CARTA A LOS COMPAÑEROS TRABAJADORES

9 febrero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC,  de nuestra redacción

Perón

 

“Primero está la PATRIA, después el movimiento y luego los hombres”.

Gral. Juan Domingo PERÓN.

PEDRO-DEL-ARRABAL-3Por Pedro del Arrabal

Soy trabajador y peronista; y escribo desde ese lugar.

Cuando nuestro líder fijó este mandamiento lo hizo simplemente porque conocía como nadie al hombre Argentino. Estaba convencido de cuales fueron y son sus valores de vida y cómo establecer las prioridades. Sabía que el grueso de los verdaderos argentinos –anónimos en su mayoría- son los que trabajan por la grandeza de esa Patria que nos cobija a todos, sin egoísmo ni mezquindades. Por eso y sabiamente estableció que “La columna vertebral del Movimiento Nacional, Popular y Revolucionario que encabeza el Justicialismo es la clase trabajadora”.

Es muy claro que cuando depositó la responsabilidad de la articulación movimientista para la defensa de los intereses nacionales en los trabajadores se refería exclusivamente a ellos. Y para que no quede ninguna duda lo aclaró explícitamente: “Los Trabajadores marcharán con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes, pero marcharán en defensa de la patria que no es otra que la causa primera del trabajador Argentino”. Esto es muy claro.

“Muchachos non santos vienen marchando desde el Norte muy bien camuflados en fundaciones y “actividades en defensa de la democracia” con amparo de la embajada y no casualmente con buenas intensiones”. No vienen para ayudarnos sino a quitarnos nuevamente lo que logramos recuperar –que no es todo- desde el 2003; y es nuestro. No se diferencia en nada a lo que fue el “55”. En su camino están los gobiernos populares de Venezuela, Ecuador, Brasil, Bolivia, y por último Uruguay y Argentina. Hasta no se puede descartar que la movida desestabilizadora sea simultánea. En Venezuela comenzaron a operar sobre Maduro con total impunidad y con la intención de intervenir militarmente. Allí la supuesta “defensa de la democracia” fogoneada por los medios locales e internacionales y esgrimida por los golpistas tiene un nombre muy especial y concreto: negocio del petróleo. En nuestro caso las acciones de los quinta columnas cipayos abroquelados en esa lamentable parodia de oposición con similares características a la de la “Unión Democrática” -pero que por su mediocridad necesita fuerte respaldo mediático junto a operaciones financieras- ya están en plena acción.

No existen “golpes blandos”, existen golpes de Estado. Cuando se golpea se lo hace para dañar. Lo de Lugo en Paraguay es la mejor prueba. La compañera Cristina es indudablemente una compañera PERONISTA. Néstor y ella demostraron con creces su peronismo, con hechos concretos. Hasta el “Pepe” Mujica lo reconoce. Si PERÓN quiso hacer mucho más y no lo dejaron, salvando las distancias, ¿por qué razón la dejarían a Cristina? Son los de siempre. Antes los padres, hoy los hijos putativos de la reacción. Con muchos aciertos, no pocos errores y no casualmente por su culpa, Cristina es una compañera PERONISTA, que con enorme talento hace lo que puede y la dejan. El pueblo trabajador que en su mayoría somos Peronista –le guste o no a los “progres” liberales de izquierda- tenemos el deber de cuidar de ella y su gestión. Cuando habla de AMOR la compañera demuestra su peronismo. Perón regresó al país para poner sus últimos años de vida al servicio de la Patria; y lo hizo por amor a su pueblo. 4 millones de Almas Argentinas presentes en Ezeiza lo entendieron así. Todo un pueblo lo despidió en medio de llantos de desconsuelo en el momento que partió. ¡A mi no me la van a contar! Yo lo viví.

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Solo los idiotas útiles y cobardes que desprecian la vida son los que desde las sombras, por izquierda y por derecha, elucubran estupideces sobre el peronismo y Perón, y hoy azuzan para que entremos en la provocación. Craso error cometeríamos si lo hacemos. Pero eso no significa bajar la guardia.

Al no contar con Fuerzas Armadas y oficiales profilácticos, como en otros tiempos, la reacción de los poderosos grupos económicos no dudará en generar “víctimas” . En su perversión y mendacidad no escatimarán en seguir usando desde un idiota útil enrolado en el periodismo complaciente con sus intereses, o de la justicia (Nisman es una de sus operaciones) o algún ignorantes caceroleros, (para ellos somos todos descartables) con el solo fin de tirar otro “muerto” en la puerta de Balcarce 50. Es duro lo que digo pero los encuentro capaz de todo. Ese gordo imbécil (y me denigro a usar su propio lenguaje) de Lanata es el “BOTÓN” de muestra. Gordo cagón que invita a la lucha (¿?) pero que vayan otros a poner el cuerpo.

La instalación de la inseguridad fue el primer paso; ahora todos los “sirvientes políticos” dicen estar “amenazados”, pero con solo verles la jetas cuando van a declarar a las nuevas oficinas que la “justicia” tiene en TN, uno comprueba que ni los familiares creen lo que dicen; que juegan con la paranoia tratando de instalarla socialmente. Provocarán hasta el cansancio (El 18F con los “fiscales de la nación” a la cabeza es la próxima) buscando reacción con el solo fin de justificar una no descartable intervención militar imperial “para poner orden y defender las instituciones republicanas y el sistema democrático”. La cipaya “Lilita” Carrió ya lo intento públicamente pidiéndola en la propia embajada; es loca pero buena y codiciosa sirvienta a la vez.

Acá no se trata de si Moyano es un traidor o no, si Calo es leal o no, o si Cristina se equivocó con el tema Moyano quizá por mal asesoramiento político. La compañera presidenta sabe lo que tiene que hacer porque tiene un compromiso primero con el 54% de sus votantes a quién ella sumo al resto, los 40 millones de argentinos; hasta ahora no nos/los defraudó. Salvo las gansadas que le endilgan desde los medios monopolizados y que repiten como loros tilingos y el medio pelaje; el resto del pueblo la entiende perfectamente; además le sobra talento e inteligencia.

La cuestión central en este momento es no dejarla inmolarse para que unos imbéciles de izquierda tengan una nueva heroína a quien ensalzar en sus futuras masturbaciones ideológicas mediáticas. Pensar en finales trágicos es parte del fatalismo introducido colonialmente desde el eurocentrismo para alimentar ciertas imbecilidades de corte intelectual. Berretadas. La pelotudez del mito “burocracia sindical” que se lanzó en algún momento generalizándolo y metiendo en la misma bolsa a todos los dirigentes gremiales no fue otra cosa que una corrida por izquierda con el solo fin de dividir a la clase trabajadora. Fue el sindicalismo con su clase trabajadora la que bancó al Gral. Perón resistiendo como pudo los embates de la antipatria desde el 55 en adelante, sufriendo cárcel, persecuciones y asesinatos.

Los gremialistas no pasan de ser simples dirigentes; inteligentes o torpes, leales o traidores, como humano que son y que los hay en todas partes.  A los largo de la historia los hubo buenos y malos; a ellos les cabe lo manifestado en el segundo párrafo.

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¡Acá se trata de la PATRIA compañeros! Y somos los trabajadores los que una vez más debemos salir a la calle a defender a nuestro gobierno, el gobierno de los trabajadores que encabeza la COMPAÑERA CRISTINA FERNANDEZ. No son los “Momo” Benegas o los Barrionuevo –grandes traidores junto a Menem- los que nos indicaran qué es lo que debemos hacer los laburantes, o si algo está bien o mal hecho en este gobierno. ¿Ellos? ¡Dos grandes especuladores y sirvientes de la anti patria y los poderosos! Está bien que estos personajes nos crean “perejiles”, pero… ¡De ahí a que nosotros lo seamos hay una distancia muy grande! La clase trabajadora –y a pesar de los grandes esfuerzos que se hicieron para lograrlo sin conseguirlo- no es boluda ni come vidrio. Moyano, Piumato y compañía deben entender que antes que sus “candidaturas” y ambiciones políticas personales –totalmente comprensibles- en este momento está en juego el destino de la patria, que no es otro que el destino de los trabajadores que ellos representan; y si no lo entienden, que sean los afiliados y trabajadores de sus gremios los que den cuenta de su traición; porque traicionar a la patria es traicionar a los trabajadores y viceversa. Acá no se trata ni del Impuesto a las ganancias (“chicana barata”) ni del mal pasar (¿?) casualmente de los trabajadores del gremio de camioneros que son los que más altos salarios tienen dentro de los trabajadores argentinos. Acá los precios no se “inflan” solos (inflación); es una decisión política de los poderosos grupos económicos-financieros con fines desestabilizadores compañeros. Acá se juega el destino de la patria y con ello el del pueblo en su conjunto; los camioneros no van a ser la excepción para el pisoteo imperial. Tampoco serán el “pollo” Sobrero ni el delirante Altamira, con su mal trotskismo y el argumento de la lucha de clases, los que enfrentarán al imperio en defensa de la patria. Cada cosa en su momento y las cosas por su nombre compañeros.

facuuuu (2)Esto también les cabe a los hoy sindicatos (mejor dicho a los “dirigentes”) que apoyan esta gestión; llámense Caló y compañía. A nuestro gobierno se lo defiende con los trabajadores en la calle, peleando palmo a palmo y a fuerza de militancia los espacios ganados y arrebatado a los cultores de la codicia y responsables de la entrega del patrimonio nacional. Las batallas que vienen no serán ganadas solo con el voluntarismo de nuestros jóvenes enrolados en la Cámpora, Descamisados, Unidos y Organizados, etc, etc, y que desde ya es bienvenido el trabajo de los jóvenes y esa incorporación que hicieron del concepto heróico de la vida; o con las elucubraciones y masturbaciones ideológicas en 6-7-8 o DDD. Esta no es una disputa que se haga con “chasqui bum” o con debates en mesas televisivas con libritos de autores franceses facilitadores de teorías revolucionarias tirados sobre una mesa.

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Ni por izquierda y menos por derecha están en condiciones de enseñarnos historia de lucha a los que desde 1955 venimos peleando por la dignidad de los trabajadores argentinos recuperada EL 17 DE OCTUBRES DE 1945 de la mano del Gral. PERÓN. Sabemos distinguir perfectamente quien es Peronista y quien no. No necesitamos erudición para eso. No creemos en los que “dicen” y sí creemos en los que “hacen” (pero no cagadas como Menem).

Por sus hechos Menem demostró que nunca fue peronista; llegó al poder engañando al peronismo y traicionando la confianza del pueblo peronista. Eso no se perdona.

Desde el 1 de julio de 1974 en adelante, apresurados y retardatarios fueron llevándonos a esa noche negra que comenzó el 24 de marzo de 1976 donde 30.000 compañeros militantes –una generación completa- fueron desparecidos por los agentes locales del imperio.

El que piensa que solo se trata de quién gana o pierde en las próximas elecciones es porque nunca entendió por dónde pasa la historia nacional; y seguramente su desconocimiento no es casual. No hemos recuperado el total control de la educación y la cultura. Si Tinelli, la Legrand y la “Su” Gimenez son sus exponentes, algo está funcionando mal.

Hay que reconstruir el FRENTE NACIONAL, y para eso se debe volver a la política, no olvidar que su columna vertebral de un proyecto político movimientista (no de un modelo económico) somos los trabajadores. Tenemos que lograr que desde el gobierno –y no me refiero a Cristina- y los que se dicen dirigentes de la clase trabajadora extiendan su mirada más allá de la punta de sus narices, se desprendan de su ombliguismo y vuelvan a pensar en la PATRIA, porque sus representados, a eso, lo tienen –lo tenemos- muy claro.

MILITANCIA DE LOS 70 - 3

A nuestro gobierno los trabajadores lo debemos defender en la calle junto al pueblo, con las banderas de la liberación Nacional bien altas; en la calle compañeros, no en Facebook ni en twiter. Al imperio compañeros se lo enfrenta con el pueblo movilizado. El peronismo y los peronistas no conocemos otra forma de lucha política. Ya tendremos tiempo para darnos la discusión político-ideológica que nos debemos desde hace un largo rato, pero este no es casualmente el momento. En todo caso dejémosle eso a los Forster, a los Feinmann(J.P.). Nuestro frente político es inclusivo, acepta todas las incorporaciones y aportes de las distintas corrientes del pensamiento Nacional, solo basta con pensar en ARGENTINO Y LATINOAMERICANO; y en esto “no hay tu tía me dijo…”.

Que así sea.


A PROPÓSITO DEL GOLPE DE ESTADO A SALVADOR ALLENDE

21 septiembre 2008

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Discurso de Bernardo Alberte*, con motivo del golpe militar en Chile, durante un acto organizado por miembros del Partido Justicialista. Buenos Aires, setiembre de 1973.


“Quiero rendir hoy un homenaje a un revolucionario, a un valiente, a un digno representante de un pueblo oprimido y explotado permanente y sistemáticamente durante más de un siglo, a un latinoamericano amigo y compañero que un glorioso 5 de septiembre de 1970 se dirigiera a su Pueblo con estas palabras:
“Dijo el Pueblo: venceremos y vencimos. Aquí estamos hoy compañeros para conmemorar el comienzo de nuestro triunfo. Pero alguien más vence hoy con nosotros. Aquí están Lautaro y Caupolicán, hermanos en la distancia de Cuauhtémoc y de Tupac Amaru.”
“Hoy aquí con nosotros vence O’Higgins, que nos dio la independencia política celebrando el paso hacia la independencia económica.”
“Hoy aquí vence con nosotros Manuel Rodríguez, víctima de los que oponen sus egoísmos de clase al progreso de la comunidad.” “Hoy aquí vence con nosotros Balmaceda, combatiente en la tarea patriótica de recuperar nuestras riquezas al capital extranjero.”
“Hoy aquí con nosotros vence también Recabarren con los trabajadores organizados tras años de lucha.”
“Hoy aquí con nosotros vencen, por fin, las víctimas de las poblaciones de José María Caro, aquí con nosotros vencen los muertos de El Salvador y Puerto Montt, cuya tragedia atestigua por qué y para qué hemos llegado al poder.”
“De los trabajadores es la victoria. Del pueblo sufrido que soportó por siglo y medio, bajo el nombre de la Independencia , la explotación de una clase dominante, incapaz de asegurar el progreso, y de hecho, desvinculada de él.”

“La verdad la sabemos todos, es que el atraso, la ignorancia, el hambre de nuestro pueblo y de todos los pueblos del Tercer Mundo, existen y persisten porque resultan lucrativos para unos pocos privilegiados.”
“Pero ha llegado, por fin el día de decir basta.”
“iBasta a la explotación económica!”
“iBasta a la desigualdad social!”
“iBasta a la opresión política!”
“Hoy con la inspiración de los héroes de nuestra Patria, nos reunimos aquí para conmemorar nuestra victoria, la victoria de Chile; y también para señalar el comienzo de la liberación. El Pueblo, al fin, hecho gobierno, asume la dirección de los destinos nacionales”

(…)
Rindo mi homenaje y el de todos los argentinos peronistas y revolucionarios al compañero Presidente Salvador Allende de quien recibimos su último mensaje y lo asumimos en toda su dimensión. Pues no hay ninguna duda que él quiso enviárnoslo y lanzarlo ante el mundo y ante los pueblos oprimidos, cuando decidió escribir personalmente con su sangre una página más de la trágica historia de los pueblos latinoamericanos.
Mensaje de sacrificio y mensaje de valor. De La Moneda , sólo me sacarán muerto, solía decir. Y cumplió y dio el ejemplo personal a todo el país y a todos los pueblos, haciendo suya la célebre frase de aquel guardia del Palacio: la guardia no se rinde, muere, mierda. No debemos dejar de recordar aquellas palabras pronunciadas en ese mismo mensaje, para agregar esta trágica enseñanza a todas las que en carne propia hemos recogido en nuestra propia lucha por la liberación nacional y social:
“Si nos detenemos a meditar y miramos hacia atrás a nuestra historia, los chilenos estamos orgullosos de haber logrado imponernos por la vía política, triunfando por sobre la violencia. Esta es una noble tradición. Es una conquista imperecedera. En efecto, a lo largo de la larga lucha por la liberación, de la lenta y dura lucha por la igualdad y por la justicia, hemos preferido resolver los conflictos sociales con los recursos de la persuasión, con la acción política.”
“Rechazamos nosotros los chilenos, en lo más profundo de nuestras conciencias las luchas fraticidas. Pero sin renunciar jamás a reivindicar los derechos del Pueblo. Nuestro escudo dice: ‘Por razón o por la fuerza’. Pero primero por la razón.”
Pero la realidad ha sido otra. Las nobles palabras se contradicen con los hechos. A la noble tradición de todo un pueblo se le opone un siglo y medio de explotación y de miseria. Vano orgullo de chilenos triunfando por sobre la violencia, como si no fueran chilenos también los Comandantes en Jefe que lo asesinaron e él, a sus leales compañeros y a combatientes populares que están siendo masacrados por millares. Todos chilenos como él, aunque algunos sólo por accidente, y por vocación, cipayos. Tan cipayos como muchos de nuestros nacionales que de argentinos sólo tienen los papeles.
Esta es una experiencia que los argentinos y los peronistas no debemos desaprovechar. La sufrimos en carne propia el 16-VI y el 16-IX-55 y hoy se repite en la carne y con la sangre de nuestros hermanos chilenos y de su valiente líder.
Si no supimos sacar enseñanza de la sangre derramada por nuestro Pueblo, del sacrificio de nuestros mártires, de Vallese, de Mussi, de Retamar, de Hilda Guerrero de Molina, de Valle, de Cogorno, de Ibazeta, de Irigoyen, de Cano, de Caro, de Navarro, de Bruno Cambareri, de Abal Medina, de Ramus, de Maza, de Maestre, de Mirtha, de Fernández Palmeiro, de Baldú, de Bianchini, de Mariano Pujadas y de sus compañeros caídos en la masacre de Trelew, de Lisazo y de los masacrados en José León Suárez. Si la historia no nos ha enseñado del sacrificio del Chacho, de Facundo, de Sandino, del Che Guevara. Si el sacrificio del compañero Allende y del pueblo chileno no nos sirve de enseñanza, no tengo duda que ni tiempo nos quedará pronto a ninguno de nosotros para seguir lamentando estas desgracias, una de las cuales, quizás no la peor, sea el segundo derrocamiento del gobierno peronista y de nuestro futuro Presidente el General Perón.
No hay ejemplo en la historia de la humanidad que nos muestre a los contrarrevolucionarios y a los reaccionarios utilizando métodos pacíficos para detener el avance de los pueblos. La metralla para apoderarse de los gobiernos es el primer paso de toda una cadena de violencias, de injusticias, de opresiones y de persecuciones, de represión feroz y despiadada, llevando tanta violencia a límites que la imaginación más frondosa no alcanza ni siquiera a concebir. No deben interpretarse erróneamente mis palabras y mi pensamiento. Los peronistas no somos partidarios de la violencia. Queremos que nos dejen trabajar en paz y vivir en paz. Pero hemos aprendido por experiencia propia, que nos ha costado muy cara, por no saber aprovechar la ajena, que si queremos vivir en paz, debemos estar preparados para la guerra.
Hemos desarrollado y organizado una fuerza que nos ha servido para derrotar a las dos dictaduras militares: la de Aramburu-Rojas y la de Onganía-Lanusse. Y esas fuerzas están intactas, pero deben estar alistadas para defender el gobierno popular que asumirá el 12- X y al Gral. Perón. No para presionar o imponer una política o una estrategia cuya responsabilidad corresponde al conductor, a nuestro conductor, el Gral. Perón, sino para respaldarla y asegurarla.
Por ello el grado de organización alcanzado no es suficiente. La etapa impone agotar todos los medios para lograr la fusión de todas las fuerzas combatientes y revolucionarias, y a través de ellas de todo el Peronismo y del Pueblo.
Se ha lanzado la consigna de la organización del Movimiento y de la afiliación masiva. Procedimiento correcto, como primer paso para la convocatoria y posteriores movilizaciones posibles y necesarias. Pero es sólo un primer paso.
(…)
Por eso la tarea es de lo más compleja y variada. Es permanente y continua. La Unidad Básica debe dejar de ser el modelo del comité tradicional, donde sólo funcionan las “roscas” para enfrentamientos internos o para conseguir influencias en los escalones oficiales de gobierno con vistas a obtener puestos o recomendaciones. Deben ser fortines que dedicarán su gestión a organizar el barrio, para movilizarlo en apoyo de la gestión popular, que se dará a través de la lucha por las reivindicaciones más simples de los sectores obreros, de los comunales, de los zonales, etc. Para exigir a los funcionarios o delegados oficiales el cumplimiento del mandato del pueblo. Para controlar su gestión, colaborando así en las escalas más alejadas del control del conductor con la política que él imponga e impulse.
La organización en los lugares de trabajo. Los comités de fábrica para disputar a las conducciones entreguistas y burocratizadas la conducción de los trabajadores, es tarea prioritaria.
Todo esto sin impaciencias superizquierdistas. Debemos recordar la frase de Perón: Ganar lo que se puede ganar; neutralizar lo que no se puede ganar, pero siempre dejar al enemigo en inferioridad de condiciones

 

*Bernardo Alberte, militar y dirigente peronista que se opuso a las dictaduras militares. Fue asesinado el 24 de marzo de 1976 por una patota del ejército.