EL VIEJO Y TRADICIONAL ESPEJO

31 julio 2017

San Fernando del Valle de Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política y educación.

“Se es liberal, marxista o nacionalista partiendo del supuesto que el país debe adoptar el liberalismo, el socialismo, o el nacionalismo (y ahora el “socialismo capitalista”(¿?), de creación de don Martí) y adaptarse a él, partiendo del supuesto doctrinario importado, reproduciéndolo y forzando a la naturaleza a condicionarse a él.”

Arturo Jauretche

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

La lectura de la nota titulada “Populismo vs. Estado de bienestar” (que podrán leer de manera completa al final de este texto) que en su habitual columna “Hablemos de educación” el Lic. Martí publicó en el matutino EL ESQUIÚ el día lunes 24/07/2017, generaron en mi algunas preocupaciones que no puedo pasar por alto por dos motivos:

1) La responsabilidad que conlleva construir un texto con valor pedagógico utilizando un medio de comunicación (sabiéndolo “formador de opinión”) para su difusión y…

2) La peligrosa confusión conceptual que tiene su autor respecto de varias cuestiones que intentó desplegar en lo que yo definiría como una disquisición de tipo ideológica en relación a nuestra política que cayó en la volteada dentro de su análisis sobre los populismos latinoamericanos.

De todos modos debo reconocer que independientemente de lo señalado anteriormente resulta interesante el texto porque sirve a los fines de desmitificar ciertos relatos, todo dentro de un sano intercambio democrático ya que estamos en las antípodas en materia ideológica, en mi caso claramente identificable ya que no escondo mi pertenencia al ideario popular (me niego a ser populista) peronista; o sea, para un “intelectual académico reaccionariamente antiperonista” vengo a ser una especie de “nipo-nazi-falange-fascista” jauretcheano (una especie de “trensubtemetrocleta” pero… populista).

Difiero en lo sustancial con el contenido del escrito de marras, aunque debo elogiar ese reconocimiento que hace de los desastres sociales causados en todo el mundo por el liberalismo pero… ¿hasta ahí llego su amor?. ¿Y del neoliberalismo qué? Entonces y con el mismo derecho quiero hacer público algo que me atañe señalar en términos políticos –la educación es un hecho político en si mismo- por ser, primero ex docente y segundo pedagogo responsable dentro del concepto Freireano de educación permanente. Además soy un lector compulsivo por avidez intelectual y defecto profesional (soy periodista) algo que me lleva, entre otras publicaciones, a ser otro lector de los muchos que seguramente tiene ese matutino.

Por las diferente colaboraciones en materia de notas de opinión que en diversas ocasiones y a lo largo de los últimos 4 años realicé para EL ESQUIU.COM, cualquier lector sabe desde qué lugar y posición político-ideológica expreso y escribo. Yo desconozco la del Sr. Martí.

MARTI 1

Hecha esta aclaración me interno Jauretchanamente en el Texto del Lic. Rubén David Martí, que según reza su curriculum es rector de la Universidad Fasta (que en realidad es un instituto de estudios superiores confesional privado subsidiado por el Estado) que funciona en el tradicional Colegio del Huerto de esta capital catamarqueña. Además dice dicho curriculum que es Lic. En Ciencias Políticas y que estudió Ciencias de la Educación en Chile.

Resulta muy interesante cotejar su más que notable admiración por la cultura nórdica (cabe aclarar para cualquier desprevenido que la cultura nórdica tuvo y tiene fuerte influencia anglosajona; o sea influencia de los “bárbaros” de la historia antigua según lo definieron los prohombre de la cuna de la cultura que fue “latina” y estuvo ubicada en el sur de Europa –Grecia y Roma-) resaltada en la primera parte del texto (Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia) tan contrastante con su marcado despreció por los “populismos” latinoamericanos como supuestas réplicas –según él- de los populismo latinos de Europa (los ubica y señala puntualmente: España, Italia y Grecia casi al final del texto y no creo por casualidad).

Esto, en mi modesto entender, pone de manifiesto una determinada formación –o colonización cultural para ser más preciso- y un interés de su parte por diferenciarse de manera mitro-marxisticamente de todo aquello que tenga olor a “latino”. Esta identificación anglófila es recurrente en todos sus escritos y para nada es reprochable. Lo grave es venderlo como panacea.

En términos genealógico resulta un tanto ilógico ese desprecio ya que por apellido queda claro que el origen de sus ancestros es español y no anglosajón (El origen del apellido Martí se lo puede ubicar en Aragón, o en Cataluña, en el Levante; o en Valencia, Alicante o Castellón); pero resulta totalmente comprensible si hablamos en términos culturales y más cuando se trata de “academicismo” argentino.

Pero veamos.

MARTÍ 2

Dice Martí: Sin querer hacer un análisis histórico de cada uno de estos sistemas”…   para dos renglones más abajo señalar a la hora de considerar como única opción (obviamente se refiere al populismo y dicho esto dentro de lo que podría llamarse “campaña política encubierta para el FCyS-Cambiemos”) las políticas aplicadas en nuestro país y en nuestra provincia desde hace décadas”. Por empezar un Estado de bienestar no es un sistema en si mismo sino, y en todo caso, el producto de la aplicación de un sistema político. Por otro lado hacer la salvedad de no querer hacer análisis histórico para luego sentenciar sobre una política aplicada por décadas suena a un neologismo más próximo a un raro oxImoron ya que hablar de décadas implica mínimamente un análisis histórico.

Evidentemente el autor desnuda cierto temor por incursionar en determinada historia que nunca fue aséptica ni asexuada y menos aún apolítica. Para eso recurre a ciertos eufemismos. Es clara su intensión de restarle los marcados componentes ideológicos que tuvieron todos los acontecimientos a lo largo de la existencia del hombre.

Estado de Bienestar no es lo mismo que Estado Benefactor aunque desde diversas “escuela de pensamiento político” hayan logrado fundir lo liberal con lo socialdemócrata, el socialcristianismo y el keynesianismo dentro de las Ciencias Política para luego venderlo como un producto terminado a los fines que se lo estudie en ámbitos “académicos”, incluidos los católicos.

Tomar como ejemplo los estados nórdico europeos para una elucubración política con fines de traspolación resulta por lo menos errónea básicamente porque desnuda un profundo desconocimiento de la idiosincrasia del ser latinoamericano en lo sustancial por un lado, porque ninguna historia se repite con iguales características por cuestiones de tiempo, formas y circunstancias (salvo en nuestro país donde la oligarquía nativa con fuerte identificación no por “casualidad” con lo anglosajón –“civilización”-, viene triunfando en materia cultural por no haber perdido nunca el manejo de los resortes educativos, desde Caseros -1852- en adelante) por el otro, y por ultimo porque resulta disparatado comparar valores culturales, modos de ver y concebir la vida, esa cosmovisión que lleva a definir qué se entiende por bienestar tanto social como educativo en un poblador por ejemplo de Hualfín, o Singuil, del propio Villa Cubas de esta capital provincial; o de Charata del Chaco, Añatuya de Santiago del Estero o de Las Plumas de Chubut (que entre ellos ya hay notables diferencias) con los valores que pueden llegar a tener los Sueco de Estocolmo, Gotemburgo o Upsala, o los dinamarqueses de Odense, Copenhague o Arhus.

Suena como muy disparatado!!!      

A continuación y con el subtítulo de “Populismos Latinoamericanos” destaca que dicho sistema fue practicado tanto por partidos de derecha, izquierda y centro; sin dar ningún ejemplo que sustente tamaña teoría.

Si no fuera porque suena a otro oximorón pero esta vez de tipo ideológico referirse a “populismo de derecha”, yo podría inferir sin temor a equivocarme, cierta intencionalidad antiperonista, de esa que está muy presente –pero a esta altura ya desactualizada- en los que no pocos denominamos “psico-bolchaje” vernáculo. A menos que identifique al “menemismo” –que no fue peronismo- dentro de esa categoría. Además conozco a muchos pensadores de izquierda y no pocos de ellos me honraron y honran con su amistad, tal el Caso de Abelardo Ramos, Spilimbergo, Hernández Arregui, Puiggros, Norberto Galasso y pensadores nacionales como el propio Jauretche, José María Rosas, Methol Ferrer, Fermin Chaves, Osvaldo Guclielmino, José Pepe Muños Azpiri, y mi maestro, el pedagogo Gustavo F.J. Cirigliano, y jamás los escuche referirse a un “populismo de derecha” en América Latina. Un descubrimiento “categórico” hecho por don Martí que parece tardío por lo fuera de tiempo.

Pero continuando con lo ideológico, la pregunta cae de maduro: para don Martí ¿fueron partidos populista de izquierda los que encabezaron Augusto Cesar Sandino en Nicaragua, Velazco Alvarado en Perú, Torrijo en Panamá, y mas recientemente el Castrismo en Cuba, el Sandinismo, El Chavismo, el Kirchnerismo, el Lulismo, el Correismo ecuatoriano, el de Evo en Bolivia, el Lugoismo Paraguayo o el Mujicaismo uruguayo?

Siguiendo su línea analítica lo podría ayudar con los ejemplos de populismo de centro. Para no irnos muy lejos… ¿Sergio Massa por casualidad? Es el caso más claro de populismo de centro según su caracterización.  Por su hibridez ideológica, Massa es el que más se aproximaría en tanto usa las necesidades de los más desprotegidos para sus fines políticos que en este caso coincide con su apreciación que sostiene que: “El líder se convierte en el defensor de los más pobres y realiza un pacto tácito con ellos para sostener la lucha por sus derechos y el bienestar”. Lamentablemente Massa no es popular, ; no lo veo defendiendo los intereses del pueblo; con solo avalar   el endeudamiento externo Macrista ya no puede ser popular. Digo esto porque cabe aclarar que Popular: es lo que pertenece al pueblo (comunidad o grupo mayoritario) o tiene su origen en él. En cambio Populismo es una simple tendencia política que usa las necesidades del pueblo para otros fines.

Ahora bien y siguiendo con el texto de Martí, sería muy poco serio de mi parte contra argumentar el rescate que él hace de los dichos de la politóloga Gloria Álvarez: “El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica para sostener su existencia” para refrendar su teoría critica del populismo, con ideas extraídas de libros escritos por Sandra Russo o Gabriela Cerruti (que comparados con las definiciones de la “tilinga medio pelo” Alvarez –simple operadora mediática de la derecha centroamericana al servicio de espurios intereses norteamericanos-, pasarían a ser -y  de manera graciosa- importantes “Tratados Políticos”). Seguramente, y de hacer eso, nadie me tomaría en serio. Es más, no pocos me dirían “Martinez, que chistes de mal gusto su refutación basado en semejante fuentes.” En términos comparativos sería discutir sobre historia –en serio- con un interlocutor formado por libros escritos por Lanata o Majul, o las editoriales de los Leucos, Bonelli, Van der Koy, Blanck o Joaquin Morales Sola. Poco serio para un rescatador del “Estado de Bienestar” de los países nórdicos.     

Se torna menos serio aun utilizar como argumento ejemplificador de su “tesis” lo siguiente: Es común escuchar a estos los líderes en sus discursos acusar a distintos sectores por la pobreza de la nación. Ellos son: los empresarios, los organismos internacionales, los medios de comunicación o la oligarquía del campo. Esta dialéctica es clave para generar la confianza; la opción de fe necesaria para justificar ante el electorado la corrupción estatal”.

CRONICA

 

Bastaría que don Martí se respondiera las siguientes preguntas: “¿Por qué las cuentas públicas deben y son abiertas y las privadas no? ¿Hay algo que ocultar? ¿Por qué el privado puede hacer lo que quiere con la plata del Estado? ¿No deberían ser objeto de los mismos controles que le caben al Estado, sobre todo cuando dichas empresas hacen negocios con él? Es lo más lógico toda vez que el dinero es público y las obras, como sabemos, las pagamos todos.”(*),  para entender que el origen de la corrupción estatal parte de la avidez de los grandes grupos privados por hacer negocios con el Estado que es plata segura y más rentable incluso sin trabajar ni invertir nada en tanto hasta suelen tercerizar obras y servicios dedicando los ingresos sacados a ese Estado a buscar mejores ganancias a través de la timba financiera. Si Báez y López son corruptos… Odebretch, IECSA, Calcaterra, la Flia Macri (empresarios todos) ¿Qué son? ¿Quién corrompió a Lopecito? Como dice por ahí algún portal con razonamientos que más que confiables se aproximan y mucho al sentido común: “Si López se quedó con 8 palitos verdes, seguramente los que se lo dieron se deben haber quedado con esos 8 multiplicados por 10 o 100”.  

Más grave aún es disfrazar un  relato que intenta ser crítico del populismo con argumentos que por reiterados no son más que  fieles y respetuosos  del relato PRO_CAMBIEMOS que recitan sus acompañantes mediáticos, o sea: “La Nación dixit, Clarín dixit, TN dixit, o Lanata dixit”, como por ejemplo -y siguiendo la línea del relato “PRO- oficialista” de la “pesada herencia”-: “Aumentan (los “populistas”) el gasto público generando déficit fiscal, ocultan los datos reales para esconder la verdad; luego de esto el Estado, lógicamente, hace crisis, la economía comienza a mostrar el deterioro: inflación, estancamiento y desempleo. Los servicios públicos son cada vez peores;  el transporte, la  salud y educación. Para sostener el empleo se cierran las importaciones y se controla en valor del dólar, los precios y tarifas. Luego aparece el desabastecimiento, el descontento social. Pero el líder populista defiende el planteo ideológico que lo sostuvo en el poder. La culpa de todos los males la tienen los oligarcas y los empresarios que concentran todo el dinero con la ayuda de los EE.UU.; pero jamás se escuchará al líder arrepentirse de algo o reconocer un error.  Como un semidiós, nunca se equivoca.”

No se me ocurre pensar que esto lo escribió por la Gestión Macri…  ¿O sí? Pregunto porque en un año y medio de gestión CAMBIEMOS-EMPRESARIAL  se incrementó el endeudamiento externo a niveles nunca antes conocidos comprometiendo el destino de las generaciones futuras que Martí rescata al final de su texto como: “la materia prima: el argentino que quiere una nación próspera para sus hijos.” . En el último año y medio se aumentó el gasto público (más selectivo desde ya al haber eliminado la “grasa militante” para brindar sueldos mas altos a los “acompañantes aplaudidores” del cambio), se duplico el déficit fiscal, el INDEC es más mentiroso que el anterior del propio Moreno, la crisis económica es mucho más profunda,  con una inflación en el primer año de mandato -2016- que estuvo por encima de la gestión anterior tan criticada. No creo sea necesario recordarle al Sr. Martí que inflación viene del griego “inflatio= inflar, aumentar precios”; o sea, todo proceso inflacionario parte de una decisión política privada que, entre otros factores, actúa buscando mayor rentabilidad en el menor tiempo posible, y no como se la quiere vender asociada únicamente a la emisión monetaria que en materia de circulante también es controlada en nuestro país por las entidades financieras quitándolo de circulación para retornarlo en forma de “prestamos” con alta tasas de interés ya que muchas de esas “entidades” son los nuevos brazos de los monopolios formadores de precios.  La emisión es solo consecuencia de esa maniobra política privada con la cual el Estado busca atenuar sus efectos negativos en la población y que muy bien los detalla Martí pero… corriendo a los responsables reales de la escena del crimen y del hecho criminal.

Evidentemente el retroceso del índice inflacionario a costa del bajo consumo que logra el enfriamiento de la economía en razón del incremento de la desocupación,  herramienta generadora de necesidades que no pueden ser cubiertas y que habilita la  rebaja salarial para conseguir el mínimo sustento, con sus consecuencias de miseria y hambre con el solo fin que los “números cierren”, es lo que lo tranquilizaría al Sr. Martí. Pero las personas no son números y sus necesidades menos. En ese caso, y como ya lo explique en otra oportunidad, la exactitud matemática también es manipulable según sean los fines. Además ni Suecia ni Dinamarca ni Islandia son la panacea que pretende presentar Martí como modelos a seguir, y luego demostraré porqué.

Pero Martí llega al paroxismo cuando manifiesta: “Sólo hay que observar los indicadores mundiales para advertir que donde se practica el Estado de bienestar tienen los mejores índices de educación, desarrollo humano, economía, competitividad, derechos civiles y calidad de vida. Estos países son mucho más limitados (en cuanto a recursos naturales) que la Argentina, sin embargo han logrado sostener en el tiempo un sistema que les ha permitido ser referentes en el mundo.” Podríamos definirlo como un Estado socialista que se desarrolla en una economía capitalista y que asegura el buen vivir de sus ciudadanos. Esta es una aparente contradicción, pero lo cierto es que han demostrado que no es incompatible un Estado activo y presente con la economía de mercado. El Estado interviene en los desajustes económicos evitando la concentración del dinero, distribuyendo equitativamente los beneficios, cobrando impuestos progresivos, asegurando la libertad individual y la igualdad ante la ley, haciendo respetar las instituciones del Estado. 
A Martí solo le faltaría un pequeño detalle para redondear su propuesta; porque estamos en Argentina. Ese detalle es preguntarle al propio Macri, a Magnetto o a  Bulgheroni, a Perez Compac, a Roca, o a los Eskenazi, a Ratazzi,  a Eurnekian, o a Cartellone, Wagner, al Presidente de la S.R., o Rovella Carranza, etc, etc…. al poder económico real  ¿Qué opinan muchachos de mi propuesta socialista-capitalista? Simplemente eso.  

En otro aspecto resulta más que extraño que no se percate que la propia Institución que el dirige está subvencionada por el Estado corrupto que él se encarga de denostar en su articulo(1). Además no debería  olvidar que para dicha entidad el conocimiento es una mercancía cuyo costo debe pagar cualquier estudiante para acceder a él; o sea un “negocio” altamente lucrativo en términos privados gracias a la manito que le “da” el Estado corrupto. ¡Son las leyes del mercado ¿no don Martí?! ¿Cómo se compatibilizaría esa ventajosa situación con su Estado “socialista-capitalista”?

En cuanto a los países “modelos” elegidos por Martí y para poner al lector en tema solo agregaría las siguientes tres “grageas”:

Suecia: Un país un poco más grande que la Pcia. de Bs. As. pero con 6,5 millones de habitantes menos que el actual feudo de la Sra. Vidal. Con una economía hoy en crisis por las olas de migrantes de la propia Europa y el cercano oriente, que harán que en 10 o 15 años los suecos sean una minoría en su propio país. (Le pregunto a don Marti, ¿deberiamos volvernos más xenófobos de lo que actualmente somos -algo que  intenta inculcar el Macrismo- como ya está pasando en Suecia para emularlos, pero en nuestro caso con los hermanos latinoamericanos?)  Con una economía que se asienta en las exportaciones y en tres grandes multinacionales  -Ericsson, Volvo y Astra- pero con conciencia nacional en contra posición con los empresarios argentinos con conciencia “bolsillesca”;  y con una legislación social de avanzada dónde hasta el consumo de droga es legal y se goza del derecho a morir intoxicado por ella, algo que lógicamente  bajó el índice de criminalidad.

Dinamarca: Con una superficie equivalente a menos de la mitad de la superficie de nuestra Catamarca pero con una población de casi 6 millones de habitantes lo que hace que el 33 % de la población activa esté ocupada en el sector publico (en nuestro país la prensa habla del gasto improductivo que significa la “burocracia estatal” que solo insume apenas el 10 % de la población activa). País que cuenta con jornadas laborales de 37 horas semanales y 5 semanas de vacaciones que ahora las propias empresas piensan estirar a 6; con  la posibilidad de jubilarse a los 62 años, algo impensado en el presente y futuro argentino de continuar Macrilandia.

Islandia: Una isla volcánica de 103 mil Km cuadrados y 300 mil habitantes con una economía endeble que está tratando de salir de una crisis muy similar a la que dejo el menemismo en nuestro país. Todo se remonta al 2008, cuando el gobierno islandés se encontró en medio de una crisis financiera que llevó a los principales bancos del país a la quiebra, algo que hizo tambalear  su moneda y  lanzó a las calles a miles de sus ciudadanos en manifestaciones multitudinarias.

Islandia optó por juzgar a los implicados en la burbuja financiera. Como ejemplo están los ejecutivos del banco Kaupthing, entre los que destaca el ex director ejecutivo Hreidar Mar Sigurdsson, que fueron condenados a penas de entre cuatro y cinco años de prisión acusados de manipulación del mercado. También fue juzgado Geir Haarde, primer ministro entre 2006 y 2009, al que se le achacó no haber realizado reuniones de gabinete ante cuestiones de estado importantes -si bien no fue condenado. Pero no todo ha salido como los islandeses esperaban: instancias superiores de justicia han desestimado otros casos, rebajando e incluso eliminando las penas.

Pregunta ¿La justicia de Islandia siguió el ejemplo argentino de Bonadío y la actual Corte Suprema Argentina?  o fue al revés!!!

Como ejemplos a seguir por  Argentina no creo que le sirvan ni sean del agrado de nuestra oligarquía ni para los impolutos empresarios argentinos que según don Martí parecerían ser  “Carmelitos descalzos” en materia de desprendimiento empresarial; menos para los intereses norteamericanos.

Por eso no creo en este tipo de  textos plagados de buenas y “extrañas” intenciones asentadas en dudosos modelos foráneos.

Gracias Jauretche por abrirme los ojos; algo que la educación formal no hizo ni hace: pensar en argentino y latinoamericano.

Notas:

(*)(Juan Salina-MISTERIOS REVELABLES- http://pajarorojo.comar/?p=34776 )

(1)Vinculado con eso, el porcentaje de escuelas privadas que reciben el aporte del Estado es, en Catamarca, del 70%. Catamarca, particularmente, aumentó el porcentaje de gasto (para ser más suave yo lo llamaría inversión del Estado) por alumno en un 136,9%, en el período 1994-2005, (Fuente: El Ancasti-18/10/2008- datos que extrajo de un informe del CIPPEC –Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento-)

LA NOTA DE MARRAS:

MARTÍ 0

HABLEMOS DE EDUCACIÓN

Populismo vs. Estado de bienestar

Sin querer hacer un análisis histórico de cada uno de estos sistemas políticos, intentaré aclarar ciertas confusiones que se presentan a la hora de considerar como única opción las políticas aplicadas en nuestro país y en nuestra provincia desde hace décadas.
Cada uno de estos sistemas nace como consecuencia del implacable impacto social dejado por el liberalismo político y la ausencia del Estado en el resguardo de los derechos más elementales del ciudadano. Desde entonces hay una necesaria revisión del rol del Estado en la sociedad para lograr justicia social, participación política, desarrollo humano y atención de los derechos de los trabajadores. 
En la mayoría de los países latinoamericanos han desarrollado el populismo. Parte de Europa con los países nórdicos, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia; pusieron en práctica el llamado Estado de bienestar o Estado benefactor. Sintéticamente haré un simple enunciado de las características de cada uno de estos sistemas.

Populismo Latinoamericano
Cabe destacar que el populismo ha sido practicado por partidos de derecha, izquierda o centro y se ha convertido en una suerte de maquinaria para hacerse del poder, sostenerse, acrecentarlo y perpetuarse.
Si nos concentramos en el discurso y el dato de la realidad, nos vamos a encontrar con lo siguiente:
El líder se convierte en el defensor de los más pobres y realiza un pacto tácito con ellos para sostener la lucha por sus derechos y el bienestar, pero lo cierto es que los índices de pobreza en donde se han practicado estos sistemas han empeorado, han crecido o multiplicado. Al decir de la politóloga Gloria Álvarez: “El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica para sostener su existencia”. 
Es común escuchar a estos los líderes en sus discursos acusar a distintos sectores por la pobreza de la nación. Ellos son: los empresarios, los organismos internacionales, los medios de comunicación o la oligarquía del campo. Esta dialéctica es clave para generar la confianza; la opción de fe necesaria para justificar ante el electorado la corrupción estatal y la destrucción de los poderes del sistema republicano, porque todo se hace en nombre del pueblo. Aunque en el discurso se destaque la democracia, lo cierto es que lo único democrático es la forma de llegar al poder. Luego de eso, es una permanente apropiación de los poderes del Estado para beneficio personal y sectorial, utilizándolo para cobijar al aparato partidario, llenándolo de empleados públicos improductivos que sólo se dedican a la política. Aumentan el gasto público generando déficit fiscal, ocultan los datos reales para esconder la verdad; luego de esto el Estado, lógicamente, hace crisis, la economía comienza a mostrar el deterioro: inflación, estancamiento y desempleo. Los servicios públicos son cada vez peores;  el transporte, la  salud y educación. 
Para sostener el empleo se cierran las importaciones y se controla en valor del dólar, los precios y tarifas. Luego aparece el desabastecimiento, el descontento social. Pero el líder populista defiende el planteo ideológico que lo sostuvo en el poder. La culpa de todos los males la tienen los oligarcas y los empresarios que concentran todo el dinero con la ayuda de los EE.UU.; pero jamás se escuchará al líder arrepentirse de algo o reconocer un error.  Como un semidiós, nunca se equivoca.

Estado de bienestar
Sólo hay que observar los indicadores mundiales para advertir que donde se practica el Estado de bienestar tienen los mejores índices de educación, desarrollo humano, economía, competitividad, derechos civiles y calidad de vida. Estos países son mucho más limitados (en cuanto a recursos naturales) que la Argentina, sin embargo han logrado sostener en el tiempo un sistema que les ha permitido ser referentes en el mundo. 
El Estado asegura la equidad y justicia social interviniendo en la vida del ciudadano procurando el bienestar a través de los servicios como educación, transporte, salud, generando una red de contención para que nadie quede excluido. Podríamos definirlo como un Estado socialista que se desarrolla en una economía capitalista y que asegura el buen vivir de sus ciudadanos. Esta es una aparente contradicción, pero lo cierto es que han demostrado que no es incompatible un Estado activo y presente con la economía de mercado. El Estado interviene en los desajustes económicos evitando la concentración del dinero, distribuyendo equitativamente los beneficios, cobrando impuestos progresivos, asegurando la libertad individual y la igualdad ante la ley, haciendo respetar las instituciones del Estado. 
Los líderes políticos, sindicales y empresariales tienen una enorme vocación para la convivencia demostrado esto en la diversidad de ideologías que existen en los parlamentos. Saben que el ciudadano no arriesga el Estado de bienestar, por tanto son muy cuidadosos de los resultados y de los recursos del Estado.
Noruega, Dinamarca y Suecia gozan de índices de criminalidad sorprendentemente bajos y una envidiable esperanza de vida. Sin lugar a dudas, se trata de países sumamente prósperos, donde las personas pueden gozar de un grado mayor de libertad y al mismo tiempo de bienestar. Pero ¿cómo esta fría y poco fértil península ubicada entre el mar Noruego y el mar Báltico pudo convertirse en un verdadero ejemplo del bienestar?
Muchos dirán que no tengo en cuenta que estos países tienen una historia institucional distinta, una población homogénea, elevados niveles de confianza, participación cívica, cohesión social, responsabilidad individual, valores familiares y sobre todo una fuerte ética del trabajo. La inobservancia de estos elementos esenciales que anteceden al Estado de bienestar podría hacerme cometer un grave error. Pero lo cierto es que las ideas políticas y los procesos nunca fueron estáticos y jamás quedaron en un lugar, por el contario se expandieron y en algunos casos llegaron a todos lados. Así como el populismo no es exclusivo de Latinoamérica y hay fuerzas políticas que los representan en España, Italia y Grecia, de igual modo pasa en nuestra nación con el sistema del Estado de bienestar. Confío que nuestro país pueda dar un salto cualitativo en lo institucional para salir del estancamiento crónico, la decadencia moral y la política de la dádiva para ingresar en la etapa del crecimiento y desarrollo. Para ello hay que votar con la razón y no por la tradición o el sentimiento apasionado que los líderes mesiánicos siempre estimulan.
Tenemos la materia prima: el argentino que quiere una nación próspera para sus hijos.

Lic. Rubén David Martí
martiruben@msn.com
https://www.facebook.com/Lic-Ruben-David-Marti-1249940738425522/

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ZONCERAS DE UN PENSADOR

2 enero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC (de nuestra redacción)

A los fines de ir poniendo las cosas en su lugar en materia cultural en este año 2015 de definiciomes político-electorales, creemos necesario volver a poner a consideración de nuestros lectores un trabajo de un compañero y columnista de nuestra publicación elaborado y publicado hace ya unos años. Por la perseverancia del personaje que se toma como referencia en algunos conceptos y a fines de actualizarlo, solo y en algunos párrafos hicimos algunos agregados de actuales opiniones del pensador -y según él “filósofo”-.

Se equivoca –y feo- José Pablo Feimann al confundir un expresión de deseo suya con lo que hoy sigue siendo una realidad –y muy vigente- en cuanto a la enseñanza de la historia en los establecimientos de educación formal. Por otro lado, y por ciertas apreciaciones que aparecen en su discurso, salta a la vista que él también fue otra víctima más de esta educación.

Por Pedro del Arrabal

INTRODUCCIÓN

Jugando con el control remoto de la “tele” buscando algo interesante para ver y despejar mi cabeza, pasé por el canal ENCUENTRO y ví a Feimann (José Pablo) hablando de un gran patriota de la Nación Latinoamericana, oriundo de la provincia de Catamarca, don Felipe Varela. Detuve la búsqueda y me quede a escucharlo.

a fein

Tengo entendido que la especialidad de Feimann es la filosofía, no la historia, y eso en esta oportunidad se notó. Aunque debo destacar que dio muestras, en la media hora que duró el programa, de manejarse en la dirección correcta en cuanto a lo ideológico (1), no así en lo que se refiere a su formación histórica y, consecuentemente a la información que brindaba, especialmente por las fuentes a las que en principio uno supone habría acudido para recopilar información. Esto hizo que, en algunos pasajes, esa información que él trataba de brindar no fuera tan buena, y en otros equivocada. De cualquier manera mostró tener mucho interés y curiosidad por los temas históricos nacionales y latinoamericano, y eso es de por si resulta muy valioso.

Se trató de una disertación que intentó ser clara pero…, lamentablemente, dejó más de la mitad de sus contundentes y algunas muy buenas afirmaciones sin las debidas explicaciones que las fundamenten. Y en historia estas cuestiones no suelen resultar detalles menores. Por el contrario, son fundamentales para dar vuelta una perversa realidad que por años se viene dando en su enseñanza desde el ámbito pedagógico.

 

¿HISTORIA DE LA EDUCACIÓN O EDUCACIÓN EN HISTORIA?

Jauretche (Arturo) hablaba con total conocimiento de causa de las cuestiones históricas y las zonceras que se introdujeron a través de la educación en el inconciente colectivo de nuestros paisanos y de los párvulos escolares “desde la más tierna infancia y en dosis para adulto” –decía.(2) “Buscaban hacerle creer que lo que ellos –los del vulgo, los laburantes- veían como «malo y jodido» para sus humanidades en realidad no lo era, ya que se trataba de un problema de ignorancia. Algo así como que la cuestión central se asentaba en la condición social de los trabajadores de “fuerza bruta”, quienes por motivos que ellos desconocían (¿?), no podían acceder a los «lentes correctos» que permitían visualizar adecuadamente la cultura y el progreso que significaban para la Nación y la Patria, las ideas que venía allende los mares. Y los que querían enseñar a ese vulgo el por qué de la explotación que padecían, argumentaban algo similar (porque nuestros obreros y laburantes no se parecían en nada a los obreros y laburantes europeos). Estos pedagogos de la “revolución proletaria”, en vez de resolver y tratar de revertir la explotación que los trabajadores locales padecían, se limitaban a « explicar académicamente» que la misma se debía a la ignorancia del laburante respecto de los saberes «doctorales sobre el significado de la explotación», saber que solo lo tenía la gente culta e instruida (o sea ellos, los intelectuales de izquierda de la época). Vaya uno a saber por qué no se daban cuenta que por esa explotación y su trabajo sin descanso ni horario, en realidad al pobre laburante no le quedaba tiempo ni para tener una noche el amor plena con su mujer y lo tenía que hacer rapidito y a las apuradas a la madrugada, antes de irse a laburar; menos le quedaría tiempo para leer un capitulo de “El Capital”. Pero esto, ellos no lo entendían. Se trataba de un defecto muy típico en el pensamiento de todos los «norteamericos Ghioldi» que deambularon a lo largo del siglo XX por todo nuestro país, especialmente en medios de comunicación, universidades y conferencias académicas donde se despachaban a sus anchas sobre los saberes revolucionarios, desparramando inocuas teorías, que como tales, y a los fines prácticos, solo servían a los intereses de los verdaderos detentadores del poder y a la derecha local. Con esto les alcanzaba para presentarse como “democráticos y tolerantes”. En realidad y para estos personajes se trataba de la esencia de ese saber. Era un saber foráneo que por su falta de adaptación y/o adecuación a nuestra realidad, solo servía para alimentar el cipayismo vernáculo a costa de la ignorancia de lo nuestro. Es aquí donde se debe buscar la naciente de una cultura de entreguismo por un lado y de infame explotación del hombre por el hombre practicado por los grupos de concentración económica y la oligarquía por el otro, algo que ellos no podían entender por la propia deformación sufrida; deformación de la cual en algún momento yo también fui victima. Eso lo digo en uno de mis trabajos.” –me dijo en un charla informal allá por marzo de 1974, siendo yo muy joven, uno de los creadores de FORJA. A esto, Jauretche (a él me refería anteriormente), genialmente lo llamó “colonización pedagógica”.

Feimann tiene a su favor y como justificativo para las presumibles y supuestamente no intencionadas omisiones que yo detecté en aquella disertación, lo tirano que es el tiempo televisivo. Es por eso que sin ser historiador siento necesario aclarar algunos puntos para completar su exposición y que la misma resulte más comprensible. Desde estas ciber páginas intentaré colaborar aportando ciertas aclaraciones sobre algunas cuestiones históricas, en la seguridad de que ayudarán a entender el por qué de tal o cual acierto o error en algunos acontecimientos y hechos, y las razones de muchos de los males que aquejaron al pueblo argentino.

LA HISTORIA OFICIAL

Feimann, aseguró en aquella oportunidad, y con énfasis “La historia oficial no existe más”. ¡Muy bello!… como expresión de deseo. Pero lamentablemente FALSO según lo indica la propia realidad. La historia oficial sigue vivita y coleando. Aun hoy se la sigue enseñando en escuelas y colegios de toda la República (y si hay excepciones las mismas son contadas con los dedos de la mano). Se trata de una historia que sigue estampada en textos escolares del primario y del secundario habilitados ministerialmente. Es la misma historia oficial que sigue siendo avalada por la “Academía Nacional de Historia”, pacata institución que no quiere en sus filas a hombres valiosos como es el caso de Norberto Galasso, por ejemplo. Pero no es casualidad; es la “Academia” que no quiere a Galasso en sus filas porque no está dispuesta a enfrentarse y darle la razón al más serio e importante investigador en la materia que este país haya dado en los últimos tiempos. Hacerlo implicaría desnudarse poniendo en evidencia todas las falsedades que ellos fabricaron. Jamás reconocerán estos señores que usaron perversos y alevosos errores conceptuales para construir la “historia oficial”. Me refiero a esos absurdos y obsoletos academicistas que se sienten patriarcas veladores de los altos valores históricos de la patria y los impresentables personajes que inflaron hasta transformarlos en hacedores de nuestra historia y sus mejores exponentes. Inescrupulosos academicistas que no dudaron en vender sus plumas escritoras a los intereses de turno, y ahora argumentan temer el descalabro generalizado dentro del sistema educativo para el caso que salga a la luz la verdadera historia, la realmente documentada. Que se descubra que la historia enseñada en establecimientos educativos oficiales fue una historia inventada, fraguada, para servir a los intereses de los poderosos de este país, a los intereses porteños como bien lo definió Feimann en aquel programa, no es un temor infundado.

Debo reconocer que como argumento humanitario, el temor por el descalabro en el sistema educativo ante tamaña revelación utilizado por estos academicistas podría ser comprensible y tener cierto valor. Con solo pensar lo desestructurante y traumático que podría resultar para maestros y profesores de historia descubrirse víctimas de un engaño y victimarios de inocentes educandos(niños, adolescentes y jóvenes)   a quienes les contaron una novela diseñada y escrita por un perverso personaje llamado Bartolomé Mitre, monumentalizado por la oligarquía porteña como “el padre de la historia”. Pero por otro lado sostener la continuidad de “la historia oficial”, hoy por hoy significa nada más y nada menos que sostener la continuidad de una perversión que sigue colocando piedras mentales en la cabeza de mujeres, hombres y niños de nuestro país impidiéndoles pensar libremente, pensar en y como argentinos y latinoamericanos que son; que somos, porque yo también fui una de esas víctimas.

Esto no es casual ya que favorece la mantención del actual Status Quo económico-social y los pedestales para sus “proceres historicos”. Lógicamente que esto terminará una vez más deteniendo la necesaria concientización del colectivo sobre la importancia de un proceso liberador en términos comunitarios y regionales.

Esto hace que lo primero, como argumento para no blanquear la verdadera historia, solo sea una perversa excusa.

Feimann habló (palabras más, palabras menos) de la historia Mitrista señalándola como la historia de una argentina construida e interpretada falazmente por los que se decían liberales porteño y trabajada en función de sus intereses. Una Historia escrita por el poder porteño. Absolutamente CIERTO.

¿FELIPE VARELA FUE LO QUE FUE GRACIAS A ALBERDI?

En otro momento de aquella disertación televisiva, Feimann se refirió a Varela reiteradamente con el mote que le asigno el unitarismo: “El quijote de los Andes”. Mezclados con otros conceptos sobre la supuesta ignorancia que acompañaba a los caudillos provincianos, rescató la famosa proclama Americanista del caudillo catamarqueño. Pero al hacerlo me trasmitía una intensión, a mi entender, contradictoria. Mientras elogiaba aquella proclama –que no leyó en ningún momento y usted señor lector lo podrá hacer al final de la presente nota-, adjudicó el contenido libertario de la misma a una supuesta y obligada lectura que Varela debió hacer de las obras de Alberdi. Destacó de este último -J.B.A.- la sólida formación adquirida ya que se había nutrido de, entre otros grandes pensadores universales, Descartes etc, etc. Dejó entrever que para él era imposible que Varela pudiera construir un texto de la envergadura de aquella proclama sin haber leído a Alberdi. Por lo menos a mi me sonó chocante y contradictorio con lo que venía sosteniendo hasta ese momento respecto del pensamiento porteño en particular, y la negación de un pensamiento provinciano original construido por afuera de las tradiciones escolásticas, algo que en general siempre fue el sustento del pensamiento porteño. Elogiaba el texto mientras menoscababa la capacidad de pensar del hombre del interior basándose en una realidad a todas luces cierta en determinados aspectos, la pobreza y analfabetismo por ejemplo, algo que existió y aún hoy existe en el interior del nuestro país. Pero lamentablemente confundió –como lo hacen muchos de sus pares- ignorancia con analfabetismo. Se puede ser analfabeto pero no ignorante. Los padres de Irigoyen eran analfabetos pero no ignorantes. La vida misma es una excelente escuela de aprendizaje que en la mayoría de los casos no requiere codificación especial alguna y solo alcanza con saber mirar para incorporar una infinidad de conocimientos y también belleza; esto lo sostenía criteriosamente Paulo Freire. Además se olvidó de lo que pueden los sentimientos. También se olvido de los conocimientos previos que existieron en estas tierras ante de la llegada de los conquistadores y colonizadores.

La obligada lectura de Alberdi que Feimann le adjudica a Varela me suena a una suposición surgida de un “fallido” por deformación intelectual; pero entendible viniendo de un hombre como Feimann. Según mi modesto y limitado entendimiento, es la formación euro-centrista –para nada criticable desde ya- por él y muchos otros recibida la que primó a la hora de emitir aquel juicio de valor. Esto hace prácticamente imposible que puedan imaginar a un hombre de estas tierras como un ser capaz de construirse y transformarse en un generador de pensamientos propios, originales, crear sin haber recurrido a la formación europea. Le pasa a la mayoría de nuestros intelectuales. Parecería ser que para Feimann es imposible que exista un pensamiento libertario surgido de experiencias de vida, ergo todo pensamiento que deje de lado los aportes formativos y culturales del colonizador carece de sustento teórico, o es ilógico e irracional. Como razonamiento y para el fuste formativo que él se autoadjudica parece demasiado zonzo. Feinmann se expresa sobre determinados temas como si el pensamiento hubiese tenido una sola cuna y un solo barrio donde se concibió como tal y eso estuvo en la vieja Europa. Curiosa valoración para un brillante intelectual como es su caso.

LA HISTORIA DEL PARAGUAY SEGÚN QUIEN LA CUENTE

Luego se refirió al Gobierno del mariscal Paraguayo Francisco Solano Lopez como un gobierno “novedoso y extraordinario” a la vez por su política de desarrollo nacional. Pero este logró Feimann se le adjudicó a la importación que Lopez hizo de “materia gris” europea (especialmente técnicos) quienes fueron –según él- los verdaderos artífices de aquel desarrollo. FALSO. Primero por ser un pensamiento típicamente Mitri-Sarmientista al cual se aferró la oligarquía vacuna local, y que él mismo intentaba descalificar en aquella disertación; y segundo porque lo cierto fue que Lopez mandó a los paraguayos más capaces a formarse en Europa para que trajeran aquellos conocimientos y los pusieran al servicio del desarrollo de su país y el mejoramiento de la calidad de vida de sus pueblo, algo que realmente había comenzado a concretar. Si no quería acudir a Galasso, con leer “Las Venas abiertas de America Latina” de Eduardo Galeano le hubiese alcanzado para estar informado al respecto, o leer a José Maria Rosas, a Ortega Peña, al “colorado” Jorge Abelardo Ramos, Methol Ferré; o ver el humilde documental realizado por esta revista titulado “Historias Vivientes” donde un abuelo cuenta esto mismo que yo estoy corrigiendo en él.

HEROICA PAYSANDU, YO TE SALUDO

Pero lo más grave en aquella disertación estuvo en ignorar el alto grado de conciencia regional que en aquella época ya existía y que llevó a Varela a escribir su fantástica Proclama Americanista (3). Me estoy refiriendo al hecho que desató la nefasta Guerra de la Triple Alianza, el criminal y bárbaro ataque que sufrió el hermano pueblo de Paysandú (nuestra propia “Guernica” para aquellos que muestran erudición contando detalles de la española y original y desconocen la masacre de Paysandú) a manos de la Flota Brasileña con respaldo anglo-francés y de nuestro Bartolo Mitre, quien facilitaba las bombas a aquella flota desde el puerto de Buenos Aires para la destrucción de ese bello lugar masacrando a su heroico pueblo. Urquiza siguió con sus traiciones y le facilitaba sus caballares a las fuerzas imperiales brasileñas. Mientras el traidor y cipayo uruguayo Venancio Flores del Partido “Colorado” asediaba la ciudad y a su población, quienes la defendian tenazmente guiados por el Gral Patriota Leandro Gomez, El Mariscal Francisco Solano López, cumpliendo con pactos anteriores acordados entre Uruguayos y Paraguayos para ayudarse y asistirse mutuamente, decide ir en ayuda del valiente pueblo de Paysandú. Pero en su sana intención cometió el error que le sirvió a Mitre de excusa para cometer la mayor felonía contra la gran Nación Latinoamericana en favor de los intereses del libre comercio propuesto por el imperialismo ingles; cruzó por territorio misionero (Argentino) para ir en ayuda de aquellos hermanos que estaban siendo aniquilados.

Cuando se cuenta la historia se la debe contar como fue, con la verdad, aunque sea dolorosa, y con la visión de ambos lados que es lo que le da sentido, valor, y facilita su comprensión.

ANTIPERONISMO CON RANGO ACADÉMICO

Hecha esta aclaración vuelvo a lo anterior. Esta desvalorización del pensamiento nativo, original, realizada por ciertos intelectuales de renombre, no es novedosa y su vigencia es bicentenaria. Ese desprecio estuvo siempre, pasó y pasa con todo lo relacionado al pensamiento nacional y latinoamericano. Una constante histórica que a ciertos defensores de la historia oficial los exime de culpa y cargo porque en realidad ellos también fueron victimas. La verdadera historia Argentina y Latinoamericana siempre estuvo ausente en las curriculas de contenidos de enseñanza primaria, media y universitaria.

Pasó y pasa en los profesorados de historia y en las universidades de hoy en relación al abordaje que hacen, por ejemplo, del peronismo, por tomar un ejemplo que me toca de cerca. Es un fenómeno que para muchos profesores resulta totalmente incomprensible ya que sus características no encajan en ninguna de las escuelas de pensamiento en las que fueron formados. Por consiguiente lo consideran atentatorio de las formas racionales con que conciben la “política”, el “pensamiento”, la “democracia”, una “revolución” o la “reacción”.

Dejando ya de lado la disertación de Feimann en Encuentro y para cerrar, puedo sostener sin temor a equivocarme que para todos los otros “señores” catedráticos universitarios y de profesorados, los fenómenos latinoamericanos son tan raros que merecen una relativa consideración, pero realizada desde un trato filo-peyorativo (“filo” para zafar del calificativo de “reaccionario” y/o “gorila” por un lado, aunque en realidad lo que siempre están buscando es quedar bien con los “antipopulistas” custodios del actual status quo académico). Me lo corroboraron, por un lado una estudiante del profesorado de Historia del instituto Alicia Moro de Justo quien me manifestó abiertamente que muchas de las cosas que en charlas informales yo le manifestaba ella las desconocía y/o en el profesorado no se las enseñaban. Por otro lado hace poco un joven alumno universitario que cursa Ciencias de la Comunicación en Sociales de la UBA definió a alguno de sus profesores como tipos “prejuiciosos” respecto del peronismo. ¡Brillante! Era la palabra justa usada inteligentemente por un pibe joven para realizar una síntesis sobre pensamientos y posturas académicas. ¡Y sí! Se trató de la sensación de un joven que carga con el estigma de ser y sentirse peronista por decisión y sentimientos propios ya que según él su viejo siempre lo había dejado optar libremente en cuestiones político-ideológicas. A este joven le resulta tan claro el “cuadrado” abordaje de sus profesores que lo definió de la siguiente manera: “Parten de juicios previos; juicios adquiridos en su formación; formación enciclopedista y repetitiva. Les resulta difícil tener criterios propios a la hora de pensar el peronismo. Repiten muletillas y discursos antiperonistas construidos por la oligarquía allá lejos y hace tiempo. Les cuesta darse cuenta que en este país es esa oligarquía la que avaló y avala, desautorizo y desautoriza el valor de cualquier pensamiento que se aproxime o aparte del por ellos fijado. Para eso pusieron –y ponen- sus más fabricadamente “notables hombres” en las Academias Nacionales: la de Historia, la de Moral, la de Educación o la de Ciencia”. remató aquel estudiante. Cuando uno escucha esto, siente que no todo está perdido. Que hay esperanza.

FINAL EN FORMA DE TANGO

Esta anécdota me trajo a la memoria el pensamiento y comportamiento revolucionario del cual yo hacia gala en algún periodo de mi vida, al comienzo de los “70”. Amigos y compañeros que provenían del marxismo me habían hablado tanto de la Revolución cubana y rusa, con admirable lujo de detalles que en algún momento hasta me llegue a imaginar que los obreros rusos y cubanos se levantaban a la mañana y antes de ir al trabajo –lo mismo que a la noche y antes de acostarse- leían y releían capítulos de EL CAPITAL. Que los fines de semana, en vez de descansar, los obreros rajaban para las asambleas fabriles o campesinas sin olvidarse de llevar un libro de Marx o Engel bajo el brazo (como el “Ole”) para leer en el camino. Y como un gil me comí el verso de que los “verdaderos obreros” nunca podían pensar en el placer del descanso después de romperse el culo laburando durante 6 de los 7 días de la semana; que no podían comerse un asadito y chuparse un vino, por puro placer nomás, porque el placer era una debilidad burguesa. Por eso conté al comienzo de este escrito de mi circunstancial charla con Jauretche y su lección de aquel día. Y cuando fui a Wilde por quinta vez, llevado por un descolgado revolucionario compañero de facultad, que no trabajaba en la semana por ser estudiante universitario mantenido por papá y mamá, pero que hablaba de los obreros como si hubiese laburado desde el mismo momento que su madre lo había parido, me dí cuenta de muchas de mis torpezas políticas. Fue un aprendizaje por ensayo-error. El que me llevaba era realmente un personaje. Lo hacía para que “bajara línea” en asambleas de obreros barriales porque según él yo manejaba bien el lenguaje “peronista” por ser “cabecita negra”, pero que por tener yo formación universitaria los podía concientizar del valor y la importancia de las revoluciones hechas por las clases proletarias. ¡Y yo como un gil de 20 años “disertaba” sobre lo que era la “Revolución (de paso metía “Peronista”) a laburantes peronistas que me escuchaban a los bostezos y con ganas de rajarse a la mierda para hacer algo más interesante. Hasta que uno dijo ¡Viva Perón carajo! Y ahí terminó todo, porque todos se retiraron sin disimulo alguno. Tiempo después me dí cuenta que era estúpido querer enseñarles lo que era explotación a los explotados, lo que era miseria a los miserables, lo que era despojo a los despojados y desposeídos, lo que debía ser y hacer el peronismo cuando sus padres lo habían disfrutado y se lo habían transmitido.

Y esto no lo vi ni lo aprendí en la facultad, pero me sirvió para entender más eso que maravillosamente el maestro Leonardo Favio llamó “Sinfonía de un sentimiento”.

Notas:

(1) Desde el punto de vista marxista lo ideológico está asociado a las elaboraciones y/o elucubraciones mentales donde se pone en tela de juicio lo religioso, el derecho, la moral de los sujetos; o de las sociedades si se lo toma desde la sociología..

(2)La gente utiliza la ideología para pensar y discutir sobre el mundo social y, por su parte, la ideología determina a su vez la naturaleza de tales argumentos y la forma retórica que adquieren

(3)Proclama:

¡Viva la Unión Americana!

“¡Argentinos! El pabellón de mayo que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho, y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas y febrinas manos del caudillo Mitre, ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero Bellaco, Tuyuty, Curuzú y Curupayty. Nuestra Nación, tan feliz en antecedentes, tan grande en poder, tan rica en porvenir, tan engalanada en glorias, ha sido humillada como una esclava, quedando empeñada en más de cien millones y comprometido su alto nombre a la vez que sus grandes destinos por el bárbaro capricho de aquel mismo porteño, que después de la derrota de Cepeda lagrimeando juró respetarla.

Tal es el odio que aquellos fratricidas porteños tienen a los provincianos, que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y asesinados por los aleves puñales de los degolladores de oficio: Sarmiento, Sandes, Paunero, Campos, Irrazával y otros varios dignos de Mitre.

¡Basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón, sin conciencia! ¡Cincuenta mil víctimas inmoladas sin causa justificable dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo de contener!
¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores de la Patria! ¡Abajo los mercaderes de las cruces de Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre argentina y oriental!

Nuestro programa es la práctica estricta de la constitución jurada, del orden común, la paz y la amistad con el Paraguay, y la unión con las demás repúblicas americanas.
¡Compatriotas nacionalistas! El campo de la lid nos mostrará el enemigo. Allí los invita a recoger los laureles del triunfo o la muerte, vuestro jefe y amigo.”

FELIPE VARELA.