CARTA DE UN DOCENTE DESILUSIONADO (11 de septiembre de 2018).

12 septiembre 2018

Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia, educación y política

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Me tomé tiempo este 11 de septiembre para escribir la siguiente reflexión. Soy docente. No soy maestro –aunque mi  título de enseñanza media  así lo indique-. Y no lo quiero ser  porque  en estas tierras, serlo, en realidad es semejarse a un asesino disfrazado de inmaculado, justificar sus decisiones criminales, cantarle un himno honorifico (pero mentiroso) a un ser deleznable;  ser cómplice en esa tarea educativa que hasta el día de hoy se sigue cumpliendo a rajatabla (y yo jamás lo hice) en ese ritual anual al que se ven sometidos nuestros párvulos.  Muchos se llenan la boca con  la ley 1420 pero pocos profundizan el tema. Con Roca en la presidencia se la promulga, y en realidad lo que se buscaba con esta ley era contar con una herramienta fundamental para cohesionar a una población heterogénea constituida por grupos étnicos tan diversos, así como el modelado de la población a semejanza de los ideales del grupo dominante; o sea nuestra oligarquía. Eran años donde se habían conquistado miles de kilómetros cuadrados de territorios indígenas, se habían repartido y alambrado esas tierras, se sometían a los gauchos a la condición de peones rurales en estado de servidumbre, se promovía la inmigración de miles de europeos empobrecidos, marginados sociales producto de la revolución industrial y la “belle epoque” para que sirvieran como mano de obra barata. Pero de esto nunca se habla; ni por izquierda menos por derecha.

DIA DEL MAESTRO

No pocos me dirán “separa el valor del término «Maestro»  de la figura del sanjuanino”. No lo puedo hacer porque mis vísceras no me lo permiten y porque en este país, en materia educativa, nadie lo hace.   No quiero –y nunca quise-  ser otro responsable de inculcar a nuestros pibes, valores pensados por un personaje siniestro, nefasto a quien llaman  “padre del aula”. No quiero que me confundan con ese ser perverso; con alguien que dio cobertura legal a la colonización mental asentada  en  una creación pedagógica cuyo único fin fue domesticar a la “barbarie” (la “chusma”; o sea nuestro pueblo); que buscó  justificar y dar sustento ideológico al exterminio de todo criollo que se negara a tal disciplinamiento.

A esta altura de mi vida poco me importan las descalificaciones e insultos sobre mi persona que estas reflexiones puedan generar en todos aquellos hipócritas chupa mortaja de don Domingo.

Hoy los “maestros defensores de la educación pública,  libre y gratuita” que el macrismo está destruyendo,  sin dudarlo puedo asegurar que en un 80% votaron a este presidente por ser “clarito y de ojos claros”; una clara –valga el juego de palabras- prueba de la vigencia cultural de aquel viejo proyecto oligárquico PRO europeo.   Hoy esos maestros celebran su día y poco les importa que les esté destruyendo no solo su medio de vida e ingresos para su  subsistencia sino que poco les importa que este gobierno este destruyendo el país mismo, sus recursos, desparramando hambruna a lo largo y ancho de él. Hoy esos  «maestros» seguramente disfrutaran de su merecido día de descanso después de haber rendido homenaje en el día de ayer al “ilustre e inmortal sanjuanino”.

Por eso, «ministros, supervisores y maestros» todos los 11 de septiembre obligan  a nuestros ingenuos niños  cantar: “…en su pecho la niñez de amor un templo, te ha levantado y en el sigues viviendo, y al latir tu corazón va repitiendo: ¡Honor y gratitud al gran Sarmiento!

¡Claro! ¡Cómo voy a osar llenar la cabeza de esos inocentes niños con la sucia política contándoles la verdad de este personaje siniestro! ¡Cómo voy a decir que Sarmiento fue un asesino! ¡Peñaloza merecía ser asesinado porque junto a Felipe Varela fueron los infames precursores de los hoy choripaneros! Por eso nunca entraron a nuestros sacrosantos establecimientos educativos; ni ellos ni el mal viviente Dorrego, ni el tirano Rosas, ni Facundo, ni Peñaloza ni Varela y tanto otros de la “chusma delincuencial”. Tampoco entró Santiago Maldonado; menos Rafael Nahuel, dos pibes de la chusma indígena también asesinados. Esa política sucia (porque está hecha por “negros sucios”) nunca deberá entrar en los colegios. Si podrán entrar los “argumentos técnicos” del vaciamiento del país dados por el “10 de la championg league, Caputo”. Y los «maestros» lo enseñaran así porque fueron educados para obedecer, para ser obsecuentes con toda manifestación de hipocresía. En este país, mi país siempre se vivió de la mentira. El actual presidente Mauricio Macri es la mejor muestra (peor aún, es producto de otra mentira: la eficiencia de la educación privada y como tal  el máximo exponente de lo que es ignorancia). Macri, Michetti, Bermang, Alonso son los alumnos sobresaliente de lo que sería la educación sarmientina: Ignorantes, mentirosos y arteros; todas esta cualidades del mundo civilizado que desde la segunda mitad del siglo XIX, Sarmiento pretendió instalar como valores supremos en este país para que se pareciera a su soñado EE.UU. (o a la Europa soñada por don Bartolo)

Cómo le vamos a contar a nuestros niños y adolescentes que ese ¿padre?; padre de las aulas sostenía: “Se nos habla de gauchos… la lucha ha dado cuenta de ellos, de toda esa chusma de haraganes. No trate de economizar sangre de gauchos. Este es un abono que es preciso hacer útil al país. La sangre de esa chusma criolla incivil, bárbara y ruda es lo único que tienen de seres humanos”.[1]

Cómo voy a osar contar a mis alumnos adolescentes que Sarmiento tenía pensamientos hecho dichos como estos, hablándoles a los sanjuaninos: “Conciudadanos, vosotros conocéis La Rioja… Es hoy un desierto poblado por muchedumbres que solo el idioma adulterado conservan de pueblos cristianos. Habéislo visto en 1853 en San Juan, incendiando inútilmente las propiedades y robando cuanto atraía sus miradas  para cubrir su desnudez y saciar sus instintos rapaces. Tendrais otra vez a esa chusma en San Juan, n o solo para robaros vuestros bienes, sino para hacerse de medios con que llevar la guerra y la desolación a otros puntos de la Republica. Vuestras mercaderías, vuestras mulas, vuestros caballos, ganados, trabajadores y vuestro dinero, arrancados por la extorsión y la violencia, son los elementos  con que cuentan para llevar adelante sus intentos salvajes, porque mal los honraríamos con llamarlos planes de subversión…”[2]

Es muy claro que a don Faustino poco le importaba la desnudez de los desaparrapados y miserables de esta tierra; menos aún las razones de que vivan en tal situación. Le preocupaban más el cuidado de  los bienes materiales de los “ciudadanos civilizados” -aunque sean mal habidos- que la dignidad humana de sus congéneres. Además lo expresado en la última parte no es otra cosa que la reproducción de los dichos de su mandamás, Bartolo Mitre: “Mi idea –decía Mitre-se resume en dos palabras: «Quiero hacer en la Rioja una Guerra de policía», declarando ladrones a los montoneros, sin hacerles el honor de considerarlos partidario políticos (que es lo que en realidad eran; defensores del ideario Federal que encarnaban Peñaloza y Varela porque Urquiza se corrió de su responsabilidad) ni elevar sus depredaciones  al rango de reacción…” Y como todo ladino y embustero le sugiere a Sarmiento: “Digo a Ud. en esas instrucciones que procure no  comprometer al gobierno nacional en una campaña militar de operaciones, porque dado los antecedentes  del país y las consideraciones  que le he expuesto en mis anteriores cartas (sus acuerdos con la banca del imperio británico), no quiero dar a ninguna operación sobre La Rioja, el carácter de una guerra civil.”[3] (Que en realidad lo era y que tenía dos mentores del lado unitario: Mitre y Sarmiento)     

¿Cómo voy  a osar contar que hasta el propio José Hernández, sarmiento lo hizo su enemigo?   

Tras la traición de Urquiza al Federalismo, ese que encarnaban Varela y Peñaloza y luego del asesinato del Sr. del Palacio de San José,  surge otro Entrerriano –López Jordán- levantando las banderas del catamarqueño y el riojano, y como ya lo había hecho junto a su hermano cuando acudió en ayuda del gran Leandro Gómez  en aquellos días de diciembre-enero de 1864/65 para defender Paysandú, José Hernández se pone nuevamente del lado de los federales que por aquellos años de comienzo de los “70” del 1800 encabezó Jordán decidido a continuar la lucha contra la oligarquía portuaria pro inglesa –repito… PRO ¿No le suena?- que encabezaba Mitre  

Hacia fines de mayo de  1873 Sarmiento –presidente desde 1868- remite un proyecto de ley a la Legislatura poniendo precio a las cabezas dirigentes de la revolución entrerriana: 100 mil pesos fuertes para la de López Jordán, 10 mil para la de Mariano Querencio, y mil para las de los demás alzados principales, entre ellos se encuentra el autor del Martín Fierro, José Hernández.

Sarmiento tenía sus pueriles y vergonzosas razones. Hernández le contaba al pueblo y le decía a Sarmiento: “Cuando llegó a Buenos Aires la noticia de la muerte de Peñaloza, La Tribuna, al transmitirla al público, le dedicó estas palabras: “Séale la tierra pesada”. El diario autor de esa explosión de odio que va más allá de la tumba, y el autor del abrazo de San Juan (Sarmiento), se juntan hoy, después de doce años, animados de los mismos rencores (…) que quiere hundir en un hondo abismo a todos sus adversarios…

“Cuando los que mataban, los que aplaudían la matanza y los que predicaban la justicia me llamaban a mí mazorquero porque condenaba aquellos excesos y defendía en tantos desgraciados el derecho de vivir, yo no podía ni debía quedarme sin retribuir el sangriento apóstrofe. Era una injuria recíproca. Recibía una y le devolvía otra que era correlativa.

“Pero los que mataron, Sr. Sarmiento, los que mataron son más culpables, cualquiera que sea la forma en que lo hicieron, que los que condenaron a los matadores, cualesquiera que sean los términos en que escribieron… Si no querían oír la condenación, señor Sarmiento, ¿por qué lo mataron…?” [4]

Como afirmara Arturo Jauretche: “No es un problema de historiografía, sino de política: lo que se nos ha presentado como historia es una política de la historia, en que ésta es sólo un instrumento de planes más vastos destinados precisamente a impedir que la historia, la historia verdadera, contribuya a la formación de una conciencia histórica nacional que es la base necesaria de toda política de la Nación” (Jauretche, 1959:79)

Hoy, 11 de septiembre es para mí un día más en mi vida de educador. Prefiero el mote de docente; me dignifica más.

Notas

[1] Carta de Domingo F. sarmiento a Bartolomé Mitre. 20 de septiembre de 1861.

[2] Sarmiento: Obras. Tomo 7, pág. 337

[3] Sarmiento: Obras. Tomo 19, pág 292/3

[4] Fuente: Diario La Opinión Cultural, domingo 6 de febrero de 1972

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EL MITRO-MACRISMO Y LAS BANDERAS “UNITARIAS”

25 enero 2018

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, historia Nacional.

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez (*)

La ignorancia y el desconocimiento de nuestra historia hicieron posible reiteraciones de malas experiencias. Pertenezco y vivo en una provincia que tiene el orgullo de haber parido a uno de los más grandes patriotas que tuvo nuestro país y la Gran Nación Latinoamericana: Felipe Varela; un defensor del federalismo y de la integración territorial con nuestros países hermanos de la región. Por defender esos ideales populares  enfrentó con valentía y decisión  la codicia  de la oligarquía mercantil portuaria que se había apropiado de la renta aduanera y se arrogaba el derecho por supuesta “potestad” de manejar y controlar el libre comercio con el extranjero; me refiero a esa oligarquía cuyo cipayismo cultural fue alimentado por intereses anglo-franceses. Varela dejó jirones de vida en aquella patriótica lucha.

Felipe-Varela

Si la traición de Urquiza a los intereses federales en el siglo XIX fueron  puñaladas arteras en los corazones de Peñaloza y Varela al dejarle servida la indefensión del país del interior para que Mitre iniciara en 1862 su dictadura con disfraz de republicanismo democrático (Norberto Galasso-historiador),  el ataque y la traición a la Patria de un Mauricio Macri 145 años después de la desaparición física  del “Quijote de los Andes” (Así llamó a Varela J.M. Rosas- Historiador) está siendo  tan brutal  y aún más devastadora del actual federalismo que aquella. La extorsión sistemática a los gobiernos provinciales usando los fondos  coparticipables y el posible recortes o no giro de los mismos como herramienta; los artilugios legales (mega DNU por caso, con una “urgencia” que solo tiene que ver con el alto nivel de codicia) manejados con impunidad  para beneficiar una vez más  intereses foráneos por un lado (intereses de la deuda), e intereses oligárquicos de la pampa húmeda  y  sus aliadas,  las  burguesías cipayas del interior del país por el otro, son algunos de los botones de muestra.

Macri como sus antecesores unitarios, copió un modelo foraneo (La ficción del original le sirvió para “vender” mediáticamente  una realidad inexistente a una sociedad ignorante). Si la imaginación de Spielberg creó la fantasía “Volver al Futuro”, el Macrismo nos “Volvió al pasado” en la realidad. Lo adelantó Eugenia Vidal con su “fallido” luego del triunfo del 2015: “Cambiamos futuro por pasado”. En realidad nada “cambió”, solo se trató y trata de una burda reinstalación del viejo unitarismo y la defensa de sus banderas: los intereses porteños y bonaerense y el control de los recursos diseminados por el resto del país con los cuales hacer  negocios lo más rentables posibles como prioridad y cuyos únicos beneficiados forman parte de esa clase social parásita pero dominante que tiene nuestro país.

Años más, años menos, la preparación para el retorno al control del poder político de ese mercantilismo unitario porteño que tenía a Rosas como enemigo y que en el siglo XIX le llevó 9 años (desde Caseros 1852  hasta Pavón1861 –pasando por Cepeda), al MITRO-MACRISMO le llevo 8 –un año menos-. Comenzó su tarea de reinstalación del “unitarismo” en el 2007 gobernando la C.A.B.A.  y en el 2015 coronó la misma cuando se hizo cargo del saqueo de la República.

Las banderas neoliberales macristas  son la versión actualizada de las otrora  banderas liberales del mitro-sarmientismo.

MITRE - MACRI

¿Por qué la comparación? De los muchos existentes, solo  bastan un par de ejemplos para corroborarlo. Veamos:

  1. a) Los objetivos económicos son los mismos:

a)Presidente Mitre: “Busquemos el nervio y motor de estos progresos y veamos cuál es la fuerza inicial que lo pone en movimiento. ¿Cuál es la fuerza que impulsa ese progreso? Señores, es el capital inglés.”

a)Presidente Macri: “Estamos sentando las bases para desarrollarnos. Si no hay consensos básicos sobre el rumbo y los objetivos que compartimos para el desarrollo de nuestro país, no habrá inversiones, ni productividad ni seguridad jurídica ni competencia empresaria. Porque no se trata de sacar sino de poner, de ceder en algo para transformarnos y poder crecer” (Y los que la están “poniendo” son los mismos de siempre, los que menos tienen; los que  siguen “sin ponerla” y con ello  acrecentando sus fortunas son los que más tienen). “Debemos volver a mundo; tenemos que lograr que los inversores y los capitales  no tengan temor de venir al país. Vamos a fijar “reglas claras” para recuperar la confianza de ellos y así re-insertarnos en el mundo.”  Y los “fondos buitres” junto a los capitales especulativos golondrinas entendieron sin problemas  la alta rentabilidad  que ofrecía el festival de “lebac” como ejemplo de esas  “reglas claras”; además comprueban a diario el hermoso andar de la “bicicleta financiera argentina” con la que podían –y pueden seguir haciéndolo- duplicar y triplicar sus ganancias en tiempo record.

2.-b) Las metodologías utilizadas similares:

b) “Sandes está saltando por llegar a la Rioja y darle una buena tunda al Chacho. ¿Qué regla seguir en esta emergencia? Si va… déjelo ir. Si mata gente, cállese la boca. Son animales bípedos de tan infame condición que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor.” (Sugerencia de Sarmiento –“padre” del aula- a Mitre –“padre” de la historia-)

Mitre acepta la sugerencia de Sarmiento pero disfraza la represión como periodista manipulador que era: “Mi idea se resume en dos palabras. Quiero hacer en la Rioja una Guerra de Policía declarando ladrones a los montoneros sin hacerles el honor de considerarlos como partidarios políticos ni elevar sus depredaciones al rango  de reacción… (De Mitre a Sarmiento). “Los Kirchner-peronistas son todos corruptos y ladrones” (Letanía PRO-Macrista utilizada como cortina de humo para continuar con el saqueo)

“Muchos pueblos han sido saqueados, desolados, guillotinados por puñales aleves. Ahí la historia. … hasta 1867 (presidencia de Mitre de 1862-1868) los pueblos  de Famatina, Chilecito, Vinchinas, Hornillos, Vichigasta y Guandacol han presenciado los actos de barbarie más salvajes, el martirio de mujeres preñadas, el ahorcamiento de centenares de infelices, el suplicio de viejos y niños, el degüello de tantos otros…” (Felipe Varela – Manifiesto- 1 de enero 1868)

b)Presidente Macri: En lo discursivo: “Rechazamos todo tipo de violencia; buscamos siempre el dialogo y fundamentalmente la paz.” En los hechos: 1)Milagro Salas hace dos años que está presa  por sus condiciones de “negra indígena” y luchadora social.  2) Rencor y odio reina hoy en los espíritus mitro-macritas PRO que lo ponen de manifiesto en la constante  persecución y encarcelamiento de adversarios políticos de la anterior gestión sin respetar las instancias procesales, persecución de gremialistas y trabajadores  y de cualquier juez que intente oponerse a sus designios. 3) Gendarmería reprime protestas populares a sangre y fuego y la ministra de seguridad –Patricia Bullrich- junto al Jefe de Gabinete –Marcos Peña- lo justifican inventando enemigos internos –¡¿la Ram mapuche terroristas?! 4) Se asesina militantes populares (Santiago Maldonado, Rafael Nahuel) y se militarizan las fuerzas de seguridad para que garanticen un saqueo sin protestas y “en paz”.

El mitro-macrismo versión 2018 con las banderas Unitarias bien altas claramente está en plena acción.

(*)Escritor, cineasta, periodista, docente.


“LA PROCLAMA”

19 noviembre 2017

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Historia Nacional

Con motivo del lanzamiento del CENTRO DE ESTUDIOS HISTÓRICOS POLÍTICOS que lleva el nombre de LA VARELA PERONISTA, El Emilio tuvo acceso a la proclama fundacional  que dió origen a este empredimiento con base en el Movimiento Obrero Organizado catamarqueño enrolado en las “62 Organizaciones Peronista”, y a su fundamento histórico. A continuación la misma:

PROCLAMA FUNDACIONAL  DE LA FELIPE VARELA PERONISTA*

LOGO DE LA VARELA PERONISTA

¡CATAMARQUEÑOS!

¡ARGENTINOS!

El Pabellón de Mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde el Atlántico al Pacífico  hasta Ayacucho, y  que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y cipayas manos del caudillo Mitre, ha continuado siendo arrastrado vilmente por sus hijos putativos. 

Enlodada la Nación en los fangales de la deshonra,nuestros compatriotas padecieron la trágica jornada del 6 de septiembre de 1930 que dio inicio a la Primera Década Infame,los alevosos asesinatos del 16 de junio y el 16 septiembre de 1955,la entrega patrimonial y los asesinatos iniciados el 24 de marzo de 1976,las relaciones “carnales” con el Imperio iniciadas el 9 de julio de 1989 en lo que fue el comienzo de la Segunda Década Infame,y por último el desfalco del país por parte de la oligarquía de siempre que se reinició el 10 de diciembre de 2015.

Largos periodos de nuestra historia le muestran al pueblo argentino las repetidas entregas por parte de nuestra cipaya oligarquía del patrimonio cultural, las riquezas de nuestro suelo, subsuelo y la capacidad productiva y dignidad de nuestros compatriotas a intereses foráneos.

Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes de los cuales las gestas emancipadoras de San Martín y Belgrano, el Yrigoyenismo, el Peronismo y la reaparición de ese peronismo de la mano de Néstor y Cristina Kirchner dan cuenta de ello; nuestra Nación, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias populares como la entrega del “gaucho” Rivero en Malvinas, la noble y valiente defensa de Mansilla de nuestra soberanía en la Vuelta de Obligado, la heroica actitud de resistencia del pueblo Artiguista en Paysandú, La Revolución del “90”, el 17 de octubre de 1945  y el 19 y 20 de diciembre del 2001, ha vuelto a ser humillada como una esclava frente a los carroñeros buitres financieros internacionales y las multinacionales expoliadoras locales y extranjeras.

Como con los Justo-Roca de los “30”; los Aramburu-Rojas- Prebish de los “50”, los Onganía-Alsogaray de los “60; los Videla-Martinez de Hoz-Cavallo en los “70/80” y Menem-Cavallo en los “90”, La Patria hoy nuevamente  ve comprometido su alto nombre y su gran destino por el bárbaro capricho de otro “porteño”, Macri, y su sequito de Aranguren-Prat Gay-Melconian-Tutzeneger-Fraga- Dujogne, Peña, Carrio y el mafioso de Magnetto, mintiendo hasta en su juramento de respetar las Instituciones de la República.   

Tal es el odio que estos fratricidas porteños tienen por los provincianos, que muchos de nuestros pueblos están siendo asolados, saqueados y aquellos luchadores sociales que resisten su salvajismo, encarcelados, amenazados y perseguidos por los Macri-Garavano-Morales-Bullrich-Vidal, dignos representantes de aquel bárbaro Mitrismo.

¡Basta de víctimas inmoladas por los caprichos de oligarcas cipayos mandones, porteños sin ley,  sin corazón, sin conciencia Nacional y Suramericana!    

Miles y miles de compatriotas –entre ellos catamarqueños- inmoladas sin causa justificable en la guerra de la Triple Infamia; argentinos víctimas de las represiones en los talleres de Vasena, en las huelgas de la Patagonia Trágica de 1919 a 1921, en el alevoso asesinato de civiles inocentes con el bombardeo a Plaza de Mayo del 16 de junio, con los encarcelamiento y asesinatos de dirigentes políticos y gremiales peronistas, con la desaparición de 30 mil seres humanos entre trabajadores, delegados  gremiales dirigentes y luchadores populares llevada adelante por la última dictadura militar; las más de tres decenas de muertes del diciembre negro del 2001 dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos los argentinos y que es tiempo de detener.

¡Abajo los infractores de la ley!

¡Abajo los infames traidores de la Patria!

¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana,  Paisandu y Malvinas a precio de oro, de lágrimas y de sangre de paraguayos, de orientales y de argentinos!

Nuestro Programa es la práctica estricta de la Constitución Nacional Jurada en la reforma de 1949, del orden común, la paz y la amistad con todos los pueblos hermanos de nuestra Suramérica en un proyecto común: Construir la Gran Nación Latinoamericana.

¡Compatriotas nacionalistas y latinoamericanistas!

El campo de la lid política nos está mostrando claramente el enemigo de la Patria chica, de la Patria Grande y del pueblo suramericano. Este nos invita a recoger los laureles del triunfo, o a juramentar que la bandera de la Patria flameará sobre sus ruinas. Fuera de la Patria  invasores y cipayos traidores  porque  al sol americano se le acabo la paciencia. Siempre triunfará la vida si morimos por vivir.

Vuestros jefes y guías

PERON

Felipe-Varela

 

FUNDAMENTOS HISTÓRICOS

Como catamarqueños y argentinos tenemos historia; historia construida con amor y sangre derramada por compatriotas que siempre soñaron con una Patria Justa, Libre y Soberana para el porvenir de la nueva y gloriosa Nación donde imaginaron ver felices a sus hijos  y descendientes; historia generalmente desconocida para cualquiera de nuestros mortales que hoy por hoy pisan estas tierras.

Nada fue ni es casual; la  falsa historia fue escrita por los vencedores de Caseros que no fueron otros que los que conformaron ese núcleo oligárquico bien identificados en su momento como “los  antipatria”; esos que solo entienden como patria su inagotable codicia  y para quienes  cualquier medio justifica este  fin con tal de satisfacerla.    

La hipócrita y hoy “famosa” grieta que separa a nuestra sociedad entre pobres y ricos, entre pequeños aspirantes a  burgueses y pueblo trabajador, entre colonizados culturales que buscan espejos allende los mares y pueblo que se afirma en sus raíces,   no fue descubierta por el tilingo sirviente de los poderes económicos  llamado  Lanata… ¡No!  Desde el nacimiento mismo de la Patria  las turbias aguas humanas ya bajaban  mezcladas;  los filtros del imperio británico  estaban listos y con diplomacia obraron para separarlas en “begninas” para sus intereses, y el resto desechable.  Les alcanzó con conocer la interminable codicia de las clases privilegias locales y sobre ellos actuar.

Nada es nuevo; ni el “libre comercio”, ni las “virtudes del mercados”, ni siquiera la tan mentada “globalización”;  todo es tan viejo y eterno como las mismas miserias humanas que  nosotros como pueblo aborrecemos y solo nos sirve para desecharla de nuestro modo de sentir la vida; por algo somos profundamente humanistas y cristianos; por eso somos VARELISTA-PERONISTA.

Hubo un momento en nuestra historia, un preciso momento donde el pueblo, el verdadero pueblo suramericano que había expuesto su pellejo por ese justo deseo de vivir en una patria liberada, comenzó a sentir que la división social en cuestiones  políticas era bastante clara: “Patria o colonia de esclavos mentales”; “patria o antipatria”;  “patriotas o lacayos de imperios foráneos”.        

Fue San Martín primero, luego Dorrego, posteriormente Rosas, Quiroga, Varela, Peñaloza, Yrigoyen y Perón los que trenzaron la línea histórica que fijo nuestro destino y abrieron el surco del pensamiento y el sentir nacional. Fue  el catamarqueño  Varela, Gral. de la Patria, el que hizo la primera y más firme advertencia de esto  en su Proclama del 6 de diciembre de 1866  y luego en el Manifiesto de Potosí. En ellas, Varela desenmascaró al Jefe Traidor  y explicitó  los riesgos que corrían los americanos ante las maniobras cipayamente entreguistas que por admiración al imperio británico y desde su marcada colonización mental   ya había comenzado a operar después de Caseros  y comenzaban a cerrar con la Guerra de la Triple Infamia; el que sarcásticamente el historiador  Galasso llamó  “padre de la historia nacional”: Bartolome Mitre.

Todos estos heroicos y patrióticos antecedentes siempre fueron presentados por la historia oficial y enseñado en nuestras escuelas como hechos llevados adelante por la barbarie cuando en realidad los bárbaros y la antipatria siempre estuvieron enquistados en el centralismo y unitarismo porteños y en la cipaya oligarquía agro-ganadera hoy industrial… QUE HOY, VUELTA AL PODER DE LA MANO DE MACRI NO INTENTA OTRA COSA QUE REPETIR VIEJAS Y HARTO CONOCIDAS HISTORIAS DE SAQUEO DE LA PATRIA  HUMILLANDO A NUESTRO PUEBLO .

Notas 

*Proclama Americanista lanzada por Felipe Varela el 10 de diciembre de 1866, actualizada por  Victor Leopoldo Martinez -Catamarqueño y Militante Peronista- en diciembre de 2016.

El Logo de La Varela Peronista es un aporte creativo de un talentoso y gran militante del campo Nacional y Popular radicado en Rosario- Pcia de Santa Fé, de nombre y apellido Mariano José Utin


EDUCANDO EN HISTORIA CON EL MANUAL DE DON “BARTOLO”

1 febrero 2017

Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

educacion

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

San Fernando del Valle, capital de la provincia de Catamarca, República Argentina (2016)

Cuadro de situación: Escuela Privada, alumno de 4to año del secundario, 16 años, clase presencial. Docente: profesora de historia.

Conflicto: Por las características del mismo se trata de una profesora formada bajo la égida de  la “historia oficial”, única historia habilitada por la “Academia Nacional” para la enseñanza formal, adquirida  –es de imaginar- en un Instituto de Estudios Superiores, o la propia Universidad Nacional local (UNCA). La docente, con título habilitante bajo el brazo, se presenta ante sus alumnos como única entendida en el tema. Del otro lado un alumno inteligentemente curioso con observaciones que descolocan a dicha docente y la sacan de la rutina complicando su tarea.

Temas desencadenantes (2):

1.-“Rosas, el TIRANO villano” (según mi modesto parecer, un relato recogido de la hipócrita historia fabricada por Bartolomé Mitre la que ubica a la docente dentro de los “chupa mortaja de Mitre” –como los había y hay de Sarmiento según dijera el MAESTRO Jauretche-); y…

2.- “La última dictadura no fue dictadura, sino un Proceso de Reorganización Nacional”. (Obviamente siguiendo la cipaya línea histórica Mayo-Caseros trazada en sus escritos y su relato histórico por don Bartolo, luego continuada por sus hijos putativos “Alvearistas no personalistas”-El Roquismo de la 1ra Década Infame-“Libertadora de 1955” que eliminó la 2da Tiranía –Perón- y los partidarios de los sucesivos Golpes Militares eliminadores de populismos y ordenadores de la economía en beneficio de la oligarquía nativa, hasta llegar a la 2da Década Infame menemista; y desde el 10 de diciembre del 2015 retomada por el gobierno neoliberal-conservador Macrista).

Recomendación Docente al educando: “Usted debe estudiar de los libros  y del material que yo le doy o sugiero; no debe hacerle caso a lo que le diga o su Papá o el amigo de su Papá”.

Tal como lo vengo sosteniendo en mis sucesivos escritos y trabajos investigativos: “Saber establecido, saber incuestionable”

Esto deja al descubierto la paupérrima (y no por casualidad sino por causalidad) formación que se brinda a nuestros docentes en todo establecimiento “académico serio” y que a fuerza de repetir estupideces atentatorias de toda lógica, del mínimo grado de sensatez y de toda racionalidad, adquieren el tan ansiado “título habilitante”. Ese es el preciso momento donde aparece el otro condimento de nuestra pésima educación, el autoritarismo (que nunca fue equivalente de autoridad) donde la sacro santa palabra docente no puede ser puesta en tela de juicio, menos en duda ni por un familiar, peor aún, ni por un amigo de la familia aunque estos últimos tengan más y mejor formación y mayor solidez argumental a la hora de fundamentar conocimientos históricos.

1ra Conclusión: Para el correcto funcionamiento del sistema educativo, el educando solo debe cumplir con la rutina de presentimos y el ritual de repetición de saberes ajenos que lo habilitará para recibir el certificado que le permitirá sortear los distintos niveles de domesticación.  

Lamentable…

Como lamentable y real es nuestro nivel educativo que hoy por hoy  nos degrada como argentinos al haber elegido como presidente un personaje con tan alto nivel de ignorancia y torpeza que para colmo tiene tantos aplaudidores.     

Como todo tiene que ver con todo vale aclarar que dentro del sistema privado, la educación es un comercio, los contenidos la mercancía, los docentes los vendedores  que están bajo el régimen de “empleados de comercio” (¡Esto no es joda! ¡Funciona así!) y tienen un sindicato SADOP cuyos dirigentes nacionales dicen ser “peronistas” (no es un detalle menor) pero solo preocupados por la relación laboral “trabajador-patrón” de sus afiliados en términos “contractuales”. ¡Estoy hablando de estructuras educativas, la mayoría subvencionadas por el Estado! (Lo que la transforma en un negocio altamente redituable para sus propietarios).

Si analizamos el modo de enseñanza y los contenidos que se vierten en “Estudios Sociales” en nuestros establecimientos educativos aun hoy -2017-, sin temor a equivocarme puedo asegurar:

2da. Conclusión: Nuestras escuelas y colegios (públicos y privados) en materia de “Estudios Sociales” no forman argentinos, domestican en el respeto por los contenidos que llevan al educando a ser un producto estúpidamente colonizado con base en “híbridos histórico-culturales” de valores universales. Lógicamente el proceso genera “ciudadanos del mundo” con identidad indefinida que terminan siendo caldo de cultivo para la instalación del individualismo y el pensar cipayo.

Pregunta: Entonces… ¿Qué se entiende por educación?

3ra.  Conclusión: Aceptar mansamente el proceso de domesticación para ser políticamente correcto y socialmente aceptado; repetir saberes establecidos, nunca cuestionarlos, menos pensar y menos aún hacerlo críticamente.

Claro… En la disciplina “Historia” o “Estudios Sociales”, según sean los distintos cambios de nombre que cada tanto aparecen en las grandes y cacareadas modificaciones educativas implementadas por “progres” que nunca tocan cuestiones de fondo (contenidos) y por ende, al stablishmen culturoso de derecha que maneja las “academias”, le resultan inocuos, todo esto pasaría desapercibido si se tratara de una docente y un colegio de la C.A.B.A. (donde esta línea histórica nunca desapareció pero sí recobro fuerza y vigor en la gestión Macri desde el 2007). Hasta el más neófito percibe que esa educación se sigue rigiendo por los mandatos de la educación eurocéntrica portuaria que salió a la luz dentro del Proyecto del “80” del siglo XIX que con sus aciertos y errores instauró la educación libre y gratuita (extranjerizante pero al menos libre y gratuita). Pero estamos hablando de una docente que vive y trabaja en la provincia que parió a uno de los más grandes argentinos, autor de la primera proclama Americanista: FELIPE  VARELA, un declarado anti Mitrista por el disparate de la Guerra de la Triple Infamia; catamarqueño que en su momento fue lugarteniente de otro gran PATRIOTA como don  Ángel Vicente “El Chacho” Peñaloza; Felipe Varela, histórico caudillo provincial, férreo defensor de los intereses y la dignidad de la “chusma” (O sea, uno de los “chicos bárbaros y malos” según los mitro-sarmientinos). La docente ¿pasó por alto este detalle en su propia provincia?

Queda claro que el personaje de marras, si fuera mediamente responsable en y con su profesión, debió, o debería, investigar, saber que también cuenta con bibliografía “no autorizada” por los señores “académicos” donde  podría enterarse que existe “otra historia”, que la podrá discutir en su grado de  “verdad” o falsedad con todo el derecho que le cabe como argentina responsable; necesario ritual que debió hacer con su “historia Oficial”; teniendo pruebas documentales en la mano. De ningún modo  como docente –creo yo, que también lo soy-  debió dejar de preguntarse: ¿No seré otra “mascarita” transitando un “Corso a contramano” al repetir letanías sin saber siquiera si son estupideces o no?

En razón de esto le acerco a esta docente algunas cositas de su amado pero mentirosito “Don Bartolo” como para que vaya tomando conciencia de quién era en realidad;  saber por ejemplo, en temas militares ¿quién fue y qué hizo don Bartolo para que se lo llame “Gral.”?

Según aparece en La Gazeta Federal:

mitre

“Coronel artillero y amante de las culturas foráneas, estudiaba las tácticas y estrategias de guerra científicas que se aplicaban en Europa, pero no daban resultados en estas pampas salvajes. Iluso, se veía a sí mismo como una especie de genial estratega al estilo de Napoleón o Carlomagno.”

“Incapaz en el campo de batalla (“a Mitre no se le ocurre nada en el campo de batalla” diría D`Amico, oficial porteño.) pero dotado de un optimismo enfermizo, esto lo hacía avanzar en el campo de batalla “hacia ningún lado”, como cuando las tropas enemigas se le habían esfumado en Cepeda y su terquedad no le dejaba ver que estaba totalmente derrotado, casi solo, de noche en el medio del campo y totalmente rodeado por el enemigo que le daba la oportunidad de escabullirse. (“Un milico medio tarambana… o tarambana y medio” diría otro paisano)

“Escarmentado en todas las batallas que participó y más predispuesto a salvar el pellejo que a arriesgarlo (¡Igualito a San Martín, o Mansilla!) lo llevaba a disparar antes de tiempo; como en Pavón cuando Urquiza le “regalaba” el campo de batalla y la victoria. “No dispare general, que ha ganado” diría el parte que lo alcanzaba en su huida furtiva, para enterarlo de la realidad.” (Lo que se dice “un Gral. de mil batallas”; aunque  a sus “chupa mortajas” poco les importe si fueron perdidas cobardemente, rebajadas en dignidad o ganadas en los papeles. Les alcanza con que el “padre de la Historia” las dio por ganadas en sus escritos disfrazados de “seriedad” -libelos al fin- de lectura obligatoria en establecimientos educativos.)

sarmiento

El “loco” Sarmiento no se le quedaba atrás. Su participación en la Guerra de la Triple Infamia lo muestra como un extraordinario fabulador y un terco a la hora de opinar sobre lo que jamás entendió, pero en absoluto se lo rescata como un hombre de “armas llevar”. Autor intelectual de los asesinatos de Nazario Benavidez (caudillo Sanjuanino) y “El Chacho” Peñaloza (caudillo Riojano) no figura en su foja de servicio ni el “alias” ni el mote de criminal y asesino; además, y de regalo, tiene un himno que hasta es obligatorio cantar en todos los establecimientos educativos argentino y en todo acto escolar por ser el “padre del aula”.

Cuenta Luis Alberto Murray en su obra “Pro y Contra de Sarmiento” que siendo el sanjuanino ya presidente (1868-1874) quiso ser retratado como Gral.. Ante  la carencia de uniforme para su voluminoso cuerpo, obligó a un Sargento que revistaba en la casa de gobierno que le cediera su uniforme. Como era medio gordo, al querer abrocharse la chaqueta prestada, los botones saltaron por el aire, lo que lo enfureció con las consecuencias del caso para los que estaban en su proximidad. ¡Por algo hasta los propios mitristas lo apodaron “el Loco”! 

En cuanto a la “seriedad” y “confiabilidad” de los escritos de Mitre podríamos agregar este  fragmento del historiador José María Rosas:

“Como historiador engañó a generaciones enteras: Mitre había escrito la historia de Belgrano. (Bastante criticada por Vicente Fidel López, en esa época); y Adolfo Saldías (Liberal, discípulo y admirador de Mitre), le propuso a Mitre (y éste lo alentó) continuar con la historia de la “tiranía” de Rosas y la “liberación” de Mitre. Saldías se tomó las cosas en serio y revolvió todos los documentos de la época, y hasta el propio archivo de Rosas en Inglaterra, facilitado por Manuelita Rosas. Cuando terminó su Historia de Rosas, luego Historia de la Confederación Argentina, (basada en un estricto estudio de la documentación), le mandó orgulloso un ejemplar a Mitre para pedirle opinión sobre su investigación histórica; Mitre le mandó a Saldías una carta con una serie de gansadas y reprochándole entre otras cosas que no había mantenido los “nobles odios que todo liberal debe mantener sobre  toda tiranía”; o sea que para Mitre, la historia no se hace en base a “documentos”, sino a “nobles odios”. El loco Sarmiento fue más sincero: “Jovencito, no tome como oro de buena ley todo lo que hemos escrito contra Rosas. Nosotros éramos sus enemigos políticos” (Historia Argentina – José María Rosas –  tomo VII – pag.187)  

Pero bueno es saber  que la “teta” de la que Mitre mamó la leche oligárquica ya era una ternera crecidita:

“Los federalistas no solo quieren que Buenos Aires no sea la capital sino que como perteneciente a todos los demás pueblos divida con ellos el armamento los derechos de aduana y demás rentas generales; en un palabra que se establezca una igualdad física entre Buenos Aires y las demás provincias, corrigiendo la naturaleza que nos ha dado un puerto, unos campos, un clima y otras circunstancias que le han hecho físicamente superior a otros pueblos, y a la que por las leyes inmutables del orden del universo esta afecta cierta importancia moral de un cierto rango” (La Gazeta de Bs.As. 15-12-1819) (AGM.p.103)

Y podría seguir con el muestrario de elementos que por lo visto la docente (y como ella miles de colegas) desconocen y siguen repitiendo gansadas tras gansadas año tras año; pero creo que con esto alcanza.


¿INDEPENDENCIA O DEPENDENCIA?

9 julio 2016

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, En un día que pudo ser de celebración para el pueblo y terminó siendo un celebración privada de la entrega a la dependencia de los intereses nacionales y populares por parte de las autoridades nacionales.

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Pobres son aquellos que fueron –y van- a las escuelas públicas para aprender a ser “argentinos”, a respetar  “próceres” que, en general, formaron parte de la antipatria a lo largo de nuestra historia. Los pobres van a las escuelas públicas para aprender a defender la patria, que no es su patria sino la patria de otros; niños y adolescentes, en su inocencia, no saben ni preguntan (está prohibido preguntar) quiénes son esos “otros”; tampoco se enterarán jamás por qué esos “otros” son los dueños de algo (nuestra tierra) que están comenzando a sentir como su Argentina y que también son los dueños hasta de sus vidas y las de su familia.

Los  pobres van a las escuelas públicas para aprender a cantar canciones patrias y agitar banderitas con los colores belgranianos que deberían ser azul y blanca. Sin embargo, a los niños les dan otra con los colores “celeste y blanco” (mitrosarmientismo), que es la que usó esa antipatria de “próceres de busto” en su lucha contra el caudillismo bárbaro y verdaderamente patriota del interior de nuestra Gran Nación (Artigas, Varela, Peñaloza, Benavidez, Leandro Gómez).

Bandera Argentina 1

Los pobres van a las escuelas públicas y aprenden a cantar un himno dedicado a un instigador de asesinatos de nuestros caudillos (el “padre del aula”) y prometen lealtad a esa bandera “celeste y blanca” que no es la de su patria sino la de la patria de esos “otros”; una “patria privada”. Los pobres van a las escuelas públicas donde comienzan a asumir una responsabilidad para en caso de guerra, ser ellos los que pongan el cuerpo en defensa no de sus intereses, sino de los intereses económicos de esos “otros”.

Los argentinos pobres tienen deberes, nunca derechos. Si existe un Estado que piensa las fechas patrias (bicentenario del “Grito de Mayo”) como una fiesta popular, para esos “otros” es un “DERROCHE”. Los pobres no se pueden divertir a costa de “dinerillos” que se les “quita” a los ricos “evasores de impuestos”.

Por eso, el presidente –gobernador de la Caba- celebró aquel bicentenario con sus “exclusivos” amigos en el “Colón”. Esos “otros” nunca se mezclan con la “chusma” que disfrutaba de la alegría popular ahí, afuera, a escasos metros. Las cámaras de TN y Canal 13 mostraron a los pobres cómo se visten los ricos y dio a conocer sus “finos gustos”.

Los niños ricos van a escuelas, colegios y universidades privadas para formarse no como argentinos, sino como individuos “útiles para sí” y para un régimen donde el concepto de patria está por debajo del “yo-individuo”, que es lo que los exime de todo compromiso y responsabilidad con un destino social y/o nacional. Los yo-individuos son eso, seres sin otra patria que la de sus intereses materiales. Por eso no van a la guerra; porque para su “racionalidad individual” es incomprensible dejar la vida por una causa que no sienten de su pertenencia, ya que para ellos no existe destino común; eso suena a comunista o peronista; buscan cualquier “ista” que les sirva como justificativo para el descompromiso con el destino social o nacional.

Cinco días separan dos festejos por independencias nacionales: 4 de julio, Día de la Independencia de “la madre patria de esos otros” que corrieron a la embajada norteamericana a festejar gritando junto a gringos, agradecidos por tanto cipayismo, “VIVA LA PATRIA”.

9 de julio, día patrio para nuestra ARGENTINA; fecha que bien podría ser un día de festejo popular para recordar nuestros 200 años de independencia, como fue aquella Semana de Mayo del 2010, cuando 4 millones de almas argentinas que colmaron la avenida 9 de Julio (¡qué paradoja de nombre y fechas para un contraste!) esperaron las 0 horas del día 25 para cantar a todo pulmón el orgullo de ser ARGENTINOS LIBRES. Hoy nos tendremos que conformar con un festejo austero en términos populares, sin “derroches innecesarios”; festejos sólo limitados para los que pueden y tienen dinero gracias a ser artífices de nuestra nueva DEPENDENCIA.

Los festejos patrios de los pobres volvieron a ser considerados “derroche populista” que atenta contra los intereses y festejos de los ricos, que son los únicos con derecho a festejar; porque los ricos son individuos para quienes las fechas patrias sólo son señalamiento de absurdas efemérides cuando de la Argentina se trata y a los pobres los engañaron durante 12 años haciéndoles creer que eran lo que no son. El 9 de julio del 2016, los pobres volvieron a ser habitantes de un país dependiente, para felicidad de los pocos ricos que viven de esfuerzos ajenos.

A los pobres sólo nos queda para celebrar dentro de este miserable presente la humilde posibilidad de gritar sin que se note mucho, para evitar que nos metan en cana o nos repriman:

¡VIVA NUESTRA VERDADERA PATRIA, CARAJO! ¡Y VIVAN NUESTROS VERDADEROS PATRIOTAS: JUAN CHELEMÍN Y  FELIPE VARELA!


Cara a Cara: “La memoria popular es el cofre más sagrado que existe”

30 marzo 2015

Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO

Reportaje a nuestro director realizado por el matutino EL ESQUIÚ.COM

Fuente: http://www.elesquiu.com/noticias/2015/03/29/204945-cara-a-cara-la-memoria-popular-es-el-cofre-mas-sagrado-que-existe 

Foto de Victor Martinez 2

Por “Kelo” Molas

Su película “El jardín de Juan Ctkhealiemín” es en gran medida su carta de presentación: prohibido silenciar la verdadera historia. Hace 45 años dejó su Catamarca natal y se radicó en Buenos Aires, donde desde muy joven comenzó a subir, de a uno, los peldaños de la vida: peronista, docente, periodista, cineasta. Dice el “Taki Ongoy” en su prólogo que “quienes suponen que la historia puede ser contada desde un sólo punto de vista, se equivocan”, y este catamarqueño aceptó sin dudar el reto de sacar a la luz lo que otros se empeñaron en ocultar. Tiene una especial valoración de las comunidades gozosas de provincianía de nuestro interior y en cada expresión suya parece parafrasear aquellos versos de “Los pueblos de gesto antiguo”, del enorme poeta Hamlet Lima Quintana. Descalifica sin dudar a Sarmiento y a la oligarquía nacional. Y habla con manifiesta gratitud de la “Fray”, que lo formó en sus primeros pasos.

En el Cara a cara de este domingo, se hace escuchar Víctor Leopoldo Martínez, el “Tico” de la memoria intacta.

-¿Qué representa para vos un 24 de marzo?

-Fundamentalmente, es memoria. Porque en este país se ha tratado, a lo largo de la historia, de tapar algunas cosas que afectaban a determinados intereses. Desde el nacimiento mismo de la Patria hubo dos claras posiciones que se vinieron repitiendo: hay un  sector social con mucho poder –particularmente económico- que lo único que entiende como valor Patria son sus bienes materiales, nada más; y hay un sector mayoritario de argentinos en el cual el concepto de Patria es muy grande, amplio donde entran a jugar también los sentimientos. Lo que intentó esa minúscula parte, que comúnmente se conoce como oligárquica, fue ocultar esa historia, de manera especial a través de la educación, cambiando el eje de la cuestión, ubicándolo en otro lugar, sitio donde ya otras historias vendían mentiras sobre nuestra realidad. Por eso el 24 de marzo es un punto de inflexión en nuestro historial y lo concreto es que acá hubo una parte de la sociedad que utilizó a las fuerzas armadas para sus fines y en el marco de esa metodología se implementó el terror; eso es lo que no se puede volver a repetir: pretender esconder la historia, incluso desde épocas anteriores a (Carlos) Menem quien como responsable de los Indulto fue otro que intentó tapar la verdadera historia. Por eso también es que recién ahora aparece y  se habla de un  (Juan) Chelemín, resistidor de opresiones en épocas de la conquista y colonización; alguien que visceralmente  forma parte de nuestra historia, la Historia de Catamarca.

-Cuando aludes a ese “sector social con mucho poder económico”, ¿el mismo sigue, como se dice, vivito y coleando?

-Totalmente. El otro día tuve una discusión, y digo discusión en términos de intercambiar ideas, respecto del tema qué se entiende por derecha con un compañero de la izquierda nacional. Ese compañero dice que la derecha tiene ideología y, por ejemplo, (Alejandro) Dolina sostiene que no y yo estoy de acuerdo con Dolina por una cuestión muy sencilla: si hay un sector en esta sociedad que es burro, ese es el oligarca; imposible hablar con ellos, no conocen nada, hay una marcada ignorancia en ese compartimiento, y ojo, estoy hablando de gente que ha sido alfabetizada en los tres niveles, no me estoy refiriendo a personas que no han tenido acceso a la educación. En general, la derecha, la oligarquía nuestra, es bastante ignorante; es lamentable, pero real. Es más: se jactan de esa ignorancia, creen que lo que tienen les alcanza y sobra para imponer el “soy más que ustedes”.

-A esa “marcada ignorancia” hay que responderle con una buena educación. ¿La tenemos en el país?

-Hablo a título personal: yo acompaño mucho a este proyecto político nacional con el cual, en líneas generales, estoy totalmente de acuerdo. Soy peronista y creo que lo que más se acercó al peronismo del ‘43 y del ‘55 es esta gestión. Lo que no comparto de este gobierno es que no se haya animado a meter mano en la Educación, me refiero a meter mano a fondo en los contenidos, porque ahí está la clave: con los contenidos se coloniza o se libera, no hay términos medios. Y tenemos que pensar en educar en término americano. Estamos en una etapa que ya el general (Juan Domingo) Perón llamaba continentalismo. Pero volviendo a la educación, vale tener en cuenta que esa oligarquía de la que hablaba se apropió de todo, lo que ellos llaman “academicismo”: han inventado academias de historias, de educación ¡y hasta de moral! ¿Y cuál es la moral que ellos defienden? La occidental y cristiana, por supuesto, a cualquier precio, no importa el costo. Y ahí aparece un 24 de marzo. Insisto: si hoy en día en la currícula de la educación no aparecen Chelemín, los 30 catamarqueños desaparecidos, la verdadera historia de Catamarca más allá de la zamba y el verdadero (Felipe) Varela, algo anda mal. Porque si hubo algo que valía la pena en este país ese era el gaucho, y (Domingo Faustino) Sarmiento se empeñó en hacerlo desaparecer; el gaucho era el caudillo, el único que defendía los intereses de las clases sumergidas, y eso no está ahora en los contenidos de la educación. Hay que empezar a inculcar, desde la niñez el concepto de Patria, recuperar los conceptos que nos hablan de esa Patria Grande.

-En la conciencia de los argentinos existe hoy, cuando se refiere al 24 de marzo, un cambio: lo que en un principio se decía únicamente “golpe militar”, ahora quedó marcado como “golpe cívico-militar”.

-Coincido plenamente. Creo que mucho más fuerte es lo que tenés enfrente y ahí están los intereses monopólicos, en términos comunicacionales, los que sostienen lo contrario; es decir: Clarín es tan responsable del golpe –y lo digo en todos los términos-, lo mismo que La Nación, son responsables de lo que pasó. Esa es la gente que estuvo en la cena de (Mauricio) Macri; a esto hay que entenderlo también, son los mismos que defienden los intereses de los que se colgaron de las fuerzas armadas para que éstas hicieran el trabajo sucio.

-El texto Nº 4 de la magnífica obra “Taki Ongoy”, de Víctor Heredia, refiriéndose al gran alzamiento diaguita de 1630, dice: “No fue la nuestra una lucha de bárbaros contra seres civilizados, no lo fue. Luchábamos por la libertad y don Juan Chelemín, el bravo cacique, fue nuestro líder y guía”. ¿Cuál es el punto en común entre aquel líder indígena y una víctima del terrorismo de Estado como fue Nelly Yolanda Borda, parte de la trama de tu película?

-El eje central de la película “El jardín de Juan Ctkhealiemín”, que se estrenó el 24 de marzo de 2014 en el Cine Teatro Catamarca, es que la historia se repitió en ambos casos. Es  difícil probar el tema de la entrega, pero lo que se conoce a nivel de voz popular es que hubo entrega en los dos casos. En el caso puntual de Chelemín, fue el indio Utis Amaya el que lo entregó y en el suceso de Nelly Yolanda Borda ocurrió lo mismo. Se conoce perfectamente que semanas previas a su desaparición hubo gente que estudió bien la zona de Belén, ya había sido marcada. En Londres (Belén) se estacionaron 3 camiones con militares que mintieron que iban en busca de traficantes de drogas cuando en realidad el operativo era para secuestrar a Yolanda. Fue una crueldad y una animalada, era una simple militante política que realizaba un fuerte trabajo social; tenía todo el derecho del mundo a compartir un ideario con otros compañeros, lo que por supuesto no justifica para nada que haya sido secuestrada un 27 de enero de 1977, y nunca más se supo de ella.

-Sobre tu película hubo una infeliz frase de la diputada Buenader, cuando dijo que habría que preocuparse más por los derechos humanos de los vivos. ¿Te merece alguna opinión?

-No hay ningún justificativo; si lo hubiese pensado dos veces, seguro que no lo dice… el tema es que hay que pensar. Debería preguntarse mejor qué hice yo cuando se estaban llevando a catamarqueños en aquella época. Habría que preguntarle qué hizo. Lo de esta señora fue una utilización política de baja estofa. De más está decir respecto de los derechos humanos que todavía hay muchas cuestiones por solucionar.

-En este 24 de marzo se notó la ausencia en los diarios locales de pronunciamientos sobre la fecha por parte de varios partidos políticos, entre ellos la UCR. ¿Qué significado tiene para vos?

-Se trata de un indicativo claro de ese compromiso que tuvo ese partido con sus hombres trabajando para aquel proyecto, básicamente aquí en Catamarca. A nivel nacional hay muchas cosas que se pueden objetar, pero al menos hay un compromiso mínimo por parte de los partidos políticos, excepto –y en esto quiero poner mucho énfasis- una fracción política raramente cipaya por tradición, el Partido Comunista, que estuvo muy comprometido en el ‘43 con la Unión Democrática y ofreció sus militantes en el ‘55 para perseguir y cazar peronistas y, además, son los que levantaron en el ‘76 la consigna de que (Jorge Rafael) Videla era democrático. Lo más triste de la UCR es que rompió, con el acuerdo con (Mauricio) Macri, una línea histórica que tuvo su eje en el pensamiento de Hipólito Yrigoyen.

Foto de Victor Martinez 3

-¿Qué tiempo te llevó hacer la película “El jardín de Juan Ctkheakiemín”?

-Empecé a trabajar en la investigación en el 2011 y la terminé en febrero del 2014. Tengo que agradecer de manera especial a Belén, siempre digo que la película es de Belén, es de Catamarca, yo apenas fui un instrumento, nada más. El gobierno provincial se portó muy bien conmigo, y fue un orgullo que la gobernadora Lucía Corpacci estuviera presente el día del estreno, que la secretaría de Cultura la haya auspiciado y que la declararan de interés cultural los concejos deliberantes de Belén y de Santa María.

-Resulta saludable hablar sobre los derechos humanos con la más absoluta libertad, pero si como dicen el peligro siempre está al acecho, ¿no crees que está faltando mayor educación sobre el tema para conocimiento de las nuevas generaciones?

-Un tema clave, sin lugar a dudas. En términos curriculares, es una gran falencia que tiene el sistema educativo por aquello de que no se puede querer lo que no se conoce y creo que en nuestro país hace falta, esencialmente, como decía un gran antropólogo como Guillermo Magrassi, mirarnos un poco más hacia adentro. Esto es lo que tiene que enseñar la escuela: mirarnos entre nosotros y valorar lo que tenemos. Todas esas cosas, que enaltecen a la condición humana, el sentirse americano, no se conocen en profundidad. Erróneamente, se prioriza el tenés que ser y para poder ser tenés que tener y se deja lado lo prioritario que es el estar, el sentarse una tarde, tomar unos mates y ver el atardecer; esto, que constituye un lujo en la vida, no lo tiene cualquiera.

-¿Quién está en deuda con los 30 desaparecidos en Catamarca?

-Creo que existe una realidad indiscutible y que en algún momento se debe replantear el tema como sociedad, y pensar seriamente en esta vida democrática, a la hora de emitir un voto por ejemplo, quiénes son los confiables. Aquí hay responsabilidades concretas y si bien no se puede hablar de complicidades de carácter exprofeso, cuando se acompañan estos procesos con el silencio se termina siendo cómplice. Hay que asumir esa verdad que se vivió en la provincia y que se ocultó por mucho tiempo, alguna vez alguien tiene que decir y hacer algo. En la película, bien lo dice el Dr. Guillermo Díaz Martínez: ¡Cómo puede ser que en el juicio a los represores en Catamarca, a ningún docente de la carrera de Derecho se le haya ocurrido llevar a los alumnos! Y la Universidad Nacional de Catamarca es una casa de altos estudios que tiene que responder al pueblo catamarqueño y no a un determinado sector político.

-La escuela no debería ser cómplice del silencio, de algo así como “de esto no se habla”.

-¡Por supuesto! Pero hay algo muy contradictorio: en la escuela, a lo largo de los ciclos primario y secundario, se habla bien de un criminal, concretamente Sarmiento.

-¿Domingo Faustino?

-Claro, un tipo que decía abiertamente “no hay que ahorrar sangre de gauchos, porque no vale nada”, y encima tiene un himno. Y yo no estoy en contra de Sarmiento porque sí nomás, simplemente digo que hay que mostrar la realidad. El mismo (Arturo) Jauretche dice que todo lo que crearon en torno a la figura de Sarmiento son mentiras. Entonces, si esa historia se inculca a fuerza de insistencia, me pregunto por qué nosotros no podemos empezar a insistir en el otro objeto, que significa comenzar a revisar toda la historia. Con esto no queremos ser los dueños de la verdad, pero discutamos los distintos puntos de vista esgrimiendo argumentos sólidos; no se puede estar todo el tiempo sosteniendo la idea de que hay puntos que es mejor ocultarlos, porque a la larga o a la corta eso salta a la vista. La memoria popular es el cofre más sagrado que existe, no olvidemos.

-El país se debate en un clima exasperado de todos contra todos. ¿Es que no hay un punto en común y, peor, la sensación de que nada nos une?

-Yo creo que hay puntos en común y es que debemos entender cabalmente qué es lo que se entiende por Patria, por nación, por pueblo; hay distintas concepciones y desde ya todas respetables, pero debemos tener en claro cuál pensamiento priorizamos en función del bien común, y aquí es donde saltan las diferencias.

-¿Por qué peronista?

-Tengo dos referentes en mi vida para haber entendido lo que es el peronismo: mi abuela, la mamá de (Manuel) Isauro Molina, doña Aurora Molina, y por supuesto Isauro, por quien tengo una gran admiración, porque dedicó su vida íntegramente a defender los ideales peronistas. Lo que le pasó a manos de los militares fue muy triste, y si yo soy peronista en gran medida se lo debo a él.

-¿Por qué crees que el silencio le fue ganando a la memoria en Catamarca en los últimos años?

-Porque hay un trabajo sistémico muy fuerte en el cual mucho tienen que ver los medios de comunicación. La educación formal compite con la educación informal, la cual dan los medios, con una clara desventaja, porque un chico puede estar 4 ó 5 horas por día con un docente, mientras el televisor, por ejemplo, lo bombardea durante 12 horas diarias; en esto hay que trabajar, y bastante. También están las campañas publicitarias, que muestran cómo se puede lograr todo con la ley del menor esfuerzo, y en esto se ha trabajado –vaya casualidad- desde el 24 de marzo de 1976 en adelante y se ahondó en el orden nacional en la era menemista, que fue algo así como la frutilla del postre.

-¿Qué recuerdos tenés de la “Fray Mamerto Esquiú”, tu escuela?

-A la “Fray” le debo todo, escuela a la que fui desde el jardín de infantes. Recuerdo que en esa institución, junto a los chicos más humildes del secundario, armamos un grupo estudiantil al que le puse el nombre de “ENUT” (Estudiantes Normalistas Unidos Triunfaremos), ya venía encarando para el lado de “unidos triunfaremos”, como dice la Marcha Peronista.

-Hoy, en la vida cotidiana, ¿qué te hace expresar “que lo parió” y qué te hace decir “esto me gusta”?

-Detesto la hipocresía, no la entiendo, y hasta admito que soy intolerante con ese tema, ahí cabe el “que lo parió”; por el contrario, me despierta mucha admiración la dignidad del pueblo humilde, ese que te da todo sin pedir nada a cambio. Uno lo puede comprobar cuando va al interior, donde alguien te ofrece su catre para dormir y ese alguien duerme en el suelo, y tiene esos gestos sin ningún tipo de especulación. Se perdió eso de “voy a hacer una gauchada” sin pensar en una recompensa, y esto es lo que me gusta.

-¿Cuánto vale tener ideales?

-¡Sin lugar a dudas: mucho! Es la savia que alimenta y le da sentido a la vida; vivir sin ideales es muy triste, tan triste como vivir sin dignidad. Es linda esta cosa de valorar el esfuerzo, de obtener logros mediante el sacrificio


ZONCERAS DE UN PENSADOR

2 enero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC (de nuestra redacción)

A los fines de ir poniendo las cosas en su lugar en materia cultural en este año 2015 de definiciomes político-electorales, creemos necesario volver a poner a consideración de nuestros lectores un trabajo de un compañero y columnista de nuestra publicación elaborado y publicado hace ya unos años. Por la perseverancia del personaje que se toma como referencia en algunos conceptos y a fines de actualizarlo, solo y en algunos párrafos hicimos algunos agregados de actuales opiniones del pensador -y según él “filósofo”-.

Se equivoca –y feo- José Pablo Feimann al confundir un expresión de deseo suya con lo que hoy sigue siendo una realidad –y muy vigente- en cuanto a la enseñanza de la historia en los establecimientos de educación formal. Por otro lado, y por ciertas apreciaciones que aparecen en su discurso, salta a la vista que él también fue otra víctima más de esta educación.

Por Pedro del Arrabal

INTRODUCCIÓN

Jugando con el control remoto de la “tele” buscando algo interesante para ver y despejar mi cabeza, pasé por el canal ENCUENTRO y ví a Feimann (José Pablo) hablando de un gran patriota de la Nación Latinoamericana, oriundo de la provincia de Catamarca, don Felipe Varela. Detuve la búsqueda y me quede a escucharlo.

a fein

Tengo entendido que la especialidad de Feimann es la filosofía, no la historia, y eso en esta oportunidad se notó. Aunque debo destacar que dio muestras, en la media hora que duró el programa, de manejarse en la dirección correcta en cuanto a lo ideológico (1), no así en lo que se refiere a su formación histórica y, consecuentemente a la información que brindaba, especialmente por las fuentes a las que en principio uno supone habría acudido para recopilar información. Esto hizo que, en algunos pasajes, esa información que él trataba de brindar no fuera tan buena, y en otros equivocada. De cualquier manera mostró tener mucho interés y curiosidad por los temas históricos nacionales y latinoamericano, y eso es de por si resulta muy valioso.

Se trató de una disertación que intentó ser clara pero…, lamentablemente, dejó más de la mitad de sus contundentes y algunas muy buenas afirmaciones sin las debidas explicaciones que las fundamenten. Y en historia estas cuestiones no suelen resultar detalles menores. Por el contrario, son fundamentales para dar vuelta una perversa realidad que por años se viene dando en su enseñanza desde el ámbito pedagógico.

 

¿HISTORIA DE LA EDUCACIÓN O EDUCACIÓN EN HISTORIA?

Jauretche (Arturo) hablaba con total conocimiento de causa de las cuestiones históricas y las zonceras que se introdujeron a través de la educación en el inconciente colectivo de nuestros paisanos y de los párvulos escolares “desde la más tierna infancia y en dosis para adulto” –decía.(2) “Buscaban hacerle creer que lo que ellos –los del vulgo, los laburantes- veían como «malo y jodido» para sus humanidades en realidad no lo era, ya que se trataba de un problema de ignorancia. Algo así como que la cuestión central se asentaba en la condición social de los trabajadores de “fuerza bruta”, quienes por motivos que ellos desconocían (¿?), no podían acceder a los «lentes correctos» que permitían visualizar adecuadamente la cultura y el progreso que significaban para la Nación y la Patria, las ideas que venía allende los mares. Y los que querían enseñar a ese vulgo el por qué de la explotación que padecían, argumentaban algo similar (porque nuestros obreros y laburantes no se parecían en nada a los obreros y laburantes europeos). Estos pedagogos de la “revolución proletaria”, en vez de resolver y tratar de revertir la explotación que los trabajadores locales padecían, se limitaban a « explicar académicamente» que la misma se debía a la ignorancia del laburante respecto de los saberes «doctorales sobre el significado de la explotación», saber que solo lo tenía la gente culta e instruida (o sea ellos, los intelectuales de izquierda de la época). Vaya uno a saber por qué no se daban cuenta que por esa explotación y su trabajo sin descanso ni horario, en realidad al pobre laburante no le quedaba tiempo ni para tener una noche el amor plena con su mujer y lo tenía que hacer rapidito y a las apuradas a la madrugada, antes de irse a laburar; menos le quedaría tiempo para leer un capitulo de “El Capital”. Pero esto, ellos no lo entendían. Se trataba de un defecto muy típico en el pensamiento de todos los «norteamericos Ghioldi» que deambularon a lo largo del siglo XX por todo nuestro país, especialmente en medios de comunicación, universidades y conferencias académicas donde se despachaban a sus anchas sobre los saberes revolucionarios, desparramando inocuas teorías, que como tales, y a los fines prácticos, solo servían a los intereses de los verdaderos detentadores del poder y a la derecha local. Con esto les alcanzaba para presentarse como “democráticos y tolerantes”. En realidad y para estos personajes se trataba de la esencia de ese saber. Era un saber foráneo que por su falta de adaptación y/o adecuación a nuestra realidad, solo servía para alimentar el cipayismo vernáculo a costa de la ignorancia de lo nuestro. Es aquí donde se debe buscar la naciente de una cultura de entreguismo por un lado y de infame explotación del hombre por el hombre practicado por los grupos de concentración económica y la oligarquía por el otro, algo que ellos no podían entender por la propia deformación sufrida; deformación de la cual en algún momento yo también fui victima. Eso lo digo en uno de mis trabajos.” –me dijo en un charla informal allá por marzo de 1974, siendo yo muy joven, uno de los creadores de FORJA. A esto, Jauretche (a él me refería anteriormente), genialmente lo llamó “colonización pedagógica”.

Feimann tiene a su favor y como justificativo para las presumibles y supuestamente no intencionadas omisiones que yo detecté en aquella disertación, lo tirano que es el tiempo televisivo. Es por eso que sin ser historiador siento necesario aclarar algunos puntos para completar su exposición y que la misma resulte más comprensible. Desde estas ciber páginas intentaré colaborar aportando ciertas aclaraciones sobre algunas cuestiones históricas, en la seguridad de que ayudarán a entender el por qué de tal o cual acierto o error en algunos acontecimientos y hechos, y las razones de muchos de los males que aquejaron al pueblo argentino.

LA HISTORIA OFICIAL

Feimann, aseguró en aquella oportunidad, y con énfasis “La historia oficial no existe más”. ¡Muy bello!… como expresión de deseo. Pero lamentablemente FALSO según lo indica la propia realidad. La historia oficial sigue vivita y coleando. Aun hoy se la sigue enseñando en escuelas y colegios de toda la República (y si hay excepciones las mismas son contadas con los dedos de la mano). Se trata de una historia que sigue estampada en textos escolares del primario y del secundario habilitados ministerialmente. Es la misma historia oficial que sigue siendo avalada por la “Academía Nacional de Historia”, pacata institución que no quiere en sus filas a hombres valiosos como es el caso de Norberto Galasso, por ejemplo. Pero no es casualidad; es la “Academia” que no quiere a Galasso en sus filas porque no está dispuesta a enfrentarse y darle la razón al más serio e importante investigador en la materia que este país haya dado en los últimos tiempos. Hacerlo implicaría desnudarse poniendo en evidencia todas las falsedades que ellos fabricaron. Jamás reconocerán estos señores que usaron perversos y alevosos errores conceptuales para construir la “historia oficial”. Me refiero a esos absurdos y obsoletos academicistas que se sienten patriarcas veladores de los altos valores históricos de la patria y los impresentables personajes que inflaron hasta transformarlos en hacedores de nuestra historia y sus mejores exponentes. Inescrupulosos academicistas que no dudaron en vender sus plumas escritoras a los intereses de turno, y ahora argumentan temer el descalabro generalizado dentro del sistema educativo para el caso que salga a la luz la verdadera historia, la realmente documentada. Que se descubra que la historia enseñada en establecimientos educativos oficiales fue una historia inventada, fraguada, para servir a los intereses de los poderosos de este país, a los intereses porteños como bien lo definió Feimann en aquel programa, no es un temor infundado.

Debo reconocer que como argumento humanitario, el temor por el descalabro en el sistema educativo ante tamaña revelación utilizado por estos academicistas podría ser comprensible y tener cierto valor. Con solo pensar lo desestructurante y traumático que podría resultar para maestros y profesores de historia descubrirse víctimas de un engaño y victimarios de inocentes educandos(niños, adolescentes y jóvenes)   a quienes les contaron una novela diseñada y escrita por un perverso personaje llamado Bartolomé Mitre, monumentalizado por la oligarquía porteña como “el padre de la historia”. Pero por otro lado sostener la continuidad de “la historia oficial”, hoy por hoy significa nada más y nada menos que sostener la continuidad de una perversión que sigue colocando piedras mentales en la cabeza de mujeres, hombres y niños de nuestro país impidiéndoles pensar libremente, pensar en y como argentinos y latinoamericanos que son; que somos, porque yo también fui una de esas víctimas.

Esto no es casual ya que favorece la mantención del actual Status Quo económico-social y los pedestales para sus “proceres historicos”. Lógicamente que esto terminará una vez más deteniendo la necesaria concientización del colectivo sobre la importancia de un proceso liberador en términos comunitarios y regionales.

Esto hace que lo primero, como argumento para no blanquear la verdadera historia, solo sea una perversa excusa.

Feimann habló (palabras más, palabras menos) de la historia Mitrista señalándola como la historia de una argentina construida e interpretada falazmente por los que se decían liberales porteño y trabajada en función de sus intereses. Una Historia escrita por el poder porteño. Absolutamente CIERTO.

¿FELIPE VARELA FUE LO QUE FUE GRACIAS A ALBERDI?

En otro momento de aquella disertación televisiva, Feimann se refirió a Varela reiteradamente con el mote que le asigno el unitarismo: “El quijote de los Andes”. Mezclados con otros conceptos sobre la supuesta ignorancia que acompañaba a los caudillos provincianos, rescató la famosa proclama Americanista del caudillo catamarqueño. Pero al hacerlo me trasmitía una intensión, a mi entender, contradictoria. Mientras elogiaba aquella proclama –que no leyó en ningún momento y usted señor lector lo podrá hacer al final de la presente nota-, adjudicó el contenido libertario de la misma a una supuesta y obligada lectura que Varela debió hacer de las obras de Alberdi. Destacó de este último -J.B.A.- la sólida formación adquirida ya que se había nutrido de, entre otros grandes pensadores universales, Descartes etc, etc. Dejó entrever que para él era imposible que Varela pudiera construir un texto de la envergadura de aquella proclama sin haber leído a Alberdi. Por lo menos a mi me sonó chocante y contradictorio con lo que venía sosteniendo hasta ese momento respecto del pensamiento porteño en particular, y la negación de un pensamiento provinciano original construido por afuera de las tradiciones escolásticas, algo que en general siempre fue el sustento del pensamiento porteño. Elogiaba el texto mientras menoscababa la capacidad de pensar del hombre del interior basándose en una realidad a todas luces cierta en determinados aspectos, la pobreza y analfabetismo por ejemplo, algo que existió y aún hoy existe en el interior del nuestro país. Pero lamentablemente confundió –como lo hacen muchos de sus pares- ignorancia con analfabetismo. Se puede ser analfabeto pero no ignorante. Los padres de Irigoyen eran analfabetos pero no ignorantes. La vida misma es una excelente escuela de aprendizaje que en la mayoría de los casos no requiere codificación especial alguna y solo alcanza con saber mirar para incorporar una infinidad de conocimientos y también belleza; esto lo sostenía criteriosamente Paulo Freire. Además se olvidó de lo que pueden los sentimientos. También se olvido de los conocimientos previos que existieron en estas tierras ante de la llegada de los conquistadores y colonizadores.

La obligada lectura de Alberdi que Feimann le adjudica a Varela me suena a una suposición surgida de un “fallido” por deformación intelectual; pero entendible viniendo de un hombre como Feimann. Según mi modesto y limitado entendimiento, es la formación euro-centrista –para nada criticable desde ya- por él y muchos otros recibida la que primó a la hora de emitir aquel juicio de valor. Esto hace prácticamente imposible que puedan imaginar a un hombre de estas tierras como un ser capaz de construirse y transformarse en un generador de pensamientos propios, originales, crear sin haber recurrido a la formación europea. Le pasa a la mayoría de nuestros intelectuales. Parecería ser que para Feimann es imposible que exista un pensamiento libertario surgido de experiencias de vida, ergo todo pensamiento que deje de lado los aportes formativos y culturales del colonizador carece de sustento teórico, o es ilógico e irracional. Como razonamiento y para el fuste formativo que él se autoadjudica parece demasiado zonzo. Feinmann se expresa sobre determinados temas como si el pensamiento hubiese tenido una sola cuna y un solo barrio donde se concibió como tal y eso estuvo en la vieja Europa. Curiosa valoración para un brillante intelectual como es su caso.

LA HISTORIA DEL PARAGUAY SEGÚN QUIEN LA CUENTE

Luego se refirió al Gobierno del mariscal Paraguayo Francisco Solano Lopez como un gobierno “novedoso y extraordinario” a la vez por su política de desarrollo nacional. Pero este logró Feimann se le adjudicó a la importación que Lopez hizo de “materia gris” europea (especialmente técnicos) quienes fueron –según él- los verdaderos artífices de aquel desarrollo. FALSO. Primero por ser un pensamiento típicamente Mitri-Sarmientista al cual se aferró la oligarquía vacuna local, y que él mismo intentaba descalificar en aquella disertación; y segundo porque lo cierto fue que Lopez mandó a los paraguayos más capaces a formarse en Europa para que trajeran aquellos conocimientos y los pusieran al servicio del desarrollo de su país y el mejoramiento de la calidad de vida de sus pueblo, algo que realmente había comenzado a concretar. Si no quería acudir a Galasso, con leer “Las Venas abiertas de America Latina” de Eduardo Galeano le hubiese alcanzado para estar informado al respecto, o leer a José Maria Rosas, a Ortega Peña, al “colorado” Jorge Abelardo Ramos, Methol Ferré; o ver el humilde documental realizado por esta revista titulado “Historias Vivientes” donde un abuelo cuenta esto mismo que yo estoy corrigiendo en él.

HEROICA PAYSANDU, YO TE SALUDO

Pero lo más grave en aquella disertación estuvo en ignorar el alto grado de conciencia regional que en aquella época ya existía y que llevó a Varela a escribir su fantástica Proclama Americanista (3). Me estoy refiriendo al hecho que desató la nefasta Guerra de la Triple Alianza, el criminal y bárbaro ataque que sufrió el hermano pueblo de Paysandú (nuestra propia “Guernica” para aquellos que muestran erudición contando detalles de la española y original y desconocen la masacre de Paysandú) a manos de la Flota Brasileña con respaldo anglo-francés y de nuestro Bartolo Mitre, quien facilitaba las bombas a aquella flota desde el puerto de Buenos Aires para la destrucción de ese bello lugar masacrando a su heroico pueblo. Urquiza siguió con sus traiciones y le facilitaba sus caballares a las fuerzas imperiales brasileñas. Mientras el traidor y cipayo uruguayo Venancio Flores del Partido “Colorado” asediaba la ciudad y a su población, quienes la defendian tenazmente guiados por el Gral Patriota Leandro Gomez, El Mariscal Francisco Solano López, cumpliendo con pactos anteriores acordados entre Uruguayos y Paraguayos para ayudarse y asistirse mutuamente, decide ir en ayuda del valiente pueblo de Paysandú. Pero en su sana intención cometió el error que le sirvió a Mitre de excusa para cometer la mayor felonía contra la gran Nación Latinoamericana en favor de los intereses del libre comercio propuesto por el imperialismo ingles; cruzó por territorio misionero (Argentino) para ir en ayuda de aquellos hermanos que estaban siendo aniquilados.

Cuando se cuenta la historia se la debe contar como fue, con la verdad, aunque sea dolorosa, y con la visión de ambos lados que es lo que le da sentido, valor, y facilita su comprensión.

ANTIPERONISMO CON RANGO ACADÉMICO

Hecha esta aclaración vuelvo a lo anterior. Esta desvalorización del pensamiento nativo, original, realizada por ciertos intelectuales de renombre, no es novedosa y su vigencia es bicentenaria. Ese desprecio estuvo siempre, pasó y pasa con todo lo relacionado al pensamiento nacional y latinoamericano. Una constante histórica que a ciertos defensores de la historia oficial los exime de culpa y cargo porque en realidad ellos también fueron victimas. La verdadera historia Argentina y Latinoamericana siempre estuvo ausente en las curriculas de contenidos de enseñanza primaria, media y universitaria.

Pasó y pasa en los profesorados de historia y en las universidades de hoy en relación al abordaje que hacen, por ejemplo, del peronismo, por tomar un ejemplo que me toca de cerca. Es un fenómeno que para muchos profesores resulta totalmente incomprensible ya que sus características no encajan en ninguna de las escuelas de pensamiento en las que fueron formados. Por consiguiente lo consideran atentatorio de las formas racionales con que conciben la “política”, el “pensamiento”, la “democracia”, una “revolución” o la “reacción”.

Dejando ya de lado la disertación de Feimann en Encuentro y para cerrar, puedo sostener sin temor a equivocarme que para todos los otros “señores” catedráticos universitarios y de profesorados, los fenómenos latinoamericanos son tan raros que merecen una relativa consideración, pero realizada desde un trato filo-peyorativo (“filo” para zafar del calificativo de “reaccionario” y/o “gorila” por un lado, aunque en realidad lo que siempre están buscando es quedar bien con los “antipopulistas” custodios del actual status quo académico). Me lo corroboraron, por un lado una estudiante del profesorado de Historia del instituto Alicia Moro de Justo quien me manifestó abiertamente que muchas de las cosas que en charlas informales yo le manifestaba ella las desconocía y/o en el profesorado no se las enseñaban. Por otro lado hace poco un joven alumno universitario que cursa Ciencias de la Comunicación en Sociales de la UBA definió a alguno de sus profesores como tipos “prejuiciosos” respecto del peronismo. ¡Brillante! Era la palabra justa usada inteligentemente por un pibe joven para realizar una síntesis sobre pensamientos y posturas académicas. ¡Y sí! Se trató de la sensación de un joven que carga con el estigma de ser y sentirse peronista por decisión y sentimientos propios ya que según él su viejo siempre lo había dejado optar libremente en cuestiones político-ideológicas. A este joven le resulta tan claro el “cuadrado” abordaje de sus profesores que lo definió de la siguiente manera: “Parten de juicios previos; juicios adquiridos en su formación; formación enciclopedista y repetitiva. Les resulta difícil tener criterios propios a la hora de pensar el peronismo. Repiten muletillas y discursos antiperonistas construidos por la oligarquía allá lejos y hace tiempo. Les cuesta darse cuenta que en este país es esa oligarquía la que avaló y avala, desautorizo y desautoriza el valor de cualquier pensamiento que se aproxime o aparte del por ellos fijado. Para eso pusieron –y ponen- sus más fabricadamente “notables hombres” en las Academias Nacionales: la de Historia, la de Moral, la de Educación o la de Ciencia”. remató aquel estudiante. Cuando uno escucha esto, siente que no todo está perdido. Que hay esperanza.

FINAL EN FORMA DE TANGO

Esta anécdota me trajo a la memoria el pensamiento y comportamiento revolucionario del cual yo hacia gala en algún periodo de mi vida, al comienzo de los “70”. Amigos y compañeros que provenían del marxismo me habían hablado tanto de la Revolución cubana y rusa, con admirable lujo de detalles que en algún momento hasta me llegue a imaginar que los obreros rusos y cubanos se levantaban a la mañana y antes de ir al trabajo –lo mismo que a la noche y antes de acostarse- leían y releían capítulos de EL CAPITAL. Que los fines de semana, en vez de descansar, los obreros rajaban para las asambleas fabriles o campesinas sin olvidarse de llevar un libro de Marx o Engel bajo el brazo (como el “Ole”) para leer en el camino. Y como un gil me comí el verso de que los “verdaderos obreros” nunca podían pensar en el placer del descanso después de romperse el culo laburando durante 6 de los 7 días de la semana; que no podían comerse un asadito y chuparse un vino, por puro placer nomás, porque el placer era una debilidad burguesa. Por eso conté al comienzo de este escrito de mi circunstancial charla con Jauretche y su lección de aquel día. Y cuando fui a Wilde por quinta vez, llevado por un descolgado revolucionario compañero de facultad, que no trabajaba en la semana por ser estudiante universitario mantenido por papá y mamá, pero que hablaba de los obreros como si hubiese laburado desde el mismo momento que su madre lo había parido, me dí cuenta de muchas de mis torpezas políticas. Fue un aprendizaje por ensayo-error. El que me llevaba era realmente un personaje. Lo hacía para que “bajara línea” en asambleas de obreros barriales porque según él yo manejaba bien el lenguaje “peronista” por ser “cabecita negra”, pero que por tener yo formación universitaria los podía concientizar del valor y la importancia de las revoluciones hechas por las clases proletarias. ¡Y yo como un gil de 20 años “disertaba” sobre lo que era la “Revolución (de paso metía “Peronista”) a laburantes peronistas que me escuchaban a los bostezos y con ganas de rajarse a la mierda para hacer algo más interesante. Hasta que uno dijo ¡Viva Perón carajo! Y ahí terminó todo, porque todos se retiraron sin disimulo alguno. Tiempo después me dí cuenta que era estúpido querer enseñarles lo que era explotación a los explotados, lo que era miseria a los miserables, lo que era despojo a los despojados y desposeídos, lo que debía ser y hacer el peronismo cuando sus padres lo habían disfrutado y se lo habían transmitido.

Y esto no lo vi ni lo aprendí en la facultad, pero me sirvió para entender más eso que maravillosamente el maestro Leonardo Favio llamó “Sinfonía de un sentimiento”.

Notas:

(1) Desde el punto de vista marxista lo ideológico está asociado a las elaboraciones y/o elucubraciones mentales donde se pone en tela de juicio lo religioso, el derecho, la moral de los sujetos; o de las sociedades si se lo toma desde la sociología..

(2)La gente utiliza la ideología para pensar y discutir sobre el mundo social y, por su parte, la ideología determina a su vez la naturaleza de tales argumentos y la forma retórica que adquieren

(3)Proclama:

¡Viva la Unión Americana!

“¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla.

Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener!
¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental!

Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas.
¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo.”

FELIPE VARELA.