UN “MANUAL” DE ANTIGUA ELABORACION Y MEDIOCRES ACTUALIZACIONES.

18 junio 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

FOTO MIA

Por Victor Leopoldo Martinez

Es común escuchar en el campo de la “oposición política” instalada en el parlamento nacional, o en boca del periodismo opositor afirmar : “Las reacciones y los argumentos PRO MACRI utilizados por funcionarios, medios adictos y periodistas sicarios para embarrar la cancha política o justificar decisiones gubernamentales son de «manual»” .

¡Y no están equivocados! ¡Son de manual! Pero reacciones de la clase política opositora que intenten contraponerse a esas maniobras, o ponerle al menos coto desde lo legal-institucional, no aparecen por ningún lado.

Cabe preguntarse: Las nuevas reglas de la política que muchachas/chos de la oposición se auto impusieron… ¿Les exige un “no confrontar”, un “no hacer olas”, un “no mover el avispero” un “no copar la calle” para no ser defenestrados por los “medios hegemónicos” públicamente y/o evitar que maten conciudanos -literalmente- P. Bullrich” y sus fuerzas de ocupación? Los dirigentes peronistas ¿se comieron el verso “civilizador” de que hay que “actuar de manera políticamente correcta” según las reglas que impone el stablishment? ¿Es más importante llegar “ordenaditos” a octubre aunque el pueblo llegue con la dignidad humana avasallada diariamente por el piso? En una oportunidad Néstor Kirchner les dijo a los acreedores externos. “Los muertos no pagan”. ¿Porqué no traspolar el concepto y pensar por ejemplo: “Con un pueblo con moral baja por estar sin trabajo, hambreado y desnutrido y con un sistema productivo destruido será casi imposible cualquier recuperación. ¡Hagamos algo!?”. El PRO, al parlamento lo mantiene cerrado y la oposición se para en la puerta esperando que alguna vez lo abran!!! ¿Se justifica seguir soportando el daño a las instituciones de la república, al conjunto de los argentinos y a los intereses nacionales en pos de otorgar “gobernabilidad” a un grupo de delincuente e inútiles que encima demandan un segundo mandato para continuar con sus perversiones, o piden al menos ese tiempo de tranquilidad que va hasta las próximas elecciones para finalizar sus fechorías?

El país y su pueblo entró en un cono de sombra el 11 de diciembre del 2015; el 16 de junio de 2019 y como aquel otro desgraciado 16 pero de 1955, el país se oscureció. El del “19” por un apagón padecido por gente indefensa; el del “55” por un criminal bombardeo contra gente indefensa. Del luctuoso y criminal día del “55” se sabe la cantidad de víctimas fatales; las víctimas del apagón del domingo pasado fueron 45 millones y de las fatales (que seguramente las hubo) jamás nadie se enterará. Se llegó al fondo negro del cono. El gobierno PRO se corre de cualquier responsabilidad sobre el desastre que ellos mismos están produciendo; los dirigentes opositores están “rosqueando” los lugares en las lista frente al inminente cierre de plazos. ¿Solo a los tilingos de clase media, el gobierno los maneja como estúpidos?    

Es claro que a futuro la historia demandará por estos errores a todos, repito TODOS los protagonistas del presente. Pero ya será tarde; tarde hasta para querer enmendar las desgracias que viene soportando el grueso de la población en estos tiempo por el hecho consumado del macrismo en el poder. El tiempo se come la vida; las penurias y los malos tragos padecidos en un tiempo no se borran tan fácilmente con enmiendas futuras; daños sufridos en un período de nuestra vida nunca son compensados con bonanzas de tiempos futuros. Los daños siempre dejan secuelas físicas y psíquicas. Para daños padecidos alcanza y sobra con los que nos infringió e infringe  Macri.  

Macri Lagarde

Este desgraciado presente que padece el país se pudo evitar si solo se miraba a tiempo y sin soberbia los macanazos que se venían cometiendo entre el 2012 y el 2015. El peronismo le dio a la Dra. (como dice el “turco” Asís) en el 2011 el 54 % de aprobación para que siguiera haciendo peronismo. Se leyó mal políticamente aquel resultado. Se fue “limpiando” de peronistas la gestión del último gobierno para exhibir en la estantería a “técnicos y progresistas” que en la primera de cambio aparecieron “saltando el cerco” y presentándose como los “críticos de la primera hora de la autoritaria kirchnerista”. Un inmenso semáforo con su “rojo” titilante se encendió en las elecciones intermedias del 2013. la ceguera del poder impidió verlo. En el semáforo del 2015 nos estrellamos de la mano de los que “abrian cartas” porque tenía la posta de lo que había adentro.   

La realidad es este presente.  

Nada de lo que está sucediendo en materia mediática, social, política, económica y judicial en este país puede sorprender a nadie. El consumo de politiquería (operaciones políticas basura y baratas) por gran parte de la clase media argentina es moneda corriente; algo habitual en una población que viene siendo domesticada desde hace largo tiempo para que su avidez cultural y de formación política se limite a consumir fantasías y posverdades fabricada mediáticamente. Hoy se llega al colmo de tener que presenciar la aceptación por parte del tilingaje que el “vivir” con el actual y degradado nivel de vida que padecen es un merecido castigo por los tiempos de bonanzas del que disfrutaron en el pasado inmediato.

Einstein dudaba que el universo fuera infinito, no así la estupidez humana a la cual consideraba ilimitada. Esas construcciones de “posverdades” difundidas mediáticamente y lanzadas con fluidez diariamente permitieron que por lo menos en este país Einstein tuviera razón.

Pero en términos políticos nada es nuevo. Infringir padecimiento es viejo. Es el modo y la forma de entender la política en su practica concreta; un estilo que tiene a un sector social que lo hizo propio desde hace tiempo. Todo fue posible porque siempre, repito SIEMPRE, ese sector social gozó de impunidad para hacerlo ya que su poder económico les permitió “comprar” conciencias y así blindarse para evitar cualquier accionar judicial. La justicia también se compra. Me refiero a esa oligarquía cipaya y soberbia que históricamente se movió y operó haciendo concordar sus espurios intereses sectoriales con los intereses del capitalismo financiero internacional, accionando de manera conjunta en el saqueo de la Patria y la explotación de nuestro Pueblo.

Una y otra vez dijeron y utilizaron el mismo y falaz argumento: “Llegan para poner «orden», acabar con la «corrupción y el robo» y «sanear» la economía nacional de los despilfarros populistas”; todo presentado de manera mediáticamente circense y como un “esfuerzo patriótico” de parte de ellos. La revolución del “30” contra Irigoyen; la del “55” a la que llamaron pomposamente «Libertadora» contra Perón; la del “76” calificada como “Proceso de Reorganización Nacional” nuevamente contra otro gobierno peronista; todas a través de sediciones militares (golpes de Estado alentados por los sectores privilegiados –esa oligarquía- de la sociedad).

Sin embargo en el 2015 llegaron por otra vía –la democrática- previa preparación de la opinión pública utilizando los mismos y recurrentes argumentos; en este caso el desastre populista “k”. Como en ocasiones anteriores dijeron que venían a traer el CAMBIO y llegaron de la mano de un empresario de muy dudosa moral. El personaje consiguió acceder a la presidencia estando procesado y tuvieron que sobreseerlo de urgencia para que pudiera asumir. La impunidad otorgada por los grupos económicos-mediáticos comenzó a servirle para poner en marcha un saqueo como los anteriores pero esta vez a cara descubierta.

A eso, el primer mandatario le sumó su incontinencia de autoritarismo y su marcada ignorancia sobre cómo funcionan las instituciones de la república. El nombramiento por DNU de 2 integrantes de la Corte Suprema eludiendo la responsabilidad del Congreso Nacional -bestialidad en estado puro- fue una de las burradas que le siguieron al comienzo del latrocinio iniciado el 11 de diciembre del 2015: a) devaluación de la moneda, b) quita de las retenciones a no pocos empresas extranjeras que operaban en el país, c) eliminación de impuesto a los ricos, d) justificación de la evasión impositiva quitándole ilegalidad a las empresas off shore en paraísos fiscales utilizaba hasta por el propio Macri para tener sus dudosas ganancias como empresario fuera del país liberándolas de toda carga impositiva. Transferencia de riqueza para su mayor concentración en pocas manos. Cuadro pintado con brocha gorda por el “mejor equipo de los últimos 50 años”, vendido mediáticamente como una obra “transparente”.

Todos los caso que se dieron a lo largo del tiempo, señalados mas arriba, fueron y son fenómenos políticamente reaccionarios , similares entre si, con aplicación de iguales “recetas” de ajuste para el conjunto del pueblo y “libertad absoluta” para espurios negociados con el Estado y/o con las multinacionales y la banca internacional, por parte del empresariado amigo y cómplices; operaciones que siempre terminaron afectando la dignidad y los intereses de trabajadores en general; rifando la riqueza nacional.

¿Cuales fueron las consecuencia posteriores de estos 4 engendros políticos señalados 2 o 3 párrafos más arriba? Al golpe del “30” le siguió la Primera Década Infame; al golpe del “55”, el “Plan Prebisch (o retorno al coloniaje dijera Jauretche); al criminal golpe del “76”, el comienzo de los grandes endeudamientos externos y el vaciamiento del país conseguido a sangre y fuego con la última dictadura militar como protagonista central pero en aquella ocasión usada como mano de obra para trabajos sucios y criminales mientras la misma oligarquía de siempre hacia sus grandes negociados. Con Macri volvieron los eternos delincuentes de guante blanco que operaron con aquella dictadura; los mismos que luego con Menem vendieron las joyas de la abuela y a quienes hoy ya ni siquiera les importa que sus guantes se muestren muy sucios en solo 3 años de salvaje y bárbara gestión Macrista.

He mencionado los más claros ejemplos históricos que dan cuenta de la similitud en un “modus operandi”.

Pero existe un agravante más; la “cosa Macrista” apareció mostrando la peor cara de esa parte de la sociedad conformada por esa oligarquía mediocre disfrazada de “patricios” a quienes esta vez se le sumó el tilingaje de clase media y media baja con aspiraciones burguesas. Desde ese 11 de diciembre del 2015 el Estado Nacional adquirió por primera vez en su historia el síndrome de los dictacráticos (dictadura de los “calificados” –el mejor equipo de los últimos 50 años- con disfraz “democráticos”), decidiendo en lo económico-político-mediático y judicial a su antojo. Implantaron de prepo una desastrosa gestión gubernamental que hasta les permitió animarse a justificar públicamente sus torpes y no por eso menos perversos errores con un simple “estamos aprendiendo sobre la marcha”.

Ahora queda claro (lamentablemente no para toda la población) que solo se trató de un club de empresarios y operadores financieros, todos ellos simples truhanes encabezado por el propio presidente Mauricio Macri. Estos personajes hicieron primar esa “viveza criolla” que nunca los abandona para llevar adelante la mayor depredación económica e institucional que el Estado argentino haya conocido y padecido a lo largo de toda su historia.

El daño ya fue hecho. El desastre es total en los términos que se quieran analizar y en los ámbitos que uno se decida auscultar. Ni siquiera la retirada quedó sin contemplar. De ahí el orden de la secuencia: mediática, social, política, económica y judicial. Los periodistas sicarios ya comenzaron a sacar el paragua antes que llueva victimizándose para asegurarse fuentes de trabajos sucios posteriores si es que el “populismo” regresa. ADEPA (Clarín y La Nación) iniciaron sus operaciones. Ahora se le sumó el FOPEA de Sclauzero.

Lo grave está que la oposición política, hoy se presentan como un núcleo de incapaces inhabilitados para anticipar; menos prever y/o contrarrestar futuras maniobras, hechos concretos que a diario vienen hiriendo de muerte no solo a la población sino al Estado mismo en los cuerpos de todas sus instituciones republicanas y en sus soportes económicos-financieros. Hoy el pueblo argentino quedó a merced de las locuras de este engendro político llamado CAMBIEMOS. No es difícil inferir que lo seguirán haciendo hasta el 10 de diciembre de este año si es que ese día tienen que dejar el poder formal por decisión electoral. El poder real (el económico) estuvo y hoy está reasegurado a futuro; como lo estuvo siempre; y seguirá operando desde las sombras.

Seguramente son de “manual”. Pero hay que aclarar de que tipo de manual. Repito, el “modus operandi” no es original. El imperio norteamericano lo usa habitualmente en sus operaciones locales e internacionales. Copiarlo no demanda mucho trabajo. El stableshment siempre se caracterizó por ser “copiador”; la vanguardia lúcida de izquierda vernácula con su euro centrismo a cuesta nunca dejó de acompañarlo:

  • Operación mediática de preparación de la opinión pública con imputaciones sostenidas con falsos relatos para que el consumidor  aborrezca situaciones, actos, individuos o gobiernos hasta transformarlos a estos en enemigos públicos, con posterior enjuiciamiento y sentencia mediática de todos aquellos a los que hicieron víctimas por no acordar con las empresas periodísticas negocios beneficiosos para los intereses empresarios. .
  • El enjuiciamiento público-mediático tiene su correlato en operaciones judiciales llevadas adelante por el núcleo más corrupto del poder judicial encarnado en fiscales, jueces, jueces de cámara y hasta la propia Corte Suprema sobre quien se desarrolla la necesaria presión mediática por “operar” ambos de manera concomitante, buscando lograr la “vista gorda” de sus integrantes sobre estas espurias maniobras.
  • Persecución político-ideológica llevada adelante por el Ejecutivo (con escuchas y seguimiento interno por parte de los servicios de inteligencia) luego manipuladas mediáticamente para mayor impacto en la opinión publica contra todo legislador, juez, empresario, o ciudadano que no se avenga a prestarse para sus sucios juegos (ni el Papa se salva).
  • La pata política para la supuesta defensa del “republicanismo” en la denodada lucha contra la “corrupción política” (nunca empresaria) que llevan adelante los medios defensores de la “cacareada libertad de prensa” (que en realidad se trata de “libertad de empresa” para sus sucios negocios) la integran corruptos legisladores del parlamento nacional a quienes utilizan mediáticamente para sostener esas falsas denuncias señaladas más arriba y todo atropello legal que habilite cualquier tipo de operación política destructora de adversarios.
  • Todo lo anterior funciona como material distractivo (cortinas de humo) para que los más grandes y espurios negocios pasen total y absolutamente desapercibidos mientras se los ejecutan.  

El consumidor de toda esta basura político-mediática es solo una víctima confiada y engañada en su buena fe. Bien vale la pena recordar aquella historia que contó Jauretche en uno de sus trabajos, recordada por su nombre: “El chico de la bicicleta” (1) de donde podemos rescatar que la cuestión de la manipulación mediática tiene vieja data.

Nota:

(1) “El doctor Manuel Ortiz Pereyra, uno de los fundado­res de F.O.R.J.A., fallecido hace ya muchos años, dejó un pequeño libro, editado en 1926 ó 1927, que se titulaba «El S.O.S. de mi pueblo». Era hombre con mucho «estaño», do­tado de una notable inteligencia que le había permitido su­perar la solemnidad y el empaque, entonces anexos al tí­tulo universitario; había sido la suya una vida múltiple y agitada en la que había tocado los más variados niveles de la fortuna y de las actividades ciudadanas; además, Dios lo había dotado también de gracia.                      
Sobre esto de la información traía un capítulo titula­do “El chico de la bicicleta”. 
Comentaba allí la apariencia técnica con que los dia­rios presentan una página llena de cuadritos con letras y números diminutos, donde se habla de cotizaciones de la producción en mercados de los que el chacarero nunca oyó hablar y en medidas y precios de los que no tiene la menor idea. El chacarero, decía, se hace una imagen borrosa dón­de se embarullan Winnipeg, Ontario, Yokohama, Rotter­dam, con dólares, libras, yens, rupias, florines, tonela­das y bushells, todas palabras misteriosas para él. No en­tiende, pero está muy agradecido a los grandes diarios que se preocupan por ilustrarlo para la defensa del precio de la cosecha,  y supone que estos sostienen grandes oficinas llenas de peritos de toda clase, que le proporcionan la infor­mación.

No hay nada de eso, decía Ortiz Pereyra. Lo único que hay es un chico con una biciclet que va a buscar la página a lo de Bunge y Born o a lo de Dreyfus; es decir que la aparente información para el vendedor la proporciona el comprador. ¡Y hace tanto tiempo que vamos al almacén con el “Manual del Comprador” escrito por el almacenero! El último que se ha “avivado” es Raúl Prebisch.”

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HOMENAJE DE REVISTA EL EMILIO A MARÍA EVA DUARTE DE PERÓN (EVITA) AL CUMPLIRSE EL CENTENARIO DE SU NATALICIO

7 mayo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, de nuestra redacción

ADELANTOS DEL LIBRO “DOS MUJERES, UN PUEBLO” -TOMO III-A  DE CUADERNOS EL EMILIO- DE INMINENTE APARICIÓN ESCRITO POR NUESTRO DIRECTOR.

TAPA

CONTRATAPA

1

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5

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8

9

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ANGELELLI, GUARDIAN Y EJECUTOR DE SECRETOS CONCILIARES

30 abril 2019

La Rioja, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestro enviado especial

MARTIRES RIOJANOS

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

Para poder entender el cómo y por qué los mártires riojanos llegan a ser beatificados, primero se debe conocer, aunque sea de manera somera, la historia de la iglesia católica como institución universal, sus leyes y objetivos.

El desconocimiento por parte del hombre común del significado y sentido de palabras como “concilio”, “derecho canónico”, desconocimiento muy presente en muchos creyentes que solo se mueven por una cuestión de fe, resulta hasta cierto punto comprensible. En sus fantasías estos términos juegan como mágicos y solo asociados a lo metafísico. Nada más alejado de la verdad y de la realidad terrenal. Concilio es una asamblea de autoridades religiosas donde participan obispos y otros eclesiásticos, hombres comunes que optaron por practicar y predicar el amor al semejante, a la justicia social, a la solidaridad, fomentando la hermandad entre los hombres, valores inculcados por Jesús, aquel que dijo ser el hijo de Dios hecho hombre en esta tierra.

En este caso, los concilios a los que me refiero están organizados por la Iglesia Católica. En ellos se delibera sobre materias doctrinales y cuestiones disciplinarias. Cuando es Ecuménico la participación se abre a representantes de todo el mundo.

Uno de ellos fue el Concilio Ecuménico Vaticano II (lugar donde se desarrolló). Convocado por el Papa Juan XXIII (1962-1965), en principio lo presidió él mismo hasta finalizar su primera etapa –otoño de 1962-. Las tres sesiones siguientes que concluyeron en 1965, fueron convocadas y presididas por Pablo VI, su sucesor. En este Concilio estuvo Angelelli, el que luego sería Obispo Riojano.

Si bien es cierto que el poder eclesiástico tradicional y conservador enquistado en el Estado Vaticano, logró finalmente torcer -en partes- las resoluciones finales que surgieron de aquel encuentro, no es menos cierto que en ese Concilio aparecieron figuras extraordinarias como la del arzobispo brasileño Hélder Cámara, aquel que inmortalizó la frase: “Cuando doy comida a los pobres, me llaman santo. Cuando pregunto por qué son pobres, me llaman comunista”.

muralesangelelli

El “Vaticano II” fue un concilio pastoral, no dogmático. De esto da cuenta “GAUDIUM ET SPES” aquella CONSTITUCIÓN PASTORAL que surgió en aquel encuentro y del cual extraigo algunos conceptos para entender la pastoral social que llevó adelante Enrique Angelleli, acompañado por el sacerdote profeso de la orden de frailes menores Carlos de Dios Murias, el presbítero y misionero francés Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera, todos ellos asesinados por la última dictadura militar; hoy gracias a la gestión del Papa Francisco, Beatos de la Iglesia católica:

“Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente más humano que no encuentre eco en su corazón…     Es la sociedad humana la que hay que renovar.”

“Al proclamar el Concilio la altísima vocación del hombre y la divina semilla que en éste se oculta, ofrece al género humano la sincera colaboración de la Iglesia para lograr la fraternidad universal que responda a esa vocación. No impulsa a la Iglesia ambición terrena alguna. Sólo desea una cosa: continuar la obra misma de Cristo, quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para salvar y no para juzgar, para servir y no para ser servido.” Enrique Angelelli respetó esto; se alejó de la pompa eclesiástica, renunció en vida a todos los símbolos del poder eclesiástico y se puso a caminar a la par de los pobres, a servir al pueblo pobre, al pueblo humilde riojano, pueblo injustamente castigado por el sistema imperante donde prevalecía la injusticia social. Angelelli trató de llevar un poco de dignidad para esas vidas tan castigadas por el olvido de gobiernos, de egoístas clases sociales, vidas explotadas por el poder económico.

Pero esta decisión tomada por Angelelli tiene que ver con algo muy especial que ocurrió en aquel cónclave Vaticano II. Hélder Cámara fue uno de los proponentes y signatarios del Pacto de las catacumbas, un documento firmado por cerca de 40 padres conciliares el 16 de noviembre de 1965, después de celebrar juntos la Eucaristía en las Catacumbas de Domitila en Roma. Entre esos 40 curas estuvo Enrique Angelelli. En ese pacto los curas firmantes se comprometieron a caminar con los pobres asumiendo un estilo de vida sencillo y renunciando a todo símbolo de poder.

Entonces, la beatificación de los cuatro mártires riojanos que se dio en esa conmovedora ceremonia que tuve la suerte de vivir y experimentar el pasado el 27 de abril en la hermana provincia, al pie del cordón del Velasco, presidida por el cardenal Gionvanni Angelo Becciu, enviado especial del Vaticano, una vez más no fue un hecho casual y fortuito. Es la resultante de aquel pacto conciliar secreto que firmó el Obispo riojano junto a Hélder Cámara y que Angelelli juramentó respetar y ejecutar diariamente con su voto de pobreza cristiana sin dejar de lado nunca ese pelear contra el sistema que sea buscando un poco de dignidad humana para los pobres, para los que menos tienen, para los sufrientes que padecen la indiferencia humana frente a todo acto de injusticia social.

Angelelli - El Papa (2)

Tampoco fue un hecho casual y fortuito que esta bendición celestial bajada de la mano de un Papa argentino como Francisco se haya dado como un canto de esperanza exclamado desde este NOA rebelde y federal, cuna de Güemes, Facundo, Varela y el “Chacho” Peñaloza prorrumpido como señal de alerta al ver sobrevolar sobre la Patria vientos destructivos y traidores desde hace algunos años. La rechifla generalizada de la multitud ante la sola mención del nombre de la vicepresidenta de la Nación presente en la ceremonia da cuenta de quién es quién en estás horas aciagas para nuestro pueblo que con fé y devoción fue a agradecer a los cuatro mártires riojanos. La rechifla no fue un signo de violencia, un acto de barbarie, fue un soplido multitudinario lleno de indignación frente a una oprobiosa gestión de gobierno –el nacional- que hizo de la burla sobre desgracias ajenas un constante comunicacional.

No quiero dejar de expresar el orgullo que me produjo escuchar y saber de la presencia de la gobernadora de mí provincia, compañera Lucía Corpacci en tan magno acontecimiento. Fue una hermosa brisa refrescante para alguien que estaba trabajando, registrando el histórico momento bajo un otoñal pero ardiente sol riojano.    


LOS PASOS DE UN MAL DANZARÍN DENTRO DE UNA TRAGEDIA TEATRAL

23 abril 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, Politica Nacional, de nuestra redacción.

MACRI BAILANDO

FOTO MIAPor Victor Leopoldo Martinez

Macri, como presidente que intenta gobernar un país, es un pésimo danzarín y peor actor. El ballet (remedo de gabinete) que lo secunda –por obsecuencia o estupidez congénita- imita pesimamente sus pasos. Conclusión, la puesta en escena hecha gestión de gobierno no solo excede el grotesco sino que supera cualquier límite de perversión audiovisual y de maltrato social. Macri gobernando es la torpe versión de una extraña mezcla de Freddie Mercury y Maximiliano Guerra (pido perdón al eximio bailarín argentino por usarlo para este ejemplo) que de manera improvisada intenta cantar una melodía que desconoce mientras baila algo que pretende ser fusión de clásico con malambo; entonces mezcla un fauette con un repiqueteo; o un arabesque con el quebrado con desplazamiento; o un développé con un saltado quebrado “haya”. Así son sus pasos dentro de una pésima coreografía que él encima acompaña con una mala actuación. Así son las explicaciones que brinda sobre sus decisiones gubernamentales.

Escuchar a Macri contestar preguntas periodísticas con sus habituales e incoherentes asociaciones de supuestas ideas a las que les suma ridículas comparaciones, es un sacrificado ejercicio intelectual para cualquier humano. Peor aun cuando cual deteriorado arlequín quiere parecer populachero en materia de lenguaje y ante una pregunta asociada al hambre que padece la población él responde con cara de circunstancia: “Me angustia que haya chicos que no tienen para comer pero antes convivían literalmente con la mierda. Hicimos cloacas”. Macri se parece mucho a esa mamá de familia muy pobre del cuento de Facundo Cabral que cuando su pequeño hijo le dice: -“Mamá, quiero caca”, la madre le contesta –“No hay”.

Cuando Macri utiliza la palabra “mierda” pensando que es el lenguaje propio de los pobres, de los humildes, no se diferencia de “Lilita” Carrio que alguna vez manifestó para hacerse la “popular” –“Como me gusta comer un choripán con las patas sobre la mesa”-. O un Martín Cabrales que le dice a los periodistas: -“Pónganse contentos: tienen asado y vino”. Ellos piensan y sienten así; despectivamente. Creen que pobreza es sinónimo de ordinariez. Creen ser diferentes y superiores al resto de los mortales cuando en realidad son más miserables y mediocres que aquellos que pretenden denigrar.

Así las “cosas” (término amado por el presidente) y según Macri, una familia del segundo cordón del gran Buenos Aires (o de pueblo del interior del país), con el hijo sentado en su letrina conectada a una red cloacal esperando que le salga algún desecho de su trasero, (cosa rara ya que viene comiendo salteado y difícilmente tenga algo para expulsar -ni fuerza para ir al colegio tiene-), le debe agradecer al Sr. presidente por la cloaca y el asfalto que pasa por frente de su precaria vivienda. O sea, los pobres que ahora son más pobre por decisión de ellos, deben contentarse con los favores que en formato migajas ellos tiran. Y disfrazan las migajas –las cloacas por ejemplo- con falsa retórica que aduce cuidado por la salubridad de la población como si el hambre que esa población padece no fuera un flagelo asesino y/o productor de otras enfermedades.

En realidad no son favores. Las cloacas y el asfalto son simples y jugosos negocios que los amigos del presidente hacen con el Estado gracias a la intermediación hecha decisión política de Macri. Para estos caso poco importa el hambre de la gente.

Están convencidos que con un imaginario relato de algo que desconocen la gente se convencerá que el hambre que hoy padece por falta de trabajo tiene su razón de ser; que volverá a ser feliz y será compensado dentro de 10 o 20 años cuando recupere el trabajo que para entonces será ¿genuino? porque será producto de las “reformas estructurales” que para bien de él y del país, ellos están llevando adelante. Si alguien le espeta que difícilmente esa persona llegue viva para entonces, seguramente Macri le dirá que ellos le garantizarán un buen cajón para el entierro gracias al invalorable ¿trabajo? que lleva adelante el Rabino Bergman en cuestiones ambientales y cuidado de bosques proveedores de madera.

Esta farsa operística italiana transformada en un grotesco, en una espantosa opera ballet versión argentina interpretada por Mauricio Macri con un ballet que pretende que el pueblo argentino baile su coreografía, ya no emociona a nadie. Parecería que Dios, que es argentino y por primera vez decidió atender en el interior profundo de nuestra patria sintió que esta puesta en escena debe llegar a su fin. Vox Populis, Vox Dei (La voz del pueblo es la voz de Dios). Que así sea. Amen.  


EL OXÍMORON MACRI

11 abril 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

FOTO MIA

Por Victor Leopoldo Martinez

Cuando digo que Macri es la encarnación de un oxímoron, quiero señalar puntualmente una figura cuasi humana que a simple vista se la puede calificar como una contradicción andante. Me refiero al bruto que pretende venderse como inteligente, al ignorante que cree manifestarse con sabiduría, al badulaque que se presenta como un ser espiritual, al odiador que dice amar, al monologador que constantemente habla de diálogo, al perverso que pretende vender sus deshonestas acciones como bondadosos favores, al politiquero de cuarta que se postula como gran estadista, al protervo del presente que solicita no volver a supuestos pasados malignos siendo él mismo la reedición de un corrupto pasado harto conocido para los mínimamente formados aunque desconocido para los educados mediáticamente; todo eso es Macri. Y más; Macri es el porteño que ama a Macri porque ama los oxímoron (una ciudad con ciertos habitantes que pretenden ser europeos dentro de un país sudaca). Son esos porteños los que lo bancaron 8 años como su gobernador; y lo seguirán bancando como presidente. Desde hace 3 años y medio el pueblo argentino padece la espantosa gestión del oxímoron Macri.

La retórica de Macri es una suma de oxímoron. Por ejemplo, cuando Macri habla en contra del pasado al que supuestamente “la gente” no quiere volver no lo hace genéricamente. Siente, sabe que él es la burda reencarnación de una parte de ese pasado que no nombra; focaliza su reacción en “otro pasado” que él sataniza: “No volver a las recetas populistas”. Las cifras que recita del guion armado que siempre le acercan -70, 80 años- son coincidentes con su postura de inquisidor. Es la retórica incoherente de un mitómano perverso parado en el lado de la grieta donde se vive en eterno bienestar diciéndoles a los infelices del otro lado de esa grieta: “Crucen, salten para nuestro lado” sabiendo que les es imposible porque a esa grieta, él se encargó de agrandarla. Hoy,  para el común de los mortales argentinos, intentar hacerlo, significaría saltar al vacío. Macri cava con su pala hecha “decisiones de gobierno” justo del lado de la grieta donde están los trabajadores, los pobres, atormentándolos con esa letanía generadora de culpa, esperando que así salten al vacío.

Macri es un oxímoron porque habla de construir futuro con lo peor del pasado que él representa. Macri no inventó nada nuevo. Su CAMBIO consistió en revertir una realidad de país no tan lejana. No hace mucho tiempo, hubo un pueblo que conoció lo que es dignidad, que consiguió con lucha y esfuerzo cierto bienestar para su vida en poco más de una década (2003/15).

OXÍMORON MACRI (2)

Macri retrotrajo aquel país a situaciones peores a las vividas con posterioridad al derrocamiento de Irigoyen en el 30 del siglo pasado conocido “la Primera década infame”; de Perón después del 55 del mismo siglo de la mano de los “libertadores”, del derrocamiento del último gobierno peronista en el 76 de la mano de la más sangrienta dictadura que recuerde la historia nacional. Macri es la nefasta sumatoria de Justo-Roca + Aramburu-Rojas- Prebisch + Martinez de Hoz-Videla-Massera-Cavallo + Menem-Cavallo-Triaca-M. J. Alsogaray + De la Rúa-Cavallo-Bullrich-Mathov. De ese pasado, Macri no habla.

Macri es la versión más perversa del liberalismo vernáculo en el nuevo formato neoliberal. Macri odia el populismo del pasado porque ama el liberalismo de ese pasado que le dio a su familia y a él ese largo y venturoso bienestar conseguido no casualmente a fuerza de “pico y pala” sino de corromper gobiernos legítimos hasta hacerlos ilegítimos (con ayuda mediática desde ya).

Macri es un oxímoron porque desde una gestión de gobierno plagada de corrupción se anima hablar descaradamente de transparencia y corrupciones ajenas.

Macri es un oxímoron gracias también a los nefastos aportes de La Nación y Clarín; ellos son los principales responsables de la satanización de gobiernos populistas y el ensalzamiento de siniestras gestiones liberales y neoliberales pasadas que tanto daño hicieron al país, a su pueblo permitiendo el saqueo de sus riquezas. Macri es el mismo –pero en versión más nefasta- de lo peor de nuestro pasado. Macri es un oxímoron en sus dos espantosas versiones: discursiva y danzarín; en todo atenta contra el mínimo decoro y el más minúsculo sentido del buen gusto. Nuestro pueblo es bueno y confiado, pero no estúpido; de eso se da cuenta cuando es engañado.


CLOACAS INTITUCIONALIZADAS

30 marzo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO, de nuestra redacción.

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

El D’alessiogate está funcionando como esas viejas bisagras que en algún momento dejan su letargo, comienzan a moverse  ensordeciendo con su rechinar. El  crujido que produce todo lo antiguo, en esta ocasión muestra  que la corrupción,  además de tener una data un tanto veterana,  incluye a impensados  actores que la sociedad los tenía como “medios periodísticos serios y confiables”.

Para esa sociedad que ahora mira con perplejidad ciertos hechos,  estos pueden resultarle novedosos, no así para aquellos que venimos trabajando en el periodismo desde hace largo tiempo.

Esta vez, esos hechos muestran un eje  alrededor del cual giran actores. La  velocidad que tomaron los acontecimientos en las últimas semanas, generó ese natural y  fenomenal movimiento centrífugo que  desnudó y puso en evidencia la poca moral y nada de ética presente en esos actores. La utilización de la difamación mediática  a través de sicarios del periodismo (Daniel Santoro-J.Lanata-Clarín) como método extorsivo para  conseguir   beneficios económicos personales, o espurios beneficios para la empresa periodística a la que “sirven” además de facilitar la obtención de  rédito político a la corrupta gestión oficialista, fue la herramienta usada. Nada nuevo.

El tema a futuro para nuestra profesión en tanto el descreimiento sobre la tarea periodística crece por  la mala actuación de una cloaca como Clarín  pasa por las siguientes preguntas: ¿Pueden seguir gozando de impunidad aquellos periodistas y  empresas periodísticas que vienen tergiversando el rol de nuestra profesión escudados en la inmunidad que supuestamente otorga la “libertad de prensa”? ¿Continuará sin enjuiciamiento  el mentiroso,  desleal y sórdido accionar que estos “Sres.” practican? Los “soldados” de Clarín que continúan practicando “periodismo de guerra” y “blindan” el perverso accionar del actual ejecutivo nacional, caído en desgracia el “rey” Macri, ¿gritarán “Viva el nuevo rey” y acá no pasó nada? 

Lo cierto es que un abogado “trucho” que dice “ser agente de la DEA” y opera como espía de las embajadas norteamericana e israelí en el país, un sistema periodístico que viene operando de manera mafiosa desde la última dictadura militar -hecho  hasta ahora  desconocido por el gran público-, y lo peor del sistema judicial imperante,  vienen operando  de manera  conjunta poniendo en riesgo no solo el sistema democrático -y con ellos las instituciones republicanas y el estado de derecho-, sino a la sociedad toda. Hoy, cualquier “hijo de vecino” que no le “caiga bien” al gobierno nacional PRO, puede ser la próxima víctima de este nefasto accionar. Nadie está exento. Basta un escrache mediático para que la sociedad idiotizada por los medios  vuelva a utilizar aquel funesto recurso que se instaló durante la última dictadura militar -“por algo será”- con el que se justificaba secuestros, encarcelamientos y asesinatos de ciudadanos inocentes.  

CLOACAS INSTITUIONALIZADAS

La causa que lleva adelante el Juzgado Federal  con asiento en Dolores –Pcia. de Bs. As.-, a cargo del Juez Alejo Ramos Padilla iniciada por la denuncia de un empresario que venía siendo extorsionado,   está dejando al descubierto  esos métodos mafiosos  que tenían y  tienen a los medios del grupo  del “Gran diario argentino  -Clarín-”, a un sector mafioso de la justicia Federal con asiento en Comodoro Py (Bonadio y Stornelli como estrellas rutilantes), a los servicios de inteligencia del Estado –Afi- y a no pocos políticos (funcionarios y legisladores oficialistas entre los cuales aparecen la ministra Bullrich, Alonso, Carrio, Oliveto y hasta el propio Macri) como los principales ejecutores.  Estos últimos  vinieron presentándose desde hace una década como paladines de la lucha contra la corrupción focalizada en el gobierno anterior. Hoy son los principales protagonistas de actuales y gravísimos hechos de corrupción.

De lo poco que se sabe hasta el día de hoy (lo indica apenas el 25 % de lo secuestrado y en poder del Juez Ramos Padilla hasta ahora analizado), el modus operandi  utilizado y corroborado con evidencias reales, palpables y contundentes consistía en:

  1. a) Práctica de espionaje clandestino y por ende ilegal llevada adelante por operadores de “inteligencia paraestatal” y del Estado (Afi-Arribas) luego facilitada a parlamentarios para la posterior fabricación de relatos surgidos de la frondosa y perversa imaginación de Carrio (absolutamente indemostrables por carencia de pruebas).
  2. b) Apoyatura mediática –con enjuiciamiento, sentencia y escrache social incluido- llevada adelante a través de todos los medios del mencionado grupo periodístico hoy hegemónico.
  3. c) Intervención judicial vía jueces y fiscales corruptos que ya venían funcionando de manera extorsiva dentro del poder judicial.
  4. d) Filtración de escuchas ilegales avaladas por su órgano contralor –La Corte Suprema- y utilizadas para operaciones políticas desplegadas por denunciadoras seriales como Carrio, Bullrich y Laura Alonso.

Hoy  Argentina tiene varias cloacas despidiendo efluvios nauseabundos: Una con respiradero en Comodoro Py,  otra con varios respiraderos en los medios del grupo Clarín y una tercera con 2 respiraderos: Uno en algunas oficinas del gobierno nacional y otro en algunas oficinas de parlamentarios PRO-Cambiemos. ¡Ojo! Pueden seguir apareciendo nuevos “respiraderos” PRO.

Así planteados los hechos  hoy tenemos, causas judiciales fraguadas (“cuadernos”) con escraches mediáticos como parte del “show”,  avasallamiento por parte de jueces corruptos de todos los pasos de un proceso judicial ajustado a derecho, persecuciones políticas,  presos políticos entre los cuales no solo están funcionarios del gobierno anterior sino también empresarios transformados en botines para extorsionar.

Nada de esto es nuevo. Nació con la dictadura. Tanto Clarín como La Nación hoy son propietarios de Papel Prensa y con ello condicionan de manera  extorsiva a  otros medios necesitados de ese insumo. Consiguieron apropiarse de la empresa  gracias a la difamación mediática que realizaron sobre su dueño -David Graiver-  a quien previamente asociaron con los  “subversivos” para así justificar su “asesinato” (lo hicieron pasar como un “accidente” del mismo modo que el inducido suicidio de Nisman lo transformaron en asesinato kirchnerista) para luego y en mesa de tortura conseguir de su mujer (la Sra. Papaleo) la firma de  entrega de la empresa.

Hoy, un sector de la justicia –junto a la propia Corte Suprema- apesta a toda la sociedad con su repugnante accionar; apestan tanto como los chorros de tinta y las mentiras verbales  hechas retorcidos  relatos mediáticos volcados diariamente por mercenarios  periodistas que desarrollan sus tareas en los medios de la cloaca Clarín. Hoy, el diario  La Nación los acompaña  en  tan inmundo caño que arrastra las peores de las miserias humanas de “argentinos” que se vinieron presentando como luchadores contra la corrupción y defensores de la “libertad de prensa y expresión” mientras a diario blindan mediáticamente al gobierno más corrupto que recuerde la historia nacional.  Tampoco nada nuevo.


Escribió la “representante” de Dios en este “Valle de lágrimas”.

16 marzo 2019

C.A.B.A., Argentina, UNASUR-CELAC, EL EMILIO,  Derechos humanos.

V.L.M.

Por Victor Leopoldo Martinez

En una nota publicada el 1 marzo de este 2019 por el diario “La Capital” de Mar del Plata y firmada por María Lilia Genta (hija del militante “nacionalista” ultraderechista  católico “armado”  y furibundo antiperonista, acompañante de la “Libertadora” del 55, Jordán Bruno Genta) titulada “Historia de un presunto Martirio”, la autora expresa su contrariedad por la decisión de la Santa Sede y su máxima autoridad El Papa Francisco de beatificar a el obispo Enrique Angelelli (que rigió la diócesis riojana entre 1968 y 1976), los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera (todos ellos colaboradores del obispo) a quienes la Santa Sede ha declarado muertos por odio a la fe según decreto pontificio” (sic), decisión  del Vaticano dada a conocer el 8 de junio del pasado año. 

La nota es larga y tomaré lo que yo considero importante para los fines de la presente. Sin embargo y por respeto profesional no quiero cometer el mismo error que comete la Genta induciendo al lector pero esta vez en sentido contrario. Al final del presente artículo  encontrarán los lectores  la nota completa de María Lilia Genta para cotejar, comparar y sacar sus propias conclusiones.

Por empezar quiero aclarar que dicha nota es reproducción  de una columna de opinión escrita para un medio claramente ultra católico llamado “Que no te la cuenten” (cuyo logo se puede apreciar a continuación y su web es : http://www.quenotelacuenten.org/2019/03/01/angelelli-historia-de-un-presunto-martirio-i-maria-lilia-genta/). 

Que no te la cuenten 1

Esto nada tendría de importante en un país que tiene dentro de sus principios constitucionales la libertad de expresión, si dicha columna limitaba su  publicación  al medio original cuyo target de lectores profesan las mismas ideas y sentimientos de la autora. Evidentemente el diario La Capital de la ciudad balnearia (medio comunicación masivo que no reproduce algo así sino tuviera la clara intención de “formar opinión”) ideológicamente comulga con el pensamiento de la Genta.

Claramente todo lo expresado en la misma tiene una connotación ideológica (mal que le pese a la autora ya que estoy usando similar criterio para la caracterización). La identificación político-ideológica que se haga de todo aquel sector social o comunidad nacional que reivindique la justicia social y la dignidad humana como de “izquierda” y por ende merecedora de su satanización, solo es posible por provenir  de una postura político-ideológica opuesta, o sea  de “derecha. En este último caso y en términos políticos se podría decir que los de “derecha” aspiran a todo lo contrario; eligen y defienden el estilo de vida liberal- capitalista que incluye entre otras “joyitas”  las perversas desigualdades que su accionar  genera y  con las que deben “resignarse” a  convivir en el mundo terrenal los maltratados por el capitalismo   si realmente quieren  ganar el “paraíso en el cielo” después de ser banquetes de anélidos en un cementerio.[1] 

Que una de las partes niegue que ambas posturas sean ideológicas en nombre de la “Fe” que practican  es un absurdo que solo puede servir para justificar barbaridades –contrarias incluso a los mandatos cristianos en este caso- realizadas por fanatismo e ignorancia (que incluye el “conocimiento” con negación de algunos hechos por conveniencia y/o necedad; o sea “hacerse el burro”).

Muestras  de barbaridades cometidas  con la bendición de la “derecha”  eclesiástica a la largo de la historia de la humanidad (Las cruzadas; La ¿Santa? Inquisición; las masacres de pueblos originarios  llevadas adelante por los conquistadores de América hechas bajo la bandera de la cruz, negra historia por el cual el Papa Francisco tuvo el coraje de pedir PERDÓN en su visita a Bolivia; el bombardeo criminal del 16 de junio de 1955  en plaza de mayo asesinando cientos de civiles e hiriendo a miles de personas realizado por aviones que llevaban pintado en sus alas “Cristo vence”; ni que hablar de aquellos “Capellanes” y Obispos que acompañaron a torturadores de la última dictadura militar en mesas de tormentos ) no son casualmente muestras de cordura, racionalidad y menos aún una demostración de “Fe”.[2]

Dichos en términos psiquiátricos, los desequilibrios emocionales  que por fanatismo producen muerte no pueden ser justificados por una cuestión de “Fe”. “Fe” no es sinónimo de “fanatismo”; sean estos de derecha o de izquierda.

¿CÓMO RESOLVER CONTRADICCIONES?

Voy  a comenzar el análisis cotejando párrafos del texto de la nota de Genta con sus respectivas “notas al pie”.

Para fundamentar su teoría negadora de merecimientos en relación a la beatificación del obispo Angelelli y los “curas”, la Sra. Genta manifiesta: “El hecho ha causado estupor y no poco escándalo entre quienes conocen las circunstancias históricas que rodearon las muertes de los pretendidos mártires. Se han elevado varias peticiones a la Santa Sede, debidamente documentadas, en favor de una suspensión de la medida; no han faltado las súplicas dirigidas al Vicario de Cristo rogando se deje sin efecto semejante beatificación; dos obispos argentinos (ambos eméritos) han manifestado públicamente su oposición [1].  Y en la nota al pie se puede leer lo siguiente: [1] “Nos referimos al Arzobispo Emérito de La Plata, Monseñor Héctor Aguer y al Obispo Emérito Castrense Monseñor Antonio Juan Baseotto…   Monseñor Baseotto, en carta fechada el 12 de octubre de 2018 y publicada en varios medios nacionales afirmaba: «…Claramente, si hubiera sido muerto por los militares (Angelelli), no habría sido por su Fe, sino por su compromiso con las fuerzas de izquierda, entonces operantes en La Rioja…»”

Veamos:

La sola utilización del término “hubiera” por parte del “monseñor” para justificar un posible asesinato lo coloca en una muy mala posición para ser –como dice ser-  un hombre de la “fe cristiana”. La  laica  autora de la nota  no hizo otra cosa que tirarle un salvavidas de plomo.  

¿Cómo puede considerarse a sí mismo “cristiano” alguien que…?:

1) Acepta ser  “obispo castrense”, o sea la pata religiosa de un grupo militar dictatorial  que desprecia la vida de otros humanos por las razones que sea y…

2) Que una de las razones esgrimidas por “monseñor” sea la supuesta no fe de la víctima habilitando su asesinato por parte del  grupo a quien él bendice las armas criminales.

Estás paradojas con las que el poder eclesiástico cristiano viene conviviendo desde hace casi 17 centurias en relación a los fines terrenales que ellos mismos se adjudicaron,  las ponen de manifiesto en cada oportunidad que pueden los miembros del clero católico en ese  afán permanente existente en algunos por codearse con el poder político-económico en cada lugar del planeta y en otros tratando de que el valle no termine inundados por las lágrimas que la injusticia social ocasionada por los poderosos contra los más desprotegidos.

Pero en el texto existe una contradicción más flagrante todavía. La manifiesta a continuación: “Cualquiera que conozca medianamente lo sucedido en Argentina (y en Hispanoamérica) durante las décadas de los años sesenta y setenta sabe perfectamente que se trata de una historia radicalmente falsa. La verdad es muy distinta y es necesario decirla (O sea, la representante del reino celestial en este valle de lágrimas tiene la “posta”; y esa posta es la siguiente). Lo que ocurrió en aquellos dramáticos años es que el comunismo internacional con sede en la Unión Soviética y con el indiscutible apoyo de la Cuba castrista desató en prácticamente la totalidad del territorio hispanoamericano lo que se llamó la Guerra Revolucionaria….  cuyo objetivo antes que la conquista del territorio apuntaba a la conquista de la población y a la toma del poder por vía armada a fin de imponer la utopía de un «socialismo nacional» de neto corte marxista, ateo y totalitario(Y… ¡Si! Contrastado con la practicidad que en los  hechos ha mostrado la explotación del hombre por el hombre llevada adelante por el capitalismo de manera salvaje –y porqué no, apátrida también-, claro que sacarse semejante yugo de encima y sin recursos a cualquier sociedad se le  torna utópico. Claramente el capitalismo no es totalitario a la hora de la distribución de la riqueza que produce el trabajador; al contrario, es selectivo. Lo que el capitalismo  “totaliza” es la pobreza y la miseria;  en esto también es “totalitario”)   Pero este cuadro de situación no estaría completamente descripto si a todo lo dicho no se agregara la decisiva participación de un componente eclesial que sumó una cuota nada despreciable de activa colaboración ideológica y armada a la acción de las fuerzas revolucionarias del comunismo….

Que no te la cuenten 2

Este es el punto fundamental, el que se omite con demasiada frecuencia cada vez que se examina la época que estamos analizando, el punto, en suma, que la jerarquía católica argentina hasta el día se ha negado a revisar [2]  Y en la nota al pie aclara ([2] Nos referimos a los pronunciamientos y documentos oficiales de la Jerarquía. Ha habido varios obispos (muy pocos)  que, a título personal, no sólo han reconocido esta realidad sino que la han denunciado pública y valientemente) O sea para la Genta son valientes los que reafirman su parecer, el resto está contaminado por el ¿comunismo?

LOS MÁRTIRES

¡Póngase de acuerdo! O las dos son válidas para una justificación de la violencia, o ambas son deplorables; más aún en  los casos donde se “fabricaron” pruebas para “satanizar” supuestosíenemigos de un lado  mientras que del otro lado las pruebas de las atrocidades padecidas son demasiado evidentes. La clase “pudiente” y los terratenientes  riojanos  fueron los que rebautizaron a Angelelli como “satanelli” o el “obispo rojo”. ¿Se animaría la Genta a rebautizar a monseñor Plaza y a Von Wernich como los “Lucifer Negros” del catolicismo?

Las pruebas de las masacres en campos clandestinos cometidas durante la última dictadura existen y están a disposición de cualquier ciudadano con los respectivos lugares señalados por las víctimas sobreviviente… ¿Cuáles son las pruebas  que Ud. Sra. Genta tiene para demostrar que “Angelelli y los curas” colaboraron de manera ideológica y armada con las fuerzas revolucionarias del comunismo? ¿La foto de una misa dada por Angelelli donde aparece un trapo detrás que dice “Montoneros”?  Yo estoy trabajando fílmicamente el tema y en mis investigaciones me encontré de casualidad con el “travieso” (ya entradito en años)  que colocó aquel lienzo que aparece en la foto. “Lo hicimos por joder” me dijo. Ni siquiera era miembro armado de lo que usted llama “fuerza revolucionarias comunistas”; era un simple militante peronista simpatizante de aquella estructura y que en Bs. As. los llamaban los “montoneros carajo” por el cantito que siempre usaban en las movilizaciones.

Pero sigamos:

La Genta luego continua su “deducción” del siguiente modo:Pero sin la consideración de este punto es imposible entender el verdadero sentido de la vida y aún de la muerte de Angelelli y de otros que como él siguieron los pasos extraviados de lo que, con aguda precisión, se llamó la Iglesia clandestina[3]. Y en la nota al pie escribe: ([3] La expresión fue acuñada por Carlos Alberto Sacheri quien en 1970 publicó un libro con ese nombre. Al igual que Jordán B. Genta (asesinado en octubre de 1974) Sacheri murió en un atentado terrorista en diciembre del mismo año. Ambos denunciaron la ofensiva revolucionaria del comunismo en Argentina en aquellos años: Genta principalmente en el plano político y cultural, Sacheri en la Iglesia. En una carta hecha pública en 1975, sus asesinos declaraban explícitamente que habían sido asesinados por su condición de “soldados de Cristo Rey”.)

Este disparate hecho argumento no resiste la más miserable investigación histórica.  El propio cristianismo, en su nacimiento,  se movió en la clandestinidad por casi tres siglos. Pero además y de vuelta leemos a la representante terrena del “reino celestial” fijando cuáles son los pasos correcto y cuales los pasos extraviados.

Para terminar voy a intentar  poner las cosas en su lugar (el de la lógica y la racionalidad). Los “salvavidas de plomo” que les tiró  la autora a sus referente para reafirmar su postura tampoco resisten ningún análisis  incluso realizado desde la “fe”.  Bastan las siguientes preguntas para uno de sus referentes. ¿Cómo puede hablar de “fe” un supuesto “pastor terrenal” de ovejas (y encima “castrense”) que detesta a cualquiera de las otras ovejas que no quieren unirse a su rebaño porque AMAN  la libertad y prefieren NO ser domesticadas y menos obligado a profesar otra “fe” que NO sienten? ¿Quién lo habilitó para que decida y justifique asesinatos  de ovejas que él considera descarriadas y las ubica en la “izquierda”?  ¿Jesús, Jehová, la madre que pario a cristo? ¡Es evidente que en este planteo plagado de incongruentes argumentos no hay ninguna cuestión de “fe” sino y claramente un planteo IDEOLÓGICAMENTE TERRENAL!   Existen  diversas y variadas fidelidades en materia de “fe” en todo el planeta,  pero desde el punto cristiano  donde el precepto vital es el AMOR ENTRE LOS HOMBRES, es inaudito que uno de sus “pastores” justifique el asesinato. Cristo nunca  habilitó en su prédica  la aniquilación de otros humanos por cuestiones de “fe”. Una cosa es la “fe” y otra muy distinta es el fanatismo; sea este religioso o no. Digo esto porque considero que paradójicamente el “ateísmo”,  que no necesariamente se lo debe identificar únicamente con el “marxismo” (Galileo fue uno de los condenados de la inquisición del “Santo Oficio” por entregar a la humanidad su acertada teoría helio céntrica que pateaba el tablero de la Ptolomeica teoría geo céntrica de la que sea habían colgado los burócratas eclesiales para mantener en los creyentes el temor al creador “todo poderoso” y a su poder terrenal -ellos-). El ateísmo “no ideológico”   es otro modo de “fe”  asociado a la creencia que el hombre, como otra parte viviente de un todo,  es artífice de su propio destino sin que medien intervenciones divinas. Esto es tan respetable como cualquier otra idea porque son eso, ideas, abstracciones existenciales.  Estás creaciones imaginativas, con el tiempo pasaron a ser fenómenos culturales. ¿Y por qué me refiero a lo cultural? Rescatemos un ejemplo de la liturgia que nos brinda el propio catolicismo.  La propia oración llamada “Credo” pensada y elaborada por un humano  (no un “ángel”), en uno de sus párrafos sostiene que Jesús, luego de su muerte subió a los cielos y se sentó a “la derecha” de Dios Padre. ¿Por qué el autor/a de la oración decidió sentarlo a la “diestra” y no a la izquierda? ¿Quiso simbolizar que el lado izquierdo  del padre celestial era -y es- su parte maligna, siniestra? 

Estos “des-valores” hechos cultura y asumidos como “valoraciones” sociales están muy arraigados en las sociedades occidentales. Actuar bien es actuar por “derecha”,  actuar mal es actuar  por “izquierda”. Dar la “diestra” (la “derecha”) es un reaseguro de “honestidad”,  dar la izquierda  preanuncia intencionalidad “siniestra”. La bola mala en el billar tiene que tener color “negro”, la buena es “blanca”. Terminar explotado en el trabajo es “trabajar como negro”; si se está en condiciones de vida precarias sos un “negro de mierda que no quiere trabajar”.  Negro, pobre,  son sinónimos de peligro, y si encima demandan una paga más justa y un trato más digno en términos laborales, entonces  seguramente están contaminados  por ideas de izquierda, comunistas (o peronista) y por ende son “siniestros”.

Termino acá esta primera parte porque el texto, por las abundantes contradicciones que muestra y los absurdos argumentos utilizados para justificar aberraciones  humanas, no resiste un análisis pormenorizado y para eso en una segunda parte me explayaré sobre la cuestión legal en términos de los pasos judiciales que llevaron a los enjuiciamientos por asesinato..     

Notas

[1] A fuerza de ser sincero y con los padecimientos que está soportando el pueblo argentino  de la mano del impresentable gobierno de CAMBIEMOS, podría suponer que la Genta es Macrista ya que el ignorante y perverso presidente que el país hoy tiene no deja de pedir paciencia y fé en el futuro que con los antecedentes ni siquiera es como el “celestial”, aunque ambos sean incierto (que en el caso del gobierno de Macri todos tienen la  certeza de un futuro más miserable que el que nos está haciendo padecer desde  el 11 de diciembre de 2015  flagelando a la mayoría de la población con sus medidas de saqueo económico, quitándole el pán de cada día a gran parte de la sociedad.

[2] Luis Landriscina en uno de sus relatos costumbristas  manifiesta a propósito de las locuras de ciertos “evangelistas” (Las masacres a través del suicidio masivo ocasionada por el delirante pastor evangélico James Warren Jim Jones en Guyanas… o el otro caso en nuestro propio país: La masacre de  Lonco Luan, Neuquén, llevada adelante por  el pastor pentecostal  Ricardo Painetrú cuyo lema era «al mal se lo hecha a golpes de “Fe”») que dicen obrar en nombre de la “fe” cristiana   y rinden culto a la muerte invitando al suicidio colectivo o incitando al asesinato “no pueden llamarse cristianos”

ACÁ TRANSCRIBIMOS LA NOTA ORIGINAL ESCRITA POR LA Sra. GENTA

Angelelli. Historia de un presunto martirio

Por María Lilia Genta

De no mediar una vuelta atrás del Papa Francisco (cosa muy poco probable) o un milagro de la Virgen (que impetramos y esperamos) el próximo 27 de abril serán beatificados en la Provincia argentina de La Rioja el obispo Enrique Angelelli (que rigió la diócesis riojana entre 1968 y 1976), los curas Carlos Murias y Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera (todos ellos colaboradores del obispo) a quienes la Santa Sede ha declarado muertos por odio a la fe según decreto pontificio dado a conocer el 8 de junio del pasado año.

El hecho ha causado estupor y no poco escándalo entre quienes conocen las circunstancias históricas que rodearon las muertes de los pretendidos mártires. Se han elevado varias peticiones a la Santa Sede, debidamente documentadas, en favor de una suspensión de la medida; no han faltado las súplicas dirigidas al Vicario de Cristo rogando se deje sin efecto semejante beatificación; dos obispos argentinos (ambos eméritos) han manifestado públicamente su oposición[1]; en muchos medios católicos (y aún en la prensa secular) se ha dado amplia difusión a las razones que fundan tales pedidos y súplicas. Pero hasta ahora la respuesta ha sido el silencio oficial del Vaticano o, en su defecto, algunas notas periodísticas aparecidas como las tres que publicara el portal oficioso de la Santa Sede Vatican Insider en sus números de los días 30 y 31 de octubre y 2 de noviembre pasados. Estos artículos, firmados el primero por Andrea Tornielli y los otros dos por Andrés Beltramo Álvarez, pretenden rebatir con argumentos insostenibles las sólidas razones que esgrimen quienes se oponen a esta beatificación que tanta inquietud y perplejidad ha provocado en amplios sectores católicos y aún seglares.

Va de suyo que quienes nos manifestamos contrarios a esta beatificación somos católicos que procuramos ser fieles a la Fe de nuestro bautismo, a Cristo, a la Iglesia, a la Tradición y al Magisterio. Lo hemos proclamado en cuanta ocasión fue preciso hacerlo. Además, y a riesgo de parecer inmodestos, no creemos que debamos rendir examen de ortodoxia. Sin embargo, los propulsores de esta descabellada beatificación nos han dedicado los peores calificativos. Según Monseñor Marcelo Colombo, ex obispo de La Rioja y actual arzobispo de Mendoza, somos “profetas del odio que en su omnipotencia se sienten dueños de este país”, “ideólogos de la seguridad nacional” y, al parecer, nos identificamos con “los poderosos” enemigos de “los pobres”; además, nuestras críticas resultan “trasnochadas, anacrónicas e irreverentes”. Para Tornielli, en cambio, representamos sectores católicos “alérgicos a ciertas enseñanzas de la Doctrina social de la Iglesia, en relación con la justicia social”. Tales falacias se comentan solas y son muestra evidente de la ofuscación ideológica que padecen los fautores de este curioso martirologio.

  1. En realidad, todo el proceso de esta beatificación responde, en esencia, a la asunción sin más por parte de ciertos sectores eclesiales, de una historia falsa o, mejor dicho, de una enorme impostura impuesta por una abrumadora propaganda en Argentina a partir de 1983, año en que cesa el gobierno militar y se abre paso a la sucesión de gobiernos democráticos. Esa propaganda ha sostenido invariable el relato de una “historia oficial” que consiste en afirmar que en Argentina hubo una terrible dictadura militar que asesinó, secuestró e hizo desaparecer a treinta mil personas absolutamente inocentes, comprometidas con las luchas populares por la liberación, en el marco de un enorme genocidio. La versión eclesiástica de este relato supone que hubo obispos, sacerdotes, religiosos y laicos que se enfrentaron valientemente a la dictadura genocida (mientras la mayoría de la cúpula jerárquica se mantenía en silencio o colaboraba directamente con los militares) lo que significó, en algunos casos, la ofrenda de la propia vida. Así, en este marco, Angelelli era un obispo comprometido con la justicia social, dedicado a los pobres, fiel al espíritu del Concilio Vaticano II: un día, unos militares perversos decidieron acabar con su vida fraguando para ello un accidente automovilístico. Felizmente, tras varios años, la impoluta justicia democrática descubrió la verdad y condenó a los asesinos. Epílogo: Angelelli murió asesinado por odio a la fe; ergo es mártir y como tal es beatificado. Lo mismo cabe decir respecto de sus “compañeros de martirio”. He aquí, en síntesis, el relato en su doble vertiente secular y eclesial.

Pero esta historia no resiste la menor crítica. Cualquiera que conozca medianamente lo sucedido en Argentina (y en Hispanoamérica) durante las décadas de los años sesenta y setenta sabe perfectamente que se trata de una historia radicalmente falsa. La verdad es muy distinta y es necesario decirla. Lo que ocurrió en aquellos dramáticos años es que el comunismo internacional con sede en la Unión Soviética y con el indiscutible apoyo de la Cuba castrista desató en prácticamente la totalidad del territorio hispanoamericano lo que se llamó la Guerra Revolucionaria. Esta guerra, atípica, desarrollada a nivel continental bien que con las debidas variantes regionales y nacionales, fue sobre todo una guerra ideológica cuyo objetivo antes que la conquista del territorio apuntaba a la conquista de la población y a la toma del poder por vía armada a fin de imponer la utopía de un “socialismo nacional” de neto corte marxista, ateo y totalitario. Por tanto, una de las etapas de este proceso revolucionario consistía en la organización de un aparato militar guerrillero cuyo modus operandi era, en esencia, el terrorismo, al principio selectivo contra las fuerzas armadas regulares y, luego, indiscriminado contra la población en general. Cuanto decimos está plenamente documentado en los periódicos de la época y en multitud de estudios y de ensayos que pueden consultarse sin mayores dificultades.

Pero este cuadro de situación no estaría completamente descripto si a todo lo dicho no se agregara la decisiva participación de un fuerte componente eclesial que sumó una cuota nada despreciable de activa colaboración ideológica y armada a la acción de las fuerzas revolucionarias del comunismo. Este es el punto fundamental, el que se omite con demasiada frecuencia cada vez que se examina la época que estamos analizando, el punto, en suma, que la jerarquía católica argentina hasta el día se ha negado a revisar[2]. Pero sin la consideración de este punto es imposible entender el verdadero sentido de la vida y aún de la muerte de Angelelli y de otros que como él siguieron los pasos extraviados de lo que, con aguda precisión, se llamó la Iglesia clandestina[3].

Nos estamos refiriendo al grave impacto que tuvieron en la vida de la Iglesia, tanto en Argentina como en el resto de Hispanoamérica, las experiencias de la llamada Teología de la Liberación y el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo que se inspiraba en ella. En ambos casos se trató de una gravísima desnaturalización del Evangelio que de mensaje salvífico ordenado a la vida eterna pasó a ser una suerte de utopía revolucionaria intramundana adoptando, incluso, la praxis y la hermenéutica marxistas de la revolución social. Con el propósito, en muchos casos noble y  bien intencionado, de ocuparse de los pobres y de dar respuesta a situaciones objetivas de injusticia en las sociedades hispanoamericanas, se sustituyó la auténtica doctrina social de la Iglesia por la temible utopía de un “socialismo cristiano”.

Sin duda que las turbulencias que siguieron inmediatamente a la clausura del Concilio Vaticano II y el estado de confusión generalizada en que quedó sumida la Iglesia en aquellos años contribuyeron de manera decisiva a la configuración de este fenómeno. De hecho, los promotores de este “socialismo cristiano” con su idea de “un hombre nuevo” -más próxima a la ideología marxista del Che Guevara que a la teología paulina- no hacían sino invocar el “espíritu del Concilio”. Este “espíritu” campeaba por doquier dejando a su paso un cúmulo de estragos y de ruinas. Es en este contexto eclesial -e insistimos en subrayar enfáticamente este punto- en el que se inscribe la activa participación de numerosos sacerdotes, religiosos y laicos en las organizaciones guerrilleras armadas y en las organizaciones colaterales de superficie que constituyeron una vasta red mundial de apoyo a la subversión marxista.

De lo que se trató, en realidad, fue lisa y llanamente de la introducción de la dialéctica marxista en el interior de la Iglesia. Esta dialéctica fue creando falsas antinomias: integrismo versus progresismo, conservación versus renovación, poder episcopal versus autoridad papal, “iglesia de los pobres” versus “iglesia de los poderosos”, “el aire enrarecido, envejecido” versus el “aire fresco” , “estructuras eclesiales caducas” versus “nuevas estructuras eclesiales”, etc. Tales antinomias aparecían como oposiciones absolutas, sin dejar lugar a matices ni a integraciones en un constante avance hacia el enfrentamiento y la disyunción.

Por otra parte, esos mencionados sectores eclesiales, en ocasión fuertemente radicalizados, no se presentaban, en todo caso, como una parte o un carisma más dentro de la unidad de la Iglesia sino, al contrario, pretendían representar el verdadero rostro de la Iglesia jactándose de poseer una asistencia especial del Espíritu Santo el cual les acordaba ciertos carismas especiales para la realización de su misión profética para la transformación de la Iglesia, transformación radical tanto en lo dogmático como en lo pastoral. Esta suerte de “nueva Iglesia” debía prestar activa colaboración al marxismo (se daba por descontado que la humanidad avanzaba ineluctablemente hacia el socialismo) como condición indispensable de toda “encarnación” de los valores cristianos en el orden temporal. Se trataba, como ya dijimos, de una grave desnaturalización del mensaje cristiano; en efecto, el cristianismo no tenía ya por objeto la salvación sobrenatural de los hombres sino una salvación intramundana, inmanente y secularizada identificada con las propuestas más radicales de la revolución comunista.

  1. Pues bien, fue en este contexto que se desarrolló la actividad pastoral de Monseñor Enrique Angelelli desde los años iniciales de su oficio episcopal. Más aún, Monseñor Angelelli es una figura paradigmática que encarna como pocos este desgraciado compromiso de la Iglesia argentina con el proceso de la guerra subversiva marxista.

Son numerosos los hechos que avalan lo que decimos. Como Obispo Auxiliar de Córdoba es muy conocida su actuación contra el Arzobispo Monseñor Ramón José Castellano quien debió abandonar su cargo a causa de ciertas acciones de un grupo de sacerdotes y profesores del Seminario Mayor (del que era Rector el propio Angelelli), que llevaron a un profundo enfrentamiento en el catolicismo cordobés; Angelelli no sólo alentaba dichas acciones sino que las lideraba en su doble condición de obispo auxiliar y de rector del Seminario. En La Rioja, al frente de cuya sede episcopal fue designado tras los sucesos de Córdoba[4], su acción estuvo notoriamente signada por el tercermundismo y la teología de la liberación. Se rodeó, en efecto, de sacerdotes y laicos de inequívoca filiación tercermundista (que fueron desde el primero al último día sus colaboradores más estrechos) al tiempo que emprendió toda clase de persecuciones contra quienes no comulgaban con su línea pastoral. De esta misma época comienza a conocerse su cercanía y compromiso con las organizaciones terroristas como Montoneros. También son muy conocidos los duros enfrentamientos que protagonizó con amplios sectores de fieles que no admitían el giro ideológico que Monseñor Angelelli imprimía a su gestión. Los enfrentamientos fueron de tal calibre que la misma Santa Sede tuvo que intervenir.

El encargado de investigar la situación e informar a la Santa Sede fue Monseñor Vicente Zaspe quien elevó al Papa Paulo VI un informe que en nada respondía a la realidad que se vivía en la Iglesia riojana. En dicho informe se hablaba de la fidelidad de Monseñor Angelelli al Evangelio y al Concilio Vaticano II. Sin embargo se omitía un dato fundamental: se trataba de un Evangelio y de un Concilio distorsionados por la suma de todas las ideologías de izquierda, de inspiración tercermundista que gravaban pesadamente sobre la integridad de la Fe.

Todo esto constituye, sin lugar a dudas, una contra ejemplaridad respecto de lo que debe ser un genuino pastor católico a quien se le encomienda regir, instruir y santificar a su pueblo. Monseñor Angelelli, por desgracia, lejos estuvo de configurar en su vida y en su obra pastoral el ejemplo de un sucesor de los Apóstoles: ni rigió, ni santificó ni instruyó al rebaño que le fue confiado ya que con su acción sólo produjo confusión y desunión; y esto, independientemente de sus intenciones que permanecen ocultas para nosotros y sólo sujetas al inapelable juicio de Dios.

 (Continuará)

Maria Lilia Genta

[1] Nos referimos al Arzobispo Emérito de La Plata, Monseñor Héctor Aguer y al Obispo Emérito Castrense Monseñor Antonio Juan Baseotto. Monseñor Aguer, en carta dirigida al diario La Nación, con fecha 5 de agosto de 2018, sostenía, entre otras cosas: “¿Por qué no se declara el martirio del filósofo Carlos Sacheri, maestro de la Doctrina Social de la Iglesia, asesinado por el ERP a la salida de misa y cuya sangre salpicó a su mujer y a sus hijos? Sospecha: se piensa que Sacheri era “de derecha”, y en su libro La Iglesia clandestina había denunciado los errores del progresismo y la infiltración marxista en ambientes católicos. Su beatificación sería eclesiásticamente incorrecta”. Por su parte, Monseñor Baseotto en carta fechada el 12 de octubre de 2018 y publicada en varios medios nacionales y del exterior afirmaba: “Voy constatando en muchos cristianos bien formados que abrigan, como yo, una duda muy seria acerca de este supuesto martirio. Claramente, si hubiera sido muerto por los militares, no habría sido por su Fe, sino por su compromiso con las fuerzas de izquierda, entonces operantes en La Rioja y hoy, en el poder, al que han llegado muy hábilmente”.

[2] Nos referimos a los pronunciamientos y documentos oficiales de la Jerarquía. Ha habido varios obispos (muy pocos)  que, a título personal, no sólo han reconocido esta realidad sino que la han denunciado pública y valientemente.

[3] La expresión “Iglesia clandestina” fue acuñada por Carlos Alberto Sacheri quien en 1970 publicó un libro con ese nombre. Al igual que Jordán B. Genta (asesinado en octubre de 1974) Sacheri murió en un atentado terrorista en diciembre del mismo año. Ambos denunciaron la ofensiva revolucionaria del comunismo en Argentina en aquellos años: Genta principalmente en el plano político y cultural, Sacheri en la Iglesia. En una carta hecha pública en 1975, sus asesinos declaraban explícitamente que habían sido asesinados por su condición de “soldados de Cristo Rey”.

[4] En realidad, el objetivo de Angelelli era ser desginado Arzobispo de Córdoba en remplazo del defenestrado Monseñor Castellano. Pero la Santa Sede adoptó una decisión en cierto modo salomónica: nombró arzobispo de Córdoba a Monseñor Primatesta, a la sazón Obispo de San Rafael (Mendoza), y traslado a Angelelli a la sede de La Rioja, sede que asumió el 24 de agosto de 1968.

Saque el lector sus propias conclusiones.