EL PERONISMO Y LOS “periodistas pequeños, pequeños” PERONOFÓBICOS

5 mayo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

EL JOACO

JOAQUÍN M. SOLA ES UN BURGUESITO PEQUEÑO PEQUEÑO QUE COMO TAL HACE PERIODISMO PENSANDO QUE   ESTÁ CAMINANDO ENTRE UNA PLEBE LONDINENSE PERO EN UN PAÍS COLONIAL; Y LO HACE CON AIRE ARISTOCRÁTICO SENTENCIANDO A SINIESTRA EN DEFENSA DE “DIESTROS” (viejos ladrones del Estado y corruptos de toda laya que él vende como impolutos). CUAL SHERLOCK HOLMES SUDACA ENJUICIA AL POPULISMO Y A POPULISTAS SIN EVIDENCIA ALGUNA, SOLO CON ARGUMENTOS FABRICADOS EN UN REMEDO DE LABORATORIO MEDIATICO CUYOS PRODUCTOS SON ELIXIRES PARA MITÓMANOS ELABORADOS CON INFORMACIÓN BASURA. 

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Por Victor Leopoldo Martinez

Si bien es cierto que a esa herramienta periodística llamada La Nación, Mitre la pensó y diseñó para ser vocera del stablisment oligárquico y guarda espalda de sus intereses (según el decir del historiador Galasso), insisto en los derrapes que pueden leerse en sus páginas en esa caída libre que viene padeciendo el libelo por el tobogán de la mediocridad.

De aquella “tribuna de doctrina” que pretendió ser, según el deseo de su creador, está quedando NADA; no solo en términos periodísticos sino y fundamentalmente en materia de “plumas” pretenciosas de editorializar. Los ejemplos patéticos no son pocos; hoy a Morales Sola se le suma entre otros Luis Majul.

Que la línea editorial del matutino sea profundamente liberal-anti populista y por ende antiperonista no es novedad para nadie; pero creo yo que no puede a la vez rebajarse a tanto como lo viene haciendo desde hace un par de décadas, torturando con sus chabacanas editoriales a don Bartolo en su propia tumba. Independientemente de no acordar en lo personal con la línea Mayo-Caseros que el diario defiende, la pluma de su creador fue brillante, y por sus páginas desfilaron tipos de la talla de Leopoldo Lugones. Lamentablemente este presente al que lo están llevando los De Vedia-Saguier en su asociación con el mafioso que controla el grupo monopólico Clarín, Héctor Magnetto, muestra su actual grado de pauperización editorial.  

LIBRO DE CRISTINA

Esta vez Morales Sola se “colgó” del libro de reciente aparición escrito por la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La nota en cuestión firmada por el ¿periodista? de marras y publicada por La Nación el 1 de mayo pasado se titula: “El libro de Cristina Kirchner: un repaso de sus odios”

Resulta llamativo, por no decir torpe, leer un texto escrito por un odiador serial referirse a ese nefasto sentimiento como si los depositarios fueran solamente otros. Nada original.

Como la típica manifestación sintomatológica presente en ciertos mediocres que padecen algún tipo de neurosis obsesiva, Morales Sola comienza su nota sosteniendo: “Dejemos a un lado el estilo y la redacción del libro de Cristina KIrchner. Definitivamente, el destino de ella no es el de escritora.” Sola utiliza el plural “Dejemos” de manera llamativa en una redacción personal –no grupal a menos que incluya a sus lectores- donde intenta criticar estilo y redacción de otro. A raíz de esta observación y utilizando el mismo criterio yo podría decir: “La redacción de textos no es lo fuerte en Morales Sola”. Ahora bien, me pregunto, don Joaquín… ¿pretende con su escrito claramente surgido de la impotencia, derrumbar el éxito editorial de una obra que ya lleva 250 mil ejemplares agotados? En realidad ¿quién aparece como resentido y envidioso en esta ramplona disputa planteada por el pseudo periodista, Cristina como él la quiere presentar…, o él mismo?

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Pero su obsesión antiperonista lo hace desvariar y escribir estupideces sobre un texto hecho libro, claramente político, de alguien, en este caso Cristina Fernández de Kirchner, que no necesariamente tuvo una finalidad literaria al redactarlo. Esto queda patentizado renglones más adelante cuando de manera neurótica manifiesta: “Cristina es Cristina, con sus mismas filias y fobias, con sus mismas obsesiones, con el mismo rencor de siempre y los mismos enemigos reales o imaginarios.” O sea, ese pensamiento recurrente asentado en su peronofóbia le permite correrse de su cuadro patológico y ver obsesiones y rencores en la depositaria, en esta ocasión, de una de sus neurosis.

Sola podría reclamarle al mitómano Macri regalías por autoría (o viceversa) porque la aseveración que aparece a continuación fue –y es- usada recurrentemente por el ignorante presidente de los argentinos: «Leer ” Sinceramente ” es como escuchar a la expresidenta durante diez cadenas nacionales seguidas.» Salvedad; para Macri leer sería padecer una tortura insoportable. Macri ve una biblioteca o una librería y cruza de vereda.

Sigamos; a pesar de ser un maníaco obsesivo, no por eso Sola pierde sus momentos de lucidez, esos que le permiten “sacar el paraguas antes que llueva” cuando se imagina que algún peligro acecha. Claro está que no se percata que a los mediocres no los alcanza aquello de que “el que siembra vientos cosecha tempestades”; basta en el futuro con ignorarlos. Digo esto porque en algún momento de su escrito manifiesta: “la segura candidata presidencial será más vengativa que la que conocimos si llegara a acceder al poder”. Temor también expresado por otra tilinga: Mirta Legrand.

MORALES SOLA Y LA DICTADURAMorales Sola se sabe y se conoce como un personaje poco “limpio” en el desarrollo de su tarea pseudo profesional y más próxima al sicariato. Sus antecedentes de servicios a la última dictadura militar son los más claros ejemplos. De esto es muy consciente.Por eso en este artículo buscó lavar su imagen escudándose en ese verso empresarial que esconde la tarea sucia de la manipulación de la opinión pública, operaciones desarrolladas bajo el paragua de la “libertad de prensa”. Sino no se entiende que señale del libro de Cristina: “ El Grupo Clarín es el que se lleva más páginas y alusiones (Magnetto le da un espacio en TN); lo sigue LA NACION (pasquín donde editorializa), pero tampoco se olvida de la Editorial Perfil. Nunca entiende al periodismo como una institución de la democracia ni como un recurso indispensable de la sociedad para saber lo que hace -o no hace- el poder.”

”Joaquín, Joaquín.” Te pregunto en primera persona ¿Qué le contaste a la sociedad desde tus “instituciones democráticas” (TN y La Nación) sobre todos los corruptos negociados financieros y de obra pública llevados adelante por la gestión PRO-CAMBIEMOS? ¿Qué escribiste sobre el constante avasallamiento de los poderes republicanos que a diario comete este grupo de delincuentes ignorantes PRO que desde el 10 de diciembre del 2015 tomó por asalto el Estado? ¿Cómo te animas a calificar de “instituciones democráticas” a cloacas del periodismo como La Nación y Clarín? ¿Tu defensa de la democracia pasa por criticar un libro escrito por una peronista ignorando el escandaloso caso de corrupción que saltó con la investigación que lleva adelante el Juez Ramos Padilla y que sin querer queriendo te involucras al intentar una defensa corporativa de los medios que te contratan? Tus colegas Daniel Santoro (Clarín, TN, Canal 13) y Luis Majul (La Nación, América 24) enlodados hasta la cabeza en dicha causa y con pruebas reales -no fraguadas- ¿Son paladines de tus “instituciones democráticas mediáticas”? La causa que se tramita en el Juzgado de Dolores y que te desvela desnuda este pedorro texto en contra del libro de la ex presidenta como otra manipulación distractiva y encubridora del desastre macrista.

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Vuelvo a la tercera persona. Un ejemplo de esa perseverante obsesión muy presente en Morales Sola por manipular a la opinión pública, aparece nuevamente de manifiesto al sostener: “En los tres años y medio sin poder debió, en cambio, hacerse cargo de las numerosas investigaciones por hechos de corrupción de su gobierno. El periodismo independiente y la Justicia siguieron esos casos y expusieron, con testigos de su propio entorno y de empresarios que aceptaron el sistema de sobornos, un método para robar que se extendió durante los doce años de kirchnerismo.”

A confesión de parte relevo de pruebas. ¿Como podría Morales Sola liberarse de la responsabilidad que le cabe en la instalación dentro del colectivo social la idea del “se robaron todo” si cada vez que puede lo sigue repitiendo como mantra? Otra vez más relata una historia fraguada -endilgando cargos de corrupción- sin contar con pruebas o evidencia alguna más allá de los espurios servicios prestados por un juez impresentable por servil como Bonadio. ¿Ese es el rol del “periodismo independiente”? ¿No correspondería llamarlo vil bastardeo de nuestra profesión? Otra posibilidad podría ser que Morales Sola esté tratando, como tantas otras veces, lavar conductas delictivas de ese periodismo que jamás fue independiente y sí operador de grandes intereses económicos. Porque ahora está saliendo a la luz que todo lo difundido por los medios periodísticos hegemónicos relacionado con la “corrupción k” (que seguramente existió como bien lo reconoció la ex presidenta en cuanto a los que estaban debajo de ella, pero nada nuevo para algo que viene ocurriendo desde que el propio fundador del diario donde  escribe Sola comenzó a “ordenar” el país allá por 1862) fue un circo-show mediático montado por esa mafia que incluye a medios de comunicación corruptos, periodistas corruptos, jueces corruptos, funcionarios PRO corruptos y legisladores CAMBIEMOS CORRUPTOS.

Porque fue esa mafia la que en los últimos 3 años y medio se encargó de enjuiciar y sentenciar públicamente a empresarios y funcionarios del anterior gobierno a quienes hasta escracharon cuando eran sacados de sus casas esposados con las cámaras de TN y canal 13 tomándolos en primer plano. Los mismos escraches -ahora tan temidos por Sola- son los que en el susto le endilga ahora a la que quiere ensuciar usando la crítica a su libro: “El escrache, ese método propio del fascismo de señalar e insultar a una persona en la vía pública por lo que es o por lo que piensa, fue entonces (¿lo sigue siendo?) un recurso habitual del cristinismo.” Sola teme que la humillación y la ignominia a la que sometieron a tanta gente inocente sean las monedas con las que él podría pagar por sus perversos pecados. En realidad debería pero por suerte para él en los corazones peronistas nunca anido el ODIO que sí generó una y otra vez ese sanguinario revanchismo en las clase social que él defiende, con sobrados ejemplos en la historia de los últimos 60 años. Sola sabe que él fue parte de todos esos enjuiciamiento -con sentencia mediática posterior incluida- que terminaron en bochornosas imputaciones y detenciones judiciales concretadas gracias a la fabricación de pruebas con   testificaciones falsas conseguidas de manera mafiosa y extorsiva concretadas por el trabajo sucio que llevaron adelante el fiscal rebelde y extorsionador Stornelli (con asistencia técnica del DEA-abogado trucho, D’alessio hoy preso) y el juez más corrupto que recuerde la justicia argentina llamado Claudio Bonadio; todo llevado adelante desde esa cloaca de la justicia federal instalada en Comodoro Py y digitada desde Presidencia de la Nación. Estas cuestiones saltaron en la investigación que lleva adelante en el Partido de Dolores el Juez Federal Alejo Ramos Padilla a quien ahora el nefasto gobierno macrista que mintió que con su llegada al poder “llegaría” (potencial que nunca llegó) la transparencia, quiere sacar de escena con ayuda de la mafia mediática;  porque de la seria investigación con pruebas fehacientes y contundentes que se tramita en Dolores surge que están involucrados desde periodistas hasta el ignorante y mitómano Presidente, como también diputadas oficialista, integrantes de la AFI y lo más corrupto del poder judicial. ¿Estas cuestiones son intrascendentes para Morales Sola y para ese periodismo comprendido en esas espantosas “instituciones de la democracia” llamadas La Nación y Clarín que “rescata” Morales Sola?

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Es claro que donde Morales Sola ve un error a criticar “El periodismo y los medios periodísticos son siempre para ella (Cristina) simples empleados”, lamentablemente para él es un acierto para el lector objetivo. A Morales Sola le duele mucho lo de “empleado” porque le gustaría ser patrón pero lamentablemente es un simple sirviente del poder, un pobre escriba sicario. A pesar de que con su afirmación, M.S. pretende señalar de manera  explícita el carácter autoritario de la ex presidenta, el acierto radica en que en nuestra profesión ser empleados de la sociedad y por la sociedad (que incluye al gobierno que sea por ser decisión del voto popular) no es algo malo si cumplimos con responsabilidad nuestro deber de informar con la verdad.

Pero la parte más desopilante –por lo chabacana- de su escrito aparece cuando intentando ser un Fernández Moujan (reconocido psiquiatra y psicoanalista argentino) termina copiando a un mediocre médico-periodista como Nelson Castro (otro obsesionado con el síndrome de Ubris de Cristina) en materia de diagnósticos presidenciales: ¿Qué daño moral o psicológico había sufrido y de parte de quién para que primara más el resentimiento que el agradecimiento a la vida? No lo sabemos, pero fue como fue. ¡La mierda!!! ¡Si Morales Sola lo dice!!!

La cuestión no termina allí. Sola, a pesar de usar doble apellido, no deja de ser un ramplón y rústico periodista perteneciente al vulgo del cual él intenta despegar para ser asociado al patriciado oligárquico, ese lugar al que aspira acceder; clase social a la que sirve como un simple empleado; pero nada más que eso; y por eso reacciona contra Cristina. Como diría Jauretche “un pobre tilingo” (1). Esto queda en evidencia cuando manifiesta: “Hay (en Cristina) contra Macri un odio de clase evidente, un rencor infinito porque tiene el apellido que tiene.” Como si lo planteado por Cristina tuviera que ver con una cuestión de pertenencia de clase y no con la brutalidad y la perversión muy presente en ciertos sectores sociales. Por otro lado el señalamiento de tan estúpido detalle lo desnuda también en su nivel de ignorancia. El pseudo patriciado argentino no tiene estampado en sus escudos heráldicos el sello que “realmente” le da identidad: “Contrabandista mercachifles” que es la génesis de la conformación de sus fortunas y bienes mal habidos (con fecha de inicio en 1806/07; en aquellas invasiones inglesas). Que una Blanco Villegas se haya casado con un “tanito” como Macri no lo hace a Mauricio un hombre de la Nobleza y menos aun siendo el bruto y el torpe que es y que lógicamente y por más esfuerzos que haga Joaquín Morales Sola, avergüenza (de manera prejuiciosa) a pobres y a ricos, a nobles y plebeyos. Seguramente para la pretendida oligarquía vernácula y sus tremendos prejuicios debe ser doloroso que haya tomado estado público y puesto en evidencia la figura  del hijo bobo y perverso de la familia: Mauricio Macri. De ahí este último señalamiento: “No se olvida ni del abuelo de Federico Pinedo ni del bisabuelo de Horacio Rodríguez Larreta . Por supuesto, tanto uno como otro actúa hoy según esos mandatos centenarios dictados por una determinada clase social. Resentimiento en estado puro, que ella no esconde ni hace el esfuerzo de ocultarlo.” Es evidente que el resentimiento y la envidia presente en Morales Sola frente a tanta inteligencia y lucidez que acompaña a la figura de la ex presidenta y que el intenta menoscabar en este artículo es parte de un combo de desgracias que lo acompañará hasta el final de sus días.

Nota

(1)El tilingo es una frustración; una decadencia sin haber pasado por la plenitud; un acomplejado. El tilingo es la calidad sin el ser, la pura forma que no pudo ser forma. El tilingo ni siquiera pisa: pasa, se desliza. Por eso el tilingo es un producto típico de lo colonial.” Arturo Juretche. 

Pongo a continuación la nota completa escrita por Morales Sola y publicada por La Nación

El libro de Cristina Kirchner: un repaso de sus odios

Por Joaquín Morales Solá

LA NACION 1 de mayo de 2019

Dejemos a un lado el estilo y la redacción del libro de Cristina KIrchner . Definitivamente, el destino de ella no es el de escritora. Pero tiene un pasado y un presente como figura política, y podría tener también un futuro. Entre la confusión y el silencio que lo precedieron, el libro tiene un mérito destacable: desmiente a todos los voceros oficiales y oficiosos de la expresidenta. Los que hablaron de una Cristina más buena, menos confrontativa, más comprensiva y dispuesta a reflexionar sobre los errores del pasado, estaban describiendo una construcción personal (la de los voceros) que nada tiene que ver con la Cristina actual. Cristina es Cristina, con sus mismas filias y fobias, con sus mismas obsesiones, con el mismo rencor de siempre y los mismos enemigos reales o imaginarios. Leer ” Sinceramente ” es como escuchar a la expresidenta durante diez cadenas nacionales seguidas. Todas pertenecientes a la época en que explayaba sus prejuicios, su visión conspirativa de la vida y la historia y sus descalificaciones personales y políticas contra el periodismo, contra la Justicia y contra los productores rurales, entre otros. No ha cambiado nada.

Otro mérito del libro es el de advertir a los incautos que la segura candidata presidencial será más vengativa que la que conocimos si llegara a acceder al poder. Cultivó el rencor y la venganza cuando tenía pocas cosas para reprocharle a la vida. Como ella bien recuerda, fue diputada provincial, diputada y senadora nacional, primera dama del país y dos veces presidenta. ¿Qué daño moral o psicológico había sufrido y de parte de quién para que primara más el resentimiento que el agradecimiento a la vida? No lo sabemos, pero fue como fue. En los tres años y medio sin poder debió, en cambio, hacerse cargo de las numerosas investigaciones por hechos de corrupción de su gobierno. El periodismo independiente y la Justicia siguieron esos casos y expusieron, con testigos de su propio entorno y de empresarios que aceptaron el sistema de sobornos, un método para robar que se extendió durante los doce años de kirchnerismo. Ahora tiene muchas más razones que antes para sembrar el odio y para imaginar el escarmiento. Es interesante hurgar en el libro para establecer cuándo comenzó el odio entre los argentinos y quiénes lo instruyeron con más eficacia. Sin duda, Cristina fue siempre la candidata ideal en el proyecto de Mauricio Macri para competir este año por la presidencia. Se recuerdan, sin embargo, pocas alusiones públicas del macrismo para descalificar a las personas del cristinismo y a la propia Cristina. Fue durante el período de poder de Cristina cuando el odio se convirtió en una herramienta legítima de la política. Muchas personas públicas, antikirchenristas o críticas del cristinismo, debieron elegir un virtual exilio interno para no verse escrachadas en el espacio público por los seguidores de la expresidenta. El escrache, ese método propio del fascismo de señalar e insultar a una persona en la vía pública por lo que es o por lo que piensa, fue entonces (¿lo sigue siendo?) un recurso habitual del cristinismo. Cristina no hace otra cosa en su libro que agrandar el “ellos” y encoger el “nosotros”. La grieta es una estrategia electoral del macrismo. En el cristinismo, está incrustada en él, forma parte de su mapa genético. Esa es la diferencia, aunque hay también un sector social no menor que practica el odio hacia el cristinismo y que, a veces, se cruza con los seguidores del macrismo.

En una persona política que siempre descubre la perfección cuando se mira en el espejo (y eso es evidente en el libro), no es de extrañar que sus principales enemigos sigan siendo los periodistas y los medios periodísticos. Más de un centenar de veces alude peyorativamente al periodismo independiente (“medios de comunicación hegemónicos”, “sicarios mediáticos”, “la construcción comunicacional”, “una sociedad absolutamente mediatizada”, “un pobre público indefenso ante los medios”, “estupidez inoculada por los medios”, “las páginas descartables de muchos diarios”, entre otros martillazos nada novedosos) en un libro de 600 interminables páginas. El Grupo Clarín es el que se lleva más páginas y alusiones; lo sigue LA NACION, pero tampoco se olvida de la Editorial Perfil. Nunca entiende al periodismo como una institución de la democracia ni como un recurso indispensable de la sociedad para saber lo que hace -o no hace- el poder. El periodismo y los medios periodísticos son siempre para ella simples empleados. O de ella o de corporaciones empresarias maléficas. Su combate, como bien se vio con la ley de medios, es por quién controla a ese institución fundamental de la libertad. Llama la atención, con todo, que lo culpe a Macri de poner presos a los dueños de medios opositores a él. Sin nombrarlos, alude a Cristóbal López y a Fabián de Sousa, que efectivamente son dueños de canales de televisión por cable y de radios. Y es cierto que están presos, pero no por ser dueños de esos medios, sino porque se quedaron con 15.000 millones de pesos del Estado. Como agentes de retención del Estado, habían cobrado impuestos a las naftas, por ejemplo, y no le entregaron el dinero a la Afip. No hace ninguna referencia a ese multimillonario juicio por evasión impositiva. El libro de Cristina está lleno de tales manipulaciones.

Otra de sus obsesiones es la Justicia o, para decirlo en palabras de Cristina, el “partido judicial”. En el podio, el más execrado entre todos es sin duda el juez Claudio Bonadio , a quien directamente califica de “sicario judicial”. Protesta porque no le aceptaron su recusación de Bonadio por “enemistad manifiesta de él hacia mi y de yo hacia él”. No se conoce ninguna expresión del juez, más allá de sus sentencias, que respalden esa “enemistad manifiesta” del magistrado contra Cristina. Resulta improcedente desde todo punto de vista que se acepte una recusación porque la persona imputada siente una “enemistad manifiesta” contra el juez que le tocó. Si se aceptara ese criterio, no habría juez en condiciones de juzgar a Cristina, salvo los que militan en su cofradía de Justicia Legítima. Es inadmisible que una “abogada exitosa” (como ella misma vuelve a calificarse en el libro) ignore esa regla básica del derecho. La Justicia debe reformarse y democratizarse, insiste. La democratización está, según ella, en la ley de reforma de la Justicia que la Corte Suprema declaró inconstitucional. Era una maniobra para llenar de cristinistas al Consejo de la Magistratura y, por lo tanto, a la Justicia. De aquella resolución de la Corte Suprema, dice que el “Poder Judicial rechazó su propia democratización”. Tampoco se olvida de la Corte.

Víctima de “la elite más rica de la Argentina”, como se define, Cristina garabateó un libro que es también un panfleto contra los empresarios en general y contra los productores agropecuarios en particular. No perdonó nada ni a nadie. Las “patronales rurales” son las culpables de la guerra con el campo en 2008 y la derrota de ella fue la “restauración conservadora”. Aunque lo señala a Martín Lousteau como el autor exclusivo y excluyente de la resolución 125 , concluye que la lucha del campo contra sus arbitrariedades fue “absolutamente destituyente”. Pero hace otro aporte a la sinceridad cuando señala que esa guerra fue también “absolutamente fundante para definir el perfil del gobierno”. Es decir, hubo un antes y un después de la guerra con el campo, y el después fue mucho más radicalizado. Lo sabíamos todos, pero ella lo confirma ahora. Si bien la comparación con Macri aparece constante en el libro, es en el capitulo dedicado al conflicto con los productores rurales donde subraya más el contraste. Ella, la abanderada de la lucha contra el poder económico concentrado. Él, un simple muñeco de esos vastos e indefinidos poderes. Hay contra Macri un odio de clase evidente, un rencor infinito porque tiene el apellido que tiene. Lo dice sin disimulo. Por lo demás, no hay empresarios argentinos que puedan compararse con José Ber Gelbard y, por lo tanto, ninguno sirve. Su reloj atrasa medio siglo.

No se olvida ni del abuelo de Federico Pinedo ni del bisabuelo de Horacio Rodríguez Larreta . Por supuesto, tanto uno como otro actúa hoy según esos mandatos centenarios dictados por una determinada clase social. Resentimiento en estado puro, que ella no esconde ni hace el esfuerzo de ocultarlo. Uno de sus héroes es Putin (“tiene mirada histórica y estratégica”), aunque el líder ruso es uno de los déspotas más importantes del mundo. Putin está acusado de haber instigado la persecución, la cárcel o la muerte de opositores y periodistas. Cristina no se detiene en eso. O se detuvo y no le pareció mal. Desde ya, sus otros líderes paradigmáticos son Hugo Chávez y Rafael Correa . Los dos han sido denunciados dentro de sus propios países por haber creado un sistema político autoritario y asfixiante para la prensa libre, para los empresarios independientes y hasta para los sindicatos que no se disciplinaron. Programa y modelos coinciden. Es un último acto de sinceridad: el autoritarismo kirchnerista regresará con ella, si es que regresa.

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EL FÉTIDO OLOR DE LA DESCOMPOSICIÓN

25 febrero 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, De nuestra redacción

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Por Victor Leopoldo Martinez

Nada ni nadie  está haciendo algo para sacar del estado de putrefacción en el que entraron las instituciones republicanas del Estado gracias a la llegada de sus “supuestos salvadores PRO”. Copados los  tres poderes republicanos constitucionalmente establecidos por “agentes del CAMBIO”,   diariamente estos nos exhiben  el nivel y grado de descomposición en el que los sumergieron.

Como los peces, la gestión PRO comenzó a pudrirse por la cabeza – el “ejecutivo”-.  Pero como peronista sería injusto con mi patria sino incluyo en este diagnóstico hecho a ojos vista a la “oposición” parlamentaria (los que se dicen “peronistas” incluidos) también. La mayoría de los “opositores”,  frente a las diarias afrentas al sentido común, al decoro y a la legalidad constitucional realizadas por la minoría  parlamentaria “PRO” que  viene “operando” como mayoría gracias a la complicidad de no pocos  de esos que juegan de “opositores”, jamás  se apartó ni siquiera un ápice de lo que fijan Clarín y La Nación como  lo “políticamente correcto”.

Al funcionariado PRO le importó e importa tres carajo lo “correcto, lo constitucional y lo legal” y viene maltratando salvajemente no solo a la población sino también a las propias instituciones republicanas. Mientras tanto  los legisladores  opositores siguen entretenidos buscando adónde está la falla “legal” que permite  a los “PRO”, dentro de la brutal ignorancia que generalmente los acompaña,  cometer con total impunidad tales abusos. El país, sus instituciones y el pueblo  en su conjunto se hunden en este fárrago de incoherencias gubernamentales  pero… los “opositores” actúan como si estuvieran en  una larga siesta, de esas que supuestamente permite soñar con  atenuar el temor que los persigue de ser otra víctima “carpeteada mediáticamente” con denuncias y causas fraguadas que como  engañadores  granos purulentos suele utilizar la corrupta gestión macrista vía manipulación de la información por parte de sus socios, los medios de comunicación monopolizados. El Parlamento es otro ejemplo del lamentable estado de descomposición en el que entró todo el sistema republicano de la mano de Mauricio Macri.

Ni que hablar del “poder judicial”; esa nobleza de la toga según el decir de Jorge Abelardo Ramos.

Macri, Angellici, Bonadio, Stornelli, Ercolini, D’Alessio, ciertas “cámaras federales”, Lilita Carrio + los operadores mediáticos tipo Joaquín Morales Sola, Bonelli, Majul, Del Moro, Los Leucos y el impresentable Nelson Castro, siguen accionando cual apestosas bacterias   acelerando la descomposición del cuerpo social e institucional. . El proceso es muy similar al que descompone un cadáver humano o de cualquier otro animal no racional. La putrefacción activa genera  gran pérdida de masa del cuerpo  y esta se acelera por la alimentación voraz de las cresas y la liberación de fluidos descompuestos en el medio ambiente.  Traspole esto a  la gestión y las medidas gubernamentales  macristas  tales  como la brutal transferencia de recursos a los sectores económicos más poderosos con la eliminación de sus pagos de impuestos y también las retenciones   además de la descomunal devaluación de la moneda que los benefició;  los monstruosos aumentos tarifarios, el aniquilamiento del aparato productivo con la consiguiente generación constante de desempleo; el congelamiento salarial… y el lector tendrá un tejido social en total estado de descomposición.  

PARA LA ULTIMA NOTA

¿Pero cómo y cuándo comenzó esto? Con la asunción de Mauricio Macri el 11 de diciembre de 2015. El Estado Nacional comienza a ser atacado por ratas con “Hanta”  e inicia su lamentable agonía y posterior e inexorable muerte.

Pero la cosa no termina ahí. Ahora queda  claro que el descontrol hecho gestión de gobierno resultó ser muy contagioso. Como los “ratones de campo” que no pierden su condición de “RATAS” cuando se muevan en “ámbitos urbanos”; hablo de esas ratas  que suelen trasmitir el “hantavirus” a través de su orín y  “heces”, los funcionarios “PRO” ya trasmitieron ese descontrol a toda su “hinchada”.  Las orinadas fuera del recipiente y las constantes defecaciones de todos los funcionarios “PRO”, todos de la mano de un bruto y torpe (pero no por eso menos perverso) empresario llamado Mauricio Macri, se trasladó a al sector del “medio pelaje ratuno” de nuestra sociedad; y este comenzó también a descontrolarse. Los  síntomas son más que evidentes. Frente  a tanta incoherencia  generalizada dentro de una gestión de desgobierno  que hace “agua” en todos los frentes y los inunda a ellos también, reaccionan como los eternos resentidos que son, no queriendo  asumir responsabilidad alguna del desastre  en el que estamos todos inmersos gracias a su voto y su individualismo. “Yo no lo voté pero el tipo nos liberó de la yegua y sus ladrones” es el pueril argumento usado para justificar su actual desgracia liberando a sus perjudicadores “PRO” de toda carga.  

Los hoy macristas,  que en realidad lo son circunstancialmente  ya que su procedencia los delata como los resentidos sociales de siempre,  solo saben vomitar su  antiperonismo y antipopulismo cada vez que abren la boca o actúan  en público.  Buscando seguir la estúpida tradición familiar de ser antiperonista al solo fin de conseguir ese tan ansiado lugarcito social “que hace la diferencia”, en otro nuevo intento por   ser aceptados por la alta y cipaya burguesía oligárquica nacional,   comieron y bebieron alimentos y bebidas previamente orinadas y defecadas por las ratas gubernamentales… y comenzaron a descontrolarse.

¿Muestras? Las absurdas justificaciones usadas por el tilingaje  para la violencia generalizada hoy existente en formato de represión, de persecución política, de encarcelamiento sin causa; la mirada indiferente del “medio pelaje”  para con el  incremento del narcotráfico con personajes “PRO” como principales protagonistas  y  sus aplausos para la especulación bicicleteril  financiera  manejada desde el Banco Central que facilita la fuga de divisas. A pesar de padecerlo también justifican el descomunal asalto tarifario y la anulación del Estado en su rol de contralor y regulador.  Se  está sumiendo a la sociedad toda en la desprotección; se está desarticulando todo el aparato productivo, incrementado el desconcierto, el odio y la desconfianza mutua entre todos los actores sociales; pero para el “tilingo”, esto forma parte de su mitómana normalidad.

Como siempre actúan todos los  cobardes, los operadores mediáticos que comenzaron a infectar  el cuerpo social para su descomposición con la desinformación y las mentiras hecha “opinión pública” hace ya 10 años, seguramente  se retirarán a “cuarteles de invierno” dejando el cuerpo estatal desmantelado y podrido para que del “muerto” se haga cargo el próximo gobierno que para desgracia de ellos puede llegar a ser nuevamente “populista”.

Lo que la sociedad no debe seguir haciendo –ya que en forma reiterada viene tropezando con la misma piedra-,  es perder de vista que el fin de la putrefacción activa siempre estará señalada por la migración de las larvas fuera del cadáver para pupar y luego volver con la misma energía descomponedora  satanizando a todo gobierno que tenga colores Peronistas y/o populista y se atreva  a tocar sus  mal habidas ganancias  y sus espurios intereses.

Pero lamentablemente para ellos se cayó  toda la parafernalia de  estupideces que crearon utilizando ese viejo y remanido odio de clase contra el peronismo los mayores delincuentes que en función de gobierno haya conocido el país. Todo el andamiaje mediático puesto a funcionar por un delincuente como Magnetto, mandamás del monopolizador grupo Clarín, que vienen siendo acompañado por el deteriorado diario La Nación  para operar sobre la opinión pública a la cual previamente  educaron   en el consumo de basura,  se está cayendo por el peso del propio muerto que ellos ayudaron a matar.  Pero los logros que alcanzaron en tan solo 3 años es algo que fue posible gracias a la mal educada sociedad por el sistema de educación formal, libre y gratuito que nunca fue revisada en materia de contenidos después de finalizada la última dictadura militar.

Que el presidente que nos desgobierna y encima sea el autor material del mayor endeudamiento externo en el menor tiempo posible que haya conocido nuestra historia  tenga la osadía de manifestar: “No está  bien vivir de prestado”  es el más claro ejemplo de los mensajes esquizofrénicos de un gobierno en descomposición.

Sobre el caso del coimero y falso abogado Marcelo D’Alessio, ¿se animará Magnetto poner las cámaras de  TN de manera sensacionalista y en los titulares Clarín imágenes de una hipotética –pero en este caso necesaria-  detención del fiscal Stornelli en pijama por el riesgo real que existe que entorpezca (algo que ya lo viene haciendo junto a Carrio, TN y Clarín)  la  causa por extorsión que lo involucran diversas pruebas, ninguna de ellas inventadas?

Suficiente daño estamos padeciendo como para no reaccionar en las próximas elecciones.


PARA “LA NACIÓN”, EL PROBLEMA SON LOS PERONISTAS, NO LOS “PRO” QUE RIFAN EL PAÍS.

19 noviembre 2018

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC- EL EMILIO, periodismo  y política nacional

LA NACIÓN: Miércoles 14 de noviembre – Pág. 8 – Política – El Análisis – Por Joaquín Morales Solá

J.M.SOLÁ

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

M. Solá es un delicado y fino operador político que acciona desde los medios (La Nación y TN) desde hace unos 15 años de manera permanente y sistemática. Sus rebuscados conceptos, clasificaciones y calificaciones sobre conductas humanas y sociales volcados en sus textos empalagan el particular (para mi gusto estúpido) gusto del tilingaje y medio pelaje de clase media alta que ama jugar de intelectual y/o entendido en cuestiones políticas.

Pero… usa palabras y frases que resultan por demás interesantes porque lo desnudan en sus preferencias  políticas, o en todo caso en su  nivel de hijaputes en términos de sicariato. La cuestión es que ese recurso le permiten transmitir a la “opinión pública” (en este caso los lectores del diario que Mitre dejó como “guarda intereses” del sector oligárquico nacional) fabricadas y perversas composiciones escolares  del tipo “Tema: La vaca” (en este caso Tema: “los políticos”)  y/o  relatos que aquí vamos a desmenuzar al solo fin de continuar con nuestra tarea de desenmascarar hipocresías:

Dice Solá en una parte de esta columna que tome como referencia: “Tres viejos zorros del peronismo  se irán del bloque moderado que preside Pichetto”.

Independientemente del  nombre de los destinatarios del calificativo, es claro que el peronismo  a nivel dirigencial -y para Solá en particular- es una manada de” zorros” (por lo visto peligrosos…  como lo fueron y siguen siendo  los peronistas  para sus “pagadores”; esos  que le permiten a Solá darse esa gran vida que viene llevando hace largo tiempo). Las palabras claves son: “moderado= Pichetto”.

O sea,  el mensaje que transmite Sola a través de sus columnas  a la dirigencia política que juega de “opositora”  es: “Todo aquel alcahuete del poder que con sus genuflexiones a la hora de argumentar y votar en el congreso a favor de las ventajosas leyes que permiten más y mejor saqueo a la población, será encasillado dentro de los «políticamente correcto» y será temporariamente exculpado por la justicia mediática y la otra, «la  justicia sirviente»”. Nada raro y menos nuevos dentro del quehacer político digitado por el poder económico.  

Mal  que le pese a Solá, sus textos se encargan de funcionar como aquellas carbonillas que en manos de dibujantes poco torpes suelen bocetar en papel o tela,  perfiles con cierta rigurosidad; y son sus textos los que lo dibujan. Veamos: ¿Qué intereses defiende el paladín de la libertad de prensa y expresión de La Nación como J.M. Solá? ¿Los nacionales o los sectoriales con fuerte inclinación al cipayismo?

Por este escrito –y una vez más- a  Solá le preocupan más los “zorros peronistas” que el trágico destino por el que atraviesa el país producto del des manejo de las finanzas y recursos del Estado llevado adelante por un  inescrupuloso, ignorante e incapaz Macri. A Solá poco le importa el peor desastre económico que recuerde la historia nacional porque ese desastre tuvo pocos y grandes beneficiados; desastre  en el que sumió al país  “el mejor equipo de los últimos 50 años”; desastre  que viene afectando  directamente a gran parte de la sociedad y  los intereses nacionales en materia de recursos estratégicos. A  Solá, hoy por hoy y como viejo vocero de los que él representa, en política  solo  le caben los “moderados y políticamente correctos,  tipo Pichetto; o  Massa”. Me refiero a los  que con estúpidos argumentos justifican saqueos y endeudamiento externo en “PRO” de la gobernabilidad (valga el juego de palabras).

Pero lo raro en esta ocasión es que Solá adivine, al referirse a las decisiones políticas que toman esos “zorros peronistas”,  cuándo  estos actúan por “conveniencia” y cuando “por convicción”.  Y todo es dudoso ya que “conveniencia” y “convicción” -como  aseveración- y en mi caso  hecho duda, creo que  le cabe mejor  como sayo  a su tarea…  ¿profesional? O mejor   de sicario periodístico.

Los que cayeron en esta volteada suya  son el tucumano Alperovich, el formoseño Insfran (que según Solá, en su Formosa  ya tiene a los otros peronistas tipo Pichetto (o sea  “moderados o racionales como antonomasia de los “zorros”,  más afín al paladar negro en materia política de los “saqueadores de guante blanco” macristas) y el pampeano Verna (que su peligrosidad está restringida para Solá por su enfermedad).

Pero lo más jugoso  de este análisis se encuentra en la parte final del 5to párrafo ya que el resto no dejan de ser elucubraciones harto conocidas refritadas por él de un modo elegante (ese que demanda La Nación) y  que solo tienen  como intensión  sacar de  la atención de su público lector  los problemas económicos y sociales reales del país para circunscribir la desgracia de este al terror político-social que puede  generar el regreso del peronismo al poder de la mano de Cristina F. de Kirchner.  

En las tres oraciones que siguen están las razones y el sentido de todo el innecesario palabrerío con el que llenó la página: “Todos hablan de lo útil que es Cristina para la reelección de Macri; pocos mencionan lo necesario que es Macri para la candidatura de Cristina. Macri  abroquela en su contra  al cristinismo, a la izquierda, el rencor ideológico, la furia política y el odio social. Ese abismo es lamentable,  pero sería necio negar su existencia.”

La facilidad con que elude dar las razones de esa supuesta “furia política y  odio social” que existiría en contra de Mauricito, y esa rara habilidad para transferir casualmente la intolerancia social y las claras  características racistas, violentas y xenófoba que el PRO -con Macri y su equipo de lujo a la cabeza-  volvieron a instalar a partir del 11 de diciembre del 2015, resulta, más que asombroso, desopilante si lo tengo que decir atenuado tomándolo desde el  humor algo que en realidad está resultando perversamente trágico (el odio de clase que real y contrariamente viene siendo ejercido desde arriba, desde los propios funcionarios “PRO”  y que  contagiaron a la pequeña y gran burguesía tilinga en contra de “los pobres del medio y  de abajo”)

Solá no incluye en su análisis nombre alguno de  quienes  agrandaron  “la famosa grieta” que hasta el 2015 era inexistente (la distribución de beneficios  regaba a los de abajo pero también a los de arriba) y  que con mucho desprecio social el PRO la fue ensanchando en los casi 3 últimos años; tampoco menciona las  razones para que esa perversa  grieta se transformara en abismo –según sus propias palabras- y hoy tengamos un país gobernado por el FMI y el poder financiero internacional que solo busca la más alta rentabilidad cortoplacista –algo habitual en ellos- y el apoderamiento de la mayor cantidad de recurso naturales existentes, todos ellos comprometidos por la imparable codicia de unos irresponsables e inescrupulosos empresarios y financistas que tomaron el Estado por asalto.

Para Solá, estos últimos  son “pequeños detalles”, lo peligroso para los intereses que defiende La Nación es el posible retorno del peronismo al poder del Estado.


EL CAMINO POR EL QUE TRANSITA LA JUSTICIA VA DE LO “INSÓLITO” AL GROTESCO.

19 septiembre 2018

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Poder judicial argentino en crisis.

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Por Victor Leopoldo Martinez

No soy abogado ni hombre de leyes (lo cual no significa que no conozca las mismas), pero poseo un mínimo de buen sentido como para no “comerme” absurdas generalizaciones y “suposiciones” realizadas por un juez de muy dudosa moral que a través de un escrito que en su forma y fondo  se funde irremediablemente con el grotesco, intenta presentarse como defensor de los intereses del Estado y de la sociedad toda con los mismos argumentos acusatorios esgrimidos por los corruptos medios hegemónicos DE Magnetto, quienes y con anterioridad ya habían juzgado y sentenciado públicamente a los enemigos de sus intereses; y Bonadio los uso en su alegato político al típico estilo “copio y pego”.

Me tomé el trabajo de leer todo su escrito caratulado: «Para resolver en la presente causa N° 9.608 /2018, caratulada “Fernández, Cristina Elisabet y otros s/Asociación Ilícita».

La primera conclusión que saque es que,  además de torpe y ridículo desde el comienzo hasta el final por atentar contra el buen sentido, es una caricaturesca sumatoria de otros “copio y pego” de antecedentes traídos de los pelos y pegados con sustancia nasal para colmo de males.

Voy a tomar fragmentos de un escrito de 558 páginas a los fines de mostrar las contradicciones y como tales las aberraciones jurídicas  en términos conceptuales y políticos  cometidas por este “proyecto de magistrado” apellidado Bonadio.

Que la “Introducción del “Considerando” se inicie con tamaño disparate argumental como el que sigue: “Entre las múltiples demandas de la sociedad civil respecto a la tarea de los jueces penales se les pide que hagan bien y rápido su trabajo, que individualicen y  condenen a los autores de los  delitos, que recuperen los bienes sustraídos en tiempo y forma y, de paso, que sean claros cuando se dictan las distintas resoluciones judiciales.”, comienza a dar cuenta de lo afirmado más arriba.

1°.- Es demasiado llamativo leer en un escrito (resolución judicial)  hecho por un “supuesto letrado” en rol de juez,  referencias sobre “múltiples demandas de la sociedad civil  a los jueces penales” que en general yo, como el 95% de los argentinos, desconocemos como demandantes y que Bonadio las supone como tales de nuestras parte. Para  colmo de males las  circunscribe a un “trabajo” bien hecho y en forma rápida” (como si a esa sociedad civil poco le importara si se está haciendo justicia o no, algo que por lo visto para Bonadio es lo de menos), “que individualicen y condenen a los autores de los delitos” (sin importar que existan pruebas –o no- que den sustento a que el delito existió y fue cometido por el o los que él supone es o son los culpables) y que recuperen los bienes sustraídos” (que como bienes pueden -o no- ser los sustraídos, pero que el “juez” infiere que sí o sí, son los sustraídos).

Ya que Bonadio me involucró como demandante de “algo” sobre su gestión como juez penal (soy parte de esa sociedad civil que él menciona) le podría decir que como miembro de esa sociedad civil no veo en sus resoluciones ni respeto por el debido proceso, ni que él este impartiendo justicia según lo que establecen leyes y códigos; por el contrario, siento que con sus resoluciones como juez lo que está anticipando es que la sociedad civil en su conjunto está expuesta a sus dictámenes judiciales que él ha creado en un muy particular modo de entender lo que es “justicia”.     

Según mi muy modesto entender, los jueces penales no están para fundamentar sus decisiones con argumentos políticos; menos argumentos simil  campaña electoral. Pero en este caso, encima, y de manera ridícula, lo escrito se da de bruces con la realidad en materia de políticas económicas, sociales, culturales y educativas llevadas adelante por los acusados del anterior gobierno; “algo”  muy evidentes si cualquier cristiano argentino se remite en materia presupuestaria y de asignación de recursos a buscar pruebas, todas ellas fácilmente comprobables. Me estoy refiriendo a claros y constatables hechos que nuestra sociedad civil en su totalidad pudo comprobar viviéndolo casualmente en ese periodo en el que Bonadio se detiene para hacer sus consideraciones políticas. Que a un minúsculo sector de la sociedad, eso le haya molestado, es harina de otro costal y nada tiene que ver con la cuestión en juicio; a menos que el Sr. Juez Bonadio sea un operador judicial de dicho sector y por odio actúe como lo hace.  Pero veamos:

“En el presente capítulo se tratará de explicar de manera lo más clara y llana posible lo que sucedió en la República Argentina entre los años 2003 a 2015, donde una colusión de funcionarios y empresarios [la Real Academia Española define la palabra “colusión” como: “un pacto ilícito en daño de tercero”], hizo funcionar una maquinaria que le sacaba con procedimientos amañados dinero al Estado Nacional en detrimento de la educación, la salud, los jubilados , la seguridad, que dejaba al pueblo más humilde sin cloacas, sin agua corriente , sin servicios , sin transporte seguro, etc., etc., y  todo esto se hizo para distribuir coimas a funcionarios  corruptos a cambio que , por avaricia y codicia, ese selecto grupo de empresarios también se llenaran los bolsillos mediante su participación en licitaciones o concesiones, sosteniendo a posteriori un discurso acomodaticio y cobarde, pretendiendo haber cedido a las presiones oficiales, en bien de cuidar sus empresas y los puestos de trabajo de sus empleados.”

Esto que acaba de leer, ¿no le suena a un discurso político más que un argumento jurídico? Y como tal… ¿no le parece, no le suena a “algo” en todo caso padecido por el conjunto del pueblo argentino en la actual gestión de gobierno –PRO- y no casualmente como algo sufrido en el gobierno anterior? Entonces y con tamaños argumentos, el custodio de los intereses y demandas de la  sociedad civil, don Bonadio, ¿No debería empezar a detener –con ese particular modo de entender el derecho que él tiene- y juzgar a los funcionarios de la actual gestión ya que no requiere de  esfuerzo reunir las contundentes pruebas para hacerlo y con la urgencia que demanda la situación porque estos sí pueden interferir en cualquier investigación como lo vienen haciendo desde que asumieron?

Esto, ¿no sería más sano para nuestra sociedad civil, ya, bastante aturdida con este relato más que esquizofrénico   en vez de andar excavando y rompiendo casas para encontrar lo que no existe y nunca existió? 

Pero el colmo para un juez que pretende impartir justicia, es que a falta de pruebas y con solo declaraciones sacadas a la fuerza a  “arrepentidos” de manera extorsivas, él “suponga de manera fantástica” cómo fueron los hechos y los pretenda sostener con un simple: “Esta mecánica funcionaba más o menos así”. ¿Cómo son los “más” y los “menos” en el imaginario del juez? ya pasa a ser tarea de pitonisas/os –por ejemplo Carrio, Lanata, Mariana Fabbiani, Joaquín Morales Sola, Majul, Fantino, etc.,etc.-.

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Pero esto que viene singularmente no tiene desperdicio. Y digo esto por varias razones.

1ro.-: Su designación fue sugerida a través de una “servilleta” acercada por un ministro de Menem –Carlos Corach- lo cual ya muestra que la misma no está sostenida casualmente por un curriculum que señala “sobrados conocimientos”, “basta experiencia” sino por una simple “acordada política” del gobierno que esta misma sociedad civil reconoce como la “II Década Infame”. Y para colmo de males con pésimos antecedentes en el caso AMIA (como se puede leer en esta publicación del propio stablishment. 

¡Hay que ser muy audaz y/o demasiado ¿corajudo o estúpido? para mandarse a sentenciar políticamente a una ex funcionaria del anterior gobierno en el mismo escrito sosteniendo que:

Es de destacar que en el caso de los funcionarios (se entiende que los “k”), traicionaron el mandato otorgado por la población, pues aprovechándose de su cargo lograron vencer todos los controles que procuraban evitar que se produjeran perjuicios en las arcas del estado.” cuando a ojos vista es la actual gestión PRO, los funcionarios del actual gobierno los que realmente mintieron en campaña y traicionaron el mandato popular.

Pero el colmo de lo aberrante llega en el momento en que en su escrito aparece lo siguiente:

“Por ello, es posible sostener , que los ex funcionarios y Cristina Elisabet FERNÁNDEZ, atento a sus vínculos , siendo la última Senadora Nacional , de  continuar en libertad podrían entorpecer el accionar judicial, tanto en el descubrimiento de la verdad, en el recupero del producto del delito y en la posibilidad  de que se cumpla una sentencia condenatoria. -Incluso, resulta demostrativo de este peligro procesal, las carpetas con anotaciones y registros sobre distintas personas físicas y jurídicas, que fueron secuestradas e n el marco del allanamiento efectuado  en la residencia de la imputada FERNÁNDEZ, sita en la ciudad de El Calafate, Provincia de Santa Cruz. También, debe destacarse la  posibilidad de incidir en la investigación mediante sus contactos en medios de comunicación afines e, incluso, algunos de empresarios vinculados a la obra pública, pudiendo intentar por esta vía condicionar el desarrollo de esta investigación.”

¿Con que cara este juez que inicio causas judiciales por mandato mediático puede utilizar tamaña argumento? Estando en libertad el primo del presidente –Calcaterra- ¿no puede interferir en el desarrollo de la investigación y la ex presidenta sí?

Un sainete que si no fuera por la consecuencias trágica que esto puede tener sobre la sociedad civil en caso que los JUECES DEL DIARIO CLARIN Y MAGNETTO continúen actuando con la impunidad con lo vienen haciendo solo quedaría en la historia como el periodo cambalachero más Discepoliano de toda la historia nacional.


“OBAMA NO LLAMA”

15 febrero 2009

¡¡¡ATENCIÓN!!! EL BLOG DE “EL EMILIO” SE MUDÓ

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DE AHORA EN MÁS DIRIGITE ALLÍ. Y CORRÉ LA VOZ.

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Gentileza de Fermando Musante

TIMERMAN EN CLAVE IRÓNICA

En un artículo en el que polemiza con el columnista Joaquín Morales Solá, el embajador argentino en los Estados Unidos escribió que el presidente de ese país está cerca de la Argentina “y de todos los países que, proscriptos por los organismos financieros internacionales y con los agravios de las derechas vernáculas, atravesamos el mismo camino”.

El artículo de Timerman, editado por el semanario “Debate”, se titula “Obama no llama”, una forma irónica de aludir a las quejas sobre el presunto aislamiento de la Argentina respecto de la comunidad internacional.

Dice el representante argentino en un tramo de su columna: “Si el señor Morales Solá buscase información, en vez de mascullar su bronca, no habría escrito sobre el aislamiento del mundo en la semana en que Obama agradece a Cristina ’su profundo mensaje’, Rodríguez Zapatero califica a la relación con la Argentina de ’excelente’ y ’positiva’, el viceprimer ministro chino preside la delegación a la cumbre sino-argentina, y se anuncia una Reunión bilateral entre Estados Unidos y la Argentina”.

“Hace unos días, dialogando en su oficina con un miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, coincidíamos en que Estados Unidos ya no podía diferenciar a los países por su afinidad con la libertad de mercado, ya que el propio Estados Unidos estaría en la lista que habitualmente era castigada en la década del Consenso de Washington”, escribe Timerman en su nota, que a continuación se reproduce textualmente: “En el centro de Jerusalén, en la esquina de King George y Yaffo, había un café donde todas las tardes se reunía un grupo de mujeres mayores a tomar el té. Solía verlas en los últimos meses de 1978, luego del histórico viaje de Anwar el Sadat a Israel.

Esas damas -vestidas con una formalidad tan lejana del Israel moderno- dedicaban horas y entusiasmo a hablar sobre la moda, la música, los libros que leían. En fin, lo que cualquier grupo de amigas se dedica a hablar cuando se juntan en torno de una mesa.

Salvo que el mundo del que hablaban había desaparecido hacía 40 años.

Estaban en un Israel apasionado por las posibilidades de paz, pero ellas seguían viviendo en la Berlín de la entreguerra.

A Joaquín Morales Solá lo imagino sentado junto a esas damas y, luego de un largo suspiro, lamentarse porque “Obama no llama”.

Todas las crisis que se vinieron sucediendo en los últimos años no sirvieron para predecir el momento que vive Estados Unidos, pero ver actuar a Barack Obama sirve para entender las decisiones de otros líderes a quienes tocó lidiar con situaciones similares, aunque con la debilidad y soledad de quien vive en las periferias.

Los lectores de Morales Solá sufrieron un soponcio del que no se reponen cuando Kirchner debió romper con el FMI para aplicar un plan que, sin duda, jamás hubiese sido aprobado por el FMI. El mismo organismo que hoy se llama a silencio cuando Obama baja las tasas de interés, endeuda al Estado, aumenta los beneficios sociales, salva las fuentes de trabajo e inyecta dinero para aumentar el consumo.

¿Aprobaría el FMI el plan de estímulo de Obama? A muchos de quienes siguen habitando en ese palacio del pasado que describe Morales Solá, les costará creer que el presidente de Estados Unidos suene tan similar a muchos a quienes siguen acusando de autoritarios. Uno de ellos, flaco y desprolijo, que genera el odio de la turba fascista-cibernética que pulula entre los lectores de La Nación.

Hace unos días, Obama declaró -ante la oposición republicana a su plan de estímulo- que “la inacción terminará convirtiendo una crisis en una catástrofe”, y que “la tarea de salvar y crear puestos de trabajo es más importante que cultivar el bipartidismo que había prometido traer a Washington”.

Y el Washington Post, en la voz de su columnista Eugene Robinson, en vez de espantarse lo apoyó de manera explícita: “Seiscientos mil estadounidenses perdieron el trabajo el mes pasado. Si la leal oposición decide obstruir el camino de la recuperación económica, quienes ostentan el poder tienen la obligación de aplicarlo”.

Obama no llama. Y sin embargo qué cerca está. No sólo de la Argentina sino de todos los países que, proscriptos por los organismos financieros internacionales y con los agravios de las derechas vernáculas, atravesamos el mismo camino.

Como el mundo de aquellas damas, el de Morales Solá también es una memoria y no un presente. Sigue viendo al sistema político de Washington como algo tan estático como el mundo de anteayer.

Washington no olvida, suena la amenaza del columnista.

Y prefiere ignorar que, por lo menos cinco embajadores latinoamericanos, fuimos contactados por el Congreso para intercambiar ideas sobre cómo lograr un acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Un intercambio que, por primera vez en mucho tiempo, puso al desarrollo social antes que a la “seguridad” como tema excluyente.

Hace unos días, dialogando en su oficina con un miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, coincidíamos en que Estados Unidos ya no podía diferenciar a los países por su afinidad con la libertad de mercado, ya que el propio Estados Unidos estaría en la lista que habitualmente era castigada en la década del Consenso de Washington.

Cuando nos despedimos, me mostró que en la misma pared donde colgaban las fotos suyas con Rabin, Merkel, Clinton, y otros líderes mundiales estaba su foto en la Casa Rosada con la presidenta Kirchner.

Y, mientras Obama no llama, Cristina Fernández de Kirchner dirige los equipos argentinos que están organizando las cumbres que, entre marzo y abril próximos, concentrarán la atención de buena parte del mundo.

En Londres, la del G20; en Chile, la de Líderes Progresistas; y en Trinidad Tobago, la de las Américas.

A propósito de la Cumbre de Líderes Progresistas. En la llamada con Michelle Bachelet -anfitriona de la Cumbre Progresista-, Obama le dijo que estaba interesado en trabajar con el Grupo de Líderes Progresistas. Una decisión que al gobierno argentino le parece sumamente importante, y nos alegra que ese mensaje lo haya recibido una líder con la cual nos une una visión del mundo.

Recuerdo que un periodista muy famoso en las décadas del sesenta y del setenta solía decir que el problema de muchos columnistas es que dejan de buscar información y se emboban con sus propias interpretaciones.

Digo esto porque si el señor Morales Solá buscase información, en vez de mascullar su bronca, no habría escrito sobre el aislamiento del mundo en la semana en que Obama agradece a Cristina “su profundo mensaje”, Rodríguez Zapatero califica a la relación con la Argentina de “excelente” y “positiva”, el viceprimer ministro chino preside la delegación a la cumbre sino-argentina, y se anuncia una Reunión bilateral entre Estados Unidos y la Argentina.

Y, mientras las damas de antaño recuerdan en un café de Jerusalén los atrevidos paseos en busca de galanes, que solían realizar en el deslumbrante Schloss Charlottenburg berlinés, nuestro analista internacional vuelve a suspirar: Obama no llama y los Reyes de España no nos quieren.”