Valores y política en los tiempos que corren.

15 abril 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

Por Victor Leopoldo Martinez

Para no pocos de mi generación resulta brutalmente impactante ver y comprobar día a día cómo ciertos valores humanos asociados fundamentalmente al quehacer político se fueron trastocando, envileciendo cuando no quedando de lado, dando paso a otros más individualistas y mezquinos; esto dicho en términos comparativos. Existen valores perennes que en algunos momentos rigieron las conductas humanas tanto sea para respetarlos como para transgredirlos. Para colmo de males los actuales –y para mi- deformados valores vigentes, o mejor dicho los “antivalores”, son acompañados por una pasividad social que ronda la resignación.

Cuando me refiero a esos valores que yo añoro, lo hago con la intensión de rescatar de entre ellos aquel asociado al concepto heroico de la vida que acompañó a esa naciente juventud nacional formada en la cultura de la resistencia político-social, que luchaba por la igualdad entre los hombres y la justicia social allá por los “60”, y que se extendió hasta mediados de los “70” del siglo pasado. Valores que fueron vilipendiados sistemáticamente por el metamorfoseado liberalismo –la también naciente cultura neoliberal- que a fuerza de dictadura y represión primero y luego operando culturalmente a través de los medios de comunicación en períodos de “pseo-democracia plena” lograron hacer confluir a la tradicional vanguardia lúcida de liberales de izquierda y sus siempre eurocéntricos análisis críticos de la historia política nacional con la teoría de los dos demonios esgrimida por los sectores más reaccionarios de nuestra sociedad, caldo de cultivo para la instalación de una cultura de desvalores que hizo pie y creció vigorosa en nuestra querida Patria. Me estoy refiriendo concretamente a ese contraste actitudinal entre dos sectores sociales claramente posicionados frente a lo político, algo que se dio en el período que abarca las 4 últimas décadas de ese siglos “20” que Discepolo sabiamente lo definió como “Cambalache, problemático y febril”.

Se pueden utilizar innumerables ejes y variables “académicas” para leer e interpretar este fenómeno psico-social analizándolo “sesudamente”; estoy seguro que, objetivamente, llegarán a una conclusión no muy distinta a la mía. Quizá en determinar los orígenes y las razones de su instalación como hecho político-cultural consumado aparezcan las diferencias. Lo lamentable es que en la actualidad las causas y razones de esos males siguen sin ser atacadas; por el contrario se las tapan y continua el uso de esos desvalores (“el que no llora, no mama”) para criticar al gobierno y al Estado no solo desde los poderes económicos sino también para correrlo por izquierda, (“Y el que no afana es un gil”), o para denostar la política de los “no transeros” y doblarles el brazo hasta que transen con esos poderes económicos que en general son los mayores “chorros” según la definición popular (el formador de precios no es un delincuente político sino un empresario que “ajusta” los mismos según lo que establezcan las variables económicas internacionales(¿?); esto por dar uno de la decenas de ejemplos que hay). El resto es pura consecuencia; que no se detendrá ni corregirá con mayor represión a “ladrones de gallina” o control violento de las reacciones populares. Es claro que lo que buscan los poderosos de siempre es más impunidad (liberación de los mercados) para la deshonesta y evasora actividad privada, menos control para los Bancos y jueces de tal forma que estos últimos sigan amparando “legalmente” a los grandes mercaderes.

Se habla de corrupción para enjuiciar a los políticos corruptos (que seguramente los hay y en no poca cantidad), pero nunca a los corruptores (que también los hay y en número más considerable aún). La matemática más elemental indica que para que la corrupción exista como ecuación necesita dos componentes en el primer miembro, único modo que el algoritmo funcione: corruptor + corrupto = corrupción. Juegue usted señor lector con los elementos cambiándolos de miembros y verá los asombrosos resultados que seguramente facilitarían la solución a la problemática de individualizar y meter en cana a los responsables e implicados en hechos de corrupción y/o para eliminar el flagelo de raíz:

a)Corruptor=Corrupción-corrupto

b)Corrupto=Corrupción-corruptor y

c) (Corruptor+corrupto)-corrupción=0; en esta última utilizo los paréntesis porque su sumatoria es el resultado de la ecuación original, resultado que luego se le resta para ver que no quedan ni vestigios del estilo tramposo.

Los empresarios más delincuentes (y a la vez los mayores corruptores) constituyen el “modelo triunfador” a seguir y recomendado para los nuevos y jóvenes políticos que optan por la “ley del menor esfuerzo”. En la esfera privada (individualismo + codicia en sus más puras expresiones) todo está permitido y “amparado por particulares interpretaciones de las leyes”; cuentan con cobertura total en materia de impunidad para sus operatorias, y encima dichas manipulaciones mercantilistas están eximidas de ser encasilladas como “acciones políticas” por estar internalizado en el colectivo que las acciones llevadas adelante desde la “esfera privada” no están motorizadas ni tienen intenciones políticas. Se ha instalado perversamente en el colectivo que las cuestiones y decisiones en materia económica no parten de intereses políticos sectoriales. Para Macri (como el símbolo de un modo de pensar la política) son los perfectos administradores. Macri lo llama “el circulo rojo” y en su gran mayoría concurrió a la cena PRO en la Rural hace unas semanas; por dar otro ejemplo); poco importa que sus decisiones afecten directamente y en términos de la calidad de vida del resto de la población. Se lo vende como decisiones “inevitablemente técnicas” que imponen la lógica de las reglas económicas cuando en la realidad se trata de cómo sacan mayores ventajas los poderosos; se lo ofrece de manera desinteresada(¿?) “envuelto y con moño incluido” como la solución a todas las consecuencias negativas generadas por ellos mismos y que sueltos de cuerpo se lo endilgan a  “errores en cuestiones técnico-matemáticas de la gestión anterior” que no respetó las reglas clásicas de la economía, muchas de ellas con supuesto rigor “científico”.

Y hablando de ciencia cabe aclarar algunas cuestiones que nos atañen y que sirven para entender ciertas valoraciones.

Hasta el día de hoy la ciencia nunca fue neutral y si un gran negocio para los poderosos, y muy lucrativa para ciertos científicos; la guerra entre los laboratorios medicinales por el control de la biodiversidad planetaria como fuente de materia prima para la investigación y futuro negocio de medicamentos es el más “escondido” ejemplo. En nuestro caso la hipocresía puede transfigurar los verdaderos intereses de los cerebros repatriados (científicos) por el programa “Raíces”; pero la fuga de esos mismos cerebros se dio por razones de “mala retribución” económica. Se fueron con los conocimientos adquiridos en nuestras universidades estatales gratuitas a venderlos en el extranjero (primó lo individual). El pueblo en general también era hambreado y/o recibía una miserable paga, y sin embargo porque amaba su patria no abandonó su terruño y se comió el garrón. Se bancó la malaria. ¿Qué no tenían recursos para hacerlo? Buen interrogante para discutirlo como argumento de lo que se entiende como Patria y en términos políticos. Hoy este gobierno se acordó de ambos, pero uno de ellos -y sin rencor alguno- recibe a los otros nuevamente en su seno y hasta un tanto alborozado. Creo que llegó la hora de hablar a calzón quitado para intentar ir sanando TODAS las heridas del pasado y evitar morir por un entripao.

La denostación a los políticos por hechos de corrupción hace posible su extensión a la política en general. Con la sobre valoración de la supuesta “eficiencia y honestidad privada” al frente del Estado el camino al control total del destino de una sociedad está asegurado: riqueza para unos pocos y miseria para el resto.

Los autores intelectuales del genocidio perpetrado por la última dictadura fueron civiles y se trató de una decisión netamente política. El sucio accionar de las fuerzas armadas actuando como ejercito de ocupación las colocó junto a políticos de partidos conservadores y otros tradicionales -de izquierda y derecha- que acompañaron a la dictadura como los corruptos de aquellas políticas; sus mandantes civiles (Sociedad Rural, Empresarios, Banqueros,) claramente fueron los corruptores. La ilegitima deuda externa que le crearon al país para favorecer intereses financieros internacionales y oligárquicos locales mientras se desindustrializaba el país, se empobrecía a nuestro pueblo y desparecían opositores (seres humanos) fue el hecho de corrupción más grande y criminal que haya conocido la historia argentina; solo superado en términos de daño económico-social y de soberanía política por la segunda década infame menemista.

 ¿Y pa’ mí cuanto hay?

Resulta doloroso tener que decirlo pero me quedo con los valores de mi compañeros de los “70”. Por lo menos yo no recuerdo ni uno solo de ellos que haya puesto su vida en juego dentro de la militancia política preguntando previamente ¿Y pa mi cuanto hay? Hoy no se habla de política sino se responde previamente a esa pregunta.

No pocos de aquellos desinteresados militantes ya no están. Tampoco serían modelos de conducta vendibles. El fin que nos llevaba y lleva a incursionar en política no es otro que ese noble ideal de tratar de conseguir una sociedad más justa a la hora de producir y que todos, sin distinción alguna, puedan disfrutar de una distribución más equitativa de lo conseguido con esfuerzo y trabajo; El fin pasaba por buscar el bienestar general formando seres más nobles y solidarios.

Que hubo traidores… ¡Vaya novedad! Desde Judas para tras y para adelante siempre los hubo, y hasta diría que son necesarios por ser el mejor modo de conocer lo que es la ruindad humana.

Lo cierto es que las actuales exhibiciones de conductas en “rosqueros políticos”, no solo opositores (que para ser una alternativa política dejan mucho que desear) sino también oficialista, son muy preocupantes. Es lamentable no escuchar debates de propuestas políticas que busquen mejorar aún más la vida de nuestros compatriotas; donde se debata en serio sobre cómo se consigue la verdadera independencia económica, cómo se enfrenta al poder oligárquico-financiero y cómo se discute la distribución de las ganancias que obtienen las empresas con el sudor de los laburantes; qué se entiende por soberanía política y el por qué la necesidad de una Justicia Social para evitar la violencia que genera la injusticia. Nadie tiene en claro que se entiende con el “ir por más” o “profundizar el modelo”. Hoy por hoy ya no se requiere de un modelo sino definir un proyecto político asentado sobre esos 3 pilares antes mencionados. Con ambigüedades, políticamente no se convence a nadie. Sin el acompañamiento de una clase trabajadora unida y consustanciadas con el proyecto para lograr el triunfo político es como querer hacer la revolución social sin pueblo, y el peronismo solo debe orientar su esfuerzo para garantizar la felicidad plena del pueblo que en su mayoría son trabajadores, su columna vertebral. En el seno de la oposición no hay nadie que entienda algo de esto para siquiera conversarlo lo cual nos genera como gobierno la necesidad de tener mayores gestos de responsabilidad política a la hora de actuar en defensa de la Patria. Para un peronista primero está la PATRIA; y en el seno del oficialismo se da por sabido algo que no fue discutido ideológicamente y viene siendo postergado en aras de un culto a la obsecuencia . Más lamentable aún es escuchar discutir a los opositores por prebendas donde los cargos no son para servir a la sociedad sino botines de donde piensan sacar la mayor ventaja personal posible sirviéndose de la función pública (Alianza PRO-UCR-Carrio).

Hay una juventud que a Dios Gracia volvió a creer en la política como un lugar de debate de ideas y propuestas; que cree que con trabajo se puede mejorar aún más. Sería muy triste que la desilusión de ver el lamentable espectáculo dado por los que dicen ser dirigentes políticos los lleve también a ellos a encolumnarse en lo peor del neoliberalismo, “la ley del menor esfuerzo”; viéndola como la salida más cómoda y fiable. En ese caso nuestro futuro es más que incierto y hasta lo veo lamentable. En mis sueños eso no figura.

Afiche de V.L.M - 1


EL REGRESO DE LAS POLEMICAS JAURETCHANAS

3 marzo 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

Afortunadamente hoy vemos como se ha  instalado un debate que hace años se vio postergado por dirigencias cómplices o carente de idoneidad para el desarrollo del mismo, cuando no, con ausencia de autoridad moral. Y no solo con respecto a medidas puntuales sobre un tópico tan urticante como lo es el conflicto con el campo, sino, que proyecto o modelo de país expresan los sectores en pugna y cuál es la cosmovisión del hombre y de la historia que subyacen en las posiciones asumidas, más allá de errores de coyuntura que pudimos advertir como espectadores o activistas en uno u otro sentido. Arturo Jauretche protagonista de las famosas polémicas, nos alcanza hoy; y plumas relevantes asumen opiniones encontradas, como si en el seno del campo nacional estuviera el verdadero debate de la significancia e importancia de lo que nos concierne a todos. Desde otros lugares la cosa parece muy clara, nada se discute. Y también esto despierta suspicacia.

Con Uds. Luis Brunati y Norberto Galasso

Aldo Battisacco

OPINION

El enemigo principal

Por Luis Brunati *

Saludamos el tono del artículo de Norberto Galasso (en Página/12, el 2 de febrero pasado), aunque no la tendencia a eludir los temas de debate. En efecto, Galasso enumera los temas, pero lo que interesa no es saber cuántos son, sino qué opina sobre cada uno de ellos. También se dice que el artículo de Alcira Argumedo (en Página/12, el 27 de enero) no refutó “las apreciaciones correctas de Barcia sobre la mortalidad infantil”. Al respecto, creo conveniente señalar que el hambre es un crimen siempre, e independientemente de la variación de uno o dos puntos en los guarismos. Sin embargo, en el caso particular de la Argentina, el hambre es un crimen calificado, consentido y evitable. ¿Cómo se puede justificar que en un país que produce 134 millones de toneladas de alimentos y una renta inmensa discutamos el tema en base a cifras del Indec, cuyo contraste con la realidad es para todos inquietante? Aquí, es un tema de prioridades y voluntad política. ¿Qué es prioritario, pagar deuda externa o salvar vidas? Tanto Menem, como De la Rúa y la gestión K han privilegiado el pago de los servicios de la deuda externa, además de aceptar que los recursos petroleros y mineros se extraigan sin control público y se exporten dejando las divisas en el exterior. El ciento por ciento para el caso de las mineras y el 70 para las petroleras, tema denunciado reiteradamente por Pino Solanas y Proyecto Sur.

No obstante, la clave del artículo de Galasso está en la definición del “enemigo principal”. Al respecto, ya nadie discute que, utilizando el terrorismo de Estado, la dictadura militar contribuyó a consolidar un nuevo bloque de poder hegemónico en el país, conformado por grupos económico-financieros locales y externos –incluyendo a los grandes propietarios de tierras, cada vez más concentradas y extranjerizadas– con el apoyo de Estados Unidos, países europeos, el FMI y el Banco Mundial. Estos fueron los beneficiarios del saqueo de recursos públicos y sociales durante los treinta años siguientes, comenzando por el carácter fraudulento de la deuda externa y la estatización de la deuda privada, realizada por Domingo Cavallo desde el Banco Central, durante la dictadura. Con el retorno de la democracia, la fortaleza alcanzada por ese bloque de poder, sumada a la escasa voluntad política, permitió desarticular el Estado de Bienestar y el Estado Empresario y la potestad soberana del Estado Nacional, facilitando un descomunal traslado de recursos públicos y sociales en favor de los nuevos dueños de la Argentina.

Así, el saqueo articulado al amparo del terror durante la dictadura se consolidó en democracia a través de verdaderas estructuras de corrupción, conformadas por los grupos económico-financieros, parte de la dirigencia gremial y los dos partidos mayoritarios.

La alternancia bipartidista –incluyendo la cooptación de sectores como el Frepaso– permitió la continuidad de los mecanismos de despojo: subsidios a la descentralización industrial y a las exportaciones; especulación financiera; pago de la deuda sin evaluar su legitimidad; privatizaciones leoninas; altas tarifas en dólares sobre mercados cautivos; prebendas a los “amigos del poder”; complicidades espurias; intercambio de expertos económicos o referentes políticos; “empresarios nacionales” súbitamente enriquecidos y similares; lo cual no está exento de conflictos de intereses y tensiones en su interior. Dadas las dramáticas consecuencia de esta estructura de corrupción, preocupa que se banalice el tema de la corrupción económica. En todo caso, ese bloque de poder y sus cómplices son el enemigo principal. Son ellos los que se benefician con el sacrificio y dolor de nuestro pueblo.

Precisamente, en Venezuela, Bolivia y Ecuador, las fuerzas populares lograron quebrar la trampa de ese tipo de bipartidismo. Por ello, la nacionalización de los recursos estratégicos y empresas clave para esas economías y el repudio a la deuda externa ilegítima no constituyen una “casualidad permanente”, sino movimientos clave para garantizar la redistribución de la riqueza y el bienestar del pueblo. Si se considera que solamente la derecha política, junto a la “nueva derecha” y la oligarquía rural, conforman el “enemigo principal”, por carácter transitivo parecieran pertenecer al campo del pueblo Techint, Monsanto, British Petroleum, Repsol, Pan American Energy, Shell, Esso, Ford, Barrick Gold, Minera La Alumbrera, Grobocopatel, Bunge y Born, Cargill o la Aceitera General Deheza del senador oficialista Urquía, entre otros tantos “amigos del poder”, y entonces se comprende por qué razón muchas de estas corporaciones han recibido subsidios o prebendas del orden de los 10 mil millones de dólares anuales.

En cuanto al tema de la Resolución 125, sistemáticamente se omiten varias claves. Son el diputado Lozano, los diputados del SI y el ex diputado Mario Cafiero quienes denuncian que el proyecto oficial encubre una maniobra que perjudica al Estado, en una suma superior a los 1700 millones de dólares (no pesos) y presentan un proyecto propio a favor de las retenciones móviles segmentadas, que incluye la investigación del ilícito denunciado. Este proyecto no fue llevado a votación, porque en Diputados ganó el proyecto oficial. Para colmo de males, gracias a la maniobra, el Estado nunca llegó a cobrar las alícuotas fijadas en “la 125” y que sí las agroexportadoras descontaron a los productores. Otro dato interesante es que antes del voto no positivo de Cobos, catorce diputados del Frente para la Victoria votaron en contra del proyecto oficial. Por todo ello, no es bueno que se pretenda comparar el sentido de nuestro voto con el voto de la derecha. Nosotros nos negamos a acompañar al Gobierno en el fraude, no en las retenciones. Galasso reconoce el negociado, al hablar de las acciones judiciales iniciadas por AFIP, pero soslaya que son posteriores a nuestra denuncia, cuando la maniobra entre los funcionarios del Gobierno y las agroexportadoras había tomado estado público. Pero la cosa no queda allí, la posterior ley de blanqueo exime a las agroexportadoras también de esa responsabilidad. Por todo ello, nos parece en extremo injusto que el compañero Galasso pretenda adjudicarnos “una grave responsabilidad si se frustra esta gran oportunidad”. En todo caso, si se frustrara esta gran oportunidad, no sería a causa de nuestras humildes críticas, sino a consecuencia de los propios errores políticos del Gobierno y su definición del “enemigo principal”.

Finalmente, en relación con las apreciaciones que el compañero Galasso realiza sobre la obra de Perón y, más allá de que sin duda hubo errores que no intentaré justificar, sus extraordinarias realizaciones en el campo social, los derechos del trabajador, la ancianidad, la niñez, la educación, la salud, energía, infraestructura industrial, obra pública, desarrollo tecnológico e incluso su concepción ambientalista expresada hace casi 40 años en el “Proyecto Nacional” tornan injusta cualquier comparación con gestiones posteriores.

* Docente, integrante de la mesa nacional de Proyecto Sur.

Respuesta de Norberto Galasso

OPINION

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-120467-2009-02-24.html

El enemigo principal (polémica)

Por Norberto Galasso *

En Página/12, el 17 de febrero último, el compañero Luis Brunati se suma a la polémica que venimos desarrollando acerca de si Proyecto Sur debe atacar frontalmente y con todo furor al Gobierno, considerándolo el enemigo principal, como lo está haciendo (Pino dice: “Kirchner es perverso”, “traidor”, “el Gobierno es antinacional y antipopular”, “Scalabrini Ortiz y Jauretche habrían visto con simpatía esta protesta rural”, “Scalabrini no estaría en Carta Abierta”, etc.) o si, en cambio, corresponde una crítica lateral, reconociendo aciertos –empujando, para profundizarlos– y señalando errores. Aquí reside el aspecto central de la discusión: quién es el enemigo principal, que ahora retoma Brunati.

Le contesto: lea el compañero Luis el diario La Nación, mire los noticiosos de TN, observe la perversidad de la casi totalidad del periodismo televisivo y la opinión de la casi totalidad de la dirigencia que aparece en “los medios” –ferozmente opositora al Gobierno– y se convencerá de que no puede coincidir con ellos. López Murphy, Carrió, Escribano, Grondona, la Mesa de Enlace agropecuaria, Longobardi y tantos otros saben bien quién es “el enemigo principal de ellos” y en este momento le apuntan agresivamente, con burlas y saña, al kirchnerismo. Por tanto, Luis, éste no puede ser, al mismo tiempo, el enemigo principal de Proyecto Sur.

Esta gente antinacional y antipopular pretendió “desgastar” al Gobierno, quiso voltearlo con un cacerolazo, logró debilitarlo con sus cortes de ruta, se apropió del cerebro de gran parte de los sectores medios reverdeciendo el gorilismo, apelando al racismo “anticabecita”, al machismo –incluso al “machismo de las mujeres”– ensañándose con Cristina y ahora intenta organizar algo parecido a la Unión Democrática, aunque en dos alas. Una, la liberal-oligárquica de Carrió –UCR en declinación conservadora, traidores como Cobos y hombres de paja del imperio como “el Bulldog”, con el aporte de la hija de Pepe Estensoro y la prepotencia aristocrática de una Bullrich Luro Pueyrredón, renegada de sus osadías juveniles. La otra, la monstruosa degeneración de un sector del peronismo, que retoma la línea menemista-duhaldista, con millonarios como De Narváez, oportunistas como Solá y el fantasma del viejo Pinedo resurrecto en su nieto. Todos ellos, juntos o separados, se esmeran por bajar el telón sobre la experiencia de Néstor y Cristina. A su vez, Fidel, Chávez, Lula, Evo y Correa no quieren que esto ocurra porque consideran a la pareja como compañeros del hundimiento del ALCA y de la necesaria reunificación de América latina con Banco del Sur, moneda latinoamericana y comité de defensa ante cualquier prepotencia imperialista.

De esto no hay duda alguna. Vos me decís en tu artículo que también son enemigos Bunge y Born, Urquía, la Aceitera General Deheza, Monsanto, etc., ¡qué duda cabe! Sólo que el diputado de Proyecto Sur votó a favor de esos intereses sojeros contra la Resolución 125 con el alborozo de La Nación, Clarín, Perfil y otros (lo menos que cabía era abstenerse). También mencionás a otros que, esos sí, hacen buenos negocios como las grandes empresas mineras y petroleras. No eludí este tema –como me criticás por mi nota anterior– ni lo eludo ahora. Digo que hay “amigos del poder”, efectivamente, como también los hay en todos los movimientos que algunos catedráticos llaman despectivamente “populistas”, incluso en el peronismo del ’45. Pero esos negocios no alcanzan para confundir los campos. Son suficientes sí, para señalar compromisos, contradicciones, concesiones del Gobierno. Por eso hay que empujarlo, movilizando al pueblo, para que profundice su política y adopte medidas audaces en esas áreas hoy sujetas al saqueo. Pero no podés caracterizar al Gobierno solamente por esta cuestión, como ocurría con radicales y nacionalistas que conspiraban contra Perón diciendo que entregaba el petróleo o no había nacionalizado la CADE. También te puedo recordar que Perón, seguramente a disgusto, llevó al balcón de la Rosada al asesino de Sandino. ¿Esta actitud tan criticable invalidaba las nacionalizaciones, el no ingreso al FMI, el más del 50 por ciento de la participación de los trabajadores en el ingreso y tantas otras cosas positivas? Evidentemente, no. Había que hacerse el distraído si se estaba dentro del peronismo o criticarlo lateralmente, sin dejar de reconocer el carácter nacional y popular del gobierno, si se estaba en la izquierda nacional (porque de la otra izquierda mejor no hablar). Fue también una concesión cuando el General encarceló a los exilados guatemaltecos del gobierno de Arbenz derrocado por los yanquis. De esta desgraciada medida algunos sacaron la conclusión de que el gobierno era proimperialista, lo recuerdo. Así actuó gente honesta, con grandes ilusiones y quimeras. Lenin también los soportó y los calificó como “el izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo”. Como vos sabés, colaboraron para que llegaran los Rojas y Aramburu, quienes liberaron a los guatemaltecos, pero fusilaron a los trabajadores peronistas y dictaron el 4161 y todo lo demás.

En mi anterior artículo decía que me sorprende que compañeros de larga lucha en el peronismo no comprendan las vacilaciones de los gobiernos policlasistas, que también las tuvo el peronismo, aun en sus mejores momentos (Actas de Chapultepec, ¿te acordás?). También me sorprende que omitan los avances de este gobierno y algo tan caro al peronismo como son los derechos de los trabajadores. Porque ahora no sólo hubo disminución de la desocupación y recupero de las paritarias, sino que desde la Comisión parlamentaria de Legislación Laboral presidida por Héctor Recalde se recuperaron conquistas que el menemismo había destruido (sextuplicación del salario mínimo, vital y móvil, suspensión de despidos sin causa, derogación de la ley Banelco, prohibición de uso de banderas extranjeras en los buques para eludir la legislación laboral argentina, limitación a ocho horas de la jornada para peones rurales, modificación de la ley de pasantías, el “dubio pro operario” en juicios laborales, jueces laborales en materia de quiebras, etc.). Y esto no lo promueve “el enemigo principal”, sino el Frente para la Victoria.

Es correcto que Proyecto Sur critique, pero, por favor, no desde el campo del enemigo, no desde La Nación y Perfil, ni en los programas de los periodistas del imperio, que se solazan escuchando las críticas. Elogien lo elogiable y critiquen lo criticable, pero con sumo cuidado para no ser funcionales a la reacción. Crezcan, desarróllense, si pueden, cabalgando junto a lo mejor del Gobierno y cuando deban votar, no le den pasto al enemigo.

También ha salido al ruedo, por correo electrónico, otro dirigente y amigo, Mario Mazitelli, quien señala que la política del imperio es “la alternancia”. Según él, el imperialismo deja hacer al centroizquierda hoy, después en 2011 vendrá la centroderecha y así sucesivamente mientras Proyecto Sur –sostiene un militante honesto como Mario– construye el partido “para hacer la revolución social”. Este supuesto poder inmenso de los sectores dominantes previendo varios gobiernos y manejando a su gusto a todos los argentinos –menos a Proyecto Sur– me sorprende porque se sustenta en categorías liberales, como centroizquierda o centroderecha, que utilizan Morales Solá y sus congéneres. Creo, en cambio, que hay una cuestión nacional que divide a la sociedad en antiimperialistas y proimperialistas y una cuestión social que la divide en explotadores y explotados. Del ensamble de ambas cuestiones nace un proyecto de Liberación Nacional en marcha hacia el socialismo.

Pero esta polémica no la voy a seguir por dos motivos. La primera, porque la egolatría es mala consejera. Y esto de que la plana mayor de Proyecto Sur (sólo faltás vos, Carlitos del Frade, y espero que no lo hagas) se prodigue en discutir conmigo puede provocarme cierta vanidad y apartarme de aquello que aconsejaba Scalabrini: “Ser uno cualquiera que sabe que es uno cualquiera”. La segunda, porque aparecen quienes rebajan el nivel de la discusión, como un tal José Luis que por correo electrónico intenta descalificarme tratándome benévolamente de “anciano”. Como se comprende, a los 72, no estoy para coqueterías, pero si la calificación viene de Proyecto Sur les advierto que si yo soy anciano, Pino es seis meses más anciano que yo.

Pero no es así, Pino, vos y yo sabemos que no somos viejos. Ocurre simplemente –como decía Jauretche– que hace muchos años que somos jóvenes y mantenemos la juventud suficiente para polemizar acerca del destino de esta América latina que insoslayablemente va hacia la unidad y al socialismo. Y, por mi parte, bajo el telón sobre esta polémica, en la certeza de que tarde o temprano las duras luchas por la liberación nacional y social nos encontrarán a todos nosotros, otra vez juntos, en la misma vereda de siempre.

* Historiador y ensayista.



LA GESTIÓN “PRO” DE MACRI

24 febrero 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

EL “GATO” MACRI Y EL “RATÓN” NARODOWISKI

el-gato-macri1

Por EL FIERRO DE MARTÍN

EL GATO MACRI

No sería justo ni leal de mi parte si al comenzar estas líneas no reconociera la “genialidad” (se puede ser genial por el “zurdo” o por el “abzurdo”. ¿Quieren ejemplo de lo segundo? ¡Narodowiski, de pasado juvenil PCtista!) de cada uno de los argumentos que usaron la mayoría de los “ratones” del gabinete macrista (incluida la vicegobernadora) para justificar “Los 2 premios a la alcahuetería” de casi $ 20.000 cada uno (¡40 lucardas!) que otorgará el gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs. As..

¡Ojo! Los premios son únicamente para aquellos “jerarcas” (de directores de áreas para arriba) que hicieron “bien las tareas”(¿?) y/o “cumplieron con las metas y objetivos fijados”(¿?).

¡NO SON GENIALES!

¡SI, YA SÉ QUE USTED LOS LLAMARÍA DE OTRA FORMA! Lamentablemente a eso que usted pensó no lo podemos incluir aquí.

Pero analicemos las formulaciones y justificaciones que esgrimieron algunos de los funcionarios para tan coherente (para ellos) y disparatada (para el resto de la sociedad) decisión.

Vamos a dejar de lado las utilizadas por el “fashion” jefe de gabinete Rodríguez Larreta porque ya el año pasado -2008- blanqueó el costo de su nivel de vida. Según manifestó en aquella oportunidad, él no podía vivir con menos de $20.000 mensuales. Antes semejante sinceramiento, no queda otra que preguntarse: ¿A cuanto habrá ascendido el costo mensual del nivel de vida llevado por este “ratoncillo” para el 2009? ¿Cómo carajo hacen los restantes ciudadanos para vivir con entre 1 y 4 mil pesos por mes)? ¿A eso se llama una administración “PRO” de fondos ajenos (de propiedad social)?

Pero lo más lamentable salió de boca de la Michetti (vicegobernadora). Se ve que la mujer mira mucho fútbol, y en ese rubro sigue al “peronista-macrista”(¿?) Fernando Niembro. Digo esto por la familiar y común terminología usada por ambos. La Michetti rescató no pocos conceptos que este señor utiliza para justificar y “licitar” las diferentes operaciones futboleras con jugadores y clubes (¡Que raro que hombres de reconocida devoción hacia la “diestra” “operen” de manera tan siniestra! ¿No? o ¡SÏ!).

Para la Michetti estos incentivos se transformaron en una herramientas muy efectivas.

O sea, hecho esto por algún peronista es un acto de “choreo” y corrupción. Ahora bien, lo mismo hecho por Macri, ¡Es “PRO” loco! ¿No te das cuenta? ¡Es cool loco!

Para fundamentar TAMAÑA afirmación, sostiene que “es una práctica muy común en otros sectores públicos del mundo” (¿?). ¿Esta Sra. habrá pensado que este tipo de corruptela era algo exclusivo de los argentos; un invento argentino, como la birome?

“Los fondos no saldrán del presupuesto”.(¿?) sostiene la vice “enturbiando” la cuestión en su intento por “aclarar”.

¡Acá hay Gato encerrado! -Pensé

Si los “incentivos” no salen del presupuesto de la ciudad -guita de contribuyentes que tendría que tener otro destino; pero ¡en fin!-, entonces ¿Quién incentiva? ¿Papá Macri y el Grupo SOCMA? ¿De puro “mano suelta” que es Papi? ¡O a cambio de una contratación directa para alguna que otra obrita pública! ¿Alguna eximisión de impuesto para Papi o algún otro amigo quizá?.

Pero analicemos en “profundidad” (ya que no se logra ver el fondo de la -ni la- medida) esta cuestión:

1)Los que emplean o contratan a cualquier persona (sea “jerarcagarca” o “pinche”) para hacer un trabajo, ¿lo hacen sabiendo de antemano que van a pagar por un trabajo que va a ser hecho para la mismísima mierda? En la actividad privada ¿se conocen empleadores tan boludos (o su sinónimo “pelotudo” que para el negro Fontanarrosa suena mejor)? ¿Empleadores, con dos dedos de frente, y ante una situación como esta (ineficiencia), no te echan a patadas en el culo? Entonces ¿cuál es el fin de este “incentivo”, además de la “gula queseril, de la cría de “buchoneadores” y del “uso políticos” que se le puede dar en esta ocasión, como en otras tantas? ¿Creerán Macri , la Michetti y Larreta que son descubridores e innovadores en materia “curreril”? ¿Pensarán que los curros “blanqueados” dejan de ser curros? ¿No era que los “PRO” traían la eficiencia privada a la gestión pública? ¿Adonde están las “viejas paquetas” defensoras del “campo incorruptible” ¡que casualmente Macri apoyó –y apoya-! que no están mostrando su indignación –cacerola en mano- ante tamaña muestra de corrupción? ¿Adonde están los medios “clarineros” “informando” y mostrando “esa indignación popular paqueta” por tamaña medida? (¡Mierda que me aparecen “adonde”! ¡Y no me jodan porque tengo más!)

2)Acá viene lo más importante de la cuestión porque estaría íntimamente relacionado con algunas dudas planteadas en el punto anterior. Por ejemplo: ¿Cuáles fueron, o son, o serán los criterios que utilizaron/rán el Macri, la Michetti y el Rodríguez Larreta para evaluar positiva o negativamente el nivel y grado de “eficiencia” (¿?) y/o “cumplimiento de metas y objetivos” (¿?) que alcanzaron/rán en sus gestiones los funcionarios yuppies y chupamedias de segunda y tercera líneas? (por lo general cargos cubiertos en pago de facturas políticas) Las evaluaciones ¿se las facilitará Narodowiski (Ministro de Educación)? ¿Serán “evaluaciones en mentiritas” como las visitas a las escuelas que dice hacer dicho ministro? ¿Serán pruebas escritas, u orales? ¿Se utilizará el “múltiple choise”? ¿Abrirá Macri en forma paralela un “Instituto de preparación” para que esos funcionarios yuppies estudien y aprueben las evaluaciones? ¿Cuáles serán los aranceles que deberán pagar los yuppies por esos “cursos de apoyo”? ¡O serán “cursos introductorios”! ¿Narodowiski conducirá pedagógicamente dicho “Instituto”?

3)La Michetti, no conforme con el genial descubrimiento “PRO”, solicita que la comunidad toda aplauda a los yuppies funcionarios que aprueben dichos exámenes. ¿Propondrá la vice un acto público en la Plaza de Mayo, de espalda a la “Rosada” y de cara al “Palacio Municipal”, para que en ese acto “paquete” la ciudadanía “honesta y civilizada” ofrezca esos merecidos aplausos? ¿Será un acto con cese de actividades para todos los empleados del Gobierno de la Ciudad, o habrá cese exclusivamente para los premiados?

4)¿Pensarán Macri, la Michetti y el Larreta que los porteños somos todos un conjunto de super y cultivados pelotudos? Los legisladores de la Ciudad ¿también entrarían en la misma consideración para el trío ejecutivo? Cuando en Diputados los convocan a “dar explicaciones” ¿Qué explicaciones podrían recibir de los ejecutivos a tamaño disparate? En realidad, la Cámara de Diputados de la Ciudad ¿necesita explicación alguna? Cumpliendo “formalmente” con una obligación, y quedándose en lo “formal”, los diputados ¿no se estarían transformando en cómplices? ¡LILITA! ¡UN ACTO DE CORRUPCIÓN A TU DERECHA, POR FAVOR!

¡En fin!

EL RATÓN NARODOWISKI

En el pasquín “Plural” del mes de noviembre del año anterior (2008), editado por “amigos” de Marianito Narodowiski, y que él utiliza para mentir sus logros de gestión en la nota editorial, el ministro sostiene que casi a diario -¡sino fuera por el “casi”! recorre escuelas (¿?) Inmediatamente aclara que “lo hace por invitación (¿?) o por propia decisión”

¿¡Terminamos el año también diciendo pavadas!? Difícilmente docente y/o directivo alguno de una escuela “solicite” la visita del Sr. Ministro. ¡No por temor! Sino porque saben que es al divino pedo en relación a la solución de problemas pedagógicos y/o condiciones laborales de los trabajadores de la educación.

Luego, y continuando con el disparate sostiene que “es recibido por el equipo directivo y por los supervisores”; y aquí nos detenemos.

¿Cuántas horas le demandaban cada una de las visitas diarias al ministro? Primera inquietud ¿Le alcanzarán los días lectivos para cumplir con semejante raíd? Segunda inquietud. Hagamos cuentas y veamos.

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires cuenta con aproximadamente 850 colegios entre primarios y secundarios de gestión estatal distribuidos en 21 distritos escolares. Suponiendo (generosamente) que el ministro haya visitado la mitad de ellas -425-, evidentemente los 180 días de clase del año lectivo 2008 no le habrían alcanzado. A las que le faltaron su “gentil” visita ¿las pasó para el 2009? O sea, si visitó 180 establecimientos, inferimos que visitó apenas el 40 % de la mitad de los establecimientos y apenas el 20 % del total.. Por otro lado, esto sería posible, desde ya, suponiendo que todos los días el ministro salía corriendo de su casa a visitar una escuela; algo poco factible y menos aún creíble. Pero (¡siempre hay un pero!) si a eso le sumamos el “casi a diario” sostenido por el funcionario, deberíamos concluir que tendremos que dividir a ese 20 % en 2; o más, porque nadie sabrá que significa en números el “casi” en boca del ministro. Esto indicaría que la cantidad de visitas del ministro a los colegios de su órbita rondó apenas entre el 1 % y 10 % de los mismos. Mirando estas cifras Sra. Michetti ¿Adonde está la eficiencia de la gestión en el área educativa? ¡Encima en esas ociosas excursiones pagas por el Estado llamadas “visita”, el ministro arrastró al incumplimiento con los deberes burocráticos que sus yuppies subalternos exigen, a supervisores y directores que lo recibieron y acompañaron en dichas inútiles incursiones!

Para colmo de la educación y la santa pedagogía, el ministro manifiesta que también visitó las aulas para conversar con los maestros.

¡Pero que barbaridad!

¡Un ministro interrumpiendo el normal desarrollo de las actividades pedagógicas que despliega cualquier trabajador para hablar estupideces, y luego reclamarle que no cumple con los 180 días de clase!

MENSAJE SOLICITUD

Narodowiski ¡por qué no haces algo bueno en tu vida y le dice a tu jefe que los docentes, los verdaderos trabajadores de tu área, se sienten muy orgullosos de no ser ellos los galardonados con semejante premio! Decile que ellos cobran lo injusto por todo lo que hacen –y bien- cumpliendo con su deber. Que jamás se les ocurriría pedir o recibir “regalos” de nadie porque les sobra dignidad; aún siendo ellos los que con mayor derecho lo podrían reclamar. Que solo se limitan –y lo seguirán haciendo- a reclamar una paga digna. ¡Mirá los premios que reciben los docentes! ¿Es un premio aguantarse el cobro del aguinaldo en parte por una equivocación “administrativa”? También podrías decirle a tu jefe que tus docentes sentiran mucha vergüenza tener que explicar a los alumnos en las clases de Estudios Sociales, cuando les toque referirse al funcionamiento político-administrativo de la ciudad, que los “curros” en realidad no son tales, sino “premios a la eficiencia”.

Sra. Michetti los docentes jamás aceptarían “premios” provenientes de “extraños origenes” porque se oponen a cualquier privatización encubierta de la educación y son defensores de la Educación Pública.

Sra. Michetti, los docentes son docentes, no boludos alegres?

Sra. Michetti, ¿esta es la eficiencia que premia su jefe Macri?

EL FIERRO DE MARTÍN