UN “MANUAL” DE ANTIGUA ELABORACION Y MEDIOCRES ACTUALIZACIONES.

18 junio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

FOTO MIA

Por Victor Leopoldo Martinez

Es común escuchar en el campo de la “oposición política” instalada en el parlamento nacional, o en boca del periodismo opositor afirmar : “Las reacciones y los argumentos PRO MACRI utilizados por funcionarios, medios adictos y periodistas sicarios para embarrar la cancha política o justificar decisiones gubernamentales son de «manual»” .

¡Y no están equivocados! ¡Son de manual! Pero reacciones de la clase política opositora que intenten contraponerse a esas maniobras, o ponerle al menos coto desde lo legal-institucional, no aparecen por ningún lado.

Cabe preguntarse: Las nuevas reglas de la política que muchachas/chos de la oposición se auto impusieron… ¿Les exige un “no confrontar”, un “no hacer olas”, un “no mover el avispero” un “no copar la calle” para no ser defenestrados por los “medios hegemónicos” públicamente y/o evitar que maten conciudanos -literalmente- P. Bullrich y sus fuerzas de ocupación? Los dirigentes peronistas ¿se comieron el verso “civilizador” de que hay que “actuar de manera políticamente correcta” según las reglas que impone el stablishment? ¿Es más importante llegar “ordenaditos” a octubre aunque el pueblo llegue con la dignidad humana avasallada diariamente por el piso? En una oportunidad Néstor Kirchner les dijo a los acreedores externos. “Los muertos no pagan”. ¿Porqué no traspolar el concepto y pensar por ejemplo: “Con un pueblo con moral baja por estar sin trabajo, hambreado y desnutrido y con un sistema productivo destruido será casi imposible cualquier recuperación. ¡Hagamos algo!?”. El PRO, al parlamento lo mantiene cerrado y la oposición se para en la puerta esperando que alguna vez lo abran!!! ¿Se justifica seguir soportando el daño a las instituciones de la república, al conjunto de los argentinos y a los intereses nacionales en pos de otorgar “gobernabilidad” a un grupo de delincuentes e inútiles que encima demandan un segundo mandato para continuar con sus perversiones, o piden al menos ese tiempo de tranquilidad que va hasta las próximas elecciones para finalizar sus fechorías?

El país y su pueblo entró en un cono de sombra el 11 de diciembre del 2015; el 16 de junio de 2019 y como aquel otro desgraciado 16 pero de 1955, el país se oscureció. El del “19” por un apagón padecido por gente indefensa; el del “55” por un criminal bombardeo contra gente indefensa. Del luctuoso y criminal día del “55” se sabe la cantidad de víctimas fatales; las víctimas del apagón del domingo pasado fueron 45 millones y de las fatales (que seguramente las hubo) jamás nadie se enterará. Se llegó al fondo negro del cono. El gobierno PRO se corre de cualquier responsabilidad sobre el desastre que ellos mismos están produciendo; los dirigentes opositores están “rosqueando” los lugares en las lista frente al inminente cierre de plazos. ¿Solo a los tilingos de clase media, el gobierno los maneja como estúpidos? Ningún dirigente opositor se lo pregunta.    

Es claro que a futuro la historia demandará por estos errores a todos, repito TODOS los protagonistas del presente. Pero ya será tarde; tarde hasta para querer enmendar las desgracias que viene soportando el grueso de la población en estos tiempo por el hecho consumado del macrismo en el poder. El tiempo se come la vida; las penurias y los malos tragos padecidos en un tiempo no se borran tan fácilmente con enmiendas futuras; daños sufridos en un período de nuestra vida nunca son compensados con bonanzas de tiempos futuros. Los daños siempre dejan secuelas físicas y psíquicas. Para daños padecidos alcanza y sobra con los que nos infringió e infringe  Macri.  

Macri Lagarde

Este desgraciado presente que padece el país se pudo evitar si solo se miraba a tiempo y sin soberbia los macanazos que se venían cometiendo entre el 2012 y el 2015. El peronismo le dio a la Dra. (como dice el “turco” Asís) en el 2011 el 54 % de aprobación para que siguiera haciendo peronismo. Se leyó mal políticamente aquel resultado. Se fue “limpiando” de peronistas la gestión del último gobierno para exhibir en la estantería a “técnicos y progresistas” que en la primera de cambio aparecieron “saltando el cerco” y presentándose como los “críticos de la primera hora de la autoritaria kirchnerista”. Un inmenso semáforo con su “rojo” titilante se encendió en las elecciones intermedias del 2013. La ceguera del poder les impidió verlo. En el semáforo del 2015 cancherearon y terminaron estrellando el “proyecto” de la mano de los que “abrían cartas” porque tenían la posta de lo que había adentro escrito por Scioli. El proyecto “carta-abiertista” era Randazzo quien en la primera de cambio saltó el cerco poniéndose al servicio de Macri-Vidal. Mas patético es el caso Bossio que ensucia sus pantalones cada vez que Magnetto-Macri le muestran una “carpeta”.   

Todo lo anterior forma parte de este lamentable presente.  

Nada de lo que está sucediendo en materia mediática, social, política, económica y judicial en este país puede sorprender a nadie. El consumo de politiquería (operaciones políticas basura y baratas) por gran parte de la clase media argentina es moneda corriente; algo habitual en una población que viene siendo domesticada desde hace largo tiempo para que su avidez cultural y de formación política se limite a consumir fantasías y posverdades fabricada mediáticamente. Hoy se llega al colmo de tener que presenciar la aceptación por parte del tilingaje que el “vivir” con el actual y degradado nivel de vida que padecen es un merecido castigo por los tiempos de bonanzas del que disfrutaron en el pasado inmediato.

Einstein dudaba que el universo fuera infinito, no así la estupidez humana a la cual consideraba ilimitada. Esas construcciones de “posverdades” difundidas mediáticamente y lanzadas con fluidez diariamente permitieron que por lo menos en este país Einstein tuviera razón.

Pero en términos políticos nada es nuevo. Infringir padecimiento es viejo. Es el modo y la forma de entender la política en su practica concreta; un estilo que tiene a un sector social que lo hizo propio desde hace tiempo. Todo fue posible porque siempre, repito SIEMPRE, ese sector social gozó de impunidad para hacerlo ya que su poder económico les permitió “comprar” conciencias y así blindarse para evitar cualquier accionar judicial. La justicia también se compra. Me refiero a esa oligarquía cipaya y soberbia que históricamente se movió y operó haciendo concordar sus espurios intereses sectoriales con los intereses del capitalismo financiero internacional, accionando de manera conjunta en el saqueo de la Patria y la explotación de nuestro Pueblo.

Una y otra vez dijeron y utilizaron el mismo y falaz argumento: “Llegan para poner «orden», acabar con la «corrupción y el robo» y «sanear» la economía nacional de los despilfarros populistas”; todo presentado de manera mediáticamente circense y como un “esfuerzo patriótico” de parte de ellos. La revolución del “30” contra Irigoyen; la del “55” a la que llamaron pomposamente «Libertadora» contra Perón; la del “76” calificada como “Proceso de Reorganización Nacional” nuevamente contra otro gobierno peronista; todas a través de sediciones militares (golpes de Estado alentados por los sectores privilegiados –esa oligarquía- de la sociedad).

Sin embargo en el 2015 llegaron por otra vía –la democrática- previa preparación de la opinión pública utilizando los mismos y recurrentes argumentos; en este caso el desastre populista “k”. Como en ocasiones anteriores dijeron que venían a traer el CAMBIO y llegaron de la mano de un empresario de muy dudosa moral. El personaje consiguió acceder a la presidencia estando procesado y tuvieron que sobreseerlo de urgencia para que pudiera asumir. La impunidad otorgada por los grupos económicos-mediáticos comenzó a servirle para poner en marcha un saqueo como los anteriores pero esta vez a cara descubierta.

A eso, el primer mandatario le sumó su incontinencia de autoritarismo y su marcada ignorancia sobre cómo funcionan las instituciones de la república. El nombramiento por DNU de 2 integrantes de la Corte Suprema eludiendo la responsabilidad del Congreso Nacional -bestialidad en estado puro- fue una de las burradas que le siguieron al comienzo del latrocinio iniciado el 11 de diciembre del 2015: a) devaluación de la moneda, b) quita de las retenciones a no pocos empresas extranjeras que operaban en el país, c) eliminación de impuesto a los ricos, d) justificación de la evasión impositiva quitándole ilegalidad a las empresas off shore en paraísos fiscales utilizaba hasta por el propio Macri para tener sus dudosas ganancias como empresario fuera del país liberándolas de toda carga impositiva. Transferencia de riqueza para su mayor concentración en pocas manos. Cuadro pintado con brocha gorda por el “mejor equipo de los últimos 50 años”, vendido mediáticamente como una obra “transparente”.

Todos los caso que se dieron a lo largo del tiempo, señalados mas arriba, fueron y son fenómenos políticamente reaccionarios , similares entre si, con aplicación de iguales “recetas” de ajuste para el conjunto del pueblo y “libertad absoluta” para espurios negociados con el Estado y/o con las multinacionales y la banca internacional, por parte del empresariado amigo y cómplices; operaciones que siempre terminaron afectando la dignidad y los intereses de trabajadores en general; rifando la riqueza nacional.

¿Cuales fueron las consecuencia posteriores de estos 4 engendros políticos señalados 2 o 3 párrafos más arriba? Al golpe del “30” le siguió la Primera Década Infame; al golpe del “55”, el “Plan Prebisch (o retorno al coloniaje dijera Jauretche); al criminal golpe del “76”, el comienzo de los grandes endeudamientos externos y el vaciamiento del país conseguido a sangre y fuego con la última dictadura militar como protagonista central pero en aquella ocasión usada como mano de obra para trabajos sucios y criminales mientras la misma oligarquía de siempre hacia sus grandes negociados. Con Macri volvieron los eternos delincuentes de guante blanco que operaron con aquella dictadura; los mismos que luego con Menem vendieron las joyas de la abuela y a quienes hoy ya ni siquiera les importa que sus guantes se muestren muy sucios en solo 3 años de salvaje y bárbara gestión Macrista.

He mencionado los más claros ejemplos históricos que dan cuenta de la similitud en un “modus operandi”.

Pero existe un agravante más; la “cosa Macrista” apareció mostrando la peor cara de esa parte de la sociedad conformada por esa oligarquía mediocre disfrazada de “patricios” a quienes esta vez se le sumó el tilingaje de clase media y media baja con aspiraciones burguesas. Desde ese 11 de diciembre del 2015 el Estado Nacional adquirió por primera vez en su historia el síndrome de los dictacráticos (dictadura de los “calificados” –el mejor equipo de los últimos 50 años- con disfraz “democráticos”), decidiendo en lo económico-político-mediático y judicial a su antojo. Implantaron de prepo una desastrosa gestión gubernamental que hasta les permitió animarse a justificar públicamente sus torpes y no por eso menos perversos errores con un simple “estamos aprendiendo sobre la marcha”.

Ahora queda claro (lamentablemente no para toda la población) que solo se trató de un club de empresarios y operadores financieros, todos ellos simples truhanes encabezado por el propio presidente Mauricio Macri. Estos personajes hicieron primar esa “viveza criolla” que nunca los abandona para llevar adelante la mayor depredación económica e institucional que el Estado argentino haya conocido y padecido a lo largo de toda su historia.

El daño ya fue hecho. El desastre es total en los términos que se quieran analizar y en los ámbitos que uno se decida auscultar. Ni siquiera la retirada quedó sin contemplar. De ahí el orden de la secuencia: mediática, social, política, económica y judicial. Los periodistas sicarios ya comenzaron a sacar el paragua antes que llueva victimizándose para asegurarse fuentes de trabajos sucios posteriores si es que el “populismo” regresa. ADEPA (Clarín y La Nación) iniciaron sus operaciones. Ahora se le sumó el FOPEA de Santoro-Sclauzero.

Lo grave está que la oposición política, hoy se presentan como un núcleo de incapaces inhabilitados para anticipar; menos prever y/o contrarrestar futuras maniobras, hechos concretos que a diario vienen hiriendo de muerte no solo a la población sino al Estado mismo en los cuerpos de todas sus instituciones republicanas y en sus soportes económicos-financieros. Hoy el pueblo argentino quedó a merced de las locuras de este engendro político llamado CAMBIEMOS. No es difícil inferir que lo seguirán haciendo hasta el 10 de diciembre de este año si es que ese día tienen que dejar el poder formal por decisión electoral. El poder real (el económico) estuvo y hoy está reasegurado a futuro; como lo estuvo siempre; y seguirá operando desde las sombras.

Seguramente son de “manual”. Pero hay que aclarar de que tipo de manual. Repito, el “modus operandi” no es original. El imperio norteamericano lo usa habitualmente en sus operaciones locales e internacionales. Copiarlo no demanda mucho trabajo. El stableshment siempre se caracterizó por ser “copiador”; la vanguardia lúcida de izquierda vernácula con su euro centrismo a cuesta nunca dejó de acompañarlo:

  • Operación mediática de preparación de la opinión pública con imputaciones sostenidas con falsos relatos para que el consumidor  aborrezca situaciones, actos, individuos o gobiernos hasta transformarlos a estos en enemigos públicos, con posterior enjuiciamiento y sentencia mediática de todos aquellos a los que hicieron víctimas por no acordar con las empresas periodísticas negocios beneficiosos para los intereses empresarios. .
  • El enjuiciamiento público-mediático tiene su correlato en operaciones judiciales llevadas adelante por el núcleo más corrupto del poder judicial encarnado en fiscales, jueces, jueces de cámara y hasta la propia Corte Suprema sobre quien se desarrolla la necesaria presión mediática por “operar” ambos de manera concomitante, buscando lograr la “vista gorda” de sus integrantes sobre estas espurias maniobras.
  • Persecución político-ideológica llevada adelante por el Ejecutivo (con escuchas y seguimiento interno por parte de los servicios de inteligencia) luego manipuladas mediáticamente para mayor impacto en la opinión publica contra todo legislador, juez, empresario, o ciudadano que no se avenga a prestarse para sus sucios juegos (ni el Papa se salva).
  • La pata política para la supuesta defensa del “republicanismo” en la denodada lucha contra la “corrupción política” (nunca empresaria) que llevan adelante los medios defensores de la “cacareada libertad de prensa” (que en realidad se trata de “libertad de empresa” para sus sucios negocios) la integran corruptos legisladores del parlamento nacional a quienes utilizan mediáticamente para sostener esas falsas denuncias señaladas más arriba y todo atropello legal que habilite cualquier tipo de operación política destructora de adversarios.
  • Todo lo anterior funciona como material distractivo (cortinas de humo) para que los más grandes y espurios negocios pasen total y absolutamente desapercibidos mientras se los ejecutan.  

El consumidor de toda esta basura político-mediática es solo una víctima confiada y engañada en su buena fe. Bien vale la pena recordar aquella historia que contó Jauretche en uno de sus trabajos, recordada por su nombre: “El chico de la bicicleta” (1) de donde podemos rescatar que la cuestión de la manipulación mediática tiene vieja data.

Nota:

(1) “El doctor Manuel Ortiz Pereyra, uno de los fundado­res de F.O.R.J.A., fallecido hace ya muchos años, dejó un pequeño libro, editado en 1926 ó 1927, que se titulaba «El S.O.S. de mi pueblo». Era hombre con mucho «estaño», do­tado de una notable inteligencia que le había permitido su­perar la solemnidad y el empaque, entonces anexos al tí­tulo universitario; había sido la suya una vida múltiple y agitada en la que había tocado los más variados niveles de la fortuna y de las actividades ciudadanas; además, Dios lo había dotado también de gracia.                      
Sobre esto de la información traía un capítulo titula­do “El chico de la bicicleta”. 
Comentaba allí la apariencia técnica con que los dia­rios presentan una página llena de cuadritos con letras y números diminutos, donde se habla de cotizaciones de la producción en mercados de los que el chacarero nunca oyó hablar y en medidas y precios de los que no tiene la menor idea. El chacarero, decía, se hace una imagen borrosa dón­de se embarullan Winnipeg, Ontario, Yokohama, Rotter­dam, con dólares, libras, yens, rupias, florines, tonela­das y bushells, todas palabras misteriosas para él. No en­tiende, pero está muy agradecido a los grandes diarios que se preocupan por ilustrarlo para la defensa del precio de la cosecha,  y supone que estos sostienen grandes oficinas llenas de peritos de toda clase, que le proporcionan la infor­mación.

No hay nada de eso, decía Ortiz Pereyra. Lo único que hay es un chico con una biciclet que va a buscar la página a lo de Bunge y Born o a lo de Dreyfus; es decir que la aparente información para el vendedor la proporciona el comprador. ¡Y hace tanto tiempo que vamos al almacén con el “Manual del Comprador” escrito por el almacenero! El último que se ha “avivado” es Raúl Prebisch.”

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