EDUCANDO EN HISTORIA CON EL MANUAL DE DON “BARTOLO”

1 febrero 2017

Catamarca, Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

educacion

Victor L Martinez 2

Por Victor Leopoldo Martinez

San Fernando del Valle, capital de la provincia de Catamarca, República Argentina (2016)

Cuadro de situación: Escuela Privada, alumno de 4to año del secundario, 16 años, clase presencial. Docente: profesora de historia.

Conflicto: Por las características del mismo se trata de una profesora formada bajo la égida de  la “historia oficial”, única historia habilitada por la “Academia Nacional” para la enseñanza formal, adquirida  –es de imaginar- en un Instituto de Estudios Superiores, o la propia Universidad Nacional local (UNCA). La docente, con título habilitante bajo el brazo, se presenta ante sus alumnos como única entendida en el tema. Del otro lado un alumno inteligentemente curioso con observaciones que descolocan a dicha docente y la sacan de la rutina complicando su tarea.

Temas desencadenantes (2):

1.-“Rosas, el TIRANO villano” (según mi modesto parecer, un relato recogido de la hipócrita historia fabricada por Bartolomé Mitre la que ubica a la docente dentro de los “chupa mortaja de Mitre” –como los había y hay de Sarmiento según dijera el MAESTRO Jauretche-); y…

2.- “La última dictadura no fue dictadura, sino un Proceso de Reorganización Nacional”. (Obviamente siguiendo la cipaya línea histórica Mayo-Caseros trazada en sus escritos y su relato histórico por don Bartolo, luego continuada por sus hijos putativos “Alvearistas no personalistas”-El Roquismo de la 1ra Década Infame-“Libertadora de 1955” que eliminó la 2da Tiranía –Perón- y los partidarios de los sucesivos Golpes Militares eliminadores de populismos y ordenadores de la economía en beneficio de la oligarquía nativa, hasta llegar a la 2da Década Infame menemista; y desde el 10 de diciembre del 2015 retomada por el gobierno neoliberal-conservador Macrista).

Recomendación Docente al educando: “Usted debe estudiar de los libros  y del material que yo le doy o sugiero; no debe hacerle caso a lo que le diga o su Papá o el amigo de su Papá”.

Tal como lo vengo sosteniendo en mis sucesivos escritos y trabajos investigativos: “Saber establecido, saber incuestionable”

Esto deja al descubierto la paupérrima (y no por casualidad sino por causalidad) formación que se brinda a nuestros docentes en todo establecimiento “académico serio” y que a fuerza de repetir estupideces atentatorias de toda lógica, del mínimo grado de sensatez y de toda racionalidad, adquieren el tan ansiado “título habilitante”. Ese es el preciso momento donde aparece el otro condimento de nuestra pésima educación, el autoritarismo (que nunca fue equivalente de autoridad) donde la sacro santa palabra docente no puede ser puesta en tela de juicio, menos en duda ni por un familiar, peor aún, ni por un amigo de la familia aunque estos últimos tengan más y mejor formación y mayor solidez argumental a la hora de fundamentar conocimientos históricos.

1ra Conclusión: Para el correcto funcionamiento del sistema educativo, el educando solo debe cumplir con la rutina de presentimos y el ritual de repetición de saberes ajenos que lo habilitará para recibir el certificado que le permitirá sortear los distintos niveles de domesticación.  

Lamentable…

Como lamentable y real es nuestro nivel educativo que hoy por hoy  nos degrada como argentinos al haber elegido como presidente un personaje con tan alto nivel de ignorancia y torpeza que para colmo tiene tantos aplaudidores.     

Como todo tiene que ver con todo vale aclarar que dentro del sistema privado, la educación es un comercio, los contenidos la mercancía, los docentes los vendedores  que están bajo el régimen de “empleados de comercio” (¡Esto no es joda! ¡Funciona así!) y tienen un sindicato SADOP cuyos dirigentes nacionales dicen ser “peronistas” (no es un detalle menor) pero solo preocupados por la relación laboral “trabajador-patrón” de sus afiliados en términos “contractuales”. ¡Estoy hablando de estructuras educativas, la mayoría subvencionadas por el Estado! (Lo que la transforma en un negocio altamente redituable para sus propietarios).

Si analizamos el modo de enseñanza y los contenidos que se vierten en “Estudios Sociales” en nuestros establecimientos educativos aun hoy -2017-, sin temor a equivocarme puedo asegurar:

2da. Conclusión: Nuestras escuelas y colegios (públicos y privados) en materia de “Estudios Sociales” no forman argentinos, domestican en el respeto por los contenidos que llevan al educando a ser un producto estúpidamente colonizado con base en “híbridos histórico-culturales” de valores universales. Lógicamente el proceso genera “ciudadanos del mundo” con identidad indefinida que terminan siendo caldo de cultivo para la instalación del individualismo y el pensar cipayo.

Pregunta: Entonces… ¿Qué se entiende por educación?

3ra.  Conclusión: Aceptar mansamente el proceso de domesticación para ser políticamente correcto y socialmente aceptado; repetir saberes establecidos, nunca cuestionarlos, menos pensar y menos aún hacerlo críticamente.

Claro… En la disciplina “Historia” o “Estudios Sociales”, según sean los distintos cambios de nombre que cada tanto aparecen en las grandes y cacareadas modificaciones educativas implementadas por “progres” que nunca tocan cuestiones de fondo (contenidos) y por ende, al stablishmen culturoso de derecha que maneja las “academias”, le resultan inocuos, todo esto pasaría desapercibido si se tratara de una docente y un colegio de la C.A.B.A. (donde esta línea histórica nunca desapareció pero sí recobro fuerza y vigor en la gestión Macri desde el 2007). Hasta el más neófito percibe que esa educación se sigue rigiendo por los mandatos de la educación eurocéntrica portuaria que salió a la luz dentro del Proyecto del “80” del siglo XIX que con sus aciertos y errores instauró la educación libre y gratuita (extranjerizante pero al menos libre y gratuita). Pero estamos hablando de una docente que vive y trabaja en la provincia que parió a uno de los más grandes argentinos, autor de la primera proclama Americanista: FELIPE  VARELA, un declarado anti Mitrista por el disparate de la Guerra de la Triple Infamia; catamarqueño que en su momento fue lugarteniente de otro gran PATRIOTA como don  Ángel Vicente “El Chacho” Peñaloza; Felipe Varela, histórico caudillo provincial, férreo defensor de los intereses y la dignidad de la “chusma” (O sea, uno de los “chicos bárbaros y malos” según los mitro-sarmientinos). La docente ¿pasó por alto este detalle en su propia provincia?

Queda claro que el personaje de marras, si fuera mediamente responsable en y con su profesión, debió, o debería, investigar, saber que también cuenta con bibliografía “no autorizada” por los señores “académicos” donde  podría enterarse que existe “otra historia”, que la podrá discutir en su grado de  “verdad” o falsedad con todo el derecho que le cabe como argentina responsable; necesario ritual que debió hacer con su “historia Oficial”; teniendo pruebas documentales en la mano. De ningún modo  como docente –creo yo, que también lo soy-  debió dejar de preguntarse: ¿No seré otra “mascarita” transitando un “Corso a contramano” al repetir letanías sin saber siquiera si son estupideces o no?

En razón de esto le acerco a esta docente algunas cositas de su amado pero mentirosito “Don Bartolo” como para que vaya tomando conciencia de quién era en realidad;  saber por ejemplo, en temas militares ¿quién fue y qué hizo don Bartolo para que se lo llame “Gral.”?

Según aparece en La Gazeta Federal:

mitre

“Coronel artillero y amante de las culturas foráneas, estudiaba las tácticas y estrategias de guerra científicas que se aplicaban en Europa, pero no daban resultados en estas pampas salvajes. Iluso, se veía a sí mismo como una especie de genial estratega al estilo de Napoleón o Carlomagno.”

“Incapaz en el campo de batalla (“a Mitre no se le ocurre nada en el campo de batalla” diría D`Amico, oficial porteño.) pero dotado de un optimismo enfermizo, esto lo hacía avanzar en el campo de batalla “hacia ningún lado”, como cuando las tropas enemigas se le habían esfumado en Cepeda y su terquedad no le dejaba ver que estaba totalmente derrotado, casi solo, de noche en el medio del campo y totalmente rodeado por el enemigo que le daba la oportunidad de escabullirse. (“Un milico medio tarambana… o tarambana y medio” diría otro paisano)

“Escarmentado en todas las batallas que participó y más predispuesto a salvar el pellejo que a arriesgarlo (¡Igualito a San Martín, o Mansilla!) lo llevaba a disparar antes de tiempo; como en Pavón cuando Urquiza le “regalaba” el campo de batalla y la victoria. “No dispare general, que ha ganado” diría el parte que lo alcanzaba en su huida furtiva, para enterarlo de la realidad.” (Lo que se dice “un Gral. de mil batallas”; aunque  a sus “chupa mortajas” poco les importe si fueron perdidas cobardemente, rebajadas en dignidad o ganadas en los papeles. Les alcanza con que el “padre de la Historia” las dio por ganadas en sus escritos disfrazados de “seriedad” -libelos al fin- de lectura obligatoria en establecimientos educativos.)

sarmiento

El “loco” Sarmiento no se le quedaba atrás. Su participación en la Guerra de la Triple Infamia lo muestra como un extraordinario fabulador y un terco a la hora de opinar sobre lo que jamás entendió, pero en absoluto se lo rescata como un hombre de “armas llevar”. Autor intelectual de los asesinatos de Nazario Benavidez (caudillo Sanjuanino) y “El Chacho” Peñaloza (caudillo Riojano) no figura en su foja de servicio ni el “alias” ni el mote de criminal y asesino; además, y de regalo, tiene un himno que hasta es obligatorio cantar en todos los establecimientos educativos argentino y en todo acto escolar por ser el “padre del aula”.

Cuenta Luis Alberto Murray en su obra “Pro y Contra de Sarmiento” que siendo el sanjuanino ya presidente (1868-1874) quiso ser retratado como Gral.. Ante  la carencia de uniforme para su voluminoso cuerpo, obligó a un Sargento que revistaba en la casa de gobierno que le cediera su uniforme. Como era medio gordo, al querer abrocharse la chaqueta prestada, los botones saltaron por el aire, lo que lo enfureció con las consecuencias del caso para los que estaban en su proximidad. ¡Por algo hasta los propios mitristas lo apodaron “el Loco”! 

En cuanto a la “seriedad” y “confiabilidad” de los escritos de Mitre podríamos agregar este  fragmento del historiador José María Rosas:

“Como historiador engañó a generaciones enteras: Mitre había escrito la historia de Belgrano. (Bastante criticada por Vicente Fidel López, en esa época); y Adolfo Saldías (Liberal, discípulo y admirador de Mitre), le propuso a Mitre (y éste lo alentó) continuar con la historia de la “tiranía” de Rosas y la “liberación” de Mitre. Saldías se tomó las cosas en serio y revolvió todos los documentos de la época, y hasta el propio archivo de Rosas en Inglaterra, facilitado por Manuelita Rosas. Cuando terminó su Historia de Rosas, luego Historia de la Confederación Argentina, (basada en un estricto estudio de la documentación), le mandó orgulloso un ejemplar a Mitre para pedirle opinión sobre su investigación histórica; Mitre le mandó a Saldías una carta con una serie de gansadas y reprochándole entre otras cosas que no había mantenido los “nobles odios que todo liberal debe mantener sobre  toda tiranía”; o sea que para Mitre, la historia no se hace en base a “documentos”, sino a “nobles odios”. El loco Sarmiento fue más sincero: “Jovencito, no tome como oro de buena ley todo lo que hemos escrito contra Rosas. Nosotros éramos sus enemigos políticos” (Historia Argentina – José María Rosas –  tomo VII – pag.187)  

Pero bueno es saber  que la “teta” de la que Mitre mamó la leche oligárquica ya era una ternera crecidita:

“Los federalistas no solo quieren que Buenos Aires no sea la capital sino que como perteneciente a todos los demás pueblos divida con ellos el armamento los derechos de aduana y demás rentas generales; en un palabra que se establezca una igualdad física entre Buenos Aires y las demás provincias, corrigiendo la naturaleza que nos ha dado un puerto, unos campos, un clima y otras circunstancias que le han hecho físicamente superior a otros pueblos, y a la que por las leyes inmutables del orden del universo esta afecta cierta importancia moral de un cierto rango” (La Gazeta de Bs.As. 15-12-1819) (AGM.p.103)

Y podría seguir con el muestrario de elementos que por lo visto la docente (y como ella miles de colegas) desconocen y siguen repitiendo gansadas tras gansadas año tras año; pero creo que con esto alcanza.


EDUCACIÓN: los datos que no aparecen en los contenidos curriculares (II)

4 octubre 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

SEGUNDA ENTREGA

Foto de V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Como dije en la primera entrega (1), siento necesario seguir explicitando lo que entiendo son contenidos sumamente necesarios, contenidos que no pueden quedar afuera de las curriculas de Ciencias Sociales de los llamados “ciclos de estudios formales”; fundamentalmente para ir poniendo un poco de luz en la conciencia de nuestros educandos sobre  hechos históricos.

Para eso lo mejor es acudir a distintas fuentes,  rescatar de ellas ciertos datos que, en algunos casos  corroborarían dichos y hechos que en la  realidad existieron y solo fueron preservados, consolidados y conservados en un cuidadosos  anonimato desde y por la memoria popular (fuente tratada peyorativamente por “academicista” y “cientificistas”) y de esa forma confirmar su grado de verdad o falsedad;  en otros aportando los claro-oscuros de la vida y  pensamiento de no pocos protagonistas de la historia nacional que estuvieron haciendo PATRIA en algunos casos, en otros  trabajando contra de ella sin querer queriendo; seres humanos como todos, con virtudes y defectos, con aciertos y errores pero considerados y medidos en dichos y acciones con la vara que permite saber si los mismos fueron para defender el interés Nacional y Popular o en su contra.

En ocasiones “ciertos pícaros”  toman algunos dichos y hechos de no pocos protagonistas de nuestra historia, los presentan como cuestiones virtuosas que luego exaltan hasta el paroxismo pero que en la realidad se tratan de semi verdades en tanto cuidadosamente esconden ciertos aspectos para nada menores que, lógicamente, sacarían sustento a la exaltación. Entonces dichos y  hechos  suelen ser no solo sacados de contexto sino también traídos de los pelos  con cierto grado de oportunismo político para avalar  hipótesis y teorías político-económicas con serias consecuencias sociales para las grandes mayorías pero presentadas como necesarias y patrióticas hasta en textos de estudios  con el solo fin de  reafirmar una  línea de pensamiento destinadas a dar sustento teórico a la descarada defensa de  determinados intereses sectoriales vendiéndolas como verdades irrefutables.

MITRE

Extraer de los hechos lo que conviene y enterrar el resto al construir el discurso histórico tuvo  un claro padre y se llamó Bartolomé Mitre. Sin lugar a dudas  un hombre brillante en tanto creador y vendedor de  héroes y villanos que en esa  realidad de la que hablo,  y cuando se trató de cuestiones relacionadas a  la defensa de intereses nacionales, tuvieron roles invertidos, los héroes fueron en honor a la verdad  grandes villanos y viceversa. Seguramente no faltará el que cuestiones esta observación argumentando que “todo depende desde donde se lo mire”; y no estará faltando a la verdad; con una salvedad: Los intereses sectoriales no son los de la Nación toda, ni la Nación fue  instituida y pensaba según los  intereses y valores oligárquicos (sector) presentados estos últimos como  “patricios”. El sentido común y la historia popular claramente indican –como bien lo decía don Arturo Jauretche- que es más fácil encontrar hacedores de patria en las guías telefónicas que en las guías “sociales” (señaladoras de linaje). Pero para la historia oficial las que tienen valor son la “sociales”.

Bartolo sembró escuela en materia de sustraer datos del marco histórico donde se produjeron los hechos y realizar interpretaciones funcionales a las clases privilegiadas. . Sin embargo hay algo peor aún; los seguidores y defensores del ideario mitrista, sin explicación alguna juzgan lapidariamente los posibles cambios de posturas políticas o ideológicas que en no pocos  protagonistas pudo haberse dado con el paso del tiempo, algo natural que lleva a cada hombre a reencontrarse con cuestiones esenciales a la condición humana en relación a lo comunitario. “Ningún hombre se puede realizar en una sociedad que no se realiza” (J.D.P)

Pero en estos menesteres las cosechas en materia intelectual de don Bartolo fueron extraordinarias. No solo consiguió “plumas” que escribieran según su visión y preceptos “liberales” (en materia económica, no política. En el “liberalismo económico” -según él- estaba el “progreso y la civilización”) para admiración de esos Patricios locales para quienes Mitre trabajó denodadamente;  también cautivó a “intelectuales progresista de izquierda” que hasta  hoy los chupa mortajas de aquellos pululan en las academias y en cuanto pasillo universitario exista dando cátedra desde su colonizada visión de la historia Argentina. El propio Arturo Jauretche lo definió como “mitro-marxismo” y un conspicuo hombre del Partido Socialista como lo Juan B. Justo es uno de los más claros ejemplos de esto: cronista parlamentario de la Prensa y  pluma puesta al servicio de  La Nación.  O sea tanto los “diestros” como los “siniestros” terminaron siendo funcionales a las apetencias  universales del imperio de turno,  cuando para liberar la patria el camino a recorrer siempre será el inverso: pensar en argentino.

DE  1840  A 1870   

Basta tomar de nuestra historia un ejemplo al voleo de los muchos que existen  para explicitar lo anterior.

ALBERDI

Juan Bautista Alberdi fue un personaje si se quiere un tanto controvertido. Comienza siendo un anti Rosista declarado como lo fue Sarmiento. Sin embargo Alberdi, opositor   a la “primera Tiranía” como tantos unitarios, termina dándose cuenta la clase de “tipejo” que era el otro (Sarmiento). Esto quedó asentado y se lo puede encontrar en el intercambio epistolar entre Sarmiento y Alberdi más conocido como “Cartas Quillotanas”.

Un detalle no menor: Las “Quillotanas” no figuran en ningún texto de historia argentina de nivel medio (secundario). ¿Por qué? Los adolescentes y jóvenes… ¿son todos tan idiotas e incapaces de trabajar críticamente los textos de esta polémica, fundamentales para entender una parte clave de la historia nacional? O había que preservar la imagen y el culto al sanjuanino “maestro de maestros (cipayos)”, defensor de la “civilización” y no exponerlo al ridículo. Algo más grave aún ¿Cuántos profesores de historia formados en los últimos 60 años conocen  el tema? Si la respuesta fuera  “Todos”, entonces cualquier argentino que haya cursado el secundario las conocería. Si estaba en conocimiento de los educadores, los profesores ¿estaban impedidos de hablar del tema? ¿En que textos de lectura obligatoria del secundario aparecía esto? ¿Por qué en los mismos textos si aparecían “lecciones sobre la “tiranía Rosista” y Peñaloza y Varela como “bandidos”?  En fin…

Volviendo a  Alberdi, en una de aquellas cartas planteaba que la cuestión belicosa que anidaba en el espíritu del  sanjuanino rondaba lo patológico. Señalaba que después de Caseros y desaparecido Rosas como tema de sus relatos literarios  o periodísticos el hombre se puso como loco y se la agarro con Urquiza. Alberdi consideraba  que a Sarmiento le resultaba difícil escribir en momentos de paz ya que se había pasado 10 años haciendo la guerra con la pluma detrás de un escritorio (lucha¿? rescatada hasta en su himno: “Por ver grande (¿?) a la patria tu luchaste con la espada, con la pluma y la palabra).

Sarmiento

Alberdi decía al respecto de Sarmiento: «Los que han peleado durante 10 o 15 años, no saben hacer otra cosa más que pelear… La guerra militar de  exterminio contra el modo de ser de nuestra poblaciones pastoras y sus representantes naturales (se refería a los caudillos) tuvo su fórmula y su código en el “Pampero” y en el “Granizo”, imitaciones periodísticas de la prensa francesa del tiempo de Marat y Danton, inspirada por un ardor patriótico, sincero si se quiere, pero inexperto, ciego, pueril, impaciente, de los que pensaban que un par de escuadrones de lanceros de Lavalle bastarían para traer en las puntas de sus lanzas el desierto y el caudillaje, que es el resultado, en la desierta República Argentina.»

De la participación de Sarmiento en el ejército grande de Urquiza donde el sanjuanino escribía  sus propias lecturas llenas de críticas hacia el Entrerriano Jefe de Ejercito, Alberdi le espetaba en aquellas cartas: «Si San Martín y Bolívar hubiesen llevado a su lado redactores que al tiempo de escribir  el boletín de sus jornadas llevaren diarios secretos para desmentir más tarde al boletín oficial, la gloria americana sería hoy la mitad de lo que es, y el conde Toreno se habría ahorrado el trabajo realista de achicar nuestros triunfos… Usted no es soldado; no conoce la estrategia, que no ha estudiado ni es ciencia infusa. Su grado de teniente coronel es gracia que usted debió al Gral. Urquiza, antes de dar principio a la campaña, no después de la batalla. Su saber militar sólo prueba la generalidad de sus  lecturas y conocimientos teóricos que le permitirían disertar con igual gracia sobre medicina…. (“traslados teóricos mecanografiados de un país a otro”, calificaría a las fuentes de “ilustración” del sanjuanino  Hernández Arregui)   ¿Y cuál es la base de su criterio militar? El clasicismo más rudimental y más rancio de la estrategia europea, cuya aplicación ha producido siempre la derrota de sus importadores en esta América desierta. Usted leía por la noche “manuales de estrategia francesa y cuando a la mañana siguiente veía usted gauchos y no soldados europeos a su alrededor,  exclamaba usted: “barbarie, atraso, rudeza. Y repetía y repetía las murmuraciones de nuestros oficiales clásicos. ¿Y qué es la ciencia militar para nuestros oficiales clásicos? El producto de lecturas francesas sobre arte militar, como es la ciencia de nuestros publicistas el resultado de algunas lecturas de libros europeos.»

HERNANDEZPor su parte Hernández (José, autor del Martín Fierro) dará un paso más y mostrará en su folleto la figura de Sarmiento como la de un caudillo hecho y derecho, “bárbaro”, violento y salvaje asesino.

La noticia de la muerte de Peñaloza conmueve  las fibras más íntimas de Hernández quien desde «E1 Argentino» hace la apología del «Chacho» al tiempo que anatematiza a sus enemigos políticos: «ASESINATO ATROZ. El general de la Nación Don. Ángel Vicente Peñaloza ha sido cosido a puñaladas en su lecho, degollado y llevada su cabeza de regalo al asesino de Benavídez, de los Virasoro, Ayes, Rolta, Giménez y demás mártires, en Olta, la noche del 12 del actual. »

En otra de ellas, titulada «La política del puñal» decía Hernández, entre otras cosas: «Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valientes que ha tenido la República Argentina. El partido Federal tiene un nuevo mártir. El partido Unitario tiene un crimen más que escribir en la página de sus horrendos crímenes. El general Peñaloza ha sido degollado. El hombre ennoblecido por su inagotable patriotismo, fuerte por la santidad de su causa, el Viriato (2) Argentino, ante cuyo prestigio se estrellaban Las huestes conquistadoras, acaba de ser cosido a puñaladas en su propio lecho, degollado y su cabeza ha sido conducida como prueba del buen desempeño del asesino, al bárbaro Sarmiento.»

Ni que hablar de ciertos historiadores y/o filósofos contemporáneos que aparecieron con el nuevo siglo de este segundo milenio de manera mediática. Con  “extrañas intensiones” disfrazadas de objetividad, estos señores se detienen “ex profesamente” en las debilidades de no pocos de nuestros personajes históricos mostrándolas como defectos. Luego  acá cabría también eso de: “depende de dónde se lo mire” para asegurar si los defectos son tales.

Lo importante es poder discutir los  hechos y las ideas de hombres y mujeres  del  pasado lejano y reciente en relación a un solo objetivo: rescatar cuales fueron las virtudes y los aciertos que permitieron forjar nuestra argentinidad, y cuales los errores que jugaron en contra de los intereses sociales, nacionales y populares.

Pero de esto  escribiré en mi próxima entrega.

Nota

(1) https://revistaelemilio.wordpress.com/2015/09/27/educacion-los-datos-que-no-aparecen-en-los-contenidos-curriculares/)

(2) – Caudillo lusitano (m.139 a. C.) cabecilla de los  sublevados contra la tiranía del Pretor romano Galba, que durante mucho tiempo tuvo en jaque a los ejércitos romanos. Fue asesinado en su tienda por sus propios amigos.