La educación mediática estupidizante

30 noviembre 2017

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Educación.

Publicado el martes, 10 de octubre de 2017 en : http://www.elesquiu.com/correoyopinion/2017/10/10/educacion-mediatica-estupidizante-263220.html

Educación Mediatica Estupidizante

Educación mediática estupidizante

Por Víctor Leopoldo  Martínez (*)

Resulta preocupante que grandes sectores sociales no sepan diferenciar una ficción vendida como verdad teniendo la realidad a ojos vista que les muestra todo lo contrario. La sutileza en el trabajo educativo mediático podría ser el único atenuante para sus víctimas. La matriz generadora de razonamientos cuyas aplicaciones direccionales se presentan tan opuestamente absurdas, gobierna hoy el país.

Las disparatadas argumentaciones se presentan  como las más claras pruebas de las diferentes varas de medición a la hora de verbalizar su utilización. Estas aparecen en funcionarios para evadir responsabilidades en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado a manos de la Gendarmería Nacional; pero también en las disparatadas afirmaciones de legisladores y “simpatizantes” PRO-Cambiemos para justificar ese gravísimo delito. Para eso recurren a un pueril y unidireccional relato que pretende vender como necesarias “las medidas que se adoptan para “ordenar” –o “normalizar”-  la sociedad.

Acá aparece la “posverdad” enfrentada a la realidad en formato de ejemplos claros.

Vara 1: Para no pocos “jueces” al servicio del poder de turno, la responsabilidad del accidente ferroviario de Once que tantas vidas costó, es del Estado en las figuras del exministro De Vido y la expresidenta Cristina Fernández, un relato creado y difundido mediáticamente hasta el hartazgo y su instalación definitiva en el inconsciente colectivo.

Vara 2: Llamativamente en el gravísimo hecho de la desaparición de Santiago Maldonado el Estado, en este caso en las figuras de  la ministra de Seguridad Bullrich y el propio presidente Macri no aparece como responsable del  hecho.

Según esta posverdad construida mediáticamente, la desaparición de Maldonado no fue “ordenada” por dichos funcionarios. Viendo las maniobras distractivas en marcha seguramente terminará siendo responsabilidad de un “loquito” Gendarme a quien “se le fue la mano”.

El motorman que no accionó los frenos de la formación del Sarmiento  y produjo las muertes que produjo, ni siquiera es uno de los “corruptos k” hasta para el  delegado gremial “pollo” Sobrero, sino que el accidente fue “desidia” producto de una planificada corrupción K”. Una disparatada argumentación que atenta cualquier razonamiento jurídico pero que desnuda esa doble vara a la hora de instalar en la opinión pública ciertos juicios de valor.

Si el accidente de Once era evitable por ser responsabilidad del Estado la seguridad en el transporte público; la pregunta cae de maduro: en la desaparición de Maldonado, ¿no? ¿Quién debe velar por la seguridad de los ciudadanos si no es el Estado? Para el Gobierno PRO ¿el Estado sólo debe cuidar la integridad física y bienes de manera selectiva? (llamese Lewis, Benetton, Turner o lo que sea). Lo de la estación Once, los peritajes prueban que fue un accidente por imprudencia del motorman. La desaparición de Maldonado ¿fue también por imprudencia de un gendarme? ¿Se puede llamar imprudencia a una desaparición forzada? La responsabilidad del Estado ¿existe para un caso y para el otro no? ¿Qué es más grave? ¿Tener al responsable del accidente de Once pero correrlo del hecho para accionar políticamente contra el gobierno anterior?  ¿O tener una cadena de complicidades para que la socialización de responsabilidades entremezcle a ejecutantes de la desaparición con los que ordenaron la represión y el accionar de los gendarmes buscando que todo se diluya? Los gendarmes sostienen que sólo actúan bajo “órdenes” (obediencia debida). La “obediencia debida” no habilita un crimen de lesa humanidad y el ejecutante es tan criminal como el autor intelectual del hecho  junto a los que bajaron la directiva.

La preocupación es lógica en tanto el Estado de derecho es el que está en riesgo. El desmadre y la falta de control político de las fuerzas de seguridad por estar armadas (literal) pone al resto de la sociedad en  total estado de indefensión.

Que ningún funcionario del gobierno quiera reconocer que dio orden para que la desaparición forzosa de Maldonado se produjera es aceptar explícitamente que:

  1. a) A las fuerzas de seguridad no las controla nadie.
  2. b) Que dichas fuerzas deciden las políticas de seguridad del Estado con criterios propios.
  3. c) Que para la “Justicia PRO” el accionar de las fuerzas de seguridad no es enjuiciable; o sólo para utilizar a algunos de ellos como “perejiles” a quien cargarle la culpa.
  4. d) Que la fuerza es el derecho de las bestias y es claro que hoy a esas bestias se la usa políticamente según sean los intereses en juego a defender, en este caso de los sectores económicamente privilegiados.
  5. e) Que frente al Estado de derecho que decían venir a defender, son los propios gobernantes, funcionarios y legisladores PRO-Cambiemos los que aceptan en los dichos, hechos y actitudes su incapacidad política para un control racional de las normas constitucionales y para que el desmadre de ese Estado de derecho continúe desgraciadamente vigente y día a día se ahonde.

(*) Periodista – documentalista catamarqueño


UNA MUESTRA CONCRETA DEL EFECTO “POSVERDAD” Y LA EDUCACIÓN MEDIÁTICA ESTUPIDIZANTE.

3 octubre 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

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Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

 Resulta preocupante que grandes sectores sociales no sepan diferenciar una ficción vendida como verdad teniendo la realidad a ojos vista que les muestras todo lo contrario. La sutileza en el trabajo educativo mediático podría ser el único atenuante para sus víctimas. La matriz generadora de razonamientos cuyas aplicaciones direccionadas se presentan tan opuestamente absurdas, gobierna hoy el país.

Las disparatadas argumentaciones también aparecen  como las más claras pruebas de las diferentes varas de medición a la hora de verbalizar su utilización. Estas aparecen en funcionarios para evadir responsabilidades en el caso de la desaparición forzada de Santiago Maldonado a manos de la Gendarmería Nacional; pero también en las disparatadas afirmaciones de legisladores y “simpatizantes” PRO-Cambiemos para justificar ese gravísimo delito. Para eso recurren a un pueril y unidireccional relato que pretende vender como necesarias “las medidas que se adoptan para “ordenar” –o “normalizar”- la sociedad.

Acá aparece la “posverdad” enfrentada a la realidad en formato de ejemplos claros.

Vara 1: Para no pocos “jueces” al servicio del poder de turno, la responsabilidad del accidente ferroviario de Once que tantas vidas costó, es del Estado en las figuras del ex ministro De Vido y la ex presidenta Cristina Fernández, un relato creado y difundido mediáticamente hasta el hartazgo y su instalación definitiva en el inconsciente colectivo.

Vara 2: Llamativamente en el gravísimo hecho de la desaparición de Santiago Maldonado el Estado, en este caso en las figuras de la Ministra de Seguridad Bullrich y el propio Presidente Macri no aparece como responsable del hecho.

Según esta posverdad construida mediáticamente, la desaparición de Maldonado no fue “ordenada” por dichos funcionarios. Viendo las maniobras distractivas en marcha seguramente terminará siendo responsabilidad de un “loquito” Gendarme a quien “se le fue la mano”.

El motorman que no accionó los frenos de la formación del Sarmiento y produjo las muertes que produjo, ni siquiera es uno de los “corruptos k” hasta para el delegado gremial “pollo” Sobrero, sino que el accidente fue “desidia” producto de una planificada corrupción K”. Una disparatada argumentación que atenta cualquier razonamiento jurídico pero que desnuda esa doble vara a la hora de instalar en la opinión pública ciertos juicios de valor.

Si el accidente de Once era evitable por ser responsabilidad del Estado la seguridad en el transporte público, la pregunta cae de maduro: en la desaparición de Maldonado, ¿no? ¿Quién debe velar por la seguridad de los ciudadanos si no es el Estado? Para el Gobierno PRO ¿el Estado solo debe cuidar la integridad física y bienes de manera selectiva? (llamese Lewis, Benetton, Turner o el “rico y poderoso” que sea). En lo de la estación Once, los peritajes prueban que fue un accidente por imprudencia del motorman. La desaparición de Maldonado ¿fue también por imprudencia de un Gendarme? ¿Se puede llamar imprudencia a una desaparición forzada? La responsabilidad del Estado ¿existe para un caso y para el otro no? ¿Qué es más grave? ¿Tener al responsable del accidente de Once pero correrlo del hecho para accionar políticamente contra el gobierno anterior? O tener una cadena de complicidades para que la socialización de responsabilidades entremezcle a ejecutantes de la desaparición de Maldonado con los que ordenaron la represión y el accionar de los gendarmes en la zona, buscando que todo se diluya? Los gendarmes, sostienen que solo actúan bajo “ordenes” (obediencia debida). La “obediencia debida” no habilita un crimen de lesa humanidad y el ejecutante es tan criminal como el autor intelectual del hecho junto a los que bajaron la directiva.

La preocupación es lógica en tanto el estado de derecho es el que está en riesgo. El desmadre y la falta de control político de las fuerzas de seguridad por estar armadas (literal) pone al resto de la sociedad en total estado de indefensión.

Que ningún funcionario del gobierno quiera reconocer que dio la orden para que la desaparición forzosa de Maldonado se produjera es aceptar explícitamente que:

  1. A las fuerzas de seguridad no las controla nadie.
  2. Que dichas fuerzas deciden las políticas de seguridad del Estado con criterios propios.
  3. Que para la “justicia PRO” el accionar de las fuerzas de seguridad no es enjuiciable; o solo lo es para utilizar a algunos de ellos como “perejiles” a quien cargarle la culpa del lamentable y criminal hecho.
  4. Que la fuerza es el derecho de las bestias y que es más que claro que hoy por hoy a esas bestias  las usan políticamente según sean los intereses en juego a defender, en este caso de los sectores económicamente privilegiados.
  5. Que frente al estado de derecho que decían venir a defender, son los propios gobernantes, funcionarios y legisladores PRO-CAMBIEMOS los que aceptan en los dichos, hechos y actitudes su incapacidad política para un control racional de las normas constitucionales y para que el desmadre de ese estado de derecho continúe desgraciadamente vigente y peor aun, que día a día se ahonde.

Un Monstruo de 1000 cabezas es doblemente peligroso no solo por su condición de tal sino porque su peligrosidad se agrava enormemente en función de esa amorfa e incontrolable multiplicidad de perversas reacciones que cada una de sus “cabezas” significa y puede tener.

El Estado de Derecho hoy está en franco retroceso todo gracias a la tarea educativa llevada adelante por los medios hegemónicos y dominantes con sus construcciones y difusión de posverdades. Uno de sus periodistas reconoció ser uno de los soldados del “periodismo de guerra”; su nombre: Julio Blanck del diario Clarín. Las responsabilidades son compartidas y en algún momento deberán dar cuenta.

Nota:

Imagen: https://juancarlospoo.wordpress.com/2014/09/10/verdades-ocultas-de-la-television/


CUANDO LA COLONIZACIÓN CULTURAL ELIMINA EL SENTIDO COMÚN Y CON ÉL EL VERDADERO PATRIOTISMO.

8 septiembre 2017

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

Si la PATRIA y su territorio hoy, corren serios riesgos, y se piensa que el enemigo son los auto denominados pueblos originarios y no el capital extranjero apropiador sistemático de tierras gracias a la cipaya oligarquía, es errarle fierro al vizcachazo. ¿Por qué? Atenta no solo el sentido común sino que desnuda la supina ignorancia generalizada con la que juegan los educadores mediáticos.

Pueblo Mapuche

Las burdas teorías conspirativas esgrimidas por ciertos “teóricos” sobre las pretensiones separatistas del Pueblo Mapuche, que sin “querer queriendo” y por imbecilidad adquirida por derecha alimentan la demonización de ese pueblo –o étnia, como más les guste-, algunas de estas teorías basadas en la harto conocida estrategia británica de “dividir para reinar” que sin lugar a ninguna duda existe ya que sus juegos diplomáticos dan cuenta de la mayoría de sus triunfos “económicos” gracias a esto (Empréstito rivadaviano por ejemplo), en nuestro caso –el Argentino- funcionó por otro lado. Lo hizo de la mano de nuestra demonizadora “oligarquía” que de cuna fue siempre cipaya y sirvió para aplastar la “barbarie criolla” exterminando incluso a nativos ancestrales al solo fin de apropiarse de sus tierras y/o entregar riquezas y bienes patrimoniales de la Nación a los “civilizadores anglosajones”.

En términos históricos y muy concretos, a ningún hombres de pueblo se le ocurrió jamás eso. Ejemplo: el paisano “bárbaro” demonizados por Mitre, Sarmiento y todos sus hijos, nietos y bisnietos putativos que hasta el día de hoy lo hacen, jamás traicionaría a su patria. José Hernández, en su obra maestra –Martín Fierro- da cuenta del destino del gaucho, del matrero que escapando de aquella miserable explotación “civilizadoramente blanca” se refugiaba en las tolderías. Son muchos los ejemplos que dan cuenta que fueron los criollos más patriotas por amor a esta tierra que los auto denominados “patricios”. El criollo jamás fue cipayos.

Luciano Benetton

Entonces: ¿La “RAM Mapuche” pone en riesgo la integridad territorial más que los que voy a señalar más abajo?

Luciano Benetton y su empresa Compañía de Tierras Sud Argentino S.A. posee 900.000 hectáreas de campo en Argentina (Santa Cruz, Río Negro y Chubut.), 90.000 veces más de lo permitido por la ley 26737 que en su CAPITULO I Ámbito territorial y personal de aplicación de la ley, en su artículo 1º sostiene — La presente ley rige en todo el territorio de la Nación Argentina, con carácter de orden público. En su artículo 8º Se establece en el quince por ciento (15%) el límite a toda titularidad de dominio o posesión de tierras rurales en el territorio nacional, respecto de las personas y supuestos regulados por este capítulo. Dicho porcentual se computará también sobre el territorio de la provincia, municipio, o entidad administrativa equivalente en que esté situado el inmueble rural. Pero además, en su articulo 11 establece:— A los fines de esta ley y atendiendo a los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) suscriptos por la República Argentina y que se encuentren vigentes a la fecha de entrada en vigor de esta ley, no se entenderá como inversión la adquisición de tierras rurales, por tratarse de un recurso natural no renovable que aporta el país receptor. (Esta ley fue modificada por Macri a través del decreto 820/2016 para facilitar la extranjerización) 

Benetton tiene cuatro estancias en el país: tres en la Patagonia y uno en la provincia de Buenos Aires de 15.800 hectáreas en la localidad de Balcarce (Estancia Santa Marta). Los magnates estadounidenses Douglas Tompkins, Ted Turner –fundador de la cadena de noticias CNN-, y Ward Lay –dueño de las papas fritas Lay’s y el director de Pepsi-Cola-, también poseen enormes extensiones en la Patagonia (con solo entrar en internet se consiguen estos datos).

Joe Lewis

El amigo de Macri, Joe Lewis, posee una fortuna de u$s 5.300 millones y es el titular del grupo financiero Tavistock (usura internacional), que gestiona un patrimonio de 2.800 millones de dólares.

Entre 1996 y 1997, Lewis compró un predio de 12 mil hectáreas a menos de 45 kilómetros de El Bolsón, al sur de la provincia de Río Negro, entorno al lago Escondido (vedado para cualquier argentino). Fundó la compañía Hidden Like SA, la empresa con la que administra la finca en la que además de una mansión de 3.600 metros cuadrados, ofrece un chalet para invitados, caballerizas, espacio para la práctica de distintos deportes, una cancha de fútbol 11, un anfiteatro y helipuerto entre otras comodidades (esto lo publicó Clarín).

Tanto Benetton, como Lewis y los gringos yanquis llegaron al país en la segunda “década infame” (la menemista); hoy con el gobierno macrista -simil dictadura militar- buscan consolidar sus negocios y que mejor para hacerlo que apropiarse de un recurso natural vital para el futuro de la humanidad como es el agua… ¡El negocio del futuro!!!  

¿Por cuidar los intereses y bienes territoriales argentinos -hoy en manos extranjeras- la Gendarmería Nacional (encargada del resguardo de nuestra soberanía territorial) maltrata a etnias aborígenes y desaparece a un pibe –Santiago Maldonado-, ciudadano argentino?

Queridos argentinos, los mal educados por los medios hegemónicos, les comento que algo está oliendo mal. Se me ocurre pensar que dichos medios –La Nación y Clarín- le están vendiendo vizcacha podrida; ustedes como compradores le están errando fiero al vizcachazo.

Ver también: http://www.elesquiu.com/correoyopinion/2017/9/9/colonizacion-cultural-260007.html