Las dos caras de una moneda (1ra parte)

14 febrero 2015

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

Foto de V.L.M.Por Victor Leopoldo Martinez

Un poco de historia

Mucho y por largo tiempo se habló del poder imperial, sus tentáculos y sus oscuras operaciones desde la sombras. Nunca fue fantasía aunque con Hollywood lo intentaron para desmitificar el asunto. Existen sobrados antecedentes históricos reales, con documentación y hechos probatorios reconocidos por algunos arrepentidos funcionarios de la Casa Blanca norteamericana y hasta por el propio Obama. Las mafias financieras que manejan tanto Wall Street como la City londinense (Bolsa de Inglesa) vienen operando sobre la política mundial desde el siglo XVIII utilizando los más variados recursos.

kissinger

Sin ir muy lejos, basta con recordar aquella guerra del Yom Kippur de 1973 entre Egipto y Siria enfrentados a Israel sutilmente azuzada por el operador de esas mafias, el “pacificador” Henry Kissinger (el mismo que operó acá en el tema Malvinas de 1982 al solo efecto de lo logrado, que Gran Bretaña se quedara con el área por el petróleo) para producir en aquellos años lo que se dio: la crisis mundial del Petróleo con la suba del precio del barril desorbitadamente. Europa dependía en ese momento -como ahora- de su importación. Con la lluvia de dólares que le cayeron a las magnates Árabes en aquella oportunidad, Kissinger les aconsejo que los invirtieran en la bolsa norteamericana. Esto le permitió a Wall Street salir de la crisis en la que estaba sumida luego de la salida norteamericana de Bretton Woods decidida por Nixon. Las petroleras manejadas por empresas británicas -Shell y British Petroleum- hoy lo extraen –en esa época no- del Mar del Norte y está por agotarse. EE.UU. ya no produce como antes e importa más del 70% del petróleo que consume. Entonces hora van por Venezuela. ¿Se va entendiendo?

Lo de Yom Kippur es uno de los tantos ejemplos poco conocidos ya que la prensa jugó su papel “libremente” con sus conocidas “cortinas de humos” para que nada de esto se conociera.

¿Algo más reciente? Las “pinchaduras” de teléfonos realizadas por la CIA a primeros mandatarios mundiales entre ellas hasta la propia alemana Merkel y Dilma Rousseff (y porqué no a Cristina) fue reconocido hasta por el propio Obama.

Entonces nada nos puede sorprender desde que los buitres y sus operadores locales comenzaron su tarea de erosión sobre nuestro gobierno nacional cuando Néstor Kirchner junto a Chávez le dijeron “NO AL ALCA” en el 2005.

Hoy el imperio financiero “trabaja” a nivel local con una moneda de uso corriente que maneja a través de su embajada en Argentina, representación imperial que hace uso y abuso con total impunidad de la “inmunidad “ que le da su condición de “sede diplomática”.

Las 2 caras de esta moneda son la prensa y la oposición, con menos torpeza la primera que la segunda pero ambas entrando en un juego donde las contradicciones en las que en forma conjunta incurren se encargan de desnudarlos frente a cualquier lector de la realidad política que no necesariamente debe ser muy instruido y/o lúcido.

Esas contradicciones están la vista; no las ve el que no quiere. Lo que la sociedad en su conjunto no puede permitirse es enancarse en las misma entrando en el juego desestabilizador que ellas están realizando. El riesgo para su salud mental, política, social y económica es grande; sus consecuencias impredecibles.

Gene Sharp

Modus Operandin

Existe un ideólogo norteamericano – politólogo el hombre de nombre Gene Sharp (1)– que suele describir en sus trabajos cómo se debe operar para desestabilizar a un gobierno con el verso de un enfoque diferente y no violento cuando en la realidad el trabajo está direccionado a operar contra los gobiernos no afín a los intereses norteamericanos. Aquí van algunas de esas “sugerencias” en una muy breve y apretada síntesis:

a) Campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa y las libertades publicas amenazadas por gobiernos populistas (¿No le suena?).

b) Promoción vía prensa de factores que producen malestar social: inseguridad, criminalidad, manipulación del dólar, desabastecimiento, etc, etc (¿Esto tampoco le suena?)

c)Denuncias de corrupción y promoción de las intrigas sectarias (¿Y esto?)

d) Calentamiento de la calle fomentando movilizaciones y todo tipo de protesta exponenciando supuestas fallas y errores gubernamentales (18F).

e) Organización de manifestaciones y tomas de instituciones públicas (fomento del no respeto a las mismas) que radicalicen la confrontación social.

 Si todo esto no le suena es porque está viviendo en otro planeta.

Pero para que esto sea posible es necesario contar con esa moneda de caras similares de tal modo que al revolearlas por el aire y al caer garantice el mismo resultado siempre.

(Continúa)

(1)En su trabajo «La política de la acción no violenta», provee un análisis político pragmático de la acción no violenta como un método de utilizar el poder en un conflicto. Acuñó el término “polítical jiu-jitsu” que consiste en derribar a tu oponente mediante un desequilibrio con una táctica política estratégica o maniobra. Fue el fundador de la Instituto Albert Einstein, una organización anticomunista.  Esta Institución ha sido acusada de haber estado detrás de las revoluciones de colores que se dio en la ex Unión Soviética.


OBAMA Y LAS TOCADAS DE OREJA

13 febrero 2009

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Gentileza de Aldo Battisacco

Estoy cansado de viajar a Londres y Nueva York, para que yuppies de 30 años me digan lo que debemos hacer en Brasil, cuando ellos no saben dónde queda. Que hagan lo mismo con Obama“.

Lula Da Silva

Por Enrique Oliva

Los enormes y brutales errores de la política exterior norteamericana, muestran en sus últimos mandatarios una lamentable mediocridad política (por no decir inferioridad) sin sentido de responsabilidad ni justicia a la hora de tomar decisiones. Ninguno de ellos se exime de culpa por intervenciones militares con ventajas o por alentar y financiar otras contiendas utilizando mercenarios, pero cosechando también algunas derrotas nada decorosas. Todo movilizado por el egoísmo y la seguridad inspirada en un sentido de sociedad superior, infalible. Justifican los medios más despreciables para obtener fines también despreciables. Han sembrado odios en la seguridad de contar con la impunidad de la justicia temporal y el juicio de la historia que suponen escribirán ellos mismos. Fueron por petróleo para alimentar la fría máquina de hacer dinero. Mas la codicia, lleva a la ceguera.

Ahora desde gran altura, con aviones sin pilotos y sin pelotas en los comandos, cotidianamente se sigue sembrando muerte y destrucción. Con esas semillas, desde los escombros nutridos de sangre inocente fertilizante, la cosecha solo dará más odio, suicidas, vengadores,  “terroristas”.

Despreciar la memoria de los pueblos es un error, una deuda que perdura en las conciencias y el tiempo. Hace unos 3 años, desde un portaaviones atómico estacionado frente a las costas de California, el ex presidente George W. Bush anunció jubiloso al pueblo norteamericano que la misión de Estados Unidos en Iraq había concluido en “victoria total”. “El tirano está muerto e Iraq es libre” vociferó. ¿Y ahora qué?

El día de la asunción del nuevo presidente Barack Obama alentó esperanzas  a sus compatriotas, al gusto norteamericano: “somos y seguiremos siendo una gran potencia“. Y deliraron los aplausos en un mar de agitadas banderitas. Nadie se preguntó sobre el cómo y el  con qué. ¿Será más de lo mismo, nada entre dos platos?

Estados Unidos y sus cómplices están enfermos. El sistema hace aguas por  todos lados. De muchos rincones del globo crece la protesta con tocaduras de oreja y la presentación de facturas, incluso internas. Veamos algunos ejemplos.

Los 700.000 millones de dólares del “salvataje” dispuesto por George W. Bush para socorrer a bancos y empresas líderes, resultó una cifra tan fuera de lo habitual que no cabía en las computadoras de Wall Street. Hasta Barack Obama y su contrincante John McCain en la carrera a la presidencia, interrumpieron la campaña electoral para ir a Washington a votar el “salvataje” como senadores, que aun eran. La montaña de dinero regalada a los grandes bancos especuladores “para que dispongan de líquido, reiniciaran el crédito para así estimular la economía en bien de todos”. ¿Y cuál fue el resultado? Que los financistas no dieron créditos sin explicar dónde fueron a parar tantos dólares. ¡Y ahora se les piensa dar otro “salvataje” mayor! Todo a sabiendas que ese derroche será pagado por el pueblo norteamericano ya estafado con las hipotecas, y por los países del tercer mundo.

Una vez en funciones el primer mandatario negro de la historia yanqui, envió al Capitolio su Plan de Estímulo Económico pidiendo autorización para utilizar una cantidad de dinero superior al acordada a su predecesor: 920.000 millones de dólares. En la Cámara de Representantes (diputados), pasó rápido y sin problemas. Pero los mayoritarios republicanos en el Senado pusieron palos en la rueda. Interpretando la obstrucción, ciertos analistas independientes vieron la maniobra como una intencionada demostración de fuerza para doblarle el brazo a Obama, obligándolo a concurrir personal y patéticamente a suplicar aprobación. En realidad, la presión tuvo su efecto mediático, poniendo en evidencia que el presidente no tenía tanto mando. Al nuevo mandatario le hicieron ver que el real poder en Estados Unidos y el mundo, no está en la Casa Blanca

Este lunes 9 cuando se escribían estas líneas, se pudo ver por televisión a un Obama eufórico dando por aprobado su plan a votar mañana martes en el Senado. Repitió casi textualmente el justificativo del anterior proyecto burlado de Bush. “Fortalecer las finanzas”, “abrir créditos”, etc. etc.

A solo dos semanas de los impresionantes festejos de la asunción, Obama debió soportar las tristes escenas difundidas repetidamente por los medios, con desocupados en las calles, separados de la policía por vallas. El día coincidió con el anuncio oficial del record de parados ascendido al 7,6 %. Quizás no fue casual que las fotos más difundidas de demandantes de nuevos empleos eran hombres y mujeres negros. ¿Será un mensaje para recordarle al presidente que los más  grandes y tradicionales diarios norteamericanos tienen sus balances en rojo, con elevadas deudas, viéndose obligados a reducir gastos y rematar activos?.

En Suramérica y el Caribe también está padeciendo Obama críticas que sus allegados califican de “provocaciones” o “tocadas de oreja”. Fidel Castro, a pesar de sus primeras declaraciones esperanzadas con el nuevo presidente, ha lanzado una serie de ataques al quien repetidas veces llama “inquilino de la Casa Blanca”, como insinuando tu temporalidad, cuando él ha estado medio siglo en el poder y aun no lo suelta. Los calificativos lanzados desde Cuba, parecerían demostrar que en La Habana no se espera nada de Washington. Como menudean los opinólogos que interpretan la actitud de Castro como una operación mediática para mostrar lucidez y recuperar presencia e iniciativa política, De todas formas ha ganado en promoción, generando suspenso y especulaciones variadas, obligando a hablar de él. Y logró sus efectos, con una demorada foto de la mano de Cristina Kirchner que ha dado la vuelta al mundo acaparando pantallas y primeras planas.

La contundencia de las ideas expuestas por Hugo Chávez contra el “imperio yanqui”, ha obligado a Barack Obama a referirse a él con una frase: “Venezuela es un  problema para el desarrollo”.

Evo Morales no pierde la costumbre de ganar elecciones. Ya tiene promulgada la nueva constitución por él diseñada, destacando no haber precisado para ello la venia de Washington. Expulsó al embajador norteamericano, como a los miembros de la DEA y otros voluntarios “culturales” del mismo origen, por “intromisión en cuestiones internas”. Asimismo, impuso la obligación de visado para entrar a su país, en especial en reciprocidad por la misma medida vigente para los bolivianos en viaje a EEUU.

Y el pasado viernes 6, un cable de la agencia rusa Novosti, de Moscú, distribuido por la red Rebanadas de realidad, informaba que “Gazprom trazará un esquema para el desarrollo de la industria del gas en Bolivia“. ¿Intromisión en el “patio trasero”?.

Tanto Lula como Rafael Correas se han permitido despacharse con severas condenas al capitalismo salvaje financiero que el liberalismo busca resucitar en un vano intento de introducir algunas reformas  cosméticas para no cambiar nada. Y vale la pena repetir una frase plena de ironía del presidente del Brasil, pronunciada en el Foro Social de Belém días atrás, ante 10.000 delegados internacionales: “Estoy cansado de viajar a Londres y Nueva York, para que yuppies de 30 años me digan lo que debemos hacer en Brasil, cuando ellos no saben dónde queda. Que hagan lo mismo con Obama“.

Deben abrumar en estos días al presidente norteamericano los sabiondos consejeros y premios nobel económicos desacreditados por la impiadosa realidad, ante el caos del liberalismo. Pero Obama ha abierto el paraguas anunciando el viernes pasado que deben esperarse “decisiones difíciles”, referidas a Iraq y Afganistán. El primer tema lo considera el más urgente, y al segundo, más delicado pero a mayor plazo, según escribe Yolanda Monge desde Washington para El País de Madrid. En la nota se habla e insiste en un “ordenado” retiro de fuerzas norteamericanas en Iraq (142.000 soldados por ahora) en el término de 16 meses. La cifra no comprende a varios miles de paramilitares y contratistas que prestan servicios privados, a los cuales George Bush les quitó las inmunidades a partir del 1º de enero pasado. Lo de “ordenado” repliegue parece referirse a un mal recuerdo que fue el humillante escape de Vietnam donde los gorilas bajaban a trompadas de los últimos helicópteros a los vietnamitas que fueron colaboradores de las fuerzas de ocupación. Todo bien televisado.

Respecto a Afganistán no hay tampoco precisiones. Solo se ha adelantado un proyecto de incrementar con 30.000 soldados más a los 36.000 ya existentes en ese país devastado y con más de 2 millones de refugiados amenazantes en países vecinos. No se entiende este deseo de insistir en “tranquilizar” con el tiempo a los afganos, poseedores de una de las historias más impactantes de lucha contra infinidad de conquistadores que no pudieron instalarse seguros en sus tierras, incluyendo entre ellos a Alejandro Magno, 26 siglos atrás. El paso Kiber, frontera con Pakistán, ha sido de tránsito obligado para todos los conquistadores venidos del Este como del Oeste. Y allí siguen los afganos, en un territorio de 652.225 K2 (no hay en Europa otro más extenso) y más de 25 millones de habitantes. Pese a múltiples intentos del exterior por imponerles una religión, solo aceptaron el islamismo, que practica el 99 % de la población.

De Afganistán, los ingleses pueden darle a Obama mejores informes que los expertos del Pentágono, nombre del edificio donde estuvo el presidente el viernes 7, requiriendo “la pura verdad” sobre la situación militar en ese frente y en Iraq. Los británicos saben más por experiencia propia. Durante la guerra de 1842, tomaron Kabul y gran parte del país. Las guerrillas (terroristas los llamarían hoy) los fueron  desgastando hasta que su ejército de 14.000 cipayos y 1,700 ingleses debieron replegarse poco a poco hasta concentrarse todos en Kabul y allí encerrarse en la vieja fortaleza junto a la capital. Rodeados los invasores y asediados por el hambre, sin dar batalla decidieron las fuerzas de su Majestad salir de las murallas y emprender una retirada de 200 kilómetros para volver a la India, en lo que es actualmente la ciudad de Peshawar en Pakistán. Luego de atravesar un desierto, encararon los 57 kilómetros del estrecho sendero del paso Kiber, lleno de cuevas, precipicios y…cobras. (1) Los ataques sorpresivos de guerrilleros no dieron cuartel durante la travesía del retorno. Los asedios fueron tantos y decididos, que solo lograron regresar con vida dos soldados hindúes y el subteniente médico Vincent Eyre. Este último pudo escribir un informe militar con la historia del desastre.

ENRIQUE OLIVA

(1) El autor de esta nota conoce el trayecto de Kabul a Peshawar, por haberlo realizado en enero de 1980 por un único y angosto camino de cornisa del Kiber en un desvencijado ómnibus alquilado con otros 3 periodistas franceses.