INGRESO UNIVERSAL, SERVICIO SOCIAL VOLUNTARIO Y CAPITALISMO EXTREMO.

19 julio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Cultura y educación.

Ariel Magirena

Por Ariel Magirena

Para terminar con el “costo laboral” terminarán con el trabajo. 

Soros y las fundaciones “humanistas” que financian la reducción poblacional y la fragmentación social y  promueven la transculturación y transexualidad, alientan en el mundo el “ingreso social” para la subsistencia de los que no forman parte del plan de la etapa superior del capitalismo. De ese modo limitarán la protesta y solventarán a los sobrevivientes mansos mientras la humanidad llega al mínimo ideal.

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En el caso argentino chocan con la oligarquía que acuña un odio patológico contra los pobres y asalariados desde que alcanzaron sus derechos y protagonismo con el peronismo, la que intenta obedecer ese mandato pero a cambio de una “contraprestación” con salidas como la del “servicio cívico voluntario” para jóvenes a quienes arrancarán de sus hogares y geografías y mantendrán controlados (aunque ellos dirán que los “contienen”). 

Hoy, ejecutado el ajuste brutal por encima de las exigencias del FMI, el progresismo le rinde mucho mejor al capitalismo, pero los dueños del poder real permanecen con relativa lealtad a la clase cipaya que siempre le sirvió. Lo único que lo mella es la organizacion de los trabajadores y el peronismo al que tienen oportuna y generosamente infectado de micropolítica y marketing.

Una sola clase social hegemoniza la política en nuestro pais y el resultado es que la agenda que abarca todo el espectro electoral tiene eje en reivindicaciones micro y de sector habiendo arrasado con las de interés social. 

Para consumar con éxito su cometido necesitan terminar con la cultura de derechos y alentar la cultura del ego en la que “uno/a” está habilitado a hacer cualquier cosa para “ser” y si no lo entiende debe “deconstruirse”, que es el neologismo que pretende suavizar la renuncia y la destrucción.

La cura a esta pandemia liberal (progre o conserva) sigue siendo el nacionalismo popular revolucionario que expresa desde hacen 3/4 de siglo la doctrina justicialista.

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