CÓMO UN QUIROFANO “PRO” PUEDE PROMETER UN BRAD PITT Y TERMINAR ENTREGANDOTE UN FRANKENSTEIN

8 octubre 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

En razón de los resultados electorales que se dieron en las PASO de agosto pasado (2019), en el país se exacerbaron peligrosas convulsiones dentro de la gestión gubernamental “PRO-CAMBIEMOS” y desnudaron que la amenaza proferida por Mauri no era en vano: “Si me vuelvo loco, les puedo hacer mucho daño.” Evidentemente se volvió loco nomás y al daño lo está haciendo.

A partir de diciembre del 2015, el macrismo en gestión trato al país, a sus instituciones y a su pueblo como si estuvieran enfermos.

Comenzaron a desparramar el virus del odio para evitar tener que hacerse cargo de que fue la gestión que llevaban adelante la que comenzó a enfermar y desestructurar a la sociedad en lo cultural, laboral y productivo.  

El macrismo es la corporización siglo XXI de una endemia que reaparece de manera recurrente en nuestro país (30; 55; 76; 90 del siglo pasado). Esta vez por la excesiva ingesta de un “remedio” elaborado por “Laboratorios Neoliberales”. El medicamento supuestamente no presentaba “contraindicaciones· y se lo publicitó como si fuera un “mana bendito” que curaba e inmunizaba como una vacuna –según aparece en el prospecto- de manera definitiva contra cualquier enfermedad, incluida la llamada “Populismo” a la que se encargaron de presentarla como un cuasi “botulismo”.

Esta vez al remedio lo presentaron en cajas bancarias con el nombre de fantasía PRO-CAMBIEMOS.

Sin embargo lo vinieron inoculando de manera solapada y mediáticamente desde hacía 10 años en los sectores medios de la sociedad a través de la mafia que conduce “don Corleone Magnetto” desde su multimedios Clarín.

El remedio fue vendido como la panacea que curaba todos los males. Ahora sabemos porqué “obviaron” incluir las contraindicaciones. La realidad se está encargando de poner en evidencia que fue casualmente ese medicamento el que está llevando al país y a su pueblo desde el 11 de diciembre del 2015 a empeorar su cuadro de situación.

MACRI 1Con el correr de la gestión macrista, el pueblo argentino empezó a descubrir de golpe que de ser un paciente que había comenzado a recuperarse de la mano de una gestión “populista” lo habían transformado en un enfermo crónico diagnosticado por un ¿Ing? (Macri) y un economista (Gonzalez Fraga) entre otros “especialista”; y fueron estos los que decidieron retrotraer la situación a la de un paciente terminal que debía volver a quirófano de prepo en el 2015.

El giro 180º de la camilla que traía al paciente en plena recuperación para volverlo a una sala de operaciones fue producto de un perverso y falso diagnostico hecho al estilo Dr. Bonadio.

Captura de pantalla 2019-10-07 a la(s) 18.17.08Ya en el quirófano, la mala praxi que llevaron adelante un grupo de improvisados “cirujanos” (dos brutas de brutalidad congénita instrumentistas: Laura Alonso y Gabriela Michetti, un asistente -rabino desorientado- que nunca encontró su Israel sionista en un mapa “orgánico”, de apellido Bergman, una delirante psicópata que se carga de alcohol y armas para asegurar el éxito de la intervención quirúrgica apellidada Bullrich, un ministro de justicia que le garantizaba legalidad a la intervención de apellido Garavano y un delirante y perversito anestesista especialista en inyectar   estupideces argumentales en la sociedad, llamado Marcos Peña hicieron el resto. Todos ellos fueron presentados y ofrecidos a los familiares y a la sociedad como el “mejor equipo de los último 50 años” que incluía un Messi de las finanzas de apellido Caputo que por amor a la “bicicleta financieramente patriótica” abandonó la “Champions League” y el Tour de Francia para venir a conducir un quirófano.

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Lamentablemente, el país y sus habitantes, ya “operados” y en la camilla con la que se suele sacar a los pacientes de un quirófano, comienzan a presentir los resultados, las consecuencias y las espantosas secuelas que les dejó la intervención quirúrgica. Y no se equivocaron; al llegar a la habitación se miraron al espejo, y del Brad Pitt exitoso que le habían prometido en el 2015, solo vieron un simil Frankenstein lleno parche, ataduras con alambre, huecos infectados y deudas por doquier en el 2019.


POLÍTICA: DEL CASTAÑO CLARO A UN OSCURECIDO PANORAMA (I)

30 julio 2019

C.A.B.A.,Argentina, UNASUR.CELAC, EL EMILIO, Política, Argentina y las PASO

(Primera Parte)

FOTO MIA

Por Victor Leopoldo Martinez

Se aproximan las PASO. Se trata de un evento electoral que debería enmarcarse dentro de la normal rutina del sistema democrático. Pero no está ocurriendo eso. A ojos vista y oídos abiertos la estrategia de campaña del gobierno nacional está llevando el acontecimiento al plano de la confrontación despiadada entre argentinos hasta presentarla como si el NO Triunfo de Juntos Para el Cambio pudiera desencadenar una tragedia nacional.

Lo dicen abiertamente Macri, Vidal y Pichetto y resulta un tanto temerario. Sus puestas en escena públicas con manifestaciones verbales -ambas coacheadas- son los más claros ejemplos. Primero demonizan a los opositores (la “Campora” con armamento y mezclada con el narcotráfico) para luego mostrar actos proselitistas en locales cerrados, en “zonas tomadas y aisladas con vallados” para evitar cualquier incomoda “sorpresa”, argumento que luego venden como el único modo de sortear “operaciones desestabilizadoras de las “mafia kirchneristas”. Las imágenes obtenidas y los dichos de los candidatos oficialistas son editadas y profusamente difundidas buscando impactar en el incauto que se informa por TN, A24 o telefónicamente vía wasap. Con escasa presencia de “seguidores”, en esos actos abundan las diatribas contra los candidatos opositores junto a viejas y repetidas promesas vacías de contenidos pero qué, con insistente difusión en los medios adictos y comentarios de periodistas serviles, logran convencer a no pocos desprevenidos.

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Ridículas comparaciones internacionales, descalificaciones ideológicas y personales y el insistente inyectar veneno, odio y desprecio por el compatriota en desgracia o el extranjero inmigrante, a lo que le suman una total negación de la calamitosa realidad que producen sus propias decisiones gubernamentales, conforman los componentes de esta lamentable estrategia oficialista desparramada por las redes sociales. El deseo de muerte para cualquiera que se oponga a sus designios mezclado con delirios místicos (Carrio), la diatriba con el calificativo “mafia” por delante (Macri, Vidal) nunca faltan en sus pobres oratorias. La penosa realidad que padece la mayoría de la población y los peligrosos calificativos que brotan de boca de los candidatos oficialistas no auguran a futuro algo bueno sino un oscuro panorama.

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Lo cierto es que ni Argentina va a ser como Venezuela si gana la oposición y menos aun con “sacrificios presentes” vamos a vivir el bienestar del que gozan los Finlandeses o Noruegos en el futuro si gana Juntos Por el Cambio. En todo caso la lamentable gestión CAMBIEMOS en estos tres años y medios nos llevó a padecer situaciones similares a las que vive el hermano pueblo Venezolano; con una diferencia y una similitud. La diferencia es que sobre la cabeza de Venezuela penden las botas del imperio norteamericano que con la excusa de defensa de la “democracia” pretende quedarse con su petróleo; en cambio en nuestro caso ese mismo imperio “ayuda” al gobierno de Macri en sus constantes saqueos empresariales (locales y extranjeros) y sostiene la gestión de CAMBIEMOS con prestamos a través del F.M.I.; algo nada llamativo ya que los funcionarios y técnicos de este último organismo son consciente de la ineficacia e ineptitud de los actuales gobernantes argentinos; pero saben también que una gestión disparatada no deja de generar condiciones aprovechables para redituables negocios financieros. ¿La similitud? En ambos casos la codicia del imperio centra sus apetencias en los recursos energéticos y naturales, -estratégicos a futuro-, que ambas naciones poseen (Petróleo, biodiversidad y agua).

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Ante el indiscutible fracaso de la gestión de gobierno PRO en materia económica (fracaso para el país y para su pueblo pero exitosa y muy redituable económicamente para el presidente y sus amigos), y frente a la carencia de propuestas políticas creíbles, CAMBIEMOS plantea un “O Nosotros o volver al pasado”; una ambigüedad que ni explícita ni implícitamente tiene valor alguno ya que no explica a qué pasado se refiere. Aviesamente se manipula la consigna con una clara intención: asociar al peronkirchnerismo con el populismo igualador de posibilidades sociales (González Fraga: –“Le hicieron creer al empleado medio que podía comprar celulares  e irse al exterior”). Es claro que CAMBIEMOS intenta vender como peligroso para sociedad lo que en realidad solo afectaría los privilegios de los que hoy gozan los sectores concentrados de la economía con el “PRO” en el poder. “Populismo” es un simple calificativo peyorativo para un sistema al que pretenden asemejar con marcada perversión a todo lo que termine con ese “ismo” demonizado (comunismo, marxismo, peronismo, kirchnerismo).

Nada nuevo en la historia de la humanidad y menos aún dentro de nuestra propia historia. El macrismo defiende y ensalza los principios meritocráticos y la necesaria diferencia de clases sociales, algo que la oligarquía nativa viene intentando implantar de cualquier forma y a cualquier precio desde hace 150 años. ¿El objetivo PRO? Profundizar la grieta de tal modo que termine siendo imposible cerrarla, haciéndola infranqueable para gran parte de la sociedad. El CAMBIO propuesto por Macri aspira a una futura comunidad donde los “hijos se diferencien bien de los entenados”.  

(Continuará)


DE FALACIAS Y MITOS PERVERSAMENTE UTILIZADOS

19 junio 2018

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional

LA FALACIA DEL “NO SE PUEDE GASTAR MÁS DE LO QUE SE TIENE Y PUEDE”; UN MITO BIEN UTILIZADO.

Banqueros ladrones

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Por Victor Leopoldo Martinez

En economía nada es tan complicado como se lo quiere vender. La clave de la cuestión económica argentina está simplemente en la distribución de la riqueza que produce el pueblo trabajador y de qué forma y mejor manera se pueden aprovechar nuestros valiosísimos  recursos naturales. Lógicamente todo esto…:

1) O es disfrutado por todo el pueblos argentino, algo que indica la propia lógica productiva humana en cualquier lugar de este planeta.

2) O solamente es usufructuado y super disfrutado por ese puñado de haraganes y especuladores financieros que conforman la oligarquía vernácula a la que se le suman los grandes empresarios (incluido el dueño del mayor monopolio mediático existente hoy en el pais) que concentran el poder económico y que solo pretenden obtener suculentas ganancias en el menor tiempo y con la menor inversión posible, además de conseguir la mayor explotación laboral de la población activa que al Estado se le pueda sacar.

Pero… ¿Cómo se logra concretar la una o la otra?

  1. A) -La primera a través de un gobierno que maneje los resortes de esa economía con criterio nacional y lo haga teniendo como meta única y exclusiva una distribución de esa riqueza entre los que la producen, de manera equitativa y justa, pensando siempre que todo excedente debe invertirse (diferente de “gastar”) en saneamiento básico, salud, educación, investigación y desarrollo tecnológico que agregue valor a la producción exportable. En general esta variante termina siendo calificada de “populismo” (o… “es mentira que todos pueden vivir bien”).
  2. B) -La segunda a través de aquella manipulación mediática que se encarga de generar consenso en los sectores medios de nuestra sociedad a quienes se educó previamente en el amor por el individualismo y la meritocracia –que prende con facilidad en cualquier aspirante a pequeño o gran burgués por ser comprador compulsivo de sus mitos sostenedores – recurriendo a construcciones discursivas plagadas de falacias. La ignorancia (la verdadera) hace el resto.

Para saber cómo descubrir el grado de verdad o falsedad de ciertos relatos politiqueros y periodísticos solo basta con ir a Google (ya ni siquiera sugiero libros). Seguramente allí  lo encontrarán. Ahora bien, lógicamente les demandará cierto esfuerzo que bien vale la pena hacerlo si en ustedes está ese deseo de dejar de ser tomados por estúpidos- (dicho de manera delicada y no groseramente).  El resto es saber traspolar y aplicarlo a lo que ustedes ya conocen y ven diariamente, según les indica el buen sentido que es cuando uno se vuelve criterioso en materia de análisis de la realidad; en este caso la que ahora nos está afectando.

Veamos:

El mito de la “pesada herencia”(mito como historia imaginaria construida con alteraciones de cualidades de la  realidad vivida por gran parte de la población en el pasado reciente, basado en un relato -una patraña- elaborada con generalidades a las que supieron darle más valor del que realmente tenían y tienen) incorporó en su pobrísima –pero muy eficaz- argumentación una falacia que operó sobre la beta culpógena judeo-cristiana que cargan los componentes de ciertos sectores sociales –clase media y media baja- y que traen en su mochila por deformación cultural previamente instalada; algo que hábilmente fue usufructuado: “NO SE PUEDE GASTAR MÁS DE LO QUE SE TIENE Y PUEDE”.

Por empezar, esto, en términos económicos, es una gran estupidez. Si  así fuera, el crédito sería innecesario, entonces sobraría el sistema financiero y los bancos serían innecesarios. ¿Viviríamos mejor o peor? ¡Vaya uno a saber!!! Pero hoy por hoy  el crédito es como la sangre, que transporta el oxígeno a las células, activando, así, el crecimiento económico haciéndola funcionar (esto ya lo sostenía Jauretche allá lejos y hace tiempo). El tema siempre consistió en saber y/o definir previamente con qué fin aparecen o se crean las entidades bancarias y por qué son necesarias esas entidades en manos del Estado; y esa finalidad se la da su condición: o son públicas (estatales) o privadas.

Sobre la presentación de esta premisa tan elemental surgen infinidad de preguntas: Si el dolar es una mercadería con tan alta demanda ¿Por qué no está en las góndolas de los super mercados? Usted dirá ¡Que pregunta tonta! Pero usted ¿No es más zonzo al suponer que puede comprar todos los días en cualquier banco 10 mil dólares? ¿Tiene pesos para hacerlo? ¿No se pregunta quienes son los que compran los 600, 700 o mil millones de “verdes” que vende el Banco Central? ¿En serio cree que esas operaciones financieras forman parte de la vida cotidiana de su vecina “doña Rosa”? El común de los mortales argentinos está muy lejos de ese mundo fabricado para giles. Si todo funcionara bien y de manera justa y equitativa…   ¿Por qué no puedo gastar el producto de mi trabajo en lo que yo quiera si me lo gane? ¿Por qué no puedo gastar a cuenta si tengo acceso al crédito de una entidad financiera estatal bien administrada que no cobra intereses usurarios como ocurre hoy?  ¿Por qué –si nos referimos al Estado como administrador- los actuales e improvisados gobernantes “PRO” se preocupan en llamar  «gasto» y no «inversión» o «distribución» el atender a los más necesitados y  desprotegidos? ¿No son humanos? ¿A quién debe ir destinado lo que el Estado recauda?  ¿”Gasta y mal” el Estado cumpliendo con su responsabilidad social? ¿Quién genera esa riqueza  supuestamente «mal gastada» por el Estado, el trabajador con sus aportes y su consumo o los empresarios con sus evasiones? ¿Es justo ser rico, o incrementar el capital privado evadiendo los compromisos fiscales? Eso ¿no es delito? Entonces ¿Por qué es delictivo que un usuario se niegue a pagar una suma exorbitante por un pésimo servicio?  ¿Por qué los grandes evasores privados ven bien que el Estado subsidie sus actividades para no “jugar” a perdida? ¿Qué es el «mercado» y cuáles son sus virtudes reguladoras? ¿El mercado por si solo produce bienestar general? Entonces ¿Por qué la necesidad de monopolizar producciones, comercializaciones y el manejo de la información por parte de algunos codiciosos empresarios? ¿El libre mercado tiene un mecanismo de justicia propio que le garantiza a la sociedad equidad distributiva? Si esto no es así a la sazón  el mercado es una herramienta perversa ya que contradice su discurso  sobre las ventajas de la libre competencia  al permitir la monopolización de algunas ramas de la economía. Luego… ¿Cuál es la ventaja social que brinda el “mercado” habilitando en los hechos la existencia de monopolios? El Estado…  ¿debe ser solo una “caja”  para negocios de empresarios poderosos…  o  un administrador de los recursos que producen los que trabajan para su posterior distribución con el criterio más justo, equitativo  y solidario posible?  El mercado… ¿Es solidario? ¿Qué papel juega entonces el sistema financiero sin la intervención del Estado? Bertolt Brecht dijo alguna vez “Robar un banco es un delito, pero más delito es fundarlo”. Quizá en esto radique la diferencia entre lo público y lo privado; entre los bienes sociales y los intereses individuales. El Estado ¿Cuál debe priorizar?   

Me detengo acá para no saturar con inquietudes que el común de los mortales no se las plantea ya que le resulta más fácil y hasta tranquilizador “consumir” las falacias ya digerida que brindan  los medios que en esforzarse por pensar y buscar las razones de sus males.  

Sin embargo…  ¡Cuantas  elementales preguntas no reciben respuestas de los “medios educadores en estupideces”;  o las que brindan son simple generalidades con las cuales los ricos y los “técnicos” embaucan a tilingos y perejiles!  

Vamos a lo concreto. Entonces, los enunciados preelectorales lanzados por el “macrismo” ¿Fueron falacias?

¡SÍ!

¿Por qué?

LA GRIETA MACRISTA

Una falacia es un engaño fabricado intencionalmente para persuadir o manipular a otros; es una construcción discursiva con un argumento que parece válido, pero no lo es: “La inflación se la controla con una buena administración”. (Macri; el “lúcido” que hace dos años y medio que no la puede domar); o en relación al reciente y pavoroso acuerdo con el F.M.I.: “Le quiero transmitir a los argentinos que estamos alejándonos definitivamente de la zona (¿?) de crisis” (Marcos Peña). Claros ejemplos dado por los máximos exponentes  de la hipocresía en la gestión PRO. Ambos dieron claras muestras, el primero de impericia, brutal ignorancia y torpeza, y el segundo de un maestro en hipocresías,  jamás antes visto; hablando como si la desastrosa situación actual del país (“crisis”) nació de un repollo y sin paternidad reconocida.  

Las falacias son muy usadas en la política y en el periodismo. Este último frecuentemente las utiliza en artículos de opinión en sus  medios gráficos de comunicación y en programas pseudo periodísticos  televisivos y de radio en los cuales la argumentación y la persuasión son de especial relevancia.

Veamos tipos de falacias:

La falacia “ad hominem” consiste en evadir el tema dando solo opiniones generales, no relevante,  y con eso poner en tela de juicio  la moralidad de otros. Por ejemplo: “se robaron todo (¿?); “Son todos corruptos y ladrones” Sin identificar quienes. O el propio presidente Macri que fue y es uno–sino el mayor- de los más  conspicuo corrupto del país,  contrabandista y evasor fiscal compulsivo con deudas con el Estado multimillonarias, con cuentas off shore en paraísos fiscales legalizada por él desde que asaltó la función pública, que hoy se la pasa presionando a la justicia para que no lo investigue, se anime a sostener: “La grieta se va a cerrar cuando el último corrupto quede preso y devuelvan todo lo que se robarón”.

Otra es la falacia de la autoridad (argumentum ad verecundiam) que traducido a ejemplos concretos sería “Asi eran las bóvedas de los Kirchner en el sur; Jorge Lanata lo dijo…” “Lilita Carrio lo denunció…”. A estas podríamos agregarle los  sofisma populista (argumentum ad populum) que manipulados como falacias a través de  una construcción argumental basada en la ignorancia del resto social  termina siendo muy utilizados de manera contradictoriamente absurda por una conductora que  desde hace varias décadas opina como vocera de “la «gente» me dice” en sus habituales almuerzos.  ¡Pero hay más! Para  dar esa patina de verdad que necesita  su opinión personal y de  lobista política, esta conductora socializa la misma con un «todo el mundo sabe que…», o «…es lo que la sociedad desea/espera/quiere». La ignorancia sobre el grado de verdad o falsedad de tamañas afirmaciones hace que la aseveración, como producto deductivo, sea fácilmente comprable. “La gente”, “todo el mundo”, “la sociedad” nunca dejaron de ser generalidades total y absolutamente inconsistentes por incomprobable. La mayor de ellas es la socialización de responsabilidades, hoy usada hasta el hartazgo luego de cualquier hecatombe económica nacional: “…somos todos responsables” que es como decir nadie porque nunca se podrá meter en cana  a ese nadie que somos todos; una falacia total y absoluta ya que los responsables de la hecatombe tienen nombre y apellido y son fácilmente identificables.

Hasta aquí ejemplos de producción y venta de falacias.

Ahora bien, ¿Cuándo comienzan a derrumbarse estas falacias PRO-mediáticas? Cuando la incontinencia verbal del medio pelaje ignorante que no solo se encuentra dentro del  ejecutivo nacional (cargos claves y Secretarías de Estado), sino también en  el congreso nacional y en alguna que  otra gobernación provincial  desnudan  esa mediocridad reaccionaria y  perversa, propia de todo tilingo, abriendo sus bocotas para opinar blanqueando así  su racismo, su sectarismo, su beta discriminadora y reaccionaria, su servilismo para con los poderosos a cambio de migajas.

Pruebas al canto:

GONZÁLEZ FRAGAa) González Fraga –actual Presidente del Banco Nación de la gestión CAMBIEMOS- sostiene: “Durante 12 años le hicieron creer al empleado medio que  su sueldo medio  servía para comprar celulares, plasmas, autos, motos  e irse al exterior. Eso era toda una ilusión; eso no era normal.”

MICHETTI

b) Michetti, la vicepresidente de la Nación y presidenta del Senado de la gestión CAMBIEMOS manifiesta: “El pobre tienen que entender que es pobre y conformarse con lo que le corresponde y no creer que puede seguir viviendo como lo hacía antes.”  O “Sepan aguantar hasta que dentro de 2, 3 o 5 años podamos salir adelante”  O “Era necesario que los trabajadores salieran de la fantasía del consumo

VIDALc) Vidal, la ignorante gobernadora del principal estado provincial del país –Buenos Aires- afirma en el Rotary Club: “¿Es equidad que durante años hayamos poblado la provincia de universidades públicas cuando todos los que estamos acá sabemos que nadie que nace en la pobreza en la Argentina hoy llega a la universidad?”.

 

GERARDO MORALESd) Gerardo Morales (gobernador de Jujuy implicado en más de un negocio turbio como operador de empresarios como los Blaquier, hoy a cargo del gobierno provincial) manifiesta: “Si estas causas contra Milagros Salas fallan, tengo 60 más para imputarla”….

No hay nada más que agregar. Saque usted lector sus propias conclusiones.

Conclusión: Ni la situación económica dejada por el anterior gobierno –“pesada herencia”-  fue tan pesada como la pintaron ya que comenzaron a blanquear sus verdaderas intenciones al segundo día de hacerse cargo del gobierno con hechos y decisiones económicas concretas: Apostar a la timba financiera con el endeudamiento externo como recurso. Esto no hubiese sido nunca posible si las condiciones en que se encontraba el país hubiesen sido malas;  nadie presta a un insolvente, lo cual permite deducir que el gobierno de Macri solo pudo endeudar al país de la manera descomunal que lo hizo  en apenas un año porque el país tenía solvencia económica y las condiciones político-sociales con que  recibió el país así se lo permitieron.    

La  pobreza cero, la eliminación del impuesto a las ganancias en los trabajadores, la no devaluación, la generación de trabajo genuino, el no aumento de tarifas,  el cuidado de los jubilados, el no ajuste, nunca estuvo en los planes PRO. He aquí las falacias con las que engrupieron a la población.

Ninguno de los integrantes del “equipo de lujo, ni su director técnico –Macri-” sabía cómo se gobierna la Nación: “Nos equivocamos porque estamos aprendiendo (Aranguren-Michetti-Peña)”. Siempre supieron y solo  saben cómo hacer negocios con el Estado. La mayoría de ellos son CEOS empresarios que siempre operaron con el Estado en materia de obras públicas sacando el mayor provecho posible.  El resto; el resto de los interesados PRO solo son simples operadores financieros de bancos extranjeros.

Ahora ya nadie puede tener dudas que venían dispuesto a concretar una devaluación y con ella una brutal transferencia de riqueza de la población laboral a los que más tienen; vinieron para  quitarles todas las retenciones, impuestos y gravámenes a los poderosos, vinieron a legalizar el saqueo del país implantando la especulación financiera (bicicleta) como la más clara y eficiente (por su rapidez) herramienta para la fuga de capitales  y de los dólares que ingresan como préstamos (basta leer el memorándum de acuerdo con el  F.M.I. para enterarse de cuál será el destino de ese préstamo).

Nunca antes se había logrado generar tamaña crisis económica en tan poco tiempo. Lo grave es que todavía hoy existen dentro de nuestra sociedad ignorantes personajes que como verdaderos leguleyos intenta explicar lo inexplicable repitiendo las estupideces que  bajan los integrantes del “equipo de lujo” Macrista y son transmitida por la “cadena Clarin” de periodistas inescrupulosos y serviles que jamás asumirán su alta cuota de responsabilidad cómplice en la generación del actual mal pasar de los argentinos.

¿Cómo pueden ciertos personajes de este gobierno tener el coraje de hablar sobre su buena gestión cuando en dos años se comieron ministros y presidentes de bancos porque los “lujosos” no dejaron defecación por realizar en su paso por la función pública (fuera de llenarse los bolsillos de guita)? Estoy hablando de decisiones en materia económica tremendamente perjudiciales para el país y sus intereses; perjudiciales para la población en general y solamente muy beneficiosas para ellos y/o para los que ellos representan. La inexperiencia, la ignorancia política (y general) y la ineptitud en todos y  cada uno de los hombres del gobierno de Macri impiden que sean “presentables” en términos internacionales porque resulta incompresible para cualquier operador extranjero medianamente serio entender su designación y/o el rol que cumplen dentro de un Estado Nacional (más allá de reconocerlos como simples delincuentes de dudosa moral). Carrió, llegado el momento de tener que dar cuenta de tanta perversión, seguramente acudirá a otra de sus actuaciones magistrales para mostrarse como loca (algo que le cuesta muy poco) y así salvar su ropa como inimputable frente a la justicia.

Hoy por hoy es muy evidente que  gracias a Macri (con su agente de prensa Lanata) y su equipo de lujo, el pueblo argentino está siendo considerado a nivel mundial como un pueblo de brutos, torpes  e ignorante; consideración que por suerte a una muy importante porción de ese pueblo que conformamos, no nos cabe como sayo; pero por esa irresponsabilidad  del resto -los votantes de este rarísimo engendro político llamado PRO-  lamentablemente así nos ven.

Gran parte de los argentinos entraron “sin querer queriendo” en el libro guinness de record  como los mayores giles compradores de falacias del mundo ¡Si señor!!! Nos devolvieron al mundo… pero como un pueblo de imbéciles!!!


¿POR QUÉ LOS “MEMOS” DECIDIERON INTERRUMPIR LA FIESTA; ALGUIEN SABE?

25 noviembre 2016

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura, de nuestra redacción.

“PERONCHO” PASÓ POR CATAMARCA DESCABEZANDO TÍTERES Y DESNUDANDO HIPOCRESÍAS

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Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

La noche del 23 de noviembre escuché en boca de “PERONCHO”, ese más que interesante personaje del unipersonal que el periodista cordobés Emanuel Rodríguez sacó a pasear por el país presentándolo esta vez en Catamarca, preguntarse las razones de la interrupción de aquella fiesta popular (refiriéndose a la gestión kirchnerista), tan descalificada –campaña mediática mediante- por cuanto loro y ganso con creído pie de grue, pedigrí o pedigree anglo-francés ande circulando por tierras argentinas. Fiesta que lógicamente ellos también venían disfrutando pero que por colonización mental la comenzaron a ver como una orgía “descontrolada” que beneficiaba a casi todos los argentinos con esa “mezcla de hacienda” que evidentemente no era de su agrado; encima con olor “sudaca”. Y no se equivocaban, era el aroma de paraguayos, bolivianos, peruanos, chilenos que se habían sumado a la misma por el simple y solo hecho de pertenecer a la especie humana y porque la Constitución Argentina (liberal -1853-) asegura “los beneficios de la libertad no solo para nosotros y nuestros hijos sino también para todos los hombres del mundo que quieran habitar suelo argentino.”

Pareciera que para los “controladores” La Nación, Magnetto-Clarín, Macri, Lanata, Prat Gay, Bullrich (Esteban y Patricia), Pichetto, Gonzalez Fraga y todo el lumpenaje de clase media –bastante ignorante- que los acompaña y aplaude, los constituyentes del “53” se olvidaron de poner las excepciones: “menos latinoamericanos, africanos y asiáticos”. Ahora están aplicando la “justicia mediática” (muy eficiente y sin necesidad que intervenga el poder judicial) y actuando en consecuencia.

Se trató de un monólogo que simplemente se limitó a jugar con datos reales de la economía y la política actual –y políticos de toda laya- analizados sarcásticamente desde el sentido común y el humor: «Loco, si lo estabas pasando “bomba” … ¿por qué carajo te boicoteaste la fiesta? ¡No te tragues el verso de la otra “bomba”; ¡No existe loco; nunca existió.».

Además de refrescar memorias con la enumeración de datos históricos relacionados con acontecimientos traumáticos para el país y su gente protagonizados por nefastos personajes que aparecieron y reaparecieron de manera continua en los últimos 40 años, Rodríguez se encargó de desnudar esa supina ignorancia que pavonean por calles, plazas, bares o set de TV replicando clases de “economía para perejiles” que imparte PPT, viejos “tilingos de clase media” –o peor aun, sus hijos- hoy transformados en “repetidores de estupideces”.

Inevitablemente un monólogo de estas característica lleva a reflexionar sobre algunas cuestiones políticas que pegan de lleno en la vida y las elecciones de representantes que ciudadanos “eligen mediáticamente inducidos” de manera democrática.

Con tantas y reiteradas experiencias similares nadie en su sano juicio puede negar que en este país, históricamente y en términos políticos, han existido dos tipos de fiestas claramente diferenciadas:

a) Aquellas que se dan en escasas ocasiones, con cuenta gotas, y en las que suele participar el pueblo argentino en su conjunto, los que realmente hacen la grandeza de esta patria con su trabajo, pero también los marginados y los humildes recuperando para sí y por un tiempo, derechos y un poco de dignidad; disfrutándola. A estas fiestas unos infelices (imposibilitados de vivir y dejar vivir de manera feliz) sirvientes del capitalismo y los capitalistas la llaman “populismo”.

b) Y la continuada, históricamente –interrumpida solo por recreos “populistas” a modo de descanso de la Sra. codicia- donde el disfrute es para unos pocos.

Esta última es una fiesta para holgazanes capitalista que viven de la timba financiera y/o del sudor ajeno sin ningún cargo de conciencia. Se trata de “fiestas” con “empresarios extranjeros” como invitados especiales (simples buitres carroñeros) que a modo de gratitud por el gentil convite, “insertan” a los hombres de nuestra oligarquía agro-industrial en el mundo de los “negocios globales financieros off shore”, al tiempo que “ensartan” al pueblo trabajador sumiéndolo en la esclavitud.

A la fiesta populista de los últimos 12 años le “apagaron” la luz; è finita, game over. Un tilingaje social –en general analfabetos políticos- con su voto democrático a Macri –técnicamente respetable- bajaron la llave. Lamentablemente para ese “tilingaje”, a la hora de recuperar la luz se encontraron con una factura colgada en el interruptor con un aumento del 500% por el deficiente servicio recibido; pero dicen que la pagaran contentos porque las tarifas estaban muy bajas razón por la cual los ¿pobres? empresarios no pueden hacer inversiones. Macri ayudó a los empresarios de las energéticas; les “arrastró” unos bolsones por debajo de las rejas de las sedes centrales cargados con 19.000 millones de pesos (1200 millones de dólares) producto de la condonación de una monstruosa deuda fiscal que desde hace años estos “honestos” empresarios la vienen “bicicleteando”.

Bolsón contra bolsón, los de Lopecito son un “vuelto” a la par de los que Macri les tira a empresarios, a Caputo o su primo Calcaterra. Pero… Lopecito es el corrupto, Macri el justiciero para con los intereses empresarios. El tilingo medio, feliz con las estupideces que argumentan los funcionarios PRO y mientras mira gustoso cómo los poderosos chocan copas en cada brindis, comienza a descubrir qué, como el mes pasado no pudo pagar la factura, este mes tendrá que pagarla con intereses; que esa deuda con sus respectivos intereses la empresa jamás se los condonará. El tilingo paga contento todo porque la culpa es de la “pesada herencia” que dejaron los “chorros” Kirchneristas. El tilingo no llega a fin de mes con su sueldo que hasta el año pasado le alcanzaba, comenzó a padecer hambre y hambrea también a su familia, pero no deja de ponerle nafta al coche porque en tren, subte o colectivo viaja la grasa militante y él la detesta. Nunca supo por qué Lanata le dijo que vote a Macri pero él, feliz, ve todo los domingos PPT y disfruta constatar el festín de los poderosos.

El tilingo agita sus brazos al tiempo que grita ¡He… Yo los vote!!! Los poderosos no lo ven. El tilingo justifica: “No me ven porque están resolviendo tema más importantes; el más jodido es el de la “pesada herencia”. Los desclasados, los marginados, los trabajadores (no sus dirigentes) gritan “ entonces devuelvan la herencia”.

“PERONCHO” se retiró muy aplaudido.

Foto: Paco Uriarte (catamarcaactual.com)


LA TENTACIÓN NEOLIBERAL COMO PARADIGMA CULTURAL

4 octubre 2016

C.A.B.A., Argenina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Neoliberalismo, Cultura y Medios de Comunicación

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Generalmente se entiende como cultura -que proviene del latín cultus- el cultivo del espíritu humano y de las facultades intelectuales del hombre. Como definición suena antigua pero tiene un toque de lógica aunque esa lógica se vuelva relativa en los tiempos que corren si de cultivar “facultades intelectuales” se trata. Trabajar “condicionando reflejos” según la técnica del Ruso Pavlov, hoy da más y mejores resultados en materia de manipulaciones mentales colectivas y se ahorra mucho tiempo.

Hoy por hoy las cosas cambiaron a tal punto que hasta se puede “hacer (manipular) cultura”. Cultura no es solamente una cuestión de creación artístico-espiritual, sino y como bien sostenía Tyler hace casi siglo y medio atrás sin imaginar la actual manipulación mediática como madre y formadora de masa crítica para generar determinados fenómenos que se reproduzcan como “naturales” pero con fines precisos, cultura también: “Es el producto de las costumbres y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de la sociedad (“hábitos”, palabra clave; en este caso “de consumo)”; o en todo caso lo de Stocking: “lo integrativo” (a través del discurso homogeneizador).

Estoy refiriéndome a manifestaciones culturales del presente como productos de una manipulación, en la mayoría de los casos berreta, chabacanas, pasatistas y para consumo masivo, de poca duración (esto último fundamental; la vorágine diaria nutrida en “cantidad” de mensajes resta tiempo para su análisis cualitativo), alimentadora de individualismo.

El viejo adagio de “cuanto tenéis, cuanto vales” hoy está más presente que nunca en los sectores medios de nuestra sociedad. La “competencia” individual reemplazó el “compartir” social. La “imagen” (la cascara, el envase o envoltorio) es más cautivadora y demandada que el propio contenido. Aspectos y conductas sociales que “suenan” a viejas, y no por casualidad; traen mas de un siglo de existencia pero fueron exacerbadas gracias a los medios en los últimos 40 años. Triunfó el “parecer” por sobre el “ser” y el “parecer”, como fin, justifica cualquier medio para alcanzarlo. Hoy la imagen de un tipo vale más que su palabra. La política fue degradada a show televisivos donde los protagonistas son conductores ignorantes que utilizan el chimento como el condimento esencial para “operar” contra políticos con ayuda de otros políticos (Carrio por Ej. Con 20 años de “actuación” ininterrumpida) y en favor de la supuesta “honestidad y pulcritud” empresarial (operaciones llevada adelante por Bonelli, Blank, Legrand, Gimenez, Lanata, Majul, Los Leuco, Fantino, o el pobre ignorante al cuadro del Moro). El “metro sexual” o la teto-culona producida, aunque cabezas huecas, tienen más aceptación como productos de consumo masivo dentro de un mercado donde las frivolidades ocupan la mayor parte de los escaparates. Se fabrican ídolos y modelos con la misma velocidad con que se los entierra. Gusten o no son formas de manipulación cultural.

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¡Bienvenidos al tentador neoliberalismo!

Lo grave es que hoy estos tipos de mercancías culturales no solo son productos de consumo sino que el consumo mismo aparece como valor cultural (si no tenes tal o cual “aparato, bien mueble o inmueble”, o no consumís ciertos relatos, sos un idiota y encima desinformado).

Se hace cada vez evidente que nuestros neoliberales solo le agregaron urgencia e inmediatez al liberalismo clásico en la búsqueda de resultados económicos para diferenciarlos. De transformar sus postulados en modos y estilo de vida, y estos en paradigmas culturales fue una muy buena tarea desarrollada por los medios hegemónicos de comunicación.

Se trata de un fenómeno no muy complejo pero sí con fines claros, más abarcador, de mayor alcance, no excluyente de sector social alguno, que dentro de los componentes esenciales que hacen a su proceso de gestación y luego como instrumentos de “operaciones”, aparecen los medios de comunicación audiovisuales, internet y todas las nuevas plataformas comunicacionales que dan “vida” a las renovadas relaciones globales. Si a Google lo maneja el imperio desde el norte, Yahoo Argentina es hoy otra pata del multimedio de Magnetto. Desde esta realidad Lanata “opera” y dice que somos y estamos en el recontra culo del mundo (él no porque tiene domicilio en Miami) y todos sus seguidores evitan ser un sorete argentino siguiendo y repitiendo sus gansas bajadas de líneas. Esto, replicado en redes sociales tiene un efecto multiplicador demasiado eficiente. Basta salir del país y se podrá comprobar que para cualquier “primermundista” el “periodista” Lanata es un cómico de 4ta, mientras que acá el producto “Lanata” además de “verosímil” es de primer nivel. Ernesto Tenembaum “admira Cuba”, pero para vivir prefiere EE.UU. Entonces aparece como algo esencial para la vida “democrática” argentina el respeto por las opciones y gustos personales, por las preferencias individuales; como si esos gustos, opciones y preferencias no fueran producto de un trabajo previo de manipulación cultural con los cuales se consiguen armar rebaños de inconscientes. Llamativamente ese respeto desaparece cuando algunos otros vuelcan sus preferencias por el “populismo”, esa detestable “masificación de accesos” tan contraria a la selección de clases y categorías que facilita la meritocrática propuesta neoliberal. La ignorancia llega sin inconvenientes al nivel de estupidez cuando el rebaño que conforma la suma de individualista meritocráticos no tiene conciencia de ser también otro rebaño.

Llamativamente el estudio “científico” de este fenómeno a todas luces antropológico que tanto está afectando a nuestra sociedad –si es que existe tal estudio- parecería que sigue encapsulado en las “tinieblas” de un academicismo inservible, sin vías de “comunicación” para socializar algún resultado. Grave.  

internet

“Internet te abre puertas y ventanas para que puedas acceder al mundo” (Slogan muy bonito si los hay pero que no te aclara que se trata de “cierto mundo” desde ya, o mejor dicho el “mundo” que pretenden que se conozca; el real o inconveniente NO); pero esas puertas y ventanas abiertas son utilizadas para “penetrar” en tu intimidad, conocerte, modelar tus gustos hasta convencerte que, o seguís al rebaño o sos nadie; te quedas afuera de “Todo”. Desestructurante.

Tengamos en claro que son “ellos” los que deciden qué es ese “Todo”, quiénes te lo pueden facilitar, qué cantidad diaria de basura periodística y publicitaria debes consumir para alcanzarlo. ¿Y quiénes son esos “ellos”? te preguntarás: Los dueños del poder económico real, los financistas, los vendedores de paraísos llenos de felicidad por estar colmados de confort principesco (modelo de vida al que supuestamente todos pueden acceder), plagados de aparatos que te conectan al mundo. El consumidor no se percata que esos aparatos y ese confort te aíslan de otros humanos; humanos que “parecen” estar cerca tuyo hasta  creer que son parte de tu vida espacio-temporalmente gracias a los “aparatos”; sin que te moleste que solo sea de manera virtual. Las relaciones impersonales adquieren tal importancia gracias a los “aparatos” que hasta ridículamente hacen desaparecer las 5 mesas de un bar, la calle, las dos cuadras que separan a los sujetos que se comunican. Un adolescente alimenta su temor a lo empírico, a los vivencial  gracias al aparato que le evita poner el cuerpo a la hora de expresarse y/o comunicar ideas, sentimientos o sensaciones. Evidentemente ciertos “aparatos” actúan como ciertas drogas, desinhiben; lastima que sea a fuerza de recurrir a lo artificial.   

Ficción supera realidad.

Aparentemente todo “funciona” bien hasta el momento en que –en el caso argentino- se explicita el límite de lo que te corresponde a ti (“vivían una fantasía gracias al populismo” González Fraga).Los muy buenos “equipos” de Macri nos están dando las explicaciones correspondientes: Ser chorro “k” o militante “grasa k” es muy distinto a tener cuentas en “empresas offshore” donde lavar dineros evadidos al fisco, o poner CEOs de grandes empresas al frente de ministerios para hacer negocios con el sudor ajeno; lo segundo no es delito; menos aun grasa, sino más bien “cool”. En este país hasta las diferencias sociales y las actitudes racistas son caldo de cultivo para el afianzamiento del individualismo en pos de lograr aceptación y/o pertenencia de clase; que no es para todo humano argentino desde ya.

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En la actualidad, la cultura del consumo se especializó en dar a todo objeto pasible de serlo, un valor vital en la existencia humana hasta introducirlos en un contexto extrasomático (traspolación de la “cultura objetual” de Leslie A. White).

Ahora bien, en nuestro caso como país y a partir de una mirada crítica sobre hechos consumados, el eje de análisis se orienta hacia la contradicción. Lo anterior (la cultura del consumo) hoy es una realidad porque se mal utilizó el “viejo truco del progreso” (dijera el Super Agente “86”). Comprado hasta por el anterior gobierno nacional al que la vanguardia lúcida de izquierda que conformó el FPV tituló de “progresistas” en relación a ese logro llamado “movilidad social ascendente” (torpe sería no reconocerlo y ser agradecido), progreso fijado en niveles de consumo de aparataje con el más que lógico pero discutible argumento de las fuentes de trabajo que ese consumo generaba dentro del mercado interno, evidentemente algunos de esos “aparatos” le sirvieron al poder económico-mediático para continuar con la tarea “Pavloviana”. Con los resultados políticos a la vista según las últimas elecciones, queda claro que solo sirvió para que los dueños reales del poder económico -con absoluta complicidad de la prensa aliada- continuaran cultivando, vía medios de comunicación hegemónicos, sobre múltiples cabezas, la importancia del individualismo y lo inútil de las construcciones colectivas, sociales. Doce años de mejoramiento en la calidad de vida de los sectores sociales más postergado basado en la necesaria asistencia social estatal por un lado y la generación de fuentes de trabajo (poco importa si fue formal o informal, genuinos o no, por ser criterios tecnicistas que a los fines del funcionamiento de la economía popular real no tiene valor e importancia ya que ayudó cuando debió), sin el debido acompañamiento pedagógico-cultural que lo sustente, solo sirvieron para incrementar el aprovechamiento del aparataje “consumido” por la “gente” de parte de los manipuladores, en una tarea que además brindó jugosas ganancias a los empresario. Combo completo.

Las semillas del individualismo sembradas desde 1976 ya tenía firmes raíces en el subconsciente de muchos y el verso de lo provechoso que resultaba el “esfuerzo” personal e individual puesto en la timba financiera y el consumo de Martinez de Hoz (viajes a Miami para comprar “2” de cada aparato), de Cavallo (1$=1u$s) y los “Chicago boys¨ tanto en la dictadura como en el ¨menemato”, se extendió como frondosas ramas hasta ocupar todo el espectro comunitario sugiriendo un formato y un modelo de vida acorde a los imaginarios beneficios que conlleva el respeto por las reglas de juego neoliberales de selección; lógicamente en detrimento del valor social de toda construcción colectiva.

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Macri no llega al lugar de privilegio que ocupa hoy de casualidad. Macri es el emergente de un fenómeno cultural que se introdujo en nuestro país hace 40 años. El mediocre Ing. egresado de una universidad privada pasó a ser vendido como el joven empresario exitoso (Fernando Niembro –un delincuente común hoy preservado gracias a un anonimato forzoso- desde el deporte) para luego pasar a ser uno de los paradigmas culturales dentro una sociedad formada (o deformada, como quieran), cultivada en esos valores (o desvalores, como quieran).  

El “estilo Macri” -como producto para consumo- fue comprado por una sociedad preparada culturalmente desde 1976 para aceptar en grado superlativo el valor supremo de productos que fueron impuesto por hechos consumados en los sectores medios de nuestra sociedad a quienes poco les importó e importa que el costo que se pagó fuera con derramamiento de sangre de compatriotas. A partir del terror instrumentado contra la sociedad en su conjunto por la última dictadura militar como herramienta disciplinante, algo que alimentó el individualismo a modo de mecanismo de defensa, luego ese individualismo quedó internalizado en gran parte de la sociedad. Estoy refiriéndome a un condimento no menor para que ese neologismo doctrinario llamado neoliberalismo hoy sea una meta de vida para muchos argentinos en amplios sectores de nuestra sociedad.

Que el 51% de la población haya comprado un relato que viene vigente desde hace 40 años, a todas luces ficticio, y que lo haya transformado en sufragio democrático el 10 de diciembre pasado después del desastre económico-social del 2001 no puede pasar por alto; que las reiteradas “compras” anteriores de ese relato solo le sirviera para hacerlos víctimas más que beneficiados de supuestos “reordenamientos econòmicos”; que el nivel de aceptación de ese relato –siempre el mismo, nunca actualizado-, aun siendo víctimas le haya permitido a Menem presidir dos períodos consecutivos del país, y que en el caso de Macri ese relato haya llegado hace 6 meses atrás al 70% de aceptación; que la creencia en ese relato hoy en boca de Macri todavía no haya descendido más abajo del 40%, son pruebas muy contundentes de este fenómeno cultural (independientemente que ciertos periodistas consideren algún descenso de “aceptación  del personaje como algo significativo, descuidando el trasfondo cultural del fenómeno que es lo preocupante).

Sin visualizarse en el horizonte próximo ningún trabajo contra cultural que pueda contrarrestar este fenómeno, los modos y estilos de vida vendidos por el neoliberalismo seguirán operando como paradigmas culturales.