ENTRE LA FOTO DEL #SiSePuede Y LA PELÍCULA DE LA GESTIÓN PRO, UNA –por ahora- INSALVABLE “GRIETA” (cultural)

4 noviembre 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y Educación, de nuestra redacción.

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

LA FOTO

Pasaron las elecciones y nada cambió en lo cultural en este país, salvo el exacerbar con gesto, dichos y actitudes por parte de “funcionarios PRO” ese antiguo odio antiperonista, racista y “xenófobo selectivo anti sudaca” que el macrismo reinstaló con mayor fuerza a partir del 11 de diciembre de 2015.

Resulta muy preocupante ver ese odio, multiplicado desde el 27 de octubre en adelante como consecuencia del resultado electoral, pasearse miserablemente por las redes sociales abusando de un recurso tecnológico invasivo por ser de fácil acceso a través de la telefonía celular. Es claro que sus practicantes actúan con total impunidad porque la herramienta garantiza como escudo protector (aunque de manera relativa), el anonimato. Estamos en presencia de una simple actitud de cobardía. Nadie nace cobarde; con el tiempo y mala educación algunos se vuelven cobardes.

Se trata de un sector social al que le vendieron “fotos” de la corrupción “K” mezcladas con otras sobre las virtudes de la meritocracia. Estas últimas venían acompañadas de un relato sobre las ventajas de los padecimientos presentes como modo de conseguir la gloria celestial en un futuro a todas luces incierto por lo indescifrable; y compraron el combo completo.

¡Ojo! No cualquiera compra fotos trucadas, o este tipo de “combos”; lo hacen solo aquellos que disfrutan con los envoltorios de los “regalos” sin que les importe el contenido. En este caso el contenido fue una bomba que guardaron en la heladera; la bomba explotó y los dejó sin nada de lo que allí habían guardado cuando podían comprar. El sueldo no les alcanza para reponer nada pero contentos vuelven a cantar el “si se puede” esperanzador, ese que insufla paciencia ya que el “milagro” del 2do semestre no fue, tampoco apareció al año siguiente; para colmo de males el segundo mandato desgraciadamente no llegó. Esta lamentable comprobación sumada a la impotencia que iba en incremento por los padecimientos diarios que no pararon nunca de “subir” (inflación, precios y servicios por el ascensor, salarios por la escalera), generó mas odio en el sector. Aun así estaban dispuestos a flagelarse por 20 años más solo “por amor al odio antiperonista” en pos de esas “raras” pero necesarias -decía el prospecto PRO- “reformas estructurales” que demandarían nuevos y atroces sacrificios, algo que en “el fin de los tiempos” y como mensaje bíblico -constantemente anunciados por Carrio- derramaría los regalos prometidos; rara e imposible bienaventuranza anunciada esta vez en la última campaña electoral.

Me estoy refiriendo a ciertas actitudes necias propias de seres individualista; personas alfabetizadas pero mal educadas. Indudablemente estamos en presencia de víctimas de aquella “educación formal libre y gratuita” (que viene siendo la misma desde hace mas de 100 años con un paréntesis intermedio que dio lugar a una educación nacional, popular y de valores sociales como fue el caso del 1er y segundo gobierno peronista) que los incapacitó para pensar en términos comunitarios (algo que les vendienron como pensamientos, ideas comunistas).

LA PELÍCULA

Si uno intenta mostrarles la película completa de la gestión PRO-Cambiemos te responden como niños caprichosos: “No veo, no te escucho, no veo, no te escucho, si se puede, si se puede”. Se lo vio y escuchó en boca de cientos de participantes de la caravana nacional del #SiSePuede; hoy con mayor virulencia en la redes sociales.    

Intentan presentar sus relatos (de los cuales tampoco son sus autores sino simple repetidores) como gestos valientes. Desde ese lugar, cotidianamente destilan veneno y resentimiento, miserias propias de mediocres. Nunca una idea, nunca un argumento; simplemente mentirosas diatribas, insultos y descalificaciones sin razones que las fundamenten; lanzadas simplemente por la impotencia propia de los que se saben ignorantes; o pero aún, de los que engrosan el numeroso sector -en constantes crecimiento- de analfabetos políticos, no solo a nivel local sino regional y mundial, tan necesario para los intereses de los poderosos grupos económicos.

LOS FABRICANTES DE ODIO

En nuestro país y en los últimos 4 años apareció un “monje negro” que dirigió –y lo seguirá haciendo mientras este calvario no termine- toda las puestas en escena tanto sean mediáticas (con periodista cómplices) como en redes sociales. Para él, “el fin justificó –y justifica- los medios” ¿De quien se trata? Del Nepotista Marcos Peña Braun, jefe de gabinete del mitómano mayor con rango presidencial. Lo grave no son solamente las operaciones en si mismo desplegadas por este nefasto personaje, único responsable ideológico del desastre cultural que centralizó su accionar sobre los que él solía llamar despectivamente entre sus íntimos “la gilada” y que no eran otros que los que siempre los aplaudieron y constantemente negaron y niegan el “choreo” y la corrupción “M” con el verso aprendido de que “los ricos no roban”. Es el sector social que se transformó –por decisión mediática- en consumidores de las basuras pergeñadas por Peña. Para colmo de males se auto definen como patrióticos defensores de la república y respetuosos de las formas democráticas.

Uno hasta puede detener la película, sugerir “mira esta escena que viene”, poner play nuevamente para que aparezca la secuencia que muestra a un simple y cínico delincuente de guante sucio, racista, que consideró la “re-re-paquetería” nombrar en cargos públicos a parientes para que saqueen las arcas del Estado. Con documentos y pruebas a la vista, la escena muestra cómo el personaje sustituyó a la “grasa militante K” por masa bruta “M”. La imagen es clara, nítida; es Marcos Peña que con total impunidad va nombrando parientes directos, indirectos, circunstanciales, cercanos, lejanos en cuanto cargo público tuvo a su alcance. Uno gira la cabeza para ver la reacción y de vuelta se encuentran con el militante mular (por su terquedad) cerrando los ojos y tapándose los oídos con las manos, recitando: “No veo, no escucho, no veo, no escucho, si se puede, si se puede”

Uno puede detener ciento de veces el documental para que constate en cada escena que está defendiendo lo indefendible y siempre se producirá la misma reacción negadora de la realidad.

El final de la película es más tétrico aun. Al Monje Negro PRO -Marcos Peña- se lo escucha leer una  carta en off (ya no da la cara) donde dice que “la gestión  entrega un país con estabilidad económica lograda sin ¿magia? (¿como que no existió magia si con la bicicleta financiera se robaron todo, hasta el dinero de los jubilados y encima lograron que los aplauda la “gilada”?) ¿Sin mentiras? (¡No! ¡Que va ser un problema la inflación! la resolvemos de taquito, como en el futbol! ¿Quien lo dijo?) ¿Sin ficcion? (Y lo que vendieron por TV de la mano del sicariato periodísticos tipo Lanata, Majul, Leuco, Winazki, Fantino ¿qué fue?); gracias al esfuerzo de los argentinos (¡De eso no hay ninguna duda! Dejan un 40 % de la población en estado de pobreza, mientras él, los funcionarios PRO y los CEOs amigos multiplicaron por 10 sus patrimonis!); revertimos la herencia de 2015 (Dicho en esa forma y modo y con los resultados a la vista no quedan dudas que cambiaron los destinatarios de las riquezas del país para concentrarlas en pocas manos) CINISMO EN ESTADO PURO Y PARA COLMO DE MALES APLAUDIDO. En términos culturales, grave problema.

SIMETRÍA MATEMÁTICA

En matemática, si A=B entonces B=A. Es la segunda propiedad de las igualdades (la 1ra es la “idéntica” y la tercera la “transitiva”).

Macri es un ser muy mediocre. Por carácter simétrico o reciproco sus seguidores no pueden dar muestras de inteligencia y razonabilidad?

Macri es un mitómano perverso ¿Cómo se le puede pedir a sus seguidores actitudes diferentes?  

Defendieron – y lo siguen haciendo tozudamente- como “republicanos transparentes” a los mayores saqueadores de arcas del Estado que haya conocido la historia nacional. El colmo es que esa marcada ignorancia que los acompaña –patéticamente negada en algunos casos, en otros sostenida por el deseo de imitar el rasgo mitómano del presidente que hasta lo ven como virtuoso- los hace aplaudir a ese ser que mayor vergüenza nos hizo pasar a nivel mundial con sus torpezas y delitos financieros, hechos por los cuales renunciaron primeros ministros de países centrales y corruptos gobernantes de la periferia; que poco importaría esto último comparado con el daños social interno que inflingió en estos últimos 4 años.  

CONCLUSIÓN

El problema, por ser cultural y de vieja data (muy enraizado), presenta aristas harto complejas que dificultan su abordaje. Su modificación demandará varias generaciones dentro de un trabajo cuya pata más importante, como sostiene nuestro directo V.L.M., debería ser -una vez más- la revisión total y absoluta de los contenidos que se imparten en el sistema de educación formal para darle un nuevo encuadre según el proyecto de país que previamente se defina.

Por lo menos a mi y como viejo militante peronista, no me alcanza con defender la consigna “nunca más neoliberalismo en nuestra patria”. Si humanamente tenemos como objetivo sumar, incluir a los actuales odiadores y reaccionarios, la tarea pedagógica demandará mucha paciencia. Sino trabajamos educando al soberano para que cambie sus valores culturales consumista y meritocráticos por valores sociales integradores, difícilmente tendremos barreras seguras para que ese neoliberalismo no vuelva con sus ya harto conocidas recetas. ¿Queremos cerrar la historia de las nefastas reapariciones “cíclicas” de ese modelo? Pues trabajemos dentro de un proyecto a largo plazo que sea sólido y consistente en valores humanista y cristianos; esos que son los pilares de la doctrina justicialista que nos legara el Gral. Perón.


PARA “LA NACIÓN”, EL PROBLEMA SON LOS PERONISTAS, NO LOS “PRO” QUE RIFAN EL PAÍS.

19 noviembre 2018

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC- EL EMILIO, periodismo  y política nacional

LA NACIÓN: Miércoles 14 de noviembre – Pág. 8 – Política – El Análisis – Por Joaquín Morales Solá

J.M.SOLÁ

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

M. Solá es un delicado y fino operador político que acciona desde los medios (La Nación y TN) desde hace unos 15 años de manera permanente y sistemática. Sus rebuscados conceptos, clasificaciones y calificaciones sobre conductas humanas y sociales volcados en sus textos empalagan el particular (para mi gusto estúpido) gusto del tilingaje y medio pelaje de clase media alta que ama jugar de intelectual y/o entendido en cuestiones políticas.

Pero… usa palabras y frases que resultan por demás interesantes porque lo desnudan en sus preferencias  políticas, o en todo caso en su  nivel de hijaputes en términos de sicariato. La cuestión es que ese recurso le permiten transmitir a la “opinión pública” (en este caso los lectores del diario que Mitre dejó como “guarda intereses” del sector oligárquico nacional) fabricadas y perversas composiciones escolares  del tipo “Tema: La vaca” (en este caso Tema: “los políticos”)  y/o  relatos que aquí vamos a desmenuzar al solo fin de continuar con nuestra tarea de desenmascarar hipocresías:

Dice Solá en una parte de esta columna que tome como referencia: “Tres viejos zorros del peronismo  se irán del bloque moderado que preside Pichetto”.

Independientemente del  nombre de los destinatarios del calificativo, es claro que el peronismo  a nivel dirigencial -y para Solá en particular- es una manada de” zorros” (por lo visto peligrosos…  como lo fueron y siguen siendo  los peronistas  para sus “pagadores”; esos  que le permiten a Solá darse esa gran vida que viene llevando hace largo tiempo). Las palabras claves son: “moderado= Pichetto”.

O sea,  el mensaje que transmite Sola a través de sus columnas  a la dirigencia política que juega de “opositora”  es: “Todo aquel alcahuete del poder que con sus genuflexiones a la hora de argumentar y votar en el congreso a favor de las ventajosas leyes que permiten más y mejor saqueo a la población, será encasillado dentro de los «políticamente correcto» y será temporariamente exculpado por la justicia mediática y la otra, «la  justicia sirviente»”. Nada raro y menos nuevos dentro del quehacer político digitado por el poder económico.  

Mal  que le pese a Solá, sus textos se encargan de funcionar como aquellas carbonillas que en manos de dibujantes poco torpes suelen bocetar en papel o tela,  perfiles con cierta rigurosidad; y son sus textos los que lo dibujan. Veamos: ¿Qué intereses defiende el paladín de la libertad de prensa y expresión de La Nación como J.M. Solá? ¿Los nacionales o los sectoriales con fuerte inclinación al cipayismo?

Por este escrito –y una vez más- a  Solá le preocupan más los “zorros peronistas” que el trágico destino por el que atraviesa el país producto del des manejo de las finanzas y recursos del Estado llevado adelante por un  inescrupuloso, ignorante e incapaz Macri. A Solá poco le importa el peor desastre económico que recuerde la historia nacional porque ese desastre tuvo pocos y grandes beneficiados; desastre  en el que sumió al país  “el mejor equipo de los últimos 50 años”; desastre  que viene afectando  directamente a gran parte de la sociedad y  los intereses nacionales en materia de recursos estratégicos. A  Solá, hoy por hoy y como viejo vocero de los que él representa, en política  solo  le caben los “moderados y políticamente correctos,  tipo Pichetto; o  Massa”. Me refiero a los  que con estúpidos argumentos justifican saqueos y endeudamiento externo en “PRO” de la gobernabilidad (valga el juego de palabras).

Pero lo raro en esta ocasión es que Solá adivine, al referirse a las decisiones políticas que toman esos “zorros peronistas”,  cuándo  estos actúan por “conveniencia” y cuando “por convicción”.  Y todo es dudoso ya que “conveniencia” y “convicción” -como  aseveración- y en mi caso  hecho duda, creo que  le cabe mejor  como sayo  a su tarea…  ¿profesional? O mejor   de sicario periodístico.

Los que cayeron en esta volteada suya  son el tucumano Alperovich, el formoseño Insfran (que según Solá, en su Formosa  ya tiene a los otros peronistas tipo Pichetto (o sea  “moderados o racionales como antonomasia de los “zorros”,  más afín al paladar negro en materia política de los “saqueadores de guante blanco” macristas) y el pampeano Verna (que su peligrosidad está restringida para Solá por su enfermedad).

Pero lo más jugoso  de este análisis se encuentra en la parte final del 5to párrafo ya que el resto no dejan de ser elucubraciones harto conocidas refritadas por él de un modo elegante (ese que demanda La Nación) y  que solo tienen  como intensión  sacar de  la atención de su público lector  los problemas económicos y sociales reales del país para circunscribir la desgracia de este al terror político-social que puede  generar el regreso del peronismo al poder de la mano de Cristina F. de Kirchner.  

En las tres oraciones que siguen están las razones y el sentido de todo el innecesario palabrerío con el que llenó la página: “Todos hablan de lo útil que es Cristina para la reelección de Macri; pocos mencionan lo necesario que es Macri para la candidatura de Cristina. Macri  abroquela en su contra  al cristinismo, a la izquierda, el rencor ideológico, la furia política y el odio social. Ese abismo es lamentable,  pero sería necio negar su existencia.”

La facilidad con que elude dar las razones de esa supuesta “furia política y  odio social” que existiría en contra de Mauricito, y esa rara habilidad para transferir casualmente la intolerancia social y las claras  características racistas, violentas y xenófoba que el PRO -con Macri y su equipo de lujo a la cabeza-  volvieron a instalar a partir del 11 de diciembre del 2015, resulta, más que asombroso, desopilante si lo tengo que decir atenuado tomándolo desde el  humor algo que en realidad está resultando perversamente trágico (el odio de clase que real y contrariamente viene siendo ejercido desde arriba, desde los propios funcionarios “PRO”  y que  contagiaron a la pequeña y gran burguesía tilinga en contra de “los pobres del medio y  de abajo”)

Solá no incluye en su análisis nombre alguno de  quienes  agrandaron  “la famosa grieta” que hasta el 2015 era inexistente (la distribución de beneficios  regaba a los de abajo pero también a los de arriba) y  que con mucho desprecio social el PRO la fue ensanchando en los casi 3 últimos años; tampoco menciona las  razones para que esa perversa  grieta se transformara en abismo –según sus propias palabras- y hoy tengamos un país gobernado por el FMI y el poder financiero internacional que solo busca la más alta rentabilidad cortoplacista –algo habitual en ellos- y el apoderamiento de la mayor cantidad de recurso naturales existentes, todos ellos comprometidos por la imparable codicia de unos irresponsables e inescrupulosos empresarios y financistas que tomaron el Estado por asalto.

Para Solá, estos últimos  son “pequeños detalles”, lo peligroso para los intereses que defiende La Nación es el posible retorno del peronismo al poder del Estado.