ENTRE LA FOTO DEL #SiSePuede Y LA PELÍCULA DE LA GESTIÓN PRO, UNA –por ahora- INSALVABLE “GRIETA” (cultural)

4 noviembre 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y Educación, de nuestra redacción.

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

LA FOTO

Pasaron las elecciones y nada cambió en lo cultural en este país, salvo el exacerbar con gesto, dichos y actitudes por parte de “funcionarios PRO” ese antiguo odio antiperonista, racista y “xenófobo selectivo anti sudaca” que el macrismo reinstaló con mayor fuerza a partir del 11 de diciembre de 2015.

Resulta muy preocupante ver ese odio, multiplicado desde el 27 de octubre en adelante como consecuencia del resultado electoral, pasearse miserablemente por las redes sociales abusando de un recurso tecnológico invasivo por ser de fácil acceso a través de la telefonía celular. Es claro que sus practicantes actúan con total impunidad porque la herramienta garantiza como escudo protector (aunque de manera relativa), el anonimato. Estamos en presencia de una simple actitud de cobardía. Nadie nace cobarde; con el tiempo y mala educación algunos se vuelven cobardes.

Se trata de un sector social al que le vendieron “fotos” de la corrupción “K” mezcladas con otras sobre las virtudes de la meritocracia. Estas últimas venían acompañadas de un relato sobre las ventajas de los padecimientos presentes como modo de conseguir la gloria celestial en un futuro a todas luces incierto por lo indescifrable; y compraron el combo completo.

¡Ojo! No cualquiera compra fotos trucadas, o este tipo de “combos”; lo hacen solo aquellos que disfrutan con los envoltorios de los “regalos” sin que les importe el contenido. En este caso el contenido fue una bomba que guardaron en la heladera; la bomba explotó y los dejó sin nada de lo que allí habían guardado cuando podían comprar. El sueldo no les alcanza para reponer nada pero contentos vuelven a cantar el “si se puede” esperanzador, ese que insufla paciencia ya que el “milagro” del 2do semestre no fue, tampoco apareció al año siguiente; para colmo de males el segundo mandato desgraciadamente no llegó. Esta lamentable comprobación sumada a la impotencia que iba en incremento por los padecimientos diarios que no pararon nunca de “subir” (inflación, precios y servicios por el ascensor, salarios por la escalera), generó mas odio en el sector. Aun así estaban dispuestos a flagelarse por 20 años más solo “por amor al odio antiperonista” en pos de esas “raras” pero necesarias -decía el prospecto PRO- “reformas estructurales” que demandarían nuevos y atroces sacrificios, algo que en “el fin de los tiempos” y como mensaje bíblico -constantemente anunciados por Carrio- derramaría los regalos prometidos; rara e imposible bienaventuranza anunciada esta vez en la última campaña electoral.

Me estoy refiriendo a ciertas actitudes necias propias de seres individualista; personas alfabetizadas pero mal educadas. Indudablemente estamos en presencia de víctimas de aquella “educación formal libre y gratuita” (que viene siendo la misma desde hace mas de 100 años con un paréntesis intermedio que dio lugar a una educación nacional, popular y de valores sociales como fue el caso del 1er y segundo gobierno peronista) que los incapacitó para pensar en términos comunitarios (algo que les vendienron como pensamientos, ideas comunistas).

LA PELÍCULA

Si uno intenta mostrarles la película completa de la gestión PRO-Cambiemos te responden como niños caprichosos: “No veo, no te escucho, no veo, no te escucho, si se puede, si se puede”. Se lo vio y escuchó en boca de cientos de participantes de la caravana nacional del #SiSePuede; hoy con mayor virulencia en la redes sociales.    

Intentan presentar sus relatos (de los cuales tampoco son sus autores sino simple repetidores) como gestos valientes. Desde ese lugar, cotidianamente destilan veneno y resentimiento, miserias propias de mediocres. Nunca una idea, nunca un argumento; simplemente mentirosas diatribas, insultos y descalificaciones sin razones que las fundamenten; lanzadas simplemente por la impotencia propia de los que se saben ignorantes; o pero aún, de los que engrosan el numeroso sector -en constantes crecimiento- de analfabetos políticos, no solo a nivel local sino regional y mundial, tan necesario para los intereses de los poderosos grupos económicos.

LOS FABRICANTES DE ODIO

En nuestro país y en los últimos 4 años apareció un “monje negro” que dirigió –y lo seguirá haciendo mientras este calvario no termine- toda las puestas en escena tanto sean mediáticas (con periodista cómplices) como en redes sociales. Para él, “el fin justificó –y justifica- los medios” ¿De quien se trata? Del Nepotista Marcos Peña Braun, jefe de gabinete del mitómano mayor con rango presidencial. Lo grave no son solamente las operaciones en si mismo desplegadas por este nefasto personaje, único responsable ideológico del desastre cultural que centralizó su accionar sobre los que él solía llamar despectivamente entre sus íntimos “la gilada” y que no eran otros que los que siempre los aplaudieron y constantemente negaron y niegan el “choreo” y la corrupción “M” con el verso aprendido de que “los ricos no roban”. Es el sector social que se transformó –por decisión mediática- en consumidores de las basuras pergeñadas por Peña. Para colmo de males se auto definen como patrióticos defensores de la república y respetuosos de las formas democráticas.

Uno hasta puede detener la película, sugerir “mira esta escena que viene”, poner play nuevamente para que aparezca la secuencia que muestra a un simple y cínico delincuente de guante sucio, racista, que consideró la “re-re-paquetería” nombrar en cargos públicos a parientes para que saqueen las arcas del Estado. Con documentos y pruebas a la vista, la escena muestra cómo el personaje sustituyó a la “grasa militante K” por masa bruta “M”. La imagen es clara, nítida; es Marcos Peña que con total impunidad va nombrando parientes directos, indirectos, circunstanciales, cercanos, lejanos en cuanto cargo público tuvo a su alcance. Uno gira la cabeza para ver la reacción y de vuelta se encuentran con el militante mular (por su terquedad) cerrando los ojos y tapándose los oídos con las manos, recitando: “No veo, no escucho, no veo, no escucho, si se puede, si se puede”

Uno puede detener ciento de veces el documental para que constate en cada escena que está defendiendo lo indefendible y siempre se producirá la misma reacción negadora de la realidad.

El final de la película es más tétrico aun. Al Monje Negro PRO -Marcos Peña- se lo escucha leer una  carta en off (ya no da la cara) donde dice que “la gestión  entrega un país con estabilidad económica lograda sin ¿magia? (¿como que no existió magia si con la bicicleta financiera se robaron todo, hasta el dinero de los jubilados y encima lograron que los aplauda la “gilada”?) ¿Sin mentiras? (¡No! ¡Que va ser un problema la inflación! la resolvemos de taquito, como en el futbol! ¿Quien lo dijo?) ¿Sin ficcion? (Y lo que vendieron por TV de la mano del sicariato periodísticos tipo Lanata, Majul, Leuco, Winazki, Fantino ¿qué fue?); gracias al esfuerzo de los argentinos (¡De eso no hay ninguna duda! Dejan un 40 % de la población en estado de pobreza, mientras él, los funcionarios PRO y los CEOs amigos multiplicaron por 10 sus patrimonis!); revertimos la herencia de 2015 (Dicho en esa forma y modo y con los resultados a la vista no quedan dudas que cambiaron los destinatarios de las riquezas del país para concentrarlas en pocas manos) CINISMO EN ESTADO PURO Y PARA COLMO DE MALES APLAUDIDO. En términos culturales, grave problema.

SIMETRÍA MATEMÁTICA

En matemática, si A=B entonces B=A. Es la segunda propiedad de las igualdades (la 1ra es la “idéntica” y la tercera la “transitiva”).

Macri es un ser muy mediocre. Por carácter simétrico o reciproco sus seguidores no pueden dar muestras de inteligencia y razonabilidad?

Macri es un mitómano perverso ¿Cómo se le puede pedir a sus seguidores actitudes diferentes?  

Defendieron – y lo siguen haciendo tozudamente- como “republicanos transparentes” a los mayores saqueadores de arcas del Estado que haya conocido la historia nacional. El colmo es que esa marcada ignorancia que los acompaña –patéticamente negada en algunos casos, en otros sostenida por el deseo de imitar el rasgo mitómano del presidente que hasta lo ven como virtuoso- los hace aplaudir a ese ser que mayor vergüenza nos hizo pasar a nivel mundial con sus torpezas y delitos financieros, hechos por los cuales renunciaron primeros ministros de países centrales y corruptos gobernantes de la periferia; que poco importaría esto último comparado con el daños social interno que inflingió en estos últimos 4 años.  

CONCLUSIÓN

El problema, por ser cultural y de vieja data (muy enraizado), presenta aristas harto complejas que dificultan su abordaje. Su modificación demandará varias generaciones dentro de un trabajo cuya pata más importante, como sostiene nuestro directo V.L.M., debería ser -una vez más- la revisión total y absoluta de los contenidos que se imparten en el sistema de educación formal para darle un nuevo encuadre según el proyecto de país que previamente se defina.

Por lo menos a mi y como viejo militante peronista, no me alcanza con defender la consigna “nunca más neoliberalismo en nuestra patria”. Si humanamente tenemos como objetivo sumar, incluir a los actuales odiadores y reaccionarios, la tarea pedagógica demandará mucha paciencia. Sino trabajamos educando al soberano para que cambie sus valores culturales consumista y meritocráticos por valores sociales integradores, difícilmente tendremos barreras seguras para que ese neoliberalismo no vuelva con sus ya harto conocidas recetas. ¿Queremos cerrar la historia de las nefastas reapariciones “cíclicas” de ese modelo? Pues trabajemos dentro de un proyecto a largo plazo que sea sólido y consistente en valores humanista y cristianos; esos que son los pilares de la doctrina justicialista que nos legara el Gral. Perón.


LA CULTURA Y EL PERONISMO

7 abril 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, De nuestra redacción

raúl guzman

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

Resulta por demás interesante incursionar en ese pasado de la historia reciente (últimos 200 años) que sigue, cuando no escondido, negado o distorsionado. En esta oportunidad rescaté una reflexión del compañero Guillermo Mac Loughlin quién se tomó el trabajo de analizar la cultura de esa argentina “bárbara”; la cultura de ese “aluvión zoológico” que por primera vez se visibilizó gracias al PERONISMO.

Por eso resulta bueno refrescar al lector qué se entiende por cultura, cómo y desde donde se la entiende como fenómeno propio, natural, que establece identidad.

Según Velkley: «El término “cultura”, que originalmente significaba la cultivación del alma o la mente, adquiere la mayoría de sus posteriores significados en los escritos de los pensadores alemanes del siglo XVIII, quienes en varios niveles desarrollaron la crítica de Rousseau al liberalismo moderno y la Ilustración (a continuación nos detendremos en esta etapa: las de la “ilustración”). Además, un contraste  entre “cultura” y “civilización” está usualmente implícito por estos autores, aun cuando no lo expresen así ¿Le suena conocido esto? ¿Se acuerda de la concepción “Civilización o Barbarie”?

MOLINA CAMPO

Pero detengamos en esta cuestión de la “ilustración” ya que estamos padeciendo desde hace años esa plaga de “ilustrado” funcionales a las clases dominantes vernáculas, formados casualmente en el siglo XIX con manuales de los colonizadores, pero que sus hijos putativos siguen operando con categorizaciones similares hasta el día de hoy y no pocos políticos tomando sus valores como referencia. Sin ir muy lejos, el despiadado ataque al gusto por “chori” de los “negros de mierda que son arreados en movilizaciones”, muy similar al recordado usan los parquet de sus casas para hacer fuego” de finales de los “40” y comienzo de los “50” del siglo pasado, son  muestras contundentes usadas actualmente hasta por el propio Presidente Macri. Otro ejemplo bien lo es la eterna legisladora Carrio quien hasta llegó a decir en algún momento de manera burda y peyorativa (con el perverso fin de sumar votos): “A mí me encantaría comer un choripán con las patas sobre la mesa”; una acabado ejemplo de la distorsionada visión que tienen no pocos argentinos de lo que la “cultura” dio en llamar “El aluvión Zoológico”. Como si el pobre, el laburante, el de abajo argentino, fuera tan “bruto” y “bandido” para comer con los pies sobre la mesa, algo que esta gorda y mediocre  legisladora sacó de los western yanquis y estúpidamente traspoló.  

Pero sigamos.

Thompson sostenía que: «… a partir de la Ilustración  es cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que se involucra a la cultura, esta vez, como sinónimo de la civilización. Esta palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del siglo XVIII, y con ella se significaba la refinación de las costumbres. Civilización es un término relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión. La civilización no es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la cultura, también es un proceso universal que incluye a todos los pueblos, incluso a los más atrasados en la línea de la evolución social. Desde luego, los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más salvaje eran los de su propia sociedad (obviamente las europeas). En los albores del siglo XIX, ambos términos, cultura y civilización eran empleados casi de modo indistinto, sobre todo en francés e inglés.» Sin quitar valor alguno a estas consideraciones, acá podemos detenernos por un instante para analizar ciertos aspectos relacionados con los tiempos históricos y esa supuesta “evolución”.

Lo descrito por  Thompson tiene su matriz en la Revolución Industrial (1779-1860) y su “mayor expresión” en materia cultural en la “Le Belle Epoque” (1870-1914. Nuestros oligarcas iban a Paris a tirar manteca al techo y llevaban la vaca atada en los barcos para que sus “nenes tomaran leche fresca”, costumbre que luego se continuó practicando en la primera parte de la década infame). Pero esta historia tuvo  un colofón trágico: “La guerra de 14” (Primera Guerra Mundial). Traducido al criollo esa “culta civilización”  despertó en los gobiernos y pueblos europeos de la época ese mal llamado “codicia” ya que dicha disputa en el fondo estuvo  vinculada pura y exclusivamente al control colonial de los territorios de ultramar. Asociando ambas cuestiones  no resulta casual la codicia que acompaña a nuestra oligarquía desde el siglo XIX.  

Volviendo a la cuestión central de este artículo, según otros autores,  «la palabra “cultura” en la antropología americana está referida a la evolucionada capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; o bien las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente.»

Arte carpani

Pero es un antropólogo peronista (que venía del marxismo y que nunca renegó de él por ser otra víctima de esa deformada ilustración)  -Rodolfo Kusch- es quién, según mí muy modesto entender, introduce la base  histórica del fenómeno y es el que mejor define esta cuestión:

«Un individuo que pasa a ser personaje histórico se hunde en la inconsciencia social, se aleja del presente para reintegrase al semiolvido de los archivos. Por eso la historia es en primer término una sumisión inconfesa del presente inteligente al demonismo original del suelo. Hacer historia es, ante todo, poner en juego la verdad del presente.»

Ahora sí los dejo en la grata compañía del compañero Mac Loughlin para entender nuestro peronismo como fenómeno cultural:

PONCHOS CATAMARQUEÑOS

“Con el peronismo  de las alpargatas la Argentina se vuelve pionera en la actividad cultural y referente de las naciones hispanoparlantes con sus revistas, libros, películas y obras musicales. La Argentina desde el lejano sur, se transforma casi sin proponérselo en una alternativa ante el nuevo imperio de origen anglosajón que surge en el hemisferio norte, una de cuyas armas es precisamente la industria cultura que desarrollaban con premura febril (televisión y cine) y total conciencia de su valor como Instrumento de penetración y consolidación de su proyecto de expansión.”

“Pero el gran acto revolucionario fue posibilitar que un reprimido y negado por la Argentina liberal-conservadora, a saber la Argentina mestiza o criolla, el cabecita negra, el componente (que es más más importante y numeroso de lo que se quiere admitir) tuviera en sus manos los instrumentos para empezar a ser actor de la historia. A través de los canales que abre el peronismo, todos estos conciudadanos afirman su presencia en el escenario político para hacer escuchar su propia historia.”

“Con los instrumentos para desarrollar su música y acompañar su voz, pinceles para mezclar sus propios colores y sobre todo, con los medios para hacer llegar ese tesoro a sus compatriotas, empezaron así a escribir la historia común.”

“Hasta aquel momento, hablar de cultura en la Argentina era hablar de mundos paralelos con pocos vasos comunicantes. La clase media y alta de las grandes ciudades de la pampa húmeda (quienes fijaban los parámetros para establecer qué era lo “culto” y qué  “bárbaro”) veneraba e imitaba solamente la cultura universal, o mejor dicho la así consagrada por Francia e Inglaterra (No por casualidad tanto para Churchill como para la Tatcher el enemigo del mundo –o sea ellos- tiene nombre y apellido: Juan Domingo Perón). El folclore, en sus distintas variantes, era solo “cosa de negros y borrachos”. Estos últimos son esa parte de la Argentina bárbara que fingen ignorar porque es diferente a la “civilización a la que aspiran. Apenas si aceptan el tango, exótico producto de los bajos fondos, simplemente porque París y otra capitales del mundo lo han santificado con su aprobación.” (*)

(*) “Del aluvión zoológico a la derrota y la recuperación” (Apuntes peronistas para el debate nacional – 2004)


LA TENTACIÓN NEOLIBERAL COMO PARADIGMA CULTURAL

4 octubre 2016

C.A.B.A., Argenina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Neoliberalismo, Cultura y Medios de Comunicación

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Generalmente se entiende como cultura -que proviene del latín cultus- el cultivo del espíritu humano y de las facultades intelectuales del hombre. Como definición suena antigua pero tiene un toque de lógica aunque esa lógica se vuelva relativa en los tiempos que corren si de cultivar “facultades intelectuales” se trata. Trabajar “condicionando reflejos” según la técnica del Ruso Pavlov, hoy da más y mejores resultados en materia de manipulaciones mentales colectivas y se ahorra mucho tiempo.

Hoy por hoy las cosas cambiaron a tal punto que hasta se puede “hacer (manipular) cultura”. Cultura no es solamente una cuestión de creación artístico-espiritual, sino y como bien sostenía Tyler hace casi siglo y medio atrás sin imaginar la actual manipulación mediática como madre y formadora de masa crítica para generar determinados fenómenos que se reproduzcan como “naturales” pero con fines precisos, cultura también: “Es el producto de las costumbres y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad (“hábitos”, palabra clave; en este caso “de consumo)”; o en todo caso lo de Stocking: “lo integrativo” (a través del discurso homogeneizador).

Estoy refiriéndome a manifestaciones culturales del presente como productos de una manipulación, en la mayoría de los casos berreta, chabacanas, pasatistas y para consumo masivo, de poca duración (esto último fundamental; la vorágine diaria nutrida en “cantidad” de mensajes resta tiempo para su análisis cualitativo), alimentadora de individualismo.

El viejo adagio de “cuanto tenéis, cuanto vales” hoy está más presente que nunca en los sectores medios de nuestra sociedad. La “competencia” individual reemplazó el “compartir” social. La “imagen” (la cascara, el envase o envoltorio) es más cautivadora y demandada que el propio contenido. Aspectos y conductas sociales que “suenan” a viejas, y no por casualidad; traen mas de un siglo de existencia pero fueron exacerbadas gracias a los medios en los últimos 40 años. Triunfó el “parecer” por sobre el “ser” y el “parecer”, como fin, justifica cualquier medio para alcanzarlo. Hoy la imagen de un tipo vale más que su palabra. La política fue degradada a show televisivos donde los protagonistas son conductores ignorantes que utilizan el chimento como el condimento esencial para “operar” contra políticos con ayuda de otros políticos (Carrio por Ej. Con 20 años de “actuación” ininterrumpida) y en favor de la supuesta “honestidad y pulcritud” empresarial (operaciones llevada adelante por Bonelli, Blank, Legrand, Gimenez, Lanata, Majul, Los Leuco, Fantino, o el pobre ignorante al cuadro del Moro). El “metro sexual” o la teto-culona producida, aunque cabezas huecas, tienen más aceptación como productos de consumo masivo dentro de un mercado donde las frivolidades ocupan la mayor parte de los escaparates. Se fabrican ídolos y modelos con la misma velocidad con que se los entierra. Gusten o no son formas de manipulación cultural.

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¡Bienvenidos al tentador neoliberalismo!

Lo grave es que hoy estos tipos de mercancías culturales no solo son productos de consumo sino que el consumo mismo aparece como valor cultural (si no tenes tal o cual “aparato, bien mueble o inmueble”, o no consumís ciertos relatos, sos un idiota y encima desinformado).

Se hace cada vez evidente que nuestros neoliberales solo le agregaron urgencia e inmediatez al liberalismo clásico en la búsqueda de resultados económicos para diferenciarlos. De transformar sus postulados en modos y estilo de vida, y estos en paradigmas culturales fue una muy buena tarea desarrollada por los medios hegemónicos de comunicación.

Se trata de un fenómeno no muy complejo pero sí con fines claros, más abarcador, de mayor alcance, no excluyente de sector social alguno, que dentro de los componentes esenciales que hacen a su proceso de gestación y luego como instrumentos de “operaciones”, aparecen los medios de comunicación audiovisuales, internet y todas las nuevas plataformas comunicacionales que dan “vida” a las renovadas relaciones globales. Si a Google lo maneja el imperio desde el norte, Yahoo Argentina es hoy otra pata del multimedio de Magnetto. Desde esta realidad Lanata “opera” y dice que somos y estamos en el recontra culo del mundo (él no porque tiene domicilio en Miami) y todos sus seguidores evitan ser un sorete argentino siguiendo y repitiendo sus gansas bajadas de líneas. Esto, replicado en redes sociales tiene un efecto multiplicador demasiado eficiente. Basta salir del país y se podrá comprobar que para cualquier “primermundista” el “periodista” Lanata es un cómico de 4ta, mientras que acá el producto “Lanata” además de “verosímil” es de primer nivel. Ernesto Tenembaum “admira Cuba”, pero para vivir prefiere EE.UU. Entonces aparece como algo esencial para la vida “democrática” argentina el respeto por las opciones y gustos personales, por las preferencias individuales; como si esos gustos, opciones y preferencias no fueran producto de un trabajo previo de manipulación cultural con los cuales se consiguen armar rebaños de inconscientes. Llamativamente ese respeto desaparece cuando algunos otros vuelcan sus preferencias por el “populismo”, esa detestable “masificación de accesos” tan contraria a la selección de clases y categorías que facilita la meritocrática propuesta neoliberal. La ignorancia llega sin inconvenientes al nivel de estupidez cuando el rebaño que conforma la suma de individualista meritocráticos no tiene conciencia de ser también otro rebaño.

Llamativamente el estudio “científico” de este fenómeno a todas luces antropológico que tanto está afectando a nuestra sociedad –si es que existe tal estudio- parecería que sigue encapsulado en las “tinieblas” de un academicismo inservible, sin vías de “comunicación” para socializar algún resultado. Grave.  

internet

“Internet te abre puertas y ventanas para que puedas acceder al mundo” (Slogan muy bonito si los hay pero que no te aclara que se trata de “cierto mundo” desde ya, o mejor dicho el “mundo” que pretenden que se conozca; el real o inconveniente NO); pero esas puertas y ventanas abiertas son utilizadas para “penetrar” en tu intimidad, conocerte, modelar tus gustos hasta convencerte que, o seguís al rebaño o sos nadie; te quedas afuera de “Todo”. Desestructurante.

Tengamos en claro que son “ellos” los que deciden qué es ese “Todo”, quiénes te lo pueden facilitar, qué cantidad diaria de basura periodística y publicitaria debes consumir para alcanzarlo. ¿Y quiénes son esos “ellos”? te preguntarás: Los dueños del poder económico real, los financistas, los vendedores de paraísos llenos de felicidad por estar colmados de confort principesco (modelo de vida al que supuestamente todos pueden acceder), plagados de aparatos que te conectan al mundo. El consumidor no se percata que esos aparatos y ese confort te aíslan de otros humanos; humanos que “parecen” estar cerca tuyo hasta  creer que son parte de tu vida espacio-temporalmente gracias a los “aparatos”; sin que te moleste que solo sea de manera virtual. Las relaciones impersonales adquieren tal importancia gracias a los “aparatos” que hasta ridículamente hacen desaparecer las 5 mesas de un bar, la calle, las dos cuadras que separan a los sujetos que se comunican. Un adolescente alimenta su temor a lo empírico, a los vivencial  gracias al aparato que le evita poner el cuerpo a la hora de expresarse y/o comunicar ideas, sentimientos o sensaciones. Evidentemente ciertos “aparatos” actúan como ciertas drogas, desinhiben; lastima que sea a fuerza de recurrir a lo artificial.   

Ficción supera realidad.

Aparentemente todo “funciona” bien hasta el momento en que –en el caso argentino- se explicita el límite de lo que te corresponde a ti (“vivían una fantasía gracias al populismo” González Fraga).Los muy buenos “equipos” de Macri nos están dando las explicaciones correspondientes: Ser chorro “k” o militante “grasa k” es muy distinto a tener cuentas en “empresas offshore” donde lavar dineros evadidos al fisco, o poner CEOs de grandes empresas al frente de ministerios para hacer negocios con el sudor ajeno; lo segundo no es delito; menos aun grasa, sino más bien “cool”. En este país hasta las diferencias sociales y las actitudes racistas son caldo de cultivo para el afianzamiento del individualismo en pos de lograr aceptación y/o pertenencia de clase; que no es para todo humano argentino desde ya.

television-cerebro

En la actualidad, la cultura del consumo se especializó en dar a todo objeto pasible de serlo, un valor vital en la existencia humana hasta introducirlos en un contexto extrasomático (traspolación de la “cultura objetual” de Leslie A. White).

Ahora bien, en nuestro caso como país y a partir de una mirada crítica sobre hechos consumados, el eje de análisis se orienta hacia la contradicción. Lo anterior (la cultura del consumo) hoy es una realidad porque se mal utilizó el “viejo truco del progreso” (dijera el Super Agente “86”). Comprado hasta por el anterior gobierno nacional al que la vanguardia lúcida de izquierda que conformó el FPV tituló de “progresistas” en relación a ese logro llamado “movilidad social ascendente” (torpe sería no reconocerlo y ser agradecido), progreso fijado en niveles de consumo de aparataje con el más que lógico pero discutible argumento de las fuentes de trabajo que ese consumo generaba dentro del mercado interno, evidentemente algunos de esos “aparatos” le sirvieron al poder económico-mediático para continuar con la tarea “Pavloviana”. Con los resultados políticos a la vista según las últimas elecciones, queda claro que solo sirvió para que los dueños reales del poder económico -con absoluta complicidad de la prensa aliada- continuaran cultivando, vía medios de comunicación hegemónicos, sobre múltiples cabezas, la importancia del individualismo y lo inútil de las construcciones colectivas, sociales. Doce años de mejoramiento en la calidad de vida de los sectores sociales más postergado basado en la necesaria asistencia social estatal por un lado y la generación de fuentes de trabajo (poco importa si fue formal o informal, genuinos o no, por ser criterios tecnicistas que a los fines del funcionamiento de la economía popular real no tiene valor e importancia ya que ayudó cuando debió), sin el debido acompañamiento pedagógico-cultural que lo sustente, solo sirvieron para incrementar el aprovechamiento del aparataje “consumido” por la “gente” de parte de los manipuladores, en una tarea que además brindó jugosas ganancias a los empresario. Combo completo.

Las semillas del individualismo sembradas desde 1976 ya tenía firmes raíces en el subconsciente de muchos y el verso de lo provechoso que resultaba el “esfuerzo” personal e individual puesto en la timba financiera y el consumo de Martinez de Hoz (viajes a Miami para comprar “2” de cada aparato), de Cavallo (1$=1u$s) y los “Chicago boys¨ tanto en la dictadura como en el ¨menemato”, se extendió como frondosas ramas hasta ocupar todo el espectro comunitario sugiriendo un formato y un modelo de vida acorde a los imaginarios beneficios que conlleva el respeto por las reglas de juego neoliberales de selección; lógicamente en detrimento del valor social de toda construcción colectiva.

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Macri no llega al lugar de privilegio que ocupa hoy de casualidad. Macri es el emergente de un fenómeno cultural que se introdujo en nuestro país hace 40 años. El mediocre Ing. egresado de una universidad privada pasó a ser vendido como el joven empresario exitoso (Fernando Niembro –un delincuente común hoy preservado gracias a un anonimato forzoso- desde el deporte) para luego pasar a ser uno de los paradigmas culturales dentro una sociedad formada (o deformada, como quieran), cultivada en esos valores (o desvalores, como quieran).  

El “estilo Macri” -como producto para consumo- fue comprado por una sociedad preparada culturalmente desde 1976 para aceptar en grado superlativo el valor supremo de productos que fueron impuesto por hechos consumados en los sectores medios de nuestra sociedad a quienes poco les importó e importa que el costo que se pagó fuera con derramamiento de sangre de compatriotas. A partir del terror instrumentado contra la sociedad en su conjunto por la última dictadura militar como herramienta disciplinante, algo que alimentó el individualismo a modo de mecanismo de defensa, luego ese individualismo quedó internalizado en gran parte de la sociedad. Estoy refiriéndome a un condimento no menor para que ese neologismo doctrinario llamado neoliberalismo hoy sea una meta de vida para muchos argentinos en amplios sectores de nuestra sociedad.

Que el 51% de la población haya comprado un relato que viene vigente desde hace 40 años, a todas luces ficticio, y que lo haya transformado en sufragio democrático el 10 de diciembre pasado después del desastre económico-social del 2001 no puede pasar por alto; que las reiteradas “compras” anteriores de ese relato solo le sirviera para hacerlos víctimas más que beneficiados de supuestos “reordenamientos econòmicos”; que el nivel de aceptación de ese relato –siempre el mismo, nunca actualizado-, aun siendo víctimas le haya permitido a Menem presidir dos períodos consecutivos del país, y que en el caso de Macri ese relato haya llegado hace 6 meses atrás al 70% de aceptación; que la creencia en ese relato hoy en boca de Macri todavía no haya descendido más abajo del 40%, son pruebas muy contundentes de este fenómeno cultural (independientemente que ciertos periodistas consideren algún descenso de “aceptación  del personaje como algo significativo, descuidando el trasfondo cultural del fenómeno que es lo preocupante).

Sin visualizarse en el horizonte próximo ningún trabajo contra cultural que pueda contrarrestar este fenómeno, los modos y estilos de vida vendidos por el neoliberalismo seguirán operando como paradigmas culturales.  


EL “PRO Mo.Lo.Ma.NoC.” (Movimiento Los Machos No Claudicamos) APOYA LA “CULTURA MACRI”

11 marzo 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

www.revistaelemilio.com.ar

DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

ESTA MISMA NOTA LA ENCONTRARÁS EN LA NUEVA DIRECCIÓN

Comunicado de Prensa del Mo.Lo.Ma.NoC. (*)


A raíz de las injustas calumnias que a sufrido nuestro admirado Jefe de Gobierno de nuestra amada Ciudad de Bs. As., el Ing. Mauricio Macri, por haber sido fiel a su conciencia y a sus pensamientos respecto de la mujer, el Mo.Lo.Ma.Noc. lo apoya por la espalda; o sea lo “respalda” hasta que lleguemos al final… cumpliendo con nuestras promesas. El inconciente de nuestro ídolo se hizo conciencia y quedó reflejado en la “GIGANTOGRAFÍA” que se pintó en el frente del edificio del Plata y que se muestra a continuación.

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¡QUE GENIO MAURICITO QUERIDO!!!

“SIESTA”

¡QUE SINTESIS DE LA INUTILIDAD FEMENINA!

Sus detractores dicen que se dedica a gastar fortunas en esa pavada de la cultura, en vez de aumentarles a los maestros, sin darse cuenta que los miembros de nuestra sociedad, sin ejemplos claros de lo que es una mujer, jamás podrían darse cuenta de las muy pocas cosas (la más rescatable de ellas es ser maestra) que ellas pueden hacer.

¡Y encima quieren festejar el “DIA DE LA MUJER”

¡DÍA DE LA MUJER! JA, JA, JA… LOS MACHOS(que lamentablemente y por deserción, cada vez vamos quedando menos, pero que jamás claudicaremos) –COMO SIEMPRE- LLEVAMOS LA DELANTERA: Nosotros festejamos 364 días contra 1 solo de ustedes.

Un gran escritor uruguayo afirmó inteligentemente hace ya un largo tiempo que “las mujeres, a pesar de constituir más del 50% de la población mundial, son tratadas como una minoría”. Este gigante de las letras, por su condición de tal y para no entrar en conflicto con las feministas ni con la “objetividad intelectual” de ciertos pensadores de vanguardia, no quiso aclarar a posteriori que él había usado el término “minoría” en calidad de “menor”, de “inferior”; como sinónimo de “nimiedad” podríamos decir.

O sea, si unimos esta apreciación del pensador de la banda oriental del Río de la Plata a otra conclusión, aquella lacerante comprobación a la que oportunamente arribó -luego de profundas y minuciosas observaciones- el célebre metaforisador escandi”nabo”, Oligo Frénico, y que quedó sintetizada en su famosa frase: “Mujer, esa cosa.”, podremos inferir claramente que la definición correcta para el género femenino sería:

Mujer, una “nimiedad” hecha “cosa” dentro de la especie humana.

Seguramente que más de un ortiba de lo femenino se exaltará porque celebró en estos días el “Día de su Mujer”, y mientras se llena la boca con improperios hacia nuestro Movimiento por nuestra bien ganada y lógica condición de “MACHOS”, nos exigirán una fundamentación para tamaña aseveración.

Por empezar no se trata de una simple aseveración, sino de una descarnada realidad que resiste estoicamente (por su condición masculina) cualquier análisis antropo-socio-psicológico.

Nosotros nos ajustamos a que “La única verdad es la realidad”. Y juramos por Dios y todos los santos de la corte celestial, que a esa frase no la inventamos nosotros. La trajimos a colación simplemente para tirarles por la cabeza a todos nuestros detractores, abrumadoras pruebas que avalan nuestras profundas convicciones sobre las “cosas”

PRUEBAS AL CANTO

1)Las “cosas” creyeron que con el “día de la madre” nos habían ganado (sacado) un día a nuestros merecidos 364 días restante de festejos, sumando un segundo día de reconocimiento y festejo para ellas por su condición de tal.

¡Pues no! Como somos más inteligentes les cagamos el “día de la madre” pasándolo a llamar “día de la familia” con lo cuál, y en el festejo de ese día estamos incluidos nosotros. En cambio nosotros seguimos manteniendo nuestro exclusivo “día del padre”

2) Ellas estaban convencidas que eran las únicas habilitadas para generar, en su panza, vida.

¡Pues no! A pesar del enfervorizado debate interno que la cuestión generó en el seno de nuestro Movimiento, un filipino afiliado al gremio gestó vida, con lo cual les “cagamos” la exclusividad. El debate sobre si se le mantiene –o no- la afiliación al filipino continúa. Algunos aducen temerariamente que en el gremio apareció “la discriminación” con lo cual corren serios riesgo de que el resto intente cagarlos a trompadas.

3) El compañero y delegado de base Roque Saen Peña, en 1912, ya había sentado precedente respecto de los derechos políticos para la especie humana radicada en la Argentina. En su ley electoral fija que el voto sería “universal, secreto y obligatorio”. Quedó claro en aquella oportunidad que en el “universo” electoral del compañero Peña, lógicamente, estas “cosas” no existían. ¡¿Cómo una nimiedad iba a tener cabeza para elegir entre nosotros, entre los machos, cual era el mejor?!

4) Por el lamentable error cometido por un compañero militar, al casarse con una “subversiva” de nombre María Eva y de apellido Duarte, quien se emperró en luchar para que las “cosas” tuvieran derechos no solo políticos, sino también sociales y laborales, nosotros tuvimos que dejarlas que participen en política permitiéndoles votar en cualquier elección democrática. Pero dejamos constancia en aquella oportunidad que no era una conquista de ellas sino un acto misericordioso de nuestra parte.

5)Como son tontitas se quedaron contentas porque las dejamos acceder apenas al 30 % de las bancas legislativas. Ellas pelean por la igualdad de derechos para equiparar los escasos de ellas a los muchos nuestros. ¡Y no se dieron cuenta que 30 % no es igual a 50%!

Y para no seguir profundizando porque se nos hace tarde para ir a visitar a nuestras amigas del “Rosedal”, los dejamos con un “cacho de cultura” de la mucha que nuestro querido “Mauricito” tiene para desparramar. ¡ADELANTE MAURICITO CON SU..

¡¡¡¡KAMON ARGENTINAAA!!!!!!

¡AGUANTE MAURICITO MERCURY CARAJO!!!

*Como EL EMILIO no practica ni el sectarismo no la exclusión con ningún tipo de sexo, ideología o religión, publicamos por pedido esta nota. Pero aclaramos que no somos responsables del texto ni del contenido del mismo. Por consiguiente a quejarse al Mo.Lo.Ma.NoC.


LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, TODA UNA CUESTIÓN

8 marzo 2009

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DISCURSO HEGEMÓNICO, OBJETIVIDAD Y ÉTICA.

Por Ariel Magirena (1)

Nunca como hoy la relación entre medios de comunicación y poder había respondido con este nivel implacable de dialéctica al punto de romper los paradigmas fundamentales del periodismo. Ante la abundante literatura acreditada existente, vamos a saltearnos el análisis de cómo llegó el capitalismo en su fase más perversa, el neoliberalismo, a instalarse como discurso hegemónico y a diseñar ideológicamente la estructura actual de la propiedad –la concentración- de los medios de comunicación de masas, para intentar abordar la problemática del ejercicio del periodismo, que hoy entraña, como nunca, la pertenencia de clase de los trabajadores de prensa. Probablemente esta conciencia sea uno de los escollos más visibles al momento de pensar y discutir los aspectos de incumbencia social como los de organización y lucha gremial en el ejercicio de nuestra profesión. Convertida la información en mercancía y los medios en escaparates el actual modelo informativo no necesita periodistas más que vendedores. Así el modelo del, o la, periodista exitosos es el de mayor exposición, investido de un poder que aquilata sus capacidades de seducción y de persuasión. Un modelo individualista y superficial que forma “estrellas” que están por encima de la sociedad y de las relaciones de clase. Un modelo que es doblemente mentiroso al sugerir a sus estrellas periodísticas que son más importantes que la mercancía que venden, ocultándoles que ellos mismos son una mercancía. Un modelo que también vende vendedores.

Sabemos que la palabra expresa el pensamiento, por lo que también influye en el pensamiento. La desaparición de categorías en el relato social, cuidadosamente secuestradas en la guerra semiológica, implica la clausura de conceptos que describen la lucha de clases con la intención de que lo que no se describe no exista. Así en la argentina, laboratorio de preferencia del pensamiento colonial, el discurso hegemónico virtualmente suprimió de la ex política la denominación del “pueblo”, eje, protagonista y sentido de la lucha social, por el lavado apelativo a la “gente”, categoría preferida por la inmensa y reaccionaria clase media que entiende así excluyentemente a sus pares. Del mismo modo se inaugura la universalización de categorías como regalo a las oligarquías o las nuevas burguesías, como está ocurriendo respecto del conflicto de intereses desatado por los terratenientes en relación con la renta extraordinaria de las exportaciones agrícolas, a quienes, graciosamente, la prensa liberal califica de “campo”, pese a que representan el tercio de los propietarios y el 5% de la capacidad productiva (medida en fuentes de trabajo). Así también, sólo como ejemplo, los residentes de los barrios más carenciados son “habitantes” u “ocupantes” en oposición abierta a “ciudadanos”, o los niños en delito no son sino “menores”, hoy bandera de la campaña sobre la “inseguridad”.

Casi está de más decir que esta clausura de categorías impone también la agenda periodística y habilita el “relato” de la realidad que, por cierto, está embebido de la estructura ficcional que funde y confunde la información con el show. Pese a que el análisis científico de los medios revela la grosería con la que se aplican los mecanismos de manipulación el sistema cuenta con que la prensa está formada con su modelo discursivo y su perspectiva. De tal manera que no necesita que cada redacción tenga en sus mesas “cuadros” ideológicos que marquen el sentido editorial o actúen como policías del pensamiento. Si no posee pensamiento crítico, el periodista liberal reproduce “naturalmente” el discurso y la perspectiva dominantes. Los medios degradan, corrompen y sustituyen el sentido común mientras encorseta a los periodistas y comunicadores en paradigmas vetustos pero que le son favorables. El primero es uno de los mitos mejor instalados y convertido en valor y prejuicio: la objetividad. Los medios de masas no necesitan ser objetivos sino simplemente declararse así, del mismo modo que se titulan “independientes”, y replican a los medios, y periodistas efectivamente independientes, exigiéndoles “objetividad” en un escenario en cuya composición sólo aparecen los elementos por ellos seleccionados. La reivindicación de la objetividad periodística busca anular al periodista y al comunicador como “sujeto” para tenerlo como “objeto”, como herramienta. De hecho la objetividad es el atributo de los objetos; la de los sujetos, la subjetividad. Es aquí donde se impone declarar un frente de batalla en la guerra semiológica: el periodista no será objetivo sino, veraz, profundo, responsable y contextual, todos ellos valores éticos fundamentales y excluyentes.

Pero qué pasa con los comunicadores que no son periodistas? Para desgracia del modelo liberal no están formados en sus claustros ni en sus empresas y, aunque no dominen las técnicas ni la teoría de la comunicación de masas, son la voz emergente de un contexto social definido, aún cuando innominado. Y representan, probablemente, la trinchera de la verdadera contra –comunicación frente al discurso único reproducido en cadena mundial. Los medios de producción alternativa, como de propiedad alternativa son, sin necesidad de tener un discurso único, los verdaderos representantes del valor de la comunicación: la diversidad. De voces, de pensamientos, de ideas, de culturas, de estilos, de estéticas, de sujetos sociales.

La argentina se prepara para discutir una nueva ley de servicios audiovisuales que reemplace a la ley de radiodifusión impuesta por la dictadura más sangrienta de su historia. Significará el saldo de una larguísima deuda que tiene la democracia cuyos antecedentes democráticos más cercanos se encuentran en el gobierno peronista de la mitad del siglo pasado: el estatuto del periodista, de 1946 y el derecho popular a la comunicación y la información que formaban parte de la constitución revolucionaria de 1949, que debieron ser incorporados, junto con otros derechos, por la presión popular, en la constitución que impuso la dictadura de 1955 y sobrevivieron hasta la que rige hoy desde 1994. Con una concentración inédita de la propiedad de los medios, convertidos, como calificara Nicolás Casullo, en el partido de la derecha de mi país, por primera vez se discutirá el fin de los monopolios y el derecho de las organizaciones sociales, comunitarias y el Estado, de ocupar equitativamente el espectro. Un desafío que es una ofrenda para una democracia de contenidos y una responsabilidad para los periodistas que reconozcan su rol social, su pertenencia de clase (trabajadora), y su categoría política: pueblo. Pero fundamentalmente un paso gigante en la disputa continental contra el pensamiento colonial.

(1)Ariel Marigena integra la Comisión de Medios de CARTA ABIERTA

El blog de Carta es: http://cartaabiertaa.blogspot.com/

Comisión de medios de Carta Abierta: http://www.mediosencartaabierta.org/

El Foro de Discusión de Medios es: mediosencartaabierta@googlegroups.com


UN ROSTRO EN LA MULTITUD.-

27 junio 2008

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SALTA, SÁBADO 28 DE JUNIO DE 2008.-

SEMANARIO “REDACCIÓN”.-

ENTRE COLUMNAS.-

UN ROSTRO EN LA MULTITUD.-

Por Marcelo O´Connor.-

 

Elia Kazan (1909 – 2003) fue un importante director de cine. En su haber tiene grandes películas como “Al este del paraíso”, “Un tranvía llamado deseo”, “¡Viva Zapata!”, “Nido de ratas” o “Baby Doll”. Como cuando el macartismo se quebró delatando a sus viejos camaradas, la izquierda lo desprecia. A su vez, el pensamiento de derecha no lo acepta por el contenido socialmente crítico de su obra.

En 1957 realizó “Un rostro en la multitud” (“A face in the crowd”), sobre cómo la televisión fabrica e inventa a un artista del montón hasta convertirlo en un ídolo popular y, de la misma manera, lo sepulta en el olvido. Curiosamente, el actor real, protagonista de ese solo film, corrió una suerte similar al de la historia. Poco más o menos, con la imprecisión de la memoria de algo visto (y no vuelto a ver) hace cincuenta años, ese es el tema.

Que esa trama no es una pura ficción, se demuestra en la realidad que hoy padecemos. Cuando deviene una crisis profunda, nuestros medios masivos de comunicación, que son todos conservadores, inventan un personaje. El mito del hombre común. Un analfabeto político, como los califica Bertold Brecht, que se jacta de no entender ni importarle la política, menester reservado a deshonestos. Los analfabetos del idioma se avergüenzan de ello; el analfabeto político, en cambio, está orgulloso de su falla, considerada una virtud. El sólo es sensato, honesto y trabajador.

¿Por qué hace esto la derecha? Porque aquí no tiene (nunca tuvo) un partido político: están en todos y le basta con los sectores económicos. Y porque los referentes con los que puede contar (Carrió o Macri), son nulidades lamentables, incapaces de capitalizar nada.

Cuando el tema de la seguridad preocupó seriamente a la población, inventaron a Blumberg. La televisión y los diarios le dieron un espacio inusual. Había sufrido en carne propia, como tantos otros, la violencia delictiva. Su dolor, real, lo protegía de las críticas y nadie se animaba a reprobarlo. Juntó muchedumbres y armó todo un movimiento. Hasta que, convencido de la importancia que le habían dado, despertó a la ambición política. Ahí descubrieron que no era ingeniero, le apagaron súbitamente los reflectores y su rostro volvió a la multitud.

Ahora, con la llamada crisis del campo, una nueva estrella brilla en el firmamento: Alfredo De Angelis. Durante cien días las cámaras de la televisión registraron sus incendiarios discursos, llenos de lugares comunes y modismos camperos. Personaje ideal: poco instruido, campechano, gringo, presunto chacarero que se levanta al alba a matear y arar. Si la realidad es otra, no importa. Si hablaba la Presidenta o un ministro, la cámara simultáneamente registraba sus gestos desaprobatorios o risas sardónicas. Si alguien lo refuta, él es sólo “un gringo chacarero” y no entiende “esas cosas de doctores”. Es decir, se hace “el michi”.

El destino de estos figurones es el del marido de la degollada, cuento que ya he contado. Resulta que una mujer es degollada, crimen que conmueve a la población. Los diarios, la televisión, las radios, entrevistan repetidamente al marido de la víctima, quien expone su dolor y conjetura sobre la posible autoría del hecho. Deslumbrado por su súbita popularidad, se acostumbra a ella. Todo el mundo lo reconoce, saliendo de la vida gris que tenía. Como ya es figura conocida, opina sobre cualquier tema del momento. Pasa el tiempo y un día alguien interrumpe preguntando quien es. –“¡Soy el marido de la degollada!”, exclama ufano. –“¿Qué degollada?”.

No es de extrañar que todos estos personajes sean proto fascistas, que partiendo de un tema o problema único, específico, generalicen con cuestionamientos globales y antipolíticos. Ellos, Dios los libre, nada tienen que ver con la política. Pero a partir de lo sectorial (el campo, la seguridad u otras imprecisiones), opinan sobre derecho, federalismo, representatividad, legitimidad constitucional, formas de gobierno, economía, política exterior e interior y la mar en coche.

En realidad, los Blumberg o De Angelis son marionetas. Estrellas fugaces que, desesperados por no perder exposición, son capaces de terminar “bailando por un sueño”, como el matrimonio Castells. Si es que les dan las tabas (por contagio me estoy volviendo gauchesco).

El problema no son los leones, sino los dueños del circo. Y a esos los conocemos. Hay que ser muy ingenuo o analfabeto político, para creer que los diarios (y la televisión) serios son serios.-

Marcelo O´Connor.-

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