EN UN DÍA PATRI0 -25 DE MAYO DE 1974-, JAURETCHE DEJÓ ESTE MUNDO… PERO SUS ENSEÑANZAS ESTÁN CON NOSOTROS

17 junio 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia y actualidad

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COMO EL GRAN PATRIOTA QUE FUE,

JAURETCHE PARTIÓ DE ESTE MUNDO

UN 25 DE MAYO, DÍA QUE PARA CUALQUIER

ARGENTINO BIEN NACIDO ES UN SÍMBOLO

DE PATRIA LIBERADA. ELIGIÓ EL DÍA NO SOLO

PARA PARTIR SINO COMO SU ÚLTIMO MENSAJE

SOBRE LO IMPORTANTE QUE ES SER LIBRE.

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Por Victor Leopoldo Martinez

El 25 de mayo pasado se cumplió otro aniversario de la partida de Arturo Jauretche de este mundo. Fue el 25 de mayo de 1974. Y lo hizo en silencio, como lo hicieron todos los verdaderos PATRIOTAS. Ningún medio de los “importantes” se acordó de él. Murió una mujer muy rica y poderosa gracias a sus oscuros negociados con aquella sangrienta última dictadura que padeció el país, Ernestina Herrera de Noble; pero esta señora quedará en la historia “oficial” como la dueña del medio que ayudó a sacar al populismo “k” siguiendo el camino de su marido que fue un acérrimo antiperonista y un zorro operador político desde su filiación “socialista” .

Vale la pena recordar la historia del fundador de Clarín. Roberto J. Noble fue uno de los 15.000 argentinos que se reunieron en el Luna Park aquel 10 de abril de 1938 para apoyar a Hitler (¿Te va quedando claro el “socialismo fascistas” de algunos de nuestros próceres del “progresismo intelectual” de ayer, de hoy y de siempre… y en este caso del periodismo?) donde concurrió como ministro de gobierno -“socialista” del gobernador de la Pcia de Bs. As.  Dr. Fresco.  Pero no solo eso, Noble había activado a favor del  golpe del “30” contra Yrigoyen; además fue uno de los votos positivos que recibió el pacto Roca Runciman a favor de los ingleses en aquella perversa Primera Década Infame. También formó parte de la Unión Democrática que apoyó la formula Tamborini-Mosca contra la formula Perón-Quijano en 1945-46 y donde se decidía el destino del país y la PATRIA. “BRADEN O PERÒN” (era la consigna que no significaba otra cosa que “Colonia del Imperio o Patria Libre”) . Todo un personaje este Noble que llegado el momento y como le convenía a sus intereses se alió con aquel viejo militante de partido comunista, el tramposo y ladino Rogelio Frigerio (padre del actual ministro de Macri), quien negoció con Perón para conseguir los votos que llevaron a Frondizi a la presidencia en 1958. Obviamente luego, tanto Frondizi como Frigerio traicionaron a Perón y le negaron a Andres Framini (dirigente gremial y peronista) acceder a la gobernación de la Pcia. de Bs. As. luego de ganar las elecciones en 1962 limpiamente. Frigerio, Frondizi y Noble se aliaron para implementar el famoso Plan Coninte, aquella militarización de la actividad fabril en contra de los trabajadores que lo pudo hacer entre otras cosas gracias al apoyo mediático Clarinero ya que en 1945 Noble había fundado el diario “corneta”).

¿Podría haber sido distinta la Sra. Ernestina Herrera de Noble? Los hechos demostraron que no. Por algo eligió a un mafioso como Magnetto como CEO de su empresa periodística. Pero seguramente “la historia oficial” la venderá como una demócrata mientras seguirán  guardando en el cofre del olvido a patriotas como Jauretche.

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LA TILINGUERÍA COMO ENDEMIA SOCIAL.

Jorge Lanata, además de ser un sicario que trabaja, vive del y para el periodismo basura, tiene algo peor, es un tilingo que con su tarea en los medios hegemónicos multiplica pedagógicamente su condición como su fuera una virtud; y lo hace gracias a esa versatilidad que maneja a la perfección para vender sus servicios al mejor postor mediático, o con poder económico según sea el momento y la oportunidad. Esto no sería criticable sino fuera que en su perversa tarea hace apología de sus amorales conductas presentándolas como si estuvieran imbuidas de un virtuosismo moral inigualable.

Rescato una apreciación de este tilingo cuando estaba desarrollando su tarea “educativa” desde su PPT (Periodismo Para Todos) en el canal de Magnetto tratando de desfigurar al anterior gobierno: “Cristina y el gobierno podrán decir las pelotudeces que quieran sobre las relaciones del país con el mundo pero lo cierto es que nadie nos mira porque somos y estamos en el recontra culo del mundo”  

Don Arturo Jauretche, aquel genio del pensamiento Nacional solía definir a estos personajes de la siguiente manera: “Inevitablemente estos representantes de la tilinguería –y muchos más agregaría yo- son los que, ante la menor dificultad, califican al país con ese habitual «Este país de mierda», colocándose fuera del mismo a los efectos de la adjetivación. Y la verdad es otra, lo único que el país tiene de eso (de mierda) son ellos, los tilingos.”

Ahora bien, porqué hablo de “tarea educativa” que Lanata y todo el periodismo militante del actual oficialismo con los del grupo Clarín a la cabeza (TN, Canal 13, Radio Mitre, el matutino de la corneta y sus repetidoras en América 24 y Canal 26 más los medios “tilingos” del interior que se quieren parecer a los porteños). ¿Quién en la actualidad no a pasado por la siguiente experiencia en la vida cotidiana de relaciones sociales cuando tres o más que se “informan e ilustran”, no con libros sino en “clases” mediáticas, se junta a tomar un café, o a comer…?: “Y mientras llega «el asunto», hablan de futbol, de carreras, de política, de economía. Cuando tocan estos dos últimos temas nunca faltará quien diga: «Lo que pasa es que los obreros no producen». Ahí está el tilingo.

No se le ha ocurrido averiguar qué es lo que él produce y qué producen todos ellos, puntas sueltas, mallas erradas en la enorme red de intermediación que es Bs. As. (Y yo agregaría en todo centro urbano del interior del país). Esto que ya lo decía Jauretche hace 50 años, nadie con un mínimo de sentido común y un poco de respeto por la realidad, puede negar que hoy sigue vigente pero multiplicado exponencialmente por el incremento demográfico que también tuvieron estos personajes; el tilingaje.

Los tilingos reproducen lo que dicen los medios. Los medios reproducen las idioteces verbalizadas a nivel presidencial y/o la de su entorno ministerial; y todos se transforman en voceros de los que nunca produjeron nada. El círculo de la estupidez se cierra perfectamente.

Frente a empresarios y especuladores financieros en un mini Davos que realizó Macri en Bs. As hace un tiempo, el mismo día que los trabajadores paraban la actividad productiva del país como protesta por las perversas y erráticas políticas económicas que él lleva adelante, el presidente abre el evento diciendo: “El día en que los gremialista hacen un paro, los argentinos nos juntamos para trabajar”

Jauretche, sarcásticamente lo hubiera definido allá lejos y hace tiempo, con su meridiana claridad ya que la traspolación es inmediata; y lo haría de la siguiente manera tomando sus palabras: “Que un tipo que no produce diga en una reunión de tipos que no producen, que no producen los únicos que producen algo, es tilinguería en estado puro”.

Pero Jauretche avanzaba más en la tipificación de los tilingos entrando en lo medular de la cuestión: “En esto de producir, tenemos muchos productores rurales por el estilo que creen que la condición de productor la da la propiedad de una estancia, unos breeches y unas botas de polo; que viven en la ciudad -“porque mi señora dice que hay que educar a los chicos”- y dan una vuelta por el campo cada quince días. Productores rurales son los que trabajan y producen en el campo, que pueden ser patrones o peones, pero no los que no intervienen en la producción sino como propietarios, y que son rentistas aunque no arrienden. Estos también son de los que dicen que los “obreros” no producen. Y ya no desde la posición marginal del tipo del portafolio, sino empinándose como “fuerza viva” sobre la que descansa la economía del país.”

Lógicamente que el tema tiene profundas raíces, muy consolidadas con el paso del tiempo ya que las formas educativo-culturales se mantuvieron intactas por 140 años. Jauretche te lo explica con claridad: “La tilinguería racista no es de ahora y tiene la tradición histórica de todo el liberalismo. Su padre más conocido es Sarmiento, y ese racismo está contenido implícitamente en el pueril dilema de “civilización y barbarie”. Todo lo respetable es del Norte de Europa, y lo intolerable, español o americano, mayormente mestizo. De allí la imagen del mundo distribuido por la enseñanza y todos los medios de formación de la inteligencia que han manejado la superestructura cultural del país.”

“Recuerdo que cuando cayó Frondizi, uno de esos tilingos racistas me dijo, en medio de su euforia: -¡Por fin cayó el italiano!                                                                    

Se quedó un poco perplejo cuando yo le contesté: -¡Sí!, lo volteó Poggi.

Muchos estábamos enfrentados a Frondizi; pero es bueno que no nos confundan con estos otros que al margen de la realidad argentina, tan italiana en el presidente como en el general que lo volteó, sólo se guiaban por los esquemas de su tilinguería”

Al gran MESTRO ARGENTINO Arturo Jauretche… Simplemente gracias.


16 DE SEPTIEMBRE DE 1955 Y EL ANTIPERONISMO COMO SÍNTESIS DE UN FENOMENO CULTURAL

16 septiembre 2016

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura e Historia Nacional

“Sepan Ustedes que la Revolución Libertadora se hizo en este país para que el hijo del barrendero, muera barrendero”

Arturo Rial (Contralmirante de la “Libertadora”)

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Por Victor Leopoldo Martinez

Estas palabras las pronunció Rial frente a dirigentes de la CGT que esperaban en una antesala de la Casa de Gobierno tener una reunión con el primer presidente que tuvo la Libertadora –Lonardi- quien había manifestado que las conquistas sociales serían respetadas por aquel movimiento revolucionario (cuenta Galasso en su cuaderno “La Revolución Libertadora”).

Resulta muy importante recordar este hecho –como tantos otros- en un día como hoy dada las características que fue tomando el actual gobierno de Macri en su esfuerzo por coaptar el antiperonismo existente en sectores de nuestra sociedad (tilingos, pequeños burgueses, empresariado), exacerbando hasta al paroxismo con cada uno de sus actitudes y gestos la sed de una venganza en esos sectores, a todas luces injustificada en lo sustancial ya que muchos de ellos fueron altamente beneficiados con no pocas medidas económicas y sociales de neto corte peronistas del gobierno anterior.

La expresiones del marino Rial aquel 25 de septiembre de 1955 no se diferencian en nada con las del actual y PROCESADO ministro de Economía Prat Gay: No vaya a ser que en el 2020 estemos hablando del fulano de tal que vino no sé… de Santiago del Estero, que no lo conocíamos, que apareció de la nada, y resulta que se quedó con todo el poder”.

“Civilización y barbarie” (siglo XIX) , “Cabecitas negra”(gusanos), “Aluvión zoológico”, “Negros de mierda”(siglo XX), “El riesgo santiagueño” (siglo XXI). El país real frente a la mentalidad cipayamente portuaria y su racismo, en plena vigencia.

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El odio es visceral y tuvo muchísimas manifestaciones que dan cuenta de esto en el siglo XX. Se hizo más evidente a partir de aquel golpe de 1955.

Desde el bombardeo asesino de civiles indefensos del 16 de junio de 1955, pasando por los fusilamientos del 9 de junio de 1956 en los basurales de José León Suarez, hasta La Noche de los Lápices 16 de septiembre de 1976 donde se ensañaron con pibes, estudiantes secundarios de la UES de La Plata que demandaban un boleto estudiantil, evidentemente se transformaron en meses, fechas claves que cada vez se van mostrando de manera muy clara que no aparecen por casualidad sino como elegidas para dejar mensajes escarmentadores.

En relación a las fechas, todo nació con el derrocamiento de Irigoyen -6 de septiembre de 1930- y parecen ser los meses preferidos para dejar señales indelebles en materia de castigo para con todo aquello que se asemeje a lucha popular por defender su dignidad desde una situación de control del poder político -conseguido democráticamente- y como muestra de lo que les espera cuando ellos regresan.

Y sí… La culpa la tuvo Perón que les mostro a los “grasas”, a los “descamisados”, a los trabajadores, a los humildes, que eran seres que debían pelear por su dignidad porque eran merecedores de exigir para sí todos los derechos que a cualquier humano le corresponde. Todo un sacrilegio cometido por Perón para un pseudo patriciado auto considerado culturoso pero demasiado ignorante sobre los intereses de la Patria y que. como sector, solo se mueve y actúa (opera) por codicia. “Burros con plata” en el decir criollo.

De este modo el odio y la venganza de clase pasaron a formar parte de lo sustancial en nuestra sociedad dentro de un fenómeno cultural que se extendió como reguero de pólvora por todos los sectores sociales sin que ningún gobierno popularmente democrático –salvo los dos primeros gobiernos de Perón- haya tenido la decisión de revertir esto desde la educación. Existen muchos antecedentes que testimonian este fenómeno. Nada es nuevo en nuestra historia y en esto juegan viejas debilidades humanas entre las que se destacan la atracción que ejerce el poder cuando no el deseo de aceptación que lleva a querer parecerse al poderoso. El voto a Macri de sectores medios y medios bajo tiene un marcado toque cultural que el gobierno kirchnerista no tuvo en cuenta enfrascado en sus disputas ideológicas a todas luces inconducente porque la cuestión era política. La movilidad social ascendentes –lo he dicho más de una vez- no fue acompañada desde la educación para que fuera entendida como un fenómeno contra cultural peronista que se disponía a enfrentar a la “cultura oficial establecida”. El recientemente ascendido socialmente pasaba de ser “uno de los de abajo” a mirar con asco y desprecio a “los de abajo”; de donde él provenía.

Pablo Freire nos marcó con precisión el hecho dual, inauténtico que nos hace convivir con ese opresor que llevamos adentro (la necesidad de parecerse y actuar como lo hace el opresor): “Mientras vivan la dualidad en la cual ser es parecer y parecer es parecerse al opresor… “ la situación en nuestro caso se torna difícil y no cambiará. Una cuestión básicamente cultural que como dije no fue tenida en cuenta en los últimos 12 años por el gobierno kirchnerista.

Sobre antecedentes en el pasado, Jorge Abelardo Ramos nos cuenta en su “Historia de la Nación Latinoamericana”(pág. 84): “Los apuros financieros de los reyes obligaban con frecuencia a vender hidalguía a bajo costo. Felipe II ordenó la venta de 1000 hidalguías sin mirar siquiera quiénes la compraban. Así en la Lima del siglo XVIII ya había 40 familias de condes y marqueses, entre ellos numerosos mestizos enriquecidos. (o sea el hecho era parecerse al poderoso que por esos tiempos mandaba holgazaneando) …en general el rasgo distintivo de las clases dominantes en la Colonia era la propiedad lisa y llana. (La desindutrialización trasladada) La inepta política que trasladaba a América el retardo español, se complementaba con la suicida destrucción de la propia industria española, aun en una fecha tan próxima como el siglo XVIII. (Ejemplo de ese traslado del desprecio de clase y por el desarrollo local) Deberá entenderse que las telas rústicas que producía (se entiende la América Hispánica) eran vestidas por las clase inferiores de la población, pues, en general la ‘gente decente’ o de ‘limpieza de linaje’, como en Lima, solo usaba trajes de seda” ¿No le suena esto conocido; especialmente a partir del 10 de diciembre pasado? “Nos abrimos al mundo para reinsertarnos, rompiendo con el aislamiento que nos metió la pesada herencia”.

Pasado y presente; en ambos se perciben las mismas características, los mismos relatos en boca de actores políticos-sociales solo separados por el tiempo pero unidos en lo cultural; la cultura del desprecio de clase.

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La persecución y caza de peronistas por bandas civiles (donde también estaban los izquierdistas del PC, más por esta deformación cultural generadora de necesidad de pertenencia a una clase social, que por una cuestión ideológica) que se inició después de aquel septiembre negro de 1955 no se diferencia en nada como reacción antiperonista con la de Videla y compañía de 1976 en adelante, donde el asesino Luciano Benjamín Menéndez sostenía: “Para que este país funcione hay que matar a por lo menos 500 mil peronistas” Gracias a Dios no fueron 500 mil pero desgraciadamente fueron 30 mil argentinos de los cuales el 80 % eran compañeros peronistas.

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El desprecio por la clase trabajadora también fue el precio que no pocos traidores a la causa peronista debieron pagar en sus frustrados intentos por ser aceptado dentro de la clase dominante; tal es el patético caso del riojano Menem quien como Macri le mintió al electorado peronista para conseguir sus votos y luego traicionarlo; en el caso del riojano luego buscó ser agradable visualmente metamorfoseando su aspecto en la ilusión que lo vieran “alto, rubio, y de ojos claros” (cual gringo). Como el espejo le seguía entregando la imagen riojana, se volvió agresivo con todo aquel “negro y/o trabajador peronista” en un último y denodado esfuerzo por parecerse a los de arriba diferenciándose de los de abajo.

Milagros Salas es una presa política del poder socio-económico Jujeño cuya cabeza antiperonista visible es un traidor al ideario radical: Gerardo Morales. La puso presa por portación de color de piel y atrevimiento para enfrentar al corrupto poder económicos provincial en su afán por dignificar a sus pares de condición humilde. Su madre adoptiva era peronista y carga con orgullo ese estigma. Hoy sigue presa.

Demasiadas muestras y ejemplos para entender que el antiperonismo no es cualquier fenómeno, es un fenómeno cultural embebido de racismo, de odio y de venganza, solo teñido por un falso republicanismo democrático que solo puede funcionar cuando se respetan los intereses económicos de los poderosos y de clase y se vuelve disfuncional cuando el sistema democrático, la republica y el Estado en manos de un gobierno popular elegido democráticamente decide ser más equitativo en la distribución de la riqueza que produce la clase trabajadora y que la oligarquía parasita siempre pretendió usufructuar solo en su beneficio.  Lastima que con tanta facilidad prenda en los abajo sin que los peronistas hagamos algo para que la historia no se siga repitiendo.


EL AGUA Y LOS MOLINOS

22 septiembre 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO. De nuestra redacción

MOLINO 1

Por Victor Leopoldo Martinez

Es indudable que, en términos ideológicos y en materia de prédica política, cada uno siempre intenta “llevar agua para su molino”.  Pero… (siempre aparecen estos “peros” de porquería que vienen socializando los manipuladores de Clarín) lo gracioso -por no decir ridículo- ocurre cuando a la hora de fundamentar la actitud  se recurre a repetidos argumentos vacíos de contenido y  muchos de ellos (particularmente los utilizados por no pocos “progres”), en lo esencial, utilizando palabras de otros personajes que  elaboraron conceptos a partir de estudios sobre una realidad político-cultural –la propia-,  y que a través de sus conquistas y colonizaciones lograron   imponerlos como verdades universales traspolables a cualquier tipo de cultura de cualquier lugar del planeta. Estoy hablando del pensamiento europeo que tiene un inmenso valor por y para sus realidades pero no necesariamente el mismo valor para el resto de la humanidad porque eso sencillamente implicaría la negación del valor de la diversidad cultural (algo que sin inocencia se utilizó en nuestro país para instalar el antagonismo hasta hoy vigente entre “Civilización y Barbarie” para aplastar la segunda).

Como estamos rodeados de sujetos acríticos (y dentro del periodismo se los encuentra con mucha facilidad) productos de una educación que no trabaja el sentido y la lectura crítica en ningún educando, todo lo contrario, los adiestra y especializa en “repetición” para placer de docentes poseedores de esa verdades absolutas y universales que les otorga esa cuota de poder diferenciador y que como una de las tantas zonceras vernáculas nunca podrán ser puesta en tela de juicio. Además poco les importa a esos docentes que como “verdades” atenten contra el buen sentido o sentido común.

Las clases dominantes europeas, al imponer sus valoraciones en cada conquista, son las principales responsables de casi todos los desaguisados políticos que se vienen dando en la periferia global desde hace más de 500 años. Pero hasta la Revolución Francesa las reacciones populares no eran consideradas como de “izquierda” sino más bien “bárbaras y anti civilizadas”[1]. Como tilingos los hubo siempre y con sus respectivas características existieron a lo largo de la historia hasta en los lugares más recónditos del planeta, estos personajes Jauretchanos, muchos de ellos proveniente de los barrios “bárbaros”, siempre anhelaron parecerse o ser otro burgués más y habitar en el “centro”, y por lo general compraron esos valores despreciando los de su origen.

Así, en mi infancia mi padre, católico y conservador-radical, (“de derecha” según la concepción importada:, para mi simplemente reaccionario), me bajaba la línea que la iglesia imponía en todo el continente luego de la Revolución Cubana (1959): “Se viene el demonio comunista” decían. Mi viejo  repetía las cosas por tradición y trataba de inculcármelo. Nunca olvidaré una de sus lecciones en relación a lo que estaba pasando en Cuba: “Seguramente hasta te llegaran a decir que Cristo fue el primer comunista. No le creas” Es más, me mandó a que me adoctrinen de manera anticomunista en las reuniones de jóvenes de “Acción Católica”. Por suerte me mandé un inocente “moco” y pude zafar.  En esa bella infancia me fascinaba el canto de los “canillitas diareros” cuando a la mañana salían a vender el único diario del pueblo: “La Unión” (dirigido por un cura).  Los curas tenían también su propio negocio (curro) institucional a través de una revista –El Esquiú-; utilizaban a los reclutados en “Acción Católica” para venderlas. Y  yo salí a venderla por las calles de Catamarca  al grito de  “El Esquiuuuuuu”, como lo hacían los canillitas cumpliendo así mi anhelado sueño. Esto  golpeó de lleno en el corazón de la aspiración burguesa del viejo que jamás iba a aceptar tener un hijo canillita –“trabajo de negros”-. Me sacó de una oreja de la calle donde feliz yo intentaba que alguien me compre,  tiró las revistas “Esquiú” a la mierda rescatándome de ese antro super reaccionario. Aquella vivencia en “Acción Católica”, además de abrirme los ojos y descubrir lo que era el lavado de cerebro que practicaban los reaccionarios[2], me hizo valorar aquel  rescate que, independientemente de la razón que en cierto modo existía en un aspirante a burgués como mi querido viejo en aquella época, es uno de los tantos gestos que agradezco a mi padre. Pero recuerdo que en ese antro aprendí a rezar una oración llamada “Credo” que un párrafo decía: ”… al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a diestra (“la derecha”) de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.”.

Años después, ya en mi adolescencia y juventud, me quedó en claro que la derecha europea se había apropiado del pensamiento y las oraciones de los apóstoles de Jesús  para un uso muy distinto al que le dio -supongo- el autor de la oración. Esto me hizo pensar que el que escribió ese rezo lo hizo con su mano derecha e imaginaba las cuestiones místicas desde su lateralidad. Ubicado espacio-temporalmente, no se me cruza por la cabeza pensar que en esos tiempos las acciones y los hechos se valorizaran en los términos ideológicos actuales de izquierda y derecha. Si bien es cierto que en mi caso valoro lo hecho por Jesús como un acto político revolucionario en tanto el hombre se decidió enfrentar no solo a un Imperio como el Romano para liberar a su pueblo de manera pacífica (según las valoraciones ideológicas actuales el trotsko evidentemente fue Barrabas) ,  no puedo dejar de lado que también intentó desde la palabra cambiar los valores de la institución religiosa (las sinagogas)  al echar a patadas a los mercaderes del templo y con esto el valor “mercado” que los rabinos daban a ciertos servicios. El hombre era revolucionario. Volviendo a la oración-rezo, me  resulta difícil imaginar a Jesús sentado a la “derecha” de un todo poderoso cuando con su palabra apuntó a la igualdad y la fraternidad entre los hombre: “Amaos los unos a los otros como yo los amo”. Me resulta difícil imaginar tanto como creer en un futuro juicio de su parte para los vivos por sus conductas rompiendo con el libre albedrío que seguramente tanto entretiene a las personas inteligentes. A menos que lo pensemos a Cristo como un simple pelotudo; algo poco imaginable dentro de mi concepción de las cosas. En fin… es evidente que los poderosos usaron la palabra del “flaco” para meter miedo y así preservar sus intereses terrenales; ergo siempre buscaron llevar agua para su molino.

Hoy, 21 de septiembre de 2015 leo en la página 10 del matutino Pag/12 una nota firmada por Dario Pignotti  que titulan “Es comunista como Cristo” refiriéndose al PAPA  que estaba de visita en Cuba. No puedo asegurar que fue Pignotti el de la idea del título, pero ese texto rescató de mi memoria aquella  vivencia infantil.

En el cuerpo de la misma Pignotti transcribe un comentario que en la Plaza de la Revolución de la Habana, le hizo durante la misa Papal, el hoy octogenario y ex combatiente cubano Monteagudo Arteaga (según él ladero del “Che”): “Para mi este Papa es comunista porque es como Cristo, y tú sabes que Cristo fue el primer comunista que hubo en la tierra”. Un simple comentario; una opinión. ¿Se puede titular una nota con esto? Evidentemente y desde la torpeza, sí. Del mismo modo yo podría decir en este momento: “Para mí el Papa es Peronista porque es como Cristo y vos sabes que Cristo fue el primer humanista que hubo en la tierra. Además se ve con Cristina cada 2 x 3 como buen peronista que es.”[3] Seguramente en este mismo diario  mi opinión sería tomada para la joda. Y se trata de dos disparates insostenibles por donde se los quiera analizar; pero sacan a la luz ese infeliz deseo de querer llevar en cada oportunidad y momento utilizable políticamente agua para su molino. Tanto a los reaccionarios (de derecha) como a los “revolucionarios” (de izquierda) vernáculos estas torpes y disparatadas interpretaciones y lecturas de la realidad los iguala. También hace muy notorio la falta de conocimientos y si los tienen su falta de elaboración y análisis crítico. Hablar de comunismo o de Izquierda y de derecha en los años 0 al 33 de nuestro calendario utilizando designaciones aparecidas 1700 años después no solo suena a burda torpeza sino a  roce con el ridículo. Mientras no se desprendan de ese eurocentrismo a la hora de elucubrar oralmente o escribiendo seguramente seguirán incurriendo en las mismas torpezas. Esta anécdota refleja solo una de las tantas que se pueden encontrar en los distintos quehaceres que colman  nuestra vida político-social.

En términos culturales es largo el camino que nos falta por recorrer para rescatar a esa “clase media alfabetizada” del equivocado camino que transita. Por ahora está costando mucho (y más si se trata de los que se dicen o se auto consideran “progres”) solicitarle que nos acompañe en la senda de construir una identidad propia mirando y analizando la realidad y sus sucesos desde nuestro lugar de pertenencia y con ojos propios, no con lentes ajenos.

Notas

[1] Los términos “izquierda” y “derecha” surgen de la distribución de las ubicaciones o lugares en la que se sentaban los parlamentarios dentro de la Asamblea Constituyente Francesa (posterior a la revolución de 1786)  y de acuerdo a perspectiva visual del presidente de dicha asamblea. A su derecha estaban los conservadores propulsores de mantener un “cierto orden” y a su izquierda los que pugnaban por un cambio social radical. Perón sostenía que con aquella revolución los que ganaron fueron los burgueses ya que con dinero compraron los títulos nobiliarios y con la democracia hicieron creer al pueblo que elegía a sus gobernantes cuando en realidad eran ello los que digitaban los candidatos e imponían a los más funcionales a sus intereses.

[2] Me surge como necesario aclarar que la tarea de  “Acción Católica” no fue la misma en todos los lugares del país donde funcionó en aquellos años. Esta referencia puntual se acota a la Pcia de Catamarca en una época donde Monseñor Tortolo – Arzobispo de Paraná y posteriormente vicario castrense en la última dictadura- era la máxima figura que llegaba a la provincia en cada “Función de la Virgen del Valle” (dos veces al año: abril y diciembre) a bajar “línea” dentro de una sociedad sumamente conservadora y reaccionar. Acción Católica en otras provincias y en la misma C.A.B.A. tuvo una tarea político-social extraordinaria  y fue formadora de cuadros políticos –muchos de ellos seminarista- que luego se transformaron en  grandes militantes de la causa Nacional y Popular junto a los curas del Tercer Mundo, defensores de la teología de la liberación.

[3] “En Argentina, Juan Domingo Perón, oficial del Ejército, fue capaz de diseñar una política independiente y de raíz obrera en su país”.  Fidel Castro


JAURETCHE, ante todo un MAESTRO de lo NACIONAL

30 enero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, de nuestra redacción.

En Prosa de hacha y tiza, bajo el título “los novios asépticos de la revolución”, citó una frase del Profesor Silvio Frondizi que dice: “Hasta la aparición del Partido Comunista, el Socialista fue le único partido de base científica”. Esto desencadenó mi siguiente comentario: “Dado el éxito del Partido Socialista habrá que convenir que en la Argentina la ciencia sirve para todo menos para hacer política, o que este es un país anti-científico”.

Arturo Jauretche-Manual de las zonceras argentinas -Pág. 104

Foto de V.L.M.Por Victor Leopoldo Martinez(*)

“FUI UN AFORTUNADO”

En materia pedagógica, las enseñanzas y el pensamiento de Arturo Jauretche están presentes en todos mis trabajos. Fue uno de los tres grandes maestros, hoy todos ellos ausentes, que tuve; los otros dos, Gustavo Francisco Cirigliano y Paulo Freire. Orgullosamente sostengo esto desde mi condición docente y humilde aprendiz de sus enseñanzas, además de ser un loco que intenta vanamente constituirse en otro de sus discípulos.

Voy a focalizar esta semblanza de don Arturo en la importancia que tuvo para él lo educativo, algo que a través de sus textos me trasmitió. Es un tema con el que siempre estuve vinculado de “oficio” (1) y comencé a conocer de manera medianamente seria, o mejor dicho a descubrir la seriedad del mismo, cuando él tuvo la osadía de mostrarlo íntimamente ligado a nuestra falta de independencia mental a la hora de pensar lo nacional.

Jauretche encontró en la educación el nudo gordiano de nuestros males culturales, algo que aún hoy nos sigue privando de tener una identidad definida. En homenaje a él -con poca modestia y mucha pedantería de mi parte al tratar de emularlo- titulé mi último trabajo sobre educación: “Guarda-Polvos, aorta pedagógica de la dependencia” (2).

Fui un afortunado al conocerlo personalmente. Desde el momento que escuche por primera y única vez una brillante “clase” suya sobre pensamiento nacional, mi visión del valor de la educación que hasta ese momento estaba asociada exclusivamente a lo “académico”, cambió radicalmente; dio un giro de 180º y se instaló en su lógico y correcto lugar, el político. Este fortuito encuentro ocurrió luego del triunfo del peronismo en aquel 11 de marzo de 1973 y previo a la asunción del “Tío” Cámpora, disertación que disfruté junto a mi inseparable ladero Pedro del Arrabal en un saloncito del sindicato de Luz y Fuerza de la calle Perú al 800 de esta Capital Federal.

Hasta ese momento y desde el año “70” del siglo pasado había sido un simple pero ferviente militante callejero de la JP en este Bs.As.(ni siquiera universitario que en ese momento lo era pero prefería militar en mi laburo y barrialmente). No tenía una clara conciencia de la disociación que existía entre universidad y sociedad-país; pero escuchar hablar a compañeros militantes que actuaban en mi facultad en contra de la “burocracia sindical” me pegaba como muy disonante, independientemente de que en algunos casos fuera cierto y en otros una simple infamia. La formación peronista recibida de mi abuela materna había internalizado en mi la idea de que la clase trabajadora argentina (todos sindicalizados) constituía la columna vertebral de movimiento justicialista; “Lo dice Perón” me aclaraba. En ese entonces yo era un simple laburante a lo que le sumaba mi condición universitaria, única forma de poderme mantener y estudiar al mismo tiempo. Escuchar a mis pares de facultad hablar en contra de los dirigentes sindicales era como hablar mal de los laburantes; yo lo era. Junto a mis compañeros de yugo, todos “cabecita negra” como yo, no lo sentíamos justo. Había una historia de resistencia peronista encabezada por trabajadores y dirigentes gremiales; muchos de ellos perseguidos, encarcelados, asesinados después del “55” y eso constituía parte de la historia que habiamos mamado en los estratos populares de donde proveníamos. Ese trato despectivo para con los laburantes generaba en mi desconfianza que hizo en primera instancia que me alejara de la militancia universitaria.

Fue aquella charla de Jauretche la que casualmente me impulsó a “parar la bocha”, ese el momento en que comencé a desandar el camino que me había llevado a ser un maestro zonzo (17 años iba a cumplir cuando me recibí de Maestro Normal Nacional en mi lejana y amada Catamarca donde había sido capacitado y profesionalizado para enseñar zonceras técnicas y falsedades históricas como verdades absolutas por el supuesto “rigor científico” que las avalabas).

Aquel día inicié mi transitar inverso -a contramano- por la senda recorrida con anterioridad a través de la educación formal. En ese regreso y gracias a los señalamientos puntuales que aparecían en los textos de don Arturo fui descubriendo todos y cada uno de los grandes baches que existían en la empedrada senda por donde se había deslizado la historia oficial y el conocimiento en general montados ambos en carros tirados por sirvientes fieles… fieles a los intereses imperiales de turno. Jauretche me “avispó” la mirada y gracias a eso pude encontrar la olla pedagógica donde se había cocinado el elixir hecho “pensamiento cipayo”,   con el cual nos inoculaban “desde nuestra más tierna infancia y en dosis para adultos” como socarronamente sostenía él.

Mirado a la distancia y con no poca nostalgia casualmente, uno lamenta que salvo esa honrosa excepción que constituye por si solo el querido Maestro, compañero y amigo Norberto Galasso, hoy por hoy y en nuestro medio no existan pensadores e intelectuales nacionales -con la excepción señalada- de la talla de un Jauretche. Solo un talentoso como él pudo superar en su época esa colonización pedagógica tan bien estructurada por “tatita Bartolo Mitre” y apadrinada por un ambivalente Dominguito Sarmiento (que con sus “chupa mortajas” aún hoy siguen jodiendo).

Leyendo y releyendo sus escritos no resulta difícil imaginar el perfil del joven político que fue. Acodao en una pulpería de pueblo o en un bar de Av. de Mayo y agudizando su mirada, solo un tipo curtido por el barro, a puro estaño y adoquín como Jauretche pudo ver lo que antes había visto José Hernandez; peribió algo muy distinto de esa Argentina acartonada que le habían presentado en los claustros de estudio. Desde esos lugares contempló el país real, su grandeza construida por hombres y mujeres cuyos nombres no figuraban en las guías sociales pero si en las telefónicas, necesario señalamiento hecho por él para “separar la paja del trigo” en materia de pretendidos hacedores de Patria. La figura utilizada no podía ser mejor aun sabiendo que la gran mayoría de los laburantes ni en esta última guía aparecían porque no tenían teléfono; se valió de ella para diferenciar a la parasita clase que se decía “patricia” del pueblo trabajador, constructor diario de la grandeza nacional y muy poco agraciado a la hora de distribuir sus riquezas. Jauretche vio y experimentó la miserable vida que padecía ese vulgo trabajador que habitaba zonas rurales y empobrecidos ejidos urbanos.

Arturo+Jauretche1

¡LA EDUCACIÓN…!

Gracias a él nos quedó claro por qué los egresados de nuestras universidades, la mayoría de las veces y en muchos casos aún hoy, siguen siendo fagocitados por un sistema estructurado por la clase dominante quien parió una educación en función de sus intereses, algo que según mi modesto punto de vista todavía no fue tocado en la profundidad que demanda la hora actual y el proyecto hoy en el gobierno.

La vigencia de aquellas observaciones realizadas en antaño por Jauretche lo muestran como el político patriota diferente que fue. En su obra “Los Profetas del Odio”, utilizando ejemplos concretos mostró claramente el apoderamiento de las cuestiones pedagógicas realizado por la clase dominante desde la génesis misma de la estructuración del sistema educativo nacional:

“La Reforma Universitaria (1918) creada por la primer presencia del pueblo en el Estado, se vuelve contra aquel una y otra vez. Así la reforma nació con Irigoyen, cuando el pasado, vencido por el país, se refugió en la universidad para aislarla como su reducto (Por eso la Reforma fue anti-católica en Córdoba y anti-liberal en Bs. As. y La Plata, correspondiendo a las características del sector dominante en cada caso que impedía la incorporación de la Universidad al país nuevo que empezaba). Por eso también fue uniformemente anti-Irigoyenista, volviéndose contra el movimiento nacional que la había generado; como después fue anti-peronista en la misma medida que perdía contacto con la realidad que se parteaba... …Así, el egresado universitario obtiene una “patente de corso”. Formado como profesional ninguna importancia tiene que se haya graduado en el país o en el extranjero; la técnica que maneja y domina es universal y su función en la vida es meramente aplicarla”.

Con esta sencillez explicaba Jauretche la falacia del valor universal de ciertos conocimientos y técnicas. El sentido común siempre le indicó la inutilidad de esa uniformidad de contenidos, simplemente porque las realidades político-sociales entre naciones y pueblos diferenciaban a estos notoriamente. En este mundo vienen convivíendo de manera forzada dominantes y dominados, cruel y lamentable realidad que la historia se encarga de mostrarnos a cada paso; quizá una consecuencia natural de ciertas debilidades humanas no superadas.

Los poderosos imperios nunca perdieron de vista la importancia del know how (conocimientos) y siempre lo valoraron adecuadamente. Invertían en investigación, o se apoderaban de él cuando no lo tenían; y si era necesario a través de la ocupación y la fuerza bruta. En algunos caso bajo el manto de una buena causa como fue la decisión de combatir al psicótico Hitler (“encanute” de científicos alemanes que estaban al servicio del Tercer Reich para apropiarse de sus conocimientos; y a ninguno de nuestros intelectuales se le ocurrió llamar a Roosevelt “pro-Nazi” como se lo calificó a Perón); o utilizaron el conocimiento como herramienta de dominación económico-comercial sobre los pueblos sojuzgados cuando lo poseían.

¡Y minga de compartirlo sin previo pago de royalty (regalías)!

Imperios… En sus planes jamás estuvo el no atentar contra la diversidad cultural y las diferentes idiosincrasias de los pueblos que caían bajo sus garras. Lo primero para ellos era apoderarse de bienes y riquezas naturales y lo segundo conseguir mano de obra barata para su explotación. El paso siguiente consistía en invadir culturalmente al dominado. Para eso solo se necesitaba buscar o generar “agentes cipayos”. ¡Que mejor que las casas de altos estudios para este cometido! En nuestro caso a ese conocimiento servicial se le llamó “Civilización”; todo lo que se oponía a esto fue calificado de “Barbarie”, y lógicamente la universidad con sus universitarios adentro siempre esquivaron la barbarie; de ahí la mentalidad cipaya de muchos de nuestros egresados.

La capacidad deductiva que poseía don Arturo le permitía concluir fácilmente que si lo universal no se adaptaba a lo nacional, lo correcto debía ser acudir a la creación original; “para eso tenían (y tienen) que estar las casas de altos estudios”, razonaba. En el fondo Jauretche siempre peleó con su pluma y militancia por un sueño: que nuestros universitarios miraran las necesidades de nuestro país y su pueblo y estuvieran dispuesto a poner los conocimientos adquiridos a su servicio; simplemente porque ese pueblo fue quien siempre solvento todos los estudios (primarios medios y “altos”). Creía en la lógica gratitud humana. Soñaba con un país que tuviera universitarios que por formación priorizaran el interés social y nacional por encima de lo rentable que pudiera resultar vender sus conocimientos técnicos y/o científicos poniéndolos al servicio de expoliadoras empresas extranjeras.

La educación y los conocimientos ¿eran bienes capitales, o sociales y nacionales? ¡Esa era la cuestión para Jauretche!

Otro de sus grandes hallazgos concretado gracias a esa aguda mirada que le permitía auscultar minuciosamente la cambiante realidad social argentina fue “el medio pelo”. Jauretche delineo a la perfección el perfil de dos nuevas creaciones locales surgidas de esa colonización cultural: El tilingo y el guarango, fieles exponentes de ese medio pelaje social argentino. Se trata de tristes híbridos culturales que siempre miraron con desprecio a nuestra “chicha” mientras convivían con la impotencia de no tener el pied de grue (pedriguee) necesario para saborear la “limonada”. Pueblan este sector desde intelectuales “progres” y liberales de izquierda que hacen cola para escribir en La Nación, hasta nuevos y mitómanos ricos que reniegan de su origen y se niegan a ver el origen y las razones de su ascenso social.

ABRIENDO SURCO CON AZADÓN NACIONAL

Fundador FORJA junto a Homero Manzi, Dellepiane, del Mazo, Dario Alessandro(Padre), Scalabrini Ortiz entre otros allá por el “35” del siglo pasado, Jauretche comienza allí a meter azadón abriendo surcos en las mentes argentinas con la esperanza que algún día florezca la Conciencia Nacional. Eran épocas donde el gobierno era para los “cultos”, y “bajo esa fachada se escondían los intereses antinacionales”, sostenía. Se refería nada más y nada menos que al cipayaje vernáculo enquistado en las clases pudientes a través del cual los intereses foráneos lograban mancillar, ultrajar no solo a bastos sectores sociales sino también los intereses nacionales. Corrían los años de la Primera Década Infame.

Su trabajo no fue en vano. Orgulloso por la tarea realizada y parado en la esquina de Perú y Av. de Mayo, el 17 octubre de 1945 contempló gustoso el paso de esa masa sudorosa que estaba pariendo un nuevo intento por hacer de este país una Nación Soberana. La “barbarie” comenzaba a olfatear la proximidad de la Justicia Social. Había aparecido un hijo de india llamado Juancito Sosa (Perón) que acaudillaba a los hijos de obreros de una Nación parturienta. Aquel 17 de octubre “la chusma” reclamaba la libertad del Gral. Perón. Ninguno de los manifestantes reconoció a don Arturo. Ese hecho lo ayudo a descubrir que todo estaba bien; esos que luego serían los “grasitas” de Evita, simplemente lo veían y sentían como uno más, “es otro de los nuestros” pensarían; para la grandeza de un Jauretche eso…, eso ya era suficiente.

Sin hacerse Peronista acompañó aquel movimiento de masas en la seguridad que no le pifiaba en todo lo relacionado con los intereses populares y nacionales. Aplaudió aquel intento del gobierno peronista -a pesar de su fracaso- por querer hacer de nuestras universidades las acompañantes del naciente movimiento nacional; redobló los aplausos cuando Perón creo la Universidad obrera, aquella que producía técnicos e ingenieros necesarios para el proyecto de país en marcha y cuyos títulos eran invalidados por los “académicos cipayos” que controlaban las universidades nacionales.

Con el cruel golpe militar del “55” se arrancaron las “flores de ceibos” que estaban en las universidades (así llamaba Jauretche a los docentes universitarios con conciencia nacional) para implantar las “Flores de Romero” (nombre que también le asignó Jauretche a todo ese profesorado cipayo que retornó a la universidad de la mano del “Socialista pro-libertadora” José Luis Romero a quien aquella sangrienta y cipaya revolución designo interventor en la UBA).

Sin embargo uno que otro profesor universitario -antiperonista desde ya- al poco tiempo de aquel golpe, sin reconocerlo y menos aún mencionarlo, terminó dándole la razón a don Arturo. Tal es el caso de Oscar Varsavky, aquel docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales que retornó a esa casa de estudios tras el golpe gorila y antipopular y a quien se le encomendó el control de los concursos docentes y los futuros nombramientos. Solo basta con transcribir fragmentos de una disertación de Varsavky en Caracas, allá por el año 1966 para corroborarlo:  “El resultado práctico de nuestros esfuerzos fue que “triunfamos”, digámoslo entre comillas (muchas personas siguen creyendo lo mismo; yo no). Lo que conseguimos fue estimular el cientificismo, lanzar a los jóvenes a esa olimpiada que es la ciencia según los criterios del hemisferio norte, donde hay que estar compitiendo constantemente contra los demás científicos, que más que colegas son rivales (“virtudes” del sistema capitalista señalaría yo) . Por eso no resulta extraño que ninguno de los muchos papers publicados por nuestros investigadores desde 1955 haya hecho adelantar notablemente ninguna rama de la ciencia. Si no se hubieran escrito, la diferencia no se notaría.” En lo personal no entiendo cómo una mente brillante como la de Varsavky pudo alguna vez creer que una simple publicación podía hacer adelantar a la ciencia. ¿Tan tarde se dio cuenta que en la valoración de los trabajos realizada por las editoriales que publican revistas científicas(¿?), estaba escondida otra “zoncera”? (3)

Anteriormente Jauretche ya había identificado a estos productos universitarios perfilados por Varsavky de la siguiente manera: “Trabajando en probetas o en laboratorios, en bibliotecas o archivos y oyendo clases magistrales, el egresado de nuestras universidades ingresa al mundo como el producto exclusivo de la probeta, el laboratorio, el libro o la lección magistral. Cuanto mas desvinculado de la realidad a la que pertenece esté, es más perfecto como técnico.”

Varsavky reconoce en la siguiente cita lo que Jauretche desde una postura más crítica respecto del inservible academicismo cientificista -básicamente por antinacional- ya sostenía: “Poco a poco la facultad se fue transformando en una sucursal de las universidades del hemisferio norte. En nuestros laboratorios trabajaba gente joven, muy capaz, becada al hemisferio norte apenas graduado. Recibían allí un tema de trabajo, y ahora de regreso en el país seguían con ese tema porque era lo único que sabían bien y lo único que les permitía seguir publicando.”

No puedo cerrar este paralelo sin volver a transcribir lo que el simple sentido común le indicaba a un brillante Jauretche: “Una universidad Argentina de esta naturaleza , solo será Argentina por su radicación geográfica y los lógicos productos de esa universidad serán contadores que manejan las cifras y los asientos falsos de las empresas, doctores en ciencias económicas que distribuyen las doctrinas de encargo que se importan, filósofos e historiadores que adecuan el pensamiento y la versión de la historia conveniente a esos mismos intereses, ingenieros que planifican y construyen sin vincular su obra con el destino nacional., médicos que curan a los enfermos sin buscar las raíces económicas y sociales de los males, y abogados y jueces que consolidan la estructura jurídica de la dependencia.”

En lo personal lamento mucho la ausencia de sus textos como lectura obligatoria en los claustro de estudio y en una necesaria asignatura que debería llamarse “formación de Argentinos”; lamento también la no utilización de su pensamiento como elemento disparador en talleres de reflexión, no solo en enseñanza media sino y básicamente en las universidades; exigible esto último en todas las carreras, aún sabiendo que a los integrantes de las Academias de Educación, Ciencias e Historia, esto les revolvería las tripas; con mayor razón lo debemos hacer por este motivo. En una de esas se les hace un favor y de esa manera se sacan del entripao los restos de pensamiento cipayo que les queda para así comenzar a sanar sus mentes empezando a ser más argentinos.

Arturo Jauretche fue y seguirá siendo otro gran patriota dentro de la memoria popular; no solo en términos nacionales sino Latinoamericano. El antinacional discurso dominante fijado por agenda desde los monopolios mediáticos, bajado por periodistas que impúdicamente dicen defender la libertad de prensa y expresión cuando son ellos los que trabajan en su contra actuando mercenariamente a favor de intereses económicos monopólicos y corporativos, es otra prueba del por qué para el “Jauretche periodista” era tan importante una educación que apunte esencialmente a formar más y mejores Argentinos por encima de formar periodistas premiables para un stablishmen, o brillantes científicos que de argentino solo tengan el rótulo asentado en el item “nacionalidad” en su pasaporte internacional.

Si como pueblo y con trabajo no logramos -porque no nos dejarán tan fácilmente- construir esa gran Nación a la que aspira la gran mayoría silenciosa, Nación liberada y con justicia social para su pueblo, al menos no renunciemos a dar hasta nuestra vida si es necesario en todos los intentos que sean necesarios para que alguna vez el habitante de esta tierra sea lo que siempre debió y quiso ser, ARGENTINO Y LATINOAMERICANO; en honor a San Martín, Irigoyen, Perón, don Arturo Jauretche y tantos otros patriotas.

Notas

(*) Director de EL EMILIO.

(1)Así denominó despectivamente a la tarea del maestro el ex ministro de Educación J.C. Tedesco de esta gestión “kirchnerista” argumentando que los maestros no eran profesionales y se dedicaban a “eso”(la docencia primaria) por ser “universitarios frustrados”.

(2)Obra en tres tomos publicada por Ediciones El Emilio en el 2012. Triunvirato 3971, Dto “C” C.A.B.A. Tel cel:111555134976; fijo: 03834426714.

(3)“Cualquier trivialidad puede hacerse publicar en alguna revista internacional con solo tener un conocido en el cuerpo editor”, manifestó Varsavky en esa misma disertación. A confesión de parte, relevo de pruebas.