SIMPLEMENTE UN “GERENCIAMIENTO”.

31 mayo 2018

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Política Nacional

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

Entre otras acepciones, gerenciar significa representar a una compañía –o a varias- frente a terceros y controlar que las metas y objetivos que ellas tengan se cumplan inexorablemente. En los hechos los gerentes son un conjunto de empleados de alta calificación que se encargan de dirigir y gestionar los asuntos de dichas empresas. Con excepción del actual presidente, empresario al cual bajo ningún punto de vista le cabe eso de “alta calificación”, y menos aún a  3 de sus elegidos: Patricia Bullrich, el rabino Bergman y Laura Alonso, al resto de los integrantes del gabinete de Mauricio Macri les cabe la calificación y hasta cierto punto.  En algunos casos y ocasiones son los propios dueños-accionistas de dichas empresas los que gerencian desde el gobierno (Mario Quintana, Marcos Peña por tomar solamente dos ejemplos); en los otros casos “testaferrean” (Aranguren, Caputo, Calcaterra, etc, etc.) ¿Quién es el tercero en “discordia” sobre el cual “operan”? EN ESTE CASO, EL ESTADO NACIONAL.

LOS GERENTES

¿Cómo se puede comprobar esto? Veamos:

Si el jefe de gabinete del presidente está más preocupado por las deudas que puedan tener las distribuidoras de energía eléctrica provinciales para con sus empresarios amigos que monopolizan la administración y  venta de la misma a nivel nacional (EDENOR, EDESUR y CAMMESA) sin que le interese un pito el pésimo servicio que brindan esos amigos al usuario, el jefe de gabinete simplemente está gerenciando a favor de estas. Si el presidente de la Nación, por cadena nacional, les habla de manera extorsiva a legisladores nacionales solicitándole que no “afecten” el tarifazo implementado por él porque desfinancia al Estado, el presidente está gerenciando.

Pero usted me pedirá evidencias concretas y no abstracciones: Las descomunales ganancias entre subsidios y elevadas tarifas que obtuvieron estas empresas en los 2 últimos años, la condonación de sus deudas impositivas para con el Estado, la no inversión ni de un mísero peso en el mejoramiento del servicio y la fuga de sus capitales ganados al extranjero, es la más clara evidencia.

Sobre hechos más que concretos, contundentes, hoy por hoy y luego de 2 años y medio de operar desde su jefatura, es claro que Peña está realizando esta tarea para favorecer a empresas, grupos económicos e intereses empresarios que él representa dentro del gobierno. Desplazó  arbitrariamente con total impunidad los servicios indelegables del Estado para con sus habitantes y los reemplazó por “operaciones fraudulentamente técnicas”. Esto fue posible gracias al fuerte apoyo mediático. El actual y gigantesco monopolio Clarín viene siendo el gran beneficiado con la pauta publicitaria oficial con cobro al día –además de verse favorecido con concesión de licencias y/o avalando espurios negociados para la compra de otros medios que aseguren el monopolio total informativo. Devolución de gentilezas que le dicen. Son los multimedios del grupo los encargados de “lavar la cara” a dichos gerenciamientos  garantizando y justificando dolosos negocios desde y con el Estado; lógicamente con  muy  alta  rentabilidad  al más bajo costo para los beneficiados.

Esto, como modelo operacional bajó naturalmente desde las esferas antes mencionadas a todas las operaciones que los ministros bajo órbita realizan. Cuentan  todos ellos con “blindaje informativo”  por parte del monopolio. Actúan con la inmunidad que les da el actuar descaradamente como si tuvieran la suma del poder político-público y con la impunidad que les ofrece esa pasividad cómplice de una parte importante del  poder judicial con la suprema corte a la cabeza.

En general los comunes mortales de esta tierra desconocen que LA OBRA PÚBLICA Y LOS SERVICIOS a cargo del Estado son los mayores negocios a los que pretenden acceder la parte más delincuencial del empresariado que opera a nivel nacional (sería una torpeza de mi parte llamar “empresariado nacional o argentino”). ¿Por qué? Se preguntará usted: 1) Porque  los “politiqueros” en la función pública son los más fáciles de corromper. En este país no se castiga al corruptor. 2) Porque es el negocio más seguro y más rentable en el corto, mediano y largo plazo ya que el Estado es garantía de cobro. ¿Por qué?  Porque el funcionario corrupto nunca se detiene en la “letra chica” de los contratos (donde aparece tiempos, plazos, intereses y órbitas legales a las que puede acudir el “Sr” empresario para asegurarse el cobro) ya que utiliza ese tiempo tratando de garantizarse que la “cometa” se concrete.

Pero como toda tragicomedia, la parte graciosa está en la verbalización argumental de los “gerentes”.

Los actuales “gerenciadores” macristas esgrimen argumentos de “seriedad” tomando como ejemplos a los países centrales. Lo que no dicen los macrista es que salvo el mundo de las finanzas (que son los que manejan la economía mundial y hacen jugosos negocios con los estados nacionales) los empresarios “primermundista” verdaderamente liberales arriesgan capital en un emprendimiento que puede resultar beneficioso y nefasto; pero arriesgan. Los gerentes y empresario que operan en nuestro país nunca arriesgan capital propio; siempre operan con préstamos internacionales con el Estado como garante, luego desvían parte de esos préstamos a la bicicleta financiera para por último girar las ganancias a sus cuentas offshore, hechos que para el resto del mundo son ilegales, acá y con el macrismo se volvieron “legales” (algo que difícilmente ocurra en un país serio y central). ¡Ah! Nunca se olvidan de pasar sus pasivos (deudas) al Estado (lo que se conoce como “estatización de las deudas privada”; o sea que de sus deudas nos hagamos cargos todos los argentinos).  Con esto queda claro que conocen al dedillo que sus fraudulentas operaciones son tan dudosas  que ni ellos mismo son confiables entre ellos.     

El “realismo, la responsabilidad y la transparencia” de la gestión “macrista” esgrimido por un Marcos Peña cada vez que habla con la prensa escondido en su cínico rostro de “niño bien”, no dejan de ser un simple y pobre recurso argumental solo para que sea reproducido por un sector de la población totalmente idiotizada que repiten cual vulgares loros barranqueros sin siquiera saber de qué están hablando ya que sus niveles de imbecilidad les impide asomarse al sentido común; pero innegablemente muy eficaz en ese sector; de allí su gravedad.     

Si hoy el Estado está desfinanciado es porque  el proceso de desfinanciamiento ya viene desde hace dos años accionando para que eso ocurra: a) Depreciación de la moneda de casi un 200%. b) Eliminación de las retenciones al agro y a la minería. c) Eliminación de impuestos a la riqueza. d) Malversación de fondos del ANSES utilizando sus recursos para beneficiar a funcionarios y amigos banqueros en la famosa bicicleta financiera. e) Producto de esto último –la bicicleta- el vaciamiento de las reservas para mantener la “cotización del dólar” vendiendo divisas a “desconocidos” compradores con la intermediación bancaria y posterior fuga de divisas y… por último f) Las fabulosas cifras en dólares que se encuentran fuera del país sin pagar impuestos y sin que se les cruce por la cabeza a los evasores hacer patria repatriándolo (valga el juego de palabras). Todo esto a pesar de que alguna desequilibrada legisladora nacional y en una de sus habituales derrames verborrágicos tribuneros les haya reclamado patriotismo a los ¿ruralista casualmente?. Todo esto demuestra que lo único que existe es una tarea de gerenciamiento con un solo objetivo: beneficiar al poder económico del que él forman parte -el presidente  con su grupo familiar y su séquito de interesados CEOS-.

¿Otro ejemplo?

Si el presidente recula frente a una advertencia sobre una de sus tantas improvisaciones –en este caso frenar “por un tiempo” la eliminación de las retenciones al agro (la codiciosa Sociedad Rural; o sea la patria del grano y la bosta vacuna)-, quiere decir que su servilismo a esa oligarquía auto considerada “patricia” es más que evidente. Una vez más esa oligarquía nunca perderá de vista que los Macri (aunque Franco se haya casado con una Blanco Villegas,  hija de una adinerada familia de Tandil, dueña de Philco con la cual tuvo cuatro hijos: Mauricio, Sandra, Mariano y Gianfranco y que sus suegros sean dueños de la estancia “La Carlota”, donde el Presidente se casó con la Awada), huelen a “tanitos mafiosos” y no a pedigrí anglo-sajón al que nuestros oligarcas prefieren cerrando los ojos; menos aún y por más  “primera dama” y bonita que sea , quieren a una “negrera de cuarta” y encima musulmana libanesa frecuentando sus círculos exclusivos.

Si luego de aprobarse hoy 30 de junio de 2018 en el Senado de la Nación  la ley contra el tarifazo, Macri la veta, no será otra cosa que una muestra más del gerenciamiento que el empresario está llevando adelante. No se trata de ningún “desfinanciamiento irresponsable” propuesto por ninguna “loca” sino de la notable perdida de ganancias que les significaría a las empresas de los amigos del presidente; son esos 110 mil millones de los que habla el otro gerenciador: Dujovne.   

La realidad es muy clara. Se trata de un simple y perverso gerenciamiento llevado adelante por un incompetente, ignorante, perverso y torpe presidente y su séquito de inescrupulosos ministros y secretarios de estado para beneficiarse y beneficiar a un minoritario pero concentrado poder económico y en perjuicio de la mayoría de la población que ve avasallados sus más elementales derechos humanos.

Pocho-1