EL VIEJO Y TRADICIONAL ESPEJO

31 julio 2017

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y educación.

“Se es liberal, marxista o nacionalista partiendo del supuesto que el país debe adoptar el liberalismo, el socialismo, o el nacionalismo (y ahora el “socialismo capitalista”(¿?), de creación de don Martí) y adaptarse a él, partiendo del supuesto doctrinario importado, reproduciéndolo y forzando a la naturaleza a condicionarse a él.”

Arturo Jauretche

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

La lectura de la nota titulada “Populismo vs. Estado de bienestar” (que podrán leer de manera completa al final de este texto) que en su habitual columna “Hablemos de educación” el Lic. Martí publicó en el matutino EL ESQUIÚ el día lunes 24/07/2017, generaron en mi algunas preocupaciones que no puedo pasar por alto por dos motivos:

1) La responsabilidad que conlleva construir un texto con valor pedagógico utilizando un medio de comunicación (sabiéndolo “formador de opinión”) para su difusión y…

2) La peligrosa confusión conceptual que tiene su autor respecto de varias cuestiones que intentó desplegar en lo que yo definiría como una disquisición de tipo ideológica en relación a nuestra política que cayó en la volteada dentro de su análisis sobre los populismos latinoamericanos.

De todos modos debo reconocer que independientemente de lo señalado anteriormente resulta interesante el texto porque sirve a los fines de desmitificar ciertos relatos, todo dentro de un sano intercambio democrático ya que estamos en las antípodas en materia ideológica, en mi caso claramente identificable ya que no escondo mi pertenencia al ideario popular (me niego a ser populista) peronista; o sea, para un “intelectual académico reaccionariamente antiperonista” vengo a ser una especie de “nipo-nazi-falange-fascista” jauretcheano (una especie de “trensubtemetrocleta” pero… populista).

Difiero en lo sustancial con el contenido del escrito de marras, aunque debo elogiar ese reconocimiento que hace de los desastres sociales causados en todo el mundo por el liberalismo pero… ¿hasta ahí llego su amor?. ¿Y del neoliberalismo qué? Entonces y con el mismo derecho quiero hacer público algo que me atañe señalar en términos políticos –la educación es un hecho político en si mismo- por ser, primero ex docente y segundo pedagogo responsable dentro del concepto Freireano de educación permanente. Además soy un lector compulsivo por avidez intelectual y defecto profesional (soy periodista) algo que me lleva, entre otras publicaciones, a ser otro lector de los muchos que seguramente tiene ese matutino.

Por las diferente colaboraciones en materia de notas de opinión que en diversas ocasiones y a lo largo de los últimos 4 años realicé para EL ESQUIU.COM, cualquier lector sabe desde qué lugar y posición político-ideológica expreso y escribo. Yo desconozco la del Sr. Martí.

MARTI 1

Hecha esta aclaración me interno Jauretchanamente en el Texto del Lic. Rubén David Martí, que según reza su curriculum es rector de la Universidad Fasta (que en realidad es un instituto de estudios superiores confesional privado subsidiado por el Estado) que funciona en el tradicional Colegio del Huerto de esta capital catamarqueña. Además dice dicho curriculum que es Lic. En Ciencias Políticas y que estudió Ciencias de la Educación en Chile.

Resulta muy interesante cotejar su más que notable admiración por la cultura nórdica (cabe aclarar para cualquier desprevenido que la cultura nórdica tuvo y tiene fuerte influencia anglosajona; o sea influencia de los “bárbaros” de la historia antigua según lo definieron los prohombre de la cuna de la cultura que fue “latina” y estuvo ubicada en el sur de Europa –Grecia y Roma-) resaltada en la primera parte del texto (Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia) tan contrastante con su marcado despreció por los “populismos” latinoamericanos como supuestas réplicas –según él- de los populismo latinos de Europa (los ubica y señala puntualmente: España, Italia y Grecia casi al final del texto y no creo por casualidad).

Esto, en mi modesto entender, pone de manifiesto una determinada formación –o colonización cultural para ser más preciso- y un interés de su parte por diferenciarse de manera mitro-marxisticamente de todo aquello que tenga olor a “latino”. Esta identificación anglófila es recurrente en todos sus escritos y para nada es reprochable. Lo grave es venderlo como panacea.

En términos genealógico resulta un tanto ilógico ese desprecio ya que por apellido queda claro que el origen de sus ancestros es español y no anglosajón (El origen del apellido Martí se lo puede ubicar en Aragón, o en Cataluña, en el Levante; o en Valencia, Alicante o Castellón); pero resulta totalmente comprensible si hablamos en términos culturales y más cuando se trata de “academicismo” argentino.

Pero veamos.

MARTÍ 2

Dice Martí: Sin querer hacer un análisis histórico de cada uno de estos sistemas”…   para dos renglones más abajo señalar a la hora de considerar como única opción (obviamente se refiere al populismo y dicho esto dentro de lo que podría llamarse “campaña política encubierta para el FCyS-Cambiemos”) las políticas aplicadas en nuestro país y en nuestra provincia desde hace décadas”. Por empezar un Estado de bienestar no es un sistema en si mismo sino, y en todo caso, el producto de la aplicación de un sistema político. Por otro lado hacer la salvedad de no querer hacer análisis histórico para luego sentenciar sobre una política aplicada por décadas suena a un neologismo más próximo a un raro oxImoron ya que hablar de décadas implica mínimamente un análisis histórico.

Evidentemente el autor desnuda cierto temor por incursionar en determinada historia que nunca fue aséptica ni asexuada y menos aún apolítica. Para eso recurre a ciertos eufemismos. Es clara su intensión de restarle los marcados componentes ideológicos que tuvieron todos los acontecimientos a lo largo de la existencia del hombre.

Estado de Bienestar no es lo mismo que Estado Benefactor aunque desde diversas “escuela de pensamiento político” hayan logrado fundir lo liberal con lo socialdemócrata, el socialcristianismo y el keynesianismo dentro de las Ciencias Política para luego venderlo como un producto terminado a los fines que se lo estudie en ámbitos “académicos”, incluidos los católicos.

Tomar como ejemplo los estados nórdico europeos para una elucubración política con fines de traspolación resulta por lo menos errónea básicamente porque desnuda un profundo desconocimiento de la idiosincrasia del ser latinoamericano en lo sustancial por un lado, porque ninguna historia se repite con iguales características por cuestiones de tiempo, formas y circunstancias (salvo en nuestro país donde la oligarquía nativa con fuerte identificación no por “casualidad” con lo anglosajón –“civilización”-, viene triunfando en materia cultural por no haber perdido nunca el manejo de los resortes educativos, desde Caseros -1852- en adelante) por el otro, y por ultimo porque resulta disparatado comparar valores culturales, modos de ver y concebir la vida, esa cosmovisión que lleva a definir qué se entiende por bienestar tanto social como educativo en un poblador por ejemplo de Hualfín, o Singuil, del propio Villa Cubas de esta capital provincial; o de Charata del Chaco, Añatuya de Santiago del Estero o de Las Plumas de Chubut (que entre ellos ya hay notables diferencias) con los valores que pueden llegar a tener los Sueco de Estocolmo, Gotemburgo o Upsala, o los dinamarqueses de Odense, Copenhague o Arhus.

Suena como muy disparatado!!!      

A continuación y con el subtítulo de “Populismos Latinoamericanos” destaca que dicho sistema fue practicado tanto por partidos de derecha, izquierda y centro; sin dar ningún ejemplo que sustente tamaña teoría.

Si no fuera porque suena a otro oximorón pero esta vez de tipo ideológico referirse a “populismo de derecha”, yo podría inferir sin temor a equivocarme, cierta intencionalidad antiperonista, de esa que está muy presente –pero a esta altura ya desactualizada- en los que no pocos denominamos “psico-bolchaje” vernáculo. A menos que identifique al “menemismo” –que no fue peronismo- dentro de esa categoría. Además conozco a muchos pensadores de izquierda y no pocos de ellos me honraron y honran con su amistad, tal el Caso de Abelardo Ramos, Spilimbergo, Hernández Arregui, Puiggros, Norberto Galasso y pensadores nacionales como el propio Jauretche, José María Rosas, Methol Ferrer, Fermin Chaves, Osvaldo Guclielmino, José Pepe Muños Azpiri, y mi maestro, el pedagogo Gustavo F.J. Cirigliano, y jamás los escuche referirse a un “populismo de derecha” en América Latina. Un descubrimiento “categórico” hecho por don Martí que parece tardío por lo fuera de tiempo.

Pero continuando con lo ideológico, la pregunta cae de maduro: para don Martí ¿fueron partidos populista de izquierda los que encabezaron Augusto Cesar Sandino en Nicaragua, Velazco Alvarado en Perú, Torrijo en Panamá, y mas recientemente el Castrismo en Cuba, el Sandinismo, El Chavismo, el Kirchnerismo, el Lulismo, el Correismo ecuatoriano, el de Evo en Bolivia, el Lugoismo Paraguayo o el Mujicaismo uruguayo?

Siguiendo su línea analítica lo podría ayudar con los ejemplos de populismo de centro. Para no irnos muy lejos… ¿Sergio Massa por casualidad? Es el caso más claro de populismo de centro según su caracterización.  Por su hibridez ideológica, Massa es el que más se aproximaría en tanto usa las necesidades de los más desprotegidos para sus fines políticos que en este caso coincide con su apreciación que sostiene que: “El líder se convierte en el defensor de los más pobres y realiza un pacto tácito con ellos para sostener la lucha por sus derechos y el bienestar”. Lamentablemente Massa no es popular, ; no lo veo defendiendo los intereses del pueblo; con solo avalar   el endeudamiento externo Macrista ya no puede ser popular. Digo esto porque cabe aclarar que Popular: es lo que pertenece al pueblo (comunidad o grupo mayoritario) o tiene su origen en él. En cambio Populismo es una simple tendencia política que usa las necesidades del pueblo para otros fines.

Ahora bien y siguiendo con el texto de Martí, sería muy poco serio de mi parte contra argumentar el rescate que él hace de los dichos de la politóloga Gloria Álvarez: “El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica para sostener su existencia” para refrendar su teoría critica del populismo, con ideas extraídas de libros escritos por Sandra Russo o Gabriela Cerruti (que comparados con las definiciones de la “tilinga medio pelo” Alvarez –simple operadora mediática de la derecha centroamericana al servicio de espurios intereses norteamericanos-, pasarían a ser -y  de manera graciosa- importantes “Tratados Políticos”). Seguramente, y de hacer eso, nadie me tomaría en serio. Es más, no pocos me dirían “Martinez, que chistes de mal gusto su refutación basado en semejante fuentes.” En términos comparativos sería discutir sobre historia –en serio- con un interlocutor formado por libros escritos por Lanata o Majul, o las editoriales de los Leucos, Bonelli, Van der Koy, Blanck o Joaquin Morales Sola. Poco serio para un rescatador del “Estado de Bienestar” de los países nórdicos.     

Se torna menos serio aun utilizar como argumento ejemplificador de su “tesis” lo siguiente: Es común escuchar a estos los líderes en sus discursos acusar a distintos sectores por la pobreza de la nación. Ellos son: los empresarios, los organismos internacionales, los medios de comunicación o la oligarquía del campo. Esta dialéctica es clave para generar la confianza; la opción de fe necesaria para justificar ante el electorado la corrupción estatal”.

CRONICA

 

Bastaría que don Martí se respondiera las siguientes preguntas: “¿Por qué las cuentas públicas deben y son abiertas y las privadas no? ¿Hay algo que ocultar? ¿Por qué el privado puede hacer lo que quiere con la plata del Estado? ¿No deberían ser objeto de los mismos controles que le caben al Estado, sobre todo cuando dichas empresas hacen negocios con él? Es lo más lógico toda vez que el dinero es público y las obras, como sabemos, las pagamos todos.”(*),  para entender que el origen de la corrupción estatal parte de la avidez de los grandes grupos privados por hacer negocios con el Estado que es plata segura y más rentable incluso sin trabajar ni invertir nada en tanto hasta suelen tercerizar obras y servicios dedicando los ingresos sacados a ese Estado a buscar mejores ganancias a través de la timba financiera. Si Báez y López son corruptos… Odebretch, IECSA, Calcaterra, la Flia Macri (empresarios todos) ¿Qué son? ¿Quién corrompió a Lopecito? Como dice por ahí algún portal con razonamientos que más que confiables se aproximan y mucho al sentido común: “Si López se quedó con 8 palitos verdes, seguramente los que se lo dieron se deben haber quedado con esos 8 multiplicados por 10 o 100”.  

Más grave aún es disfrazar un  relato que intenta ser crítico del populismo con argumentos que por reiterados no son más que  fieles y respetuosos  del relato PRO_CAMBIEMOS que recitan sus acompañantes mediáticos, o sea: “La Nación dixit, Clarín dixit, TN dixit, o Lanata dixit”, como por ejemplo -y siguiendo la línea del relato “PRO- oficialista” de la “pesada herencia”-: “Aumentan (los “populistas”) el gasto público generando déficit fiscal, ocultan los datos reales para esconder la verdad; luego de esto el Estado, lógicamente, hace crisis, la economía comienza a mostrar el deterioro: inflación, estancamiento y desempleo. Los servicios públicos son cada vez peores;  el transporte, la  salud y educación. Para sostener el empleo se cierran las importaciones y se controla en valor del dólar, los precios y tarifas. Luego aparece el desabastecimiento, el descontento social. Pero el líder populista defiende el planteo ideológico que lo sostuvo en el poder. La culpa de todos los males la tienen los oligarcas y los empresarios que concentran todo el dinero con la ayuda de los EE.UU.; pero jamás se escuchará al líder arrepentirse de algo o reconocer un error.  Como un semidiós, nunca se equivoca.”

No se me ocurre pensar que esto lo escribió por la Gestión Macri…  ¿O sí? Pregunto porque en un año y medio de gestión CAMBIEMOS-EMPRESARIAL  se incrementó el endeudamiento externo a niveles nunca antes conocidos comprometiendo el destino de las generaciones futuras que Martí rescata al final de su texto como: “la materia prima: el argentino que quiere una nación próspera para sus hijos.” . En el último año y medio se aumentó el gasto público (más selectivo desde ya al haber eliminado la “grasa militante” para brindar sueldos mas altos a los “acompañantes aplaudidores” del cambio), se duplico el déficit fiscal, el INDEC es más mentiroso que el anterior del propio Moreno, la crisis económica es mucho más profunda,  con una inflación en el primer año de mandato -2016- que estuvo por encima de la gestión anterior tan criticada. No creo sea necesario recordarle al Sr. Martí que inflación viene del griego “inflatio= inflar, aumentar precios”; o sea, todo proceso inflacionario parte de una decisión política privada que, entre otros factores, actúa buscando mayor rentabilidad en el menor tiempo posible, y no como se la quiere vender asociada únicamente a la emisión monetaria que en materia de circulante también es controlada en nuestro país por las entidades financieras quitándolo de circulación para retornarlo en forma de “prestamos” con alta tasas de interés ya que muchas de esas “entidades” son los nuevos brazos de los monopolios formadores de precios.  La emisión es solo consecuencia de esa maniobra política privada con la cual el Estado busca atenuar sus efectos negativos en la población y que muy bien los detalla Martí pero… corriendo a los responsables reales de la escena del crimen y del hecho criminal.

Evidentemente el retroceso del índice inflacionario a costa del bajo consumo que logra el enfriamiento de la economía en razón del incremento de la desocupación,  herramienta generadora de necesidades que no pueden ser cubiertas y que habilita la  rebaja salarial para conseguir el mínimo sustento, con sus consecuencias de miseria y hambre con el solo fin que los “números cierren”, es lo que lo tranquilizaría al Sr. Martí. Pero las personas no son números y sus necesidades menos. En ese caso, y como ya lo explique en otra oportunidad, la exactitud matemática también es manipulable según sean los fines. Además ni Suecia ni Dinamarca ni Islandia son la panacea que pretende presentar Martí como modelos a seguir, y luego demostraré porqué.

Pero Martí llega al paroxismo cuando manifiesta: “Sólo hay que observar los indicadores mundiales para advertir que donde se practica el Estado de bienestar tienen los mejores índices de educación, desarrollo humano, economía, competitividad, derechos civiles y calidad de vida. Estos países son mucho más limitados (en cuanto a recursos naturales) que la Argentina, sin embargo han logrado sostener en el tiempo un sistema que les ha permitido ser referentes en el mundo.” Podríamos definirlo como un Estado socialista que se desarrolla en una economía capitalista y que asegura el buen vivir de sus ciudadanos. Esta es una aparente contradicción, pero lo cierto es que han demostrado que no es incompatible un Estado activo y presente con la economía de mercado. El Estado interviene en los desajustes económicos evitando la concentración del dinero, distribuyendo equitativamente los beneficios, cobrando impuestos progresivos, asegurando la libertad individual y la igualdad ante la ley, haciendo respetar las instituciones del Estado. 
A Martí solo le faltaría un pequeño detalle para redondear su propuesta; porque estamos en Argentina. Ese detalle es preguntarle al propio Macri, a Magnetto o a  Bulgheroni, a Perez Compac, a Roca, o a los Eskenazi, a Ratazzi,  a Eurnekian, o a Cartellone, Wagner, al Presidente de la S.R., o Rovella Carranza, etc, etc…. al poder económico real  ¿Qué opinan muchachos de mi propuesta socialista-capitalista? Simplemente eso.  

En otro aspecto resulta más que extraño que no se percate que la propia Institución que el dirige está subvencionada por el Estado corrupto que él se encarga de denostar en su articulo(1). Además no debería  olvidar que para dicha entidad el conocimiento es una mercancía cuyo costo debe pagar cualquier estudiante para acceder a él; o sea un “negocio” altamente lucrativo en términos privados gracias a la manito que le “da” el Estado corrupto. ¡Son las leyes del mercado ¿no don Martí?! ¿Cómo se compatibilizaría esa ventajosa situación con su Estado “socialista-capitalista”?

En cuanto a los países “modelos” elegidos por Martí y para poner al lector en tema solo agregaría las siguientes tres “grageas”:

Suecia: Un país un poco más grande que la Pcia. de Bs. As. pero con 6,5 millones de habitantes menos que el actual feudo de la Sra. Vidal. Con una economía hoy en crisis por las olas de migrantes de la propia Europa y el cercano oriente, que harán que en 10 o 15 años los suecos sean una minoría en su propio país. (Le pregunto a don Marti, ¿deberiamos volvernos más xenófobos de lo que actualmente somos -algo que  intenta inculcar el Macrismo- como ya está pasando en Suecia para emularlos, pero en nuestro caso con los hermanos latinoamericanos?)  Con una economía que se asienta en las exportaciones y en tres grandes multinacionales  -Ericsson, Volvo y Astra- pero con conciencia nacional en contra posición con los empresarios argentinos con conciencia “bolsillesca”;  y con una legislación social de avanzada dónde hasta el consumo de droga es legal y se goza del derecho a morir intoxicado por ella, algo que lógicamente  bajó el índice de criminalidad.

Dinamarca: Con una superficie equivalente a menos de la mitad de la superficie de nuestra Catamarca pero con una población de casi 6 millones de habitantes lo que hace que el 33 % de la población activa esté ocupada en el sector publico (en nuestro país la prensa habla del gasto improductivo que significa la “burocracia estatal” que solo insume apenas el 10 % de la población activa). País que cuenta con jornadas laborales de 37 horas semanales y 5 semanas de vacaciones que ahora las propias empresas piensan estirar a 6; con  la posibilidad de jubilarse a los 62 años, algo impensado en el presente y futuro argentino de continuar Macrilandia.

Islandia: Una isla volcánica de 103 mil Km cuadrados y 300 mil habitantes con una economía endeble que está tratando de salir de una crisis muy similar a la que dejo el menemismo en nuestro país. Todo se remonta al 2008, cuando el gobierno islandés se encontró en medio de una crisis financiera que llevó a los principales bancos del país a la quiebra, algo que hizo tambalear  su moneda y  lanzó a las calles a miles de sus ciudadanos en manifestaciones multitudinarias.

Islandia optó por juzgar a los implicados en la burbuja financiera. Como ejemplo están los ejecutivos del banco Kaupthing, entre los que destaca el ex director ejecutivo Hreidar Mar Sigurdsson, que fueron condenados a penas de entre cuatro y cinco años de prisión acusados de manipulación del mercado. También fue juzgado Geir Haarde, primer ministro entre 2006 y 2009, al que se le achacó no haber realizado reuniones de gabinete ante cuestiones de estado importantes -si bien no fue condenado. Pero no todo ha salido como los islandeses esperaban: instancias superiores de justicia han desestimado otros casos, rebajando e incluso eliminando las penas.

Pregunta ¿La justicia de Islandia siguió el ejemplo argentino de Bonadío y la actual Corte Suprema Argentina?  o fue al revés!!!

Como ejemplos a seguir por  Argentina no creo que le sirvan ni sean del agrado de nuestra oligarquía ni para los impolutos empresarios argentinos que según don Martí parecerían ser  “Carmelitos descalzos” en materia de desprendimiento empresarial; menos para los intereses norteamericanos.

Por eso no creo en este tipo de  textos plagados de buenas y “extrañas” intenciones asentadas en dudosos modelos foráneos.

Gracias Jauretche por abrirme los ojos; algo que la educación formal no hizo ni hace: pensar en argentino y latinoamericano.

Notas:

(*)(Juan Salina-MISTERIOS REVELABLES- http://pajarorojo.comar/?p=34776 )

(1)Vinculado con eso, el porcentaje de escuelas privadas que reciben el aporte del Estado es, en Catamarca, del 70%. Catamarca, particularmente, aumentó el porcentaje de gasto (para ser más suave yo lo llamaría inversión del Estado) por alumno en un 136,9%, en el período 1994-2005, (Fuente: El Ancasti-18/10/2008- datos que extrajo de un informe del CIPPEC –Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento-)

LA NOTA DE MARRAS:

MARTÍ 0

HABLEMOS DE EDUCACIÓN

Populismo vs. Estado de bienestar

Sin querer hacer un análisis histórico de cada uno de estos sistemas políticos, intentaré aclarar ciertas confusiones que se presentan a la hora de considerar como única opción las políticas aplicadas en nuestro país y en nuestra provincia desde hace décadas.
Cada uno de estos sistemas nace como consecuencia del implacable impacto social dejado por el liberalismo político y la ausencia del Estado en el resguardo de los derechos más elementales del ciudadano. Desde entonces hay una necesaria revisión del rol del Estado en la sociedad para lograr justicia social, participación política, desarrollo humano y atención de los derechos de los trabajadores. 
En la mayoría de los países latinoamericanos han desarrollado el populismo. Parte de Europa con los países nórdicos, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia; pusieron en práctica el llamado Estado de bienestar o Estado benefactor. Sintéticamente haré un simple enunciado de las características de cada uno de estos sistemas.

Populismo Latinoamericano
Cabe destacar que el populismo ha sido practicado por partidos de derecha, izquierda o centro y se ha convertido en una suerte de maquinaria para hacerse del poder, sostenerse, acrecentarlo y perpetuarse.
Si nos concentramos en el discurso y el dato de la realidad, nos vamos a encontrar con lo siguiente:
El líder se convierte en el defensor de los más pobres y realiza un pacto tácito con ellos para sostener la lucha por sus derechos y el bienestar, pero lo cierto es que los índices de pobreza en donde se han practicado estos sistemas han empeorado, han crecido o multiplicado. Al decir de la politóloga Gloria Álvarez: “El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica para sostener su existencia”. 
Es común escuchar a estos los líderes en sus discursos acusar a distintos sectores por la pobreza de la nación. Ellos son: los empresarios, los organismos internacionales, los medios de comunicación o la oligarquía del campo. Esta dialéctica es clave para generar la confianza; la opción de fe necesaria para justificar ante el electorado la corrupción estatal y la destrucción de los poderes del sistema republicano, porque todo se hace en nombre del pueblo. Aunque en el discurso se destaque la democracia, lo cierto es que lo único democrático es la forma de llegar al poder. Luego de eso, es una permanente apropiación de los poderes del Estado para beneficio personal y sectorial, utilizándolo para cobijar al aparato partidario, llenándolo de empleados públicos improductivos que sólo se dedican a la política. Aumentan el gasto público generando déficit fiscal, ocultan los datos reales para esconder la verdad; luego de esto el Estado, lógicamente, hace crisis, la economía comienza a mostrar el deterioro: inflación, estancamiento y desempleo. Los servicios públicos son cada vez peores;  el transporte, la  salud y educación. 
Para sostener el empleo se cierran las importaciones y se controla en valor del dólar, los precios y tarifas. Luego aparece el desabastecimiento, el descontento social. Pero el líder populista defiende el planteo ideológico que lo sostuvo en el poder. La culpa de todos los males la tienen los oligarcas y los empresarios que concentran todo el dinero con la ayuda de los EE.UU.; pero jamás se escuchará al líder arrepentirse de algo o reconocer un error.  Como un semidiós, nunca se equivoca.

Estado de bienestar
Sólo hay que observar los indicadores mundiales para advertir que donde se practica el Estado de bienestar tienen los mejores índices de educación, desarrollo humano, economía, competitividad, derechos civiles y calidad de vida. Estos países son mucho más limitados (en cuanto a recursos naturales) que la Argentina, sin embargo han logrado sostener en el tiempo un sistema que les ha permitido ser referentes en el mundo. 
El Estado asegura la equidad y justicia social interviniendo en la vida del ciudadano procurando el bienestar a través de los servicios como educación, transporte, salud, generando una red de contención para que nadie quede excluido. Podríamos definirlo como un Estado socialista que se desarrolla en una economía capitalista y que asegura el buen vivir de sus ciudadanos. Esta es una aparente contradicción, pero lo cierto es que han demostrado que no es incompatible un Estado activo y presente con la economía de mercado. El Estado interviene en los desajustes económicos evitando la concentración del dinero, distribuyendo equitativamente los beneficios, cobrando impuestos progresivos, asegurando la libertad individual y la igualdad ante la ley, haciendo respetar las instituciones del Estado. 
Los líderes políticos, sindicales y empresariales tienen una enorme vocación para la convivencia demostrado esto en la diversidad de ideologías que existen en los parlamentos. Saben que el ciudadano no arriesga el Estado de bienestar, por tanto son muy cuidadosos de los resultados y de los recursos del Estado.
Noruega, Dinamarca y Suecia gozan de índices de criminalidad sorprendentemente bajos y una envidiable esperanza de vida. Sin lugar a dudas, se trata de países sumamente prósperos, donde las personas pueden gozar de un grado mayor de libertad y al mismo tiempo de bienestar. Pero ¿cómo esta fría y poco fértil península ubicada entre el mar Noruego y el mar Báltico pudo convertirse en un verdadero ejemplo del bienestar?
Muchos dirán que no tengo en cuenta que estos países tienen una historia institucional distinta, una población homogénea, elevados niveles de confianza, participación cívica, cohesión social, responsabilidad individual, valores familiares y sobre todo una fuerte ética del trabajo. La inobservancia de estos elementos esenciales que anteceden al Estado de bienestar podría hacerme cometer un grave error. Pero lo cierto es que las ideas políticas y los procesos nunca fueron estáticos y jamás quedaron en un lugar, por el contario se expandieron y en algunos casos llegaron a todos lados. Así como el populismo no es exclusivo de Latinoamérica y hay fuerzas políticas que los representan en España, Italia y Grecia, de igual modo pasa en nuestra nación con el sistema del Estado de bienestar. Confío que nuestro país pueda dar un salto cualitativo en lo institucional para salir del estancamiento crónico, la decadencia moral y la política de la dádiva para ingresar en la etapa del crecimiento y desarrollo. Para ello hay que votar con la razón y no por la tradición o el sentimiento apasionado que los líderes mesiánicos siempre estimulan.
Tenemos la materia prima: el argentino que quiere una nación próspera para sus hijos.

Lic. Rubén David Martí
martiruben@msn.com
https://www.facebook.com/Lic-Ruben-David-Marti-1249940738425522/

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LA HISTORIA QUE ENSEÑA A PENSAR EN NACIONAL ES IGNORADA POR LA EDUCACIÓN FORMAL.

17 julio 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia; de nuestra redacción.

Para un Radical de alma

Roque Eduardo Molas,

amigo y colega,

con admiración y

profundo respeto.

V.L.M.

Victor L Martinez 4

Por Victor Leopoldo Martinez(1)

Quizá uno de los más notable historiadores argentinos, de lectura obligada para todos los que militamos en el campo Nacional y Popular, hoy en vida, sea Norberto Galasso.

GALASSO

De sus mejores trabajos entre los que se destacan SAN MARTIN, PERÓN, la excelente semblanza de nuestro FELIPE VARELA que yo haya leído (nombre que lleva su Centro de Estudios Históricos), tomé de mi biblioteca “JAURETCHE Y SU ÉPOCA, de Yrigoyen a Perón, 1901-1955”. Y lo hice por esa necesidad de compartir en este escrito un sentimiento que suele estrujarme el pecho. Lo quiero compartir con un gran amigo, casi hermano, radical alfonsinista el hombre. Tal vez porque en este texto documental él encuentre como encontré yo hace tiempo ya, las raíces comunes que nos unen; esa línea histórica que unifica las sendas que cada uno transitó políticamente pero que confluyen en lo Nacional, Popular y Latinoamericano.

Cuenta Galasso en este trabajo que: «Jaureche toma cada vez mayor distancia de los que se califican pomposamente intelectuales, esos compañeros reformistas que hacen gala de antiyrigoyenismo y rotulan a don Hipólito como “bárbaro ignorante”, como lo hace por entonces Sanchez Viamonte, personaje de esos para quienes los intelectuales son seres privilegiados que no deben contaminarse con las miserias del mundo y que solo en abstracto están dispuestos a apoyar las reivindicaciones populares, y eso a condición de que el pueblo analfabeto esté dispuesto a obedecer sus directivas pues la política es una “cuestión de cultura”, de “educar al soberano”».

ARTURO JAURETCHE 1

Galasso rescata de unos de los escritos inéditos de Jauretche lo siguiente: “Un estudiante yrigoyenista necesariamente tenía que ser un burro para un dirigente estudiantil…así me decía, años después, un compañero de Universidad que me tenía conceptuado a mi, como burro, por mi militancia yrigoyenista. (mi identificación con esta historia era total porque en los “70” y en la Facultad de Ing. de Bs. As. yo cargué por no poco tiempo el estigma que me adosaron los militantes de izquierda de aquella facultad y con el cual trataban de denigrarme: “Que otra cosa podía ser un “cabecita negra” -por mi provincianismo- que no sea ser peronista”). Si hasta Homero Guglielmini que siendo estudiante había entrado con el handicap de ser el presunto destinatario de una carta de Ortega y Gasset, se quedó atrás como inteligente desde que se lo supo yrigoyenista. (y después lo borrarían del todo cuando se lo supo peronista). Intelectuales eran los izquierdistas: Alejandro Lastra, Miguel Ángel Zabala Ortiz, Rodolfo Aráoz Alfaro, todo aquel grupo “Espartaco” que asistía a clase de guantes patito… Existía por entonces el Centro Izquierda – nosotros éramos el centro y ellos la izquierda – conjunción en la que ellos aportaban el espíritu y nosotros el cuero cuando había pelea. Los intelectuales de guante patito querían enseñarle a García, el del puerto, cómo se hacen huelgas y al negro Montiel que se andaba haciendo planchar el lomo en Misiones, !cómo organizar a los mensú, cómo se hace sindicalismo…!”.

HOMERO MANZI

HOMERO MANZI Y ARTURO JAURETCHE

En otro momento de este trabajo, Galasso toma una pintura hecha por uno de los grandes de la Cultura Nacional, oriundo de Añatuya- Santiago del Estero-, de nombre Homero Manzioni (más conocido como Homero Manzi), sobre su vínculo con Jauretche en la cual el santiagueño le relata al hombre de Lincoln su encuentro con Hipólito Yrigoyen: «Fuimos un grupo de estudiantes universitarios hasta su casa de la calle Brasil a describirle nuestra angustia ante la reacción que paralizaba los impulsos de la Reforma (Universitaria) del año 18. Aquella vez sentí – recuerda Manzi – que su alma –la de Yrigoyense encendía detrás de los serenos ojos grises y escuché de sus labios este juicio: “Yo soñé que la universidad habría de ser la cuna del alma argentina. Pensé que la ciencia que llegaba desde la vieja Europa iba a ser un instrumento al que la universidad daría emoción nacional. Y pensé también que esa cultura argentinizada en justicia, se convertiría en un ejemplo para las juventudes de América. Pero me he equivocado…he visto que lo que nos llega no toma nuestra forma y que corremos el riesgo de esclavizarnos con modelos ajenos que no habrán de servir para profundizar nuestro destino…”. Y Manzi concluye el relato, resumiendo su concepción de cultura nacional: “Ese día mi asombrada adolescencia, realizó la síntesis de su pensamiento: ¡nacional pero no nacionalista; universal pero no universalista…, es decir, lo nacional, en tanto argentino y antiimperialista y no lo nacionalista, expresión de medioevalismo y xenofobia; y lo universal, en tanto progreso y avance de la humanidad, pero no universalista en el sentido de cosmopolitismo o mentalidad colonial impuesta por un imperialismo».

Posteriormente Jauretche reconoce que “Mucho de mi irigoyenismo se lo debo a Homero Manzi. Yo era nuevo en el irigoyenismo, él era yrigoyenista de antes y todo fue producto de una evolución puramente intelectual que hizo él.”

JAURETCHE SEGÚN SCALABRINI ORTIZ

SCALABRINI

En otro párrafo Galasso transcribe a Scalabrini: “Arturo Jauretche es un hermoso arquetipo de la humanidad que estamos gestando en esta tierra –comienza Ortiz con su semblanza de don Arturo. Y por eso mi pluma, desconfiada para el elogio, corre sobre el papel con la alegría del agua que cabrillea en el arroyo… Sus dones de observador y la amplitud fecunda de su imaginación han sido siempre un regalo para sus amigos. Es hábil de pluma, un verdadero escritor de garra y sus cuentos hubieran sido suficiente para labrarle una respetable posición que el desdeñó, como a desdeñado tanta otras cosas. Es fácil para versificar y maneja los adjetivos al modo Lugoniano, virtud que no usa sino al servicio de la regeneración argentina. Hay un pequeño mundo de posibilidades sacrificadas en la vida de Arturo Jauretche… No hago literatura ni me dejo llevar por la inercia de las palabras y del impulso justiciero. Digo exactamente lo que pienso y siento.. A los dieciocho años era secretario del partido conservador (de su pueblo). Tenía ante sí un fructífero destino de brillantez, de holgura y un marco de lucimiento para esa ingeniosa campechanía con que Arturo disimula su innato temperamento de caudillo. Pero vio el problema del país en su esencia irreductible. De un lado estaban los capataces de la colonia; del otro, los colonos, todo el país argentino. De un lado todo lo que la vida puede ofrecer de más tentador para los sentidos. Del otro , un pueblo casi hambriento, desmunido de bienes, traicionado, zaherido, maniatado por doctrinas económicas, sociales y políticas, especialmente estudiadas y propaladas para quitarle todo impulso, toda convicción, toda esperanza, toda posibilidad de redención y enaltecimiento. De un lado, la riqueza y su oropel de vanidad y estulticia. Del otro, el trabajo sin horizonte, el esfuerzo sin premio, las largas noches del silencio en una verdadera estepa intelectual donde los esfuerzos se pierden y las mejores voces se ahogan en un ámbito sin resonancia. Arturo Jauretche no dudó. Renuncio a su cargo en que una diputación nacional estaba esperando que cumpliera la edad legal, y se adscribió a la fracción política más íntimamente confundida con el interés popular: se hizo radical yrigoyenista”.

Estos fueron los verdaderos arquetipos del pensamiento político nacional en nuestro país cuya lectura sigue vedada en los establecimientos educativos. Por eso difícilmente las nuevas generaciones, desde 1976 en adelante, puedan sentirse y pensar como Argentinos y latinoamericanos. Solo así se entienden los triunfos de Menem en su reelección (la primera elección fue a fuerza de promesas mentirosas como las que hizo Macri) y el de Macri (que espero no tenga reelección) .

(1)Documentalista, escritor, periodista.


EN UN DÍA PATRI0 -25 DE MAYO DE 1974-, JAURETCHE DEJÓ ESTE MUNDO… PERO SUS ENSEÑANZAS ESTÁN CON NOSOTROS

17 junio 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia y actualidad

jauretche-azul

COMO EL GRAN PATRIOTA QUE FUE,

JAURETCHE PARTIÓ DE ESTE MUNDO

UN 25 DE MAYO, DÍA QUE PARA CUALQUIER

ARGENTINO BIEN NACIDO ES UN SÍMBOLO

DE PATRIA LIBERADA. ELIGIÓ EL DÍA NO SOLO

PARA PARTIR SINO COMO SU ÚLTIMO MENSAJE

SOBRE LO IMPORTANTE QUE ES SER LIBRE.

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Por Victor Leopoldo Martinez

El 25 de mayo pasado se cumplió otro aniversario de la partida de Arturo Jauretche de este mundo. Fue el 25 de mayo de 1974. Y lo hizo en silencio, como lo hicieron todos los verdaderos PATRIOTAS. Ningún medio de los “importantes” se acordó de él. Murió una mujer muy rica y poderosa gracias a sus oscuros negociados con aquella sangrienta última dictadura que padeció el país, Ernestina Herrera de Noble; pero esta señora quedará en la historia “oficial” como la dueña del medio que ayudó a sacar al populismo “k” siguiendo el camino de su marido que fue un acérrimo antiperonista y un zorro operador político desde su filiación “socialista” .

Vale la pena recordar la historia del fundador de Clarín. Roberto J. Noble fue uno de los 15.000 argentinos que se reunieron en el Luna Park aquel 10 de abril de 1938 para apoyar a Hitler (¿Te va quedando claro el “socialismo fascistas” de algunos de nuestros próceres del “progresismo intelectual” de ayer, de hoy y de siempre… y en este caso del periodismo?) donde concurrió como ministro de gobierno -“socialista” del gobernador de la Pcia de Bs. As.  Dr. Fresco.  Pero no solo eso, Noble había activado a favor del  golpe del “30” contra Yrigoyen; además fue uno de los votos positivos que recibió el pacto Roca Runciman a favor de los ingleses en aquella perversa Primera Década Infame. También formó parte de la Unión Democrática que apoyó la formula Tamborini-Mosca contra la formula Perón-Quijano en 1945-46 y donde se decidía el destino del país y la PATRIA. “BRADEN O PERÒN” (era la consigna que no significaba otra cosa que “Colonia del Imperio o Patria Libre”) . Todo un personaje este Noble que llegado el momento y como le convenía a sus intereses se alió con aquel viejo militante de partido comunista, el tramposo y ladino Rogelio Frigerio (padre del actual ministro de Macri), quien negoció con Perón para conseguir los votos que llevaron a Frondizi a la presidencia en 1958. Obviamente luego, tanto Frondizi como Frigerio traicionaron a Perón y le negaron a Andres Framini (dirigente gremial y peronista) acceder a la gobernación de la Pcia. de Bs. As. luego de ganar las elecciones en 1962 limpiamente. Frigerio, Frondizi y Noble se aliaron para implementar el famoso Plan Coninte, aquella militarización de la actividad fabril en contra de los trabajadores que lo pudo hacer entre otras cosas gracias al apoyo mediático Clarinero ya que en 1945 Noble había fundado el diario “corneta”).

¿Podría haber sido distinta la Sra. Ernestina Herrera de Noble? Los hechos demostraron que no. Por algo eligió a un mafioso como Magnetto como CEO de su empresa periodística. Pero seguramente “la historia oficial” la venderá como una demócrata mientras seguirán  guardando en el cofre del olvido a patriotas como Jauretche.

jauretche

LA TILINGUERÍA COMO ENDEMIA SOCIAL.

Jorge Lanata, además de ser un sicario que trabaja, vive del y para el periodismo basura, tiene algo peor, es un tilingo que con su tarea en los medios hegemónicos multiplica pedagógicamente su condición como su fuera una virtud; y lo hace gracias a esa versatilidad que maneja a la perfección para vender sus servicios al mejor postor mediático, o con poder económico según sea el momento y la oportunidad. Esto no sería criticable sino fuera que en su perversa tarea hace apología de sus amorales conductas presentándolas como si estuvieran imbuidas de un virtuosismo moral inigualable.

Rescato una apreciación de este tilingo cuando estaba desarrollando su tarea “educativa” desde su PPT (Periodismo Para Todos) en el canal de Magnetto tratando de desfigurar al anterior gobierno: “Cristina y el gobierno podrán decir las pelotudeces que quieran sobre las relaciones del país con el mundo pero lo cierto es que nadie nos mira porque somos y estamos en el recontra culo del mundo”  

Don Arturo Jauretche, aquel genio del pensamiento Nacional solía definir a estos personajes de la siguiente manera: “Inevitablemente estos representantes de la tilinguería –y muchos más agregaría yo- son los que, ante la menor dificultad, califican al país con ese habitual «Este país de mierda», colocándose fuera del mismo a los efectos de la adjetivación. Y la verdad es otra, lo único que el país tiene de eso (de mierda) son ellos, los tilingos.”

Ahora bien, porqué hablo de “tarea educativa” que Lanata y todo el periodismo militante del actual oficialismo con los del grupo Clarín a la cabeza (TN, Canal 13, Radio Mitre, el matutino de la corneta y sus repetidoras en América 24 y Canal 26 más los medios “tilingos” del interior que se quieren parecer a los porteños). ¿Quién en la actualidad no a pasado por la siguiente experiencia en la vida cotidiana de relaciones sociales cuando tres o más que se “informan e ilustran”, no con libros sino en “clases” mediáticas, se junta a tomar un café, o a comer…?: “Y mientras llega «el asunto», hablan de futbol, de carreras, de política, de economía. Cuando tocan estos dos últimos temas nunca faltará quien diga: «Lo que pasa es que los obreros no producen». Ahí está el tilingo.

No se le ha ocurrido averiguar qué es lo que él produce y qué producen todos ellos, puntas sueltas, mallas erradas en la enorme red de intermediación que es Bs. As. (Y yo agregaría en todo centro urbano del interior del país). Esto que ya lo decía Jauretche hace 50 años, nadie con un mínimo de sentido común y un poco de respeto por la realidad, puede negar que hoy sigue vigente pero multiplicado exponencialmente por el incremento demográfico que también tuvieron estos personajes; el tilingaje.

Los tilingos reproducen lo que dicen los medios. Los medios reproducen las idioteces verbalizadas a nivel presidencial y/o la de su entorno ministerial; y todos se transforman en voceros de los que nunca produjeron nada. El círculo de la estupidez se cierra perfectamente.

Frente a empresarios y especuladores financieros en un mini Davos que realizó Macri en Bs. As hace un tiempo, el mismo día que los trabajadores paraban la actividad productiva del país como protesta por las perversas y erráticas políticas económicas que él lleva adelante, el presidente abre el evento diciendo: “El día en que los gremialista hacen un paro, los argentinos nos juntamos para trabajar”

Jauretche, sarcásticamente lo hubiera definido allá lejos y hace tiempo, con su meridiana claridad ya que la traspolación es inmediata; y lo haría de la siguiente manera tomando sus palabras: “Que un tipo que no produce diga en una reunión de tipos que no producen, que no producen los únicos que producen algo, es tilinguería en estado puro”.

Pero Jauretche avanzaba más en la tipificación de los tilingos entrando en lo medular de la cuestión: “En esto de producir, tenemos muchos productores rurales por el estilo que creen que la condición de productor la da la propiedad de una estancia, unos breeches y unas botas de polo; que viven en la ciudad -“porque mi señora dice que hay que educar a los chicos”- y dan una vuelta por el campo cada quince días. Productores rurales son los que trabajan y producen en el campo, que pueden ser patrones o peones, pero no los que no intervienen en la producción sino como propietarios, y que son rentistas aunque no arrienden. Estos también son de los que dicen que los “obreros” no producen. Y ya no desde la posición marginal del tipo del portafolio, sino empinándose como “fuerza viva” sobre la que descansa la economía del país.”

Lógicamente que el tema tiene profundas raíces, muy consolidadas con el paso del tiempo ya que las formas educativo-culturales se mantuvieron intactas por 140 años. Jauretche te lo explica con claridad: “La tilinguería racista no es de ahora y tiene la tradición histórica de todo el liberalismo. Su padre más conocido es Sarmiento, y ese racismo está contenido implícitamente en el pueril dilema de “civilización y barbarie”. Todo lo respetable es del Norte de Europa, y lo intolerable, español o americano, mayormente mestizo. De allí la imagen del mundo distribuido por la enseñanza y todos los medios de formación de la inteligencia que han manejado la superestructura cultural del país.”

“Recuerdo que cuando cayó Frondizi, uno de esos tilingos racistas me dijo, en medio de su euforia: -¡Por fin cayó el italiano!                                                                    

Se quedó un poco perplejo cuando yo le contesté: -¡Sí!, lo volteó Poggi.

Muchos estábamos enfrentados a Frondizi; pero es bueno que no nos confundan con estos otros que al margen de la realidad argentina, tan italiana en el presidente como en el general que lo volteó, sólo se guiaban por los esquemas de su tilinguería”

Al gran MESTRO ARGENTINO Arturo Jauretche… Simplemente gracias.


HISTORIANDO EL “POR QUÉ PERÓN SIGUE SIENDO PERÓN”

30 agosto 2016

C.A.B.A.Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia Nacional

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Continuando con la serie de notas que comenzó con  “Esencia de la economía peronista” publicada anteriormente va la siguiente.

 

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

Que el Peronismo cambio el curso de la historia nacional ya nadie tiene ninguna duda; especialmente los trabajadores, los pobres y los humildes que fueron sus beneficiados; pero fundamentalmente la oligarquía local que fue quien más lo tomó como un padecimiento para su codicia. Jamás aceptó  ese reparto equitativo de la riqueza nacional que Perón decidió implementar concretamente desde su llegada a la Secretaría de Trabajo y Previsión y durante sus dos primeros gobiernos. Hasta 1943, la dirigencia partidocrática  socialista y comunista siempre terminó jugando para los intereses patronales y oligárquicos por identificación cultural con el pensamiento europeo.

Si uno se toma el trabajo de indagar sobre el porqué de la vigencia del peronismo como movimiento  político- social revolucionario y fenómeno cultural dentro de nuestra historia, se encuentra con hechos, datos, actitudes y modos de entender la política que no han variado en lo más mínimo a lo largo del tiempo (1824-1943) y que lógicamente hacen de este lo más confiable como ideario, y como doctrina Patriótica de vida. Quizá porque fue Perón un continuador del ideario Sanmartiniano y Rosista en cuanto a que lo primero es la Patria; quizá porque fue el que mejor entendió el sentido de la aparición del Irigoyenismo y todos los posteriores  Forjianos  que comenzaron a visualizar  la necesidad de construcción de un movimiento popular de masas, quizá porque fue el único que en situación de poder supo orientar la distribución de la riqueza  en beneficio del hombre trabajador.  Y esto es claro ya que 18 años de proscripción no pudieron con él. Persecuciones, secuestros, asesinatos  y desapariciones dictatoriales  para aplicar  las mismas y remanidas políticas económicas  de siempre tampoco pudieron. Menos aún lo lograron con infiltraciones  por derecha para  traicionar  y realizar entregas patrimoniales en nombre de él como las que hizo el menemismo.

Y… Es difícil extirpar del corazón un sentimiento.  Es demasiado evidente que el peronismo como sostenemos con Pedro, es ante todo un sentimiento.

Pero también refleja, entre otras cosas,  la pobreza mental y cultural  de la clase oligárquico-privilegiada vernácula que odia y combate al peronismo. De esto me ocuparé en el presente artículos. Esta caracterización de “clase social ignorante” que hago  se da en ellos por pura haraganería nomás; clase social siempre  carente hasta de  sentido propio, de originalidad para forjarse un perfil que le de identidad ante el mundo. ¡No! De tan haraganes que son sus miembro  prefirió  siempre tomar identidades ajenas para terminar siendo una simple clase oligárquica tilinga dentro del contexto oligárquico internacional. Según el decir popular  “simples burros con plata”. Para citar un ejemplo va el párrafo  siguiente:

ramos

Cuenta el gran  “Colorado” Ramos (Jorge Abelardo) en su “Historia de la Nación Latinoamericana” (pág. 347/48- Peña Lillo-Corregidor) y con el tono socarrón que siempre lo caracterizó que: “Hacia el año 1930, la oligarquía argentina rebosaba de satisfacción. Sus miembros viajaban a Europa todos los años con una comitiva asiática. Se dejaban esquilmar por los hoteleros franceses con una soberbia displicencia e importaban en cambio para su solaz, a los grandes  espíritus disponibles de la época. De este modo Ortega y Gasset conoció Buenos Aires y retribuyó atenciones adjudicándonos  como pueblo ‘una vocación imperial’ (¿?) Pero al pobre Ortega parece que se le escapó un gas y Ramos rápidamente lo olfateo: “El peso argentino equivalía a un dólar (¿Les suena esto? ¡Cavallo!) y las amerengadas damas de ‘Amigos del Arte’ lo sabían.  Ortega sobresaltó a este insignificante mundillo cuando pretendió, en su euforia, llamarlas ‘criollas’”. Entonces Ortega concluyó según Ramos con que: ‘No les era grato oírse llamar criollas, un vocablo que yo les lanzaba con todo entusiasmo, como si él solo fuese ya un madrigal. Entonces caí en la cuenta de que esa voz, como tantas otras, ha tenido mala suerte. Porque en ese cambio de sentido sobreviven luchas civiles que hubo en este país’. El “Colorado” remata diciendo:  “… por alguna misteriosa razón la palabra ‘criolla’ incomodaba a las elegantes de Buenos Aires”. En fin…

Pero por qué parto de 1824. Hoy el país, de la mano de Macri, retomó la senda del endeudamiento. Entonces vale recordar que el primer gran empréstito (endeudamiento externo) que adquirió el país se hizo de la mano de Rivadavia (o sea el sillón presidencial lleva el nombre del primer endeudador  grande que tuvo el país. ¡Todo un símbolo! Y esto para que el lector tenga en claro cómo la oligarquía cipaya operó en desmedro del país y en beneficio propio desde su nacimiento; solo le bastaba con tener el control del poder político, un constructor de la historia oficial –Mitre-  y darle tiempo al tiempo para retomar el control). Además resulta interesante ver de qué manera estos negociados financieros reportaban –y siguen reportando aún hoy-  beneficios inmediatos a sus “operadores”. De este modo uno puede descubrir que los actuales negociados externos (con Macri evasor fiscal compulsivo y Prat Gay a la cabeza) no son para nada nuevos ni originales ya que como en antaño, los “muchachos de los mejores equipos de Macri” fueron los anteriores operadores en el endeudamiento externo de casi 180.000 millones de dólares, deuda  total y absolutamente ilegítima contraída desde 1976 hasta el 2001 y hoy son los “eficientes operadores” para el pago de la misma  a los tenedores Buitres de bonos basura(emitidos durante la dictadura, el alfonsinismo y el menemato) sin que nadie se entere  cuanta “comisión” recibieron por los servicios prestados.

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Vayamos al inicio de aquel primer endeudamiento. El 1 de julio de 1824 se contrató con la Banca Baring el empréstito por 1 000 000 de libras esterlinas. El 15% de diferencia de colocación representó 150 000 libras, de ellas el consorcio en su conjunto se llevó 120 000 libras en carácter de “comisión”, y los 30 000 restantes fueron para Baring. Pero ¿quiénes integraban ese consorcio? Rivadavia fue el hacedor de ese consorcio que representó  al Gobierno de Buenos Aires para la colocación del empréstito al tipo de 70%. El consorcio estaba encabezado por los señores Braulio Costa, Félix Castro, Miguel Riglos, Juan Pablo Sáenz Valiente y los hermanos Parish Robertson, quienes en virtud del poder conferido celebraron el acuerdo en Londres con la banca  Baring Brothers.

Como la colocación en el mercado sería fácil, la Baring propuso al consorcio colocarlos al 85%, pagando 70% a Buenos Aires y repartiéndose el 15% de diferencia con el consorcio.

La operación con la Baring  inglesa (como buenas “corsaria” de la corona) tuvo sus ribetes leoninos. El Estado de Buenos Aires “empeñaba todos sus efectos, bienes, rentas y tierras, hipotecándolas al pago exacto y fiel a la suma de 1 000 000 de libras esterlinas y su interés“. Como no quedó especificado cómo llegaría el dinero a Argentina, el consorcio (ni lerdo ni perezoso) informa a la Casa Bering que la mejor manera era enviando letras giradas contra casas comerciales de prestigio que dieran garantías en Buenos Aires. No por casualidad, una de esas casas comerciales era la de Robertson y Costas, dos miembros del consorcio. Al final, del millón de libras que totalizaba el “préstamo”, sólo llegaron a Buenos Aires  85 mil libras esterlinas en moneda contante y sonante  y  570 000 en papeles (letras de cambio) que solo sirvieron para sumar intereses  al “palo” de libras esterlinas.  El Estado Argentino terminó de pagar aquel empréstito en 1912 (82 años después).

Traigo a colación esto para que el lector entienda qué significa endeudarse externamente,  para que sepa de qué se trata cuando escucha que “Macri compromete el futuro de los argentinos” endeudando al país;  para que se conozca quienes  salen  beneficiados en realidad con estas operaciones y  el tiempo que le lleva al Estado (el pueblo) saldarla a costa de padecer los conocidos  “ajustes saneadores de economía” que implementan los mismos personajes que nos endeudan.

Pegando un salto cronológico, el propio Enrique Silberstein, ese “no peronista”  de quien estamos  extrayendo partes de uno de sus trabajos con los cuales se puede historiar de manera gráfica y cronológica el modus operandi de nuestra oligarquía, nos cuenta: “El Ingeniero Luis Duhau, presidente de la Sociedad Rural en el período 1926-1928, lanza la frase que determinará el futuro del país por los próximos 20 años. Duhau dijo: ‘hay que comprar a quién nos compra’”. Luego lo complementa tomando de Smith[1]  lo siguiente:  ‘Impreso esto en el encabezamiento de toda la correspondencia de la S.R., pronto se convirtió en uno de los lemas oficiales de la institución. Sin embargo en la práctica el lema significaba que la Argentina debía ligar su economía a la de Gran Bretaña.  Inglaterra era, desde lejos, el principal importador de productos argentinos, en especial carne, y estaba entre las principales exportadoras de artículos manufacturados al Plata’.

prebisch

Silverstein continua: “… esta política tendía conscientemente a hacer de la Argentina una especie de colonia económica de Inglaterra. Se promovía pues, la dependencia en nombre de la independencia…”   “… si se tiene en cuenta que Luis Duhau era uno de los invernaderos más poderosos de la Pcia. de Bs. As., que siendo director del Banco de la Nación en 1928, aconsejó la creación de la Oficina de Investigaciones Económicas  del Banco, cuyo director fue Raúl Prebisch, (Hoy Aranguren, CEO de Shell, Ministro de Energía, Prat Gay operador  del JP Morgan, etc, etc, y hasta una inepta como Laura Alonso en la Oficina Anticorrupción) que Raúl Prebisch acompañó  a Julio A. Roca a Inglaterra  para intervenir en las tratativas del pacto Roca-Runciman, que Luis Duhau fue ministro de Agricultura  del gobierno de  Justo  que fue el principal destinatario del llamado ‘debate de las carnes” que Lisandro de la Torre protagonizó en el Senado de la Nación, revelando que los frigoríficos le pagaban a Duhau elevados precios  que no le pagaban a ningún otro invernadero, se tendrá una pequeña idea de la importancia de la frase del personaje. Redondeando el todo, recordando que Raúl Prebisch  fue el gerente general del Banco Central de la República Argentina, creado en 1935. Y que Perón lo rajó.”

Para terminar esta entrega solo basta recomendar la lectura del trabajo de Arturo Jauretche  “El Plan Prebisch, retorno al coloniaje” sobre la reaparición de este personaje (como reaparece Domingo Cavallo) luego del golpe de 1955 donde Jauretche sostenía: “La enorme masa de obreros y empleados tendrá que ajustar el cinturón a fin de salvar el país de una catástrofe que sólo existe en la inventiva de Prebisch”  (¿Le suena esto?) y está pequeña semblanza sobre cómo actúa nuestra oligarquía estará cerrada.

[1] Peter H Smith – “Los radicales argentinos y la defensa de los intereses ganaderos, 1916-1930, -Desarrollo Económico – Volumen 7- 1967- pág.795.


EDUCACIÓN: los datos que no aparecen en los contenidos curriculares (II)

4 octubre 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

SEGUNDA ENTREGA

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Como dije en la primera entrega (1), siento necesario seguir explicitando lo que entiendo son contenidos sumamente necesarios, contenidos que no pueden quedar afuera de las curriculas de Ciencias Sociales de los llamados “ciclos de estudios formales”; fundamentalmente para ir poniendo un poco de luz en la conciencia de nuestros educandos sobre  hechos históricos.

Para eso lo mejor es acudir a distintas fuentes,  rescatar de ellas ciertos datos que, en algunos casos  corroborarían dichos y hechos que en la  realidad existieron y solo fueron preservados, consolidados y conservados en un cuidadosos  anonimato desde y por la memoria popular (fuente tratada peyorativamente por “academicista” y “cientificistas”) y de esa forma confirmar su grado de verdad o falsedad;  en otros aportando los claro-oscuros de la vida y  pensamiento de no pocos protagonistas de la historia nacional que estuvieron haciendo PATRIA en algunos casos, en otros  trabajando contra de ella sin querer queriendo; seres humanos como todos, con virtudes y defectos, con aciertos y errores pero considerados y medidos en dichos y acciones con la vara que permite saber si los mismos fueron para defender el interés Nacional y Popular o en su contra.

En ocasiones “ciertos pícaros”  toman algunos dichos y hechos de no pocos protagonistas de nuestra historia, los presentan como cuestiones virtuosas que luego exaltan hasta el paroxismo pero que en la realidad se tratan de semi verdades en tanto cuidadosamente esconden ciertos aspectos para nada menores que, lógicamente, sacarían sustento a la exaltación. Entonces dichos y  hechos  suelen ser no solo sacados de contexto sino también traídos de los pelos  con cierto grado de oportunismo político para avalar  hipótesis y teorías político-económicas con serias consecuencias sociales para las grandes mayorías pero presentadas como necesarias y patrióticas hasta en textos de estudios  con el solo fin de  reafirmar una  línea de pensamiento destinadas a dar sustento teórico a la descarada defensa de  determinados intereses sectoriales vendiéndolas como verdades irrefutables.

MITRE

Extraer de los hechos lo que conviene y enterrar el resto al construir el discurso histórico tuvo  un claro padre y se llamó Bartolomé Mitre. Sin lugar a dudas  un hombre brillante en tanto creador y vendedor de  héroes y villanos que en esa  realidad de la que hablo,  y cuando se trató de cuestiones relacionadas a  la defensa de intereses nacionales, tuvieron roles invertidos, los héroes fueron en honor a la verdad  grandes villanos y viceversa. Seguramente no faltará el que cuestiones esta observación argumentando que “todo depende desde donde se lo mire”; y no estará faltando a la verdad; con una salvedad: Los intereses sectoriales no son los de la Nación toda, ni la Nación fue  instituida y pensaba según los  intereses y valores oligárquicos (sector) presentados estos últimos como  “patricios”. El sentido común y la historia popular claramente indican –como bien lo decía don Arturo Jauretche- que es más fácil encontrar hacedores de patria en las guías telefónicas que en las guías “sociales” (señaladoras de linaje). Pero para la historia oficial las que tienen valor son la “sociales”.

Bartolo sembró escuela en materia de sustraer datos del marco histórico donde se produjeron los hechos y realizar interpretaciones funcionales a las clases privilegiadas. . Sin embargo hay algo peor aún; los seguidores y defensores del ideario mitrista, sin explicación alguna juzgan lapidariamente los posibles cambios de posturas políticas o ideológicas que en no pocos  protagonistas pudo haberse dado con el paso del tiempo, algo natural que lleva a cada hombre a reencontrarse con cuestiones esenciales a la condición humana en relación a lo comunitario. “Ningún hombre se puede realizar en una sociedad que no se realiza” (J.D.P)

Pero en estos menesteres las cosechas en materia intelectual de don Bartolo fueron extraordinarias. No solo consiguió “plumas” que escribieran según su visión y preceptos “liberales” (en materia económica, no política. En el “liberalismo económico” -según él- estaba el “progreso y la civilización”) para admiración de esos Patricios locales para quienes Mitre trabajó denodadamente;  también cautivó a “intelectuales progresista de izquierda” que hasta  hoy los chupa mortajas de aquellos pululan en las academias y en cuanto pasillo universitario exista dando cátedra desde su colonizada visión de la historia Argentina. El propio Arturo Jauretche lo definió como “mitro-marxismo” y un conspicuo hombre del Partido Socialista como lo Juan B. Justo es uno de los más claros ejemplos de esto: cronista parlamentario de la Prensa y  pluma puesta al servicio de  La Nación.  O sea tanto los “diestros” como los “siniestros” terminaron siendo funcionales a las apetencias  universales del imperio de turno,  cuando para liberar la patria el camino a recorrer siempre será el inverso: pensar en argentino.

DE  1840  A 1870   

Basta tomar de nuestra historia un ejemplo al voleo de los muchos que existen  para explicitar lo anterior.

ALBERDI

Juan Bautista Alberdi fue un personaje si se quiere un tanto controvertido. Comienza siendo un anti Rosista declarado como lo fue Sarmiento. Sin embargo Alberdi, opositor   a la “primera Tiranía” como tantos unitarios, termina dándose cuenta la clase de “tipejo” que era el otro (Sarmiento). Esto quedó asentado y se lo puede encontrar en el intercambio epistolar entre Sarmiento y Alberdi más conocido como “Cartas Quillotanas”.

Un detalle no menor: Las “Quillotanas” no figuran en ningún texto de historia argentina de nivel medio (secundario). ¿Por qué? Los adolescentes y jóvenes… ¿son todos tan idiotas e incapaces de trabajar críticamente los textos de esta polémica, fundamentales para entender una parte clave de la historia nacional? O había que preservar la imagen y el culto al sanjuanino “maestro de maestros (cipayos)”, defensor de la “civilización” y no exponerlo al ridículo. Algo más grave aún ¿Cuántos profesores de historia formados en los últimos 60 años conocen  el tema? Si la respuesta fuera  “Todos”, entonces cualquier argentino que haya cursado el secundario las conocería. Si estaba en conocimiento de los educadores, los profesores ¿estaban impedidos de hablar del tema? ¿En que textos de lectura obligatoria del secundario aparecía esto? ¿Por qué en los mismos textos si aparecían “lecciones sobre la “tiranía Rosista” y Peñaloza y Varela como “bandidos”?  En fin…

Volviendo a  Alberdi, en una de aquellas cartas planteaba que la cuestión belicosa que anidaba en el espíritu del  sanjuanino rondaba lo patológico. Señalaba que después de Caseros y desaparecido Rosas como tema de sus relatos literarios  o periodísticos el hombre se puso como loco y se la agarro con Urquiza. Alberdi consideraba  que a Sarmiento le resultaba difícil escribir en momentos de paz ya que se había pasado 10 años haciendo la guerra con la pluma detrás de un escritorio (lucha¿? rescatada hasta en su himno: “Por ver grande (¿?) a la patria tu luchaste con la espada, con la pluma y la palabra).

Sarmiento

Alberdi decía al respecto de Sarmiento: «Los que han peleado durante 10 o 15 años, no saben hacer otra cosa más que pelear… La guerra militar de  exterminio contra el modo de ser de nuestra poblaciones pastoras y sus representantes naturales (se refería a los caudillos) tuvo su fórmula y su código en el “Pampero” y en el “Granizo”, imitaciones periodísticas de la prensa francesa del tiempo de Marat y Danton, inspirada por un ardor patriótico, sincero si se quiere, pero inexperto, ciego, pueril, impaciente, de los que pensaban que un par de escuadrones de lanceros de Lavalle bastarían para traer en las puntas de sus lanzas el desierto y el caudillaje, que es el resultado, en la desierta República Argentina.»

De la participación de Sarmiento en el ejército grande de Urquiza donde el sanjuanino escribía  sus propias lecturas llenas de críticas hacia el Entrerriano Jefe de Ejercito, Alberdi le espetaba en aquellas cartas: «Si San Martín y Bolívar hubiesen llevado a su lado redactores que al tiempo de escribir  el boletín de sus jornadas llevaren diarios secretos para desmentir más tarde al boletín oficial, la gloria americana sería hoy la mitad de lo que es, y el conde Toreno se habría ahorrado el trabajo realista de achicar nuestros triunfos… Usted no es soldado; no conoce la estrategia, que no ha estudiado ni es ciencia infusa. Su grado de teniente coronel es gracia que usted debió al Gral. Urquiza, antes de dar principio a la campaña, no después de la batalla. Su saber militar sólo prueba la generalidad de sus  lecturas y conocimientos teóricos que le permitirían disertar con igual gracia sobre medicina…. (“traslados teóricos mecanografiados de un país a otro”, calificaría a las fuentes de “ilustración” del sanjuanino  Hernández Arregui)   ¿Y cuál es la base de su criterio militar? El clasicismo más rudimental y más rancio de la estrategia europea, cuya aplicación ha producido siempre la derrota de sus importadores en esta América desierta. Usted leía por la noche “manuales de estrategia francesa y cuando a la mañana siguiente veía usted gauchos y no soldados europeos a su alrededor,  exclamaba usted: “barbarie, atraso, rudeza. Y repetía y repetía las murmuraciones de nuestros oficiales clásicos. ¿Y qué es la ciencia militar para nuestros oficiales clásicos? El producto de lecturas francesas sobre arte militar, como es la ciencia de nuestros publicistas el resultado de algunas lecturas de libros europeos.»

HERNANDEZPor su parte Hernández (José, autor del Martín Fierro) dará un paso más y mostrará en su folleto la figura de Sarmiento como la de un caudillo hecho y derecho, “bárbaro”, violento y salvaje asesino.

La noticia de la muerte de Peñaloza conmueve  las fibras más íntimas de Hernández quien desde «E1 Argentino» hace la apología del «Chacho» al tiempo que anatematiza a sus enemigos políticos: «ASESINATO ATROZ. El general de la Nación Don. Ángel Vicente Peñaloza ha sido cosido a puñaladas en su lecho, degollado y llevada su cabeza de regalo al asesino de Benavídez, de los Virasoro, Ayes, Rolta, Giménez y demás mártires, en Olta, la noche del 12 del actual. »

En otra de ellas, titulada «La política del puñal» decía Hernández, entre otras cosas: «Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valientes que ha tenido la República Argentina. El partido Federal tiene un nuevo mártir. El partido Unitario tiene un crimen más que escribir en la página de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado. El hombre ennoblecido por su inagotable patriotismo, fuerte por la santidad de su causa, el Viriato (2) Argentino, ante cuyo prestigio se estrellaban Las huestes conquistadoras, acaba de ser cosido a puñaladas en su propio lecho, degollado y su cabeza ha sido conducida como prueba del buen desempeño del asesino, al bárbaro Sarmiento.»

Ni que hablar de ciertos historiadores y/o filósofos contemporáneos que aparecieron con el nuevo siglo de este segundo milenio de manera mediática. Con  “extrañas intensiones” disfrazadas de objetividad, estos señores se detienen “ex profesamente” en las debilidades de no pocos de nuestros personajes históricos mostrándolas como defectos. Luego  acá cabría también eso de: “depende de dónde se lo mire” para asegurar si los defectos son tales.

Lo importante es poder discutir los  hechos y las ideas de hombres y mujeres  del  pasado lejano y reciente en relación a un solo objetivo: rescatar cuales fueron las virtudes y los aciertos que permitieron forjar nuestra argentinidad, y cuales los errores que jugaron en contra de los intereses sociales, nacionales y populares.

Pero de esto  escribiré en mi próxima entrega.

Nota

(1) https://revistaelemilio.wordpress.com/2015/09/27/educacion-los-datos-que-no-aparecen-en-los-contenidos-curriculares/)

(2) – Caudillo lusitano (m.139 a. C.) cabecilla de los  sublevados contra la tiranía del Pretor romano Galba, que durante mucho tiempo tuvo en jaque a los ejércitos romanos. Fue asesinado en su tienda por sus propios amigos.


La demolición de los mitos

30 mayo 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y Educación.

Peronismo y Universidad

Por Iciar Recalde * Ensayista

45_tapa_libro_dercoliSupo cantar Don Arturo Jauretche promediando la década infame en proféticas estrofas: “Y en el recuerdo que pasa / me pregunto si mi raza / como ese fuego agoniza / ¡o si está ardiendo la brasa/ y hay que soplar la ceniza!”. La política universitaria del primer peronismo, de Julián Dércoli, forma parte de la producción intelectual de las jóvenes generaciones que durante los últimos diez años en la Argentina demostraron que aún era posible pensar en nacional. Posible, y además, imperioso y urgente. Porque, indudablemente, bajo la ceniza, en el subsuelo de la patria, tras décadas y décadas de aplazamientos, permaneció encendida la brasa, ya que no hizo falta sino soplarla para sublevar el fuego del revisionismo histórico y de la posibilidad de volver a diseñar una política nacional. Dércoli emprende la tarea con rigurosidad y espíritu crítico.

La historia de la universidad argentina corrió la misma desventura que la del país en su conjunto. El relato mitromarxista se impuso a sangre y fuego primero, y a través de las usinas de producción y reproducción del neocolonialismo, después. El golpe de Estado de 1955, respuesta brutal al ingreso de las masas populares a la política nacional tras el 17 de octubre de 1945, intervino violentamente las universidades, expulsando autoridades y docentes y dando por tierra con la legislación del período peronista. No obstante, gran parte de los estudios clásicos sobre la etapa retomaron la visión de los libertadores, falsificando la historia a través de una reivindicación solapada de la intervención cívico militar presentada como parte de un supuesto proceso de democratización cultural y política del país. Para el relato oficial existieron tres etapas fundacionales de la Universidad: el surgimiento del reformismo y de la izquierda universitaria a partir de 1918, la oposición de la FUA y de los docentes reunidos en la Unión Democrática al proceso que se inició con la revolución de 1943 y la “etapa de Oro” iniciada en 1955 con el proyecto “modernizador”. Por fuera de éstos, y en particular en referencia al período 1945-1955, se señala un enorme agujero negro sellado por el vacío cultural, el oscurantismo y la persecución política. Dércoli explica que el debate acerca de las vinculaciones entre la universidad pública estatal y la política forma parte de una discusión mucho más amplia que la meramente académica o de puro carácter científico. Estas instituciones y las prácticas de sus actores se vinculan de manera orgánica con las relaciones de poder del proceso histórico del cual forman parte. En síntesis: no existen instituciones ni sujetos por fuera de la batalla por la construcción de la nacionalidad. Es por esta razón que el autor propone el estudio de la historia de la universidad en vinculación al conjunto de fenómenos y procesos acecidos en el país, atendiendo especialmente al análisis de la legislación y de los debates parlamentarios del período peronista, demostrando así, de manera lúcida y metódica, que el peronismo tuvo un proyecto universitario definido, que en varios aspectos resultó de la fusión entre la tradición reformista y el nacionalismo popular revolucionario. Los postulados de la Reforma del 18 –extensión universitaria, becas, agremiación estudiantil, residencias estudiantiles, comedores, asistencia médica gratuita, universidad abierta al pueblo, equivalencia de títulos para los estudiantes latinoamericanos– fueron todas conquistas de la época de Perón. El proyecto académico y científico abierto en 1946 tuvo importantes desarrollos en el universo de las ciencias aplicadas y la tecnología, y el desenvolvimiento de las ciencias sociales y humanas coadyuvó a la formación de la sociología y de diversas disciplinas. Asimismo, la universidad se democratizó socialmente con la sanción de la gratuidad y con la eliminación de las restricciones al acceso que fueron aplicadas en el año 1949, lo que favoreció renovados vínculos entre los trabajadores y los sectores medios, cuestión anticipatoria del proceso político acaecido en décadas posteriores.
Fundamentalmente, el modelo universitario legado por el peronismo abogó por una mayor articulación entre los intelectuales, la producción de conocimiento y los problemas nacionales. Gran parte de los interrogantes abiertos en este volumen poseen enorme vigencia para la etapa de avances que experimenta la universidad y el sistema de ciencia y técnica en la actualidad. Sin lugar a dudas, para Dércoli, el fervor por el pasado no es entelequia ni abalorio, sino compromiso con el presente y por eso, la universidad argentina deberá contribuir a la consolidación de la soberanía cultural y científico tecnológica, basamento de la industrialización,  pieza clave de la independencia económica que transita nuestro país en el camino de la conquista de la segunda y definitiva independencia nacional que es nuestro desarrollo integral.

Título
La política universitaria del primer peronismo

Autor

Julián Andrés Dércoli

Editorial
Punto de Encuentro

* Autora de Intelectuales y país en la antesala neoliberal: Morir con Rodolfo Walsh para resurgir desandando caminos y del volumen en co-autoría con Aritz Recalde, Universidad y Liberación Nacional. Un estudio de la UBA durante las tres gestiones de gobierno peronista.

Publicado en Miradas al Sur


JAURETCHE, ante todo un MAESTRO de lo NACIONAL

30 enero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, de nuestra redacción.

En Prosa de hacha y tiza, bajo el título “los novios asépticos de la revolución”, citó una frase del Profesor Silvio Frondizi que dice: “Hasta la aparición del Partido Comunista, el Socialista fue le único partido de base científica”. Esto desencadenó mi siguiente comentario: “Dado el éxito del Partido Socialista habrá que convenir que en la Argentina la ciencia sirve para todo menos para hacer política, o que este es un país anti-científico”.

Arturo Jauretche-Manual de las zonceras argentinas -Pág. 104

Foto de V.L.M.Por Victor Leopoldo Martinez(*)

“FUI UN AFORTUNADO”

En materia pedagógica, las enseñanzas y el pensamiento de Arturo Jauretche están presentes en todos mis trabajos. Fue uno de los tres grandes maestros, hoy todos ellos ausentes, que tuve; los otros dos, Gustavo Francisco Cirigliano y Paulo Freire. Orgullosamente sostengo esto desde mi condición docente y humilde aprendiz de sus enseñanzas, además de ser un loco que intenta vanamente constituirse en otro de sus discípulos.

Voy a focalizar esta semblanza de don Arturo en la importancia que tuvo para él lo educativo, algo que a través de sus textos me trasmitió. Es un tema con el que siempre estuve vinculado de “oficio” (1) y comencé a conocer de manera medianamente seria, o mejor dicho a descubrir la seriedad del mismo, cuando él tuvo la osadía de mostrarlo íntimamente ligado a nuestra falta de independencia mental a la hora de pensar lo nacional.

Jauretche encontró en la educación el nudo gordiano de nuestros males culturales, algo que aún hoy nos sigue privando de tener una identidad definida. En homenaje a él -con poca modestia y mucha pedantería de mi parte al tratar de emularlo- titulé mi último trabajo sobre educación: “Guarda-Polvos, aorta pedagógica de la dependencia” (2).

Fui un afortunado al conocerlo personalmente. Desde el momento que escuche por primera y única vez una brillante “clase” suya sobre pensamiento nacional, mi visión del valor de la educación que hasta ese momento estaba asociada exclusivamente a lo “académico”, cambió radicalmente; dio un giro de 180º y se instaló en su lógico y correcto lugar, el político. Este fortuito encuentro ocurrió luego del triunfo del peronismo en aquel 11 de marzo de 1973 y previo a la asunción del “Tío” Cámpora, disertación que disfruté junto a mi inseparable ladero Pedro del Arrabal en un saloncito del sindicato de Luz y Fuerza de la calle Perú al 800 de esta Capital Federal.

Hasta ese momento y desde el año “70” del siglo pasado había sido un simple pero ferviente militante callejero de la JP en este Bs.As.(ni siquiera universitario que en ese momento lo era pero prefería militar en mi laburo y barrialmente). No tenía una clara conciencia de la disociación que existía entre universidad y sociedad-país; pero escuchar hablar a compañeros militantes que actuaban en mi facultad en contra de la “burocracia sindical” me pegaba como muy disonante, independientemente de que en algunos casos fuera cierto y en otros una simple infamia. La formación peronista recibida de mi abuela materna había internalizado en mi la idea de que la clase trabajadora argentina (todos sindicalizados) constituía la columna vertebral de movimiento justicialista; “Lo dice Perón” me aclaraba. En ese entonces yo era un simple laburante a lo que le sumaba mi condición universitaria, única forma de poderme mantener y estudiar al mismo tiempo. Escuchar a mis pares de facultad hablar en contra de los dirigentes sindicales era como hablar mal de los laburantes; yo lo era. Junto a mis compañeros de yugo, todos “cabecita negra” como yo, no lo sentíamos justo. Había una historia de resistencia peronista encabezada por trabajadores y dirigentes gremiales; muchos de ellos perseguidos, encarcelados, asesinados después del “55” y eso constituía parte de la historia que habiamos mamado en los estratos populares de donde proveníamos. Ese trato despectivo para con los laburantes generaba en mi desconfianza que hizo en primera instancia que me alejara de la militancia universitaria.

Fue aquella charla de Jauretche la que casualmente me impulsó a “parar la bocha”, ese el momento en que comencé a desandar el camino que me había llevado a ser un maestro zonzo (17 años iba a cumplir cuando me recibí de Maestro Normal Nacional en mi lejana y amada Catamarca donde había sido capacitado y profesionalizado para enseñar zonceras técnicas y falsedades históricas como verdades absolutas por el supuesto “rigor científico” que las avalabas).

Aquel día inicié mi transitar inverso -a contramano- por la senda recorrida con anterioridad a través de la educación formal. En ese regreso y gracias a los señalamientos puntuales que aparecían en los textos de don Arturo fui descubriendo todos y cada uno de los grandes baches que existían en la empedrada senda por donde se había deslizado la historia oficial y el conocimiento en general montados ambos en carros tirados por sirvientes fieles… fieles a los intereses imperiales de turno. Jauretche me “avispó” la mirada y gracias a eso pude encontrar la olla pedagógica donde se había cocinado el elixir hecho “pensamiento cipayo”,   con el cual nos inoculaban “desde nuestra más tierna infancia y en dosis para adultos” como socarronamente sostenía él.

Mirado a la distancia y con no poca nostalgia casualmente, uno lamenta que salvo esa honrosa excepción que constituye por si solo el querido Maestro, compañero y amigo Norberto Galasso, hoy por hoy y en nuestro medio no existan pensadores e intelectuales nacionales -con la excepción señalada- de la talla de un Jauretche. Solo un talentoso como él pudo superar en su época esa colonización pedagógica tan bien estructurada por “tatita Bartolo Mitre” y apadrinada por un ambivalente Dominguito Sarmiento (que con sus “chupa mortajas” aún hoy siguen jodiendo).

Leyendo y releyendo sus escritos no resulta difícil imaginar el perfil del joven político que fue. Acodao en una pulpería de pueblo o en un bar de Av. de Mayo y agudizando su mirada, solo un tipo curtido por el barro, a puro estaño y adoquín como Jauretche pudo ver lo que antes había visto José Hernandez; peribió algo muy distinto de esa Argentina acartonada que le habían presentado en los claustros de estudio. Desde esos lugares contempló el país real, su grandeza construida por hombres y mujeres cuyos nombres no figuraban en las guías sociales pero si en las telefónicas, necesario señalamiento hecho por él para “separar la paja del trigo” en materia de pretendidos hacedores de Patria. La figura utilizada no podía ser mejor aun sabiendo que la gran mayoría de los laburantes ni en esta última guía aparecían porque no tenían teléfono; se valió de ella para diferenciar a la parasita clase que se decía “patricia” del pueblo trabajador, constructor diario de la grandeza nacional y muy poco agraciado a la hora de distribuir sus riquezas. Jauretche vio y experimentó la miserable vida que padecía ese vulgo trabajador que habitaba zonas rurales y empobrecidos ejidos urbanos.

Arturo+Jauretche1

¡LA EDUCACIÓN…!

Gracias a él nos quedó claro por qué los egresados de nuestras universidades, la mayoría de las veces y en muchos casos aún hoy, siguen siendo fagocitados por un sistema estructurado por la clase dominante quien parió una educación en función de sus intereses, algo que según mi modesto punto de vista todavía no fue tocado en la profundidad que demanda la hora actual y el proyecto hoy en el gobierno.

La vigencia de aquellas observaciones realizadas en antaño por Jauretche lo muestran como el político patriota diferente que fue. En su obra “Los Profetas del Odio”, utilizando ejemplos concretos mostró claramente el apoderamiento de las cuestiones pedagógicas realizado por la clase dominante desde la génesis misma de la estructuración del sistema educativo nacional:

“La Reforma Universitaria (1918) creada por la primer presencia del pueblo en el Estado, se vuelve contra aquel una y otra vez. Así la reforma nació con Irigoyen, cuando el pasado, vencido por el país, se refugió en la universidad para aislarla como su reducto (Por eso la Reforma fue anti-católica en Córdoba y anti-liberal en Bs. As. y La Plata, correspondiendo a las características del sector dominante en cada caso que impedía la incorporación de la Universidad al país nuevo que empezaba). Por eso también fue uniformemente anti-Irigoyenista, volviéndose contra el movimiento nacional que la había generado; como después fue anti-peronista en la misma medida que perdía contacto con la realidad que se parteaba... …Así, el egresado universitario obtiene una “patente de corso”. Formado como profesional ninguna importancia tiene que se haya graduado en el país o en el extranjero; la técnica que maneja y domina es universal y su función en la vida es meramente aplicarla”.

Con esta sencillez explicaba Jauretche la falacia del valor universal de ciertos conocimientos y técnicas. El sentido común siempre le indicó la inutilidad de esa uniformidad de contenidos, simplemente porque las realidades político-sociales entre naciones y pueblos diferenciaban a estos notoriamente. En este mundo vienen convivíendo de manera forzada dominantes y dominados, cruel y lamentable realidad que la historia se encarga de mostrarnos a cada paso; quizá una consecuencia natural de ciertas debilidades humanas no superadas.

Los poderosos imperios nunca perdieron de vista la importancia del know how (conocimientos) y siempre lo valoraron adecuadamente. Invertían en investigación, o se apoderaban de él cuando no lo tenían; y si era necesario a través de la ocupación y la fuerza bruta. En algunos caso bajo el manto de una buena causa como fue la decisión de combatir al psicótico Hitler (“encanute” de científicos alemanes que estaban al servicio del Tercer Reich para apropiarse de sus conocimientos; y a ninguno de nuestros intelectuales se le ocurrió llamar a Roosevelt “pro-Nazi” como se lo calificó a Perón); o utilizaron el conocimiento como herramienta de dominación económico-comercial sobre los pueblos sojuzgados cuando lo poseían.

¡Y minga de compartirlo sin previo pago de royalty (regalías)!

Imperios… En sus planes jamás estuvo el no atentar contra la diversidad cultural y las diferentes idiosincrasias de los pueblos que caían bajo sus garras. Lo primero para ellos era apoderarse de bienes y riquezas naturales y lo segundo conseguir mano de obra barata para su explotación. El paso siguiente consistía en invadir culturalmente al dominado. Para eso solo se necesitaba buscar o generar “agentes cipayos”. ¡Que mejor que las casas de altos estudios para este cometido! En nuestro caso a ese conocimiento servicial se le llamó “Civilización”; todo lo que se oponía a esto fue calificado de “Barbarie”, y lógicamente la universidad con sus universitarios adentro siempre esquivaron la barbarie; de ahí la mentalidad cipaya de muchos de nuestros egresados.

La capacidad deductiva que poseía don Arturo le permitía concluir fácilmente que si lo universal no se adaptaba a lo nacional, lo correcto debía ser acudir a la creación original; “para eso tenían (y tienen) que estar las casas de altos estudios”, razonaba. En el fondo Jauretche siempre peleó con su pluma y militancia por un sueño: que nuestros universitarios miraran las necesidades de nuestro país y su pueblo y estuvieran dispuesto a poner los conocimientos adquiridos a su servicio; simplemente porque ese pueblo fue quien siempre solvento todos los estudios (primarios medios y “altos”). Creía en la lógica gratitud humana. Soñaba con un país que tuviera universitarios que por formación priorizaran el interés social y nacional por encima de lo rentable que pudiera resultar vender sus conocimientos técnicos y/o científicos poniéndolos al servicio de expoliadoras empresas extranjeras.

La educación y los conocimientos ¿eran bienes capitales, o sociales y nacionales? ¡Esa era la cuestión para Jauretche!

Otro de sus grandes hallazgos concretado gracias a esa aguda mirada que le permitía auscultar minuciosamente la cambiante realidad social argentina fue “el medio pelo”. Jauretche delineo a la perfección el perfil de dos nuevas creaciones locales surgidas de esa colonización cultural: El tilingo y el guarango, fieles exponentes de ese medio pelaje social argentino. Se trata de tristes híbridos culturales que siempre miraron con desprecio a nuestra “chicha” mientras convivían con la impotencia de no tener el pied de grue (pedriguee) necesario para saborear la “limonada”. Pueblan este sector desde intelectuales “progres” y liberales de izquierda que hacen cola para escribir en La Nación, hasta nuevos y mitómanos ricos que reniegan de su origen y se niegan a ver el origen y las razones de su ascenso social.

ABRIENDO SURCO CON AZADÓN NACIONAL

Fundador FORJA junto a Homero Manzi, Dellepiane, del Mazo, Dario Alessandro(Padre), Scalabrini Ortiz entre otros allá por el “35” del siglo pasado, Jauretche comienza allí a meter azadón abriendo surcos en las mentes argentinas con la esperanza que algún día florezca la Conciencia Nacional. Eran épocas donde el gobierno era para los “cultos”, y “bajo esa fachada se escondían los intereses antinacionales”, sostenía. Se refería nada más y nada menos que al cipayaje vernáculo enquistado en las clases pudientes a través del cual los intereses foráneos lograban mancillar, ultrajar no solo a bastos sectores sociales sino también los intereses nacionales. Corrían los años de la Primera Década Infame.

Su trabajo no fue en vano. Orgulloso por la tarea realizada y parado en la esquina de Perú y Av. de Mayo, el 17 octubre de 1945 contempló gustoso el paso de esa masa sudorosa que estaba pariendo un nuevo intento por hacer de este país una Nación Soberana. La “barbarie” comenzaba a olfatear la proximidad de la Justicia Social. Había aparecido un hijo de india llamado Juancito Sosa (Perón) que acaudillaba a los hijos de obreros de una Nación parturienta. Aquel 17 de octubre “la chusma” reclamaba la libertad del Gral. Perón. Ninguno de los manifestantes reconoció a don Arturo. Ese hecho lo ayudo a descubrir que todo estaba bien; esos que luego serían los “grasitas” de Evita, simplemente lo veían y sentían como uno más, “es otro de los nuestros” pensarían; para la grandeza de un Jauretche eso…, eso ya era suficiente.

Sin hacerse Peronista acompañó aquel movimiento de masas en la seguridad que no le pifiaba en todo lo relacionado con los intereses populares y nacionales. Aplaudió aquel intento del gobierno peronista -a pesar de su fracaso- por querer hacer de nuestras universidades las acompañantes del naciente movimiento nacional; redobló los aplausos cuando Perón creo la Universidad obrera, aquella que producía técnicos e ingenieros necesarios para el proyecto de país en marcha y cuyos títulos eran invalidados por los “académicos cipayos” que controlaban las universidades nacionales.

Con el cruel golpe militar del “55” se arrancaron las “flores de ceibos” que estaban en las universidades (así llamaba Jauretche a los docentes universitarios con conciencia nacional) para implantar las “Flores de Romero” (nombre que también le asignó Jauretche a todo ese profesorado cipayo que retornó a la universidad de la mano del “Socialista pro-libertadora” José Luis Romero a quien aquella sangrienta y cipaya revolución designo interventor en la UBA).

Sin embargo uno que otro profesor universitario -antiperonista desde ya- al poco tiempo de aquel golpe, sin reconocerlo y menos aún mencionarlo, terminó dándole la razón a don Arturo. Tal es el caso de Oscar Varsavky, aquel docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales que retornó a esa casa de estudios tras el golpe gorila y antipopular y a quien se le encomendó el control de los concursos docentes y los futuros nombramientos. Solo basta con transcribir fragmentos de una disertación de Varsavky en Caracas, allá por el año 1966 para corroborarlo:  “El resultado práctico de nuestros esfuerzos fue que “triunfamos”, digámoslo entre comillas (muchas personas siguen creyendo lo mismo; yo no). Lo que conseguimos fue estimular el cientificismo, lanzar a los jóvenes a esa olimpiada que es la ciencia según los criterios del hemisferio norte, donde hay que estar compitiendo constantemente contra los demás científicos, que más que colegas son rivales (“virtudes” del sistema capitalista señalaría yo) . Por eso no resulta extraño que ninguno de los muchos papers publicados por nuestros investigadores desde 1955 haya hecho adelantar notablemente ninguna rama de la ciencia. Si no se hubieran escrito, la diferencia no se notaría.” En lo personal no entiendo cómo una mente brillante como la de Varsavky pudo alguna vez creer que una simple publicación podía hacer adelantar a la ciencia. ¿Tan tarde se dio cuenta que en la valoración de los trabajos realizada por las editoriales que publican revistas científicas(¿?), estaba escondida otra “zoncera”? (3)

Anteriormente Jauretche ya había identificado a estos productos universitarios perfilados por Varsavky de la siguiente manera: “Trabajando en probetas o en laboratorios, en bibliotecas o archivos y oyendo clases magistrales, el egresado de nuestras universidades ingresa al mundo como el producto exclusivo de la probeta, el laboratorio, el libro o la lección magistral. Cuanto mas desvinculado de la realidad a la que pertenece esté, es más perfecto como técnico.”

Varsavky reconoce en la siguiente cita lo que Jauretche desde una postura más crítica respecto del inservible academicismo cientificista -básicamente por antinacional- ya sostenía: “Poco a poco la facultad se fue transformando en una sucursal de las universidades del hemisferio norte. En nuestros laboratorios trabajaba gente joven, muy capaz, becada al hemisferio norte apenas graduado. Recibían allí un tema de trabajo, y ahora de regreso en el país seguían con ese tema porque era lo único que sabían bien y lo único que les permitía seguir publicando.”

No puedo cerrar este paralelo sin volver a transcribir lo que el simple sentido común le indicaba a un brillante Jauretche: “Una universidad Argentina de esta naturaleza , solo será Argentina por su radicación geográfica y los lógicos productos de esa universidad serán contadores que manejan las cifras y los asientos falsos de las empresas, doctores en ciencias económicas que distribuyen las doctrinas de encargo que se importan, filósofos e historiadores que adecuan el pensamiento y la versión de la historia conveniente a esos mismos intereses, ingenieros que planifican y construyen sin vincular su obra con el destino nacional., médicos que curan a los enfermos sin buscar las raíces económicas y sociales de los males, y abogados y jueces que consolidan la estructura jurídica de la dependencia.”

En lo personal lamento mucho la ausencia de sus textos como lectura obligatoria en los claustro de estudio y en una necesaria asignatura que debería llamarse “formación de Argentinos”; lamento también la no utilización de su pensamiento como elemento disparador en talleres de reflexión, no solo en enseñanza media sino y básicamente en las universidades; exigible esto último en todas las carreras, aún sabiendo que a los integrantes de las Academias de Educación, Ciencias e Historia, esto les revolvería las tripas; con mayor razón lo debemos hacer por este motivo. En una de esas se les hace un favor y de esa manera se sacan del entripao los restos de pensamiento cipayo que les queda para así comenzar a sanar sus mentes empezando a ser más argentinos.

Arturo Jauretche fue y seguirá siendo otro gran patriota dentro de la memoria popular; no solo en términos nacionales sino Latinoamericano. El antinacional discurso dominante fijado por agenda desde los monopolios mediáticos, bajado por periodistas que impúdicamente dicen defender la libertad de prensa y expresión cuando son ellos los que trabajan en su contra actuando mercenariamente a favor de intereses económicos monopólicos y corporativos, es otra prueba del por qué para el “Jauretche periodista” era tan importante una educación que apunte esencialmente a formar más y mejores Argentinos por encima de formar periodistas premiables para un stablishmen, o brillantes científicos que de argentino solo tengan el rótulo asentado en el item “nacionalidad” en su pasaporte internacional.

Si como pueblo y con trabajo no logramos -porque no nos dejarán tan fácilmente- construir esa gran Nación a la que aspira la gran mayoría silenciosa, Nación liberada y con justicia social para su pueblo, al menos no renunciemos a dar hasta nuestra vida si es necesario en todos los intentos que sean necesarios para que alguna vez el habitante de esta tierra sea lo que siempre debió y quiso ser, ARGENTINO Y LATINOAMERICANO; en honor a San Martín, Irigoyen, Perón, don Arturo Jauretche y tantos otros patriotas.

Notas

(*) Director de EL EMILIO.

(1)Así denominó despectivamente a la tarea del maestro el ex ministro de Educación J.C. Tedesco de esta gestión “kirchnerista” argumentando que los maestros no eran profesionales y se dedicaban a “eso”(la docencia primaria) por ser “universitarios frustrados”.

(2)Obra en tres tomos publicada por Ediciones El Emilio en el 2012. Triunvirato 3971, Dto “C” C.A.B.A. Tel cel:111555134976; fijo: 03834426714.

(3)“Cualquier trivialidad puede hacerse publicar en alguna revista internacional con solo tener un conocido en el cuerpo editor”, manifestó Varsavky en esa misma disertación. A confesión de parte, relevo de pruebas.