com/). Entré en el mismo por el comentario que me habían hecho sobre una nota que aparecía allí, y me entero que el autor se llama Enrico Udenio y su nota se titulaba “LA CRISIS DEL CAMPO, UNA CONSECUENCIA INEVITABLE DE LA MACROCEFALIA ARGENTINA. En aquella oportunidad y viendo que el “Tata” tenía serios problemas de “visión”, intenté mostrarle desde este blog que: “CUANDO A LA HISTORIA SE LA RECONTRUYE CON SEMIVERDADES, CUALQUIER ANÁLISIS POSTERIOR TERMINA SIENDO FALSO”. (Ver nota en este blog de fecha 25 de junio de 2008)

Pero en esta oportunidad, y en su blog, el mencionado “Don Enrico” asumió el papel tutelar para con el “lumpenaje” peronista (no utiliza el término pero queda implícito a lo largo del texto) he intenta darnos lecciones de cómo deberíamos pensar los peronistas de Perón y el Peronismo. La nota se titula “SI YO FUERA PERONISTA”

Le prometí en el “comentario” que hice en su blog, que le contestaría desde este, nuestro blog, y así lo estoy haciendo. Obviamente que voy a trabajar sobre fragmentos del contenido del mismo que son los lugares del texto donde se encuentran las cuestiones medulares de su “lección escrita”.

Por empezar le diría a don Enrico que, por lo menos a mí, me resultaría muy difícil imaginarlo peronista. Es más, pienso que para el peronismo, que usted lo fuera, sería más que una desgracia (como lo expresé en el comentario en su blog) una pesada carga de sobrellevar aunque significara un necesario voto en las próximas elecciones pensándolo en términos especulativos como usted lo quiere presentar a Perón (¡Por algo somos peronistas!).

“INTRODUCCIÓN NECESARIA”

Pero antes de entrar en los pormenores de su “articulo” me voy a tomar el trabajo de hacer una introducción sobre las cuestiones que le impiden a usted pensar el peronismo como un fenómeno singular de un espacio cultural que le es propio, su espacio de pertenencia, Suramérica.

Así como la ciencia es una cosa –y seria- y el cientificismo otra, existen formas y formas de hacer intelectualismo. Más aún en cuestiones históricas, disciplina propicia para jugar con las palabras en el campo de la lógica formal armando conceptos con proposiciones verdaderas para sacar conclusiones falsas.

En ese sentido la linealidad utilizada para realizar sus análisis y la animosidad puesta de manifiesto en cada una de las temerarias definiciones, terminan resultando un tanto exasperante. Especialmente por la cobertura de “mente abierta” con que Ud. intenta presentarse. En su escrito tira datos sin argumentos consistentes dentro de un fárrago de conceptos donde mezcla bíblias con calefones, datos históricos con datos técnicos, citas ajenas con pensamientos propios, todo “cocido” con un hílo conductor antojadizo. Y como usted bien lo declara en la nota, lo viene haciendo desde hace 8 meses: «“El Mito Peronista” (Marzo); “Sindicalistas Ricos, Obreros Pobres” (Diciembre); “No hay peor ciego que el que no quiere ver -2da Parte” y “El Péndulo Peronista” (ambas publicadas en Septiembre); y “El Otro Yo de Cristina” (Agosto 2008)».

Las preguntas que surgen automáticamente son las siguientes: ¿Con qué fin escribe esto? ¿Qué busca con estas “disertaciones”? ¿Quién se las pidió? Si Borges (¿sabe quién és?) nos definió como “incorregibles”, ¿a que se debe tanto esfuerzo por de demostrar que el peronismo es la encarnación del mismísimo demonio en la tierra? Podrá argumentar que está en su derecho de pensar y hacer público sus pensamientos; pero ese derecho no ampara el engaño; ¡estamos hablando de cuestiones políticas y de decisiones políticas, dentro de un Estado que somos todos (no una porción “calificada” de la sociedad)! ¡Además en cuestiones políticas no hay inocencia! ¡¿O no lo sabía don Enrico?!

Ahora bien, y amparado en el mismo derecho, le podría decir que todos los que piensan como usted son unos ignorantes y usted es un (le íba a poner “un pelotudo” pero voy a ser más académico) samborotudo. ¿Es menester recalcarle que nacimos para romperles bien las pelotas a gente como usted? Hasta me animaría a decir que para usted somos un mal insoportable porque lo obligamos a pensar.

Por todo lo anterior, sigo insistiendo en que deberá levantar mucho la puntería en términos formativos e informativos si quiere que sus lectores lo sigan tomando en serio. Porque en cuanto a formación interdisciplinaria, deja mucho que desear. ¡Ha! ¡Por favor, no se meta a hacer psicologismo barato! ¡Le sale muy mal!

Quizá, y en esta ocasión, atenúen sus “dislates intelectualoides” y perdonen sus altaneros aires de sabiondo (¿o suicida?), la posibilidad de enterarse por este medio que los modelos y parámetros de investigación en las ciencias sociales están siendo revisados aceleradamente dado los pocos buenos resultados que se lograron con las anteriores, tradicionales y acotadas variables que se utilizaban. Muestra de esto son las constantes contradicciones en la que están entrando hasta los propios antropólogos por reconocerse torpes al haber estado estudiando durante tanto tiempo a las etnias americanas colonizadas con el manual de colonizador europeo, por tomar un solo ejemplo. ¡Ni que hablar de otras áreas! En estos tiempo las verdades absolutas se fueron transformando en relativas, y la cuántica terminó de enquilombar más la cuestión

Sin embargo, y en su caso -para tomarlos como ejemplo de lo que no se debe hacer-, esto es una constante en sus “pseudos-análisis”. Las comparaciones descontextualizadas del marco y momento histórico que usted realiza con personajes relevantes de la historia mundial que trae a colación en varias partes de su texto (aunque intenta disfrazarlos de los contrario con comentarios insulsos de ubicación espacio-temporal) y que solo le sirven para sacar conclusiones antojadizamente perversas, son exacerbantes. Analizar la figura y trayectoria de Condorcanqui (Tupaq Amaru iskay ñiqin) con los mismos parámetros y valores con los que se puede analizar a Espartaco, estaría dentro de las barbaridades que usted puede llegar a cometer, sin siquiera ponerse a pensar que los parámetros que utilizaría en realidad fueron introducidos por la conquista y colonización con valor de verdad universal. ¿O usted se siente un descolonizado?

Se me ocurre sugerirle que revea sus criterios analíticos ya que están siendo puesto en tela de juicio por los últimos encuadres científicos dentro de la sociología y la antropología en el marco de los Estudios Sociales ; y por lo que se ve, usted está un tanto desactualizado.

Le tiro una punta, porque como peronista que soy no cultivo el egoísmo; pero fundamentalmente para que entienda a qué se debe lo anteriormente expuesto en cuanto a los valores impuestos por la Europa conquistadora y colonizadora y de qué manera condicionan cualquier análisis.

No estaría de más que usted se informe -antes de seguir tozudamente con la historia que le “deformó” su criterio analítico alejándolo del sentido común-, que la Europa de la cuál usted rescata pensadores y pensamientos, parámetros y valores que aumentaron a lo largo de su lamentable “deformación”, todos los “pre-juicios” con que sostiene sus argumentos “civilizadores”, esa Europa Moderna, no es la misma Europa de las nacientes culturas Greco-Romana. ¡Estábamos convencidos de eso! Es más ¡enseñábamos eso en nuestras escuelas y colegios por nuestra condición de colonizados! Por el contrario, la “Europa moderna” es de origen bárbaro (¿Sinónimos? Europa “inculta”, “incivilizada”, “salvaje”)

Como bien lo sostiene Enrique Duseel (1) «La mitológica Europa es hija de fenicios, de un semita…A Grecia no hay que confundirla con la “futura Europa”(la Europa moderna, actual)… Asia y Africa(Egipto) fueron las culturas más desarrolladas, y los griegos clásicos tenían clara conciencia de ello…la diacronía unilineal Grecia-Roma-Europa, es un invento ideológico de fines del siglo XVIII romántico alemán; es entonces un manejo posterior conceptual del “modelo ario”, racista.»

¡Mire usted don Enrico la buena punta que le estoy tirando. Ya tiene tema para estudiar ¿Cómo evolucionó el pensamiento “bárbaro” hasta volverse civilizado en la Europa moderna?

Como verá don Enrico, la historia siempre se la transmitirá según el entendimiento del que la vivió y luego la contó o la escribió; dependerá del ojo que utilizó para mirarla, el ”derecho” o el “izquierdo”; o los dos ¿por qué no? En la especie humana, y en relación a la lectura que cada uno de ellos haga de cualquier realidad, no existe la asepsia mental y sí la subjetividad producto de una formación cultural.

Le pongo como ejemplo la diferencia valorativa que adquiere el concepto de “Padre de la Patria” para los diferentes “constructores” de modelos sociales según sea la condición social –tal lo que fija la teoría “clasista” clásica europea- del que lo proponga y su grado de colonización cultural. Tomemos como ejemplo algo de nuestro país: Para los miembros del Instituto Nacional Sanmartiniano y los “Generales Mitrista” que la componen: “San Martín seguirá siendo el Padre de la Patria, siempre y cuando jamás se acepte que es hijo de una India. Semejante infundio solo puede provenir de grupos indigenistas”.(2) Para los criollos, los de abajo, los mortales comunes de este suelo Patrio, San Martín es el “Padre de esta Patria” porque tenía unos huevos inmenso y objetivos libertarios; luchaba por las negadas libertades que afectaban directamente la condición humana de los habitantes de estos suelo. Y si era hijo de una india (Doña Rosa Guarú), ¿para ellos? ¡Mejor, carajo!

Entonces “Si la historia la escribieron los que ganaron, eso quiere decir que hay otra historia, la de los que perdieron; que seguramente no será la misma” Si la historia fue “deformada” siempre habra quien la quiera “reformar”

Ahora bien ¿Don Enrico Udenio tiene la potestad para decidir el grado de verdad y falsedad de una y otra? ¡La mierda!

¡SI YO FUERA PERONISTA!

Ahora sí, entremos de lleno en su artículo.

¡Don Enrico! ¡En el comienzo de su lección de cómo ser peronista, ya empieza con chicaneos baratos, de baja estofa! Está bien que su target de lectores tenga determinadas características, ¡pero no los trate como imbéciles!

Por empezar, cuando usted dice muy suelto de cuerpo: «Una de las características que más me llamaron la atención de esos comentarios (se refiere a los comentarios que sobre sus notas antiperonistas hacen sus lectores) fue la imposibilidad de muchos en adentrarse en un planteo teórico de dudas o cuestionamientos hacia Perón y/o Evita. Incluso, alguno llegó a pedir directamente por favor, no hables más mal de Perón”», debe saber que el que le “pidió la escupidera” por sus “lanzadas antiperonistas”, o bien es un invento suyo, o no es peronista. Y sostengo esto porque básicamente, los peronistas no somos minusválidos mentales como intenta presentarnos, incapacitados resolver “planteos teóricos” y dudas respecto de nosotros mismos. Lo que nosotros no aceptamos es que un “aséptico intelectual” de bajo vuelo nos induzca a cómo debemos realizar dichos “análisis críticos”. Los peronista tenemos un vuelo similar al de los Cóndores, por eso nuestra mirada es más amplia y abarcativa, vuelo que facilita nuestros análisis. En todo caso no solemos perder mucho tiempo discutiendo pelotudeces, ni haciendo elucubraciones idiotas con cualquier.

¿A quien le quiere vender “objetividad” y “candidez analítica impoluta” cuanto sostiene: «Lo curioso es que, en realidad, el “hablar mal de Perón” en mis artículos se limitaba a transcribir, en la mayoría de las veces, textuales expresiones del mismo Perón, o a puntualizar sucesos muy bien documentados históricamente. Si bien, se pueden realizar varias interpretaciones de un mismo acontecer histórico, todas son pasibles de análisis cuyas diferencias permiten un enriquecimiento intelectual sin tener necesidad de caer en calificativos burdos como son los habituales casos de “gorila”, “reaccionario”, entre varios.»?

Por empezar su observación no resulta nada “curiosa” porque la misma carecen de originalidad. En infinidad de texto liberales y hasta en los textos “Psico-bolches” aparecen esas curiosidades. ¡Don Enrico, no se crea pionero en materia de desacreditación del peronismo! Vuelvo a insistir, la descontextualización de citas es un recurso, dentro de la contemporaneidad, bastante añejo. Y en cuanto a la documentación que “avalen los sucesos” le puedo recomendar varios falsificadores: mucho de los historiadores Mitrista con Mitre a la cabeza por ejemplo; ¡y sus continuadores por derecha, y también por izquierda sin ir más lejos! ¿Quiere falsificadores chabacanos y recientes? Lo tiene en sus propias filas. ¿No lo reconoce, o no lo quiere recordar? Le refresco la memoria ¡Ese, el que inventó el ataque de un “bárbaro Kirchnerista” que supuestamente había agredido con una navaja a un “inocente concurrente de la carpa verde de los agrogarcas” colocada en la Plaza Congreso! ¡Es muy parecida a las “persecuciones de opositores que realizaba el régimen peronista”!

¿Quiere que sigamos con los sucesos “muy bien” documentados? ¿O prefiere que sigamos con sus chicaneadas?

Más adelante, Don Enrico –y sin querer queriendo- comienza a desnudarse traicionado por su subconsciente: «¿Qué sucede en un liberal, un radical, un conservador, por ejemplo, cuando se encuentran con documentaciones que muestran visiones negativas del accionar de Kennedy, Churchill, Hipólito Yrigoyen, Arturo Frondizi, Raúl Alfonsín, etc.?” Don Enrico ¿Nunca un Lenín, un “Tito”, un Nazert, un Butto, un Chavez, un Castro, Un Torrijo, un Velazco Alvarado?

Pero él continua: “En la mayoría de los casos, más allá del lógico malestar, hay un interés genuino por conocer y analizar esas opiniones. Siempre se puede aprender algo nuevo que ayude a reafirmar o a cuestionar las propias creencias.

¿Por qué esto mismo no sucede con Perón o con la mayoría de los denominados políticos populistas? No interesa, incluso, el alto valor documental o la irreprochabilidad del que lo dice.»

Le pregunto ¿Por qué trae como ejemplo a personajes liberales de derecha y lo mezcla a Irigoyen con ellos? Debería estar enterado que los radicales Irigoyenistas -FORJA- luego se hicieron todos peronistas (Scalabrini Ortiz, Jauretche, Manzi, Discepolo, Orsi, etc,etc) ¿De que absurda parte de su cerebro puede salir la ilusión de que a un liberal de derecha, a un radical Alvearista, y a un conservador le aparezca de vez en cuando las ganas de un “mea culpa”, cuestione su accionar y trate de enmendarlo? ¡Para ellos -y para eso- está la iglesia que les perdona los pecados, los libera de culpa y cargo para que vuelvan tranquilos y sin cargo de conciencia a seguir jodiendo gente. ¿Cuál es valor de reconocer las cagadas y luego seguir haciéndolas? ¡Explíquemelo porque no lo entiendo don Enrico!

Luego y “torpemente” lo menciona a Perón dentro de los políticos “populista” y de paso en la volteada caemos los peronistas que no sabemos reconocer los errores del General. ¿Pero cómo hacemos esos, teniendo a la vista (¿?) el alto valor documental (¿?) que nos brinda un irreprochable pensador como don Enrico Udenio? Sabe que pasa don Enrico, es que a los peronistas, nos ponen de muy mal humor los “gorilas disfrazados”(aunque a usted le moleste el calificativo, pero uno no se puede engañar y a los gorilas no se los puede denominar de otra manera); por deformación cultural europea (no se olvide que las dos tragedias bélicas más grandes de la humanidad se dieron en el continente belicoso, 1º y 2º Guerra mundial) somos un tanto intolerante con aquellos que logran juntar ignorancia e imbecilidad en un solo “frasco”.

Aunque, y por suerte, no soy ni siquiera parecido a “Tio Berni”, por hoy lo voy a dejar aquí. Fundamentalmente para no cansar a los lectores. Pero mañana se la sigo porque hay mucho “tela por cortar”.

pocho-11

(1)Enrique Dussel “La Colonialidad del saber”- Europa, modernidad y eurocentrismo – Deslizamiento semántico del concepto de “Europa” – pág 41

(2) Norberto Falasso. “San Martín ¿padre de la Patria? O Mitre ¿padre de la historia? – Pág 27


GOLPEÁ FUERTE JUANITA, GOLPEÁ, para que se vayan estos peronista.

16 junio 2008

¡¡¡ATENCIÓN!!! desde el 11 de mayo EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ A  www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

Cacerolas de teflón

“Golpeá fuerte Juanita, golpeá”

Ignacio Copani

No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.

No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.

Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado
No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,
pero nunca te he sentido en la rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.

No te oí ni te oiré porque no hay modo
De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes
Que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a sonar en los conciertos liberales
Como tantas veces te escuché sonar.

No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán
No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.
No te oi… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.

Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.

Cacerola de teflón, volvé al estante…
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a llenarte de los más ricos manjares
Que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón andá a c…ocinar
Letra y música: Ignacio Copan
Copado Copani
http://es.youtube.com/watch?v=tZemS_7eVNY