ENTRE “CIERTOS TIPOS” Y YO HAY ALGO –MÁS QUE- PERSONAL.

4 enero 2020

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

En materia mediático-judicial… Aquí y en los últimos 8 años, ¿No pasó nada? ¿Quién habló de “periodismos de guerra”? ¿Quién manifestó “no es lo acordado con los jueces” en materia de detenciones arbitrarias?

PEDRO DEL ARRABAL

Por Pedro del Arrabal

En el copete no estoy manifestando nada que no se conozca; el tema es la impunidad de la que siguen gozando los actores.

Por muchísimo menos, en este país –y no solo en el espantoso gobierno de Macri- al ciudadano común, por delitos considerablemente menores, y hasta en la mayoría de las veces cometidos por necesidad o por protestar por la injusticia social impuesta por los poderosos y padecida por el pueblo trabajador y los más humilde, las “fuerzas del orden”, apalearon, encarcelaron y hasta asesinaron a sangre fría a ciudadanos y militantes sociales. Jueces calificados como “probos” por una prensa cómplice y servil, expeditivamente y con show mediático de por medio, justificaron asesinatos, enjuiciaron y sentenciaron en tiempo record a gente inocente utilizando como única prueba suposiciones sostenidas con potenciales como “habría, podría, tendría” etc, etc, encarcelando de manera inmediata a ciudadanos y quitándoles en muchos casos el derecho a una defensa justa dentro del marco que marca el debido proceso.

En contra posición y frente a descomunales y tremendas defraudaciones al Estado, calificadas no como delitos sino como simples “ilícitos” (en realidad perversos y atroces violaciones contra la sociedad tales como tomar medidas político-económicas que obligan a parte de ella a pasar hambre y/o a ser sumida en la peor de las miseria por “carecer de derechos”; o contra los intereses del país, y en ocasiones hasta enajenar sus bienes, riquezas y patrimonios naturales) cometidos por grandes y eternos delincuentes de “guante blanco” (agrogarcas latifundistas, empresarios, CEOs y banqueros) amparados por secuaces que se dicen periodistas y por una justicia que en estos casos siempre se toma sus eternos tiempos (cajoneando) para “analizar” las causas hasta que estas, con el paso del tiempo, prescriban. Ahí están estos facinerosos, libres, transitando sus derroteros de crímenes y delitos sabiéndose protegidos por una justicia comprable y corrupta y sin que sus “fabricados honores” sean manchados periodísticamente por sus colegas, hoy “Amos empresarios de medios periodísticos”.  

La impunidad con la que se pavonean en este presente -y luego de la decisión democrática de la sociedad de realizar un cambio de gobierno- los mafiosos y criminales funcionarios del gobierno PRO-Cambiemos junto a la de los sirvientes del 4to poder, exacerba la indignación ya existente en aquellos ciudadanos –entre los cuales me incluyo- que siempre respetamos el Estado de Derecho. Me refiero a esa parte sana de la sociedad que hoy por hoy es mayoritaria y que tiene una opinión criteriosa frente a la injusticia.

Por suerte estoy parado muy lejos de esa fabricada y mal llamada “opinión pública”, proposición de un perverso silogismo utilizado por nefasta empresas multimedios (Clarín, La Nación como sus máximos exponentes) para justificar atrocidades comunicacionales a través de “opiniones publicadas”, que no funcionan como sinónimos de “opinión pública” por ser las publicaciones parte de operaciones mediáticas desestabilizadoras o ruinosas de la imagen pública de aquellos actores políticos que se animan a enfrentar al poder económico (según la acertada diferenciación hecha por el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa).

Durante 8 años esos multimedios, a través de sicarios del periodismo, construyeron sórdidos “relatos” volcados en tapas de diarios, sócalos televisivos, anuncios radiofónicos y campañas en redes sociales de manera enjuiciadora y sentenciadora adjudicándose ser las voceras de un generalizado “interés social ¿demandante de justicia?”; supuestas demandas sociales solo sostenidas por fantasiosas creaciones delictuales conformando pos verdades que vinieron a llenar de argumentos el odio de clase y odio al peronismo populista ya instalados desde hace tiempo, con un simple “se robaron todo” (corrupción “k”, supuesto asesinato del suicida Nisman por citar 2 casos).

Todo esto fue posible porque contaron con la connivencia del sector más corrupto de la justicia federal con asiento en “Comodoro PRO-Py”. ¿El fin? La fraudulenta intención de distraer la atención de la ciudadanía tapando así el verdadero desfalco que la gestión Macri realizó en tiempo record.

En general la población, y salvo esa minúscula porción social conformada por tilingos consuetudinariamente odiadores que fueron moldeados a gusto de los intereses del stablishment económico por los señalados relatos mediáticos construidos para imbéciles, reconoce, desde los padecimientos personales sufridos y viendo el descalabro social e institucional dejado por los “niños bien macristas” como minada herencia, que hubo un total avasallamiento del Estado de Derecho; que el mismos fue llevado adelante no solo por un gobierno conformado por inútiles gestionadores pero especialistas en expoliación, sino y de manera descarada, espuria y perversa por empresas periodísticas que en los últimos 4 años estuvieron asociadas al gobierno macrista transformándose así en sus indiscutibles y demostrable cómplices. Los archivos son contundentes y esto no se soluciona con un simple “me equivoque” por ejemplo el de un tal Mon (La Nación)

Claro está que negocios son negocios y dichas empresas periodísticas fueron favorecidas en innumerables negociados que ampliaron con creces su rentabilidad y su campo de acción en materia de herramientas y control del área comunicacional. El blindaje mediático para el saqueo llevado adelante por el gobierno macrista, -en realidad “desgobierno del Estado” como dice nuestro director- ejecutado por supuestos e “impolutos” CEOs empresarios, tanto como la utilización de todos los monopolizados medios comunicacionales (prensa escrita, TV, Radio y redes sociales) como efectivas herramientas de persecución política contra funcionarios del gobierno anterior y contra todos aquellos (ciudadanos. Jueces y periodistas) que se opusieran a sus nefastos planes, fue el modo de devolución de favores.

Ahora bien, sicarios del periodismo como Morales Sola, Lanata, Bonelli, Edgardo Alfano, Ricardo Kirschbaum, Wiñazki, los Leucos (padre e hijo), Feinmann (Eduardo), Majul, Daniel Santoro, Alconada Mon, Pablo Sirvén, Fantino, el bruto Carnota creador del “se robaron 2 pbi”, Paulo Vilouta, Debora Plager, Mariana Fabiani, Nestor Sclauzero y mediocres “comunicadores” menores que aún hoy siguen operando desde los medios a los cuales sirven; jueces y fiscales como, Bonadio, Ercolini, Stornelli, Marijuan, Pollicita, etc, etc,; o el procurador “suplente” Casal, o el ex ministro de justicia Garavano, o la ex ministra de seguridad Bullrich, o la bruta e ignorante (pero no por eso menos perversa) Laura Alonso, o Legisladores como Carrio, Oliveto, Zuvic …. … ¿Se la van a llevar de arriba luego de llenarse los bolsillos los primeros y atropellar el Estado de derechos los segundos con infames encarcelamientos, injurias, calumnias y un descarado servilismo al poder macrista 2015-19; soportando encima que pidan gozar de los beneficios económicos que otorga el Estado, ese Estado que en gestión no solo defenestraron públicamente sino que lo saquearon y destrozaron y ahora solicitan a ese mismo estado jubilaciones privilegiadas (y pongo el caso del sinvergüenzas y canalla Lombardi como ejemplo emblemático)?  

Los delitos pueden ser reales o fabricados y su veracidad solo puede sentenciarse con pruebas demostrables. Si existen, los delincuentes deben ser juzgados según lo que establecen las leyes y códigos vigentes, pero fundamentalmente respetando todos los pasos que demanda un debido proceso judicial, pasos que estos delincuentes de la palabra, la pluma, “impartidores de justicia” funcionarios y legisladores no respetaron en ningún momento durante los últimos 4 años.

¿Deben quedar impunes después de todas las atrocidades que cometieron estos infames, todo en nombre de “una no venganza” supuestamente política? Los delitos cometidos por estos facinerosos… ¿no fueron a cambio de buena paga y con eje en una persecución ideológico-político? Calumnias e injurias mediáticas, complicidad mediante de las corruptas legisladoras nacionales ya mencionadas, que actuaban comprando información a los servicios de inteligencia para fraguar denuncias falsas, desparramadas mediáticamente por doquier con enjuiciamiento público a través de show televisivos y sentencia condenatoria también mediática ejecutadas por fiscales y jueces corruptos que se pasaron los códigos y los pasos del debido proceso judicial por el 5to forro de las pelotas ¿Deben quedar impunes?

Utilizar la misma metodología a la que ellos recurrieron es igualarse en la denigrante calidad moral de estas alimañas; pero dejarlos sin el debido castigo teniendo todas las herramientas legales que sí se las aplican al ciudadano común, pero esta vez respetando los pasos del debido proceso no solo sería una lección para el resto, sino un acto de responsabilidad institucional.

Si el actual gobierno reconoce que el odio, la grieta y las desavenencias sociales son parte de un fenómeno que se viene dando desde hace 7 décadas (al tiempo lo establecieron los propios macristas que reimplantaron el odio), y lo reconocen como básicamente cultural y por ende modificable dentro de un nuevo y renovado proyecto político, LA IMPUNIDAD PARA COMETER DELITOS, TANTO COMO LA INMUNIDAD A LA HORA DE SER JUZGADOS DE LA QUE VIENEN GOZANDO LOS PODEROSOS, LOS AMO DE LA PRENSA Y LOS PERIODISTAS CÓMPLICES, DEBEN ESTAR INCLUIDAS EN LA MODIFICACIÓN PARA RECIBIR EL MISMO TRATO Y CONSIDERACIÓN QUE EL QUE RECIBE CUALQUIER VECINO. Caso contrario la democracia, la república, sus instituciones, el estado de derecho seguirán siendo una fantasía, parte de una absurda entelequia, una estúpida utopía solo útil para recitados preelectorales;  y nosotros como pueblo lo eternos y confiados torpes que insistimos en tropezar con la misma piedra, que a esta altura de nuestra historia ya pasó a ser UN PEÑÓN CON INMENSAS LUCES ROJAS que trata de evitar nuestra ceguera social.

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Por eso insisto con el texto de la canción de Serrat con el que titulé la presente reflexión:

Entre empresarios mentirosos, jueces corruptos, sicarios del periodismo y yo, hay algo personal:

“Hombres de paja que usan la colonia y el honor

para ocultar oscuras intenciones;

tienen doble vida, son sicarios del mal
Entre esos tipos y yo hay algo personal”
 

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,

viajan de incógnito en autos blindados

a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad

gastan más de lo que tienen en coleccionar

espías, listas negras y arsenales

Se arman hasta los dientes

en el nombre de la paz,

juegan con cosas que no tienen repuesto

y la culpa es del otro si algo les sale mal
Entre esos tipos y yo hay algo personal  

Rompen las promesas y experimentan

nuevos métodos de masacrar,

sofisticados y a la vez convincentes
No conocen ni a su padre cuando pierden el control,

ni recuerdan que en el mundo hay niños
Nos niegan a todos el pan y la sal
Entre esos tipos y yo hay algo personal
 

Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión

de declarar públicamente su empeño

en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo

que garantice unas premisas mínimas

que faciliten crear los resortes

que impulsen un punto de partida sólido y capaz

de este a oeste y de sur a norte,
donde establecer las bases

de un tratado de amistad

que contribuya a poner los cimientos

de una plataforma donde edificar

un hermoso futuro de amor y paz”

 


PERIODISMO… DE… ¿PERIODISTAS? ¡SÍ!

2 junio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción

A LO QUE HACEN SANTORO, LANATA, WIÑAZKI, LOS LEUCOS, MORALES SOLA, Y EL RESTO DE SICARIOS CLARINEROS QUE PRACTICAN “GUERRA DE GUERRILLA PERIODISTICA” (táctica dentro del concepto de guerra de permanente) ; y de manera más mediocre y en minúscula, majul, feinmann, fantino, longobardi y/o algunos impresentables de “intratables” del canal América, ¿SE LE PUEDE LLAMAR PERIODISMO? ¡CLARAMENTE NO!

LOS SICARIOS

CARA DEL FIERRO DE MARTÍN

Por El Fierro de Martín

Por empezar quiero aclarar que esta reflexión no se hace en contra de la tarea periodística; menos aun contra colegas que enaltecen el deber de informar objetivamente a la sociedad, esencia de nuestra tarea. Los mencionados en el copete no son periodistas; son sicarios de EMPRESAS periodísticas; otros, perversos imbéciles a sueldo. En algunos casos tendrán título habilitante y el resto simples “comunicadores”, pero en los hechos no realizan tareas que estén mínimamente asociadas a la ética. a la moral y al mínimo decoro que demanda una profesión como la nuestra. Llamarlos así es una falta de respeto para una tarea tan rica en su nobleza intrínseca como es el verdadero periodismo. Los que dañan a la sociedad con información basura no pueden llamarse “periodistas”. Periodismo es informar puntualmente a la población sobre hechos y dichos que se producen dentro de la cruda realidad cotidiana; cubriendo un acontecimiento y consiguiendo testimonios y pruebas reales y verificables que faciliten constatar su grado de verdad; sin agregar aditamentos brotados de la subjetividad del periodista, tentación humana muy presente en seres sociales ávidos de protagonismo público (periodismo estrella) propio de los tiempos que corren.

Comenzar con esta aclaración solo lleva la intención de diferenciar la “paja del trigo”; y para hacerlo me tengo que correr del puritanismo profesional que practican algunos colegas soportando como ciudadanos que los personajes mencionados mientan descaradamente engañando a la sociedad. Me molestan los que se auto censuran a la hora de tener que dar nombres, marcar maniobras y manipulaciones realizadas por “esos colegas de otros medios” so pretexto de un “yo no critico a colegas”. No son colegas; son mercenarios. Ellos no dudan en “botonear”, escrachar, y difamar a todo aquel que se oponga a sus nefastos designios. Muchos colegas hoy están sin trabajo o maltratados en sus lugares por oponerse y/o desentrañar miserables gestos y acciones de personajes funestos como es el caso del sicario militante hoy PRO (mañana no se sabe), presidente de Fopea y Gerente de Noticias de la TV Pública Néstor Sclauzero, quien tiene la caradurez de decir como un fiel “militante alcahuete” del oficialismo: “El periodismo militante no es periodismo”.

Nosotros no somos solamente periodistas sino también ciudadanos, y como tales con responsabilidad social, una de ellas de cumplir con el deber de denunciar a deleznables personajes como los señalados anteriormente.

¿Existe el “periodismo de opinión”? Desde siempre; desde que se tomó conciencia del poder político que tiene un medio de comunicación en su rol de formador de opinión. Ahora bien, una “opinión” tendrá valor como tal si previamente se aclara que ese valor está imbuido de la lógica subjetividad que el emisor deja brotar al hacerlo; valoraciones que surgen de su formación socio-cultural; que, como tal, hace que esa opinión sea discutible en su grado de verdad o falsedad conceptual sin que esto genere odios encontrados, descalificación del que hizo la observación o su estigmatización demoniaca. Vaya como ejemplo lo siguiente. Jorge Lanata escrachó desvergonzadamente y sin pudor alguno a un colega como Fernando Borroni en su miserable programa PPT, por la simple decisión de operar contra todos aquellos que osen hacer algo que no le convenga a ese poder para el que hoy  Lanata trabaja de sirviente por una suculenta paga.

Dicho esto y aclarada la cuestión de la profesión, un operador mediático deja de ser periodista cuando actúa de determinada forma y en una determinada dirección sabiendo y siendo consciente que está siendo usado por un medio o una empresa periodística como una herramienta de manipulación y tergiversación de la información. Peor aún cuando se lo hace para obtener beneficios económicos; beneficios que pueden ser personales o sectoriales En nuestra tarea profesional es contra natura aplicar el criterio económico “costo-beneficio” por tener en nuestra manos la responsabilidad de informar con la verdad. Esa verdad no tiene precio y nunca es subjetiva porque la delimita el hecho concreto que se informa. Las interpretaciones de la información pasa a estar bajo la responsabilidad del que la recibe. Hacer lo contrario es cuestionable en tanto es llevado adelante a costa de desgracias ajenas; víctimas de la mala información; mas reprochable aun es cuando se lo hace igual sabiendo que un accionar servil y por paga es dañino socialmente. Actitudes similares en cualquier otra profesión merece la misma consideración.

Ahora bien, en esto último está la cuestión y la clave del deterioro moral por el que se desplaza la tarea de los sicarios mencionados en el copete. Sus perversas tareas se asientan en el constante “escrache” mediático de colegas, personas, legisladores, jueces, ex funcionarios del anterior gobierno e instituciones republicanas fraguando historias y teorías acusatorias sostenidas con pruebas fabricadas y solo con el uso de “potenciales” lingüísticos  al momento de argumentar; solo con la intención de ser vendidas con un alto grado de verosimilitud sabiendo que son hehos total y absolutamente imposible de verificar para el receptor. Sin embrago lo ejecutan sin pudor; les importa muy poco ser aviesos en el accionar. El consumidor mediático fue educado para comprar el envoltorio (el “titular”), dejando el contenido presente en el cuerpo de la nota (lo sustancial) de lado. Ellos lo saben y lo usan. La estupidez y la ignorancia generalizada es la herramienta más usada por estos personajes.

En otras palabras, fabrican y venden CALUMNIAS; venden periodismo basura a quienes previamente formaron para que consuman noticias basura.

Paradójicamente esto sicarios son consciente del valor deletéreo de sus espurias armas. Hablo de esas con las que pretenden instalar el pánico social; pero a la vez los horroriza pensarse víctimas a futuro del mismo dañino juego. El modo de operar de un “majul” -en línea con la política de terror que se baja desde la perversa usina del odio PRO oficialista en contra del anterior y posible futuro gobierno-, es un método terrorista; un terrorismo bastante berreta desde el momento que es armado con mediocres argumentos para nenes que no quieren tomar la sopa (por lo menos en el caso “majul”). Pero su bastardeo llega al extremo de denunciar de manera transferencial que su terrorismo no es tal; por el contrario, dice que terrorismo a padecer es el que le espera al país para el caso del regreso del kirchnerismo al poder; que él y sus bastardos colegas van a ser las seguras víctimas a futuro de estas prácticas que siente como lógicas, normales y “legales” en manos de ellos, y perversas dentro de una gestión peronista-kirchnerista. Traducido: el terrorismo practicado por los mencionados en el copete es un terrorismo bueno, angelical, surgido de almas bondadosas que con su información de la corrupción pasada hacen que el infierno ocasionado por la nefasta gestión del ignorante presidente, sea un bálsamo espiritual. Lo presentan como contraposición al terrorismo mediático que supuestamente llevará adelante desde el ministerio del “miedo y el terror” del futuro gobierno populista. Una sutil forma de ir preparando el terreno para sus futuras operaciones desde el lugar de víctimas perseguidas por decir “la verdad” en el caso de que el gobierno cambie de signo.  

Desde hace 10 años, el “todo vale” por un puñado de u$s a la hora de jugar de periodistas profiláctico en operaciones político-mediáticas pasó a ser moneda corriente dentro de los medios hegemónicos; con valor superlativo y hasta considerado colofón para una carrera meritocrática que incluso otorga “premiaciones” otorgadas por el stablishment; gestos que luego son  vendidos pomposamente como el fruto de una carrera exitosa del galardonado. Los casos Lanata-Santoro son los más sobresaliente.

Creo que este perverso accionar sicario practicado por la parte delincuencial que desarrolla sus “maniobras” en medios periodísticos del grupo hegemónico, merece una contra ofensiva futura basada pura y exclusivamente en quitarles entidad con solo ignorarlos. Si tienen que rendir cuenta ante la justicia por sus perversas acciones que tanto daño produjeron en materia de dolor y muerte en estos 4 últimos años donde gracias a sus aportes cómplices se encarceló y asesinó a gente inocente como Milagros Sala, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, Héctor Timerman, los 44 tripulantes del Ara San Juan, etc, etc, que rindan. Si tienen que ir a la justicia que sean juzgados con todas las de la ley y no al modo atroz que ellos usaron  amenazando con carpetazos fraguados, enjuiciando y sentenciando mediática y públicamente, operando mafiosamente desde sus medios hegemónicos y sin permitir  pasar por tribunal alguno a las víctimas de sus operaciones; al solo fin de cumplir con sus espurios fines comerciales.