“FORMAR OPINIÓN PÚBLICA ¡¿ES UN NEGOCIO?!”

27 mayo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, se nuestra redacción.

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

El colega y compañero Ariel Magirena levantó un posteo asociado al modo de entender el rol de periodismo y los medios de comunicación más que relevante dado los tiempos que corren y la responsabilidad que les/nos cabe. Los que hacemos periodismo a la vez somos ciudadanos y por ende nos cabe actuar con responsabilidad dentro de… y para la comunidad donde estamos inmersos; más sabiendo que lo que hacemos, está forjando algo (conciencia y pensamiento crítico, o por el contrario, pensamiento errático, inservible en lo personal pero muy funcional a ciertos y en ocasiones perversos intereses) desde un lugar de poder (el 4to).

La cuestión surgió a partir de unas desacertadas apreciaciones vertidas por el candidato a la presidencia Alberto Fernández en un reportaje publicado por Tiempo Argentino en relación al rol de los periodista y los medios.

Con claridad meridiana la letrada Graciana Peñafort salió a “observale” errores conceptuales del candidato, según lo recogido por la Nak&Pop de la red del “pajarito” (twitter).

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Pero vayamos por parte. ¿Qué dijo Alberto Fernández (Tiempo Argentino 26/05/19)?:

-Estamos en un Estado de Derecho. Y todo el mundo sabe que yo siempre pensé, siempre lo dije, que el Grupo Clarín no debía acceder a Telecom. Se lo decía a Kirchner cuando era Jefe de Gabinete. Ahora, bueno, la verdad es que compraron el Grupo Telecom y el Estado Nacional convalidó absolutamente todo. Y cuando eso ocurre los derechos empiezan a adquirirse. Y empieza a haber derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana. No tiene mucho sentido. Además, si el Grupo Clarín, como consecuencia de esto, tiene alguna posición dominante o alguna posición para-monopólica o cuasi-monopólica, se resuelve con las leyes de Defensa de la Competencia y de Defensa del Consumidor. Y esas son las leyes que tenemos que utilizar para ver si el Grupo Clarín incumple algunas de esas cosas. Pero no se resuelve eso con la ley de Medios. La Ley de Medios puede ser una gran herramienta si es que queremos multiplicar voces, y si queremos promover algo que, recuerdo, en esencia es un negocio. Porque ese fue uno de los errores de la Ley. Cuando la Ley dice que un tercio del espectro debe estar en manos de ONGs y de entidades sin fines de lucro. Porque no podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial. No es posible eso.

“-El error es pensar que puede una ONG tener una radio y competir con una radio que tiene una capacidad de contratación de locutores, de periodistas, de músicos, infinitamente mayor. Porque entonces nosotros creamos dos radios pero hay una que concentra la atención del público. Eso es el resultado de no advertir que los medios de comunicación son negocios.En la sociedad moderna son un negocio. Hay proyectos alternativos, muy respetables, que ojalá se desarrollen y ojalá crezcan. Ustedes saben que siempre he apoyado lo de Tiempo Argentino pero que se hacen con mucho esfuerzo y en medio de una selva, en la que las desigualdades son muy grandes. La ley de Medios no sirvió para aquello que quería servir. Sin embargo, sí sirvió para algo en lo que sí ganó claramente: que es la batalla cultural. O sea, se instaló en la sociedad el quién es quién en cada medio. Por eso, cuando hoy alguien lee Clarín sabe lo que está leyendo. Cuando lee La Nación sabe lo que está leyendo. Cuando lee Tiempo Argentino o Página/12 sabe lo que está leyendo. Cuando mira C5N sabe lo que está mirando y cuando mira TN sabe lo que está mirando. Y si uno elige creer en eso, es un problema de cada uno.Esa batalla la ganó la Ley de Medios. Cristina la ganó con creces. Por eso, muchos de esos grandes medios han perdido toda credibilidad. Toda credibilidad.” Hasta aquí lo más saliente de los dichos A.F. a T.A.

GRACIANA

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Graciana Peñafort (abogada como Alberto Fernández) –según lo recogido por la Nak&Pop- le aclaró al candidato presidencial algunos puntos por twitter:

La comunicación NO es negocio; es un derecho.

Disentir en un tema no significa que desconozcamos lo importante que es que estas elecciones las gane el peronismo. Y vos sos nuestro candidato.

La comunicación refiere no solo a un derecho individual, sino también a un derecho colectivo, sostener que es solo un negocio, le quita entidad como derecho. Me sorprende que no sean los periodistas los primeros en discutirte eso. Si aceptamos que la comunicación es solo un negocio, los periodistas dejan de ser personas con una función social y democráticamente relevante, a ser vendedores de galletas o de detergentes. Lo que quiero señalar es que la comunicación NO es negocio. Es un derecho. La ONU ha dicho que la libertad de información era la piedra angular de todas las libertades y un derecho humano fundamental. Meros comerciantes de información.

Concordando con las apreciaciones de Graciana, me parece que el candidato presidencial, obnubilado por las luces de la candidatura, esta vez no encontró el tarrito para embocar su “pi pi” y guitarreo feo sobre un tema. Con el mismo derecho que él tiene de expresar sus ideas, yo puedo decir que en esas ideas abundan contradicciones que a futuro pueden resultar peligrosas para el caso de llegar a la presidencia.

Veamos:

Sostener que (el grupo Clarín) “compró el Grupo Telecom y el Estado Nacional convalidó absolutamente todo. Y cuando eso ocurre los derechos empiezan a adquirirse. Y empieza a haber derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana.”  cuando el hecho en si mismo está viciado cuanto menos de nulidad ética y moral, parece un tanto desafortunado. Fernández sabe que la decisión política del actual Estado en manos de un delirante que comete atropellos a cada paso y que permitió que el beneficiado (Magnetto) concretara la operación para consolidar una posición dominante, con fuerte presión sobre el gobierno que con operaciones mediáticas instaló para controlar el poder desde lo institucional, es a todas luces arbitraria y compulsiva. Según el criterio de Fernández entonces la apropiación de “Papel Prensa” por parte del mismo grupo fue “legal” porque la convalidó el Estado, y poco debe importar que haya sido un Estado “dictatorial”. Estoy convencido que Fernández sabe la diferencia entre lo legal y lo legitimo. Sabe que en los tiempos que corren todo lo que el gobierno PRO volvió “legal” desde una posición dominante partió de una perversa decisión política y que oponerse políticamente a algo perverso es tan legitimo aunque conlleve una falta de respeto por esa “legalidad” impuesta. No todo lo legal es legítimo y viceversa cuando de ética y moral social se trata. «Lo “justo” (el cumplimiento de las leyes) es en realidad una imposición de los gobernantes en vistas de su propia conveniencia.» decía en los diálogos que aparecen en la República de Platón, Trasímaco de Calcedonia concepto que estaba en consonancia con lo que pensaba anteriormente Anacarsis de Escita; 400 años antes de Cristo.

Este gobierno “impuso” que las cuentas off shore para esconder la evasión fiscal en “paraísos” son legales en tanto considera que la legalidad impositiva es ilegitima y vuelve legítima la evasión. Lamentablemente este criterio, el actual gobierno no lo vuelve válido para el resto de los argentinos ya que el 80 % de la población paga “impuestos a las ganancias” y debe padecer los abusos tarifarios y la desbocada inflación en los artículos de primera necesidad al solo fin de cubrir la interminable codicia de los formadores de precios y así sostener un Estado que permite la gran vida a funcionarios y alcahuetes gubernamentales y a sus poderosos amigos. Siguen endeudándonos y timbeando financieramente con los dinerillos prestados para luego fugarlos y/o evadirlos. Lo hacen en nombre del Estado Argentino. Podrá ser legal pero políticamente es absolutamente ilegítimo. Y lo que rige la vida en comunidad es casualmente la política, madre de todas la decisiones finales.

Peor aún. Sostener como lo hace Fernández, que en materia comunicacional y para enfrentar una “posición dominante o alguna posición para-monopólica o cuasi-monopólica, se resuelve con las leyes de Defensa de la Competencia y de Defensa del Consumidor.” es aceptar que la información es una mercancía más. Y por lo visto es su convencimiento: “recuerdo, (la comunicación) en esencia es un negocio. No podés dejar en manos de una entidad sin fines de lucro un proyecto comercial. No es posible eso. Los medios de comunicación son negocios. En la sociedad moderna son un negocio.

Es claro que el hombre (nuestro candidato) debe ser un entendido en cuestiones legales pero por lo visto no así en cuestiones de política comunicacional. Digo política comunicacional porque el tema es eminentemente político y nos atañe a todos como comunidad. No creo tampoco que Alberto Fernández desconozca esta cuestión lo cual me genera –por lo menos a mí- más de una duda. Si la comunicación es un negocio y en ese negocio todo vale (incluidos relatos ficcionales y mentirosos vendidos como reales y ciertos, sin prueba fehaciente alguna), e incluye lo que pondré más abajo como ejemplos, es claro que el primer perjudicado esta siendo y lo seguirá siendo él. En otros términos, ¿todo el perverso desarrollo desplegado no solo por Duran Barba y Marcos Peña sino por legisladores y funcionarios PRO en complicidad con sicarios del periodismo al servicio de intereses monopólicos de información, en materia de construcción de relatos mediáticos que quemaron la cabeza de gran parte de la población con imágenes en puestas en escenas y actuaciones circenses mediáticas desde hace más de 8 años contra el anterior gobierno y sus funcionarios, fue todo legal porque se trató de un simple negocio? ¡Sin ninguna duda que fue un negocio! Pero ¿Para quién? ¿Quién compró la basura mediática? Fernández ¿se siente bien y justifica que mediáticamente le vendan pescado podrido? Fernández ¿no sabe porque a la prensa y a los medios de comunicación en general le llaman “EL 4TO PODER”?

Cuando Fernández sostiene en ese reportaje “La ley de Medios no sirvió para aquello que quería servir. Sin embargo, sí sirvió para algo en lo que sí ganó claramente: que es la batalla cultural. Esa batalla la ganó la Ley de Medios. Cristina la ganó con creces. Entra en una flagrante contradicción. 1) Si el tema es cultural, la cultura en este país nunca fue negocio. ¿Ganó entonces el anti negocio? ¡Humm; no lo creo. 2) La batalla cultural-educativa la ganó Clarín (junto a sus cientos de medios a lo largo y ancho del país) y La Nación. Y fue por goleada frente a la educación formal. Sino no se entendería porqué está Macri en el gobierno y porqué la grieta está agrandada y exacerbada. 3) Se equivoca Fernández al querer contar los pollos antes que nazcan. Faltan algunos meses hasta las elecciones. El poder de fuego mediático está intacto y con artillería más actualizada en materia de plataformas, gracias casualmente a eso que él define como: “…derechos adquiridos. Esa discusión, por lo tanto, es una discusión vana. No tiene mucho sentido En la sociedad moderna (los medios)son un negocio.

Evidentemente para Fernández y en comunicación lo que importa no es el contenido sino el envoltorio del producto. Si el consumidor se da cuenta después de haberlo comprado que el producto es basura… que se joda. ¿Y el Estado Fernández? ¿Correrá en defensa del consumidor y contra Clarín y a La Nación con la ley de defensa del consumidor? Suena bastante descabellado ¿No?

Fijese como operan hoy, incluso contra usted, estos “negociantes”:

Stornelli- La Nacion

La difusión de nuevas escuchas telefónicas entre ex funcionarios presos y operadores políticos reforzaron que el kirchnerismo sabía de la denuncia por extorsión contra el fiscal Carlos Stornelli nueve días antes de que la causa comenzara en el juzgado de Dolores.

Los diálogos, dados a conocer este domingo por el programa La cornisa que conduce Luis Majul, PPT, de Jorge Lanata,…. 

Las escuchas pertenecen a intervenciones telefónicas legales ordenadas en la causa que investiga al presunto narcotraficante Mario Segovia y también se encuentran registradas en la denuncia iniciada por Elisa Carrió, Paula Oliveto y Mariana Zuvic en el tribunal de Dolores sobre la existencia de una operación del kirchnerismo para desacreditar la causa de los cuadernos.

Anoche trascendieron 12 audios. El primero data del 19 de enero (nueve días antes de la denuncia) y le siguen otros tantos de días posteriores en los que se habla sobre la denuncia efectuada, de la reacción del juez Ramos Padilla y del impacto mediático esperado. El último audio es del 9 de febrero.

Los áudios que aparecen en el subrayado son “legales”  y además son viejos y pertenecen a otra causa que no tiene nada que ver con Ramos Padilla; pero La Nación eso no lo dice. La basura informativa ya está circulando. El juez debió destruir esas grabaciones pero no lo hizo y manos extrañas le hacen llegar el “material” a Carrio, Oliveto y Zuvich (la amenazadora) para iniciar la operación de encubrimiento a Stornelli y en contra del Juez Federal de Dolores.

INFOBAE-LANATA

 

 

 

 

 

 

LANATA 1

Lanata; el principal responsable de que hoy este Macri donde está; que hoy sigue operando para su amo Magnetto porque ambos son buenos negociantes, mira la pantalla y le dice a los televidente:

“Ustedes saben que no soy un tipo solemne. Me visto como Piñón Fijo y ejerzo el sentido del humor como una de las formas de inteligencia. Trato de que este programa y los otros que hago sean divertidos en medio del bajón que son las noticias. Pero hay una cosa que para mí es importante: trato de no ser frívolo”.

“Me parece que la frivolidad en un país como este, con un tercio de la población por debajo de la línea de pobreza, es una falta de respeto. A ver, señores. Los está mirando un país que no llega a fin de mes, gente que posterga todo el tiempo sus sueños y personas que no saben qué va a ser de su futuro y después ustedes, los ‘candidatos’ (así, haciendo los gestos de comillas), se preguntan apesadumbrados por qué la gente no cree en ustedes. ¿Se miran cada tanto al espejo? ¿Cómo voy a creer en un candidato que anteayer puteaba a su vice y hoy la acompaña?”

¿Cómo voy a creer en otro que no nombra a quien lo va a acompañar? Y hay un partido que quiere que un candidato se baje porque creen que pierde… ¿Puedo creer en otro que solo habla de consenso y solo aceptar ir él (a elecciones)? ¿Consenso con quién? ¿Y en uno que todos dudan de qué lado está?”.

La gente puede ser ingenua pero no es tarada. Se da cuenta de lo que ve y lo que se ve es un conventillo, un puterío. Que digan lo que quieran, pero háganlo. Sean serios. Hay chicos mirando todo esto. Hay viejitos que vivieron estafados y están mirando todo esto. Hay laburantes mirando todo esto. No le pidan tanto a los que ven la fiesta desde afuera. No sean frívolos, tengan un poco de respeto”.

Luego lo reproduce InfoBae

CLARÍN-FERNANDEZLA NACION-FERNANDEZ

Usted, Alberto Fernandez, ¿cree que esta puesta en escena no es comparable con su visión de las comunicaciones como negocio? Ese sesgo vendido como ecuanimidad por parte de Lanata presentándose como lejos y ajenos de toda responsabilidad de lo que le pasa a la gente, presentándose como defensor de pobres y desvalidos que no aparecieron de la nada porque que él ayudó a generarlos como parte de un gran negocio donde Lanata facturó cifras bochornosas; es lo que usted por lo visto no alcanza a ver; o lo justifica que es peor. Está a tiempo para recular. No pierda de vista que es un candidato a presidente de un futuro gobierno Nacional y Popular.

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CLOACAS INTITUCIONALIZADAS

30 marzo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

El D’alessiogate está funcionando como esas viejas bisagras que en algún momento dejan su letargo, comienzan a moverse  ensordeciendo con su rechinar. El  crujido que produce todo lo antiguo, en esta ocasión muestra  que la corrupción,  además de tener una data un tanto veterana,  incluye a impensados  actores que la sociedad los tenía como “medios periodísticos serios y confiables”.

Para esa sociedad que ahora mira con perplejidad ciertos hechos,  estos pueden resultarle novedosos, no así para aquellos que venimos trabajando en el periodismo desde hace largo tiempo.

Esta vez, esos hechos muestran un eje  alrededor del cual giran actores. La  velocidad que tomaron los acontecimientos en las últimas semanas, generó ese natural y  fenomenal movimiento centrífugo que  desnudó y puso en evidencia la poca moral y nada de ética presente en esos actores. La utilización de la difamación mediática  a través de sicarios del periodismo (Daniel Santoro-J.Lanata-Clarín) como método extorsivo para  conseguir   beneficios económicos personales, o espurios beneficios para la empresa periodística a la que “sirven” además de facilitar la obtención de  rédito político a la corrupta gestión oficialista, fue la herramienta usada. Nada nuevo.

El tema a futuro para nuestra profesión en tanto el descreimiento sobre la tarea periodística crece por  la mala actuación de una cloaca como Clarín  pasa por las siguientes preguntas: ¿Pueden seguir gozando de impunidad aquellos periodistas y  empresas periodísticas que vienen tergiversando el rol de nuestra profesión escudados en la inmunidad que supuestamente otorga la “libertad de prensa”? ¿Continuará sin enjuiciamiento  el mentiroso,  desleal y sórdido accionar que estos “Sres.” practican? Los “soldados” de Clarín que continúan practicando “periodismo de guerra” y “blindan” el perverso accionar del actual ejecutivo nacional, caído en desgracia el “rey” Macri, ¿gritarán “Viva el nuevo rey” y acá no pasó nada? 

Lo cierto es que un abogado “trucho” que dice “ser agente de la DEA” y opera como espía de las embajadas norteamericana e israelí en el país, un sistema periodístico que viene operando de manera mafiosa desde la última dictadura militar -hecho  hasta ahora  desconocido por el gran público-, y lo peor del sistema judicial imperante,  vienen operando  de manera  conjunta poniendo en riesgo no solo el sistema democrático -y con ellos las instituciones republicanas y el estado de derecho-, sino a la sociedad toda. Hoy, cualquier “hijo de vecino” que no le “caiga bien” al gobierno nacional PRO, puede ser la próxima víctima de este nefasto accionar. Nadie está exento. Basta un escrache mediático para que la sociedad idiotizada por los medios  vuelva a utilizar aquel funesto recurso que se instaló durante la última dictadura militar -“por algo será”- con el que se justificaba secuestros, encarcelamientos y asesinatos de ciudadanos inocentes.  

CLOACAS INSTITUIONALIZADAS

La causa que lleva adelante el Juzgado Federal  con asiento en Dolores –Pcia. de Bs. As.-, a cargo del Juez Alejo Ramos Padilla iniciada por la denuncia de un empresario que venía siendo extorsionado,   está dejando al descubierto  esos métodos mafiosos  que tenían y  tienen a los medios del grupo  del “Gran diario argentino  -Clarín-”, a un sector mafioso de la justicia Federal con asiento en Comodoro Py (Bonadio y Stornelli como estrellas rutilantes), a los servicios de inteligencia del Estado –Afi- y a no pocos políticos (funcionarios y legisladores oficialistas entre los cuales aparecen la ministra Bullrich, Alonso, Carrio, Oliveto y hasta el propio Macri) como los principales ejecutores.  Estos últimos  vinieron presentándose desde hace una década como paladines de la lucha contra la corrupción focalizada en el gobierno anterior. Hoy son los principales protagonistas de actuales y gravísimos hechos de corrupción.

De lo poco que se sabe hasta el día de hoy (lo indica apenas el 25 % de lo secuestrado y en poder del Juez Ramos Padilla hasta ahora analizado), el modus operandi  utilizado y corroborado con evidencias reales, palpables y contundentes consistía en:

  1. a) Práctica de espionaje clandestino y por ende ilegal llevada adelante por operadores de “inteligencia paraestatal” y del Estado (Afi-Arribas) luego facilitada a parlamentarios para la posterior fabricación de relatos surgidos de la frondosa y perversa imaginación de Carrio (absolutamente indemostrables por carencia de pruebas).
  2. b) Apoyatura mediática –con enjuiciamiento, sentencia y escrache social incluido- llevada adelante a través de todos los medios del mencionado grupo periodístico hoy hegemónico.
  3. c) Intervención judicial vía jueces y fiscales corruptos que ya venían funcionando de manera extorsiva dentro del poder judicial.
  4. d) Filtración de escuchas ilegales avaladas por su órgano contralor –La Corte Suprema- y utilizadas para operaciones políticas desplegadas por denunciadoras seriales como Carrio, Bullrich y Laura Alonso.

Hoy  Argentina tiene varias cloacas despidiendo efluvios nauseabundos: Una con respiradero en Comodoro Py,  otra con varios respiraderos en los medios del grupo Clarín y una tercera con 2 respiraderos: Uno en algunas oficinas del gobierno nacional y otro en algunas oficinas de parlamentarios PRO-Cambiemos. ¡Ojo! Pueden seguir apareciendo nuevos “respiraderos” PRO.

Así planteados los hechos  hoy tenemos, causas judiciales fraguadas (“cuadernos”) con escraches mediáticos como parte del “show”,  avasallamiento por parte de jueces corruptos de todos los pasos de un proceso judicial ajustado a derecho, persecuciones políticas,  presos políticos entre los cuales no solo están funcionarios del gobierno anterior sino también empresarios transformados en botines para extorsionar.

Nada de esto es nuevo. Nació con la dictadura. Tanto Clarín como La Nación hoy son propietarios de Papel Prensa y con ello condicionan de manera  extorsiva a  otros medios necesitados de ese insumo. Consiguieron apropiarse de la empresa  gracias a la difamación mediática que realizaron sobre su dueño -David Graiver-  a quien previamente asociaron con los  “subversivos” para así justificar su “asesinato” (lo hicieron pasar como un “accidente” del mismo modo que el inducido suicidio de Nisman lo transformaron en asesinato kirchnerista) para luego y en mesa de tortura conseguir de su mujer (la Sra. Papaleo) la firma de  entrega de la empresa.

Hoy, un sector de la justicia –junto a la propia Corte Suprema- apesta a toda la sociedad con su repugnante accionar; apestan tanto como los chorros de tinta y las mentiras verbales  hechas retorcidos  relatos mediáticos volcados diariamente por mercenarios  periodistas que desarrollan sus tareas en los medios de la cloaca Clarín. Hoy, el diario  La Nación los acompaña  en  tan inmundo caño que arrastra las peores de las miserias humanas de “argentinos” que se vinieron presentando como luchadores contra la corrupción y defensores de la “libertad de prensa y expresión” mientras a diario blindan mediáticamente al gobierno más corrupto que recuerde la historia nacional.  Tampoco nada nuevo.